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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Homenaje</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El vikingo que vino del Sur</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Bassols Ric&aacute;rdez*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador del Departamento de Sociolog&iacute;a, UAM&#45;Iztapalapa.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas breves notas son el resultado de una evocaci&oacute;n, antes que el recorrido puntual por los diversos pasajes de la vida y obra de Gustavo Emmerich Isaac (1954&#45;2013). Estamos seguros de que tal esfuerzo lo realizar&aacute;n otros colegas, en el transcurso de los meses y a&ntilde;os por venir.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Al retroceder en el tiempo, lo distingo claramente durante las primeras reuniones de trabajo que dieron lugar al nacimiento de la revista <i>Polis</i> de la UAM&#45;Iztapalapa. T&iacute;tulo que, por cierto, fue sugerido por &eacute;l mismo y aceptado por el Comit&eacute; Editorial que reci&eacute;n se formaba. La revista surge en 1990, concebida primero como <i>Anuario de Sociolog&iacute;a,</i> el cual pretend&iacute;a integrar los trabajos de investigaci&oacute;n en curso dentro de las tres licenciaturas que por esas fechas ten&iacute;a la UAM&#45;I en el Departamento de Sociolog&iacute;a: Ciencia Pol&iacute;tica, Sociolog&iacute;a y Psicolog&iacute;a Social. En ese tiempo comenzaban a surgir varias revistas universitarias o bien aquellas apoyadas por universidades p&uacute;blicas de M&eacute;xico, como <i>Ciudades,</i> cuyo primer n&uacute;mero sali&oacute; a la luz a principios de 1989.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Polis</i> tuvo cambios, readecuaciones y pausas institucionales, pero poco a poco se afirm&oacute; en el escenario nacional y latinoamericano. Por las p&aacute;ginas de esta revista aparecieron una variedad de art&iacute;culos ligados al an&aacute;lisis pol&iacute;tico, dentro de los cuales figuran ocho de la autor&iacute;a de Gustavo Emmerich.<sup><a href="#notas">2</a></sup> En cierta manera, esta marca de origen llev&oacute; a <i>Polis</i> a ser vista y reconocida por el p&uacute;blico como una publicaci&oacute;n universitaria enfocada a temas nacionales y latinoamericanos relacionados con temas de pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El posgrado en Estudios Sociales de la UAM&#45;Iztapalapa ha cumplido ya tres lustros de existencia y la l&iacute;nea de Procesos Pol&iacute;ticos lo ha acompa&ntilde;ado desde sus inicios. Ah&iacute; es donde volvemos a encontrarnos con Gustavo Emmerich, ya no de manera ocasional, sino en la constancia del trabajo cotidiano. Tuvimos entonces la oportunidad de iniciar dentro del posgrado, una relaci&oacute;n que, adem&aacute;s del aprendizaje intelectual de quienes form&aacute;bamos parte de la docencia, nos llev&oacute; al conocimiento de una figura de la talla de Gustavo, acompa&ntilde;ado de vivencias y momentos singulares en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Esa es la parte que pretendo poner de relieve en las siguientes l&iacute;neas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debo decir que, en principio, Gustavo fue un reconocido profesor de la licenciatura en Ciencia Pol&iacute;tica, que trabaj&oacute; en el Departamento de Sociolog&iacute;a desde 1985. Es un lapso de tiempo razonable para sistematizar su obra de acuerdo con etapas, o mejor dicho con giros, en el an&aacute;lisis y evoluci&oacute;n intelectual. Un punto de inflexi&oacute;n importante en su obra (que no punto de partida) es la publicaci&oacute;n del libro<sup><a href="#notas">3</a></sup> que re&uacute;ne las partes sustantivas de su tesis de doctorado en Ciencia Pol&iacute;tica, el cual llev&oacute; como t&iacute;tulo <i>Crisis econ&oacute;mica y formaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Am&eacute;rica Latina. Un an&aacute;lisis comparativo</i> (FCPYS&#45;UNAM, 1987). En este trabajo se presenta un an&aacute;lisis del comportamiento del Estado en M&eacute;xico, Brasil y Argentina, particularmente en la d&eacute;cada de 1980. En su cap&iacute;tulo final remata con preguntas clave en torno a las perspectivas de largo plazo de tales pa&iacute;ses, de acuerdo con las tendencias observadas en el an&aacute;lisis. Ah&iacute; propone "algunas ideas para la b&uacute;squeda de una alternativa de signo popular y progresista" para los pa&iacute;ses m&aacute;s adelantados de la regi&oacute;n (Emmerich, 1991: 118).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Salta a la vista la presentaci&oacute;n del t&eacute;rmino <i>regulaci&oacute;n trasnacionalcon acumulaci&oacute;n bidireccional,</i> acu&ntilde;ado por el autor, aunque retomado de la perspectiva regulacionista en la teor&iacute;a econ&oacute;mica (en boga por aquellos a&ntilde;os). Dicho t&eacute;rmino es aplicado para preguntarse sobre las posibles direcciones que tomar&iacute;an tales naciones en la d&eacute;cada que apenas iniciaba. Por ello, es de llamar la atenci&oacute;n el hecho de que, si bien los enfoques te&oacute;ricos recientes sobre <i>transnacionalismo</i> tienen presupuestos y contenidos distintos al t&eacute;rmino antes aludido, es con ese t&iacute;tulo que pr&aacute;cticamente culmina su obra como investigador, al coordinar un libro con Ludger Pries de reciente edici&oacute;n.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Ah&iacute; mismo, el autor entrega en el cap&iacute;tulo siete un texto escrito en coautor&iacute;a con Xiomara Peraza Torres, sobre el sufragio transnacional, que constituye uno de los aspectos m&aacute;s relevantes del proceso de transnacionalizaci&oacute;n, en la era del capitalismo global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bien puede decirse que en cada fase de su fecunda labor como investigador, el estudio centraba su preocupaci&oacute;n en aspectos vinculados a la metodolog&iacute;a y al an&aacute;lisis te&oacute;rico de los procesos pol&iacute;ticos. As&iacute;, la tr&iacute;ada instituciones pol&iacute;ticas&#45;democracia&#45;ciudadan&iacute;a constituyeron los t&oacute;picos centrales a lo largo de su obra. Sin embargo, un an&aacute;lisis a profundidad de la misma deber&aacute; mostrar la originalidad de su pensamiento, los conceptos propuestos por &eacute;l y las preguntas formuladas a lo largo de sus textos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gustavo Emmerich, como estudioso de los problemas y dilemas contempor&aacute;neos de la democracia en M&eacute;xico, Am&eacute;rica Latina y el mundo, en cuya comunidad acad&eacute;mica interactu&oacute; intensamente, fue un entusiasta colaborador en m&uacute;ltiples proyectos acad&eacute;micos, ofreci&oacute; asesor&iacute;as a gobiernos nacionales de la regi&oacute;n, y por iniciativa propia abri&oacute; l&iacute;neas de investigaci&oacute;n de actualidad e impacto social. Tambi&eacute;n, en el marco de sus compromisos institucionales con la UAM, fue coordinador de la l&iacute;nea de Procesos Pol&iacute;ticos y despu&eacute;s encargado de la coordinaci&oacute;n general del posgrado en Estudios Sociales de la UAM&#45;I (2004&#45;2009), periodo durante el cual el posgrado logr&oacute; el m&aacute;ximo reconocimiento de Conacyt, dentro de la oferta educativa nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue en esa &eacute;poca cuando nos conocimos mejor, y pasamos buenos momentos tanto en la rutina acad&eacute;mica dentro del posgrado, como fuera de ella. As&iacute;, un peque&ntilde;o grupo de entusiastas jugadores de ajedrez formado por Aquiles Chi&uacute;, V&iacute;ctor Alarc&oacute;n, Gustavo Emmerich y yo mismo, se hizo famoso en un restaurante aleda&ntilde;o a las instalaciones de la UAM&#45;Iztapalapa, al darnos cita (como promedio) dos veces al mes, para jugar partidas r&aacute;pidas de ajedrez durante un par de horas libres. Ocasionalmente, regres&aacute;bamos a nuestros cub&iacute;culos para seguir enfrascados en la lucha mental que implica el juego. Eso suced&iacute;a por supuesto en intervalos de tiempo azarosos, de acuerdo con la disponibilidad de nuestras propias agendas de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La emoci&oacute;n del juego provocaba momentos de gran tensi&oacute;n &#45;sobre todo cuando la partida a&uacute;n no estaba decidida&#45;, a tal grado que pod&iacute;amos gritar y ser escuchados por la comunidad que en ocasiones nos rodeaba. Era un grupo donde, por lo general, hab&iacute;a algarab&iacute;a. Concentrados en el juego, el resto del mundo se desdibujaba hasta que una llamada al celular o la conclusi&oacute;n de la partida, nos hac&iacute;a entrar de nuevo a la realidad de lo cotidiano. Porque jugar ajedrez con pasi&oacute;n, como lo hac&iacute;a Gustavo, era entrar a un <i>mundo secundario:</i> de c&aacute;lculos, de razonamientos, de <i>rational choice,</i> pero igualmente de corazonadas y golpes de suerte, basados en nuestra propia experiencia de juego.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiero recuperar esos instantes de silencio, de concentraci&oacute;n y de cuando asomaba una sonrisa de triunfo, porque me recuerda al Gustavo m&aacute;s humano, alejado de la rigidez del trabajo universitario (que, con toda su creatividad, est&aacute; lejos del mar de combinaciones que ofrece una partida del llamado juego&#45;ciencia). Era un Gustavo que por supuesto retaba al contrincante para ganarle, por lo que muy a menudo sus lances eran provocadores y sorpresivos, como el ataque de un vikingo en tiempos remotos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un velatorio de la calzada de Tlalpan, al sur de la ciudad de M&eacute;xico, despedimos al colega y amigo. Esa noche le pregunt&eacute; a su afligida hermana que con qui&eacute;n hab&iacute;a aprendido &eacute;l a jugar, a lo cual me contest&oacute; que su mentor principal fue su padre, durante su infancia y adolescencia en Argentina, al verlo jugar asiduamente en los clubes y recibir de &eacute;l inteligentes consejos. Mientras jugaba, recordaba a su padre en el fragor del combate. El enlace afectivo entre padre e hijo se dimensionaba a trav&eacute;s del tablero, como me lo hizo recordar en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando sus compromisos con la UAM se acrecentaron, se redujo de manera dr&aacute;stica su "tiempo libre" pero aun as&iacute; llegamos a jugar eventualmente. Luego vino la preparaci&oacute;n de su &uacute;ltima estancia sab&aacute;tica en Inglaterra y poco despu&eacute;s el inicio de sus malestares. Ya no volvimos a jugar m&aacute;s...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un d&iacute;a se present&oacute; en mi cub&iacute;culo, cuando acababa de regresar intempestivamente de Europa. Estaba muy preocupado por el diagn&oacute;stico m&eacute;dico y no hubo otro tema de conversaci&oacute;n que ese. Ten&iacute;a la esperanza de recuperarse con los m&eacute;dicos especialistas que lo atend&iacute;an en hospitales mexicanos. El tratamiento sigui&oacute; su curso en la d&eacute;cada actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al regresar del sab&aacute;tico volvi&oacute; a sus clases en licenciatura y posgrado, escribi&oacute; sus &uacute;ltimos trabajos y particip&oacute; en seminarios y congresos nacionales e internacionales. Por igual se esforz&oacute; en concluir la direcci&oacute;n de tesis de maestr&iacute;a y doctorado que estaban a su cargo, dentro del posgrado en Estudios Sociales de la UAM&#45;I (entre las cuales es significativo mencionar la de doctorado, presentada exitosamente por V&iacute;ctor Alarc&oacute;n Olgu&iacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me top&eacute; con &eacute;l por &uacute;ltima vez en el edificio de Rector&iacute;a de nuestra unidad, en d&iacute;as previos al inicio de las vacaciones de fin de a&ntilde;o, en diciembre de 2012. Fue una pl&aacute;tica muy animada en la que &eacute;l se mostraba optimista. Sal&iacute;a de vacaciones a Acapulco, Guerrero, su lugar favorito para descansar. Se desligaba de todo, hasta del internet en su departamento, para dedicarse a tomar el sol. Quer&iacute;a gozar la vida a plenitud en todo lo posible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regres&oacute; a la universidad en enero de 2013, pero cerca de la fecha de inicio del trimestre escolar, su salud s&uacute;bitamente se alter&oacute;. Ya no fue posible visitarlo en el hospital ni que contestara las llamadas telef&oacute;nicas de muchos de sus colegas. Por un sentido de dignidad que ahora entiendo, Gustavo no quiso quitarnos esa imagen se&ntilde;era de &eacute;l, propia de un vikingo. Ten&iacute;a raz&oacute;n: hay que recordarlo en la plenitud de sus facultades que a&uacute;n pose&iacute;a en tiempos no muy lejanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Huy&oacute; del cono sur en su juventud y aqu&iacute; termin&oacute; de formarse como intelectual y polit&oacute;logo; cuando predominaban las dictaduras militares en Am&eacute;rica Latina, encontr&oacute; en M&eacute;xico un adecuado refugio. Era entonces un joven que maduraba r&aacute;pidamente en sus ideas, de manera que profundiz&oacute; en temas como el autoritarismo, la democracia y la representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Una pluma talentosa regida por una mente ordenada y hasta meticulosa (casi siempre ten&iacute;a un plan B).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa imagen del compa&ntilde;ero de trabajo, del expositor claro, del rudo dictaminador de avances de investigaci&oacute;n de sus propios alumnos asesorados, es la que prevalece en nuestra mente. Pero tambi&eacute;n conservo con toda claridad la otra parte de su fortaleza, que acompa&ntilde;aba con su alegr&iacute;a por la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de tales pasajes fue el viaje a Guatemala, efectuado a principios de 2005, en el que tuve la oportunidad de acompa&ntilde;arlo (junto con el profesor Rafael Montesinos) por ese hermoso y sufrido pa&iacute;s centroamericano. All&iacute; expuso otra faceta que yo desconoc&iacute;a del todo en su papel de maestro; result&oacute; muy instructiva, pero tambi&eacute;n divertida y espont&aacute;nea. Se trataba de una pr&aacute;ctica escolar para sus alumnos de Ciencia Pol&iacute;tica, a quienes les preparaba un paquete muy completo en el que el estudiante abrevaba en una semana intensa de visitas, pl&aacute;ticas y conferencias en aquel pa&iacute;s, el contenido de un curso trimestral por entero. Lamentablemente durante la &uacute;ltima de las tres giras realizadas a Guatemala (2004&#45;2006), fueron asaltados en una carretera, casi al final del viaje, y con ello se dio por concluido ese plan anual, que, a pesar de todo, ofrece lecciones muy positivas en el campo de la docencia y del conocimiento del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El vac&iacute;o que nos deja su temprana partida es un hueco que queda, una marca que deja huella. No hay duda que el vikingo que vino del sur finalmente logr&oacute; su cometido: cumpli&oacute; con su obra y ser&aacute; ejemplo de trabajo para las generaciones presentes y venideras de estudiantes y maestros universitarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lejano a la impresi&oacute;n de que la po&eacute;tica no tiene ninguna conexi&oacute;n con la pol&iacute;tica, termino con un fragmento del poema de Renato Leduc "In&uacute;til divagaci&oacute;n sobre el retorno":</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <blockquote> 			    <blockquote> 				    <blockquote> 					    <blockquote> 						    <blockquote> 							    <blockquote> 								    <blockquote> 									    <blockquote> 										    <blockquote> 											    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>M&aacute;s adoradas cuanto m&aacute;s nos hieren    <br> 											</i></font><font face="verdana" size="2"><i>van rodando las horas,    <br> 											</i></font><font face="verdana" size="2"><i>van rodando las horas porque quieren.</i></font></p> </blockquote> 									</blockquote> 								</blockquote> 							</blockquote> 						</blockquote> 					</blockquote> 				</blockquote> 			</blockquote> 		</blockquote> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Un primer esfuerzo de s&iacute;ntesis muy apretada de sus aportaciones a la ciencia pol&iacute;tica, es expuesto por V&iacute;ctor Alarc&oacute;n Olgu&iacute;n en su inspirado texto: "Gustavo Ernesto Emmerich Isaac (1954&#45;2013). Uno de los nuestros", en la revista <i>De Pol&iacute;tica,</i> a&ntilde;o 1, n&uacute;m. 1, Los Mochis, Asociaci&oacute;n Mexicana de Ciencias Pol&iacute;ticas, julio&#45;diciembre, 2013. </font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Public&oacute; los siguientes art&iacute;culos en la revista <i>Polis:</i> "Transparencia, rendici&oacute;n de cuentas,&nbsp;responsabilidad gubernamental y participaci&oacute;n ciudadana", vol. dos, n&uacute;m. 4, 2004; "La pol&iacute;tica en Canad&aacute; durante el gobierno de Chr&eacute;tien y despu&eacute;s (1993&#45;2004)", vol. 1, n&uacute;m. 1, 2005;&nbsp;o "Apogeo y declinaci&oacute;n del soberanismo quebequense", vol. dos, n&uacute;m. 3, 2003; "Las tesinas en Ciencia Pol&iacute;tica de la UAM&#45;Iztapalapa", vol. dos, 2000; "Cultura pol&iacute;tica de los estudiantes de la UAM&#45;I", n&uacute;m. 98, 1999; "Notas para una geograf&iacute;a electoral del Estado de M&eacute;xico" (en&nbsp;coautor&iacute;a con Juli&aacute;n Salazar Meza), n&uacute;m. 92, 1993; "Industrializaci&oacute;n extrovertida en M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina: la experiencia de los a&ntilde;os ochenta", n&uacute;m. 91, 1992; "Ciencia pol&iacute;tica y <i>verit&agrave; effetuale",</i> n&uacute;m. 90, 1991.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Ernesto Gustavo Emmerich, <i>El dilema latinoamericano: hacia el siglo</i> <i>XXI</i> <i>(Estado y pol&iacute;ticas econ&oacute;micas en M&eacute;xico, Brasil y Argentina),</i> M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa, Departamento de Sociolog&iacute;a, 1991.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Gustavo Ernesto Emmerich, y Ludger Pries (coords.), <i>La transnacionalizaci&oacute;n. Enfoques te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos,</i> M&eacute;xico, Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a / Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa, 2011.</font></p>      ]]></body>
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