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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En el umbral de Antígona: Notas sobre la poética y la narrativa de José Revueltas]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jos&eacute; Manuel Mateo, <i>En el umbral de Ant&iacute;gona. Notas sobre la po&eacute;tica y la narrativa de Jos&eacute; Revueltas</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Edith Negr&iacute;n Mu&ntilde;oz</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Siglo XXI, 2011, 261 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas&#45;UNAM</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Imposible negar el car&aacute;cter simb&oacute;lico y m&iacute;tico de la narrativa de Jos&eacute; Revueltas. De esos nombres, esos personajes y esas situaciones que, adem&aacute;s de remitir a un significado inmediato, sugieren muchas otras posibilidades significativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde hace a&ntilde;os, la cr&iacute;tica ha apuntado el nexo entre las tramas revueltianas y los mitos prehisp&aacute;nicos. As&iacute;, por citar algunos casos, en la segunda novela del autor militante, <i>El luto humano</i> (1943), tan inmersa a&uacute;n en la filosof&iacute;a de lo mexicano, el narrador compara al campesino &Uacute;rsulo con un cuchillo de obsidiana e impl&iacute;citamente con Quetzalc&oacute;atl. A otro personaje, el mercenario Ad&aacute;n, con Huitzilopochtli. Y a la mujer del mercenario, la Borrada, con una diosa ind&iacute;gena, y en alg&uacute;n pasaje, con la Malinche.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s importantes a&uacute;n como generadores de la escritura del disidente son los mitos b&iacute;blicos. La mirada pesimista de Revueltas observa una fuerte impronta del m&iacute;tico Ca&iacute;n en el g&eacute;nero humano. El asesino de Abel reencarna tanto en Ad&aacute;n que, pagado por el gobierno, mata por la espalda al dirigente campesino Natividad, como en los militantes de Cristo Rey y asimismo en los soldados federales durante la guerra religiosa en <i>El luto humano.</i> Tambi&eacute;n mira revivir el novelista al fratricida emblem&aacute;tico en aqu&eacute;llos comunistas mexicanos de la d&eacute;cada de los treinta del siglo XX quienes, por &oacute;rdenes sovi&eacute;ticas, no vacilaban en "eliminar" a sus compa&ntilde;eros de partido, en <i>Los errores</i> (1964).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;an citarse m&uacute;ltiples ejemplos, que han sido analizados desde diferentes &aacute;ngulos. Jos&eacute; Revueltas retoma los mitos prehisp&aacute;nicos, como los b&iacute;blicos y los carga de significaci&oacute;n pol&iacute;tica. Sin embargo, un aspecto poco atendido por los estudiosos ha sido la vinculaci&oacute;n de su narrativa con los mitos griegos. Cierto que se trata de un enlace menos evidente, apenas atisbado en alusiones como la c&oacute;lera prometeica del personaje Ad&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del helenismo se ocupa Jos&eacute; Manuel Mateo en su reciente libro <i>En el umbral de Ant&iacute;gona</i> &#151;8&deg; Premio Internacional de Ensayo S. XXI, Universidad de Sinaloa, 2009&#151; ofreciendo una lectura intrigante y novedosa de las novelas del escritor duranguense.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mateo se inspira en la propuesta de Georg Steiner, quien considera la <i>Ant&iacute;gona</i> de S&oacute;focles como uno de los hechos perdurables y can&oacute;nicos en la historia de la conciencia filos&oacute;fica, literaria y pol&iacute;tica de Occidente; como la m&aacute;s excelente de la tragedia griega y uno de los mitos que contin&uacute;a dando forma vital a nuestro sentido del yo y del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; tiene que ver una obra teatral representada por primera vez cerca de medio siglo antes de Cristo, con el M&eacute;xico de los m&aacute;rgenes delineado por nuestro Jos&eacute; Revueltas, arquetipo del intelectual militante y disidente en la centuria pasada? &iquest;Qu&eacute; v&iacute;nculo podr&iacute;a existir entre esos personajes que viv&iacute;an bajo el signo del destino y los hombres y mujeres habitantes de la izquierda y del hampa creados por un comunista convencido, al menos en sus ensayos pol&iacute;ticos, de que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases? Pareciera que el &uacute;nico lazo con el universo de S&oacute;focles, es el difuso esp&iacute;ritu tr&aacute;gico que preside las novelas del mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para entender la huella hel&eacute;nica en las novelas del mexicano, recordemos, simplific&aacute;ndola sacr&iacute;legamente, la trama de Ant&iacute;gona. Ella era hija de Edipo y Yocasta, reyes de Tebas, y hermana de Polinices, Eteocles e Ismene. Los dos hijos varones, Polinices y Eteocles, hab&iacute;an acordado alternarse en el trono de Tebas anualmente. El primero fue Eteocles, quien cumplido el plazo se neg&oacute; a entregar el puesto a su hermano. Polinices hizo entonces que Tebas fuera invadido por un ej&eacute;rcito for&aacute;neo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la contienda murieron ambos hermanos y su t&iacute;o, Creonte, subi&oacute; al trono de Tebas. Ya rey, Creonte declar&oacute; que Polinices hab&iacute;a traicionado a la patria y prohibi&oacute; que se le hicieran las ceremonias mortuorias a su cuerpo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Angustiada, Ant&iacute;gona decidi&oacute; honrar a su hermano, y enterrarlo, desobedeciendo la prohibici&oacute;n; pero fue descubierta por un guardia. Pese a que el coro de ancianos dec&iacute;a que tal vez hab&iacute;an sido los dioses quienes sepultaron al joven, Creonte desenterr&oacute; el cad&aacute;ver. La hermana intent&oacute; inhumarlo de nuevo y llevar a cabo los ritos funerarios; fue detenida y llevada ante su t&iacute;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valiente y temeraria, Ant&iacute;gona explic&oacute; que las leyes humanas no pueden prevalecer sobre las divinas y se mostr&oacute; orgullosa de su acci&oacute;n. Como castigo fue encerrada viva en una tumba de roca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La confrontaci&oacute;n entre Ant&iacute;gona y Creonte, lejos de ser un mero caso de familia disfuncional, representa el enfrentamiento entre la norma religiosa que ella preconiza y la norma civil, las leyes del Estado enarboladas por el rey. En medio de esa confrontaci&oacute;n se va trazando la figura del cad&aacute;ver del hermano, ese cuerpo insepulto que se llena de mundo y se convierte en un motivo recurrente en la literatura occidental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Manuel Mateo se propuso explorar la forma en que en la obra del escritor comunista se atisba la huella del mito de Ant&iacute;gona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez Jos&eacute; Revueltas conoci&oacute; directamente el texto de S&oacute;focles. El helenismo de la Generaci&oacute;n del Ateneo, divulgado por Vasconcelos, probablemente continuaba expandi&eacute;ndose con discreci&oacute;n. Pero si no fue &eacute;ste el caso, carece de importancia. Finalmente, como preconizan Borges y Jos&eacute; Emilio Pacheco, el entretejido de la cultura es un palimpsesto donde los mismos temas se escriben, reescriben y sobreescriben infinitamente a lo largo de la historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Manuel Mateo encuentra en las grandes novelas pol&iacute;ticas de Revueltas, <i>Los d&iacute;as terrenales</i> (1949) y <i>Los errores</i> (1964), espacios privilegiados para indagar la huella del drama griego. Trabaja sobre la hip&oacute;tesis de que existe en estas novelas una regeneraci&oacute;n del mito de Ant&iacute;gona, a partir de elementos desagregados, cuya combinatoria actualiza de manera significativa y a&uacute;n ic&oacute;nica, la dial&eacute;ctica de la intimidad y lo p&uacute;blico, de lo dom&eacute;stico y lo c&iacute;vico. A&uacute;na a la incisiva lectura textual, un complejo arsenal te&oacute;rico; ensarta, a trav&eacute;s de una excelente prosa ensay&iacute;stica, propuestas de Hegel, Bajtin, Lukacs, Harold Bloom, de Certeau, Lacan, Derrida, Saussure, Zizek y, por supuesto, Steiner. Ideas dis&iacute;mbolas que, no obstante, se integran con tino, naturalidad y provecho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el estudioso tales elementos desagregados proceden de una trayectoria est&eacute;tica y una l&iacute;nea de pensamiento de filiaci&oacute;n tr&aacute;gica, la cual combina sentidos que han sido articulados por los griegos con otros sentidos fraguados en la modernidad, a partir de categor&iacute;as hebraicas como la autoconciencia. Esta ser&iacute;a esa "comprensi&oacute;n reflexiva de la culpa".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La culpa no es de naiden, sino m&iacute;a, por haberte tenido", dice la madre del Carajo, dirigi&eacute;ndose a su deforme hijo en esa extraordinaria novela breve, <i>El apando,</i> que Revueltas escribi&oacute; en la c&aacute;rcel de Lecumberri, encarcelado por su participaci&oacute;n en el movimiento social de 1968. Cuando leemos acerca de culpas y culpables, de ca&iacute;das y de inocentes sacrificados, empezamos a percibir los vasos comunicantes entre el mundo de la ficci&oacute;n revueltiana y el de la tragedia griega.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, en <i>Los d&iacute;as terrenales</i> &#151;al igual que en <i>El luto humano&#151;,</i> hay una ni&ntilde;a de pocos meses que fallece, y cuyo cad&aacute;ver, insepulto como el de Polinices, se carga de simbolismo. La decisi&oacute;n del padre, de ocupar el escas&iacute;simo dinero en el peri&oacute;dico del partido, m&aacute;s que en el entierro de la ni&ntilde;a llamada Bandera, da la medida de la deshumanizaci&oacute;n de los comunistas dogm&aacute;ticos con los que Revueltas antagoniz&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>Los errores,</i> el personaje Olenka Delnova es una joven comunista que vive en M&eacute;xico y un d&iacute;a desaparece. La militante desaparecida es, en cierto sentido, una trasposici&oacute;n del cad&aacute;ver insepulto. El estudioso Mateo menciona los ensayos del peruano Jorge Vilanova, que ha seguido el rastro al tema de Ant&iacute;gona en algunas obras de teatro latinoamericanas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El motivo de los cad&aacute;veres insepultos cobra importancia en la actualidad latinoamericana. El escritor argentino Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez describe en <i>Santa Evita</i> a un pa&iacute;s necr&oacute;filo, obsesionado con la trayectoria del cuerpo de Eva Per&oacute;n. Y el mexicano Carlos Montemayor, en su novela p&oacute;stuma <i>Las mujeres del alba,</i> relata c&oacute;mo las madres, esposas, hijas, compa&ntilde;eras de los guerrilleros muertos en la toma del cuartel Madera consideraban que la m&aacute;s grande de las ofensas era la prohibici&oacute;n de enterrar a sus muertos. No es casual que, m&aacute;s all&aacute; del territorio novelesco, las madres de la plaza de mayo en Buenos Aires, encuentren un s&iacute;mbolo en Ant&iacute;gona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una extraordinaria sensibilidad y muchos a&ntilde;os dedicados a las obras del autor comunista, Mateo comprueba su premisa; pone en juego el texto de las novelas con el mito universal y subraya su significado pol&iacute;tico. Queda claro c&oacute;mo el conspicuo habitante de los establecimientos penitenciarios nacionales consigui&oacute; integrar cr&iacute;ticamente el mito griego al flujo art&iacute;stico y reflexivo de Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En el umbral de Ant&iacute;gona. Notas sobre la po&eacute;tica y la narrativa de Jos&eacute; Revueltas</i> es un ensayo luminoso que abre nuevos caminos en la lectura del escritor militante.</font></p>      ]]></body>
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