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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La dimensión más oscura de la existencia: Indagaciones en torno al kieri de los huicholes]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,El Colegio de San Luis Programa de Estudios Antropológicos ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&Aacute;ngel Aedo. 2011. <i>La dimensi&oacute;n m&aacute;s oscura de la existencia. Indagaciones en torno al kieri de los huicholes</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Arturo Guti&eacute;rrez del &Aacute;ngel*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Programa de Estudios Antropol&oacute;gicos. El Colegio de San Luis.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que &Aacute;ngel Aedo publica en esta ocasi&oacute;n deviene de una primera propuesta denominada <i>La regi&oacute;n m&aacute;s oscura del universo...</i>, la cual constituy&oacute; en s&iacute; misma un trabajo fenomenal. No obstante, en esta ocasi&oacute;n veo con agrado que el autor ha modificado, ampliado y profundizado en varios puntos que en aquella ocasi&oacute;n hab&iacute;a dejado sueltos. La obra actual est&aacute; dividida en 303 cuartillas, contiene un capitulado con &iacute;ndice, introducci&oacute;n, siete cap&iacute;tulos y bibliograf&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ser el <i>kieri</i> un tema casi tab&uacute;, investigar sobre sus propiedades no es f&aacute;cil. Por experiencia s&eacute; que a los huicholes o <i>wixaritari</i> no les gusta hablar de ello. Al preguntar cualquier cosa relacionada con esta planta inmediatamente te miran atemorizados y sus rostros cambian. Su pura menci&oacute;n es motivo de sospecha y silencio. En este sentido, el autor comenta: "La noci&oacute;n de <i>kieri</i> alberga en su interior una densa carga simb&oacute;lica que el etn&oacute;grafo no tarda en reconocer. La dificultad de hablar sobre el tema es evidente; todo parece indicar &#91;...&#93; que el <i>kieri</i> no existe, o a lo sumo carece de importancia &#91;...&#93; Sin embargo, bajo la quietud de la noche y en la soledad, parece aflorar un discurso m&aacute;s secreto en donde el <i>kieri</i>, la muerte y los <i>hewiixi</i> forman el contenido de otros relatos" (57).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destacar las cualidades, tanto biol&oacute;gicas como m&iacute;ticas, y las relaciones que la misteriosa entidad <i>kieri</i> presenta en la cosmovisi&oacute;n del pueblo <i>wixaritari</i> es un reto que &Aacute;ngel Aedo supo capotear y con creces. El motivo de esta planta se convierte para el autor en una interrogante metodol&oacute;gica que cap&iacute;tulo tras cap&iacute;tulo desarma en partes para posteriormente reintegrarlas en un modelo antropol&oacute;gico. Por ello cada cap&iacute;tulo es en s&iacute; una tesis, y en su conjunto se crea esta magn&iacute;fica obra. En este sentido, el autor comenta: "Con el prop&oacute;sito de evitar la descontextualizaci&oacute;n de los elementos aislados y abstractos de su discurso ideol&oacute;gico, procuraremos siempre comprender al <i>kieri</i> dentro del conjunto de relaciones que le son propias, pues cada figura m&iacute;tica remite a otra, cuyo significado depende asimismo de las otras significaciones. De esta manera un intrincado juego de met&aacute;foras se descubre junto al <i>kieri</i>, entidad que, en tanto figura radical de la medianoche, la muerte, la riqueza, el deseo y la locura se proyecta dentro de un din&aacute;mico y permeable conjunto de correspondencias que conforman un vasto agrupamiento de s&iacute;mbolos" (58). A lo largo de la obra, veremos actuar, mediante el capitulado, el desplegado de estos s&iacute;mbolos multifactoriales propios del <i>kieri</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, con un lenguaje fluido el autor sabe transmitir al lector aquellas propiedades del <i>kieri</i>. En la divisi&oacute;n m&aacute;s oscura de la existencia o, como en un principio Aedo prefer&iacute;a llamar su obra, en la regi&oacute;n m&aacute;s oscura del universo, el autor ubica a la planta. Como se cit&oacute; arriba, es el inframundo y la colecci&oacute;n de deidades tel&uacute;ricas que ah&iacute; habitan la comparsa del <i>kieri</i>. Es un punto de anclaje, nos dice el autor, de las cavilaciones cosmog&oacute;nicas de los <i>wixaritari</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la antropolog&iacute;a llevada a cabo sobre este grupo no es un secreto (pero quiz&aacute;s un secreto err&oacute;neo) que el <i>kieri</i> aparezca coligado a una planta psicotr&oacute;pica que crece en los barrancos de casi todas las barrancas de la sierra del Nayar: la datura. Lo que resulta una innovaci&oacute;n en el libro de Aedo es que en realidad no se trata ni de un s&oacute;lo <i>kieri</i> ni de una sola planta; por el contrario, y esto me parece una aportaci&oacute;n del trabajo, puede ser una planta que se desdobla en conjuntos de plantas que fundan una red de presencias que fracturan su propia unidad para generar un juego de campos sem&aacute;nticos asociados en primera instancia al inframundo o, dependiendo desde donde se enfoque, a los inframundos, virtud que, a prop&oacute;sito, le da nombre a este libro. Es ah&iacute; en donde se debe ubicar a la planta, pero, no hay que confundir, el inframundo y lo negativo no van de la mano. M&aacute;s bien, las propiedades de esta relaci&oacute;n revelan un dinamismo acaso propio de las cavilaciones cosmog&oacute;nicas m&aacute;s elevadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trabajos anteriores al de &Aacute;ngel Aedo hab&iacute;an hecho referencias a las propiedades del <i>kieri</i>. Sin embargo, ninguno demostr&oacute;, como s&iacute; lo hace Aedo, que el <i>kieri</i> se constituye como un complejo de asociaciones que genera un campo de significaciones que "orientan, definen y actualizan" al imbricado juego de reglas que posibilita las diferentes representaciones y relaciones aparecidas que, en &uacute;ltima instancia, se estructuran y le dan forma al dinamismo del campo social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor no s&oacute;lo se conforma con desanudar aquellas mara&ntilde;as estructurales de un secreto cultural, el cual reposa acaso en aquella cosmogon&iacute;a propia de los sistemas de representaciones, sino que se adentra a relacionar conjuntos de significados en una cadena de posibilidades, es decir, identifica al <i>kieri</i> con las cualidades que los huicholes le atribuyen, por un lado, la insania, la lujuria, el desenfreno, lo desmedido, es decir, todos aquellos apetitos l&uacute;bricos; pero por otro lado tambi&eacute;n tiene atributos m&aacute;gicos que benefician a los demandantes: ofrece las virtudes de la m&uacute;sica, los favores de la buena cosecha, los secretos del ser un "chaman" respetado y poderoso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor argumenta con base en sus investigaciones que, a diferencia de lo que otros investigadores han asegurado, el <i>kieri</i> no es exclusivamente negativo, sino que las vertientes sem&aacute;nticas le atribuyen la posibilidad de ser una entidad con potestades positivas. Pero, las s&uacute;plicas de aquellos que se quieren comprometer con la poderosa planta, s&oacute;lo ser&aacute;n atendidas si el demandante compromete su voluntad a los influjos del <i>kieri</i>: la planta cumple cuando uno cumpla con ella. Pide sacrificios, autosacrificios y renuncias. Por algo es tambi&eacute;n una de las eternidades del abundante pante&oacute;n huichol: toda deidad se regocija con los intercambios que los humanos le ofrecen. Toda deidad quiere intercambiar algo con los humanos algo de lo que ellos carecen pero que los humanos tienen, y viceversa. De ah&iacute; que habr&iacute;a que preguntarse qu&eacute; es para los <i>wixaritari</i> una deidad. Como respuesta tentativa dir&iacute;a que es la posibilidad de generar la alianza a trav&eacute;s del intercambio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, me parece que la mejor forma para comprender la multiplicidad de funciones que el <i>kieri</i> recrea, relaciona y sintetiza va m&aacute;s all&aacute; de las fronteras del significado huichol. Esta hip&oacute;tesis inserta en el texto, demanda a las fuentes hist&oacute;ricas alg&uacute;n indicio que demuestre la trascendencia del <i>kieri</i> en el tiempo. Lo hace Aedo y por ello trastoca la propia sociedad estudiada, integr&aacute;ndose en un mosaico m&aacute;s vasto: el de las culturas prehisp&aacute;nicas. El autor ausculta con atenci&oacute;n en diferentes c&oacute;dices que evidencian la existencia de una conexi&oacute;n velada entre el <i>kieri</i> y ciertas representaciones de lagartijas, serpientes y venados que los antiguos mexicas adoraban tambi&eacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, el keri, como entidad cognoscible, participa en el concierto de deidades que podr&iacute;amos considerar como "de largu&iacute;sima duraci&oacute;n", adscrita a un principio inmanente a todo sistema: el de la transformaci&oacute;n. En efecto, el <i>kieri</i> encuentra eco en aquella luc&iacute;fera figura mitol&oacute;gica de los mexicas denominada Tezcatlipoca, y complementada con la relaci&oacute;n que guardaba con Quetzalc&oacute;atl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el autor no se conforma con s&oacute;lo esto. Aedo pone al descubierto c&oacute;mo estas entidades nahuas se confrontaban en una m&iacute;tica epopeya c&oacute;smica, tal como en el presente etnogr&aacute;fico lo hacen el <i>kieri</i> y el cacto sagrado denominado peyote (<i>hikuli</i>). Comenta el autor: "As&iacute;, por ejemplo, para dilucidar las relaciones entre el <i>kieri</i> y el <i>hikuli</i> ha sido preciso remontarse a la figura m&iacute;tica de Kauyumari, mediador por excelencia. Cuyo campo de acci&oacute;n sintetiza las funciones de los Hermanos Astrales, mito que subyace el dualismo del universo y del cual la lucha entre <i>kieri</i> y el hukuri constituyen una variante n&iacute;tida" (168). De esta reyerta se desprenden consecuencias significativas de asociaciones y transgresiones que, al final, descansan en un complejo ritual percibido seg&uacute;n el ciclo ceremonial huichol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llegar a las conclusiones como las se&ntilde;aladas y evidenciar los descubrimientos que &Aacute;ngel Aedo plasma en el libro sobre el complejo <i>kieri</i> han implicado para el autor, se nota, importantes estancias de investigaci&oacute;n en diferentes comunidades huicholas, lo cual se proyecta tras los s&oacute;lidos argumentos abrevados de sus propias etnograf&iacute;as. El libro es un libro propiamente de etnolog&iacute;a que tiene en su base una etnograf&iacute;a puntal y de largo aliento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la bibliograf&iacute;a citada a lo largo del trabajo es de primer orden. El autor maneja desde fuentes hist&oacute;ricas, pasando por etnograf&iacute;as cl&aacute;sicas hasta investigaciones recientes, mediante las cuales va tejiendo una red anal&iacute;tica alrededor del complejo <i>kieri</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es necesario se&ntilde;alar que Aedo no olvida lo delicado que es un testimonio como el que presenta, sobre todo cuando se trata de un tema como el que ha engendrado aqu&iacute;, ofreciendo en el libro un testimonio que me parece respetuoso y fidedigno al pensamiento de los propios huicholes, virtud nada desde&ntilde;able para alguien que pretende hacer una antropolog&iacute;a con base en la etnograf&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por los motivos expuestos, recomiendo a los lectores "La dimensi&oacute;n m&aacute;s oscura de la existencia. Indagaciones en torno al <i>kieri</i> de los huicholes". Es una obra atrevida, con muchos a&ntilde;os de trabajo, con un conocimiento profundo sobre el tema y con un lenguaje fluido y elegante que invita a su lectura.</font></p>      ]]></body>
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