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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Reflexi&oacute;n y subversi&oacute;n de la lengua: Eduardo Mil&aacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; &Aacute;ngel Leyva*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Escritor. Codirector de Alforja. Revista de Poes&iacute;a. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:josanley@gmail.com" target="_blank">josanley@gmail.com</a></i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 01/07/2005     <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 27/07/2005</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Eduardo Mil&aacute;n (Uruguay, 1952) es un poeta conocido ampliamente por su vocaci&oacute;n de cr&iacute;tico y acad&eacute;mico, por su vasto conocimiento de las vanguardias y los fen&oacute;menos literarios m&aacute;s relevantes del siglo XX, adem&aacute;s, por supuesto, de su obra po&eacute;tica. Fue una pluma reflexiva y constante en la revista <i>Vuelta, </i>que dirigi&oacute; Octavio Paz hasta su muerte, y es &#151;junto con otros uruguayos como Sa&uacute;l Ibargoyen, Ida Vitale y Enrique Fierro&#151; parte fundamental de una &eacute;poca de exilios obligados por razones pol&iacute;ticas o ideol&oacute;gicas. Mil&aacute;n vive en M&eacute;xico desde hace casi treinta a&ntilde;os, donde su vida y su obra han adquirido carta de naturalizaci&oacute;n. Pero como dicen los extranjeros que llegan a este pa&iacute;s empujados m&aacute;s por la sobrevivencia que por los sue&ntilde;os, en M&eacute;xico uno es siempre de afuera, pero cuando se est&aacute; afuera uno es inevitablemente de M&eacute;xico. Sa&uacute;l Ibargoyen los define como escritores fronterizos. Esta entrevista fue realizada en la Ciudad de M&eacute;xico, en mayo de 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA PASI&Oacute;N CR&Iacute;TICA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Comenzar&iacute;a tal vez por el final de los temas de esta conversaci&oacute;n o entrevista, por tu actividad como cr&iacute;tico literario que ha corrido de manera paralela a tu trayectoria de poeta. Por all&iacute;, en alguno de tus ensayos y quiz&aacute;s en varios m&aacute;s, se&ntilde;alas la carencia de una cr&iacute;tica objetiva en Am&eacute;rica Latina, pero al mismo tiempo reconoces la presencia de una cr&iacute;tica y de cr&iacute;ticos, que posiblemente los vincules m&aacute;s a la complacencia y a los grupos de amigos. En tu caso, &iquest;c&oacute;mo funciona el quehacer del poeta junto al del cr&iacute;tico? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Me refer&iacute;a en esos trabajos a la ausencia de una cr&iacute;tica que, como se&ntilde;alas, ciertamente existe, pues alud&iacute;a al vac&iacute;o de la cr&iacute;tica hecha por los poetas. Notaba una separaci&oacute;n entre el ejercicio po&eacute;tico y el ejercicio cr&iacute;tico de parte del mismo escritor. Quiz&aacute;s por la formaci&oacute;n proveniente de lo que se llama la modernidad literaria, de ese periodo hist&oacute;rico que arranca desde el siglo XVIII, cuando la cr&iacute;tica est&aacute; tan mezclada con el hecho de poetizar, al menos en ciertas culturas, como la europea y los pa&iacute;ses latinoamericanos que se vincularon m&aacute;s directamente con esa vertiente, como es el caso de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Per&uacute; y M&eacute;xico. Octavio Paz es producto de ese engarce po&eacute;tico&#150;cr&iacute;tico y es un caso especial en la poes&iacute;a mexicana. Habr&iacute;a que retroceder en la tradici&oacute;n marcada por Alfonso Reyes y los Contempor&aacute;neos. Pero de Octavio Paz hacia adelante yo he notado una ausencia de militancia cr&iacute;tica, lo cual no significa que el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica no vaya a publicar alg&uacute;n d&iacute;a las notas cr&iacute;ticas de Eduardo Lizalde, los ensayos cr&iacute;ticos de Al&iacute; Chumacero u otros productos de esta &iacute;ndole que vayan apareciendo, pero ser&aacute; en todo caso una actividad complementaria, que acompa&ntilde;a a su producci&oacute;n po&eacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i></i>Me refer&iacute;a al ejercicio de la cr&iacute;tica, que es sobre todo el ejercicio de la reflexi&oacute;n acerca de lo que es la poes&iacute;a en general, que se puede manifestar en t&eacute;rminos cr&iacute;ticos, o sea hablando de otros en una especie de metalenguaje o en t&eacute;rminos de una reflexi&oacute;n integrada a la propia literatura o &nbsp;a una teor&iacute;a de especulaciones te&oacute;ricas. Por ejemplo, yo fui muy marcado en los comienzos de mi escritura por el movimiento brasile&ntilde;o de la poes&iacute;a concreta. No porque yo escribiera pose&iacute;a concreta sino porque la parte te&oacute;rica de estos poetas &#150;eran poetas te&oacute;ricos&#150;, me interesaba mucho. Eran herederos de Ezra Pound y de la tradici&oacute;n moderna norteamericana y europea en general, insist&iacute;an mucho en la necesidad de lo que Haroldo de Campos llamaba poetas pensadores. Entonces yo ca&iacute; en la cuenta de que hac&iacute;a falta pensar m&aacute;s all&aacute; del hecho de la escritura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Curiosamente, cuando llegu&eacute; a M&eacute;xico, por razones de trabajo comenc&eacute; a hacer cr&iacute;tica literaria, cosa que yo no hac&iacute;a en Uruguay, pues escrib&iacute;a poes&iacute;a. Fue en La <i>Letra y la Imagen, </i>un suplemento que todav&iacute;a circulaba en 1979, donde comenc&eacute; a hacer cr&iacute;tica. La iniciativa fue de Eduardo Lizalde, director de la publicaci&oacute;n, quien me pidi&oacute; que trabajara en ese campo porque nadie hacia dicha labor. Me inici&eacute; pues en la cr&iacute;tica literaria como una forma de ganarme la vida. Luego entr&eacute; a la revista <i>Vuelta </i>con una columna, de una manera mucho m&aacute;s formal, como si en realidad fuese un cr&iacute;tico literario, cosa que no lo era, ni lo soy. Me defino m&aacute;s como un escritor que ha hecho cr&iacute;tica por razones de necesidad y porque hacer cr&iacute;tica literaria empata con la creaci&oacute;n de poes&iacute;a. A partir de entonces comenc&eacute; a reflexionar por qu&eacute; no hab&iacute;a cr&iacute;tica literaria. Justamente el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) me public&oacute;, en 1994, un libro de reflexi&oacute;n sobre la escritura que se llama <i>Resistir, </i>y en el cual planteo algo que ya hab&iacute;a desarrollado en otro, <i>Una cierta mirada, </i>que contiene una recopilaci&oacute;n de notas cr&iacute;ticas publicadas en <i>Vuelta.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Este ejercicio cr&iacute;tico &iquest;lo has enfocado s&oacute;lo hacia los poetas que ya han dejado un legado o tambi&eacute;n lo has dedicado a revisar los nuevos fen&oacute;menos de la literatura y a los poetas que mantienen activa su producci&oacute;n? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En <i>Vuelta </i>me dedicaba a revisar a los poetas que estaban escribiendo en ese momento. Incluso ten&iacute;a el inter&eacute;s de dar a conocer a muchos poetas que no eran conocidos en M&eacute;xico. Por ejemplo, aquel movimiento que se llam&oacute; el Neobarroco en Argentina y que integraron Roberto Echavarren, N&eacute;stor Perlongher, Jos&eacute; Kozer. Esa construcci&oacute;n que se hizo a partir de aquel tipo de escritura est&aacute; reunida <i>en Medusario, </i>un antolog&iacute;a publicada por el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica y organizada por quienes mencion&eacute; y un cr&iacute;tico mexicano, Jacobo Sefam&iacute;. Me interesaba dar a conocer gente de fuera para que se diera aqu&iacute; una especie de careo, de mezcla o de discusi&oacute;n en torno a lo que se hac&iacute;a y no se hac&iacute;a en M&eacute;xico. Esta fue una acci&oacute;n pensada, program&aacute;tica. Yo entiendo que a la escritura que tiene un cierto reconocimiento can&oacute;nico uno le puede publicar una vida o un libro, pero no una nota. Salvo que se haga a la manera de Um&#150;berto Eco, como provocaci&oacute;n, al realizar por ejemplo una rese&ntilde;a de la <i>Divina comedia </i>como si acabara de salir al p&uacute;blico. Ese es un recurso muy atractivo para estimular la lectura, pero todo mundo sabe qui&eacute;n es Dante o qu&eacute; es la <i>Divina comedia; </i>claro, a trav&eacute;s de las letras de Eco, el hecho adquiere un tono simp&aacute;tico, juguet&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aquel momento me interesaba escribir sobre autores que me parec&iacute;a que estaban marcando cosas, pero ahora desconozco o conozco muy poco a los poetas de otros pa&iacute;ses, no tengo contacto con escritores de Ecuador, de Colombia, de Chile, de Costa Rica. Cambi&oacute; la perspectiva con internet. Quien lo desee puede buscar en la red y encontrar el &uacute;ltimo poemita de cierto poeta de equis pa&iacute;s. No es necesario insistir en ese sentido y he dejado de hacer cr&iacute;tica de manera sistem&aacute;tica. Me interesa como problema porque a&uacute;n est&aacute; planteado como tal y porque la gente tiene un alejamiento de la parte te&oacute;rica y de la parte especulativa, una cuesti&oacute;n tan necesaria en la literatura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;No ser&aacute; que en esa abundancia informativa encuentras la monoton&iacute;a de una producci&oacute;n que no dice nada diferente, que no pretende aportar nada en lo formal?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Seguramente. Uno ve que hay una suerte de redundancia, de cansancio, no aparecen l&iacute;neas claras o de fuerza tal que lo haga a uno decir: mira, ac&aacute; apareci&oacute; una nueva visi&oacute;n po&eacute;tica. Creo que es un momento de conservaci&oacute;n de ciertos motivos que est&aacute;n fijados y funcionan como iden&#150;tificadores de lo que es, sobre todo en Latinoam&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Hay muchas voces cr&iacute;ticas que coinciden en se&ntilde;alar que despu&eacute;s de Octavio Paz y Lezama Lima se acabaron las luminarias que hac&iacute;an ese trabajo del poeta reflexivo, del poeta cuestionador. &iquest;Coincides con esa opini&oacute;n? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Ya no lo veo as&iacute;. En alg&uacute;n momento lo pens&eacute; de ese modo. Todav&iacute;a hay intentos generalizadores de lo que es la poes&iacute;a o de lo que debe ser. Quiz&aacute;s aquel esp&iacute;ritu ten&iacute;a que ver con una cuesti&oacute;n de la modernidad que ya no est&aacute; en juego. Pero releyendo sus obras po&eacute;ticas, y no tanto sus teor&iacute;as, no creo que hayan sido m&aacute;s de lo que se les puede reconocer, efectivamente grandes figuras de la literatura latinoamericana; no estoy seguro de que hayan abierto perspectivas que le haya salvado la pr&aacute;ctica a mucha gente. Es decir, veo el asunto bajo una perspectiva hist&oacute;rica, pues la cosa llega hasta un punto y all&iacute; como que frena y luego vienen las individualidades de grandes poetas, como es el caso de Gonzalo Rojas, Nicanor Parra, Emilio Adolfo Westphalen, pero no es gente con visiones po&eacute;ticas. Desarrollan sus obras y all&iacute; quedan. El asunto de las influencias se dar&aacute; por el lado de las lecturas individuales y no por el lado de la preceptiva. Paz y Lezama eran preceptivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Pero la preceptiva nace de una necesidad reflexiva y de orientar los esfuerzos creadores, muchas veces a contracorriente del desgaste o del vac&iacute;o que significa </i><i>otra forma de concebir, de crear la literatura y el arte. Tenemos el caso del Romanticismo, son precisamente los pensadores, los fil&oacute;sofos quienes nutren y abren el cauce del movimiento, quienes le dan sentido al esp&iacute;ritu de la modernidad a trav&eacute;s de una nueva visi&oacute;n de la vida, que es justamente el romanticismo. Lo mismo hicieron a su manera las vanguardias poniendo el motor de la subversi&oacute;n como principio rector. Pero es obvio, la novedad y la ruptura se terminan cuando caen sus obst&aacute;culos y se descubren horizontes m&aacute;s complejos e inaprensibles, dif&iacute;ciles de comprender. Este es justamente el momento de las preguntas: &iquest;sobre qu&eacute; vamos a reflexionar, cu&aacute;l es el campo de an&aacute;lisis, contra qu&eacute; debemos rebelarnos?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Lo que pas&oacute;, refiri&eacute;ndose a la vanguardia, fue un dislocamiento entre lo que fue la invenci&oacute;n formal y el esp&iacute;ritu de la vanguardia. Nosotros perdimos el esp&iacute;ritu vanguardista porque estaba directamente vinculado con la modernidad y el romanticismo, lo que tenemos son las formas inventadas por la vanguardia, que son utilizadas como cada quien lo desea. Ese repertorio qued&oacute;, pero el esp&iacute;ritu no porque no hay revoluciones, no estamos en momentos de transformaciones sociales profundas, no se habla de un hombre nuevo. Estamos asistiendo al rebrote de arca&iacute;smos como si hubi&eacute;ramos clausurado la perspectiva transformadora y descubri&eacute;semos que lo mejor del hombre est&aacute; en un pasado cr&iacute;tico y hacia all&aacute; vamos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; <i>Veo dos tendencias, una que tira hacia lo confesional y otra que apunta hacia un racionalismo feroz que elimina todo lirismo, toda huella emotiva. &iquest;C&oacute;mo percibes los caminos de la poes&iacute;a?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Con "racionalista" te refieres a una poes&iacute;a casi abstractizante? Es verdad. Son l&iacute;neas de fuerza que ya est&aacute;n presentes en el siglo XIX. Es de nuevo una especie de apuesta rom&aacute;ntica sin aliento y sin tensi&oacute;n, de car&aacute;cter reflexivo, casi te&oacute;rico, que viene del simbolismo. Ese siglo es clave todav&iacute;a, al menos en el terreno que dej&oacute; por explorar. Lo que hace dif&iacute;cil el discernimiento de la literatura actual es que est&aacute;n todas las formas interactuando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>La revista </i>Vuelta <i>marc&oacute; una etapa en la literatura mexicana e influy&oacute; mucho en el pensamiento de los intelectuales de Am&eacute;rica Latina. T&uacute; la conociste </i><i>muy bien, porque adem&aacute;s desapareci&oacute; con la muerte de su creador, Octavio Paz. &iquest;Cu&aacute;l es, para ti, la contribuci&oacute;n al mundo intelectual y creador de una revista como &eacute;sa?</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Creo que depende de la &eacute;poca. La revista <i>Or&iacute;genes, </i>en Cuba y en aquel momento, nucle&oacute; a una serie de cerebros po&eacute;ticos fundamentales, pensemos en Lezama, Cintio Vitier, el padre G&aacute;stelum, Eliseo Diego, Fina Garc&iacute;a Marruz. En M&eacute;xico, la primera <i>Plural, </i>dirigida por Octavio Paz, fue tambi&eacute;n una revista nuclear. Ya <i>Vuelta </i>es otra cosa. Es, como su nombre lo indica, otra <i>Vuelta, </i>no tiene en perspectiva la fuerza que ten&iacute;a <i>Plural. </i>Es intentar darle una duraci&oacute;n al proyecto inicial de <i>Plural, </i>que representaba una conexi&oacute;n internacional bastante importante. Me parece que <i>Vuelta </i>se parcializ&oacute; en sus posiciones porque respond&iacute;a a otro momento pol&iacute;tico. Creo que una revista puede ser un fen&oacute;meno muy importante de una cultura, pero depende de muchos factores, como son el apoyo, la difusi&oacute;n, la capacidad de aglutinar un elenco de car&aacute;cter intelectual que responda a la demanda del tiempo en el que est&aacute; actuando. En ese sentido me parece que las revistas no pueden ser intemporales, son hist&oacute;ricas. Pasan revista a lo que existe, son elementos de registro de un tiempo, de una &eacute;poca. Una revista no tiene por qu&eacute; no ser contradictoria si el tiempo en que vive es contradictorio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Pero supongo que te refieres a la naturaleza de la raz&oacute;n cr&iacute;tica, a que toda actividad intelectual confronta la posibilidad de revisarse a s&iacute; misma, de someterse a un examen constante, pues de lo contrario s&oacute;lo representa una ideolog&iacute;a, un dogma y no la inteligencia en movimiento, a su esp&iacute;ritu cues&#150;tionador. Me parece tambi&eacute;n que </i>Vuelta <i>careci&oacute; de este esp&iacute;ritu cr&iacute;tico interno, lo ejerci&oacute; contra un enemigo externo, el socialismo real o el fantasma del comunismo, y en consecuencia contra la izquierda mundial y local, pero fue complaciente con las instituciones que la apoyaban. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Efectivamente. Yo creo que fue una cr&iacute;tica de car&aacute;cter institucional, o sea la contracr&iacute;tica, o mejor dicho la ant&iacute;tesis de lo que debe ser el pensamiento cr&iacute;tico, que debe tener una libertad de acci&oacute;n y no estar comprometido ideol&oacute;gicamente. El resultado es cualquier cosa, menos una vocaci&oacute;n cr&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;C&oacute;mo fue tu relaci&oacute;n con Octavio Paz?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No tuve una mala relaci&oacute;n en la medida en que tampoco tuve una relaci&oacute;n demasiado cercana. Yo simplemente trabajaba en la revista y mis relaciones fueron cordiales con el equipo que la hac&iacute;a. Era gente que pertenec&iacute;a a otras generaciones y que ten&iacute;a intereses distintos de los m&iacute;os, pero manten&iacute;amos una relaci&oacute;n estable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>De cualquier modo, supongo que esa relaci&oacute;n te habr&aacute; dado una percepci&oacute;n m&aacute;s clara de los significados de una figura como la de Paz en un contexto literario e intelectual como el mexicano. Hoy quiz&aacute; vemos en otra dimensi&oacute;n a escritores que antes no enfocamos. &iquest;Cu&aacute;l es tu apreciaci&oacute;n de Paz y el contexto pol&iacute;tico en el que vivi&oacute; y que por cierto coincide tambi&eacute;n con su desaparici&oacute;n, por lo menos del partido pol&iacute;tico que represent&oacute; esa &eacute;poca y esa forma de hacer las cosas en M&eacute;xico?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Lo que sucede tambi&eacute;n es un asunto de personalidad, muy particular, creo yo. Paz era un figura central y tremendamente aglutinante. &Eacute;l ten&iacute;a determinadas caracter&iacute;sticas que permit&iacute;an que ocurriera eso, adem&aacute;s ten&iacute;a un cerco intelectual que efectivamente lo coloc&oacute; en un lugar de figura se&ntilde;era de las letras mexicanas de siempre, al margen de que &eacute;l por sus propios m&eacute;ritos literarios mereciera ese sitio. Ahora, si la pregunta es si Paz opac&oacute; a otras figuras muy importantes de su &eacute;poca, yo creo que s&iacute;, eso es evidente, era una figura demasiado fuerte, una figura tutelar. Hoy en d&iacute;a hay una pluralidad de reconocimiento mucho mayor. Adem&aacute;s, la cultura est&aacute; descentralizada en cuanto a los est&iacute;mulos que circulan, no hay mojones de referencia obligada. No es necesario rendirle culto a determinadas figuras demasiado sobresalientes, porque adem&aacute;s no las hay, o por lo menos yo no las veo. La &uacute;nica revista cultural que existe es <i>Letras Libres. </i>Claro, podemos mencionar otras como la <i>Revista de la Universidad, </i>pero tiene un &aacute;mbito mucho m&aacute;s restringido y es institucional. <i>Letras Libres </i>es ya una revista internacional, con una filial en Espa&ntilde;a. Con la significaci&oacute;n cultural que tiene M&eacute;xico, me parece que deber&iacute;an de existir cuando menos unas cinco de ese tipo y representaran opciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Es que las revistas part&iacute;an de otro tipo de motivaciones e intereses, respond&iacute;an a iniciativas de grupos, de colectivos o de figuras intelectuales, </i><i>buscaban apoyos para realizar sus proyectos culturales. Hoy domina otra forma de hacer los proyectos. </i>Letras Libres es <i>una empresa, es el negocio de un hombre que funge como intelectual, pero sobre todo como empresario, me refiero a Enrique Krauze. No pretendo desmerecer su aporte y su importancia, s&oacute;lo apunto diferencias en las causas y los objetivos, tambi&eacute;n en los efectos, de una revista como </i>Letras Libres, <i>que ya no es aglutinante. Quiero destacar tambi&eacute;n que no es un proyecto colectivo y que nace de la fase empresarial de </i>Vuelta. &#151;S&iacute;, tienes raz&oacute;n, de alguna manera ese car&aacute;cter de proyecto personal hace que la pluralidad de la revista quede un poco acotada, no obstante que en <i>Letras Libres </i>publica gente que nunca public&oacute; en <i>Vuelta.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA POES&Iacute;A, UNA FLOR QUE REVIENTA</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Esta necesidad de pensar en los procesos de la escritura personal y en la de los dem&aacute;s, cercanos o distantes, famosos o ignorados, &iquest;estuvo presente en ti desde los inicios de tu actividad po&eacute;tica?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pienso que s&iacute;, que existe por razones de formaci&oacute;n, de lecturas. De adolescente le&iacute;a mucho el barroco espa&ntilde;ol y a los norteamericanos de la llamada generaci&oacute;n de los modernos que, al menos en dos casos, son muy notables. Dos poetas pensadores fundamentales del sigloXX, Ezra Pound y T. S. Eliot, me marcaron por las visiones, por los hilos que tiraron, y no tanto por lo org&aacute;nico de su visi&oacute;n. Pound se manejaba por divisas y por lemas y no tanto por razones que indican c&oacute;mo debe hacerse la literatura. Yo todav&iacute;a no s&eacute; c&oacute;mo debe ser la literatura hecha por Ezra Pound o para Ezra Pound. Ten&iacute;a sus fobias y se&ntilde;alaba a los que eran y a los que no eran, pero nunca me qued&oacute; claro c&oacute;mo hab&iacute;a que escribir para Pound. S&eacute; c&oacute;mo escrib&iacute;a y que conceb&iacute;a un poema como una de las cosas m&aacute;s abiertas que se pueden concebir en t&eacute;rminos literarios, una especie de territorio donde todo cab&iacute;a. Me queda m&aacute;s claro c&oacute;mo deseaba Eliot que se escribiera el poema que c&oacute;mo lo pretend&iacute;a Pound. Desde luego, &eacute;ste hizo m&aacute;s esc&aacute;ndalo desde un punto de vista te&oacute;rico y cr&iacute;tico sobre la literatura occidental y m&aacute;s all&aacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>El arte de ensayar y de reflexionar sobre el quehacer intelectual, dentro de la llamada modernidad, sea en la ciencia o en las artes, en las humanidades </i><i>o en el plano de la pol&iacute;tica, parece que se ha desarrollado m&aacute;s en el mundo saj&oacute;n que en el latino, con excepci&oacute;n de Francia, por supuesto. La tradici&oacute;n de pensar lo que se hace es una d&eacute;bil sombra en la Am&eacute;rica hispana. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Hay algunos ejemplos fundamentales, como mencionabas hace un momento el caso del romanticismo, que fue erigido por quienes reflexionaban y trabajaban en ese doble sentido de forma permanente, pero tambi&eacute;n en lengua espa&ntilde;ola hay algunas figuras que lo han hecho muy bien. En Espa&ntilde;a, Antonio Machado era un hombre que pensaba muy bien lo que hac&iacute;a, &eacute;l cre&oacute; los heter&oacute;nimos tal como los conocemos, y los hac&iacute;a pensar a su vez. Ya en nuestro tiempo est&aacute; Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente, un gran poeta que ten&iacute;a un par de libros de ensayos notables que demuestran su gran profundidad anal&iacute;tica, intuitiva, intelectual de primer&iacute;simo orden. Pero efectivamente, no es una constante en la lengua espa&ntilde;ola. Por otro lado yo dir&iacute;a que en Am&eacute;rica Latina, a diferencia de Espa&ntilde;a, y es que no somos un pa&iacute;s sino un continente, s&iacute; existen muestras palpables de ese esp&iacute;ritu reflexivo, son intermitentes, es cierto, pero son muy importantes. Lo que une a los escritores latinoamericanos es la lengua, pero sus caminos suelen ser muy diferentes. Simplemente pensemos en Borges, quien no reconoce o por lo menos no es un enamorado de la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola, aunque valora a Quevedo, G&oacute;ngora, Graci&aacute;n, Cervantes. Lo mismo puede decirse de Vallejo o de Neruda. Son como salidas de tono, porque aquello tiene nombre y apellido: o son los Siglos de Oro o la Generaci&oacute;n del 27. Son figuras demasiado graves en contraste con el ritmo y el movimiento que tiene la poes&iacute;a en Am&eacute;rica Latina. Entonces, dentro de esa gran diversidad que define a la poes&iacute;a latinoamericana hay tambi&eacute;n rasgos que la caracterizan y la comunican.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>T&uacute; has hablado mucho acerca de la poes&iacute;a de la lengua como una vertiente que busca en la tradici&oacute;n, en el pasado, sus formas actualizantes. &iquest;Qu&eacute; define o identifica a los poetas de la lengua?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Hay muchos poetas tambi&eacute;n que est&aacute;n contra ello. En realidad us&eacute; como marco referencial a unos llamados poetas de la lengua que, de alguna manera, segu&iacute;an el sistema o la tradici&oacute;n que ven&iacute;a de Espa&ntilde;a o poetas que de alguna manera la cuestionaban sin sacar nada nuevo, pues arg&uuml;&iacute;an las otras tradiciones como la francesa y la norteamericana. Somos pues un sistema de influencias, y la espa&ntilde;ola es una de &eacute;stas en el interior de un complejo cognoscitivo. Hay una parte de la poes&iacute;a latinoamericana que pareciera que escribe o ha escrito contra la lengua po&eacute;tica espa&ntilde;ola, cuando en realidad lo hace contra la lengua. La ruptura sint&aacute;ctica de <i>Trilce </i>de Vallejo o <i>En la masm&eacute;dula </i>de Girondo van m&aacute;s all&aacute; del habla hispana, se confrontan en s&iacute; contra la lengua. A su manera tambi&eacute;n lo hace Juan Gelman, incluso en libros como <i>Dibaxu </i>en el que recoge la tradici&oacute;n sefard&iacute; y el misticismo espa&ntilde;ol para elaborar poemas al margen de la lengua castellana, fuera de su actualidad, en el exilio de la lengua.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En algunos art&iacute;culos que escrib&iacute; sobre la poes&iacute;a de la lengua, colocaba a dichos poetas de cara, o como una respuesta, a la innovaci&oacute;n de la vanguardia. Hac&iacute;a coincidir la insistencia de la lengua como un esp&iacute;ritu anti&#150;inventivo, como si la lengua fuera el dep&oacute;sito de la tradici&oacute;n y de la conservaci&oacute;n de los motivos. Y lo que estaba enfrente de los poetas de la lengua eran los autores que ten&iacute;an una relaci&oacute;n inventiva con el lenguaje y por encima de la lengua y, por tanto, por encima de la tradici&oacute;n y de la literatura espa&ntilde;olas, y de nuestra propia historia, si se quiere decir as&iacute;. Yo los ubicaba por su resistencia al impulso renovador de la poes&iacute;a proveniente de las vanguardias. En aquel momento pon&iacute;a de ejemplo a Francisco Cervantes, &Aacute;lvaro Mutis, Francisco Hern&aacute;ndez, entre otros muy ligados a la tradici&oacute;n ib&eacute;rica. Quiz&aacute;s este &uacute;ltimo se salga un poco, pero no demasiado, de esa vertiente, sobre todo si uno lo contrasta con poetas como Echavarren o Jos&eacute; Kozer, por poner un par de ejemplos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;C&oacute;mo fue tu formaci&oacute;n literaria desde la infancia? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En mi ni&ntilde;ez le&iacute;a de todo, en particular enciclopedias como <i>El tesoro de la juventud, </i>libros en los cuales terminabas la historia del aluminio y pasabas a temas como la presencia de las hadas. Respond&iacute;a simplemente a la curiosidad de un ni&ntilde;o. La cosa se me aclar&oacute; m&aacute;s en la adolescencia, cuando ya hice lecturas m&aacute;s precisas y para m&iacute; fundamentales, insisto, la poes&iacute;a norteamericana, y ciertas partes de la narrativa de Kafka. Este autor ha sido y es uno de los autores medulares en mi formaci&oacute;n literaria. La educaci&oacute;n en los liceos uruguayos es o era bastante buena, sobre todo en las humanidades, uno sal&iacute;a sin odiar a los cl&aacute;sicos, consider&aacute;ndolos como figuras imbatibles. En la universidad estudi&eacute; letras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Eres hijo de inmigrantes?</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;No, aunque como la mayor&iacute;a soy descendiente de inmigrantes. Mi padre era hijo de espa&ntilde;oles y mi madre era hija de italiano y portuguesa, pero ella naci&oacute; en Brasil. Seguramente por esa raz&oacute;n recib&iacute; una educaci&oacute;n en la que se destacaba siempre la importancia del habla brasile&ntilde;a, de la lengua portuguesa. Gracias a esa circunstancia le&iacute; desde joven la poes&iacute;a de Brasil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Como el caso de Sa&uacute;l Ibargoyen?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, ambos somos de Rivera, de la frontera. Pero a &eacute;l s&iacute; le interes&oacute; esa forma mezclada del habla brasile&ntilde;a con el espa&ntilde;ol de Uruguay, a m&iacute; no, m&aacute;s bien la detestaba. Yo no s&eacute; qu&eacute; piense Sa&uacute;l, pero el peso de Brasil era demasiado aplastante, nos hac&iacute;a ver como una naci&oacute;n baja de estatura, pese a que Uruguay es un pa&iacute;s culturalmente m&aacute;s formado, en t&eacute;rminos de equilibrio, claro que las elites intelectuales de Brasil son acalambrantes, como lo son en ese mismo sentido las de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Aparte de Kafka &iquest;qu&eacute; poetas te marcaron en la adolescencia? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;William Carlos Williams, Cummings, que es un poeta para adolescentes y es el tipo de poemas que uno lee con la novia, como los poemas de Gustavo Adolfo Becker. Para adolescentes sepulcrales, pero al fin adolescentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;En qu&eacute; a&ntilde;o publicaste tu primer libro de poemas? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En 1973 publiqu&eacute; en Uruguay mi primera <i>plaquette, Cal para primeras pinturas, </i>cuyos poemas, que luego no me gustaron, no fueron recogidos en el libro que public&oacute; el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. Podr&iacute;a entonces decir que el primer libro que me importa, por las nociones de escritura que contiene, es <i>Estaci&oacute;n estaciones </i>(1975). Antes de venir a M&eacute;xico publiqu&eacute; otra <i>plaquette </i>que se llama <i>Esto es </i>(1979). <i>Nervadura </i>fue el primer libro que publiqu&eacute; en M&eacute;xico, pero antes se hab&iacute;a editado en Espa&ntilde;a, en 1985.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Desde <i>los inicios de tu carrera literaria se nota un proceso m&aacute;s o menos constante de producci&oacute;n.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, porque en m&iacute; la escritura tiene que ver con la vida, con mi sobrevivencia, con la necesidad de un centro rector de mi existencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>En tu obra po&eacute;tica se observa tambi&eacute;n una cierta unidad estil&iacute;stica, se perciben resonancias de libros anteriores y un apego a determinadas formas e ideas. Parecer&iacute;a que al desaparecer los t&iacute;tulos, como sueles hacerlo al develar un nombre general para los poemas que conforman un libro, marcas una sola ruta, una sola intenci&oacute;n a la lectura.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Creo que la escritura, al menos en mi caso, tiene que ver con ciclos. Uno puede haber escrito un libro hace diez a&ntilde;os y luego publicar tres o cuatro obras m&aacute;s que se distancian de la primera y retomar, pasada la d&eacute;cada, los mismos contenidos de ese libro, pues responden a caracter&iacute;sticas muy personales del autor, a su existencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Qu&eacute; diferencias b&aacute;sicas descubres entre el o los ciclos de tu vida en Uruguay y tu vida en M&eacute;xico?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En esos dos libros que publiqu&eacute; en Uruguay est&aacute; se&ntilde;alado lo que a m&iacute; me interesaba. Al menos en la poes&iacute;a s&iacute; hay una parte ligada a la pro&#150;blematizaci&oacute;n del lenguaje po&eacute;tico y otra marcada por la cuesti&oacute;n social, incluso pol&iacute;tica, y una m&aacute;s que descubre mis afectos, el alimento de mi vida. A veces mezclo todo y no s&eacute; si sali&oacute; bien o mal. Uno tiene arquetipos m&aacute;s intensos que otros y que se manifiestan m&aacute;s o menos en determinados momentos, respondiendo a la l&oacute;gica del inconsciente que organiza el discurso. Quiero decir que no soy estrat&eacute;gico en la escritura, no soy de los que planean una obra. Por razones biogr&aacute;ficas nunca pude proyectar mi trabajo literario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Lo pol&iacute;tico influy&oacute; en tu escritura?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Mucho. No tanto por m&iacute;. Quiero decir que soy un exiliado, pero soy un exiliado de segundo grado, no sufr&iacute; persecuci&oacute;n directa, pero mi familia s&iacute;. Mi padre estuvo largo tiempo en la c&aacute;rcel, trece a&ntilde;os, por razones pol&iacute;ticas y eso me marc&oacute; profundamente. Fue una herida radical, una impronta del principio de realidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; <i>Una parte de tu poes&iacute;a no refleja la inconformidad, la denuncia, el malestar pol&iacute;tico, no obstante que t&uacute; mismo refieres los efectos de una realidad </i><i>intolerante con los tuyos. Podr&iacute;a decirse que de alg&uacute;n modo optas por la abstracci&oacute;n de los hechos, aunque entre l&iacute;neas uno descubre versos como en los de un poema de 1994 que desdicen en su juego lo que se&ntilde;alo: </i>"<i>Pi&eacute;rdele el miedo a la mierda, / no le tuerzas, garza el cuello: / acost&uacute;mbrate, deja el hueso. El vac&iacute;o / es la memoria de la nada, no el hambre: / ese no alumbra ni siquiera a quien la tiene </i>&#91;...&#93;".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;En los &uacute;ltimos libros hay algo de eso. En un libro, <i>Errar, </i>de 1991, anterior a <i>La vida mantis, </i>se trasluce una preocupaci&oacute;n esencial por una visi&oacute;n de la poes&iacute;a equivocada, por la poes&iacute;a que me parece se sale de su lugar, de su funci&oacute;n social. As&iacute;, los poemas van contra esa poes&iacute;a. Es pues una manifestaci&oacute;n de un libro marcado por la circunstancia social de la poes&iacute;a, aunque no sea poes&iacute;a social. Pero efectivamente no hay ning&uacute;n tipo de consigna pol&iacute;tica, aunque en algunos momentos pueda hablar del capitalismo, de los Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Qu&eacute; tanto en esas formas de delirio y de balbuceo presentes en tu poes&iacute;a se halla la presencia del surrealismo, no como t&eacute;cnica, sino como lenguaje? </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Hay una especie de analog&iacute;a imprevista. En una &eacute;poca yo trabaj&eacute; mucho con esa posibilidad de salir imprevistamente de una cosa a otra. No hab&iacute;a pensado en el surrealismo, pero ahora que lo dices reconozco mi afici&oacute;n por ciertas lecturas de los surrealistas. No es un movimiento al que le tenga especial afecto. Creo que m&aacute;s bien eso era un recurso de algunas vanguardias, una especie de Dad&aacute;, de improvisaci&oacute;n tem&aacute;tica, como sucede en <i>el jazz. </i>Pero fui dejando eso y me centr&eacute; m&aacute;s en cuestiones de lo real o venidas de la realidad. En eso tuvo mucho que ver una situaci&oacute;n biogr&aacute;fica. Padec&iacute; una enfermedad hep&aacute;tica que me mantuvo en el hospital. Yo ten&iacute;a dos hijos que estaban relegados. Luego conoc&iacute; a mi mujer actual, Gabriela, que me devolvi&oacute; las ganas de vivir. Ella es pintora y la pl&aacute;stica siempre ha ejercido sobre m&iacute; una fuerte atracci&oacute;n, aunque no soy un te&oacute;rico de la pintura. El contraste entre lo pict&oacute;rico y lo escritural, para alguien que tiene de por s&iacute; una tendencia hacia la abstracci&oacute;n, fue determinante. Puede decirse que entonces la abstracci&oacute;n agarr&oacute; carne y se desarroll&oacute; en un &aacute;mbito social y pol&iacute;tico cada vez m&aacute;s complejo. Sobre todo a partir de <i>Errar </i>hay una exploraci&oacute;n de las posibilidades po&eacute;ticas para tocar &aacute;mbitos m&aacute;s all&aacute; de la poes&iacute;a. No tanto como una incursi&oacute;n pol&iacute;tica, pero s&iacute; como marcas claras de mi posici&oacute;n pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Justamente en eso pensaba antes de se&ntilde;alar lo delirante y espont&aacute;neo que supone tu obra, en la pintura, y en particular en el expresionismo abstracto. No veo cubetazos, ni brochazos, ni derramamientos de pintura, pero s&iacute; un ritmo verbal con el que las ideas pintan sus sentidos, marcan trazos, entrecruzamientos y significados. Ideas compactas y precisas que colisionan y se cortan. &iquest;Qu&eacute; tanto hay de intencionalidad en ello? </i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Creo que es inconsciente, no program&aacute;tico. Es inconsciente en el sentido de que no es una conciencia puntual y reflexionada, ordenada. En la &eacute;poca de la dictadura militar, 1973&#150;1974, yo le&iacute;a mucho a Gelman y a Vallejo independientemente de que manten&iacute;a mis lecturas de los poetas concretos de S&atilde;o Paulo, a William Carlos Williams, a Pound. Hay algo que tiene que ver con el dolor de la existencia que estos &uacute;ltimos poetas no te dan o te lo dan de una manera excesivamente elaborada. Vallejo y Gelman pertenecen al mismo linaje, responden de manera inmediata al lenguaje ante la provocaci&oacute;n de la realidad. Esto me ayuda m&aacute;s a m&iacute; en un momento de desesperaci&oacute;n. Leer, por ejemplo, los <i>Cuatro cuartetos </i>de Eliot me dan, eso s&iacute;, una tranquilidad metaf&iacute;sica, pero est&aacute;n muy lejos de la realidad. Por el contrario, esa capacidad de inmediatez po&eacute;tica es fundamental en situaciones l&iacute;mite, en condiciones de inestabilidad profunda. Por ello esas lecturas como la de Vallejo te marcan hondo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Hablamos de la pintura, pero la m&uacute;sica parece que no es una preocupaci&oacute;n en tu poes&iacute;a, aun cuando existe un ritmo sostenido en cada uno de tus poemas. &iquest;Es as&iacute;?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, pienso que lo musical en lo que yo hago es m&aacute;s bien una cuesti&oacute;n interna. Para m&iacute; el o&iacute;do es fundamental, pero lo musical no desborda el marco del poema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Los t&iacute;tulos de tus libros son conceptos que parecen darle al lector, ya desde el inicio, una gu&iacute;a para su encuentro con poemas que carecen de t&iacute;tulos. &iquest;Lo conceptual define el rumbo de cada libro </i>&#151;<i>establece si no un programa al menos s&iacute; un impulso</i>&#151; <i>o un t&iacute;tulo provoca la aparici&oacute;n de los poemas?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Para m&iacute; el t&iacute;tulo de los libros es una instancia sumamente importante, pues nombra al conjunto, al libro como tal. A veces, es cierto, los t&iacute;tulos aparecen como manifestaciones muy sint&eacute;ticas de un momento de vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Qu&eacute; tanto las formas que has elegido, en torno a lo abstracto, pueden contener la emoci&oacute;n?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Me basta con tener la emoci&oacute;n contenida. Algunas cuestiones biogr&aacute;ficas ya constituyen un motivo de tal peso que si no revelas su contenido te revientan de alg&uacute;n modo. Por ejemplo yo ten&iacute;a un pudor para hablar acerca de la c&aacute;rcel de mi padre. Un hombre preso es un hombre impedido de su libertad, luego es el padre de uno. All&iacute; la emoci&oacute;n estaba contenida dentro del orden de lo que no se puede contener, pero se convert&iacute;a con el tiempo en una omisi&oacute;n de palabra. Entonces yo ten&iacute;a que escribir un libro sobre la c&aacute;rcel de mi padre, liberarlo y liberarme. Porque adem&aacute;s mi padre estuvo en una prisi&oacute;n que se llamaba Libertad. Ya sabes, la sutileza de los militares para nombrar la realidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>Tienes muchos a&ntilde;os fuera de Uruguay, &iquest;conoces la poes&iacute;a que se hace actualmente en tu pa&iacute;s?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, c&oacute;mo no. Conozco a algunos escritores que me gustan mucho como Washington Benavides, Jorge Medina Vidal, Roberto Appratto, El&iacute;as Uriarte, Juan Carlos Pla, que vive ahora aqu&iacute; en M&eacute;xico. Hace algunos meses estuve en Uruguay y reencontr&eacute; a Salvador Puig, que es muy buen poeta, y a Juan Carlos Macedo. Hay una gran cantidad de muy buenos poetas, pero no he hecho el seguimiento de lo que ha ocurrido en mi pa&iacute;s en el campo de la poes&iacute;a actual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Te conocen a&uacute;n los poetas uruguayos?</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;S&iacute;, pienso que me conocen y me ubican bien.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;<i>&iquest;Ha influido M&eacute;xico en tu obra?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Definitivamente. Si no hubiese vivido aqu&iacute;, mi obra ser&iacute;a muy distinta. M&eacute;xico tiene un peso cultural, hist&oacute;rico, social y humano que es determinante. Es imposible no quedar marcado por M&eacute;xico, sobre todo cuando has vivido aqu&iacute; tantos a&ntilde;os, como es mi caso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A DE EDUARDO MIL&Aacute;N<a href="#nota">*</a></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Libros de poes&iacute;a</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Estaci&oacute;n, estaciones. </i>Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental, 1975.    <br> <i>Esto es. </i>Montevideo: Imprenta Garc&iacute;a, 1978.    <br> <i>Nervadura. </i>Barcelona: Edicions del Mall, 1985.    <br> <i>Errar. </i>M&eacute;xico: El Tuc&aacute;n de Virginia, 1991.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>Al margen del margen. (Antolog&iacute;a 1975&#150;1991), </i>selecci&oacute;n de Aurelio Major. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana (Margen de Poes&iacute;a 3), 1991.    <br> <i>La vida mantis. </i>M&eacute;xico: El Tuc&aacute;n de Virginia, 1993. <i>    <br> Nivel medio verdadero de las aguas que se besan. </i>Madrid: Ave del Para&iacute;so (Es un Decir 2), 1994.    <br> <i>Algo bello que nosotros conservamos. </i>M&eacute;xico: Ditoria, 1995. <i>    <br> Circa 1994. </i>M&eacute;xico: Conaculta (Pr&aacute;ctica Mortal), 1996. <i>    <br> Son de mi padre. </i>M&eacute;xico: Ediciones Arlequ&iacute;n (Poes&iacute;a 8), 1996. <i>    <br> Antolog&iacute;a po&eacute;tica, </i>selecci&oacute;n de Aurelio Major. M&eacute;xico: Aldus, 1997. <i>    <br> El nombre es otro. </i>M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana (Molinos de Viento 114), 1997. <i>    <br> Alegrial. </i>Madrid: Ave del Para&iacute;so (Es un Decir 12), 1997. (Con este libro obtuvo el Premio Nacional de Poes&iacute;a Aguascalientes 1997). <i>    <br> Errar, </i>con introducci&oacute;n de Roberto Appratto. Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental, 1997. <i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Manto </i>(antolog&iacute;a). M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica (Tierra Firme), 1999.    <br> <i>Raz&oacute;n de amor y acto de fe. </i>Madrid: Visor, 2001. <i>    <br> Cosas claras. </i>Guadalajara (M&eacute;xico): Filo de Caballos (Cuadernos de Filo de Caballos 17), 2001. <i>    <br> Ostras de coraje / Cosas claras. </i>Guadalajara &#91;M&eacute;xico&#93;: Filo de Caballos (El Fulgor 3) / Instituto Coahuilense de Cultura, 2003. <i>    <br> Querencia, gracias y otros poemas, </i>selecci&oacute;n y pr&oacute;logo de Nicanor V&eacute;lez. Barcelona: Galaxia Gutenberg / C&iacute;rculo de Lectores, 2003.    <br> <i>Acci&oacute;n que en un momento cre&iacute; gracia. </i>Barcelona: Igitur, 2005. <i>    <br> Unas palabras sobre el tema. </i>M&eacute;xico: Libros del Umbral (El Naranjo 6), 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Libros de cr&iacute;tica</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Una cierta mirada. Cr&oacute;nica de poes&iacute;a, </i>con pr&oacute;logo de Julio Hubard. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana / Juan Pablos, 1989.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>Resistir. Insistencias sobre el presente po&eacute;tico. </i>M&eacute;xico: Conaculta (Luz Azul), 1994.    <br> <i>Sobre la necesidad. </i>M&aacute;laga: &iquest;Y S&iacute; el Cuenco? (El Abanico, No; 2), 2001.    <br> <i>Trata de no ser constructor de ruinas. </i>Guadalajara (M&eacute;xico): Filo de Caballos (Ensayo 2), 2003.    <br> <i>Justificaci&oacute;n material. Ensayos sobre poes&iacute;a Latinoamericana. </i>M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico, 2004.    <br> <i>Resistir. Insistencias sobre el presente po&eacute;tico. </i>M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica (Tierra Firme), 2004.    <br> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Antolog&iacute;as</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mil&aacute;n, Eduardo y Ernesto Lumbreras, <i>Pr&iacute;stina y &uacute;ltima piedra. Antolog&iacute;a de poes&iacute;a hispanoamericana presente. </i>M&eacute;xico: Aldus, 1999.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, Andr&eacute;s S&aacute;nchez Robayna, Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente y Blanca Varela. <i>Las &iacute;nsulas extra&ntilde;as. Antolog&iacute;a de poes&iacute;a en lengua espa&ntilde;ola (1950&#150;2000). </i>Barcelona: Galaxia Gutenberg/C&iacute;rculo de Lectores, 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a>* Bibliograf&iacute;a preparada por Felipe V&aacute;zquez. </font></p>      ]]></body>
</article>
