<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-2333</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Polis]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Polis]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-2333</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[UAM, Unidad Iztapalapa, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Sociología]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-23332010000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rumbo a Los Pinos en el 2006: Los candidatos y los partidos en el espacio público]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Villafranco Robles]]></surname>
<given-names><![CDATA[Citlali]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología Sistema Nacional de Investigadores ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>6</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>149</fpage>
<lpage>154</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-23332010000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-23332010000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-23332010000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Rumbo a Los Pinos en el 2006. Los candidatos y los partidos en el espacio p&uacute;blico</b></i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Citlali Villafranco Robles*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Adri&aacute;n Gimate&#45;Welsh, coord. M&eacute;xico, UAM&#45;I/Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 2009, 299 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Integrante del Sistema Nacional de Investigadores. Licenciada y maestra en Ciencias Pol&iacute;ticas por la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Doctora en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Pol&iacute;tica por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales</i>. Correo electr&oacute;nico: &lt;<a href="mailto:villafrancoc@hotmail.com" target="_blank">villafrancoc@hotmail.com</a>&gt;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio pol&iacute;tico ocurrido en M&eacute;xico en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os tuvo una de sus m&aacute;s importantes manifestaciones en materia electoral. Los principales movimientos opositores al r&eacute;gimen priista se fortalecieron durante las d&eacute;cadas de los setenta y ochenta, incorpor&aacute;ndose al espacio electoral. Esta modificaci&oacute;n de la correlaci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas gener&oacute; una presi&oacute;n para reformar las normas electorales, de modo que la competencia se desarrollara en condiciones que permitieran que cualquiera de los partidos contendientes pudiera ganar en el caso elemental de que fuera el que m&aacute;s votos hubiera recibido. La demanda opositora puede sintetizarse en la existencia de condiciones de equidad. Derivado de este objetivo, los partidos pol&iacute;ticos y las organizaciones ciudadanas generaron un proceso constante de reformas que se plantearon la construcci&oacute;n de esas condiciones jur&iacute;dicas y pol&iacute;ticas para la competencia electoral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la reforma electoral de 1996 se busc&oacute; garantizar la equidad en los procesos electorales por dos v&iacute;as: establecer una autoridad aut&oacute;noma encargada de vigilar el desarrollo de los procesos electorales y precisar las condiciones en las cuales los partidos pol&iacute;ticos acceder&iacute;an al financiamiento p&uacute;blico y a las prerrogativas. Para el primer caso, se estableci&oacute; que las fracciones parlamentarias de la C&aacute;mara de Diputados nombraran consejeros electorales ciudadanos,<sup><a href="#nota">1</a></sup> lo que incorporaba las diferentes visiones del pa&iacute;s en el &oacute;rgano encargado de administrar los procesos electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, la confianza y legitimidad construidas en torno al espacio electoral se rompieron. El libro <i>Rumbo a Los Pinos en el 2006</i> se ocupa del an&aacute;lisis de ese momento cr&iacute;tico del sistema pol&iacute;tico: el proceso electoral de 2006. La relevancia de este libro se puede resumir en dos aspectos: primero, se ocupa de analizar diferentes &aacute;mbitos de este proceso con enfoques metodol&oacute;gicos que alumbran espacios poco explorados de la elecci&oacute;n de 2006. Los 10 autores que participan en este libro abordan temas que trascienden la discusi&oacute;n acerca de los resultados electorales, pues se centran en las cuestiones estructurales que explican la incertidumbre alrededor de esos resultados. El segundo punto a destacar es que la obra contribuye no s&oacute;lo a explicar los problemas de la coyuntura de 2006, sino que da elementos de an&aacute;lisis del proceso de cambio pol&iacute;tico en M&eacute;xico. Estos mismos problemas los enfrentamos de nuevo en la elecci&oacute;n intermedia de 2009 y, en caso de no corregirse, se agudizar&aacute;n en el proceso electoral de 2012. De esta manera, el libro trasciende el momento del que se ocupa, pues analiza problemas del sistema pol&iacute;tico que entorpecen el proceso de consolidaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n democr&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para funcionar, la democracia requiere de partidos pol&iacute;ticos. De los problemas organizacionales que enfrentaron estos organismos se ocupan Ricardo Espinoza, Roc&iacute;o D&iacute;az, y Juan Pablo Navarrete, en el cap&iacute;tulo "PAN, PRD y PRI en la lucha por el poder presidencial de 2006". En este trabajo, que analiza los procesos de selecci&oacute;n interna para candidatos a la Presidencia en esos partidos, los autores advierten que la divisi&oacute;n interna que genera la disputa por la candidatura presidencial puede reducir las posibilidades de &eacute;xito en la elecci&oacute;n constitucional. El ejemplo de esta dificultad se dio en ese entonces en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual no se pudo cohesionar despu&eacute;s de las violentas pugnas entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo. Una situaci&oacute;n contraria ocurri&oacute; en el Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN), que a pesar de la pugna entre Santiago Creel y Felipe Calder&oacute;n, con una adecuada estructura organizacional y el trabajo de la dirigencia partidista pudo unirse en torno a la candidatura del ganador y enfrentar con &eacute;xito la elecci&oacute;n. El Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica (PRD) no enfrent&oacute; problemas de unidad, pues la figura de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, cuya candidatura no se cuestion&oacute;, evit&oacute; las pugnas internas y la divisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las dificultades que origina un mal dise&ntilde;o organizacional y la necesidad de reglas claras para solucionar los conflictos internos de los partidos pol&iacute;ticos se encarga Guadalupe Pacheco en su texto "La heterogeneidad organizativa del PRI y la elecci&oacute;n de su candidato presidencial 150 en 2005". La autora concluye que el mal dise&ntilde;o organizacional y la falta de reglas son elementos que contribuyen a explicar la ca&iacute;da del PRI, que se ubic&oacute; en el tercer lugar de las preferencias ciudadanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ambos trabajos se deduce que la elecci&oacute;n del candidato presidencial debilita a los partidos pol&iacute;ticos y que un partido cohesionado tiene mejores posibilidades de &eacute;xito en las elecciones constitucionales. Esta conclusi&oacute;n lleva a la siguiente pregunta: &iquest;c&oacute;mo tendr&iacute;an que definir los partidos pol&iacute;ticos su estructura interna para ser democr&aacute;ticos y al mismo tiempo estar cohesionados? Dada la premisa sobre la cohesi&oacute;n y las posibilidades de &eacute;xito, &iquest;cu&aacute;les ser&aacute;n los escenarios en los que se enfrentar&aacute;n los tres partidos mayoritarios en la elecci&oacute;n de 2012?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro problema estructural del que se ocupa este libro es el de la relaci&oacute;n entre representantes y representados y de la rendici&oacute;n de cuentas. Adri&aacute;n Gimate&#45;Welsh, en el cap&iacute;tulo "Construcci&oacute;n de la agenda pol&iacute;tica en 2006. Los candidatos Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, Felipe Calder&oacute;n y Roberto Madrazo", analiza las dificultades para hacer efectiva la representaci&oacute;n y, sobre todo, la rendici&oacute;n de cuentas. A partir de la propuesta de Adam Przeworski y Susan Stokes, la conclusi&oacute;n del autor es contundente: en M&eacute;xico la representaci&oacute;n&#45;mandato se incumple. Dos razones explican la dificultad en el ejercicio de la evaluaci&oacute;n ciudadana: la informaci&oacute;n tendenciosa y manipuladora difundida por los medios de comunicaci&oacute;n, y el dise&ntilde;o institucional del sistema electoral y de los partidos pol&iacute;ticos, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha generado gobiernos divididos, donde la formaci&oacute;n de coaliciones tiende a dispersar la responsabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Aacute;lvaro L&oacute;pez estudia el fen&oacute;meno de los gobiernos divididos en el cap&iacute;tulo "Entre la par&aacute;lisis y el consenso. Los partidos y la formaci&oacute;n de la agenda legislativa", donde sostiene que el gobierno dividido es uno de los rasgos de la normalidad democr&aacute;tica en M&eacute;xico. Para apoyar esta afirmaci&oacute;n recurre a los resultados de las elecciones para la conformaci&oacute;n del Congreso de la Uni&oacute;n y presidente de la Rep&uacute;blica; se&ntilde;ala, entonces, que aun en los casos de elecciones concurrentes el partido del Ejecutivo Federal no ha obtenido una mayor&iacute;a legislativa, por lo que varios presidentes se han visto obligados a negociar con una legislatura multipartidista. El autor confronta a quienes se&ntilde;alan que un efecto negativo de los gobiernos divididos es la par&aacute;lisis legislativa, pues, indica, "en las legislaturas LVII, LVIII y LIX el volumen absoluto de leyes y decretos se ha incrementado". Durante el periodo de 1997 a 2006, "la legislatura ha aumentado su poder proactivo" mientras que el Ejecutivo "dej&oacute; de ser el actor principal en el proceso de fijaci&oacute;n de la agenda y el Congreso comienza a operar como un centro de poder aut&oacute;nomo". En t&eacute;rminos democr&aacute;ticos, el resultado de estas acciones muestra claroscuros: favorables para la divisi&oacute;n de poderes y la productividad legislativa, pero complicados cuando el Ejecutivo presenta las iniciativas de reformas estructurales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer tema del que se ocupa este libro es el papel de los medios de comunicaci&oacute;n durante los procesos electorales. Javier Esteinou, en su trabajo "Los medios electr&oacute;nicos de difusi&oacute;n colectivos y la transformaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en M&eacute;xico a principios del siglo XX", apunta la interesante tesis de que la transici&oacute;n a la democracia en M&eacute;xico se puede observar en materia electoral, en la transparencia e incluso en los derechos ciudadanos, lo cual no ha ocurrido en materia de medios de comunicaci&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n, en este lapso, los medios de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nicos "se han convertido en el primer poder ideol&oacute;gico que existe en nuestra sociedad". Esta posici&oacute;n hegem&oacute;nica se explica por la concentraci&oacute;n duop&oacute;lica de la industria, lo que ha dado lugar a tres efectos perniciosos para la democracia: en primer lugar, la falta de espacios p&uacute;blicos en los que se puedan expresar ciudadanos, organizaciones y movimientos, los cuales ven restringidas sus posibilidades de ejercer el derecho de expresi&oacute;n, pues no cuentan con los canales adecuados para este ejercicio; en segundo t&eacute;rmino, la libertad de expresi&oacute;n se convierte en un derecho que s&oacute;lo pueden ejercer los propietarios de los medios de comunicaci&oacute;n; por &uacute;ltimo, los propietarios de los medios de comunicaci&oacute;n ejercen su derecho de expresi&oacute;n mediante la informaci&oacute;n que emiten y que va de acuerdo con sus preferencias e intereses, con lo cual restringen el derecho a la informaci&oacute;n de los ciudadanos. La soluci&oacute;n que propone Esteinou radica en recuperar los medios electr&oacute;nicos para servir al inter&eacute;s p&uacute;blico y permitir que los ciudadanos y sus organizaciones tengan medios de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Rayo Sankey analiza el efecto de la concentraci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n y de la promoci&oacute;n de las preferencias pol&iacute;ticas de sus propietarios y principales anunciantes, en el cap&iacute;tulo "El debate del 6 de junio de 2006 y los spots de la campa&ntilde;a del miedo". La autora estudia la campa&ntilde;a de desprestigio en la que participaron la Presidencia de la Rep&uacute;blica, las televisoras, el Consejo Coordinador Empresarial y el PAN en contra de L&oacute;pez Obrador, y la negativa de &eacute;ste a participar 152 en el primer debate de aquella campa&ntilde;a presidencial. Para Sankey, estos factores contribuyen a explicar por qu&eacute; "Calder&oacute;n Hinojosa increment&oacute; su intenci&oacute;n de voto a 31 y 35 por ciento". Se&ntilde;ala que la capacidad de influencia de los medios de comunicaci&oacute;n sobre los procesos electorales qued&oacute; de manifiesto, y alerta acerca de la urgencia de diversificar las fuentes de informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto tema de esta obra se refiere a las reglas electorales que definen la disputa por el poder. Jos&eacute; Woldenberg, en el cap&iacute;tulo "La pr&oacute;xima reforma electoral", escrito despu&eacute;s del conflicto postelectoral de 2006, se&ntilde;ala los elementos que se deben redefinir para mejorar las condiciones de la competencia electoral y el desempe&ntilde;o del sistema pol&iacute;tico. Uno central es la funci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nicos en los procesos electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta &uacute;ltima relaci&oacute;n, medios de comunicaci&oacute;n y reforma electoral, est&aacute; uno de los problemas m&aacute;s serios que afecta a las democracias contempor&aacute;neas, pues repercute no s&oacute;lo en el desarrollo de los procesos electorales, sino tambi&eacute;n en las estructuras de los partidos pol&iacute;ticos y limita, o cuando menos redefine, las posibilidades de representaci&oacute;n ciudadana y de rendici&oacute;n de cuentas. La importancia de los medios de comunicaci&oacute;n ha llevado a diversos autores a puntualizar la necesidad de replantear algunas de las categor&iacute;as indispensables para la democracia, y a postular que es necesario repensarlas para una situaci&oacute;n en la que los medios de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nica constituyen el gran poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma constitucional de 2007 incorpor&oacute; gran parte de los elementos que Woldenberg se&ntilde;ala en su texto; sin embargo, la primera aplicaci&oacute;n de ellos en 2009 no logr&oacute; corregir los problemas estructurales que analizan los autores de este libro. En particular, queda claro que esa reforma no dio los resultados esperados en el &aacute;mbito de los medios de comunicaci&oacute;n. Por supuesto, s&iacute; hubo consecuencias positivas, aunque menores; por ejemplo, la reducci&oacute;n de los montos de financiamiento asignados a los partidos pol&iacute;ticos y el aumento de las posibilidades de fiscalizaci&oacute;n de la autoridad electoral. Sin embargo, lo central durante el proceso electoral de 2009 fue que los actores pol&iacute;ticos incurrieron en actividades que alteraron la equidad, esencialmente a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n que establecieron algunos partidos pol&iacute;ticos con los medios de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nicos y de las acciones propias de estos &uacute;ltimos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de confianza en los resultados electorales que se expres&oacute; durante el proceso electoral de 2006 y la dificultad para regular la competencia pol&iacute;tica en la campa&ntilde;a electoral de 2009 constituyen la mejor muestra de la necesidad de continuar con el estudio de los procesos electorales a fin de contar con mejores elementos explicativos. Para este prop&oacute;sito resulta &uacute;til la lectura de <i>Rumbo a Los Pinos en el 2006.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>Hasta entonces el presidente del Instituto Federal Electoral era un funcionario de la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
</article>
