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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>La Revoluci&oacute;n de los Ricos</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Gazol S&aacute;nchez</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Carlos Tello y Jorge Ibarra, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM, 2012</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor de la Facultad de Econom&iacute;a.</i> Correo electr&oacute;nico: &lt;&lt;<a href="mailto:gazol@prlanecion.unam.mx">gazol@prlanecion.unam.mx</a>&gt;&gt;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eunam/v10n28/a7i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Facultad de Econom&iacute;a de la UNAM ha publicado un breve texto (menor a doscientas p&aacute;ginas) de Carlos Tello y Jorge Ibarra que va a proporcionar (o est&aacute; proporcionando) m&uacute;ltiples elementos para la reflexi&oacute;n, para el debate, para el an&aacute;lisis. No es poco. En efecto, <i>La Revoluci&oacute;n de los Ricos</i> est&aacute; destinado a convertirse en un referente del pensamiento cr&iacute;tico de nuestro tiempo y es de particular importancia que sean dos experimentados profesores de la UNAM los que lancen esta especie de grito de protesta, o de llamada de atenci&oacute;n, ante los derroteros que ha tomado la ciencia econ&oacute;mica. Por supuesto que no son los primeros, y de ello da fe la extensa bibliograf&iacute;a que Ibarra y Tello consultaron en la preparaci&oacute;n de su escrito, pero s&iacute; pueden ser los primeros en intentar, y lograr, una s&iacute;ntesis tan clara, tan precisa, al alcance de los "no iniciados".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La provocadora cita de Warren Buffett con la que inicia constituye la gran s&iacute;ntesis y la mejor conclusi&oacute;n de este, desde ahora, imprescindible ensayo: "Desde luego que hay una guerra de clases, pero es mi clase, la clase rica, la que la est&aacute; haciendo y la estamos ganando". Y, en efecto, al cabo de los recientes treinta y cinco a&ntilde;os la riqueza se ha ido concentrando, de manera creciente, en un reducido grupo de personas. S&iacute;, la lucha &#45;o guerra dir&iacute;a Buffett&#45; de clases existe, y existe en los t&eacute;rminos en los que convencionalmente se plantea, es decir, los propietarios de los medios de producci&oacute;n de un lado, y los que solo cuentan con su fuerza de trabajo, del otro (esto es, el capital y el trabajo), pero se ha producido un cambio de matiz, y no menor: la lucha o guerra de clases no existe necesariamente (solo) entre burgues&iacute;a y proletariado, sino que se est&aacute; dando entre lo m&aacute;s alto de la elite de la alta burgues&iacute;a internacional y (o contra) los dem&aacute;s (propietarios &#45;peque&ntilde;a y mediana burgues&iacute;a&#45; o trabajadores). Esa es la guerra que, se&ntilde;ala Buffett y confirman las estad&iacute;sticas, est&aacute;n ganando los ricos (en particular los muy ricos); baste observar la ca&iacute;da de la participaci&oacute;n de los salarios en el PIB de las principales econom&iacute;as del mundo para corroborarlo (con todo y que en la cuenta se incluyen los salarios que por sus servicios perciben los "trabajadores" que son administradores y gestores de la riqueza de los ricos). Esta nueva manifestaci&oacute;n de la lucha de clases es lo que Tello e Ibarra llaman, con iron&iacute;a y acierto, "la revoluci&oacute;n de los ricos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo a destacar, tambi&eacute;n, es que el aumento en la desigualdad no ha estado acompa&ntilde;ado de una mejor&iacute;a en el funcionamiento o desempe&ntilde;o de la econom&iacute;a: entre 1951 y 1973 el crecimiento medio anual del PIB global, en t&eacute;rminos reales, fue de 4.8%, frente al 3.2% registrado entre 1973 y 2010; durante este periodo, el sistema debi&oacute; superar cinco recesiones de alcance mundial, contra ninguna en los veintid&oacute;s a&ntilde;os precedentes; el crecimiento del PIB por persona fue, entre 1951 y 1973, de 4.4%, que se compara con el pobre crecimiento de 1.8% observado entre 1973 y 2010. Todo ello con una inflaci&oacute;n solo siete d&eacute;cimas de punto mayor en el primer per&iacute;odo que en el segundo (3.9% en 195173 y 3.2% en 1973&#45;2010). En otros t&eacute;rminos, la revoluci&oacute;n de los ricos no solo se distingue por su eficaz contribuci&oacute;n al aumento de la desigualdad, sino por su ineficiencia para procurar mayor crecimiento econ&oacute;mico y, en especial, por lo vulnerable a las crisis que hace al sistema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro se compone de ocho cap&iacute;tulos de an&aacute;lisis cr&iacute;tico y otro m&aacute;s dedicado a las reflexiones finales (en el que aparecen los datos recogidos en el p&aacute;rrafo anterior). Puede ser de utilidad dedicar este espacio a rese&ntilde;ar el contenido de cada uno de ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero, Antecedentes: la Edad de Oro del Capitalismo, ofrece un breve panorama de la econom&iacute;a mundial inmediatamente despu&eacute;s de la II Guerra Mundial y de lo concebido y realizado para no cometer los mismos errores en los que se incurri&oacute; al t&eacute;rmino de la I Guerra Mundial y que habr&iacute;an de derivar en la Gran Depresi&oacute;n del 1929&#45;1933 y en el estallido de la segunda vuelta. El pensamiento keynesiano, la reivindicaci&oacute;n del papel del estado, la convicci&oacute;n de que el mercado dista mucho de ser infalible, todo ello, entre otras cosas, tuvo que ver con un prolongado per&iacute;odo al cabo del cual las diversas econom&iacute;as crecieron y distribuyeron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente no todo fue miel sobre hojuelas y hab&iacute;a problemas estructurales no resueltos, de manera que esta Edad de Oro revel&oacute; sus primeros s&iacute;ntomas de agotamiento cuando en el oto&ntilde;o de 1971 el presidente Nixon decret&oacute; la inconvertibilidad del d&oacute;lar y asest&oacute; un golpe de muerte al sistema monetario y financiero internacional construido en Bretton Woods y que, con todo y sus evidentes limitaciones, hab&iacute;a contribuido a la recuperaci&oacute;n y al relativo buen desempe&ntilde;o econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo, La doctrina Neoliberal: el papel central del pensamiento econ&oacute;mico, hace un repaso de la evoluci&oacute;n de las tesis que han prevalecido en el estudio de la econom&iacute;a (y de su influencia en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica) pr&aacute;cticamente desde el surgimiento de la corriente neocl&aacute;sica hasta la actualidad y de c&oacute;mo los neoliberales de hoy han limitado e interpretado (&iquest;o ser&aacute; vulgarizado?) a su modo las ideas neocl&aacute;sicas, en particular desde la reuni&oacute;n de Mont Pelerin, Suiza, en 1947 que por iniciativa de Friedrich von Hayek convoc&oacute; a 36 intelectuales opuestos a la presencia del estado y a cualquier tipo de regulaci&oacute;n o de restricci&oacute;n a la absolutamente libre determinaci&oacute;n del individuo. En este cap&iacute;tulo es relevante la menci&oacute;n a c&oacute;mo y cu&aacute;ndo permearon estas ideas en M&eacute;xico y la responsabilidad que en ello han tenido los centros de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo 3, Posicionamiento del proyecto Neoliberal, (el de mayor extensi&oacute;n) se ocupa de mostrar la estrecha relaci&oacute;n entre los intereses de los grandes grupos econ&oacute;micos con las ideas de los pensadores proclives a defender la plena eficacia del mercado para conducir a la econom&iacute;a y a la sociedad en su conjunto, y los de algunos grupos y partidos pol&iacute;ticos. Subraya el papel desempe&ntilde;ado por estos grupos en los gobiernos de Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Valery Giscard d'Estaing y Helmut Kohl y la influencia que todos ellos ejercieron para propalar y afianzar el neoliberalismo. Con sutileza, induce a la obligada reflexi&oacute;n en torno al keynesianismo como posici&oacute;n de izquierda (lo que ni el propio Keynes hubiera imaginado) ante la intransigencia, casi en el nivel del fanatismo, con la que defienden las nuevas ideas liberales sus propaladores y, en especial, sus beneficiarios. Da cuenta de lo ocurrido en algunos pa&iacute;ses latinoamericanos; cuando se refiere al caso de M&eacute;xico, identifica al Gobierno de Miguel de la Madrid como el introductor de este planteamiento en la orientaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del pa&iacute;s y dedica una prolija nota al pie de p&aacute;gina para se&ntilde;alar algunos de los funcionarios que, desde entonces, seg&uacute;n Tello e Ibarra, han sido, o fueron, fieles a &eacute;l (en lo personal, no coincido con la inclusi&oacute;n en la lista entre los neoliberales mexicanos de algunos de los se&ntilde;alados por los autores, pero discutirlo no es ni el tema ni el prop&oacute;sito de esta rese&ntilde;a y ello queda para una conversaci&oacute;n, que no discusi&oacute;n, posterior).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo, Cambios en el entramado institucional y reorientaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, muestra casos concretos de cambios en la direcci&oacute;n neoliberal y del papel desempe&ntilde;ado por los organismos financieros internacionales. Se generan cambios institucionales que van desde la retracci&oacute;n del Estado a la concepci&oacute;n de la banca central como entidad aut&oacute;noma o independiente (&iquest;independiente de qui&eacute;n o de qu&eacute;?, ser&iacute;a la pregunta), pasando por cambios en las relaciones laborales y en los sistemas de protecci&oacute;n social. Estos cambios van necesariamente acompa&ntilde;ados de otros en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que, lamentablemente, han tomado carta de naturalizaci&oacute;n a lo largo y a lo ancho de (casi) todo el planeta. Hace referencia al caso chileno a partir del golpe fascista de Pinochet, a la experiencia brit&aacute;nica y su enfoque monetarista, a la decisi&oacute;n del Presidente Carter, en 1978, de reducir en veinte puntos porcentuales el gravamen sobre ganancias de capital, a la desregulaci&oacute;n financiera asi&aacute;tica, al camino que condujo al Tratado de Maastricht y su visi&oacute;n neoliberal de la unificaci&oacute;n monetaria en Europa (visi&oacute;n por la que hoy la Uni&oacute;n Europea, y no solo la Eurozona, est&aacute; pagando un alto precio). Cuando habla de M&eacute;xico afirma que la irrupci&oacute;n de la corriente neoliberal corresponde con la liberalizaci&oacute;n comercial y el ingreso al GATT en 1986, pero, en estricto rigor, este ingreso solo institucionaliz&oacute; o formaliz&oacute; la apertura reiniciada en 1983 (en realidad, se hab&iacute;a intentado desde 1977, algo se "avanz&oacute;" y se interrumpi&oacute; por la crisis de 1982, pero ese es otro tema).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo 5, Impulso y acotamiento de la docencia y la investigaci&oacute;n en Econom&iacute;a, est&aacute; dedicado a examinar con riguroso sentido cr&iacute;tico la situaci&oacute;n actual de la ense&ntilde;anza y la investigaci&oacute;n econ&oacute;mica en las m&aacute;s influyentes universidades y a c&oacute;mo se han impuesto los planteamientos Neocl&aacute;sicos&#45;Neoliberales (los autores escriben el t&eacute;rmino con may&uacute;scula, d&aacute;ndole categor&iacute;a de nombre propio) en los criterios para la publicaci&oacute;n de art&iacute;culos en las revistas especializadas. Seg&uacute;n esta corriente, todo lo que no sean formulaciones matem&aacute;ticas o modelos econom&eacute;tricos no es ciencia econ&oacute;mica; lo importante es que el modelo funcione, pero nadie se ocupa de analizar si los supuestos en los que se sustenta son reales o no. Para los Neocl&aacute;sicos&#45;Neo&#45;liberales lo importante es: <i>a)</i> "elaborar argumentos que se enmarquen en el funcionamiento en principio eficiente y auto&#45;regulado de la econom&iacute;a de mercado"; <i>b)</i> descalificar "las elaboraciones te&oacute;ricas de los economistas que cultivan enfoques alternativos caracterizados por no seguir los presupuestos, los marcos conceptuales y las pautas metodol&oacute;gicas de la econom&iacute;a convencional"; <i>c)</i> evitar "la publicaci&oacute;n en las revistas de mayor prestigio de trabajos que no comparten sus patrones de cientificidad", y <i>d)</i> no tener "mucho inter&eacute;s por confrontar su trabajo con el de economistas de otras corrientes. Por abrir el debate m&aacute;s all&aacute; de las fronteras construidas por ellos mismos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ineficiencia y la inoperancia de la doctrina se hacen evidentes en el cap&iacute;tulo 6, Desempe&ntilde;o econ&oacute;mico bajo el r&eacute;gimen Neoliberal. Como ya se mencion&oacute;, la tasa de crecimiento del PIB mundial, en t&eacute;rminos reales, decreci&oacute; en 1.6 puntos porcentuales entre el funcionamiento del Sistema Bretton Woods y la preeminencia del Consenso de Washington, en tanto que, en el mismo lapso, el desempleo creci&oacute; de 1.6 a 7.4% en el Reino Unido, de 3.1 a 7.5% en Alemania, o de 4.8 a 6.1% en Estados Unidos. Todo ello estuvo acompa&ntilde;ado por el crecimiento de la desigualdad, que en el fondo constituye la preocupaci&oacute;n central de este ensayo, lo que demuestra, entre otros, con dos datos: la participaci&oacute;n de los salarios en el ingreso total de Estados Unidos entre 1960 y 1980 ascend&iacute;a a 70%, pero en 2008 era de 65%; en el conjunto de los quince pa&iacute;ses que, integraban la Uni&oacute;n Europea antes de 2004, el mismo indicador pas&oacute; de 70% en 1960 a 74% en 1981 y a 65% en 2008; por supuesto, el sector financiero ha sido en el que en mayor grado se han concentrado las utilidades: de 10 a 30% en el mismo per&iacute;odo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este &uacute;ltimo aspecto se desarrolla con mayor amplitud en el cap&iacute;tulo s&eacute;ptimo, La redistribuci&oacute;n regresiva de la riqueza y del ingreso. Parte de informaci&oacute;n que no puede ser descalificada con el argumento de que proviene de fuentes antineoliberales; al contrario, utiliza datos de organizaciones tan poco sospechosas de ese sesgo como puede ser la OCDE de la que, por citar un ejemplo, toma lo que sigue: "...Hoy, en los pa&iacute;ses miembros de la OCDE, el ingreso promedio de 10% de la poblaci&oacute;n m&aacute;s rica es alrededor de nueve veces el de 10% m&aacute;s pobre...sube a diez veces en Italia, Jap&oacute;n, Corea y Reino Unido; a alrededor de catorce veces en Israel, Turqu&iacute;a y Estados Unidos y es de 27 a 1 en M&eacute;xico y Chile... el promedio del coeficiente de Gini para los pa&iacute;ses de la OCDE era de 0.29 a mediados de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta y subi&oacute; a 0.32 en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la primera d&eacute;cada del siglo XXI". Tambi&eacute;n cita a George W. Bush, cuyo apego a la ortodoxia al uso es incuestionable, que en 2007 se lamentaba: "... nuestros ciudadanos se preocupan por el hecho de que nuestra econom&iacute;a din&aacute;mica ha dejado atr&aacute;s a los trabajadores. La desigualdad en la distribuci&oacute;n del ingreso es real; ha venido aumentando por m&aacute;s de 25 a&ntilde;os". &iexcl;En eso consiste la Revoluci&oacute;n de los Ricos, la misma que, siguiendo a Buffet, est&aacute;n ganando!</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo 8, La crisis econ&oacute;mica y el momento actual, los autores analizan dos cuestiones de fondo: una, la influencia de las pol&iacute;ticas neoliberales en el fen&oacute;meno conocido como "la gran recesi&oacute;n" en la que se encuentra sumida la econom&iacute;a mundial desde 2007, y, dos, las diferencias de enfoque para hacerle frente en lo que, para alg&uacute;n optimista, podr&iacute;a marcar el intento de un cambio de rumbo: en Estados Unidos, por se&ntilde;alar el caso m&aacute;s representativo, se opt&oacute; por inyectar recursos p&uacute;blicos y aplicar pol&iacute;ticas monetarias de corte keynesiano para atenuar los efectos de la recesi&oacute;n, pero en Europa, al contrario, se ha mantenido (y fortalecido si cabe) la fidelidad a las pr&aacute;cticas restrictivas preconizadas por la corriente neoliberal, tal y como la acredita el Tratado de Estabilidad, Coordinaci&oacute;n y Gobernanza de marzo pasado. Con la "gran recesi&oacute;n", adem&aacute;s, se ha demostrado (como si hubiese hecho falta) que el mercado es ineficaz a los fines de evitar las crisis, y antes bien (&iquest;antes mal?) &eacute;stas son propiciadas y estimuladas por las imperfecciones de los mercados, porque est&aacute;n desrregulados y porque premian la especulaci&oacute;n. Ibarra y Tello discuten el extra&ntilde;o papel desempe&ntilde;ado por la izquierda ante el embate neoliberal: "El fracaso de la izquierda ante la ofensiva del neoliberalismo se hizo, con el paso de los a&ntilde;os, cada d&iacute;a m&aacute;s patente. Ahora parte de la izquierda europea, y tambi&eacute;n parte de la de Am&eacute;rica, no solo no se opone a la ofensiva del neoliberalismo, sino que est&aacute; sin proyecto, sin programa y ha perdido en muchas partes el apoyo de las clases populares. Sigue apoyando, con sorprendente frecuencia, a la econom&iacute;a liberal". Es posible que por pudor, Tello e Ibarra no mencionen el lamentable voto en favor de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria emitido por la fracci&oacute;n de izquierda en la C&aacute;mara de Diputados (2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del texto se hace patente que la corriente neoliberal no es, aun cuando as&iacute; se ostente y hubiere surgido de un c&oacute;nclave acad&eacute;mico (Mont Pelerin), una mera aportaci&oacute;n intelectual, neutra, para ser debatida en foros y claustros, sino que se trata de una mezcla de ideolog&iacute;a, intereses y ambiciones, cuyo prop&oacute;sito, declarado o no, consiste en perpetuar y acrecentar las diferencias sociales. De ah&iacute; las protestas, los movimientos de "indignados", las crecientes manifestaciones de rechazo que se extienden por todo el planeta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, estamos ante un l&uacute;cido trabajo de investigaci&oacute;n y an&aacute;lisis cuyos destinatarios principales (y a ellos est&aacute; dedicado) son los estudiantes de econom&iacute;a. No me parecen casuales ni los destinatarios ni la dedicatoria. Se trata de acentuar, desde el principio, uno de los prop&oacute;sitos centrales del texto, que no es otro que llamar la atenci&oacute;n respecto de la orientaci&oacute;n que hoy, desde hace treinta o cuarenta a&ntilde;os, se le est&aacute; imprimiendo a la ense&ntilde;anza de la teor&iacute;a econ&oacute;mica y, en consecuencia, al tipo de pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social que en ella se basa, como se analiza en el cap&iacute;tulo 4. El llamado pensamiento &uacute;nico se ha instalado (&iquest;para siempre?) en los planes y programas de estudio de pr&aacute;cticamente todas (o casi) las escuelas de econom&iacute;a del mundo, independientemente del nivel de desarrollo del pa&iacute;s en el que se hallaren. Al respecto, no deja lugar a duda el &uacute;ltimo p&aacute;rrafo del &uacute;ltimo cap&iacute;tulo: "No existe una &Uacute;NICA TEOR&Iacute;A ECON&Oacute;MICA (as&iacute; con may&uacute;sculas) sino un conjunto de ideas, sobre las causas que determinan la riqueza de las naciones y el desarrollo social de sus pueblos, que a lo largo de los a&ntilde;os, desde por lo menos finales del siglo XVII, se ha ido construyendo. Tampoco existe una SOLA POL&Iacute;TICA ECON&Oacute;MICA, una sola receta universal &uacute;til para todos los lugares y en todos los tiempos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bien har&iacute;amos, los que tenemos la grave responsabilidad de estar ante grupos de estudiantes, de incluir este libro, o algunos de sus cap&iacute;tulos, entre las lecturas a discutir en el transcurso del semestre.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Ciudad Universitaria, diciembre de 2012.</i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Gazol S&aacute;nchez.</b> Economista por la UNAM. Profesor de la Facultad de Econom&iacute;a, UNAM; Titular de la C&aacute;tedra Extraordinaria "Maestro Octaviano Campos Salas" sobre Comercio Exterior e Industrializaci&oacute;n en la Facultad de Econom&iacute;a, UNAM (2001&#45;2005); profesor de la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM (19671980); profesor de la Escuela de Econom&iacute;a de la Universidad An&aacute;huac (1967&#45;1972), profesor del Centro de Estudios de Comercio Internacional del IMCE (1971&#45;1972). Presidente del Colegio Nacional de Economistas (1981&#45;1983); Premio de Econom&iacute;a Banamex, 2o lugar (1967); ha publicado varios libros entre los que destacan: <i>Complementaci&oacute;n Industrial e Integraci&oacute;n Econ&oacute;mica,</i> Ed. Sela, 1966; <i>El Tercer Mundo ante el Mercado Com&uacute;n Europeo,</i> FCE, 1973; <i>Bloques Econ&oacute;micos,</i> Facultad de Econom&iacute;a, UNAM. Asimismo es autor de varios art&iacute;culos en revistas especializadas; tambi&eacute;n ha presentado ponencias, conferencias, cap&iacute;tulos de libros y ensayos diversos. Ha sido servidor p&uacute;blico (1959&#45;1998) y ha ejercido como consultor privado; Coordinador del Centro de Educaci&oacute;n Continua, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM (1998&#45;2001) y Subdirector de Planeaci&oacute;n, UNAM, 2008 a la fecha.</font></p>      ]]></body>
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