<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-0063</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Andamios]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Andamios]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-0063</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-00632014000100017</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dos literaturas, cuatro escritoras y la experiencia humana al límite]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berlanga Gayón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mariana]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de la Ciudad de México Academia de Ciencia Política y Administración Urbana ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>11</volume>
<numero>24</numero>
<fpage>331</fpage>
<lpage>335</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-00632014000100017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-00632014000100017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-00632014000100017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Dos literaturas, cuatro escritoras y la experiencia humana al l&iacute;mite</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mariana Berlanga Gay&oacute;n*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Rodr&iacute;guez, R. (2013), <i>Alegor&iacute;a de la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. An&aacute;lisis comparativo de dos literaturas colindantes,</i> M&eacute;xico: Ediciones E&oacute;n&#45;UTEP</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctora en estudios latinoamericanos por la UNAM y profesora&#45;investigadora de la Academia de Ciencia Pol&iacute;tica y Administraci&oacute;n Urbana, de la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico (UACM).</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Alegor&iacute;a de la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. An&aacute;lisis comparativo de dos literaturas colindantes,</i> de Roxana Rodr&iacute;guez, es una invitaci&oacute;n y una incitaci&oacute;n. Una invitaci&oacute;n a adentrarse en una literatura que est&aacute; fuera del centro: no s&oacute;lo porque se escribe en y desde los m&aacute;rgenes, sino porque con su estilo desestabiliza el canon literario. Y una incitaci&oacute;n a vivir la experiencia humana al l&iacute;mite, a trav&eacute;s de los poemas y narraciones de las cuatro autoras que analiza: Sandra Cisneros, Selfa Chew, Rosario Sanmiguel y Amaranta Caballero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Roxana Rodr&iacute;guez es una enamorada de la frontera, con todo lo que &eacute;sta significa. Este libro da cuenta de esa pasi&oacute;n, que no todo mundo entiende, porque implica maravillarse con lo que no necesariamente es bello, por lo menos desde una est&eacute;tica hegem&oacute;nica y colonizada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las fronteras son l&iacute;neas divisorias: separaciones, pero tambi&eacute;n uniones, f&oacute;rmulas para crear v&iacute;nculos. Constituyen en s&iacute; mismas una violencia, pero al mismo tiempo, son fuente de riqueza. Ordenan y desordenan, y nunca se sabe c&oacute;mo, cu&aacute;ndo, hasta qu&eacute; punto. En ese sentido, tienen un esp&iacute;ritu rebelde. Alejan, demarcan, delimitan, pero tambi&eacute;n est&aacute;n hechas para ser atravesadas, cruzadas, transgredidas. Adem&aacute;s, son porosas, porque por muy severas que parezcan, nunca son absolutas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La frontera m&aacute;s importante a la que se refiere este libro es evidentemente geogr&aacute;fica, aquella que divide M&eacute;xico y los Estados Unidos. Pero adem&aacute;s, est&aacute;n implicadas otras fronteras: la frontera de la identidad, de la raza, del g&eacute;nero, de la edad, del estatus migratorio. Y la frontera del deseo, de la &eacute;tica, de la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque las letras de Cisneros, Chew, Sanmiguel y Caballero nos convocan a tomar conciencia, pero tambi&eacute;n a cuestionar todas estas fronteras. Y a vivir &#151;a trav&eacute;s de sus narraciones y versos&#151; al l&iacute;mite, con todo lo que ello pueda significar: al l&iacute;mite de la supervivencia, los sentimientos, el cuerpo y la legalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su an&aacute;lisis literario, Roxana Rodr&iacute;guez traza otra frontera al dividir a la literatura chicana (escrita en y desde la frontera del lado estadounidense) de la literatura fronteriza (escrita en y desde la frontera del lado mexicano), puesto que en la primera predomina el espacio ideol&oacute;gico, mientras que en la segunda, el espacio urbano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto lo demuestra en el an&aacute;lisis de la prosa de Sandra Cisneros y la poes&iacute;a de Selfa Chew, escritoras chicanas, que evidencian esa necesidad de asumir una identidad que no sea la mexicana ni la estadounidense, sino la mezcla que da como resultado una tercera que da cuenta de los or&iacute;genes de la poblaci&oacute;n latina radicada en los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La literatura fronteriza del norte de M&eacute;xico tiene otra l&oacute;gica. Los escritores no est&aacute;n preocupados en afirmar o en crear una identidad, sino en deconstruirla, porque la experiencia de vivir en la frontera &#151;que implica cruzarla una y otra vez&#151; pone en entredicho identidades, discursos, est&eacute;ticas y pr&aacute;cticas. Por eso es que una de sus caracter&iacute;sticas es la representaci&oacute;n del espacio urbano. Porque el mismo espacio rompe el imaginario de lo que debe ser con lo que es, de lo permitido y lo prohibido, del sue&ntilde;o y la realidad, de lo central y lo perif&eacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las dos escritoras fronterizas analizadas por Rodr&iacute;guez: Rosario Sanmiguel y Amaranta Caballero dan cuenta de una denuncia, pero tambi&eacute;n de un cuestionamiento permanente. La cercan&iacute;a que imprime la frontera, al final de cuentas, impone un dinamismo que no se experimenta en otros lugares. Todo cambia de un d&iacute;a para otro: la gente, la est&eacute;tica, las relaciones, la ciudad en s&iacute;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las dos literaturas que nos presenta este libro son descentradas: no solamente no est&aacute;n escritas desde el centro sino que est&aacute;n escritas por mujeres: transfronterizas y migrantes, que est&aacute;n influenciadas por dos culturas, pero que al mismo tiempo permanecen al margen de "la cultura", entendida como la alta cultura. El hecho de que sean mujeres no quiere decir que repitan los <i>clich&eacute;s</i> de lo que se ha dado en llamar literatura femenina. Por el contrario, muestran y demuestran que el sujeto mujer nunca es homog&eacute;neo y que no existe una experiencia de ser mujer sino m&uacute;ltiples. Mucho menos, una forma de escribir s&oacute;lo por tener un tipo de cuerpo. Por otro lado, inauguran formas narrativas y po&eacute;ticas que desestabilizan la literatura escrita por los hombres que forman parte de lo que se denomina "literatura mexicana". Lo culto y lo no culto se entrelaza, el bien decir se conjuga con verbos "maldichos", lo grotesco deviene en sutileza hecha palabra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas dos literaturas colindantes no solamente demuestran que existen otras formas de escribir, de expresar, de representar, sino que describen experiencias que tambi&eacute;n est&aacute;n al l&iacute;mite de la vida y que se tocan con la muerte: la pobreza, la exclusi&oacute;n, la deportaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n son experiencias en uno y otro lado de la frontera. Por eso es que estas dos literaturas est&aacute;n muy lejos de querer complacer a cualquier tipo de criterio editorial. No es casualidad que para encontrar estos libros haya que echarse un clavado en las editoriales universitarias e independientes. La misma publicaci&oacute;n de los textos constituye un problema, que hay que saber leer en clave de frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como primera representante de la literatura chicana, Roxana Rodr&iacute;guez nos presenta a Sandra Cisneros, cuya prosa insiste en la memoria como elemento imprescindible de la identidad chicana. Su cuento titulado "Mericanos" es una s&iacute;ntesis de la mezcla de dos culturas: la mexicana y la americana, que conviven en sujetos cuya forma de hablar parece que no encaja, como la se&ntilde;ora que habla un espa&ntilde;ol "demasiado grande para su boca" y que al hablar transgrede las formas, pero tambi&eacute;n porque sintetiza una contradicci&oacute;n de un pa&iacute;s que necesita latinos que hagan cierto tipo de trabajos, pero que se reh&uacute;sa a incluirlos del todo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Malinche es una figura que recupera la cultura chicana, porque es la que se atreve a construir un puente entre una cultura y otra. La llaman traidora porque transgrede, pero es ese car&aacute;cter transgresor el que se reivindica como posibilidad de sobrevivencia y aporte cultural. Para las chicanas, la Malinche es s&iacute;mbolo de emancipaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Nunca te cases con un mexicano" es otro cuento de Sandra Cisneros, en el que da cuenta de los procesos de racismo y exclusi&oacute;n que vive la comunidad latina en los Estados Unidos. Los lazos familiares son atravesados por la frontera racial, la cual le da forma a la estructura social, pero tambi&eacute;n a los lazos afectivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Selfa Chew &#151;quien adem&aacute;s de ser migrante es descendiente de japoneses y mexicanos&#151; deja ver el lugar marginal que dentro de los Estados Unidos tienen todas las otras identidades que no corresponden a la dominante. Su poema "Desahucio", habla de un soldado latino que es llamado para formar parte de las filas del ej&eacute;rcito estadounidense. El juego entre ser y no ser, y entre el ser, pero hasta cierto punto, deja clara la marginaci&oacute;n de una comunidad que es necesaria, pero tambi&eacute;n menospreciada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a las escritoras fronterizas, el libro nos presenta a Rosario Sanmiguel con su <i>Callej&oacute;n Sucre y otros relatos,</i> que nos lleva por los pasadizos secretos de Ju&aacute;rez, y los no tan secretos: los bares, los centros nocturnos, los hoteles de paso, la zona maquiladora, el r&iacute;o Bravo son los espacios urbanos que nos invitan a ver de cerca las experiencias de explotaci&oacute;n, abuso, marginaci&oacute;n y dolor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, est&aacute; la poeta Amaranta Caballero: la m&aacute;s irreverente y, seguramente, la m&aacute;s seductora, ya que se atreve a explicitar sus contradicciones. Una feminista que se cuestiona su ser feminista ya que sabe que la realidad es demasiado compleja como para mirarla desde un solo &aacute;ngulo. Una poeta que espera el amor, pero que duda de su existencia. Una guanajuatense que eligi&oacute; vivir en Tijuana para darle rienda suelta a su creatividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Alegor&iacute;a de la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. An&aacute;lisis comparativo de dos literaturas colindantes</i> incluye estas cuatro voces, que a su vez representan una forma de expresar y de desestructurar discursos, est&eacute;ticas, imaginarios. Estas literaturas tienen coincidencias, pero tambi&eacute;n diferencias. Lo que no tienen son lugares comunes, pues justamente su vocaci&oacute;n es deconstruir, deshacer, desconocer y, por lo tanto, innovar discursos y crear nuevos estilos. La pasi&oacute;n por la frontera de Roxana Rodr&iacute;guez se cruza con su pasi&oacute;n por la literatura. El resultado es esta invitaci&oacute;n&#45;seducci&oacute;n para adentrarse en dos literaturas, cuatro escritoras y la experiencia humana al l&iacute;mite.</font></p>      ]]></body>
</article>
