<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-0063</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Andamios]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Andamios]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-0063</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-00632014000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Presentación]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Covarrubias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Israel]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santillana Andraca]]></surname>
<given-names><![CDATA[Arturo]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>11</volume>
<numero>24</numero>
<fpage>07</fpage>
<lpage>14</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-00632014000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-00632014000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-00632014000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Dossier: Satisfacer, legislar, representar. Algunas inquietudes actuales para pensar pol&iacute;tico</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pertinencia de repensar el significado y el sentido de la pol&iacute;tica en nuestros d&iacute;as, cuando es un tema que ha estado presente en forma sistem&aacute;tica en la obra de autores que se remontan, al menos en Occidente, a los siglos V y IV antes de nuestra era, se justifica por la necesidad de encontrar nuevas interrogantes acerca del mundo pol&iacute;tico, ya que &eacute;ste se ha transformado radicalmente en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. Es necesario agregar que la sola posibilidad de encontrar nuevas preguntas en torno a la pol&iacute;tica y sobre todo a la dimensi&oacute;n constitutiva de lo pol&iacute;tico puede permitir el establecimiento de determinados <i>criterios</i> para responder a esas preguntas quiz&aacute; a trav&eacute;s de la elaboraci&oacute;n de otras preguntas; por ello, es muy probable que nuestras respuestas sean, en cierta medida, "inoportunas". Sin embargo, este elemento diferencial es lo que hace que nuestra indagaci&oacute;n sea una inquietud no s&oacute;lo te&oacute;rica sobre la (im) posibilidad de los fundamentos de la pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico, sino adem&aacute;s hist&oacute;rica, al grado de mantener siempre anudadas sus filiaciones en la dimensi&oacute;n emp&iacute;rica de sus maneras de conclusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La incidencia e influencia cada vez mayor del mercado y de poderosos intereses econ&oacute;micos en los asuntos p&uacute;blicos en un mundo globalizado con nuevos equilibrios geopol&iacute;ticos; el desarrollo de la comunicaci&oacute;n a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as; la involuci&oacute;n de las ideolog&iacute;as que se sustentaban en sem&aacute;nticas "fuertes", donde su acta de nacimiento est&aacute; registrada en el siglo de la Ilustraci&oacute;n y que ba&ntilde;a mediante la llamada "Gran pol&iacute;tica" por lo menos la primera mitad del siglo XX, aunque sus ecos literalmente cercaron toda su segunda mitad; fen&oacute;menos como la migraci&oacute;n y el desplazamiento interno forzado; la fuerza del crimen organizado nacional y transnacional y la incapacidad del Estado para contenerlo, debido, entre otras cuestiones, a su arraigo social; el aumento de la concentraci&oacute;n de riqueza y el crecimiento proporcional de la pobreza, as&iacute; como la vulnerabilidad de derechos en amplios sectores de la poblaci&oacute;n, nos ofrecen, m&aacute;s que un pretexto una <i>vuelta</i> para pensar la pol&iacute;tica y su (in)actualidad en la medida de contrastar y confirmar que a&uacute;n ella es condici&oacute;n sin la cual no es posible "superar" los procesos apenas descritos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este modo, el objetivo general que persigue el presente n&uacute;mero no s&oacute;lo tiene la intenci&oacute;n de debatir y polemizar en contra de los contenedores anal&iacute;ticos que hemos heredado del siglo XX, sino, adem&aacute;s, ir fotografiando precisamente una serie de autores, ideas y cr&iacute;ticas que responden, quiz&aacute; fragmentariamente (y tal vez tendr&iacute;amos que preguntarnos si podemos responder de otro modo), a la exigencia intelectual y acad&eacute;mica de formular un l&eacute;xico "otro" de palabras y temas que hoy por hoy cualquier agenda te&oacute;rica alrededor de los pliegues hist&oacute;ricos de la pol&iacute;tica y de lo pol&iacute;tico pone (y est&aacute; obligada) en su horizonte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La (in)actualidad que circunda cada uno de los art&iacute;culos que aparecen en esta convocatoria, as&iacute; como en la traducci&oacute;n, en la entrevista y en el recuento bibliogr&aacute;fico que la cierra, ha mantenido siempre la convicci&oacute;n de que era necesario formular una sem&aacute;ntica en funci&oacute;n de las articulaciones potenciales que se pudieran establecer mediante los contenedores anal&iacute;ticos que se vislumbran en los verbos <i>satisfacer, legislar</i> y <i>representar,</i> ya que pensamos son tres de las direcciones obligadas de todo debate contempor&aacute;neo sobre los dispositivos de la pol&iacute;tica y que podr&iacute;an ser puestos en la mesa como "las tareas" imposibles de la pol&iacute;tica (en una par&aacute;frasis, sin duda, de Freud). Estos tres verbos se encuentran en la base de los fen&oacute;menos pol&iacute;ticos m&aacute;s recientes de aquello que, cada vez con mayor fuerza, se ha dado en llamar "exclusi&oacute;n inclusiva": pi&eacute;nsese, por ejemplo, en la figuras actuales de la v&iacute;ctima, relacionadas con fen&oacute;menos de violencia y sus efectos perversos; o bien, en la ambig&uuml;edad de los movimientos de los llamados "indignados"; el crecimiento de las zonas de indiferenciaci&oacute;n social entre lo prohibido y lo permitido que permean gran parte de la producci&oacute;n de sentido de la sociedad en nuestros d&iacute;as; o los fen&oacute;menos de las antisociedades de nuevo cu&ntilde;o: los miedos, la insatisfacci&oacute;n, el p&aacute;nico, el mal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, el reto ha sido enorme. De hecho, la sola posibilidad de mostrarlo es a un tiempo interesante pero tambi&eacute;n problem&aacute;tico. Sin embargo, esa zona de frontera se vuelve a la vez la estancia y el punto de inicio del presente n&uacute;mero, ya que precisamente ser&aacute;n algunos de los &aacute;mbitos anal&iacute;ticos que ha producido la literatura te&oacute;rica contempor&aacute;nea en el campo de las ciencias humanas y sociales, donde resulta posible ubicar distintas sem&aacute;nticas novedosas, por lo menos a partir de principios de los a&ntilde;os noventa (quiz&aacute; un poco antes) para dar cuenta de las paradojas del mundo pol&iacute;tico actual en relaci&oacute;n con problem&aacute;ticas tan poli&eacute;dricas como la justicia, el sujeto, la ley, el deseo, la comunicaci&oacute;n y el conflicto. Es decir, son estancias que van de la filosof&iacute;a y la teor&iacute;a, con particular acento en su vertiente pol&iacute;tica, a la est&eacute;tica y pasan por los estudios culturales y la teor&iacute;a cr&iacute;tica; finalmente recorren la fecundidad que el psicoan&aacute;lisis y su teor&iacute;a nos dejan sobre la mesa. Su novedad radica precisamente en el &eacute;nfasis que ha sido fijado en las formas espec&iacute;ficas que tienen a su disposici&oacute;n los procesos y los campos de la est&eacute;tica y el arte por una parte, y los de la subjetividad (por lo menos en las expresiones del existir y desistir del sujeto), as&iacute; como los &aacute;mbitos de la vida y estilos de la cultura por la otra, para la elaboraci&oacute;n y fundaci&oacute;n de sus tensiones y apor&iacute;as que se ponen y oponen a las "fracturas ontol&oacute;gicas" del sujeto con su contexto hist&oacute;rico espec&iacute;fico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De aqu&iacute;, pues, que sea oportuno preguntar si &iquest;la ley y su llamado constante en las democracias contempor&aacute;neas satisface los principios y exigencias de justicia y de nuestra condici&oacute;n ciudadana? Dicho en otras palabras, &iquest;tiene sentido continuar con la reconstrucci&oacute;n de un horizonte deontol&oacute;gico para pensar la pol&iacute;tica, por ejemplo, desde la &eacute;gida de Kant, cuando vivimos en sociedades en las que la preocupaci&oacute;n por el consumo ha venido a desplazar otras tantas como la justicia, el combate a la corrupci&oacute;n o el combate a la pobreza?, &iquest;no ser&aacute; que el individualismo exacerbado de las sociedades contempor&aacute;neas tan acorde a la racionalidad de la competencia, la productividad, el trabajo y el consumo ha contribuido a desplazar el sue&ntilde;o de una civilizaci&oacute;n alternativa al capitalismo, por una necesidad de sobrevivencia?, &iquest;cu&aacute;les son las tensiones, los pesos y contrapesos entre nociones deontol&oacute;gicas de la pol&iacute;tica y su despliegue f&aacute;ctico?, &iquest;qu&eacute; sucede con la pol&iacute;tica en un mundo en el que tambi&eacute;n se globaliza el desencantamiento? Por &uacute;ltimo, &iquest;qu&eacute; tipo de subjetividad est&aacute; desarroll&aacute;ndose en medio de esta situaci&oacute;n y qu&eacute; modalidades pueden permitir la elaboraci&oacute;n de formas de resistencia que logren dirigirse m&iacute;nimamente hacia una pol&iacute;tica de lo com&uacute;n?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su contribuci&oacute;n "Sobre la comunidad &eacute;tico&#45;pol&iacute;tica contempor&aacute;nea", Concepci&oacute;n Delgado Parra discute los problemas presentes al pensar la organizaci&oacute;n comunitaria de los seres humanos ah&iacute; donde la ley divina de la tradici&oacute;n se contrapone a la ley humana del gobierno y el orden. A pesar de su fuerza en la organizaci&oacute;n de la vida humana, la idea de comunidad se enfrenta con lo imposible de su plena realizaci&oacute;n, ya que la libertad del individuo (que se distingue por su especificidad respecto a la de los otros) se encuentra en tensi&oacute;n y conflicto con las tendencias consensuales y homogeneizadoras de la comunidad. De este modo, la autora se propone estudiar algunos pasajes de la <i>Fenomenolog&iacute;a del esp&iacute;ritu</i> de Hegel en los que el fil&oacute;sofo alem&aacute;n analiza la tragedia de Ant&iacute;gona a fin de contrastarla con su idea de comunidad reconciliada. La exposici&oacute;n de Ant&iacute;gona a la muerte genera una ruptura irreconciliable con la idea de comunidad entendida como imperio de la ley, sea que ella descanse en el consenso o en el ejercicio desnudo de la fuerza. Entonces, Delgado Parra nos invita a repensar la idea de comunidad &eacute;tico pol&iacute;tica ya no como proyecto pol&iacute;tico, ideol&oacute;gicamente articulado, sino como provocaci&oacute;n para comprenderla desde la relaci&oacute;n entre finitud y absoluto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en "La comunidad apor&eacute;tica: tensiones entre la pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico", Mar&iacute;a Luisa Bacarlett P&eacute;rez y &Aacute;ngeles Ma. del Rosario P&eacute;rez Bernal abordan el tema de la comunidad y las dificultades de su desarrollo para la tradici&oacute;n "fundacional" que intenta articular la comunidad alrededor de un fundamento &uacute;ltimo o un principio valorativo, con los riesgos totalitarios que provoc&oacute; a lo largo del siglo XX tanto en sus expresiones nazi, fascista y comunista, as&iacute; como en la tradici&oacute;n liberal. Cuando se intenta fundamentar la articulaci&oacute;n de una comunidad sobre principios valorativos e ideol&oacute;gicos se acaba totalizando y negando a quienes no comparten dichos principios. Adem&aacute;s de su car&aacute;cter totalitario (o quiz&aacute; por ello), tanto el nazismo y el fascismo como el socialismo real acabaron por imponer su visi&oacute;n de la vida, castigando o aniquilando a quienes no la compart&iacute;an. Por su parte, la idea de comunidad dibujada desde el horizonte liberal termina eclipsada por el ego&iacute;smo y la maquinaria administrativa (burocracia), al punto que su apuesta por un horizonte que tiene algunos de sus momentos constitutivos en las fases de la democracia formal y procedimental, no lograr&aacute;, desde la vor&aacute;gine administrativa y la fragmentaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica a trav&eacute;s del voto, articular un ser comunitario. Las autoras rescatan el pensamiento de Martin Heidegger para distinguir las categor&iacute;as lo pol&iacute;tico (plano ontol&oacute;gico) de la pol&iacute;tica (plano &oacute;ntico), con el objetivo de defender el argumento de que la comunidad s&oacute;lo se realiza en su no realizaci&oacute;n, es decir, s&oacute;lo hay comunidad con la ausencia de comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el art&iacute;culo "Agonismo y deliberaci&oacute;n: diferencias conceptuales entre dos perspectivas sobre pol&iacute;tica y conflicto", Javier Franz&eacute;, Jos&eacute; Luis L&oacute;pez de Lizaga, Rub&eacute;n Benedicto, Montserrat Herrero y Cecilia Lesgart dan seguimiento a las peculiaridades y desencuentros entre dos de las tradiciones contempor&aacute;neas que se han convertido en v&iacute;as distintas para pensar la pol&iacute;tica: el agonismo y la deliberaci&oacute;n. La primera de estas tradiciones, el agonismo, parte de la idea de que la pol&iacute;tica no se puede concebir sin el conflicto, dado que la acompa&ntilde;a todo el tiempo. Aunque la actividad pol&iacute;tica adquiere su raz&oacute;n de ser en la necesidad de enfrentar el conflicto y "lidiar" con &eacute;l, tambi&eacute;n reconoce que nunca se neutraliza. En este sentido, la pol&iacute;tica est&aacute; siempre sumergida en un campo de fuerzas donde se pueden lograr acuerdos temporales, pero no puede garantizar la superaci&oacute;n definitiva de los intereses enfrentados. A esta tradici&oacute;n pertenecen pensadores como Carl Schmitt, Max Weber, Walter Benjamin, Michel Foucault, Giorgio Agamben, entre otros. Por su parte, la tradici&oacute;n deliberativa hace descansar la raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica en la posibilidad de construir consensos o neutralizar los conflictos suscitados por la lucha entre intereses distintos por la v&iacute;a de una deliberaci&oacute;n libre de dominio. Desde esta perspectiva, la pol&iacute;tica se realiza superando o neutralizando el conflicto gracias a procedimientos de comunicaci&oacute;n construidos desde pretensiones de validez universal. Entre los exponentes de esta tradici&oacute;n podemos encontrar a J&uuml;rgen Habermas, Karl Otto Apel, Hannah Arendt y John Rawls. Sin embargo, hay que puntualizar que este &uacute;ltimo difiere en algunos aspectos de la escuela de la &eacute;tica del discurso, ya que finca el &eacute;xito de la pol&iacute;tica en la generaci&oacute;n de las condiciones para neutralizar el conflicto. Los autores de este art&iacute;culo nos ofrecen una serie de reflexiones sobre las tensiones y aportas entre estas dos grandes rutas de reflexi&oacute;n en torno a la pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta misma preocupaci&oacute;n por contraponer conflicto y consenso como dos asideros distintos para explicar la raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica es recuperada en el art&iacute;culo "De enemigos a adversarios: la transformaci&oacute;n del concepto de lo pol&iacute;tico de Carl Schmitt por Chantal Mouffe", de Horacio Luj&aacute;n Mart&iacute;nez y Rita de Cassia Lins e Silva. Los autores recuperan el pensamiento de Chantal Mouffe y su propuesta de democracia radical en la que la pol&iacute;tica se resignifica desde la pluralidad, la diferencia y el agonismo. Se critica a la democracia liberal que limita la vida pol&iacute;tica al marco de un consenso normativo en el que se sacrifica la diferencia entre intereses leg&iacute;timamente enfrentados. En este sentido, se revisita la teor&iacute;a pol&iacute;tica de Carl Schmitt y la recuperaci&oacute;n del rasgo abiertamente conflictivo de la pol&iacute;tica, pero trastocando la relaci&oacute;n amigo/enemigo en una relaci&oacute;n nosotros/ellos y en la que el otro es asumido como adversario m&aacute;s que como enemigo. As&iacute; pues, la ciudadanizaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica s&oacute;lo tiene futuro cuando se reconocen tanto la pluralidad de la vida social como los canales institucionales para expresar el agonismo y desde los cuales se pueda ser receptivos ante la protesta social y los movimientos sociales emergentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el art&iacute;culo "Jacques Lacan y el porvenir de la izquierda", que nos presenta Francisco Manuel Montalb&aacute;n Peregr&iacute;n, se hace una aproximaci&oacute;n a la obra de Jacques Lacan a trav&eacute;s de la llamada escuela de Essex del Reino Unido y su recepci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina por medio de la obra de Ernesto Laclau. Si bien el psicoan&aacute;lisis estuvo prohibido bajo la &eacute;gida del marxismo sovi&eacute;tico, su v&iacute;nculo con las preocupaciones sociales fue recuperado desde un horizonte marxista m&aacute;s amplio por autores como Voloshinov, Bajtin, Stavrakakis. Montalb&aacute;n Peregr&iacute;n sostiene que la recuperaci&oacute;n del pensamiento de Lacan por parte de la izquierda ha contribuido a desplazar el debate de la conciencia de clase o el "sujeto revolucionario" en la lucha pol&iacute;tica, por una actitud cr&iacute;tica frente a la actual civilizaci&oacute;n capitalista, asumiendo el papel tan preponderante del goce libidinal a trav&eacute;s del consumo, sin que por ello se alcance una satisfacci&oacute;n plena del individuo tanto en el &aacute;mbito de lo imaginario como en el simb&oacute;lico. El viraje en la recuperaci&oacute;n lacaniana del acercamiento entre marxismo y psicoan&aacute;lisis ya no descansa en el v&iacute;nculo entre el malestar en la cultura y la represi&oacute;n sexual, sino en la satisfacci&oacute;n introyectada que genera la represi&oacute;n pulsional al ser sublimada, por ejemplo, en el consumo. Como si se gozara inconscientemente por la renuncia. Algunos de los autores contempor&aacute;neos que han recuperando la obra de Lacan para pensar la pol&iacute;tica desde una &oacute;rbita de izquierda son, adem&aacute;s de Laclau, Althusser, Jameson, Castoriadis, Mouffe, &#381;i&#382;ek y Badiou. Todos ellos coinciden en recuperar una posici&oacute;n no esencialista y m&aacute;s all&aacute; de una filosof&iacute;a del sujeto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, Hugo C&eacute;sar Moreno Hern&aacute;ndez nos presenta el art&iacute;culo "Desciudadanizaci&oacute;n y estado de excepci&oacute;n" en el que recupera las reflexiones del fil&oacute;sofo italiano Giorgio Agamben, quien sostiene que vivimos en un constante estado de excepci&oacute;n dado que el poder del Estado se expresa como un biopoder que controla con su m&aacute;quina administrativa a los seres humanos como <i>nuda vida,</i> esto es, desprovistos de derechos. El autor recurre a la situaci&oacute;n por la que atraviesan los migrantes en distintos lugares del mundo como un ejemplo de la aplicaci&oacute;n de un derecho nacional que los condena a la des&#45;ciudadanizaci&oacute;n y los confina a un "campo" (Bourdieu) sin derechos. Resulta paradigm&aacute;tico el caso de Estados Unidos, donde despu&eacute;s del 11 de septiembre de 2001 se intensific&oacute; la criminalizaci&oacute;n y, por supuesto, la des&#45;ciudadanizaci&oacute;n hacia los migrantes. La prisi&oacute;n es una expresi&oacute;n contempor&aacute;nea del campo, en el que los seres humanos presos son asumidos por el Estado como <i>nuda vida.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El dossier viene acompa&ntilde;ado con la traducci&oacute;n del art&iacute;culo de Mario Perniola "El iconoclasma er&oacute;tico de George Bataille", que nos da la pauta para aproximarnos a la reflexi&oacute;n sobre la pol&iacute;tica desde un lugar distinto: aquel que reconoce al lenguaje y lo simb&oacute;lico como la v&iacute;a para erigir un estilo de gobernar que se encuentra m&aacute;s all&aacute; del ejercicio desnudo del poder. A diferencia de lo expl&iacute;citamente sexual que es una caracter&iacute;stica de la pornograf&iacute;a como aproximaci&oacute;n al sexo, lo er&oacute;tico subyace a una idea moral del mundo en el que el acercamiento a la muerte y lo profano da forma a la aproximaci&oacute;n sexual. En la obra de George Bataille se hace del erotismo una narraci&oacute;n presente en una novela, un cuadro, una obra de teatro, una escena en el cine que est&aacute; m&aacute;s a salvo de la t&eacute;cnica que el acto sexual mismo. Si nosotros recuperamos la fuerza simb&oacute;lica del erotismo y la trasladamos al ejercicio del poder pol&iacute;tico y sus resistencias, seguramente encontrar&iacute;amos espacios de vitalidad para una pol&iacute;tica abrumada por la racionalidad t&eacute;cnica del mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, presentamos una entrevista con la dra. Lourdes Quintanilla Obreg&oacute;n, quien nos alerta del impacto demoledor que tiene la funci&oacute;n institucional del aquietamiento acad&eacute;mico en "cajas" no contaminadas de producci&oacute;n de saber sobre la pol&iacute;tica y su forma social de lo pol&iacute;tico. Aboga, como lo ha hecho a lo largo de su carrera acad&eacute;mica, por pensar la pol&iacute;tica siempre en relaci&oacute;n con el arte, la econom&iacute;a, la sociolog&iacute;a, la historia y, en definitiva, conjuntamente con los campos sem&aacute;nticos de frontera. As&iacute;, al referirse a los fen&oacute;menos pol&iacute;ticos, nos dice: "No hay una receta pol&iacute;tica para ning&uacute;n acontecimiento", ya que el signo distintivo de &eacute;stos es "su fragilidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esperamos que los lectores de <i>Andamios. Revista de Investigaci&oacute;n Social,</i> disfruten el presente dossier que no tiene otra intenci&oacute;n que la de sembrar nuevas inquietudes sobre el sentido o sinsentido que adquiere la pol&iacute;tica en nuestros d&iacute;as.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Israel Covarrubias    <br> 	Arturo Santillana Andraca</font></p>      ]]></body>
</article>
