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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Reconocimiento y criterios normativos. Entrevista a Axel Honneth</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gustavo Pereira*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor de Filosof&iacute;a de la Universidad de la Rep&uacute;blica (Uruguay).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b><a href="#notas">**</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teor&iacute;a del reconocimiento de Axel Honneth tiene cada vez mayor importancia en los c&iacute;rculos acad&eacute;micos anglosajones, europeos y latinoamericanos. Destacada figura en el mundo acad&eacute;mico alem&aacute;n, Honneth se circunscribe dentro de la Teor&iacute;a cr&iacute;tica y es el actual director del instituto de investigaci&oacute;n social, tradicionalmente asociado a la Escuela de Frankfurt. Junto a Charles Taylor, Axel Honneth revitaliz&oacute; la referencia a Hegel en la filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea a partir de la publicaci&oacute;n de su obra <i>La lucha por el reconocimiento </i>en 1992.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El giro te&oacute;rico que Honneth imprimi&oacute; a la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica consisti&oacute; en postular la categor&iacute;a hegeliana del <i>reconocimiento </i>como la herramienta conceptual m&aacute;s adecuada para desentra&ntilde;ar las experiencias sociales de injusticia y para comprender la fuente motivacional de las luchas sociales. Actualmente Honneth est&aacute; interesado en encontrar, adem&aacute;s de una explicaci&oacute;n gen&eacute;tica de las demandas sociales, un punto de vista normativo desde el cual poder evaluar qu&eacute; reivindicaciones son justas o leg&iacute;timas y cu&aacute;les no.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una mirada claramente hegeliana, Honneth asume que es posible leer el proceso hist&oacute;rico de la humanidad como un proceso que revela cierta orientaci&oacute;n: las diferentes luchas sociales y los logros que la humanidad ha alcanzado a partir de ellas revelan un proceso de desarrollo moral de la sociedad occidental. El <i>telos </i>u horizonte normativo que permite la afirmaci&oacute;n de tal progreso es un ideal de vida buena convergente con una cierta <i>eticidad formal, </i>constituida no por fuertes valoraciones sustantivas sino por elementos estructurales que posibilitan una autorrealizaci&oacute;n exitosa. Esta &uacute;ltima debe ser entendida como un proceso de realizaci&oacute;n no forzada de los objetivos vitales que alguien escoge, y se asienta en la construcci&oacute;n de una autorrelaci&oacute;n pr&aacute;ctica positiva, la cual s&oacute;lo puede garantizarse con la experiencia del reconocimiento de los otros. Siguiendo a Hegel, Honneth establece tres modos b&aacute;sicos de reconocimiento intersubjetivo: el <i>amor, </i>el <i>derecho </i>y la <i>solidaridad, </i>guiados por tres principios: la atenci&oacute;n afectiva que rige las relaciones &iacute;ntimas, la igualdad jur&iacute;dica que rige las relaciones entre miembros de la comunidad pol&iacute;tica y el "principio del logro" que pauta la valoraci&oacute;n social de las capacidades y cualidades individuales espec&iacute;ficas en el marco de un trasfondo de valores y objetivos compartidos por la comunidad. Estos principios son el contenido b&aacute;sico de una infraestructura normativa que se ha ido configurando a partir de la modernidad y que, seg&uacute;n el autor, sigue abierta a un desarrollo hist&oacute;rico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta idea de autorrealizaci&oacute;n sustentada desde una eticidad formal permite a Honneth abordar temas tradicionales de la teor&iacute;a cr&iacute;tica como la reificaci&oacute;n o la conciencia enajenada. Honneth reivindica una filosof&iacute;a social que no es reductible a la filosof&iacute;a pol&iacute;tica, ya que tiene por tarea espec&iacute;fica determinar y diagnosticar procesos de desarrollo social que pueden ser vistos como des&oacute;rdenes o patolog&iacute;as sociales. Esto excede el terreno de los principios de justicia y vuelve la vista a la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo una sociedad puede garantizar a sus miembros una vida buena, adem&aacute;s de justa. La incorporaci&oacute;n de estas cuestiones a las reflexiones filos&oacute;fico&#150;pol&iacute;ticas ha configurado uno de los aportes m&aacute;s significativos a una teor&iacute;a cr&iacute;tica de la justicia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 17 de noviembre de 2009, Gustavo Pereira, Profesor de Filosof&iacute;a de la Pr&aacute;ctica de la Universidad de la Rep&uacute;blica (Uruguay), se entrevist&oacute; con Axel Honneth en el Instituto de Filosof&iacute;a de la Universidad Johann Wolfgang Goethe, Frankfurt am Main. En esta entrevista Honneth respondi&oacute; acerca de la fundamentaci&oacute;n y desarrollo de su enfoque, su relaci&oacute;n con la teor&iacute;a de la sociedad de Habermas y la &eacute;tica del discurso, as&iacute; como tambi&eacute;n ofreci&oacute; comentarios acerca del nuevo libro en el que se encuentra trabajando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;De acuerdo a su propuesta, el </i>telos <i>de la autorrealizaci&oacute;n implica que se establezcan pautas de valoraci&oacute;n social que solamente son alcanzables en t&eacute;rminos de objetivos colectivos compartidos. Tales objetivos son a su vez horizontes &eacute;ticos de valor, abiertos y plurales que garantizan la oportunidad de saberse valorado en sus capacidades y tambi&eacute;n de otorgar reconocimiento a otros. Rainer Forst sostiene que en este aspecto de su propuesta existe un dilema inevitable, porque la estima social a la que se aspira es por un lado parte de lo que alguien valora, y por otro esos valores son objeto del conflicto social, lo que vuelve sumamente dificultoso conformar un trasfondo homog&eacute;neo de valores. Es por esto que es crucial la implantaci&oacute;n de una cultura deliberativa en tanto trasfondo de la eticidad formal que usted presenta. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las restricciones o los rasgos de esta cultura deliberativa para evitar este dilema?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En este momento estoy cada vez m&aacute;s indiferente con respecto a lo que postul&eacute; en mi libro anterior: <i>La lucha por el reconocimiento. </i>En el libro que actualmente estoy escribiendo, tomo distancia de los presupuestos hegelianos presentes en mi obra previa; esto implica que presupongo un horizonte de ciertos valores centrales culturalmente institucionalizados que no est&aacute;n tan a nuestra disposici&oacute;n como parece posible. Entonces, con respecto a la Modernidad, sostengo que hay tres esferas de reconocimiento con sus propios principios de reconocimiento, que no podemos ignorar y sobre los cuales no podemos libremente deliberar porque ya est&aacute;n siempre presentes, est&aacute;n dados. Por lo tanto, deber&iacute;a haber espacio suficiente para una cultura deliberativa que, por ejemplo, tenga el poder y la capacidad de debatir el significado espec&iacute;fico de los principios de reconocimiento, pero simplemente cuestionar alguno de estos principios, desde mi perspectiva, ser&iacute;a darle demasiada autoridad a tal deliberaci&oacute;n. La deliberaci&oacute;n como tal est&aacute; ya encarnada en ciertas circunstancias hist&oacute;ricas ya dadas en una cultura hist&oacute;rica, una cultura con ciertas esferas de reconocimiento que est&aacute; ya siempre formada y avalando el trasfondo para nuestras deliberaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa es mi respuesta a la pregunta sobre los elementos centrales de la autorrealizaci&oacute;n, y creo que algo de esto est&aacute; ya siendo contestado por nuestra sociedad. Por ejemplo, vivir en relaciones &iacute;ntimas, autocomprendernos como personas que contribuyen a trav&eacute;s del trabajo a la sociedad, y autocomprendernos como ciudadanos, &eacute;stas son tres metas ya dadas de autorrealizaci&oacute;n, las cuales pienso que no pueden ser cuestionadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Probablemente sea en la tercera esfera, en la de la autoestima, donde el conflicto surge m&aacute;s claramente, aunque en todas ellas hay conflictos. </i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, por supuesto. Entonces los conflictos son acerca de c&oacute;mo entender exactamente el principio del logro; son conflictos abiertos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;&Eacute;sa puede ser la salida del dilema.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, eso creo. Lo que tiene mi perspectiva es un fuerte &eacute;nfasis hist&oacute;rico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;&iquest;La soluci&oacute;n deber&iacute;a ser siempre en t&eacute;rminos de reciprocidad y generalidad?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Con respecto a esa pregunta, hay debates que se est&aacute;n procesando y en este momento podr&iacute;amos decir que est&aacute;n yendo en la direcci&oacute;n equivocada. La idea de logro aqu&iacute; &#151;en la Europa Occidental&#151; est&aacute; cada vez m&aacute;s limitada; lo que cuenta es un logro documentado en el &eacute;xito ocupacional o el ingreso. Creo que eso es completamente err&oacute;neo, que se est&aacute; yendo en la direcci&oacute;n equivocada. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo cuestionar este desarrollo, cu&aacute;les son los criterios. Esa es su pregunta, que es tambi&eacute;n una pregunta muy profunda. Creo que como cr&iacute;tico social, pero tambi&eacute;n como analista social, se necesitan criterios para poder decir por qu&eacute; ciertos desarrollos son probablemente an&oacute;micos o patol&oacute;gicos y otros van en la l&iacute;nea correcta. Actualmente mi posici&oacute;n es que el mencionado criterio es una combinaci&oacute;n de dos: individualizaci&oacute;n e inclusi&oacute;n; el problema es c&oacute;mo justificar que &eacute;stos deber&iacute;an ser criterios que tienen legitimidad o justificaci&oacute;n sobre el proceso hist&oacute;rico global. En este momento, creo que deber&iacute;amos ser capaces de mostrar que estos criterios son internos al proceso global de reconocimiento, por lo que son criterios internos acerca de lo que es el reconocimiento. Probar esto es extremadamente dif&iacute;cil y no puedo decirle que lo haya logrado, pero me gustar&iacute;a hacerlo. Mi posici&oacute;n es convergente con la de otros pensadores que est&aacute;n en la misma tradici&oacute;n que Hegel, tales como Durkheim &#151;quien juega un rol cada vez m&aacute;s importante para m&iacute;&#151;, Parsons, y probablemente Habermas. Todos ellos tienen estos dos criterios normativos cuando surge la cuesti&oacute;n de por qu&eacute; debemos considerar ciertos desarrollos hist&oacute;ricos como un progreso y otros como un retroceso. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo justificar esos criterios. Pienso que deber&iacute;amos hacerlo refiriendo a condiciones internas del proceso de reconocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Con respecto a la relaci&oacute;n de su teor&iacute;a con la antropolog&iacute;a, en su obra puede percibirse cierta oscilaci&oacute;n. En su debate con Nancy Fraser, usted expl&iacute;citamente se distancia de un compromiso con una antropolog&iacute;a, pero en su art&iacute;culo </i>'The social dynamics of disrespect", <i>usted apela a una cierta antropolog&iacute;a para justificar su programa alternativo a la &eacute;tica discursiva. &iquest;D&oacute;nde se sit&uacute;a precisamente su propuesta en relaci&oacute;n con una antropolog&iacute;a? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Las premisas antropol&oacute;gicas se est&aacute;n reduciendo cada vez m&aacute;s en mi pensamiento. Esto significa que las premisas antropol&oacute;gicas que necesito son ahora relativamente d&eacute;biles, esto es, s&oacute;lo mantengo que todos los seres humanos para realizarse y para ganar cierto autorrespeto &#151;que tomo como requisitos antropol&oacute;gicos&#151;, necesitan cierto tipo de reconocimiento. Eso es todo. Ya no pretendo que la distinci&oacute;n que hago entre diferentes formas de reconocimiento tenga un <i>status </i>antropol&oacute;gico. Ellas son el resultado de un proceso hist&oacute;rico de diferenciaci&oacute;n. Es decir, que la distinci&oacute;n entre las diferentes formas de reconocimiento es ahora percibida &#151;al menos para m&iacute;&#151; como resultado de la historia y no como antropol&oacute;gicamente enraizada. Entonces, estoy hablando de una conexi&oacute;n d&eacute;bil con ciertos requerimientos antropol&oacute;gicos, al igual que Hegel, cuando hace la distinci&oacute;n en tres formas de eticidad en su <i>Realphilosophie. </i>En definitiva, es la idea de que somos seres necesitados de cuidado, de satisfacer nuestros intereses, y somos tambi&eacute;n seres pol&iacute;ticos. Esto es una ra&iacute;z antropol&oacute;gica d&eacute;bil, muy d&eacute;bil. Creo que la distinci&oacute;n entre esferas de reconocimiento est&aacute; hist&oacute;ricamente dada, lo que tambi&eacute;n significa que las diferentes formas de reconocimiento son un resultado de la historia, y los problemas internos entre las diferentes formas de respeto &#151;legal y moral&#151; y todas esas diferenciaciones, ahora las trato m&aacute;s como el resultado de ciertos procesos hist&oacute;ricos. Es por ello que en el nuevo libro que estoy escribiendo sobre eticidad democr&aacute;tica realizo otras distinciones; diferencio entre "respeto legal" y "respeto moral" como dos formas diferentes de reconocimiento. Y a su vez, a estas dos formas de reconocimiento las diferencio en tanto que son, podr&iacute;amos decir, formas m&aacute;s b&aacute;sicas de reconocimiento, previas a aquellas que se encuentran en las relaciones privadas, el mercado o la comunidad pol&iacute;tica. Son formas m&aacute;s profundas de reconocimiento. Pero todas estas distinciones son el resultado de procesos hist&oacute;ricos de aprendizaje y diferenciaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Mi pr&oacute;xima pregunta es sobre la segunda esfera de reconocimiento de su propuesta, donde usted sit&uacute;a a los derechos como articuladores de ella. &iquest;No es necesario contar con una gu&iacute;a que permita realizar f&aacute;cticamente las tres generaciones de derechos que aseguran el reconocimiento legal? En especial me gustar&iacute;a focalizarme en el hecho de que en su propuesta usted no considera suficientemente las discusiones del intenso debate sobre justicia distributiva que han tenido lugar durante los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os; todas estas discusiones llevan directa o indirectamente a la realizaci&oacute;n de los derechos que usted presenta. Tal vez una forma de fortalecer su propuesta ser&iacute;a integrar algunas de estas discusiones; en particular creo que es muy prometedor explorar una potencial conexi&oacute;n entre su propuesta y el enfoque de las capacidades de Sen.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En mi debate con Nancy Fraser, intent&eacute; manejar la cuesti&oacute;n sobre la distribuci&oacute;n pero no con una forma espec&iacute;fica de distribuci&oacute;n. Pienso que las formas de distribuci&oacute;n son resultados de formas de reconocimiento, y no quiero negar la importancia de las cuestiones distributivas &#151;distribuci&oacute;n de recursos, bienes, etc.&#151;, pero siempre las considero como secundarias frente a las formas de reconocimiento que est&aacute;n establecidas. El enfoque de las capacidades en la versi&oacute;n de Nussbaum, que es con la que estoy m&aacute;s familiarizado, tiene una fuerte carga antropol&oacute;gica; lo digo por su lista de capacidades. Esto es incluso antropol&oacute;gicamente m&aacute;s fuerte que lo que plante&eacute; en <i>La lucha por el reconocimiento. </i>Lo que tomamos como capacidades necesarias o b&aacute;sicas depende de qu&eacute; <i>status </i>normativo atribuimos a los otros, y en este sentido, las capacidades son relativas al previo reconocimiento de esto. Si se asume esto, las capacidades pueden ser contempladas, pero como dependientes de nuestra base de reconocimiento rec&iacute;proco. Por ejemplo, si entendemos los derechos como una forma de reconocimiento mutuo, lo cual pienso que es b&aacute;sico, entonces se podr&iacute;a afirmar que para ser capaz de usar ciertos derechos, ciertas capacidades son necesarias; no hay duda de esto. Pero el tipo de capacidades y el n&uacute;mero de capacidades que se consideren fundamentales es fuertemente dependiente de la base de reconocimiento mutuo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Tengo especial inter&eacute;s en su posici&oacute;n sobre la renovaci&oacute;n de la Teor&iacute;a cr&iacute;tica. En esa tarea, &iquest;considera que su programa puede ser entendido como un complemento de la &eacute;tica discursiva o como una alternativa a ella? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Es una pregunta dif&iacute;cil. Me tom&oacute; mucho tiempo encontrar una respuesta clara a ello. Cuanto m&aacute;s me ve&iacute;a forzado a pensar en esto &#151;porque usted no es el primero que me lo plantea&#151;, m&aacute;s me convenc&iacute;a de que no es un complemento sino una alternativa a la &eacute;tica discursiva. En primer lugar, porque estoy cada vez menos seguro sobre el real <i>status </i>de la &eacute;tica discursiva. Para m&iacute;, no es tan claro como lo era en a&ntilde;os anteriores, cuando a&uacute;n era asistente de Habermas. Creo que como otros cr&iacute;ticos han dicho, la &eacute;tica discursiva es otra versi&oacute;n de la teor&iacute;a de la democracia, y nada m&aacute;s; no es una respuesta a cuestiones morales. Si hacemos una distinci&oacute;n entre el &aacute;mbito p&uacute;blico y el &aacute;mbito privado, tenemos cuestiones pol&iacute;ticas en el terreno p&uacute;blico y cuestiones morales en el terreno privado. Con respecto a estas cuestiones morales en la esfera privada, la &eacute;tica discursiva no es una real respuesta. En relaci&oacute;n a las cuestiones p&uacute;blicas, las que creemos que son de importancia p&uacute;blica, all&iacute; la &eacute;tica del discurso es una respuesta, pero es una respuesta que va estrictamente en la direcci&oacute;n de la democracia deliberativa. Plantea que debemos pensar en la respuesta a las cuestiones p&uacute;blicas, en tanto que autorizadas por una comunidad democr&aacute;tica que abarca a todos en una sociedad y establece restricciones al espacio deliberativo. En esto estoy de acuerdo. Con respecto al otro dominio, tengo que decir otra vez que depende de qu&eacute; <i>status </i>normativo le atribuimos a los otros. La forma en que resolvamos problemas morales es algo independiente de cuestiones p&uacute;blicas; es completamente dependiente de nuestra relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, de c&oacute;mo esta relaci&oacute;n es definida. Para mi nuevo libro, escrib&iacute; un cap&iacute;tulo sobre autonom&iacute;a moral, donde indirectamente discuto con la &eacute;tica discursiva de corte kantiano e introduzco una perspectiva hegeliana, esto es, que las soluciones morales de ciertos conflictos dependen de ciertas relaciones de reconocimiento ya dadas. Creo que Hegel quiz&aacute;s dir&iacute;a que la autonom&iacute;a moral est&aacute; siempre encarnada en relaciones de reconocimiento, por lo tanto significa algo distinto tener un problema moral con un amigo, que tenerlo con un colega o con otros ciudadanos. Y la soluci&oacute;n del conflicto depende de c&oacute;mo reconozco al otro, qu&eacute; <i>status </i>normativo tiene &eacute;l o ella, porque eso significa que las expectativas son diferentes y que las reglas son diferentes. Por lo tanto, cuanto m&aacute;s defiendo este tipo de idea, menos posible me parece la propuesta de la &eacute;tica discursiva. Es diferente entrar en un discurso con un amigo que tener un discurso con otro ciudadano, porque en los dos casos, el tipo de consideraciones que tengo o de obligaciones que tengo son diferentes. Por lo que el discurso est&aacute; siempre encarnado en el mundo de la vida moral ya existente; este es el punto central. La &eacute;tica del discurso a veces invita a la ilusi&oacute;n de que podemos separarnos completamente de esos l&iacute;mites impuestos a trav&eacute;s de esas relaciones de reconocimiento. si tengo un conflicto moral con un amigo, la ilusi&oacute;n que acarrea la &eacute;tica del discurso es que puedo distanciarme de la instituci&oacute;n "amistad", y yo creo que eso no es posible, ya que siempre estoy considerando estas cuestiones "dentro" de la instituci&oacute;n amistad, por lo tanto no es un discurso libre sino que es un discurso "encarnado". "Encarnado" significa que ya est&aacute; preestructurado por ciertas ideas hist&oacute;ricamente predominantes sobre lo que es la amistad, por esto soy esc&eacute;ptico acerca de la impronta kantiana presente en la &eacute;tica discursiva y describo mi propia posici&oacute;n como una alternativa en lugar de un complemento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;&iquest;Puede su programa ser entendido como realizando el principio de corresponsabilidad de Apel? Esta es una idea que me atrae mucho, porque usted est&aacute; muy preocupado por c&oacute;mo dar cuenta de esas condiciones que permiten a alguien ser capaz de dar razones, justificar o argumentar. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;La &eacute;tica discursiva siempre est&aacute; presuponiendo que estamos en un discurso, de que podemos en el discurso superar nuestra condici&oacute;n de radicalmente situados. Significa que en un discurso nosotros somos libres de limitaciones morales del mundo de la vida. Que nos liberamos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Ser libres de circunstancias sociales, como la pobreza, por ejemplo. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Por supuesto, pero me refiero a algo m&aacute;s. Que podemos ser libres de las relaciones espec&iacute;ficas que ya tenemos con otros. La idea de la &eacute;tica del discurso es que alguien puede emanciparse de los l&iacute;mites de esos lazos previos de relaciones. Mientras tanto, mi formulaci&oacute;n ser&iacute;a que el reconocimiento viene antes de la justificaci&oacute;n, porque la forma en que justificamos nuestras soluciones morales o la forma en que tenemos un di&aacute;logo abierto sobre normas morales, est&aacute; prefigurado o previamente restringido por la forma en que reconocemos al otro. Es muy diferente tener un di&aacute;logo con un amigo, con un ciudadano o con una persona en el lugar de trabajo, por lo tanto el reconocimiento viene primero, lo que cambia todo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Y qu&eacute; piensa entonces de la posibilidad de que su teor&iacute;a trabaje junto al principio de corresponsabilidad de Apel? Apel sostiene que estamos obligados a realizar todas las condiciones necesarias para alcanzar la realizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n ideal de habla.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Ver&aacute;, esa era mi creencia unos a&ntilde;os atr&aacute;s. Pero entonces, a&uacute;n ten&iacute;a la idea de que mi enfoque del reconocimiento complementaba la &eacute;tica discursiva. En aquel momento, pensaba que las diferentes actitudes o formas de reconocimiento eran instrumentos en la realizaci&oacute;n de las condiciones del discurso. Tengo un art&iacute;culo corto &#151;que pienso nunca fue traducido&#151; que va en esa direcci&oacute;n: <i>"Comprender la teor&iacute;a del reconocimiento como un complemento". </i>Pero ahora, pienso que es una alternativa porque el discurso no es tan independiente como Apel desea, sino que siempre est&aacute; situado y encarnado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Entonces, &iquest;usted no necesita un programa de fundamentaci&oacute;n? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No, no en el sentido fuerte de Apel.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;O en el de la &eacute;tica discursiva de Habermas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pienso que Habermas es completamente ambiguo en ese tema. Apel es m&aacute;s claro que Habermas. Creo que Habermas intent&oacute; tener una fundamentaci&oacute;n, y luego retrocedi&oacute; al respecto y tuvo que volverse un poco m&aacute;s hegeliano. La idea global de que hay un <i>telos </i>en los actos de habla ya no est&aacute; presente en Habermas, aunque yo estoy de acuerdo con eso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Contar con un programa de fundamentaci&oacute;n puede resolver, por ejemplo, el problema de identificar un criterio que paute cu&aacute;ndo una situaci&oacute;n social es claramente un avance frente a otra. En su art&iacute;culo </i>"Reconocimiento como ideolog&iacute;a", <i>usted tuvo que apelar a un cierto realismo para solucionar esta dificultad, y considero que con un programa de fundamentaci&oacute;n esto no ser&iacute;a necesario.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Seguro, con un programa de fundamentaci&oacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil; la cuesti&oacute;n es si el precio no es muy alto. La respuesta que le di sobre los criterios tiene que ver con esta cuesti&oacute;n. Todav&iacute;a dudo acerca de lo que deber&iacute;a decir, porque Apel deber&iacute;a decir tambi&eacute;n que el reconocimiento mutuo entre los seres humanos incluye un cierto <i>telos, </i>a saber, inclusi&oacute;n e individualizaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Lo que Apel llama "Parte B" es de car&aacute;cter teleol&oacute;gico. Apel en su teor&iacute;a reproduce la arquitectura de Kant con un aspecto deontol&oacute;gico en </i>La fundamentaci&oacute;n de la metaf&iacute;sica de las costumbres <i>y uno teleol&oacute;gico en </i>La metaf&iacute;sica de las costumbres. <i>Entonces su posici&oacute;n est&aacute; muy cerca de la suya ya que expl&iacute;citamente cuenta con un </i>telos. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, pero me gustar&iacute;a decir que en mi caso, esa ser&iacute;a una combinaci&oacute;n extra&ntilde;a entre fundamentalismo en el sentido kantiano e historia en el sentido hegeliano. Pero entonces, usted puede preguntar si Hegel no tiene una cierta fundamentaci&oacute;n en su noci&oacute;n de Esp&iacute;ritu, lo que nos trae muy cerca de la idea de Apel. Por lo que la cuesti&oacute;n no se zanja completamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Mi pr&oacute;xima pregunta es acerca de su idea de una eticidad postradicional. &iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre su versi&oacute;n de eticidad y la de Wellmer? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;El art&iacute;culo de Wellmer<sup><a href="#notas">1</a></sup> me atrae mucho, justamente porque estoy escribiendo mi libro sobre la idea de eticidad. A diferencia de Wellmer, yo voy en una l&iacute;nea m&aacute;s hegeliana. Pienso que la eticidad no es s&oacute;lo la forma &eacute;tica de la democracia, sino la forma &eacute;tica de las sociedades morales. Soy m&aacute;s hegeliano de lo que Wellmer quiere ser, &eacute;l cree &#151;como tambi&eacute;n Habermas&#151; que la eticidad es la noci&oacute;n para la forma de vida de la ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica. Yo pienso que la eticidad deber&iacute;a ser la noci&oacute;n para la forma de vida de ciudadanos morales, pero no s&oacute;lo en su rol de ciudadanos pol&iacute;ticos, sino en su rol de miembros de sociedades morales. Esto significa que la eticidad incluye la vida privada, formas de relaciones &iacute;ntimas y, lo que es sumamente importante para m&iacute;, ciertas formas de vida econ&oacute;mica. Tambi&eacute;n en la vida econ&oacute;mica debemos tener cierta eticidad: a saber, la eticidad del mercado, que deber&iacute;a tener cierta forma normativa. El mercado que tenemos hoy, el mercado neoliberal, es una violaci&oacute;n de la forma &eacute;tica del mercado. Hegel ten&iacute;a esta idea, Durkheim tuvo esa idea, que el mercado econ&oacute;mico capitalista s&oacute;lo tiene una forma &eacute;tica cuando es regulado en cierto sentido, es decir, cuando incluye a todos, que cada uno es espec&iacute;ficamente incluido en el mercado, de tal manera que ciertas formas de estima social son posibles. S&oacute;lo as&iacute; la eticidad es posible, por eso en este sentido creo que la eticidad no es s&oacute;lo una noci&oacute;n pol&iacute;tica, sino que es mucho m&aacute;s comprehensiva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151; Usted ha presentado una teor&iacute;a de la reificaci&oacute;n como una contribuci&oacute;n al desarrollo de una teor&iacute;a cr&iacute;tica de justicia. Creo que una teor&iacute;a de la explotaci&oacute;n tambi&eacute;n ser&iacute;a necesaria para ello. &iquest;Cu&aacute;l piensa usted que es el mejor camino para hacerlo? Soy consciente que &eacute;sta es una cuesti&oacute;n muy amplia, pero por ejemplo, &iquest;usted considera que el marxismo anal&iacute;tico ha realizado una contribuci&oacute;n significativa en este tema? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Esta es una pregunta extremadamente dif&iacute;cil. No tengo una imagen clara de c&oacute;mo tratar la explotaci&oacute;n. Pienso que en el marxismo anal&iacute;tico tradicional es tratada muy t&eacute;cnicamente, en el sentido que le dio Marx, lo que significa que "explotaci&oacute;n" es la palabra que usamos para expresar cierto tratamiento del trabajador, por el cual es explotado a trav&eacute;s de su pago. Por lo que es muy t&eacute;cnico. Creo que deber&iacute;amos empezar por una noci&oacute;n m&aacute;s amplia de "explotaci&oacute;n", que tenga significado en diferentes circunstancias y no s&oacute;lo respecto de la econom&iacute;a. Entonces, lo que tenemos que ver es cu&aacute;l es el significado central de "explotaci&oacute;n", lo que es muy dif&iacute;cil de definir. Si tuviera que definirla, creo que empezar&iacute;a por encontrar el significado central de explotaci&oacute;n, y luego ver c&oacute;mo opera en diferentes esferas, en la econ&oacute;mica, en la privada, en la pol&iacute;tica, etc. Considero que de esta forma se contar&iacute;a con un concepto de explotaci&oacute;n en un sentido m&aacute;s amplio, y m&aacute;s comprehensivo que, por ejemplo, en el caso de Roemer, cuyo marxismo anal&iacute;tico es muy restringido al estar directamente remitido a la cr&iacute;tica de la econom&iacute;a pol&iacute;tica marxista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#151;Comparto con usted la cr&iacute;tica que le ha hecho a la distinci&oacute;n habermasiana entre "sistema" y "mundo de la vida". Pensando en alternativas al poder de las burocracias y el sistema econ&oacute;mico, &iquest;cree que el concepto de "contrahegemon&iacute;a" de Gramsci es apropiado para desarrollar una alternativa a este tipo de patolog&iacute;as?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Otra pregunta dif&iacute;cil. No veo al concepto de contrahegemon&iacute;a como una soluci&oacute;n directa a los problemas que Habermas quer&iacute;a resolver con la utilizaci&oacute;n de la teor&iacute;a de sistemas. Pero creo que definitivamente es importante para tratar el desarrollo en las esferas que he diferenciando. Gramsci &#151;por lo que conozco y hace mucho que le&iacute; con profundidad los <i>Cuadernos de la prisi&oacute;n</i>&#151; es muy claro sobre una cuesti&oacute;n que es de inter&eacute;s para m&iacute;: c&oacute;mo describir las luchas sobre la interpretaci&oacute;n de ciertos principios institucionalizados. Su propuesta es muy &uacute;til para describir a los juegos de poder y las luchas "definicionales" en tales interpretaciones, es decir, a los actores en la sociedad tratando de ganar hegemon&iacute;a en la definici&oacute;n de criterios. En este sentido creo que su enfoque es fant&aacute;stico y no suficientemente valorado hoy.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Probablemente, tambi&eacute;n tratar&iacute;a de usarlo con respecto al sistema econ&oacute;mico, porque la forma en que el mercado es regulado es una cuesti&oacute;n de hegemon&iacute;a. La primera toma de distancia que he hecho con respecto a Habermas es mi creencia de que el mercado no es una esfera libre de normas, y que por el contario est&aacute; siempre normativamente regulado. Entonces, como est&aacute; claro que la cuesti&oacute;n acerca de cu&aacute;les normas gu&iacute;an el mercado es una cuesti&oacute;n de lucha entre actores en el mercado por ganar hegemon&iacute;a, creo que la respuesta a su pregunta ser&iacute;a "s&iacute;".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** La traducci&oacute;n y la introducci&oacute;n de esta entrevista fueron realizadas por Ana Fascioli.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Honneth refiere al art&iacute;culo de Wellmer, A. (1996), "Condiciones de una cultura democr&aacute;tica. Sobre el debate entre 'liberales' y 'comunitarios'", en Albrecht Wellmer. <i>Finales de partida: la modernidad irreconciliable, </i>Madrid, C&aacute;tedra&#150;Universitat de Valencia.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=854922&pid=S1870-0063201000020001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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