<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-1191</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Culturales]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Culturales]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-1191</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de Baja California, Instituto de Investigaciones Culturales-Museo]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-11912012000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El sueño del celta]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintana Tejera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>8</volume>
<numero>15</numero>
<fpage>185</fpage>
<lpage>190</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-11912012000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-11912012000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-11912012000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El sue&ntilde;o del celta</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Quintana Tejera</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Mario Vargas Llosa, <i>El sue&ntilde;o del celta,</i> Alfaguara, M&eacute;xico, 2010</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Introducci&oacute;n</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas veces la problem&aacute;tica del ser humano resulta aparentemente inabarcable para quien pretenda descifrar claves de existencia al analizar ya sea a un individuo cualquiera o a un personaje de novela. Nos corresponde hoy revisar la vida de un protagonista que pas&oacute; de su ser real a la existencia <i>sui generis</i> que otorga la literatura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qui&eacute;n es el celta? &iquest;Qui&eacute;n es Roger Casement? Fue un individuo de personalidad controvertida donde los opuestos parecen hallar el mejor caldo de cultivo. Fue uno en la verdad aparente que nos permite verlo como a trav&eacute;s del espejo borroso que nos proporciona la existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es otro mediante la alquimia tan peculiar de un narrador de historias como Mario Vargas Llosa. Y es otro mediante la interpretaci&oacute;n que la cr&iacute;tica primero y cada uno de nosotros despu&eacute;s realizamos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l de los tres es el aut&eacute;ntico?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ninguno de ellos reviste ese perfil de verdad que el hombre cotidiano busca siempre que se enfrenta a un relato, a un hecho de vida, a un acontecimiento cualquiera, a un momento de su propia existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y lo anterior viene de una circunstancia tan sencilla como la de sostener que la verdad no existe o que, al menos, est&aacute; tan oculta como en aquel relato de Don Juan Manuel, el escritor medieval espa&ntilde;ol, en donde la mentira convence a la verdad de que el mejor lugar para habitar es en las ra&iacute;ces del &aacute;rbol que ambas han plantado juntas; todos los hombres que se acercaban a contemplar aquel enorme vegetal s&oacute;lo ve&iacute;an su copa repleta de flores y frutos, y no se enteraban de que la verdad estaba oculta en lo m&aacute;s profundo de las ra&iacute;ces de ese &aacute;rbol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia nos regala hechos que luego ni ella misma sabe explicar. &iquest;Qui&eacute;n asesin&oacute; a John F. Kennedy, un hombre que se hallaba tan lejos de la santidad y que se desplazaba de la perversi&oacute;n al ideal con tanta facilidad como lo har&aacute; el personaje de la novela aqu&iacute; estudiada?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia se atreve a se&ntilde;alar a uno y otro posible asesino; soslaya eventuales causas de este fen&oacute;meno violento; pero no puede, no sabe o no quiere contarnos lo que realmente sucedi&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las aguas del Mar Rojo se abrieron milagrosamente para que los jud&iacute;os pudieran huir, o fue un fen&oacute;meno cient&iacute;fico que explica lo inexplicable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la ciencia le ha gustado jugar a enfrentarse con la poderosa Iglesia Cat&oacute;lica y sus mitos. Para la primera, los hechos s&oacute;lo pueden desvelarse mediante fundamentos profundos, r&iacute;gidos en su propia naturaleza; ser analizados y desentra&ntilde;ados hasta el m&aacute;ximo que la capacidad humana lo permita. Para la segunda ha sido m&aacute;s f&aacute;cil acostumbrarse a las "verdades de la fe", a los hechos consumados en los que el sentimiento m&aacute;gico prepondera. La Iglesia se ha habituado a regir nuestra conciencia desde las hojas y las flores resplandecientes del &aacute;rbol aludido <i>supra</i>. La Iglesia fustiga y persigue las mentiras que sus fieles repiten en el confesionario guiados por una vana esperanza de que el "secreto confesional" los proteger&aacute; del conocimiento p&uacute;blico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la Iglesia ha olvidado condenar con igual celo a aquellos de sus miembros que cometen atrocidades como la de violar a ni&ntilde;os ciegos o incapacitados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vivimos en un mundo en el que la mentira prevalece y ha triunfado sobre la inocente verdad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El sue&ntilde;o del celta</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relato comienza diciendo:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando abrieron la puerta de la celda, con el chorro de luz y un golpe de viento entr&oacute; tambi&eacute;n el ruido de la calle que los muros de piedra apagaban y Roger se despert&oacute;, asustado. Pesta&ntilde;eando, confuso todav&iacute;a, luchando por serenarse, divis&oacute;, recostado en el vano de la puerta, la silueta del sheriff. Su cara fl&aacute;cida, de rubios bigotes y ojillos maledicentes, lo contemplaba con la antipat&iacute;a que nunca hab&iacute;a tratado de disimular (p. 14).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el punto de vista de la t&eacute;cnica literaria, la novela est&aacute; narrada de acuerdo con los par&aacute;metros del relato binario. Un relato binario es aquel que presenta desde el inicio dos historias diferentes que terminan intersect&aacute;ndose, es decir, que concluyen encontr&aacute;ndose o integr&aacute;ndose plena o parcialmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta narraci&oacute;n la di&eacute;gesis central ser&aacute; contada en los cap&iacute;tulos impares y tendr&aacute; como protagonista a Roger Casement, un irland&eacute;s que ha estado durante gran parte de su vida al servicio de la corona brit&aacute;nica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos pares est&aacute;n dirigidos por los recuerdos de Casement y constituyen un largo y aparente mon&oacute;logo con el que el protagonista quiere saber qu&eacute; sucedi&oacute; en un pasado que fue gestando la desgracia que padece en el presente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relato central nos muestra al personaje en el recinto carcelario de los condenados a muerte. S&oacute;lo sus recuerdos lo sacar&aacute;n moment&aacute;neamente de la prisi&oacute;n para actualizar ciertos hechos, como lo dec&iacute;amos en el p&aacute;rrafo anterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la narraci&oacute;n, adem&aacute;s de focalizaci&oacute;n cero u omnisciente de acuerdo con las categor&iacute;as de G&eacute;rard Genette o Todorov, respectivamente, notamos que existe una constante cesi&oacute;n de la voz narrativa para permitir que sus personajes hablen y expresen sus sentimientos y su modo de ver la existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contraste inicial nos muestra el mundo de afuera en abierta oposici&oacute;n con el peque&ntilde;o universo que se encierra tras los muros de la c&aacute;rcel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Roger Casement</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Roger Casement tiene mucho que ver con los temas se&ntilde;alados hasta este momento, y Vargas Llosa, un librepensador que no se deja enga&ntilde;ar por falsos hechos, lo ha presentado desde &aacute;ngulos diversos para tratar de llegar as&iacute; hasta su esencia humana m&aacute;s perfecta, y precisamente perfecta en su propia imperfecci&oacute;n, si es posible emplear el ox&iacute;moron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casement es un irland&eacute;s que conoce m&aacute;s de Inglaterra que de su propio pa&iacute;s; que pretende amar a Irlanda s&oacute;lo como un reflejo impositivo que le viene del pasado, pero que en realidad venera y respeta &#150;al menos al principio&#150; a la Inglaterra que lo llen&oacute; de honores y le dio el motivo para vivir gran parte de sus &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casement fue educado por su padre en la religi&oacute;n anglicana, pero su madre le dio las bases del catolicismo que lo habr&iacute;a de caracterizar en muchos momentos de su existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casement fue el defensor de los negros en &Aacute;frica y de los nativos en Per&uacute; y de muchos otros en Brasil; se enfrent&oacute; al aparato represor que manten&iacute;a sojuzgados a los desvalidos de siempre: no tuvo miedo. No le preocup&oacute; mantener un in&uacute;til equilibrio, y, liberado de todo sometimiento servil a la autoridad, le dijo en su rostro tantas verdades que escandalizaron las conciencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero su &uacute;nico objetivo era defender al pobre hombre abandonado en la miseria de sus vidas. Se granje&oacute; as&iacute; odios y peligrosos resentimientos; s&oacute;lo amparado por la corona brit&aacute;nica logr&oacute; escapar a la muerte segura que le ten&iacute;an preparada sus enemigos. Por &uacute;ltimo, triunf&oacute; sobre ellos y consigui&oacute; que estos asesinos fueran contenidos en sus impulsos criminales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habiendo alcanzado todo esto en largos a&ntilde;os de convivencia con la pobreza, el hambre, las pestes, los insidiosos mosquitos, la fiebre apabullante, se irgui&oacute; como el verdadero h&eacute;roe de la causa que los brit&aacute;nicos le hab&iacute;an encomendado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero fue en este momento precisamente cuando sus ojos se volvieron hacia Irlanda, hacia su Irlanda, para verla igualmente sometida a los ingleses como lo estaban los negros de &Aacute;frica. Y decidi&oacute; emprender la cruzada m&aacute;s loca de su vida, la cruzada heroica que lo llevar&iacute;a al encuentro de su propio destino. Pretendi&oacute; pactar con los alemanes meses antes de que estallara la Primera Guerra Mundial; negociar con ellos para que les proporcionaran armas y poder alzarse con &eacute;xito contra el imperio que los ten&iacute;a sometidos. Pero no todos pensaban como Roger Casement, no todos estaban de acuerdo en plantear la rebeli&oacute;n de este modo. Sus intentos se hallaban condenados al fracaso desde sus comienzos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contar la historia de Roger Casement no es tarea f&aacute;cil. Pero la calidad narrativa del autor le permite involucrarse en las acciones de vida y muerte que caracterizaron la existencia de Casement.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El intento de tratar con los alemanes puede ser interpretado desde la &oacute;ptica del hombre desesperado que desea liberar a su patria a cualquier costo y tambi&eacute;n desde la perspectiva del traidor que se vende a los germanos y al mismo tiempo traiciona la fe que los ingleses hab&iacute;an depositado en &eacute;l.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero hay una faceta de este hombre que no hemos comentado a&uacute;n: su condici&oacute;n homosexual. La mujer estuvo representada en su vida por una gran amiga: Gertrude y por su madre: Anne Jephson.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mujer fue un verdadero misterio para &eacute;l, y a medida que nac&iacute;a en su cuerpo esa atracci&oacute;n por el hombre se iba revelando una faceta de su personalidad que lo mostrar&iacute;a ante los ojos del mundo como el pervertido que ni siquiera hab&iacute;a sido capaz de formar su propia familia, tener sus hijos, vivir en paz. Tampoco alcanz&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a de una pareja permanente, sino que fueron muchos los hombres que desfilaron por su vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue promiscuo en sus relaciones y se consol&oacute; en los brazos de muchos al no poder hallar la compa&ntilde;&iacute;a de uno. Su diario, su vergonzoso diario &iacute;ntimo recogi&oacute; sus historias sexuales y fue uno de los documentos en que Scotland Yard se apoy&oacute; para conducirlo ante los tribunales. El esp&iacute;ritu ingl&eacute;s podr&iacute;a estar dispuesto a aceptar la figura de un traidor, pero jam&aacute;s tolerar&iacute;a la presencia y acciones de un homosexual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estilo de Vargas Llosa resulta impecablemente concebido en esta ficci&oacute;n que desnuda un punto de vista en torno a la existencia de un hombre que fue virtuoso y desenfrenado a la vez, protector del d&eacute;bil y promiscuo en su propia existencia, y que llev&oacute; en su alma el signo maldito de la contradicci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"></font></p>      ]]></body>
</article>
