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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunas tesis de la Ciencia Política se derrumban en las democracias emergentes]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ex libris</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Algunas tesis de la Ciencia Pol&iacute;tica se derrumban en las democracias</b> <b>emergentes</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jes&uacute;s Cant&uacute; Escalante*</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Ackerman, J. M. (2007). <i>Organismos aut&oacute;nomos y democracia: El caso de M&eacute;xico.</i> M&eacute;xico: Siglo XXI Editores &#45; Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Escuela de Graduados en Administraci&oacute;n P&uacute;blica y Pol&iacute;tica P&uacute;blica (EGAP). Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Monterrey.</i> <a href="mailto:jce@itesm.mx">jce@itesm.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un riguroso y meticuloso trabajo, John M. Ackerman demuestra c&oacute;mo algunas de las tesis de la ciencia pol&iacute;tica, construidas a partir de la observaci&oacute;n y el an&aacute;lisis de las democracias consolidadas, son inoperantes en las democracias emergentes; incluso, act&uacute;an exactamente en sentido inverso en unas y otras. Concretamente, el autor prueba c&oacute;mo las consecuencias de los gobiernos divididos y el incremento en el n&uacute;mero de "jugadores de veto" &#45;que, en las democracias consolidadas &#150;de acuerdo con las tesis de Terry Moe y George Tsebelis, conducen a la par&aacute;lisis y a una delegaci&oacute;n ineficaz y desarticulada&#45; en el caso mexicano, estimulan una mayor y mejor innovaci&oacute;n institucional y son m&aacute;s efectivos en la creaci&oacute;n de estatutos y de instituciones fuertes. Lo mismo sucede con las tesis de Barry Weingast y Robert Kaufman, las cuales sostienen que los organismos aut&oacute;nomos son m&aacute;s efectivos cuando resguardan la separaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica y la administraci&oacute;n p&uacute;blica y se apartan de la sociedad civil. Sin embargo, en el caso de los tres organismos aut&oacute;nomos mexicanos estudiados por Ackerman, &eacute;stos exponen un grado m&aacute;s elevado de desarrollo pol&iacute;tico cuando han permitido la institucionalizaci&oacute;n de m&uacute;ltiples perspectivas de los miembros de su direcci&oacute;n y la intervenci&oacute;n activa de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la instauraci&oacute;n de instituciones y estatutos fuertes en el caso de M&eacute;xico, Ackerman encuentra que la existencia de coaliciones plurales y de m&uacute;ltiples "jugadores de veto" ha conducido a una mayor efectividad. Es decir, la pluralidad pol&iacute;tica contribuye al fortalecimiento de las instituciones y reduce la probabilidad de un sabotaje, ya que la participaci&oacute;n de coaliciones plurales implica, por un lado, la integraci&oacute;n de actores que tienen el inter&eacute;s en construir y fortalecer la autonom&iacute;a del organismo; y, por el otro, un incremento de la publicidad dada a la reforma. Esto lo demuestra en el hecho de que los principales avances en la "autonom&iacute;a empoderada" se dan en los momentos de mayor nivel de fragmentaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo anterior, se derivan los argumentos centrales del libro: la pluralidad de actores pol&iacute;ticos y la presencia de gobiernos divididos son los componentes claves en el dise&ntilde;o institucional; mientras que en el desempe&ntilde;o, lo son la transparencia, la apertura a la participaci&oacute;n activa de la sociedad civil y la institucionalizaci&oacute;n de diversidad de puntos de vista en su dirigencia. De manera que los resultados, en t&eacute;rminos de dise&ntilde;o y desempe&ntilde;o, ser&aacute;n mejores en la medida en que se institucionalice la participaci&oacute;n de los sectores excluidos. Para demostrar su tesis, el autor revisa cuidadosa y detalladamente el dise&ntilde;o y el desempe&ntilde;o institucional de tres organismos aut&oacute;nomos en M&eacute;xico: el Instituto Federal Electoral (IFE), la Comisi&oacute;n Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Auditor&iacute;a Superior de la Federaci&oacute;n (ASF), &oacute;rgano que, a pesar de no ser propiamente un organismo aut&oacute;nomo, s&iacute; goza de autonom&iacute;a t&eacute;cnica y de gesti&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al dise&ntilde;o institucional, el autor enfatiza que es cierto que los gobiernos autoritarios, "presidencialistas&#45;mayoritarios" o clientelistas han permitido la creaci&oacute;n de los organismos aut&oacute;nomos, sin embargo, no cambiaron, en esencia, sus pr&aacute;cticas; su instauraci&oacute;n no implic&oacute; un cambio de fondo, ya que dichos organismos han sido usados como instrumentos de legitimaci&oacute;n. En el caso del IFE, la CNDH y la ASF, sus respectivos momentos fundacionales ocurrieron durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, es decir, despu&eacute;s del conflicto electoral de 1988 &#150;al que el autor califica abiertamente como fraude&#45; y en los momentos en los que el presidencialismo metaconstitucional mexicano viv&iacute;a sus &uacute;ltimos momentos de plenitud. Ackerman explica que, desde su dise&ntilde;o, dichas instituciones fueron debilitadas por los reformadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), puesto que &eacute;stas representaban un peligro potencial para la permanencia del PRI en el poder. Contrariamente a lo esperado, con el surgimiento del "gobierno abiertamente dividido", se transformaron en "instituciones realmente fuertes y eficaces". Precisamente de aqu&iacute; surge su primera hip&oacute;tesis de que las visiones plurales y el conflicto pol&iacute;tico son sumamente positivos para la reforma del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras tanto, en el caso del desempe&ntilde;o institucional, el argumento que presenta el libro es que los organismos aut&oacute;nomos exponen un grado m&aacute;s elevado de desarrollo pol&iacute;tico cuando han permitido la institucionalizaci&oacute;n de m&uacute;ltiples perspectivas de los miembros de su direcci&oacute;n y la intervenci&oacute;n activa de la sociedad. Para ello, Ackerman retoma el concepto de "m&uacute;ltiples ojos externos", de Catalina Smulovitz, para referirse a que la continua vigilancia sobre sus acciones impulsa a los organismos a cumplir su funci&oacute;n y a situar el inter&eacute;s p&uacute;blico sobre el inter&eacute;s particularista. De igual manera, la diversificaci&oacute;n de los participantes y de los actores sociales logra un "desempe&ntilde;o din&aacute;mico", lo cual llega a cuestionar los "patrones burocr&aacute;ticos del estancamiento institucional". Por &uacute;ltimo, una participaci&oacute;n activa de la sociedad civil y el debate interno vigoroso dan legitimidad a las instituciones y hacen a la poblaci&oacute;n part&iacute;cipe de sus decisiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor revisa principalmente lo que sucede en los &oacute;rganos de direcci&oacute;n de cada uno de los tres organismos estudiados y eval&uacute;a los impactos que tienen sobre el mismo: un mayor o menor nivel de pluralidad y debate en el mismo, as&iacute; como, de mayores o menores posibilidades de participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la vida institucional. En este caso, encuentra que los organismos aut&oacute;nomos muestran niveles m&aacute;s altos de desarrollo pol&iacute;tico cuando en sus &oacute;rganos de direcci&oacute;n existe una diversidad de puntos de vista y hay v&iacute;as para una participaci&oacute;n activa de la sociedad civil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ackerman dedica la mayor parte del libro a la revisi&oacute;n de los momentos de creaci&oacute;n y reforma de cada uno de los tres organismos, as&iacute; como al an&aacute;lisis de la vida institucional de cada uno de ellos. En el caso del IFE, analiza las reformas constitucionales y legales de 1990, 1994 y 1996. Seg&uacute;n asevera el autor, en su primera reforma, el IFE surgi&oacute; como una medida ante la crisis de legitimidad de las elecciones anteriores, pues el partido en el poder deb&iacute;a hacer evidente su inter&eacute;s en llevar a cabo "elecciones limpias". As&iacute;, se legitimar&iacute;a y, al mismo tiempo, tendr&iacute;a en sus manos el poder que le conferir&iacute;a el establecimiento de tal instituci&oacute;n, como era el control y la direcci&oacute;n del mismo, ya que la presidencia del instituto recaer&iacute;a en manos del Secretario de Gobernaci&oacute;n y los miembros con voto estaban predominantemente "controlados por el PRI y el gobierno". En ese momento, el PRI todav&iacute;a ten&iacute;a mayor&iacute;a absoluta en el Congreso y requiri&oacute; &uacute;nicamente el apoyo de los legisladores del PAN para lograr la reforma constitucional. En la segunda reforma, se contar&iacute;a con el PAN y una parte del PRD.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, hasta la entonces llamada reforma definitiva, en 1996, &#150;que contar&iacute;a con la participaci&oacute;n de los tres partidos y el Partido del Trabajo&#45; se logr&oacute; generar "un organismo completamente aut&oacute;nomo". Esto se vio reflejado principalmente en su independencia frente al ejecutivo y en la "autonom&iacute;a de gesti&oacute;n" que le concedi&oacute; la Carta Magna. De esta manera, su presupuesto ser&iacute;a asignado por el Congreso, mientras que la misma instituci&oacute;n podr&iacute;a fiscalizar gastos de campa&ntilde;as pol&iacute;ticas. As&iacute;, la estructura qued&oacute; sustentada en un "amplio y s&oacute;lido servicio profesional de carrera" y la participaci&oacute;n ciudadana institucionalizada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la CNDH, el autor analiza las reformas legislativas de 1990, 1992 y 1999 y el desarrollo institucional hasta el 2003. La instituci&oacute;n naci&oacute; en 1990, producto de un decreto presidencial, y no, de una reforma legislativa. Antes de 1992, la CNDH era responsable de macro&#45;tareas como evaluar, determinar y proponer pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, as&iacute; como investigar la situaci&oacute;n de las violaciones de los derechos humanos. En 1992, cuando el PRI recuper&oacute; la mayor&iacute;a calificada en el Congreso tras las elecciones intermedias de 1991, Salinas decidi&oacute; elevar el organismo a rango constitucional, aunque sin ninguna ampliaci&oacute;n de atribuciones o cambio de dise&ntilde;o institucional. No fue sino hasta 1999, ya con una C&aacute;mara de Diputados en la que ning&uacute;n partido contaba con la mayor&iacute;a, cuando se reform&oacute; el art&iacute;culo 102&#45;B de la Constituci&oacute;n, y se estableci&oacute; que la CNDH contar&iacute;a con autonom&iacute;a de gesti&oacute;n, presupuestaria, personalidad jur&iacute;dica y patrimonio propios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ackerman revisa la evoluci&oacute;n en el dise&ntilde;o institucional del organismo a la luz de la distribuci&oacute;n de curules en la C&aacute;mara de Diputados: cuando el PRI apenas ten&iacute;a la mayor&iacute;a absoluta en la misma, en 1990, naci&oacute; la CNDH producto de un decreto presidencial, es decir, su creaci&oacute;n ni siquiera pas&oacute; por el Congreso; en 1992, cuando el PRI contaba con la mayor&iacute;a calificada, aprob&oacute; la reforma constitucional; y finalmente, en 1999, en el primer gobierno dividido, dej&oacute; en manos del Senado la facultad de designar a los integrantes del Consejo y al Presidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la ASF, la historia es m&aacute;s corta, pues naci&oacute; en 1999, ya con una C&aacute;mara de Diputados sin una fuerza mayoritaria y, aunque surgi&oacute; a partir de la inquietud del PAN y el PRD de fortalecer las facultades de fiscalizaci&oacute;n del Poder Legislativo, su creaci&oacute;n se concret&oacute; con el apoyo de los legisladores del PAN y PRI a la iniciativa presidencial. As&iacute;, cont&oacute; con autonom&iacute;a t&eacute;cnica y de gesti&oacute;n, pero fue vista como un mero detective que proporcionaba evidencia a la Corte, pero no ten&iacute;a ni el poder ni la capacidad de decidir si el acusado es culpable o inocente; mientras que la C&aacute;mara de Diputados se manten&iacute;a como el &uacute;nico juez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente, cuando se promulg&oacute; la Ley de Fiscalizaci&oacute;n Superior en 2001, panistas y pri&iacute;stas rechazaron las propuestas del PRD para integrar un Consejo Ciudadano y la posibilidad de recibir quejas de los ciudadanos. Adem&aacute;s, impugnaron la propuesta para que dicha instancia eval&uacute;e el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo, aunque s&iacute; se le facult&oacute; para hacer auditor&iacute;as del desempe&ntilde;o.Tambi&eacute;n en la ASF es evidente que el nivel de fragmentaci&oacute;n del Congreso incidi&oacute; en el fortalecimiento de su dise&ntilde;o institucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En paralelo a la revisi&oacute;n del dise&ntilde;o institucional, Ackerman analiza la evoluci&oacute;n en el desarrollo institucional y el grado de correspondencia del mismo con las fortalezas institucionales. En el caso del IFE, revisa particularmente el desarrollo durante el per&iacute;odo de 1996 a 2003, se&ntilde;alando que la organizaci&oacute;n de las elecciones se hizo efectiva no por la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino por una lucha interna y externa al mismo, as&iacute; como del "comportamiento proactivo de los nuevos consejeros", en especial de aquellos que no fueron nominados por el PRI. Dicho de otra manera, los nuevos actores y su actitud proactiva facilitar&iacute;an la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ackerman analiza, a partir de una revisi&oacute;n documental y de entrevistas con Consejeros y miembros de la estructura ejecutiva, los conflictos en el mismo Consejo General y entre &eacute;ste y los directores ejecutivos. Igualmente, revisa c&oacute;mo los actores sociales, los tres poderes de la Uni&oacute;n y los partidos pol&iacute;ticos "est&aacute;n directamente involucrados en la direcci&oacute;n y el monitoreo de las actividades del Instituto." Y concluye que: "el &eacute;xito dependi&oacute; de la voluntad y el esp&iacute;ritu democr&aacute;tico de los consejeros electorales y de manera destacada del 'Pent&aacute;gono'<sup><a href="#nota">1</a></sup>" (p.114). De esta forma, la legitimidad y la efectividad han surgido como consecuencia de la "saturaci&oacute;n de la parcialidad y la fragmentaci&oacute;n de la autoridad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al revisar el desempe&ntilde;o y desarrollo institucional de la ASF, el autor muestra c&oacute;mo la principal fortaleza surge de la pluralidad reinante en la C&aacute;mara de Diputados, donde la denominada Comisi&oacute;n de Vigilancia de la ASF act&uacute;a como una especie de &oacute;rgano de direcci&oacute;n de la misma, mientras el cuerpo ejecutivo ejerce sus funciones con neutralidad y profesionalismo. El autor concluye que tambi&eacute;n en este caso "la politizaci&oacute;n e incluso la franca partidizaci&oacute;n pueden estimular la imparcialidad y la proactividad" (p.252).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, despu&eacute;s del an&aacute;lisis de estas instituciones, Ackerman se&ntilde;ala que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">los organismos aut&oacute;nomos son m&aacute;s eficaces cuando existe un debate abierto entre los integrantes de la direcci&oacute;n del organismo as&iacute; como cuando prevalece la apertura hacia la participaci&oacute;n de la sociedad civil. Esta transparencia, debate y participaci&oacute;n sacuden la inercia burocr&aacute;tica e inoculan al organismo en contra de una gesti&oacute;n parcial o corrupta &#91;...&#93; los organismos aut&oacute;nomos son m&aacute;s exitosos cuando se encuentran sujetos a un &oacute;rgano de vigilancia plural, est&aacute;n abiertos a la participaci&oacute;n ciudadana y tienen un desempe&ntilde;o p&uacute;blico din&aacute;mico y proactivo. (p.276)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se&ntilde;ala el Dr. Stephen Holmes, en la presentaci&oacute;n del libro, la obra ofrece un notable estudio, lleno de implicaciones para el an&aacute;lisis integral del desarrollo pol&iacute;tico y de la reforma del Estado en las nuevas democracias, y contribuye al estudio de la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 El Pent&aacute;gono es un grupo de cinco consejeros electorales que particularmente durante 1997 y 1998 fue promotor de cambios al interior de la instituci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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