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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudiar a los partidos en América Latina. Un estado de la cuestión. Entrevista con Manuel Alcántara Sáez]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Estudiar a los partidos en Am&eacute;rica Latina. Un estado de la cuesti&oacute;n. Entrevista con Manuel Alc&aacute;ntara S&aacute;ez</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>V&iacute;ctor Alarc&oacute;n Olgu&iacute;n<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador titular "C", Departamento de Sociolog&iacute;a, UAM&#45;Iztapalapa. Miembro del SNI y presidente de la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales (SOMEE).</i> Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:alar@xanum.uam.mx">alar@xanum.uam.mx</a></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PRESENTACI&Oacute;N</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manuel Alc&aacute;ntara S&aacute;ez (1952) es una de las referencias m&aacute;s constantes cuando se habla del estudio comparado de los partidos pol&iacute;ticos y los sistemas electorales dentro del contexto iberoamericano. Actualmente es catedr&aacute;tico del &aacute;rea de Ciencia Pol&iacute;tica y la Administraci&oacute;n en la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, Espa&ntilde;a. Durante 13 a&ntilde;os dirigi&oacute; el Instituto de Iberoam&eacute;rica de esa misma universidad, lugar de formaci&oacute;n y referencia obligada en el &aacute;mbito europeo para muchas generaciones de polit&oacute;logos que se han vinculado al estudio de las sociedades latinoamericanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre sus trabajos m&aacute;s relevantes como autor individual destacan <i>El oficio del pol&iacute;tico,</i> Madrid, Tecnos, 2012; <i>&iquest;Instituciones o m&aacute;quinas ideol&oacute;gicas? Origen, programa y organizaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos latinoamericanos,</i> Barcelona, Instituto de Ci&egrave;ncies Politiques i Socials, 2004. (Hay una versi&oacute;n mexicana en la editorial Gernika), as&iacute; como <i>Gobernabilidad, crisis y cambio,</i> Centro de Estudios Constitucionales, 1994 (tambi&eacute;n editada en M&eacute;xico por el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1995). Entre sus libros coordinados destacan: <i>Elecciones y pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina 2009&#45;2011</i>, M&eacute;xico, Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a&#45;IFE&#45;H. C&aacute;mara de Diputados, 2013 (junto con Mar&iacute;a Laura Tagina); <i>Algo m&aacute;s que presidentes: el papel del Poder Legislativo en Am&eacute;rica Latina,</i> Zaragoza: Fundaci&oacute;n Manuel Gim&eacute;nez Abad, 2011 (junto con Mercedes Garc&iacute;a Montero); <i>Selecci&oacute;n de candidatos, pol&iacute;tica partidista y rendimiento democr&aacute;tico.</i> M&eacute;xico, Tribunal Electoral del Distrito Federal, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico e Instituto de Iberoam&eacute;rica, 2009 (junto con Flavia Freidenberg); y <i>M&eacute;xico, el nuevo escenario pol&iacute;tico ante el bicentenario</i>, Salamanca, Ediciones de la Universidad de Salamanca, 2009 (junto con Ernesto Hern&aacute;ndez Norzagaray).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ha sido profesor visitante en universidades en los Estados Unidos, Jap&oacute;n y Am&eacute;rica Latina; posee Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (Argentina) y la Orden Bernardo O'Higgins del gobierno de Chile. La entrevista que se presenta a continuaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo en la ciudad de M&eacute;xico, el 9 de febrero de 2013.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Ante todo, deseo agradecerte por acceder a esta entrevista, a efecto de intercambiar algunas ideas generales en torno al momento actual que guarda lo que Maurice Duverger llam&oacute; en su cl&aacute;sica obra Los partidos pol&iacute;ticos<sup><a href="#notas">1</a></sup> como "estasiolog&iacute;a", (la ciencia de los partidos), un tema no menor para quienes nos dedicamos a uno de los campos m&aacute;s desarrollados dentro de la politolog&iacute;a durante los a&ntilde;os recientes y, en forma muy particular, dentro del contexto latinoamericano, sobre todo con el impulso de los procesos de la transici&oacute;n y la institucionalizaci&oacute;n democr&aacute;ticas. En un primer momento de aproximaci&oacute;n me gustar&iacute;a preguntarte c&oacute;mo fue tu proceso de acercamiento vocacional a este campo de estudio. &iquest;Por qu&eacute; te interesaron los partidos y los procesos electorales?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En primer lugar, gracias por brindarme esta oportunidad de conversar contigo en el espacio de <i>Andamios</i> en torno a una de nuestras pasiones comunes. Puesto que se trata de una pregunta que tiene un componente autobiogr&aacute;fico en un sentido amplio e intelectual, creo que tengo que plantear dos niveles para esta reflexi&oacute;n. El primero aborda mi experiencia vital de haber sido un joven que fue testigo de la transici&oacute;n a la democracia primero en Espa&ntilde;a y luego, al calor del desarrollo de mi carrera acad&eacute;mica, los procesos respectivos que se dieron en Am&eacute;rica Latina durante los a&ntilde;os ochenta. All&iacute; uno era consciente de la importancia que adquir&iacute;a el fen&oacute;meno electoral; lo que era un reclamo de mi generaci&oacute;n y de manera paralela en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, de que el camino hacia el desmantelamiento del autoritarismo y hacia una nueva situaci&oacute;n institucional pasaba por elecciones competitivas y libres. Entonces, en primer lugar se trataba de la importancia del juego electoral, e inmediatamente deb&iacute;a pensarse que dicho juego electoral estaba organizado a trav&eacute;s de los partidos pol&iacute;ticos. La prueba de la verosimilitud de dicho juego como deb&iacute;a ser era que hubiera competencia entre dichos partidos. Igualmente, mi experiencia personal era la de un joven madrile&ntilde;o que se percata de que el r&eacute;gimen autoritario de Franco lo que justamente proh&iacute;be son los partidos pol&iacute;ticos; era entonces el elemento sustantivo que acompa&ntilde;aba el proceso de la democracia electoral. De ah&iacute; mi aproximaci&oacute;n personal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi decisi&oacute;n, podr&iacute;a decirse m&aacute;s acad&eacute;mica, tiene que ver con la convicci&oacute;n de que cuando analizamos los sistemas pol&iacute;ticos (y ese fue uno de mis primeros trabajos), los partidos ocupan un espacio medular de la vida general de dichos sistemas, porque son instituciones y actores. Los partidos est&aacute;n en la sociedad; digamos es donde se hace presente la pulsi&oacute;n de unos y otros por entrar en pol&iacute;tica, pero a la vez dichos partidos desempe&ntilde;an funciones en el &aacute;mbito de la operatividad de la democracia. Sin partidos era &#151;y es&#151; muy dif&iacute;cil actuar pol&iacute;ticamente. Entonces, el partido pol&iacute;tico se convierte en algo que yo dir&iacute;a es central para la propia pol&iacute;tica. Lo interesante de estudiar los partidos pol&iacute;ticos &#151;y por a&ntilde;adidura, las elecciones&#151; es que su car&aacute;cter medular te hace tocar todo, porque los partidos tienen que ver con la transmisi&oacute;n de ideas y programas que se relacionan con la teor&iacute;a pol&iacute;tica. Los propios partidos tienen vinculaci&oacute;n con los clivajes sociales, con selecci&oacute;n de candidatos o de personal de gobierno y, por consiguiente con pol&iacute;ticos y l&iacute;deres profesionales; en s&iacute;ntesis, con &eacute;lites.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, los partidos pol&iacute;ticos desarrollan y potencian determinadas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Hoy la teor&iacute;a de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas consecuentemente se asocia con el mundo de los partidos. No hay tema que pueda tratarse en una clase de ciencia pol&iacute;tica sin que los partidos pol&iacute;ticos est&eacute;n presentes. Por eso me parece que ah&iacute; est&aacute; fundamentada mi atracci&oacute;n por los partidos y las elecciones. Posteriormente, deb&iacute; considerar alguna cuesti&oacute;n de "estructura de oportunidad" y de llenar huecos. Es evidente que en la joven disciplina de la ciencia pol&iacute;tica, tanto espa&ntilde;ola como latinoamericana, es decir Iberoamericana, hab&iacute;a un vac&iacute;o muy grande en este campo. Ni siquiera desde la perspectiva de los historiadores exist&iacute;an buenas monograf&iacute;as sobre los partidos en nuestros pa&iacute;ses, y las que hab&iacute;a no ten&iacute;an vinculaci&oacute;n alguna con lo que llamar&iacute;amos el componente politol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Por ejemplo, &iquest;con qu&eacute; tipo de primeras lecturas te enfrentaste en ese entonces y qui&eacute;n fue el profesor o profesores que te dieron una primera pauta para precisamente buscar este tipo de literatura?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Bueno, soy bastante autodidacta y es muy complicado encontrar una influencia concreta. Sin embargo, los dos profesores que me han influido m&aacute;s son, si se quiere, profesores que por desgracia no est&aacute;n, si quiere decirse as&iacute;, en el elenco de las "grandes figuras" de la disciplina, sino que son personas que desarrollaron un trabajo muy interesante, modesto si se quiere, pero que a m&iacute; me influenciaron much&iacute;simo, y es un buen momento para hacer un recuerdo de ellos. Son dos personas, casi de la misma generaci&oacute;n, nacidos entre 1915 y 1923. El ya fallecido Federico Guillermo Gil (1915&#45;2000), quien fue un docente de origen cubano&#45;espa&ntilde;ol que pas&oacute; toda su existencia universitaria en los Estados Unidos, concretamente en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, y que tiene un libro publicado por la editorial del Banco Interamericano de Desarrollo y el Instituto de Integraci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina, <i>Instituciones y desarrollo pol&iacute;tico en Am&eacute;rica Latina,<sup><a href="#notas">2</a></sup></i> que es un compendio excelente de la pol&iacute;tica latinoamericana del momento. Era dif&iacute;cil encontrar un libro con los matices digamos de modernidad para la &eacute;poca en cuanto a hacer un ejercicio de pol&iacute;tica comparada. Y el otro personaje es un profesor espa&ntilde;ol, afortunadamente vivo, que se llama Antonio Lago Carballo (1923), docente en la Universidad Complutense de Madrid; su asignatura era reg&iacute;menes pol&iacute;ticos de Iberoam&eacute;rica, y &eacute;l escribi&oacute; el op&uacute;sculo complementario sobre dicha materia que se incluye en la traducci&oacute;n espa&ntilde;ola del libro de Duverger que la editorial Ariel public&oacute; a inicios de los a&ntilde;os setenta del siglo pasado: <i>Instituciones pol&iacute;ticas y derecho constitucional,</i> el cual sigue siendo una joya del estado de la cuesti&oacute;n.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Creo que esas dos personas, a quienes conoc&iacute; y que adem&aacute;s me brindaron su cari&ntilde;o y amistad, son a quienes puedo rescatar como dos grandes influencias e impulsores de mi ruta profesional. Ninguno de los dos era, t&eacute;cnicamente hablando, experto en el mundo de los partidos pol&iacute;ticos, pero s&iacute; que estaban atentos a la realidad de los partidos, y como dije hace un momento, en su trabajo intelectual escribieron sobre dicho tema.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho esto, la literatura ten&iacute;a un vac&iacute;o muy fuerte sobre el terreno de los partidos, tanto en lo que se refiere a monograf&iacute;as nacionales como ya no digamos estudios comparativos. Y es lo que de alguna manera, despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de mis dos vol&uacute;menes sobre los <i>Sistemas pol&iacute;ticos de Am&eacute;rica Latina,</i> editados por Tecnos, me permiti&oacute; enfocarme en un proyecto de investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n general de los partidos pol&iacute;ticos a finales del siglo pasado. Eso se hizo gracias a una subvenci&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n espa&ntilde;ol, lo que nos permiti&oacute; realizar (si no mal recuerdo) unas setecientas entrevistas, con un cuestionario b&aacute;sicamente de preguntas cerradas, a l&iacute;deres de partidos latinoamericanos. Aprovechando la experiencia que ya ven&iacute;amos acumulando gracias al proyecto de &eacute;lites pol&iacute;ticas latinoamericanas iniciado en 1994. Fueron aproximadamente unos sesenta partidos los que estudiamos, y tambi&eacute;n gracias al trabajo de una persona infatigable y que en ese momento comenzaba su carrera universitaria y su doctorado, como era Flavia Freidenberg, es que dicho trabajo pudo concretarse, y desde luego, gracias tambi&eacute;n a la presencia de la red de alumnos y egresados del propio programa en maestr&iacute;a y doctorado que dirig&iacute;a en la Universidad de Salamanca, quienes de manera generosa apoyaron en la realizaci&oacute;n de dichas entrevistas, en el trabajo de an&aacute;lisis individualizado de las mismas y en la elaboraci&oacute;n de conclusiones de conjunto y particularizadas de cada partido.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Seguramente ser&aacute; interesante para el lector, desde un punto de vista metodol&oacute;gico, preguntarte: &iquest;Cu&aacute;l fue la base central de una investigaci&oacute;n como Partidos pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Latina?<sup><a href="#notas">5</a></sup> &iquest;Desde d&oacute;nde partieron tus preocupaciones y hasta d&oacute;nde y qu&eacute; pretend&iacute;as saber?</i></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Como lo mencion&eacute; antes, la estrategia metodol&oacute;gica b&aacute;sica se sosten&iacute;a en dos columnas: la primera era reunir material de primera mano, esto es, documentos partidistas tales como el acta fundacional, los manifiestos, las plataformas electorales, los documentos estatutarios, incluso la propaganda de campa&ntilde;a empleada en el &uacute;ltimo proceso. Eso en muchos casos no fue complicado y era relativamente accesible. Pero obviamente era necesario complementarlo con la literatura que hubiera sobre los partidos y los sistemas partidarios en cuesti&oacute;n. Evidentemente hubo partidos sobre los que se ten&iacute;an fuentes en una cantidad abrumadora, pero eso s&iacute;, elaborados regularmente desde una perspectiva hist&oacute;rica muy poco politol&oacute;gica. Pienso por ejemplo en el caso mexicano; ya exist&iacute;an buenos trabajos sobre el PRI o el pan. El prd en ese momento &#151;estoy hablando de hace unos quince a&ntilde;os cuando empezamos este trabajo&#151; era todav&iacute;a una organizaci&oacute;n incipiente. Pero eran trabajos de colegas que no ten&iacute;an una visi&oacute;n que atendiera a las preguntas clave que nos hacemos sobre todo cuando estudiamos a los partidos pol&iacute;ticos, bien desde una perspectiva individual, esto es los partidos considerados como unidades individuales; o bien desde la perspectiva del sistema de partidos. Me refiero a cuestiones b&aacute;sicas del tipo: &iquest;Qui&eacute;nes crearon el partido? &iquest;C&oacute;mo fue el proceso? &iquest;Qu&eacute; organizaci&oacute;n interna se adopt&oacute;? &iquest;Qu&eacute; estrategias de expansi&oacute;n se siguieron? &iquest;C&oacute;mo se fueron conformando las ideas program&aacute;ticas? &iquest;Qu&eacute; ejes de polarizaci&oacute;n defin&iacute;an el sistema de partidos?, etc&eacute;tera.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hab&iacute;a entonces ese vac&iacute;o, pero en cualquier caso reunimos los documentos que se hab&iacute;an publicado hasta ese momento. La segunda parte &#151;la m&aacute;s original&#151; fueron las entrevistas. Las entrevistas se realizaron sobre la base de un cuestionario. &Eacute;ramos conscientes de la falta de rigor en lo relativo a la muestra del universo de estudio. Porque, claro, hacer una muestra significativa dentro de un partido pol&iacute;tico siempre es muy complicado. Hay partidos que son muy centralizados y realmente quienes mandan en dicha organizaci&oacute;n son cuatro personas, mientras que hay otros en los que hay una estructura mucho m&aacute;s diversificada y extendida en todo el pa&iacute;s. La pregunta entonces fue: &iquest;cu&aacute;l es el tipo de muestra significativa? Nosotros ven&iacute;amos de la experiencia &#151;que hemos seguido manteniendo por cierto&#151; de los poderes legislativos. La ventaja de estudiar dicho tipo de instituciones es que t&uacute; sabes que hay 500 diputados (como ocurre en M&eacute;xico), lo cual se vuelve algo m&aacute;s f&aacute;cil, porque ah&iacute; aplicas una serie de coeficientes y &eacute;stos te dicen: "Bueno, una muestra confiable es que entrevistes a 140, y la estratificas por partido, por g&eacute;nero, por edad o incluso por estado de procedencia, etc&eacute;tera". Pero claro, hacer una muestra para cada partido pol&iacute;tico era muy complicado. Ese fue el primer problema que tuvimos. &Eacute;ramos conscientes de que nuestra muestra no ten&iacute;a rigor estad&iacute;stico. Decidimos entrevistar al menos 15 personas destacadas de cada partido pol&iacute;tico. Cuando digo destacadas me refiero a personas que fueran o bien representantes del partido en el congreso, o bien que tuvieran un cargo org&aacute;nico directivo o de liderazgo en el partido, o miembros de ese partido pol&iacute;tico que estuvieran en el Poder Ejecutivo (secretarios, ministros, etc&eacute;tera). Sobre este universo se hizo la entrevista. La finalidad principal era conocer c&oacute;mo percib&iacute;an ellos la estructura interna del partido pol&iacute;tico. Entonces hab&iacute;a preguntas del tipo: &iquest;cu&aacute;ntas veces se re&uacute;nen ustedes por semana, o al mes o al a&ntilde;o?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;La dimensi&oacute;n vida interna.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Exactamente. Y tambi&eacute;n se revisaba (aunque no profundamente en ese momento, si bien luego ser&aacute; un tema muy importante) c&oacute;mo son los procesos de democratizaci&oacute;n y selecci&oacute;n de candidatos. Y la otra gran v&iacute;a fueron las cuestiones ideol&oacute;gico&#45;program&aacute;ticas. Es decir, desde la perspectiva de cuestiones tales como "identif&iacute;queme cu&aacute;les son los elementos definitorios o la esencia de su partido en cuatro conceptos respecto a posiciones neoliberales, pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, respecto a los Estados Unidos, y desde luego la escala ideol&oacute;gica izquierda&#45;derecha". Y eso lo hicimos, como ya se mencion&oacute;, sobre la base de preguntar directamente a estos individuos. Eso fue entonces un insumo que a la hora de elaborar el gran trabajo colectivo en tres vol&uacute;menes <i>Partidos pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Latina</i> fue utilizado por todos los colaboradores, y a m&iacute; personalmente todo este material me sirvi&oacute; para desarrollar mi libro <i>&iquest;Instituciones o m&aacute;quinas ideol&oacute;gicas?, que</i> termin&eacute; durante un semestre sab&aacute;tico en la Universidad de Notre Dame, pude entonces discutir y trabajar conjuntamente dichos avances con Michael Coppedge, quien justamente estaba reflexionando en esa misma l&iacute;nea, lo cual me permiti&oacute; lograr ese resultado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Has mencionado ya algunas de las preguntas clave y recurrentes en tus trabajos. Pero es evidente que tu visi&oacute;n de los partidos y los sistemas electorales se sustenta o se cruza con otro eje importante de reflexi&oacute;n: el problema de la gobernabilidad, la crisis o el cambio de los sistemas democr&aacute;ticos. &iquest;C&oacute;mo percibes en la actualidad dicho cruce o interrelaci&oacute;n a la luz de la evoluci&oacute;n de dichas preguntas iniciales? Hoy en d&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo tenemos que aproximarnos a los partidos pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Latina? &iquest;Han mejorado, son un factor de gobernabilidad, o hay que verlos sumidos en un contexto de crisis y todav&iacute;a orientados en la transici&oacute;n y consolidaci&oacute;n de su institucionalidad?</i></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Es una excelente pregunta que da pie para hacer un diagn&oacute;stico de la siempre compleja realidad y heterogeneidad latinoamericana. Actualmente veo una segmentaci&oacute;n pol&iacute;tica enorme, precisamente en t&eacute;rminos de &#151;o en relaci&oacute;n con&#151; el desempe&ntilde;o de los partidos. Pese a que es muy dif&iacute;cil categorizar esto, yo dir&iacute;a que hay una gran divisi&oacute;n en Am&eacute;rica Latina entre sistemas pol&iacute;ticos en la que el sistema de partidos se ha volatizado totalmente, y cuesta mucho trabajo hablar de partidos pol&iacute;ticos como tales. Y otra Am&eacute;rica Latina con sistemas pol&iacute;ticos y partidos en la que estos &uacute;ltimos siguen desempe&ntilde;ando un papel tradicional. Yo eso lo veo clar&iacute;simo y esa tendencia se ha profundizado a lo largo de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Por supuesto que viene precedido de lo acontecido concretamente en los pa&iacute;ses andinos (sobre todo la crisis hist&oacute;rica del Per&uacute; en los a&ntilde;os noventa con la llegada de Fujimori al poder), pero tambi&eacute;n la crisis de hundimiento del sistema de partidos venezolano de esa d&eacute;cada.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;&iquest;Incluir&iacute;as en este elenco retrospectivo a los pa&iacute;ses centroamericanos de los a&ntilde;os setenta u ochenta?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No estoy muy de acuerdo con ello para el caso centroamericano. Donde realmente podemos ver una experiencia en la que se derrumba el sistema de partidos de manera muy gr&aacute;fica es en Guatemala. Y ahora hay que ver lo que est&aacute; pasando con Costa Rica. Este pa&iacute;s ha sufrido un cambio muy importante. Yo creo que las elecciones programadas para 2014 van a registrar una notable desestructuraci&oacute;n de su sistema de partidos. En El Salvador u Honduras no creo, incluso yo dir&iacute;a que en el primer caso, hay ahora una fortaleza de su sistema de partidos bastante notable. Por eso digo que existe una cantidad similar de pa&iacute;ses donde el sistema de partidos se encuentra totalmente roto, como lo son los cinco pa&iacute;ses andinos cl&aacute;sicos (Per&uacute;, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador). Ecuador tuvo durante mucho tiempo un sistema de partidos aceptable, pero en 2006 se emiti&oacute; su acta de defunci&oacute;n, y lo estamos corroborando ahora con las elecciones de este a&ntilde;o 2013. Y Bolivia igual, a pesar de que hab&iacute;a mantenido un gobierno presidencialista parlamentarizado (como llamaba Ren&eacute; Mayorga a dicho sistema), hasta 2002 o 2003, esto tambi&eacute;n ha colapsado. A estos cinco pa&iacute;ses andinos habr&iacute;a que a&ntilde;adir el complicado caso de Argentina. Y desde el lado centroamericano yo se&ntilde;alar&iacute;a, adem&aacute;s de los pa&iacute;ses ya mencionados, probablemente a Nicaragua y Panam&aacute;. Es por ello que me atrevo a afirmar en este momento que Am&eacute;rica Latina posee dos grandes mitades: una con sistemas de partidos estables y otra con sistemas de partidos volatizados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Esto nos da pauta para destacar que tu m&aacute;s reciente libro colectivo, Elecciones y pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina, 2009&#45;2011, coordinado con Mar&iacute;a Laura Tagina, y del cual ya nos est&aacute;s dando una idea general con tu anterior respuesta, y de igual forma con Partidos pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Latina, has tomado la decisi&oacute;n metodol&oacute;gica de apoyarte en colaboradores de preferencia oriundos de o residentes en cada pa&iacute;s abordado, para as&iacute; no tener una visi&oacute;n externa o sesgada.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;A lo cual agregar&iacute;a que se les pide que se ajusten a la exigencia de contestar las cinco preguntas, que son ahora m&aacute;s o menos can&oacute;nicas en los estudios electorales. La primera se relaciona con lo institucional&#45;formal. Saber cu&aacute;les son las reglas de juego imperantes en cada pa&iacute;s durante el periodo estudiado en relaci&oacute;n con el sistema electoral. La segunda tiene que ver con la estructuraci&oacute;n de las campa&ntilde;as electorales, c&oacute;mo se desarrollan, qu&eacute; tipos de estrategias de comunicaci&oacute;n y financiamiento de las mismas se emplean. La tercera se relaciona con los candidatos y sus programas, sus antecedentes y trayectorias, as&iacute; como con las ideas que defienden. La cuarta explora como medidores de estos procesos a los sondeos de opini&oacute;n p&uacute;blica. Estos cuatro aspectos son contextuales y obviamente previos a la quinta dimensi&oacute;n requerida, que remite al an&aacute;lisis de los resultados electorales y las tendencias en t&eacute;rminos de los indicadores duros que se obtienen de ellos para entender la volatilidad, la desproporcionalidad, el n&uacute;mero efectivo de partidos, el voto regional, en la idea de la nacionalizaci&oacute;n del sistema de partidos, etc&eacute;tera. Y por &uacute;ltimo, analizar c&oacute;mo queda el escenario de las relaciones Ejecutivo&#45;Legislativo, porque tendemos a olvidar que normalmente cuando hablamos de elecciones estamos hablando tambi&eacute;n de estos dos factores institucionales, ya que resultan situaciones de gobierno dividido, y entonces resulta importante describir cu&aacute;les son los escenarios potenciales a los que se enfrentar&aacute;n dichos pa&iacute;ses en el corto y mediano plazos. &Eacute;se ser&iacute;a el esquema metodol&oacute;gico que hemos seguido en cada uno de los cap&iacute;tulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Los asuntos que se tienen que incorporar se han hecho m&aacute;s complejos. Como ya dec&iacute;as, antes la preocupaci&oacute;n se centraba en buscar y generar las bases de datos. Hoy m&aacute;s bien estamos en una etapa centrada en discutir sobre cu&aacute;les son las mejores t&eacute;cnicas disponibles para interpretar o aplicar dichas bases de datos, para poder valorar aspectos como la medici&oacute;n de la eficiencia, la capacidad y la viabilidad de esos mismos sistemas e instituciones. En este sentido, &iquest;consideras que nuestra ciencia pol&iacute;tica iberoamericana ya ha podido asimilar, quiz&aacute;s acortar e incluso tener un di&aacute;logo de igual a igual con otras tradiciones regionales? &iquest;C&oacute;mo ves asuntos complicados como por ejemplo, la relaci&oacute;n entre lo cuantitativo y lo cualitativo?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Sin duda se ha avanzado much&iacute;simo en estos 20 a&ntilde;os en los aspectos que mencionas y estoy completamente en sinton&iacute;a con lo que indicas respecto al estado de la disciplina. Desde monograf&iacute;as y art&iacute;culos en revistas indexadas dentro y fuera de Am&eacute;rica Latina. Es uno de los terrenos hoy por hoy m&aacute;s cubiertos y m&aacute;s trabajados. Basta ver cualquier congreso nacional de ciencia pol&iacute;tica en nuestros pa&iacute;ses para constatar la presencia obligada de por lo menos una mesa sobre sistemas electorales y partidos pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Al mismo tiempo, no s&eacute; si coincidas en que otro rasgo relevante de la buena salud y expectativas que guarda la ciencia pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina es el desarrollo de las asociaciones profesionales y grupos de investigaci&oacute;n, que a ti te ha tocado impulsar con la formaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Ciencia Pol&iacute;tica (Alacip), y m&aacute;s particularmente dentro de ella el Gipsal (Grupo de Investigaci&oacute;n sobre Partidos en Am&eacute;rica Latina).</i></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Parad&oacute;jicamente, no tengo una percepci&oacute;n tan optimista en lo referente a las redes de investigaci&oacute;n. Creo que todav&iacute;a tenemos un problema m&aacute;s de naturaleza institucional dentro de nuestras universidades. Pienso que los acad&eacute;micos iberoamericanos, cuando se crean espacios de investigaci&oacute;n, se siguen movilizando m&aacute;s hacia los centros tradicionales estadounidenses o europeos, y viajan poco al interior de Am&eacute;rica Latina. Es muy raro que acad&eacute;micos siquiera vecinos vayan de un pa&iacute;s a otro (un ecuatoriano a Colombia, o un mexicano a Centroam&eacute;rica, por ejemplo). Esas redes existen muchas veces de maneras muy forzadas o a&uacute;n intermediadas por las instituciones europeas o estadounidenses. A m&iacute; justamente me comentaron muchas veces cuando dirig&iacute;a el Instituto de Iberoam&eacute;rica en Salamanca, &iquest;qu&eacute; sentido tiene patrocinar una maestr&iacute;a en estudios latinoamericanos aqu&iacute;? Claro, me lo dec&iacute;a gente que no ten&iacute;a una conexi&oacute;n con este problema y yo les contestaba que en Am&eacute;rica Latina sorprendentemente no hab&iacute;a muchos programas de este tipo, salvo aqu&iacute; en M&eacute;xico, en la UNAM. Ahora afortunadamente comienzan a aparecer algunos. Nosotros echamos a andar esto en 1994.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y lo segundo que me gustar&iacute;a destacar es que resulta muy f&aacute;cil que por Salamanca pasen no menos de 25 polit&oacute;logos destacad&iacute;simos de toda la regi&oacute;n, dado el lugar y los resultados obtenidos precisamente gracias al trabajo desarrollado por nuestro programa. Y eso en particular nos ha dado la posibilidad de construir una red de trabajo y promover las investigaciones a que hemos aludido. Y de ah&iacute; se deben mencionar que universidades de Par&iacute;s, Oxford o Hamburgo, que en este momento me parece que son las que tienen intereses m&aacute;s s&oacute;lidos en Am&eacute;rica Latina dentro de las universidades europeas, junto con nosotros, y siempre desde la perspectiva de la ciencia pol&iacute;tica. Corro el riesgo de que mis colegas espa&ntilde;oles se enfaden conmigo por decir esto, debido a la riqueza y diversidad acad&eacute;mica que se tiene en mi pa&iacute;s, pero los estudiantes latinoamericanos claro que pasan por Madrid o Barcelona, pero lo hacen por intereses vocacionales distintos dentro de la propia ciencia pol&iacute;tica y no con el &eacute;nfasis central que nosotros s&iacute; ponemos en Salamanca, de considerar dicha &aacute;rea de estudio como nuestro tema principal en el muy amplio terreno de la democracia representativa. Pero, por desgracia, todav&iacute;a no existe una tradici&oacute;n de siquiera mirar al pa&iacute;s vecino para comenzar con la formaci&oacute;n de otro tipo de alianzas acad&eacute;micas. Yo creo que ese es un d&eacute;ficit muy serio que se podr&iacute;a atenuar en las universidades latinoamericanas, por ejemplo creando un programa de movilidad similar al Erasmus de la Uni&oacute;n Europea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y s&iacute;, Alacip ahora juega un papel que antes le dej&aacute;bamos s&oacute;lo a LASA. Me parece que all&iacute; logramos solucionar el problema de la captaci&oacute;n que se ten&iacute;a respecto a que una organizaci&oacute;n no latinoamericana fuese el punto de contacto entre nosotros. De ah&iacute; que ahora la tarea sea dirigirse al fortalecimiento de las asociaciones nacionales. Es una buena noticia que se est&eacute;n formando asociaciones, como est&aacute; ocurriendo en Colombia, Ecuador, Per&uacute; y que se sumar&iacute;a a lo que se tiene en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y esperemos con ustedes ac&aacute; en M&eacute;xico. Eso, sin duda, ser&aacute; lo que potencie a&uacute;n m&aacute;s el desarrollo de una colaboraci&oacute;n transversal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Regresando al punto de la discusi&oacute;n metodol&oacute;gica y situacional de la ciencia pol&iacute;tica en nuestros pa&iacute;ses, no podemos dejar de lado el tema de que la disciplina se ha mantenido atada a la ciencia jur&iacute;dica (el derecho pol&iacute;tico y constitucional) o a la sociolog&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo percibes el problema de la identidad y el universo de preguntas de la ciencia pol&iacute;tica? &iquest;La observas en un &aacute;mbito de lucha por su autonom&iacute;a o bien definida por una l&oacute;gica de corte m&aacute;s interdisciplinario, y m&aacute;s para alguien cuyo centro de reflexi&oacute;n sea el estudio de las elecciones y los partidos pol&iacute;ticos?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Soy cada vez m&aacute;s consciente de que es necesario mantenernos cercanos a otras disciplinas e incorporar a exponentes de las mismas a nuestros estudios. Por ejemplo, hoy existe un tema dentro del &aacute;mbito de los partidos pol&iacute;ticos, como es el asunto de la intermediaci&oacute;n o el patronazgo. Los partidos pol&iacute;ticos han sido durante m&aacute;s de un siglo el ep&iacute;tome de dicha funci&oacute;n representativa. La intermediaci&oacute;n, bien fuera a trav&eacute;s de la representaci&oacute;n o la participaci&oacute;n, la gestor&iacute;a y la agregaci&oacute;n de intereses, era la funci&oacute;n b&aacute;sica de los partidos. Pero en apenas 15 a&ntilde;os todo lo anterior ha desaparecido. Internet permite &#151;y va a permitir mucho m&aacute;s cuando los pol&iacute;ticos se den cuenta de la verdadera fuerza que puede tener&#151; el viejo sue&ntilde;o de la democracia directa, que claro para algunos puede ser muy peligroso, dado que ese tipo de democracia es muy vol&aacute;til. Todos sabemos que, si se produce la violaci&oacute;n y el asesinato de una menor y se pide a la gente por las redes sociales que opine apenas a las dos horas de haberse producido dicho crimen, la gente se va a pronunciar a favor de la pena de muerte y a aprobar una ley en la materia. Esa inmediatez tiene sus peligros. Este ejemplo puede parecer banal, pero es ilustrativo de los peligros aqu&iacute; enunciados. Pero a lo que voy es que la intermediaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos ya no tiene sentido. Pero quiz&aacute; todav&iacute;a lo tenga para nuestras generaciones, a las que todav&iacute;a les gusta leer el peri&oacute;dico en papel o asumir ciertas pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas relacionadas con el contacto personal. Hoy tenemos esquemas de comunicaci&oacute;n mucho m&aacute;s horizontales y r&aacute;pidos, precisamente porque el internet lo permite. Bueno, esto que ahora es muy obvio va a terminar por poner al mundo de los partidos pol&iacute;ticos patas arriba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y lo anterior supone ahora involucrar psic&oacute;logos, comunic&oacute;logos, hablar con neur&oacute;logos sobre estas formas de nuevo conocimiento y sobre la interpretaci&oacute;n de la realidad. Esto es una nueva ciencia pol&iacute;tica que se preocupa por el an&aacute;lisis de marcos <i>(framing)</i> discursivos y cognitivos, cada vez m&aacute;s potentes en sus explicaciones, las cuales se van incorporando a nuestro campo. Yo no s&eacute; c&oacute;mo, pero tenemos que reflexionar en ello, porque adem&aacute;s esta suerte de <i>democracia de audiencia,</i> como la bautiz&oacute; el pensador franc&eacute;s Bernand Manin,<sup><a href="#notas">6</a></sup> hace in&uacute;tiles a los partidos. Para muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina este fen&oacute;meno simplemente se relaciona con el nuevo populismo comunicacional, y tratan de quit&aacute;rselo de encima, pero para m&iacute; es un fen&oacute;meno m&aacute;s complicado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Y en el otro extremo, en contraste con este declive de los partidos tradicionales, quiz&aacute; podemos ver el desarrollo de los partidos o movimientos transnacionales que justamente se mueven bajo la l&oacute;gica del internet e incluso</i> <i>han sido impulsores de los procesos de integraci&oacute;n, como ocurre en el caso de la Uni&oacute;n Europea, con la presencia de un sistema electoral y de partidos de segundo nivel. &iquest;C&oacute;mo observas a este tipo de fen&oacute;menos, crees que puedan tener alg&uacute;n tipo de incidencia en un contexto como el latinoamericano?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Lo que acontece en el espacio europeo es muy ca&oacute;tico y contradictorio. Mucho de lo que has dicho es cierto, pero al mismo tiempo no conviene olvidar que la democracia europea est&aacute; asentada sobre un problema muy serio de d&eacute;ficit de legitimidad pol&iacute;tica. Es decir, el Parlamento Europeo tiene un papel que no es menor, pero no posee la relevancia que se supondr&iacute;a deber&iacute;a tener. La pol&iacute;tica europea, y esto se ha intensificado m&aacute;s conforme avanzan los efectos de la crisis, est&aacute; muy centrada en los gobiernos y poco en la gente. Son las figuras de los primeros ministros las que est&aacute;n debatiendo. No creo que haya &#151;lo pongo entrecomillado&#151; una "solidaridad de grupo parlamentario" o de "familia ideol&oacute;gica". Hemos estado viendo c&oacute;mo se han agotado dichas afinidades ideol&oacute;gicas. Al final, el presidente socialista franc&eacute;s tiene que desarrollar una buena relaci&oacute;n y acuerdos con la canciller dem&oacute;crata&#45;cristiana alemana. Hay cooperaci&oacute;n, pero se ha potenciado menos de lo que deber&iacute;a en relaci&oacute;n con que se ha visto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por ahora soy muy esc&eacute;ptico de la literatura desarrollada en torno a este t&oacute;pico. El partido transnacional es una posibilidad, pero est&aacute; en funci&oacute;n de que se consolide el propio movimiento supranacional.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Para ir acerc&aacute;ndonos a una conclusi&oacute;n de esta charla, &iquest;cu&aacute;les son tus inquietudes o preguntas de investigaci&oacute;n actuales? &iquest;Te ves en el flujo o a contracorriente de lo que observas en el espacio de reflexi&oacute;n latinoamericano?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Lo que m&aacute;s me inquieta en este momento es el fen&oacute;meno de la quiebra de la representaci&oacute;n y la intermediaci&oacute;n. La segunda cosa &#151;si se quiere en un nivel m&aacute;s micro&#151; en la que me he metido en los &uacute;ltimos tiempos, ha sido el an&aacute;lisis individual de la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos. Y esto tambi&eacute;n est&aacute; en consonancia con el proceso que vive la humanidad, de exacerbaci&oacute;n del individualismo y p&eacute;rdida del sentido de lo colectivo. Finalmente, el partido pol&iacute;tico por excelencia, ese partido pol&iacute;tico de manual que hemos estudiado mucho y que adopta un formato como de familia o iglesia, de reuni&oacute;n de gente que est&aacute; dispuesta a darlo todo por el propio partido, etc., se ha ido. Tengo la sensaci&oacute;n de que el partido pol&iacute;tico era un ente colectivo que ten&iacute;a vida propia y que daba sentido a la gente. Daba identidad y dignidad, as&iacute; como una ilusi&oacute;n por vivir. Y no s&oacute;lo en la idea revolucionaria y clandestina de ciertos partidos, sino incluso en agrupaciones m&aacute;s tradicionales como la democracia cristiana, por ejemplo.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Como espacio de socializaci&oacute;n y formaci&oacute;n de valores, como una escuela de ciudadan&iacute;a y cuadros.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Exactamente. Eso sabemos que se fue perdiendo, sobre todo a partir de los partidos <i>catch&#45;all,</i> los partidos <i>cartel</i> y el <i>party&#45;government.</i> Pero lo que a m&iacute; me interesa hoy, si se quiere desde una perspectiva de la psicolog&iacute;a social o los estudios culturales, es entender el individualismo que se observa en los centros comerciales, los autom&oacute;viles, el internet, el tel&eacute;fono m&oacute;vil, en donde prevalece la idea de que cada uno debe tener lo suyo para demostrar que existe. Antes, el tel&eacute;fono ocupaba el lugar central de la casa y s&oacute;lo hab&iacute;a un n&uacute;mero por familia y toda se identificaba alrededor suyo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;De alguna manera reproduce la preocupaci&oacute;n que tenemos en el mundo de los partidos por la atomizaci&oacute;n y la fragmentaci&oacute;n de dichos partidos como familias.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Esa es la idea. El nuevo partido pol&iacute;tico va a estar conformado por empresarios o emprendedores individualistas, candidatos independientes a lo <i>free&#45;rider.</i> Tipos que tienen un determinado capital social y deciden incursionar en la arena pol&iacute;tica. Pero ese capital es perfectamente movible de un partido a otro. Me interesa mucho analizar este fen&oacute;meno de trayectorias de los pol&iacute;ticos que saltan de un partido a otro. Por ejemplo, habl&aacute;bamos hace un momento de lo transnacional, que curiosamente acaba con las carreras de pol&iacute;ticos muy brillantes en sus respectivos contextos locales y que no est&aacute; atado a una etiqueta de partido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Y en el extremo opuesto tambi&eacute;n podr&iacute;a advertirse el resurgimiento de las pr&aacute;cticas clientelares o de patronazgo inducidas por los</i> brokers <i>y que convierten a los partidos en franquicias que ofertan las candidaturas al mejor postor.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Cierto, pero eso ahora funciona mucho apoyado con mecanismos de comunicaci&oacute;n y a la vez con dinero para retener a estos grupos. T&uacute; puedes ser una persona muy pobre en recursos, como le ocurr&iacute;a a Hugo Ch&aacute;vez cuando fue electo por primera vez en 1998. En esa elecci&oacute;n debi&oacute; gastar una cantidad irrisoria en su campa&ntilde;a electoral, ten&iacute;a a todos los medios de comunicaci&oacute;n en contra y sin embargo gan&oacute; la elecci&oacute;n. Pero una vez que se apoder&oacute; del Estado, y dicha estructura tiene una renta petrolera muy importante, &eacute;l pudo entonces desarrollar una estructura clientelar, as&iacute; como reforzar una imagen que ha ido creando el mito y el movimiento asociados al fen&oacute;meno pol&iacute;tico que represent&oacute; hasta su fallecimiento. Esto sin duda es una reflexi&oacute;n de corte muy cl&aacute;sico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n nos hace ver que la gente ha cambiado sobremanera sus motivaciones respecto al por qu&eacute; entra o permanece dentro de un partido pol&iacute;tico, dado que ahora lo hace por beneficios individuales muy claros: la promesa de un empleo, d&aacute;divas de un programa social, o quiz&aacute; siguiendo a un familiar, un jefe, un amigo o vecino. La convicci&oacute;n o el convencimiento program&aacute;tico ocupa un lugar m&iacute;nimo.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Y a todo ello, habr&iacute;a que sumarle un tema cuyo alcance est&aacute; siendo examinado en varios espacios, como es el de la congruencia entre lo que opinan los pol&iacute;ticos y lo que demanda la gente en t&eacute;rminos de rendici&oacute;n de cuentas, no s&oacute;lo de gobierno sino moral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Te pedir&iacute;a transmitir una reflexi&oacute;n final a quienes pretendan seguir por este campo de estudio que tiene m&aacute;s retos y complicaciones (sin duda fascinantes) de lo que se ten&iacute;a hace 15 o 20 a&ntilde;os.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Parece inequ&iacute;voco que en una prospecci&oacute;n de aqu&iacute; a 30 a&ntilde;os (esperando no verme demasiado exc&eacute;ntrico con ello) la democracia basada en elecciones se va a seguir manteniendo y que no hay una l&oacute;gica sustitutiva de ello. Segundo, se mejorar&aacute;n las t&eacute;cnicas de la emisi&oacute;n del voto. Podremos votar desde nuestros celulares y probablemente eso dinamizar&aacute; las consultas populares, pero eso se seguir&aacute; manteniendo. Ahora bien, eso no existe sin un soporte institucional, esto es, la ley electoral. Los actuales partidos van a hacer todo lo posible para no cambiar dicha ley electoral. Cuanto m&aacute;s cedan este ejercicio de intermediaci&oacute;n se van a perder y quiz&aacute; en parte los institutos y los tribunales electorales van a desempe&ntilde;ar nuevos roles proactivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que esta tensi&oacute;n y din&aacute;mica va a ser formidable, pero por otra parte la sociedad civil va a estar presionando cada vez m&aacute;s para que los partidos cambien dichas reglas. Claro, los partidos existen porque la gente tiende a agruparse, pero la sociedad civil se est&aacute; preguntando si no puede agruparse de manera distinta a los partidos para poder prescindir de ellos. Hemos visto a trav&eacute;s de toda la literatura de los movimientos sociales, de los indignados y similares, que al final fracasan porque no tienen una sustentabilidad de largo plazo. Tenemos que aproximarnos m&aacute;s a la gente que estudia estos fen&oacute;menos, adem&aacute;s de las que trabajan la psicolog&iacute;a pol&iacute;tica y la comunicaci&oacute;n. Ah&iacute; es por donde veo una lectura del futuro que posiblemente nos espera y que deberemos analizar.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1<sup>a</sup> ed., 1951.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp;Buenos Aires, 1966.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Antonio Lago Carballo: "Los reg&iacute;menes pol&iacute;ticos iberoamericanos", en Maurice Duverger, <i>Instituciones pol&iacute;ticas y derecho constitucional,</i> Barcelona, Editorial Ariel, 1970, p. 577&#45;609.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Cabe resaltar que Federico G. Gil escribi&oacute; en 1962 un libro titulado <i>Los partidos pol&iacute;ticos en Chile. G&eacute;nesis y evoluci&oacute;n,</i> Buenos Aires, Ediciones Depalma, 1962, mismo que fue el n&uacute;mero 1 de los <i>Cuadernos de Ciencia Pol&iacute;tica</i> patrocinados por la entonces Asociaci&oacute;n Argentina de Ciencia Pol&iacute;tica, y que, como el profesor Alc&aacute;ntara, recibiera la Orden Bernardo O'Higgins del gobierno de Chile.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Publicado por la Universidad de Salamanca y posteriormente por el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> V&eacute;ase <i>Los principios del gobierno representativo,</i> Madrid, Alianza Editorial, 1998.</font></p>      ]]></body>
</article>
