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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pensar la universidad, hacer universidad: Entrevista con Manuel Pérez Rocha]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pensar la universidad, hacer universidad. Entrevista con Manuel P&eacute;rez Rocha</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Tania Rodr&iacute;guez y &Aacute;ngel Serme&ntilde;o</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pocos son los acad&eacute;micos que tienen la posibilidad de poner en pr&aacute;ctica sus reflexiones y construir instituciones a partir de ellas. Asimismo, en pocas ocasiones, coincide que un rector universitario sea al mismo tiempo un experto en cuestiones pedag&oacute;gicas. Este es el caso del ingeniero Manuel P&eacute;rez Rocha, especialista en educaci&oacute;n, fundador y rector de la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico (UACM).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manuel P&eacute;rez Rocha tiene una amplia y reconocida actividad profesional en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, lo que le ha llevado a desarrollar una reflexi&oacute;n permanente sobre el tema y a colaborar en las principales instituciones educativas nacionales, como la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM), el Instituto Polit&eacute;cnico Nacional (IPN) y la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP). Esta actividad desarrollada a lo largo de d&eacute;cadas ha estado acompa&ntilde;ada de un trabajo como articulista en importantes medios impresos como <i>Exc&eacute;lsior, Reforma </i>y el semanario <i>Proceso.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la charla que a continuaci&oacute;n presentamos, nuestro entrevistado, con una mirada hist&oacute;rica, cuestiona las falacias y mitos que impiden mejorar la calidad y la cobertura del sistema educativo nacional, critica el proceso de privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior y contribuye con sus reflexiones a la redefinici&oacute;n de la naturaleza y la funci&oacute;n social de la universidad en la sociedad mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde su fundaci&oacute;n en 2001, P&eacute;rez Rocha es rector de la UACM, proyecto universitario que ha incorporado innovaciones pedag&oacute;gicas y organizativas que enfrentan hoy el reto de institucionalizarse; en la parte final de esta entrevista, el rector discute y aporta sus argumentos sobre los aspectos m&aacute;s controvertidos del modelo de universidad que en la UACM se propone.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>El modelo educativo del M&eacute;xico posrevolucionario fue pilar de la formaci&oacute;n de la identidad nacional y sustento de legitimaci&oacute;n social gracias a su capacidad de ser canal de movilidad y desarrollo. Ese rol del modelo educativo ya no se percibe con nitidez y distintas voces, incluso, se&ntilde;alan su falta de vigencia y de viabilidad. En el caso espec&iacute;fico de la educaci&oacute;n superior, algunas de estas voces sostienen que su objetivo y papel pol&iacute;tico debe ser el de servir a los requerimientos del mercado, es decir, la educaci&oacute;n superior tendr&iacute;a la tarea prioritaria de formar cuadros productivos como lo dicta el proyecto de la sociedad del conocimiento. En su opini&oacute;n, &iquest;es leg&iacute;timo este enfoque "productivista" en el contexto de la sociedad mexicana? &iquest;Hasta qu&eacute; punto esta concepci&oacute;n es dominante en la organizaci&oacute;n del sistema de educaci&oacute;n superior? &iquest;Podr&iacute;amos reconocer otros proyectos pol&iacute;ticos que conceptualicen el papel de la educaci&oacute;n superior de manera distinta al enfoque hoy hegem&oacute;nico? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Son muchas preguntas, pero adem&aacute;s a estas preguntas anteceden algunos planteamientos que deben ser revisados. Yo no estoy muy convencido de que pudi&eacute;ramos identificar en la historia de la educaci&oacute;n mexicana del siglo XX, despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n, s&oacute;lo dos momentos, uno en el que se busc&oacute; &#151;sin afirmar que se haya logrado&#151; hacer de la educaci&oacute;n un mecanismo de movilidad social, y otro momento en el cual la educaci&oacute;n se ve desde una perspectiva productivista. El siglo XX mexicano en materia educativa es bastante m&aacute;s complejo, m&aacute;s rico y m&aacute;s interesante. A grandes rasgos podemos identificar un primer periodo que ir&iacute;a de fines del siglo XIX hasta el inicio de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os treinta; otro que ser&iacute;a propiamente el que corresponde a los a&ntilde;os treinta; un siguiente periodo que ir&iacute;a desde principios de los cuarenta hasta mediados de los setenta y un cuarto que iniciar&iacute;a en la segunda mitad de los a&ntilde;os setenta y llega hasta nuestros d&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer periodo comprende cierto n&uacute;mero de a&ntilde;os prerrevolucionarios y posrevolucionarios, se caracteriza por una postura en materia educativa que yo llamar&iacute;a cl&aacute;sica liberal, con una importante influencia progresista que incorpora visiones con orientaci&oacute;n socialista o anarquista, que definitivamente encuentran una expresi&oacute;n en la propia Constituci&oacute;n de 1917, pues a pesar de que en la Constituci&oacute;n no se habla de socialismo, ni nada por el estilo, es indudable que en los debates de los constitucionalistas hay una influencia de los anarquistas, de los anarcosindicalistas y de los socialistas, y &eacute;stos tienen una repercusi&oacute;n en la visi&oacute;n de la educaci&oacute;n en ese momento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dichas influencias y movimientos, que tienen sus or&iacute;genes en siglo XIX, para los a&ntilde;os veinte del siglo XX constituyen ya un movimiento social muy importante con m&uacute;ltiples iniciativas y proyectos que muestra un enorme inter&eacute;s por la educaci&oacute;n en la sociedad mexicana, y que tiene una fuerte influencia socialista, izquierdista, progresista, como se le quiera llamar. Y es la presencia de este movimiento lo que genera que a principios de los a&ntilde;os treinta se reforme el art&iacute;culo tercero de la Constituci&oacute;n, donde se establece que la educaci&oacute;n en M&eacute;xico debe ser socialista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay quienes sostienen que esta reforma a la Constituci&oacute;n fue resultado de maniobras habilidosas de unos cuantos diputados; yo creo que si se revisan los debates y las iniciativas, quedar&iacute;a muy claro que esto no fue as&iacute;, que la reforma constitucional fue la manifestaci&oacute;n legal y jur&iacute;dica de un movimiento social por la educaci&oacute;n muy fuerte en el pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos memoria, por ejemplo, de los programas educativos de Jos&eacute; Vasconcelos en los a&ntilde;os veinte. Si esta experiencia se convirti&oacute; en un movimiento tan importante fue porque, repito, no era s&oacute;lo una iniciativa de alg&uacute;n funcionario o un secretario de Estado, sino porque en la sociedad mexicana hab&iacute;a un fuerte inter&eacute;s por la educaci&oacute;n y por la educaci&oacute;n como un instrumento al servicio de la emancipaci&oacute;n del pueblo. Cuando uno lee los discursos de las primeras dos d&eacute;cadas del sigloXX, encuentra que efectivamente la educaci&oacute;n se ve como un instrumento de liberaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n es el rasgo distintivo de una posici&oacute;n de izquierda frente al problema de la educaci&oacute;n?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;As&iacute; es, los logros del Estado mexicano y de la educaci&oacute;n socialista de los a&ntilde;os treinta son extraordinarios, y no hay tiempo ahora para hacer un recuento de todos ellos pero, desde mi punto de vista, las acciones que emprendi&oacute; el Estado tuvieron como uno de sus &eacute;xitos m&aacute;s importantes lograr una vinculaci&oacute;n muy estrecha entre los esfuerzos educativos y los movimientos sociales, como fue la vinculaci&oacute;n entre la educaci&oacute;n y la reforma agraria y las luchas de las comunidades. Pero tambi&eacute;n la vinculaci&oacute;n con la sociedad a trav&eacute;s de proyectos propiamente educativos, como el IPN.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Generalmente el impacto de la educaci&oacute;n socialista se valora en el nivel de la educaci&oacute;n b&aacute;sica: la idea del maestro rural como agente del cambio social, de la reforma agraria y en cierta medida como el agente modernizador dentro del discurso revolucionario. Sin embargo, valdr&iacute;a la pena profundizar m&aacute;s en las influencias y efectos de la educaci&oacute;n socialista en la educaci&oacute;n superior, donde, si bien podemos reconocer la creaci&oacute;n del IPN, tambi&eacute;n tenemos, en sentido contrario, la exigencia de autonom&iacute;a por parte de la Universidad Nacional, justamente como respuesta a este modelo educativo. &iquest;Qu&eacute; balance hace del impacto de la educaci&oacute;n socialista en las instituciones de educaci&oacute;n superior?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Se da un conflicto muy fuerte en la Universidad Nacional, cuya manifestaci&oacute;n m&aacute;s importante es aquel famoso debate entre Alfonso Caso y Vicente Lombardo Toledano; pero no hay que olvidar que despu&eacute;s de este debate la postura que gan&oacute; fue la de Lombardo Toledano, y para echarla abajo se gener&oacute; todo un movimiento por la autonom&iacute;a. Incluso esto mismo pone de manifiesto que en la sociedad mexicana las aspiraciones socialistas ten&iacute;an una fuerza considerable; sin embargo no triunfaron de manera definitiva ni en la universidad, ni en el Estado. Esto se confirma a partir de 1940, cuando se registra un quiebre radical y las posturas del Estado en materia educativa cambian totalmente. Aunque formalmente permanece la expresi&oacute;n de <i>educaci&oacute;n socialista </i>durante algunos a&ntilde;os del gobierno de Manuel &Aacute;vila Camacho, en la pr&aacute;ctica se da marcha atr&aacute;s r&aacute;pidamente. En este punto habr&iacute;a que considerar, por ejemplo, la manera como se reconceptualiza la educaci&oacute;n t&eacute;cnica y la visi&oacute;n misma del Instituto Polit&eacute;cnico Nacional (IPN). En los a&ntilde;os treinta, cuando se funda el IPN junto con otra serie de iniciativas, la educaci&oacute;n t&eacute;cnica se ve como instrumento de emancipaci&oacute;n del proletariado. Habr&iacute;a que recordar que el IPN nace como una instituci&oacute;n que se propone darle armas al proletariado para que le permitieran apropiarse y dirigir el aparato productivo; esa era su misi&oacute;n inicial. Por ejemplo, al Polit&eacute;cnico ingresar&iacute;an solamente j&oacute;venes estudiantes provenientes de la clase obrera, de los sindicatos; por ello se ten&iacute;an internados para que esos j&oacute;venes hijos de la clase obrera pudieran cumplir bien con sus estudios. Era un proyecto claramente adscrito a una concepci&oacute;n de lucha de clases, habr&iacute;a que leer los discursos de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas y de los dirigentes obreros para cerciorarse de ello.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, apenas sube al poder Manuel &Aacute;vila Camacho, se da un giro de ciento ochenta grados: la educaci&oacute;n t&eacute;cnica ya no se considera m&aacute;s un instrumento para servir a la clase trabajadora, sino un medio para formar los recursos humanos que requiere el desarrollo del pa&iacute;s y de la industria; o sea para formar los empleados asalariados que requiere el capital. Es un giro de ciento ochenta grados en materia educativa que se sum&oacute; a otros cambios bruscos en diversos &aacute;mbitos, por ejemplo sabemos muy bien que se suspende la distribuci&oacute;n de tierras, la reforma agraria, en fin, se mediatizan muchas de las medidas que hab&iacute;a impulsado L&aacute;zaro C&aacute;rdenas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este giro en materia educativa responde a un planteamiento muy simple: el argumento es que el pa&iacute;s tiene que entrar en una fase de desarrollo; que este desarrollo tiene que ser el desarrollo industrial y que la industria requiere mano de obra calificada; entonces el sistema educativo tiene que dedicarse a la formaci&oacute;n de esa mano de obra calificada. &Eacute;ste es realmente el planteamiento que gu&iacute;a a la educaci&oacute;n mexicana desde principios de los cuarenta hasta mediados de los setenta y se sustenta en la convicci&oacute;n de que el desarrollo del pa&iacute;s depende de que la educaci&oacute;n forme la mano de obra calificada que requiere principalmente la industria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados de los setenta, comienza a hacerse evidente una terrible disfuncionalidad, pues efectivamente el sistema educativo est&aacute; generando mano de obra calificada, pero el aparato productivo ya no la est&aacute; absorbiendo. Yo dir&iacute;a que a partir de entonces, en el Estado mexicano, lo que se da es una especie de desconcierto, no se sabe para qu&eacute; educar. Se sigue sosteniendo que la educaci&oacute;n es muy importante, pero por otra parte se sabe que hay subempleo y desempleo masivo de mano de obra calificada. Entonces, sin una orientaci&oacute;n s&oacute;lida, clara y bien fundamentada, se comienza a tomar una serie de medidas desarticuladas en los diferentes niveles de la educaci&oacute;n; en la educaci&oacute;n superior comienza la preocupaci&oacute;n por la calidad, por la educaci&oacute;n t&eacute;cnica, pero contin&uacute;a el desconcierto. Por ejemplo, al crear el Colegio Nacional de Estudios Profesionales (Conalep), se dice que es para formar los t&eacute;cnicos medios que requiere el aparato productivo, pero se dan cuenta de que eso no funciona y entonces lo convierten en bachillerato, o por lo menos dan a los estudiantes la opci&oacute;n de que hagan el bachillerato, para que puedan seguir ascendiendo a la educaci&oacute;n superior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de 1976, una vez concluida la administraci&oacute;n de Luis Echeverr&iacute;a, ya no se encuentra un proyecto claro respecto de lo que es la educaci&oacute;n. En nuestros d&iacute;as subsiste el discurso de que la educaci&oacute;n es muy importante, se dan diferentes argumentos, por ejemplo, uno que critico mucho, es que hemos entrado a la <i>sociedad del conocimiento y </i>que la <i>sociedad del conocimiento </i>requiere mano de obra altamente calificada y gente muy preparada, lo que desde mi punto de vista es una falacia redonda. En primer lugar, porque es falso que vivamos en una sociedad del conocimiento, vivimos en una sociedad capitalista donde lo que tiene primac&iacute;a es el capital: si el capital puede usar el conocimiento lo usa y si no lo puede usar no lo usa y se acab&oacute;. Nada de que el conocimiento es lo que est&aacute; dominando a la sociedad, eso es falso y lo es a&uacute;n m&aacute;s desde el punto de vista del aparato productivo. Pero incluso en t&eacute;rminos de la sociedad en general, &iquest;cu&aacute;l conocimiento? Cuando vemos que aun las tecnolog&iacute;as m&aacute;s avanzadas, lejos de servir para difundir el conocimiento, han servido para difundir la estupidez, la estulticia, la ignorancia e incluso el pensamiento m&aacute;gico, el no&#150;pensamiento. Yo no s&eacute; c&oacute;mo no nos escandaliza que sistemas que usan computadoras, sat&eacute;lites e internet nos sirvan para trasmitir los hor&oacute;scopos y las recetas de magia; ante esto debemos sostener que la educaci&oacute;n tiene que seguirse desarrollando y enriqueciendo porque esa idea de la sociedad del conocimiento es una falacia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Siguiendo su hip&oacute;tesis, el conocimiento en esta sociedad es importante para el capital en la medida en que se vende y genera ganancias, por lo tanto es importante invertir en la producci&oacute;n de conocimiento en ciertas &aacute;reas, producir ciertas tecnolog&iacute;as; asimismo, es necesario para el capital invertir en la formaci&oacute;n de cierto tipo de sujetos de conocimiento. En este contexto, frente al desconcierto descrito de la pol&iacute;tica educativa estatal a partir de los a&ntilde;os setenta, presenciamos el </i>boom <i>de la educaci&oacute;n privada en el nivel superior, que introdujo nuevas din&aacute;micas en las pol&iacute;ticas y estrategias de formaci&oacute;n de las masas trabajadoras y en las de los cuadros de mando en la sociedad. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Habr&iacute;a que distinguir dos tipos de educaci&oacute;n privada. Uno ser&iacute;a el de la educaci&oacute;n superior privada destinada a formar los cuadros de mando del sistema de producci&oacute;n capitalista y del Estado a su servicio, y otro ser&iacute;a el extens&iacute;simo sistema de educaci&oacute;n privada mercantilizada y depauperada que tiene como &uacute;nica finalidad satisfacer las desorientadas e injustificadas aspiraciones de muchos j&oacute;venes por tener un t&iacute;tulo profesional. Y digo desorientadas e injustificadas porque vemos que a estas alturas, como he se&ntilde;alado que viene ocurriendo desde mediados de los a&ntilde;os setenta, hay un subempleo y desempleo masivo de gente calificada. De manera que los t&iacute;tulos no son garant&iacute;a de nada. Entonces, este otro sistema o subsistema de educaci&oacute;n superior privada es realmente un gran fraude. Se ha autorizado que mercaderes sin ning&uacute;n escr&uacute;pulo instalen instituciones que llaman universidades y que, mediante cobros modestos, porque saben que se dirigen a un sector de condiciones econ&oacute;micas modestas, regalen los t&iacute;tulos a los estudiantes. Todo esto amparado o validado por el Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El otro sector de la educaci&oacute;n superior privada s&iacute; es un sector exigente y busca formar con una ideolog&iacute;a y con ciertas caracter&iacute;sticas muy especiales a los cuadros directivos de las empresas privadas y del Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>El desarrollo de una educaci&oacute;n privada de baja calidad, adem&aacute;s de los problemas descritos, se acompa&ntilde;a de un estancamiento del desarrollo de las universidades p&uacute;blicas. Y a&uacute;n m&aacute;s, de una reducci&oacute;n de la propia idea de universidad. En este conjunto de situaciones, ya sea por omisi&oacute;n o complicidad, hay una responsabilidad del Estado.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, por supuesto, la responsabilidad del Estado es total y no se trata simplemente de omisi&oacute;n o desatenci&oacute;n, se trata de una complicidad con esos negocios que se dedican a vender t&iacute;tulos profesionales que tienen reconocimiento de la SEP. Ninguno de ellos lo hace sin ese reconocimiento. La SEP no ha establecido ning&uacute;n mecanismo eficaz para impedir que se defraude ah&iacute; a los estudiantes y esto viene ocurriendo desde hace much&iacute;simos a&ntilde;os. Yo estuve cerca de algunos de esos casos que me escandalizaban, y estoy hablando de principios de los a&ntilde;os noventa, ya estamos en 2006, han pasado m&aacute;s de 15 a&ntilde;os y no se ha establecido ning&uacute;n tipo de mecanismo para revertir esta situaci&oacute;n. Por tanto, la responsabilidad del Estado es total. Con respecto al asunto de la reducci&oacute;n de la idea de universidad, creo que ha logrado establecerse en la juventud, en la sociedad en general, la idea de que "universidad" es equivalente a producci&oacute;n de profesionales, y que todas sus otras funciones, como la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n, est&aacute;n disminuidas e incluso desaparecidas en las instituciones privadas mercantiles de raqu&iacute;tica calidad. En algunas de las universidades privadas de elite s&iacute; se realiza alg&uacute;n trabajo de investigaci&oacute;n y alg&uacute;n trabajo de difusi&oacute;n aunque muy escaso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que un problema muy serio es la privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior p&uacute;blica, no por la v&iacute;a de que capitalistas privados compren acciones de las universidades p&uacute;blicas, lo cual obviamente no ocurrir&aacute;, pero s&iacute; por la v&iacute;a de incorporar a la operaci&oacute;n de las instituciones p&uacute;blicas criterios privados. Un ejemplo de esto son los criterios de financiamiento a la investigaci&oacute;n, pues hoy se exige que la investigaci&oacute;n sea redituable, o que por lo menos cubra sus costos. Con lo cual todo aquel que quiera hacer investigaci&oacute;n tiene que buscar el financiamiento, lo cual implica que se asegure que los resultados de la investigaci&oacute;n van a compensar las inversiones que se van a hacer. En la disminuci&oacute;n de las funciones de investigaci&oacute;n y de difusi&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; influyendo la aplicaci&oacute;n en las instituciones p&uacute;blicas de criterios privados, de criterios de inter&eacute;s privado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Y tambi&eacute;n habr&iacute;a que se&ntilde;alar un contraste curioso: mientras que, por un lado, los organismos controladores, reguladores o rectores de la educaci&oacute;n permiten esta proliferaci&oacute;n de universidades privadas de baja calidad, por el otro, estos mismos &oacute;rganos fiscalizadores y controladores, o la misma SEP, introducen criterios de control en las universidades p&uacute;blicas, donde por ejemplo se liga el salario al desempe&ntilde;o, partiendo de un enfoque productivista. Es un extra&ntilde;o contraste controlar el &aacute;mbito p&uacute;blico desde las instituciones rectoras de lo p&uacute;blico con criterios privados y "liberalizar" sin freno y control el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n superior privada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;El argumento que esgrimen es que las instituciones p&uacute;blicas trabajan con recursos p&uacute;blicos y por ello est&aacute;n obligados a garantizar que se est&eacute; haciendo un uso adecuado de tales recursos. Mientras que las instituciones privadas trabajan con dinero privado y, en este caso, se asume que cada una los maneje de acuerdo con las leyes del mercado. Este es, de alguna manera, el argumento que esgrimen para salir de esta contradicci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Haciendo un s&iacute;mil con la explicaci&oacute;n que nos dio sobre el periodo en el que se instaur&oacute; la educaci&oacute;n socialista en los a&ntilde;os treinta, &iquest;podr&iacute;amos pensar que estas definiciones u omisiones en las pol&iacute;ticas educativas son tambi&eacute;n producto de su sociedad, de los consensos sociales que se han construido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas? Parece que estamos frente a una valoraci&oacute;n social de "lo privado" como algo de mejores cualidades que "lo p&uacute;blico", lo que ha contribuido a que la idea de "lo p&uacute;blico" se haya desvirtuado en muchos &aacute;mbitos de la vida social, por ejemplo en servicios sociales como la salud, pero particularmente en la educaci&oacute;n. Si a esta hegemon&iacute;a de los valores asociados a lo privado sumamos el fen&oacute;meno de reducci&oacute;n de la idea de universidad a ser una entidad dedicada &uacute;nicamente a la formaci&oacute;n de los profesionales que requiere el mercado de trabajo, tenemos como resultado una desvalorizaci&oacute;n de la representaci&oacute;n social de la universidad p&uacute;blica. &iquest;Comparte esta opini&oacute;n? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No dir&iacute;a que es una representaci&oacute;n social generalizada. Yo creo que corresponde a ciertos sectores espec&iacute;ficos de la sociedad. Incluso dir&iacute;a que, por ejemplo, dentro del Estado corresponde a los sectores m&aacute;s tecn&oacute;cratas, m&aacute;s de derecha. Pues no necesariamente todos los actores del Estado compartir&iacute;an esta visi&oacute;n, entre otras cosas porque hay un fuerte v&iacute;nculo entre importantes sectores, funcionarios, directivos del Estado y algunas universidades p&uacute;blicas como es la propia UNAM. Aun cuando efectivamente hay una gran fuerza de estas ideas sobre las universidades, algunas instituciones, particularmente la UNAM, tienen fuertes defensores en el Estado. En este sentido, la UNAM est&aacute; en una situaci&oacute;n privilegiada, incluso manifiesta en el respaldo que le da el Estado. Pero hay que advertir que no es la misma situaci&oacute;n de las universidades de los estados y de otras universidades p&uacute;blicas como Chapingo o la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Si bien es cierto que la UNAM sigue siendo considerada la mejor universidad del pa&iacute;s por amplios sectores nacionales e internacionales, no se sigue de esta situaci&oacute;n que se valore de igual forma a la universidad p&uacute;blica en general. Me parece que a la mayor&iacute;a de las instituciones de educaci&oacute;n superior p&uacute;blica se les coloca en una especie de segunda divisi&oacute;n y su lugar ha sido suplantado cada vez m&aacute;s por las universidades privadas. Si bien la UNAM puede crecer m&aacute;s y seguir disputando el espacio con las universidades privadas, considero </i><i>que el mejor camino ser&iacute;a la restituci&oacute;n del valor de la universidad p&uacute;blica en general.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Efectivamente, y as&iacute; lo planteo, la UNAM es una excepci&oacute;n en ese sentido y es una excepci&oacute;n por la fuerte presencia que tiene en el ambiente pol&iacute;tico mexicano, entre otras cosas, por ejemplo, a trav&eacute;s de los gremios profesionales y los fuertes intereses asociados con ellos; los gremios m&aacute;s importantes como el de los m&eacute;dicos, los ingenieros, los contadores, los qu&iacute;micos, los abogados, tienen una vinculaci&oacute;n muy estrecha con la UNAM, con la planta acad&eacute;mica de las diferentes facultades de la UNAM. Uno a veces no puede distinguir entre los personajes del colegio de profesores de una facultad de la UNAM, el colegio profesional, y los funcionarios de ciertas &aacute;reas del Estado. Hay un v&iacute;nculo muy estrecho entre ellos y yo creo que es lo que hace de la UNAM un caso excepcional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Y esta situaci&oacute;n es producto de la casualidad de tendencias an&oacute;nimas de la historia o hay alg&uacute;n tipo de proyecto social?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Creo que es producto de la historia, porque finalmente la UNAM nace como la suma de escuelas profesionales que desde fines del siglo XIX constituyen el &uacute;nico espacio de educaci&oacute;n superior del pa&iacute;s y que obviamente son escuelas profesionales estrechamente vinculadas con la clase dominante. Son las escuelas profesionales que forman a los abogados, los m&eacute;dicos, desde mucho antes, y que en el siglo XIX, al desaparecer lo que fue la Universidad Real y Pontificia, quedan como los &uacute;nicos espacios de educaci&oacute;n superior que, repito, estaban estrechamente vinculados con estos profesionales y con las funciones que estos gremios desempe&ntilde;aban en el Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este car&aacute;cter profesionalizante y de federaci&oacute;n de gremios profesionales muy separados entre s&iacute; es un vicio que afecta la historia de la UNAM. Incluso estas tendencias lograron arrastrar el intento de Justo Sierra por escapar a ellas cuando funda la Universidad Nacional a principios del siglo XX; &eacute;l re&uacute;ne a estos gremios profesionales y les pone encima la Escuela de Altos Estudios con la pretensi&oacute;n de que sea el espacio de investigaci&oacute;n, de generaci&oacute;n de nuevo conocimiento. Pero la din&aacute;mica de estas escuelas profesionales desbarata el proyecto y convierte lo que era la Escuela de Altos Estudios en nuevas escuelas profesionales, v&eacute;ase el caso de la Facultad de Filosof&iacute;a, que es una escuela profesional. El plan de estudios de la carrera de filosof&iacute;a dice que el fil&oacute;sofo es el profesional que hace tal y cual cosa, y que puede encontrar empleo en tal o cual lugar. Se concibe la filosof&iacute;a como una escuela que forma un profesional con un t&iacute;tulo y que va a ir a buscar empleo. Esto mismo sucedi&oacute; tambi&eacute;n con otra rama del conocimiento, las ciencias, y entonces un bi&oacute;logo no es el acad&eacute;mico que se interesa por conocer el origen de la vida y desentra&ntilde;ar sus misterios, sino un profesional que puede encontrar empleo en la Secretar&iacute;a del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnap). As&iacute;, espacios que alguna vez fueron concebidos con una vocaci&oacute;n m&aacute;s acad&eacute;mica y cient&iacute;fica fueron arrastrados por esta visi&oacute;n profesionalizante y convertidos en escuelas profesionales. Esto es algo que debe revisarse cr&iacute;ticamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>A esta discusi&oacute;n sobre el estado de la educaci&oacute;n superior voy sumar un dato que nos permita seguir describiendo los retos actuales y abundar en particular en la necesidad de crecimiento de las universidades p&uacute;blicas. Las estad&iacute;sticas muestran que s&oacute;lo el 20% de la poblaci&oacute;n entre 20 y 24 a&ntilde;os tiene acceso a una instituci&oacute;n educativa superior. Esto muestra la enorme desigualdad social del pa&iacute;s, asistimos a una profunda desigualdad educativa y de oportunidades de educaci&oacute;n. &iquest;Qui&eacute;n va a atender este d&eacute;ficit en la cobertura del sistema de educaci&oacute;n superior? &iquest;Una pol&iacute;tica de Estado, un crecimiento de la UNAM, las "universidades" privadas de segunda divisi&oacute;n? </i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Sin duda alguna que es una responsabilidad del Estado, y yo tambi&eacute;n estoy de acuerdo en que la UNAM por s&iacute; sola no podr&iacute;a resolver este problema. No me escandalizan las cifras, hay quienes sostienen que la UNAM ya es demasiado grande porque tiene 250 000 estudiantes, esto ser&iacute;a complicado si habl&aacute;ramos de una sola sede, hasta por los problemas log&iacute;sticos que supone c&oacute;mo van, c&oacute;mo vienen, c&oacute;mo comen los estudiantes. Pero si contamos que la UNAM es un sistema universitario con sedes en muchas partes, yo no ver&iacute;a imposible que siguiera creciendo. Ahora bien, creo que tambi&eacute;n necesitamos pensar que tenemos otras muchas instituciones de educaci&oacute;n superior y este conjunto de instituciones de educaci&oacute;n superior p&uacute;blica debiera asumir esta responsabilidad de atender la demanda. Obviamente patrocinadas por el Estado, no puede ser m&aacute;s que el Estado. Nadie m&aacute;s puede sostener la educaci&oacute;n superior p&uacute;blica y es falso que se pueda independizar financieramente del Estado. Por ello debe quedar claro que el Estado tiene que asumir esta responsabilidad y que deber&iacute;a asumirla por la v&iacute;a de fortalecer todo un sistema de educaci&oacute;n superior p&uacute;blica en el pa&iacute;s. Un sistema integrado por las diversas instituciones que existen, y por otras muchas instituciones que habr&iacute;a que poner en marcha, donde se tenga la oportunidad de introducir innovaciones pedag&oacute;gicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Si es responsabilidad del Estado enfrentar el problema de la cobertura, el problema de los recursos econ&oacute;micos resulta ineludible. En su opini&oacute;n &iquest;el Estado mexicano invierte lo suficiente en educaci&oacute;n superior? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Se invierte poqu&iacute;simo en la educaci&oacute;n superior, el gasto en la educaci&oacute;n superior deber&iacute;a duplicarse o triplicarse en este pa&iacute;s. No s&oacute;lo para elevar ese 20% de cobertura, que yo creo que es aun menor, para por lo menos elevarlo a los niveles que tienen otros pa&iacute;ses latinoamericanos o asi&aacute;ticos con recursos econ&oacute;micos semejantes a los de nuestro pa&iacute;s y que andan por arriba del 40 por ciento. Me parece que una meta inaplazable ser&iacute;a duplicar el gasto para estar en condiciones de duplicar la matr&iacute;cula y duplicar la atenci&oacute;n a la demanda. En segundo lugar, habr&iacute;a que introducir mejoras en las condiciones de trabajo de muchas instituciones. Nosotros tenemos aqu&iacute;, en la UACM, recursos razonables, la UNAM y la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana (UAM) tiene recursos razonables, pero hay muchas universidades de los estados que est&aacute;n en una pobreza extrema: la universidad de Oaxaca, tengo entendido, recibe aproximadamente 13 000 pesos al a&ntilde;o por estudiante, cuando la UAM y la UNAM reciben aproximadamente 65 000 pesos al a&ntilde;o por estudiante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El incremento de recursos tendr&iacute;a que considerar estas dos metas: por un lado, equilibrar las condiciones financieras de las instituciones p&uacute;blicas y, por el otro, plantearse como meta llegar por lo menos a una atenci&oacute;n del 40 o 50 por ciento del grupo de edad en condiciones de cursar estudios superiores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, yo no creo que en nuestras universidades se gaste ineficientemente el dinero, bastar&iacute;a pensar que en universidades arropadas financieramente, como la UNAM o la UAM, se gasta apenas una d&eacute;cima parte de lo que gastan las universidades norteamericanas. Es decir, al Estado mexicano un egresado le cuesta una d&eacute;cima parte de lo que le cuesta a las universidades norteamericanas, y en los resultados no se quedan muy atr&aacute;s. Por ejemplo, un indicador de que nuestras universidades est&aacute;n dando una formaci&oacute;n equiparable a la que obtienen los estudiantes norteamericanos es la enorme cantidad de egresados nacionales que hacen con &eacute;xito estudios de posgrado en Estados Unidos. Y si esta formaci&oacute;n la logramos con una d&eacute;cima parte de los recursos que ellos gastan, quiere decir que no gastamos ineficientemente los recursos, al rev&eacute;s, los gastamos con una extraordinaria eficiencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Adem&aacute;s de la cobertura, el otro gran asunto es la calidad de la educaci&oacute;n. Y hay un gran mito construido alrededor de la universidad de masas, que relaciona cobertura con calidad, y que dice algo como: "no hay buena educaci&oacute;n universitaria porque son muchos estudiantes, para que se les pudiera atender bien deber&iacute;an ser menos; y como no hay m&aacute;s presupuesto para ampliar las escuelas, hay que restringir el n&uacute;mero de estudiantes para mejorar la calidad". &iquest;Pueden las universidades crecer sin bajar la calidad de su educaci&oacute;n? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Por supuesto que se puede. Hace unos veinte a&ntilde;os, el doctor Pablo Gonz&aacute;lez Casanova public&oacute; un texto que se llamaba algo as&iacute; como <i>Los doce mitos sobre la educaci&oacute;n superior, </i>y uno de ellos era el que dice que hay una contradicci&oacute;n entre calidad y cantidad, y lo aborda y critica muy bien. A m&iacute; me parece que se trata de una gran falacia. Me gusta citar un pensamiento de Hans&#150;George Gadamer, que es muy ilustrativo. Dice Gadamer que la cultura es el espacio donde lo que se distribuye no se divide sino que se multiplica, y esto es cierto. Probablemente los economistas&#150;tecn&oacute;cratas consideran que todo se mueve como en el comercio y que si alguien reparte diez manzanas entre diez personas, le toca a cada persona un manzana y adem&aacute;s el que las reparti&oacute; se queda sin manzana, pero en la cultura no ocurre eso. En la cultura quien posee alg&uacute;n conocimiento, alg&uacute;n valor cultural, lo puede repartir entre una, diez, cien personas y a las cien personas les toca exactamente el mismo valor cultural y, adem&aacute;s, &eacute;l no se queda sin esa cultura, por el contrario: en esa experiencia de transmitir la cultura este sujeto se enriquece. De manera que es inaplicable al caso de la educaci&oacute;n y al espacio de la cultura ese criterio mercantil&#150;econ&oacute;mico que dice que hay una contradicci&oacute;n entre cantidad y calidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la educaci&oacute;n superior mexicana tiene enormes espacios para elevar la calidad sin que esto implique la incorporaci&oacute;n de muchos recursos, entre otras razones porque la calidad de la educaci&oacute;n no tiene que ver exclusivamente con los recursos que aportan las instituciones, esto es con las aulas, los laboratorios, los sueldos de los profesores. Tiene que ver con muchas otras cuestiones, tiene que ver, por ejemplo, con el trabajo de los estudiantes. Y al respecto voy a decir algo que puede parecer un poco escandaloso: el resultado de la educaci&oacute;n en t&eacute;rminos cualitativos depende m&aacute;s que nada de lo que hace el estudiante, para que los estudiantes aprendan es necesario que los estudiantes estudien, cuanto m&aacute;s estudia el estudiante m&aacute;s aprende el estudiante. Y si nosotros hacemos estudiar m&aacute;s al estudiante, no nos cuesta m&aacute;s, porque los estudiantes no cobran por estudiar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera que si un estudiante en vez de estudiar tres horas, estudia seis, no se duplica el gasto de la educaci&oacute;n y, en cambio, s&iacute; se puede duplicar el resultado de la educaci&oacute;n, particularmente los resultados en t&eacute;rminos cualitativos. Esto no quiere decir que los estudiantes puedan estudiar solos y que esto se pueda resolver sin costos, porque para que el estudiante estudie se necesita que el profesor lo oriente, lo estimule, lo gu&iacute;e, lo eval&uacute;e, etc&eacute;tera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gran problema que hemos tenido en nuestra educaci&oacute;n media y superior es que seguimos aferrados al m&eacute;todo educativo m&aacute;s ineficiente y obsoleto, que consiste en que el profesor transmite oralmente los conocimientos al estudiante. Si aceptamos que la &uacute;nica manera de que el estudiante aprenda consiste en que el profesor le ense&ntilde;e en las clases, y si queremos que el estudiante aprenda m&aacute;s, es necesario que el profesor le ense&ntilde;e m&aacute;s y en este caso, si queremos que el profesor le ense&ntilde;e m&aacute;s, vamos a tener que gastar m&aacute;s en el profesor. Pero si partimos del supuesto de que el estudiante aprende porque estudia, entonces hay que incrementar el trabajo del estudiante, y esto no representa necesariamente incremento de costos. Se&ntilde;alemos, por ejemplo, que no utilizamos la tecnolog&iacute;a adecuada para la ense&ntilde;anza, y no refiero a las computadoras, ni a internet, ni a nada de eso, me refiero a una tecnolog&iacute;a magn&iacute;fica y de alt&iacute;sima productividad que fue inventada hace m&aacute;s de cinco siglos y se llama el libro impreso. En nuestra educaci&oacute;n superior no utilizamos el libro. A m&iacute; con frecuencia me dicen "es que nuestra educaci&oacute;n es muy libresca", yo digo: &iexcl;Ojal&aacute; fuera libresca! &iexcl;Ojal&aacute; fuera m&aacute;s libresca! Nuestra educaci&oacute;n superior est&aacute; basada en la tradici&oacute;n oral y creo que si utilizaran bien los libros junto con otros instrumentos auxiliares como las gu&iacute;as de lectura, las gu&iacute;as de autoevaluaci&oacute;n, etc&eacute;tera, se podr&iacute;a sacar un provecho enorme del trabajo de los estudiantes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Pero tal vez hacer este viraje en nuestra visi&oacute;n de la educaci&oacute;n s&iacute; supondr&iacute;a costos, pues ser&iacute;a necesaria una profunda reestructuraci&oacute;n de los valores sociales, es decir, si el &eacute;xito de la educaci&oacute;n depende en gran medida de que un joven de 20 a&ntilde;os dedique horas a leer, supone que este joven encuentra en su ambiente cotidiano una valoraci&oacute;n social de la pr&aacute;ctica de la lectura como algo importante y no como no estar haciendo nada o algo muy aburrido. Y en este caso la responsabilidad de transformar el contexto sociocultural ya no es s&oacute;lo del Estado, sino del conjunto de los actores sociales. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Por supuesto, y una de las cosas que debemos tener presente es que hoy todo proyecto educativo trabaja a contracorriente. Y volvemos a ese mito de que vivimos en una "sociedad del conocimiento", cuando ni en el aparato productivo ni en el ambiente social en general, ni en el ambiente pol&iacute;tico, ni en cualquier otro ambiente que busquemos, hay una valoraci&oacute;n justa del conocimiento o de la gente de la cultura. Son sectores totalmente menospreciados y vistos como algo marginal, para elites exquisitas que, adem&aacute;s, hasta cierto punto son inc&oacute;modas y aburridas. &iquest;C&oacute;mo nuestros j&oacute;venes pueden reaccionar frente a esto? Aqu&iacute; se ve lo gigantesco de la tarea que tiene una instituci&oacute;n que quiere ser una universidad que genere vocaciones de conocimiento entre los estudiantes. Estamos trabajando contra los valores que dominan en esta sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Si &eacute;stas son las caracter&iacute;sticas del contexto social; si la educaci&oacute;n superior est&aacute; marcada por las presiones profesionalizantes que suponen que la eficiencia terminal es la meta central aun sabiendo que los egresados no encontrar&aacute;n trabajo; donde, como hemos discutido, se reivindican los valores asociados a "lo privado", y la exigencia ser&iacute;a cumplir con la presi&oacute;n de una educaci&oacute;n </i><i>universitaria de alta calidad y asumir el compromiso de atender el problema de cobertura, &iquest;c&oacute;mo nace una universidad p&uacute;blica? &iquest;C&oacute;mo nace la UACM? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En primer lugar con muchas dificultades, con much&iacute;simas dificultades, porque no hay una comprensi&oacute;n generalizada acerca de una propuesta alternativa, entonces la lucha por lograr concretar un proyecto diferente de universidad ha implicado, entre otras cosas, un gran esfuerzo por aclararlo y discutirlo dentro y fuera de la propia instituci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Cu&aacute;l ha sido el asunto m&aacute;s dif&iacute;cil de aclarar, o el que m&aacute;s incomprensi&oacute;n registra en su experiencia de estos primeros cinco a&ntilde;os de vida de la UACM? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Son muchos, pero un asunto que ha sido dif&iacute;cil de comprender es la distinci&oacute;n entre las dos funciones esenciales y distinguibles en una instituci&oacute;n como &eacute;sta: la funci&oacute;n acad&eacute;mica que supone ense&ntilde;ar e investigar y la funci&oacute;n jur&iacute;dico&#150;administrativa de extender certificados y t&iacute;tulos. En nuestro sistema escolar esta distinci&oacute;n no se hace; cuando se habla por ejemplo de las funciones de la universidad se dice que son tres: la docencia, la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n de la cultura. Yo agrego a estas tres la funci&oacute;n de certificaci&oacute;n de conocimientos, y en las discusiones me dicen "en efecto, naturalmente". &iquest;C&oacute;mo que naturalmente? No es natural que una instituci&oacute;n que se dedique a la academia tambi&eacute;n se dedique a extender certificados y t&iacute;tulos; adem&aacute;s, hist&oacute;ricamente hay muchos casos de instituciones acad&eacute;micas que no extienden certificados y t&iacute;tulos. As&iacute; que, en primer lugar no es natural, y en segundo lugar, desde mi punto de vista, no establecer esta distinci&oacute;n de las funciones de la universidad ha generado terribles perversiones, una de las cuales consiste en que el otorgamiento de certificados y t&iacute;tulos se sobrepone a lo que son las actividades acad&eacute;micas: la generaci&oacute;n, creaci&oacute;n y transmisi&oacute;n del conocimiento. Esta sobreposici&oacute;n se da en todos los niveles porque, incluso operativamente, no se establece una distinci&oacute;n entre las dos funciones. En el aula, el profesor es tambi&eacute;n el funcionario p&uacute;blico que con el poder de su firma le extiende un valor, un valor de mercado al estudiante. Debemos percatarnos de la perversi&oacute;n que significa que un se&ntilde;or que deb&iacute;a ser visto y apreciado por su conocimiento, por la generosidad con la cual lo trasmite, sea visto por el estudiante como un funcionario p&uacute;blico que va a firmar al calce del acta de examen. Esto pervierte el proceso educativo y no se critica. Cuando uno trata de explicar esto, lo ven a uno como si fuera un marciano y lo ven tambi&eacute;n con un rechazo muy grande. Y es &eacute;ste el esquema que estamos planteando en la UACM, en busca de revertir esta situaci&oacute;n y cambiar sustancialmente la figura del profesor de una manera muy positiva, desde mi punto de vista, porque estamos haciendo que el profesor se convierta en un aut&eacute;ntico intelectual, un acad&eacute;mico que va a establecer una relaci&oacute;n intelectual y acad&eacute;mica con los estudiantes, y deje de ser aquel funcionario p&uacute;blico que va a firmar un certificado. Pero como los profesores vienen acostumbrados a ser esto &uacute;ltimo m&aacute;s que lo primero, y como en el ejercicio de esta funci&oacute;n de extender certificados es donde se asienta su poder, pues obviamente que hay una resistencia muy fuerte. Esta ha sido una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de explicar y de entender.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay otras tambi&eacute;n, por ejemplo el cambio de criterio que orienta decisiones muy importantes en la universidad, como es el asunto del ingreso de los estudiantes. El criterio que predomina en nuestro sistema de educaci&oacute;n superior, y que muchos anuncian abierta y expl&iacute;citamente, es un criterio meritocr&aacute;tico. Se dice que la universidad es el espacio donde lo que funciona son los meritos; y en &eacute;sta instituci&oacute;n estamos tratando de cambiar nuestra direcci&oacute;n, en primer lugar porque hay una confusi&oacute;n entre el concepto de logro y el de m&eacute;rito; no es cierto que quien tiene m&aacute;s logros tiene m&aacute;s meritos porque todo depende desde d&oacute;nde parti&oacute; y en qu&eacute; condiciones de trabajo lo hizo. Para ponerlo en t&eacute;rminos muy sencillos, digamos que un estudiante que obtiene nueve de calificaci&oacute;n no necesariamente tiene m&aacute;s m&eacute;rito que un estudiante que obtiene siete o cinco de calificaci&oacute;n, porque habr&iacute;a que valorar d&oacute;nde empez&oacute; cada uno de los estudiantes y en qu&eacute; condiciones lo hizo. Esto no quiere decir que vamos a ser complacientes con la ignorancia o con la falta de inter&eacute;s, es simplemente la constataci&oacute;n de un hecho: si un estudiante obtiene seis y otro nueve, probablemente hizo m&aacute;s esfuerzo el que obtuvo seis que el que obtuvo nueve, obviamente en el estudiante que obtuvo seis constatamos que tiene un d&eacute;ficit de conocimiento y que el estudiante que tiene nueve probablemente no, y ese es otro asunto. Lo que me parece fundamental es que no se confundan logros con m&eacute;ritos, pues hay muchas decisiones que se tienen que tomar en funci&oacute;n de logros; si un profesor conoce el 100% de un temario y otro conoce el 60% de ese temario, pues que imparta clase el profesor que conoce el 100%, pero esto no implica que tiene m&aacute;s m&eacute;rito, implica simplemente el reconocimiento de quien lo va ha hacer mejor porque tiene m&aacute;s elementos para hacerlo, pero no porque tenga m&aacute;s m&eacute;ritos, &iquest;qui&eacute;n sabe qui&eacute;n de los dos profesores tenga m&aacute;s m&eacute;rito?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando en la UACM admitimos a los estudiantes, no juzgamos m&eacute;ritos, por esta raz&oacute;n, porque aun cuando las evaluaciones previas fueran objetivas y confiables, no necesariamente nos dan datos de los meritos de los estudiantes, nos dan datos de sus logros. Adem&aacute;s esas evaluaciones previas no son confiables, se sabe muy bien que el seis de una instituci&oacute;n no es comparable con el de otra instituci&oacute;n, hay instituciones muy exigentes y otras muy laxas; incluso dentro de una misma instituci&oacute;n, entre un profesor y otro hay este tipo de diferencias. Entonces, equiparar meritos con logros y logros con calificaciones o promedios, son dos falacias juntas. Pero adem&aacute;s el planteamiento que estamos haciendo en &eacute;sta instituci&oacute;n va exactamente en el sentido opuesto, nosotros consideramos que una instituci&oacute;n como &eacute;sta, que tiene una vocaci&oacute;n democr&aacute;tica y de atenci&oacute;n preferente a quienes han estado en condiciones marginadas y de desventaja, la pol&iacute;tica debe ser darle m&aacute;s apoyo a quien m&aacute;s lo necesita, no a quien hipot&eacute;ticamente m&aacute;s lo merece. Si la decisi&oacute;n es dar m&aacute;s apoyo a quien m&aacute;s lo necesita, entonces el esquema de ingreso a la universidad no tiene que atender estos criterios meritocr&aacute;ticos que supuestamente gobiernan el ingreso de otras instituciones; de todas maneras exigimos que los estudiantes tengan certificado de bachillerato. En concordancia con las leyes de este pa&iacute;s y las determinaciones oficiales, el estudiante que concluye el bachillerato se supone que est&aacute; preparado para entrar al nivel superior, entonces nosotros le reconocemos este derecho.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Y para hacer tambi&eacute;n la pregunta en positivo, &iquest;qu&eacute; es lo que le satisface en estos cinco a&ntilde;os de trabajo?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Encontrar que, y no exagero, miles de personas involucradas con este proyecto est&aacute;n muy comprometidas y est&aacute;n trabajando muy intensamente. Incluyo a estudiantes y profesores, no todos, y es explicable porque, como dec&iacute;a, tanto estudiantes como profesores vienen de una tradici&oacute;n totalmente distinta, pero hay una gran cantidad de estudiantes y profesores que est&aacute;n seriamente comprometidos con el proyecto de esta instituci&oacute;n. Esto me da una enorme satisfacci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Dejar de lado la meritocracia y avanzar en la construcci&oacute;n de un criterio basado en la idea de derechos y de logros, y disociar las tareas de certificaci&oacute;n de conocimientos de las de formaci&oacute;n trae nuevos desaf&iacute;os en las formas organizativas que la universidad debe darse a s&iacute; misma, &iquest;cu&aacute;les han sido las definiciones que en materia de organizaci&oacute;n se han tomado en la UACM y cu&aacute;les son los desaf&iacute;os que a&uacute;n vislumbra?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Tendr&iacute;a que decir en primer lugar que esos desaf&iacute;os est&aacute;n presentes y que en este aspecto tenemos todav&iacute;a muchas deficiencias y grandes retos, entre otras cosas porque nos hemos resistido a implantar una organizaci&oacute;n preconcebida, que pudi&eacute;ramos haber copiado de cualquier otra instituci&oacute;n; porque sabemos que eso frenar&iacute;a mucho, pues en gran medida impedir&iacute;a la posibilidad de introducir innovaciones en el proyecto. Tambi&eacute;n por la premura con la que nace la instituci&oacute;n, esto hay que reconocerlo. A m&iacute; me encargaron el proyecto de la universidad a principios de 2001 y el planteamiento era que inici&aacute;ramos actividades en agosto, consegu&iacute; que nos dieran una ampliaci&oacute;n hasta septiembre, pero en escasos seis o siete meses se tuvo que hacer todo y adem&aacute;s en condiciones muy dif&iacute;ciles. Fue imposible, aunque lo hubi&eacute;ramos querido, que tampoco lo quisimos, empezar con un esquema muy organizado, la estructura de gobierno, las autoridades, los cuerpos colegiados, la distribuci&oacute;n de funciones, etc&eacute;tera. Hubiera sido imposible que en seis meses se lograra eso, y menos cuando se quieren hacer cosas distintas. Pero tambi&eacute;n es cierto que me plante&eacute; la estrategia de ir estructurando la universidad conforme su vida lo fuera exigiendo y en la medida de lo posible con la participaci&oacute;n de quienes se iban incorporando a la construcci&oacute;n de esta casa de estudios. Ello ha hecho que estos cinco a&ntilde;os hayan sido muy dif&iacute;ciles, porque hemos trabajado con muchos d&eacute;ficits de organizaci&oacute;n que requirieron que apel&aacute;ramos m&aacute;s que nada al sentido de responsabilidad de la gente. Pero estamos ya en un momento en el que tenemos que apurar el paso en materia de organizaci&oacute;n y lo estamos haciendo: la ley que aprob&oacute; la Asamblea Legislativa del Distrito Federal nos da las bases para avanzar de una manera m&aacute;s s&oacute;lida en este asunto. La ley considera un periodo de transici&oacute;n, que es el que estamos viviendo ahora, y finaliza en 2008 con la constituci&oacute;n del Consejo Universitario. La puesta en pr&aacute;ctica de esa ley, con esta estructura transitoria, nos est&aacute; dando una gran cantidad de lecciones que van a ser muy &uacute;tiles para la conformaci&oacute;n de la estructura ya m&aacute;s permanente de la universidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Este modelo de universidad exige tambi&eacute;n cambios en los roles de cada uno de los actores, uno de ellos es el de los estudiantes y ya hemos hablado de algunos de los problemas que supone promover que los estudiantes estudien. El otro actor del proceso es el profesor, el profesor&#150;investigador en este modelo. &iquest;Qu&eacute; ventajas, qu&eacute; desventajas, qu&eacute; problemas visualiza en esta figura de profesor&#150;investigador en el marco de las universidades p&uacute;blicas, y en particular en la UACM?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No le veo desventajas, le veo dificultades para llevarlo a la pr&aacute;ctica. Retomamos la idea del profesor&#150;investigador de, entre otros lados, la UAM. Hace unos d&iacute;as, a partir de una reuni&oacute;n circunstancial que tuve con algunos de los fundadores de la UAM, me dec&iacute;an que tuvi&eacute;ramos mucho cuidado con la figura del profesor&#150;investigador, porque ellos estaban viendo muchos problemas, ahora tengo la inquietud de ver de qu&eacute; se trata. De cualquier manera, nos queda claro que hacer realidad esta figura del profesor&#150;investigador tiene retos muy fuertes. Se ha venido planteando como ideal la vinculaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n con la docencia, hay muchas proclamas y propuestas, pero su concreci&oacute;n es dif&iacute;cil. Me parece que no se ha prestado atenci&oacute;n suficiente a uno de los lados de este v&iacute;nculo, hay mucha preocupaci&oacute;n por la investigaci&oacute;n y c&oacute;mo hacer que los investigadores le quiten un poco de su tiempo para dedicarlo a la docencia y cosas por el estilo; pero a lo que hace falta hincarle el diente es al otro lado, a la docencia. Creo que si la docencia no se modifica ser&aacute; muy dif&iacute;cil vincular la investigaci&oacute;n con la docencia y, por lo tanto, lograr la figura del docente&#150;investigador. Una docencia que consista en que el profesor se pare frente al grupo y a&ntilde;o tras a&ntilde;o repita los mismos temas de un programa que no cambia, pues es muy dif&iacute;cil que se vincule con la investigaci&oacute;n, porque ese profesor est&aacute; convertido en una m&aacute;quina, y un investigador tiene que ser una persona creativa, imaginativa. Si la docencia dejara de ser eso y se convirtiera en una tarea creativa e imaginativa, en la cual el profesor tiene la oportunidad de innovar, de hacer propuestas, de incorporar en sus programas de estudio lo que &eacute;l est&aacute; aprendiendo en la investigaci&oacute;n, entonces es factible lograr esta vinculaci&oacute;n. Hay que transformar la docencia, impedir que el profesor siga siendo una m&aacute;quina que repite informaci&oacute;n de una manera mec&aacute;nica, en este sentido hemos tratado de establecer en &eacute;sta instituci&oacute;n condiciones que propicien ese camino docente. En primer lugar con la reducci&oacute;n de los grupos a cuando mucho 25 estudiantes y, en segundo, garantizando que todos los profesores sean de tiempo completo, que todos los profesores tengan su cub&iacute;culo, con su computadora, con las instalaciones adecuadas para que puedan trabajar, que todos los profesores sean razonablemente bien remunerados. Dadas estas condiciones, ahora lo que nos hace falta es que el profesor se comporte de manera diferente en la docencia, eso implica tambi&eacute;n hacer una revisi&oacute;n de los programas de estudio para lograr que no sean tan r&iacute;gidos, tan espec&iacute;ficos, que no se le preste tanta atenci&oacute;n a la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n, informaci&oacute;n de datos o informaci&oacute;n de teor&iacute;as. Porque finalmente un profesor que est&aacute; explicando las leyes de Newton, est&aacute; transmitiendo informaci&oacute;n, informaci&oacute;n te&oacute;rica. Nuestro reto es hacer que los programas propicien en el aula, en la tutor&iacute;a y en la asesor&iacute;a, la generaci&oacute;n de habilidades de pensamiento, de trabajo de investigaci&oacute;n, de los propios estudiantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Escuchando estas reflexiones sobre la UACM y sobre el diagn&oacute;stico general que plantea sobre la universidad, uno no puede dejar de pensar que no vamos a poder resolver esta crisis si no logramos encontrar alguna manera para que las instituciones involucradas y las personas que toman decisiones se sensibilicen ante los problemas de la educaci&oacute;n superior. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Un grave problema es que en el Estado y en los responsables del sector educativo, pero tambi&eacute;n en las universidades, hay una carencia de an&aacute;lisis sobre esta cuesti&oacute;n. La universidad no reflexiona sobre s&iacute; misma y sobre toda esta problem&aacute;tica; no reflexiona sobre su vinculaci&oacute;n y su inserci&oacute;n en esta sociedad y tampoco sobre lo que esta sociedad representa para las tareas universitarias. No hay una reflexi&oacute;n sobre este asunto. Bastar&iacute;a ver que, en nuestras instituciones, los espacios especializados en esta tarea, si existen, son extremadamente d&eacute;biles. Un caso que me escandaliza es el hecho de que, en la UNAM, la &uacute;nica dependencia que se dedicaba a reflexionar sobre cuestiones pedag&oacute;gicas y did&aacute;cticas, y que realizaba un estupendo trabajo de reflexi&oacute;n sobre estas cuestiones, el Centro de Investigaci&oacute;n y Servicios Educativos (CISE), fue borrada de un plumazo en la administraci&oacute;n del doctor Barn&eacute;s. Con la desaparici&oacute;n del CISE pareciera que en la instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior m&aacute;s importante de este pa&iacute;s se considera innecesario reflexionar sobre estas cosas; claro que existe otra dependencia, el Centro de Estudios sobre la Universidad, pero tiene otra orientaci&oacute;n, pues la mayor parte de su trabajo, atendiendo a su propio origen, tiene que ver con cuestiones hist&oacute;ricas. Cuesti&oacute;n que me parece tambi&eacute;n muy importante, pues supongo que no resolveremos muchos de nuestros problemas hasta que no tengamos una visi&oacute;n m&aacute;s objetiva de la historia universitaria en este pa&iacute;s. Este trabajo hist&oacute;rico, que valoro mucho, tiene que traducirse en planteamientos y propuestas para la situaci&oacute;n actual. En este sentido lo que nos est&aacute; haciendo falta es hacer una historia al rev&eacute;s: no empezar por rastrear en los archivos los documentos de la fundaci&oacute;n de la Universidad para ver qu&eacute; luz nos arroja sobre el presente, sino al rev&eacute;s, partiendo de la problem&aacute;tica contempor&aacute;nea irnos hacia atr&aacute;s y tratar de ver sus or&iacute;genes, para intentar que la historia nos ayude a resolver los problemas contempor&aacute;neos.</font></p>      ]]></body>
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