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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sexo entre varones: Poder y resistencia en el campo sexual]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Guillermo N&uacute;&ntilde;ez Noriega (1999), <i>Sexo entre varones. Poder y resistencia en el campo sexual</i></b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gilda Salazar Ant&uacute;nez *</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, El Colegio de Sonora, PUEG&#45;UNAM, 312 PP.</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigadora asociada del Departamento de Desarrollo Humano y Bienestar Social, Direcci&oacute;n de desarrollo Regional del Centro de Investigaci&oacute;n en Alimentaci&oacute;n y Desarrollo, A.C. (CIA, A.C.). Correspondencia: Carretera La Victoria km. 6, tels: 01 (62) 80 00 52 y 80 00 55. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:gisal@cascabel.ciad.mx">gisal@cascabel.ciad.mx</a></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Deconstruyendo identidades</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para mi sorpresa, la lectura de la obra de Guillermo Nu&ntilde;ez me ha transportado al inicio de mi ni&ntilde;ez. Durante la lectura del segundo cap&iacute;tulo &#45;el campo sexual en Hermosillo&#45;, por ejemplo, se impusieron en mi cerebro los recuerdos, aparentemente olvidados pero presente y frescos, de los juegos sexuales de la infancia. Record&eacute;, entonces, que con mis peque&ntilde;as vecinas y hermanas jug&aacute;bamos veranos enteros, ya fuera de noche o de d&iacute;a, al cuarto oscuro , juego en el que mientras nos escond&iacute;amos y despu&eacute;s nos encontr&aacute;bamos, cada una escog&iacute;a d&oacute;nde y con qui&eacute;n esconderse... muy precavidas y sin que supi&eacute;ramos a&uacute;n de la existencia del SIDA, nuestros besos en la boca mientras otra nos buscaba eran limitados por un kleenex blanco que siempre ten&iacute;amos la precauci&oacute;n de traer en la bolsa de nuestros pantalones por si se ofrec&iacute;a que jug&aacute;ramos ese excitante juego que para nosotras era el cuarto oscuro. Supongo que el uso del kleenex, al besarnos,aminoraba nuestro temor a sentir m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites impuestos. Relajaba la culpa producida por la expresi&oacute;n er&oacute;tica entre nosotras. Temor y culpa, provocados por tener interiorizado eso que el autor nos presenta en su libro como las representaciones hegem&oacute;nicas en el campo sexual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta, precisamente es una de las virtudes del libro: a todas y todos nos incumbe, nos involucra, y m&aacute;s a&uacute;n a quienes hemos vivido nuestras primeras experiencias en esta ciudad. No es posible dejar de pensar en la propia identidad sexual y/ o en el propio deseo, cuando a lo largo del texto se alude a la construcci&oacute;n social de la trilog&iacute;a de prestigio hombre&#45;masculinidad&#45;heterosexual, eje central que construye los valores hegem&oacute;nicos de nuestra experiencia emocional y sexual (seamos del sexo femenino o masculino). No es posible tampoco dejar de recordar episodios de nuestra vida cotidiana durante la primera juventud, en la que escuch&aacute;bamos a los adultos, especialmente a los maestros, referirse con desprecio a cualquier comportamiento que no representara lo establecido como norma. Al seguir el fascinante an&aacute;lisis que el autor presenta, a partir de una revisi&oacute;n de art&iacute;culos y editoriales de El Imparcial, descubrimos las formas como se va tejiendo la moral sexual (incluida la de nuestra propia existencia sexual), que se refiere a lo que &eacute;l denomina las caracter&iacute;sticas de las representaciones hegem&oacute;nicas del campo sexual en Hermosillo. Es entonces que viene a mi memoria, n&iacute;tido como si hubiera sido ayer, la frase que un d&iacute;a escuch&eacute; comentar a un profesor de la preparatoria en la que yo estudi&eacute; (y que en aquel entonces pertenec&iacute;a a la universidad): yo preferir&iacute;a una hija puta que lesbiana. Todas las que escuchamos aquella enunciaci&oacute;n, nos miramos unas a otras, sorprendidas y en silencio. Pero hasta ahora entiendo el contenido homof&oacute;bico de la frase.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La homofobia, dice el autor no es el odio a la homosexualidad y los homosexuales, la homofobia es el temor, la ansiedad, el miedo al homoerotismo, al deseo y el placer er&oacute;tico con personas del mismo sexo. &#91;...&#93; La homofobia es una pr&aacute;ctica institucionalizada que consiste en violentar la vida de los dem&aacute;s, en violentar nuestras capacidades y potencialidades humanas. Tenemos miedo a nuestros semejantes, esa es la ra&iacute;z m&aacute;s profunda y m&aacute;s personal de la homofobia (p.121.). Crecimos, pues, en una sociedad que no s&oacute;lo privilegia la heterosexualidad, sino que la considera la &uacute;nica expresi&oacute;n sana y v&aacute;lida de la sexualidad y el erotismo sobre la base del desprecio a la diferencia. La homofobia, contin&uacute;a m&aacute;s adelante el autor, es una actualizaci&oacute;n del rol de g&eacute;nero considerado normal &#91;...&#93; que siente amenazadas sus fronteras identitarias. La situaci&oacute;n se siente como amenaza precisamente porque se tiene miedo a los efectos sociales de poder que trae consigo asumir otra posici&oacute;n subjetiva (deseante, placentera, flexible, abierta y capaz de intimidad) en el campo sexual. Esto es, las representaciones hegem&oacute;nicas sobre la existencia sexual &#91;...&#93; operan como una maquinaria que organiza y reproduce relaciones de poder. &#91;...&#93; La homofobia, como violencia ejercida en contra de las mujeres, no es, pues, el producto exclusivo de ciertos personajes desviados, enfermos, sino de una organizaci&oacute;n social que c rea permanentes condiciones de violencia a trav&eacute;s de las formas en que organiza las subjetividades sexuales, las relaciones entre los sexos, la gesti&oacute;n del amor propio y la val&iacute;a social (p.123). Aqu&iacute; emerge uno de los conceptos centrales del texto: el poder. Las relaciones humanas, y particularmente las del campo de la sexualidad, est&aacute;n atravesadas por relaciones de poder que controlan nuestros cuerpos y nuestras vidas, someti&eacute;ndolas al miedo por ser diferentes, por no ser heterosexuales. Estas relaciones de poder inhiben la expresi&oacute;n libre de nuestras preferencias sexuales, sean estas homosexuales o bisexuales. El poder hegem&oacute;nico de la heterosexualidad como concepto de val&iacute;a orienta y privilegia un ejercicio de la sexualidad hacia la reproducci&oacute;n, que adem&aacute;s de provocar embarazos no deseados, genera culpas por cualquier ejercicio sexual orientado hacia el placer y el crecimiento er&oacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del texto, el autor va desarrollando conceptos de gran riqueza para los estudiosos de la sexualidad en general y la cultura sexual en Sonora, como: campo sexual, representaciones hegem&oacute;nicas, existencia sexual, poder y resistencia, homosexualidad y heterosexualidad. As&iacute;, el texto va siendo una obra sobre las representaciones sexuales, la construcci&oacute;n de las identidades homosexuales y heterosexuales, y la conformaci&oacute;n de la homofobia en Hermosillo. Desde una perspectiva fenomenol&oacute;gica y profundamente coherente con el pensamiento feminista (si recordamos la expresi&oacute;n que se deriv&oacute; del planteamiento de lo personal es pol&iacute;tico ), el texto que estamos comentando no s&oacute;lo es un estudio sobre la homosexualidad, tambi&eacute;n es un planteamiento te&oacute;rico sobre la conformaci&oacute;n de los valores y expectativas sexuales que se imponen sobre nosotros(as), y c&oacute;mo &eacute;stas coexisten con comportamientos y valores sexuales alternos; es adem&aacute;s un planteamiento y una reflexi&oacute;n pol&iacute;tica sobra la diversidad cultural y sexual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tres cosas, adem&aacute;s, fascinan del texto: el rigor, la sencillez y la creatividad en la definici&oacute;n y presentaci&oacute;n de los conceptos; la coherencia y el entramado entre la teor&iacute;a y la descripci&oacute;n y an&aacute;lisis del dato emp&iacute;rico; y por &uacute;ltimo el compromiso con el tema y los personajes, lo que se descubre en su escritura. Estas cualidades hacen de la obra de Guillermo N&uacute;&ntilde;ez un texto de una extraordinaria frescura y fluidez, cuya lectura &#45;como la de las mejores novelas&#45; no puede dejarse para despu&eacute;s: la ansiedad provocada por la necesidad de saber cu&aacute;l va a ser el desenlace no lo permite. De manera inteligente, nos promete en cada cap&iacute;tulo, y lo cumple, un acercamiento a la realidad regional sobre el tema enunciado. Llegado el momento, se inicia la aventura y el descubrimiento de las soledades, las tristezas y las emociones diversas que provocan los testimonios de las personas entrevistadas que participaron en el estudio:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me gust&oacute;. Pr&aacute;cticamente no hicimos nada; bueno nos abrazamos y nos besamos. Despu&eacute;s del sexo ven&iacute;a la bronca porque se ven&iacute;a el conflicto, la angustia, unas ganas de desaparecer. Al tiempo volv&iacute; a hacerlo y ahora si m&aacute;s en forma. La cosa se puso m&aacute;s fea. Despu&eacute;s de tener algo, en la calle todo era tortura. Un asco por ti mismo, un sentirte caca, nada. Te entran ganas de que se abra la tierra y te trague; no estoy exagerando, as&iacute; es. Ni en el espejo te puedes mirar, te escupes y te insultas. &iquest;Y sabes qu&eacute; es lo m&aacute;s feo?! Te sientes m&aacute;s solo. Y lo vuelves a hacer y m&aacute;s solo... (pp. 143&#45;144).</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero no todo en esta diferencia es soledad y tragos amargos. Existe la conciencia y el autoreconocimiento de las cualidades de la diferencia:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno se vuelve &aacute;gil, r&aacute;pido... (p. 152&#45;153).</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el recuerdo de la infancia, los sue&ntilde;os y fantas&iacute;as de la adolescencia que el texto me impuso, hasta las carcajadas que me arranc&oacute; por algunos testimonios en la descripci&oacute;n del ambiente gay, la lectura de este libro, &uacute;nico en la regi&oacute;n, es un verdadero viaje por el campo y la existencia sexual propia. En verdad conviene leerlo, porque permite reconocer y recrear deseos ocultos. Estoy segura de que en la intimidad de su espacio el lector ser&aacute; llevado a un recorrido por su sexualidad, creciendo sus deseos, fantas&iacute;as y sentimientos que le abrir&aacute;n el camino hacia la reflexi&oacute;n. As&iacute; podr&aacute; plantearse la posibilidad del trabajo y la lucha personal y colectiva para deconstruir, desde nuestro ser, la heterosexualidad excluyente y limitante y arribar a una integraci&oacute;n en nosotros(as) de los dos polos opuestos del continuo sexual homosexualidad&#45;heterosexualidad, para as&iacute; concebirnos como lo que somos! seres bisexuales. El d&iacute;a que lo logremos, que espero poder vivirlo, seguramente tambi&eacute;n habremos avanzado en la consolidaci&oacute;n de valores centrales para vivir plenamente la democracia: el respeto a la diversidad, la equidad y la solidaridad.</font></p> </blockquote>      ]]></body>
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