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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Randall Wray, <i>El papel del dinero hoy: la clave del pleno empleo y la estabilidad de precios</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Arturo Huerta G.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor de la Divisi&oacute;n de Estudios de Posgrado, Facultad de Econom&iacute;a, UNAM.</i> &lt;<a href="mailto:ahuerta@servidor.unam.mx">ahuerta@servidor.unam.mx</a>&gt;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eunam/v4n11/a8im1.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Randall Wray nos actualiza en torno al an&aacute;lisis de variables clave: la<b>&nbsp;</b>moneda, el tipo de cambio y la pol&iacute;tica fiscal; y su impacto macroecon&oacute;mico; lo que es indispensable para comprender el comportamiento de la actividad econ&oacute;mica; as&iacute; como para elaborar propuestas encaminadas a superar los problemas de bajo crecimiento econ&oacute;mico y desempleo que enfrentamos. El autor desarrolla su teor&iacute;a a trav&eacute;s del cuestionamiento de los preceptos de la teor&iacute;a econ&oacute;mica convencional y propone un an&aacute;lisis diferente y creativo en torno a estas variables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este texto representa un aporte significativo al pensamiento econ&oacute;mico, dado que a partir de estudiar los or&iacute;genes del dinero y de su naturaleza en la econom&iacute;a moderna, critica a la teor&iacute;a macroecon&oacute;mica predominante por desconocer el papel del dinero,  ya que ello la autolimita en el manejo de las pol&iacute;ticas monetaria y fiscal y relega el objetivo del crecimiento econ&oacute;mico y pleno empleo. El autor realiza un desarrollo te&oacute;rico y de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, que le permite compatibilizar el crecimiento econ&oacute;mico, con la estabilidad de precios y el pleno empleo, y lo logra a trav&eacute;s de rescatar el manejo soberano sobre la moneda: ello es posible al trabajar con r&eacute;gimen de cambio flotante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de las posiciones convencionales que est&aacute;n por la estabilidad del tipo de cambio y por la disciplina fiscal, el autor se pronuncia por un tipo de cambio flotante para viabilizar el uso flexible de la pol&iacute;tica monetaria y fiscal en favor del crecimiento econ&oacute;mico. Critica a aquellos que defienden las pol&iacute;ticas fiscales y monetarias "sensatas" para mantener estable el tipo de cambio (encaminado a evitar presiones inflacionarias), ya que se deja de tener condiciones de crecimiento econ&oacute;mico y pleno empleo. Al optar un gobierno por un tipo de cambio fijo, hipoteca la pol&iacute;tica fiscal y monetaria al cumplimiento de dicho objetivo, por lo que si los gobiernos sacrifican el objetivo de estabilidad cambiaria, pueden favorecer el crecimiento, el empleo y la estabilidad de precios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, el autor encuentra los or&iacute;genes del dinero en los contratos de deudas, entre ellas la deuda tributaria desempe&ntilde;a un papel importante, por recaudarse en forma de dinero, es decir, con la moneda emitida por las autoridades que imponen los tributos. La forma de introducir dinero a la econom&iacute;a era mediante un impuesto monetario. Los que venden productos y servicios al gobierno aceptan la moneda emitida por el gobierno, debido a que la necesitan tanto pagar impuestos, como para obtener ahorro l&iacute;quido. Tal planteamiento permite al autor realizar un estudio de la funcionalidad entre el dinero moderno, el gasto y el d&eacute;ficit gubernamental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gobierno financia su gasto con la creaci&oacute;n de moneda fiduciaria, la cual se acepta porque existe una obligaci&oacute;n tributaria. Los impuestos, &#45;nos dice Wray&#45;, son fundamentales para el gobierno, no para financiar el gasto, sino para crear una demanda por la moneda que emite el gobierno, ya que la requieren para cubrir sus obligaciones tributarias. La recaudaci&oacute;n de impuestos genera una oferta de bienes, servicios y activos del sector privado al gobierno, con el de obtener la moneda que es necesaria para pagar impuestos. Tal demanda por la moneda le da valor. El desarrollo de una econom&iacute;a monetaria en realidad requiere de la imposici&oacute;n tributaria. El gobierno no puede retirar los impuestos ya que son clave para la aceptaci&oacute;n de la moneda emitida por &eacute;l. Por tanto, &#45;nos dice el autor&#45;, no es posible deslindar la teor&iacute;a del dinero de la teor&iacute;a del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el gobierno trabaja con tipo de cambio flexible, puede crear dinero a discreci&oacute;n, por lo que no enfrenta restricciones financieras. A diferencia del planteamiento convencional, el autor se&ntilde;ala que el gasto p&uacute;blico no est&aacute; restringido por sus ingresos tributarios, ni por la deuda, ya que el gobierno gasta abonando en las cuentas bancarias de aquellos que le venden bienes y servicios. Los impuestos y la venta de bonos no son necesarios para financiar los gastos gubernamentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro se plantea que el gobierno no puede recaudar impuestos de la econom&iacute;a antes de gastar. Los impuestos no pueden ser pagados sino hasta que el gasto gubernamental inyecte monedas o billetes reales en la econom&iacute;a. El gobierno &#45;nos dice Wray&#45;, no necesita dinero del p&uacute;blico para gastarlo, sino antes bien, el p&uacute;blico necesita dinero del gobierno para pagar impuestos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia del planteamiento convencional, de que el gobierno no necesita tomar prestado con la finalidad de hacer un gasto deficitario. La emisi&oacute;n de deuda por parte del gobierno se utiliza para regular la liquidez y drenar el exceso de reservas bancarias que genera el incremento del gasto p&uacute;blico, a fin de evitar presi&oacute;n descendente en las tasas de inter&eacute;s de un d&iacute;a y mantenerlas positivas, m&aacute;s que para financiar el d&eacute;ficit p&uacute;blico. La venta de deuda p&uacute;blica &#45;nos dice el texto&#45;, se realiza como parte de la pol&iacute;tica monetaria y no para financiar el d&eacute;ficit. Los impuestos y la emisi&oacute;n de deuda son para mantener la estabilidad en el mercado de reservas bancarias. El autor afirma que el gasto gubernamental nunca se ve limitado por la cantidad de bonos que el mercado est&aacute; dispuesto a comprar, ya que antes bien, las ventas de bonos se efect&uacute;en para proporcionar una alternativa rentable al dinero efectivo y al exceso de reservas. El aumento de impuestos (o disminuci&oacute;n del gasto) futuros, puede acontecer en contextos de mayores ingresos de las familias, para evitar que el valor del dinero se deprecie.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro se analiza como las pol&iacute;ticas monetaria y fiscal se encuentran estrechamente entrelazadas. Se resalta que la pol&iacute;tica fiscal es la que determina el monto de moneda nueva creada directamente por el gobierno federal, m&aacute;s que la pol&iacute;tica monetaria, la cual en realidad tiene que ver con la administraci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s y con la regulaci&oacute;n de los mercados financieros. La decisi&oacute;n de gastar del gobierno influye en la cantidad de monedas y billetes creada, y las acciones del banco central se emprenden sobre todo para contrabalancear las operaciones de las autoridades hacendarias. La pol&iacute;tica del banco central, &#45;dice Wray&#45;, nunca puede ser independiente de la pol&iacute;tica fiscal, ya que el banco central debe coordinar su pol&iacute;tica con la pol&iacute;tica fiscal para asegurar que el monto de reservas adecuado se encuentre disponible para el sistema bancario. Se enfatiza que si se comprendiera plenamente la teor&iacute;a estatal del dinero, se llegar&iacute;a a un punto de vista muy diferente para elaborar una pol&iacute;tica monetaria y fiscal adecuada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraposici&oacute;n al enfoque convencional, el autor nos dice que no hay nada inherentemente malo con los grandes d&eacute;ficit, ya que no excluyen al sector privado de la disponibilidad crediticia, ni presionan sobre la tasa de inter&eacute;s, ni tampoco originan una carga tributaria a generaciones futuras, ni llevan al gobierno a una ruina financiera. Un aporte importante del libro, es: que un gobierno soberano no necesita pedir prestado para trabajar con gasto deficitario, ya que puede gastar abonando a cuentas bancarias. El gasto gubernamental adopta la forma de un cheque, el cual es cambiado o depositado en un banco privado, que se acredita en favor de los vendedores de bienes y servicios al gobierno, lo que aumenta las reservas bancarias por el monto del gasto p&uacute;blico. Tales reservas bancarias pueden aumentar la disponibilidad crediticia y bajar la tasa de inter&eacute;s. Si &eacute;sta no baja a cero, &#45;nos dice el autor&#45;, es por la emisi&oacute;n de deuda p&uacute;blica, no para financiar el gasto deficitario, sino para regular las reservas bancarias y para mantener la tasa de inter&eacute;s del banco central. El gobierno no tiene problemas para pagar intereses, pues puede emitir pesos para pagar intereses sobre la deuda pendiente. Todo esto, opera independientemente de que los bancos centrales sean aut&oacute;nomos o no. Lo importante es que trabajen con tipo de cambio flexible y que su moneda sea aceptada por aquellos que le venden bienes y servicios al gobierno. Esto procede debido a los requerimientos de liquidez (de la moneda emitida por el gobierno) por parte de empresas e individuos para pagar sus impuestos y para tener ahorro l&iacute;quido.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El planteamiento postkeynesiano en el cual se inserta el autor, nos dice que la oferta de la moneda bancaria est&aacute; determinada de manera end&oacute;gena mediante la demanda por pr&eacute;stamos bancarios. Los bancos no esperan que haya reservas excedentes antes de hacer pr&eacute;stamos y crear dep&oacute;sitos. Hacen los pr&eacute;stamos si enfrentan a un cliente digno de cr&eacute;dito y una solicitud de pr&eacute;stamo, y a continuaci&oacute;n operan para obtener las reservas necesarias que satisfagan los requisitos legales. Los cambios en la tasa de inter&eacute;s desempe&ntilde;an un papel secundario en la decisi&oacute;n de tomar prestado/prestar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia del enfoque convencional, en el libro se plantea que el crecimiento econ&oacute;mico requiere d&eacute;ficit presupuestal. Si el sector privado desea tener ahorro l&iacute;quido positivo, ello se logra si el gobierno incurre en d&eacute;ficit o la econom&iacute;a alcanza un super&aacute;vit comercial. El gasto p&uacute;blico deficitario mejora los ingresos y ganancias al sector privado. El ahorro agregado no puede aumentar si se ahorra m&aacute;s, sino al invertir m&aacute;s, lo que incrementa el ingreso y por tanto el ahorro, y dicho papel lo desempe&ntilde;a el gasto p&uacute;blico deficitario, como el super&aacute;vit de comercio exterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sector privado se ve beneficiado tanto por la mayor demanda generada por el gasto p&uacute;blico deficitario, como por la adquisici&oacute;n de los bonos emitidos por el gobierno. El texto se pronuncia contra del presupuesto superavitario o equilibrado, ya que desencadena fuerzas deflacionarias. Si el gobierno trabaja con super&aacute;vit, el sector privado y las familias ven restringidos sus ingresos de moneda l&iacute;quida, por lo que enfrentan problemas de insolvencia que los obligan a disminuir al consumo y la inversi&oacute;n para hacer frente a tal situaci&oacute;n, lo que restringe a&uacute;n m&aacute;s la econom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El d&eacute;ficit de comercio exterior es considerado por el autor como un elemento que puede proporcionar beneficios netos a un pa&iacute;s, ya que se produce cuando el resto del mundo desea obtener ahorros netos en la forma de activos dom&eacute;sticos del pa&iacute;s deficitario, por lo que &eacute;ste puede estar comprando m&aacute;s de lo que vende. El d&eacute;ficit comercial, nos dice Wray, desaparecer&aacute; cuando el resto del mundo decida que tiene una reserva suficiente de activos en tal moneda nacional. Asimismo, una naci&oacute;n soberana que opera con un tipo de cambio flexible no necesita ahorro externo para financiar su persistente d&eacute;ficit comercial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor se&ntilde;ala que aunque se suponga que el d&eacute;ficit presupuestario y el comercial deval&uacute;an la moneda, no tienen porqu&eacute; instrumentarse pol&iacute;ticas dirigidas a evitar la devaluaci&oacute;n de la moneda, dado el car&aacute;cter contraccionista de &eacute;stas: por ello, se pronuncia por un manejo de tipo de cambio flexible, dado que esto permite disminuir las presiones sobre el d&eacute;ficit comercial e instrumentar una pol&iacute;tica monetaria y fiscal en favor del crecimiento. Intentar prevenir un d&eacute;ficit comercial a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas restrictivas, significar&iacute;a que el pa&iacute;s pierde la posibilidad de alcanzar beneficios netos reales resultantes de dicho d&eacute;ficit.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el gobierno emitiera deuda en divisas para evitar cualquier efecto directo posible en las tasas de cambio, se coloca en la postura de prestatario comprometido a hacer pagos en la moneda de otro pa&iacute;s, por lo que ya no ser&iacute;a soberano y su deuda representar&iacute;a ahora riesgo de incumplimiento con base en su capacidad de obtener moneda extranjera para cubrir el servicio de la deuda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro se sostiene que es posible tener pleno empleo sin producir inflaci&oacute;n, por lo que se plantea que el gobierno debe actuar como patr&oacute;n de &uacute;ltima instancia, para lo cual tiene que dise&ntilde;ar un programa de empleo que ofrezca trabajo a quien tenga disposici&oacute;n, voluntad y capacidad de hacerlo, y de ser contratado al salario m&iacute;nimo vigente. &Eacute;ste programa puede financiarse con el gasto social que se destina para los desempleados y algunos otros programas asistenciales que podr&iacute;an eliminarse. Con tal pol&iacute;tica, el gobierno actuar&iacute;a como creador de mercado, lo que impulsar&iacute;a la din&aacute;mica econ&oacute;mica, as&iacute; como el empleo y con ello reducir&iacute;a el costo de su programa de empleo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al ofrecer el gobierno contratar a un precio fijo a quien quiera que se presente a trabajar, ayudar&iacute;a a anclar los precios para conferir mayor estabilidad de precios al sistema, y evitar por tanto que tal pol&iacute;tica de pleno empleo origine presiones inflacionarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos dice el autor que si el banco central reacciona frente al programa de empleador de &uacute;ltimo recurso al aumentar la tasa de inter&eacute;s, ante temores de que ello incrementar&iacute;a la inflaci&oacute;n, lo que suceder&iacute;a es que aumentar&aacute; el desempleo del sector privado, y los recursos que requerir&iacute;a el programa de empleo del gobierno. De tal forma, la rigidez de la pol&iacute;tica monetaria solo da&ntilde;a al sector privado e incrementa la magnitud del gobierno, y si no lo hace, se configura un contexto recesivo y de alto desempleo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el incremento de demanda generado por el programa de empleo, aumenta las importaciones y el d&eacute;ficit comercial, y si se comprometiese la estabilidad de la moneda, no tendr&iacute;a porque detenerse dicho programa &#45;nos dice el autor&#45;, ya que habr&iacute;a beneficios netos y la nueva paridad cambiaria mejorar&iacute;a los t&eacute;rminos reales del comercio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede observarse, el libro de Randall Wray nos otorga un gran c&uacute;mulo de planteamientos te&oacute;ricos heterodoxos para comprender mejor el funcionamiento de nuestra econom&iacute;a y nos da herramientas para defender posiciones alternativas a las predominantes para encaminarnos a retomar el manejo soberano de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica para superar los rezagos productivos, financieros y sociales de la econom&iacute;a nacional. Soluciones econ&oacute;micas viables existen: solo falta el consenso y la voluntad pol&iacute;tica para instrumentarlas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Arturo Huerta G.</b> Se desempe&ntilde;a como profesor titular del posgrado en la Facultad de Econom&iacute;a, UNAM, desde 1975 a la fecha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ha sido merecedor de diversos premios, entre los que destacan: Premio Universidad Nacional en el &Aacute;rea de Investigaci&oacute;n de Ciencias Econ&oacute;micas y Administrativas, en 1994. Premio Anual de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica Maestro Jes&uacute;s Silva Herzog, que otorga el Instituto de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica de la UNAM, en 1985. Premio Anual de Econom&iacute;a Banamex por la tesis de licenciatura en 1974. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cubri&oacute; estad&iacute;as de investigaci&oacute;n en la Universidad de Berkeley, California; en el Instituto de Econom&iacute;a de la Universidad de Campinas, Sao, Paulo, Brasil; en la Facultad de Econom&iacute;a y Pol&iacute;tica de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Asimismo, imparti&oacute; c&aacute;tedra en calidad de profesor visitante en la Universidad de Kansas City Missouri en 2001&#45;2002.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es autor de 11 libros publicados, entre los que destacan: <i>Econom&iacute;a mexicana: m&aacute;s all&aacute; del milagro,</i> Ediciones de Cultura Popular, 1986, Editorial Diana, 1991 (reeditado en 1995). <i>Riesgos del modelo neoliberal mexicano,</i> Editorial. Diana, 1992 (reeditado 1993, 1994 y 1995). <i>La globalizaci&oacute;n: causa de la crisis asi&aacute;tica y mexicana,</i> Editorial Diana, 1998. <i>La econom&iacute;a pol&iacute;tica del estancamiento,</i> Editorial Diana, 2004. Ha publicado m&aacute;s de cien art&iacute;culos sobre teor&iacute;a econ&oacute;mica y an&aacute;lisis de los problemas econ&oacute;micos en libros colectivos y revistas especializadas.</font></p>      ]]></body>
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