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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fiel a su definici&oacute;n, en este n&uacute;mero de la revista <i>LiminaR. Estudios sociales y human&iacute;sticos</i>, editada desde hace once a&ntilde;os por el Centro de Estudios Superiores de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, han sido acogidos art&iacute;culos en lo que se investiga sobre realidades acuciantes, como la pobreza y el hambre, como la migraci&oacute;n y sus resultados; as&iacute; tambi&eacute;n, sobre las esferas de la producci&oacute;n simb&oacute;lica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el art&iacute;culo "Crisis rural, pobreza y hambre en Chiapas", Daniel Villafuerte Sol&iacute;s, con base en la teor&iacute;a de la crisis y con datos espec&iacute;ficos, a partir de un planteamiento en el que relaciona tres componentes, por lo menos, examina c&oacute;mo, por un lado, un esquema productivo que se sustenta en cultivos tradicionales y que prevalece en varios municipios de Chiapas, acarrea altos &iacute;ndices de pobreza y hambre, los cuales no son paliados por pol&iacute;tica asistencial alguna. Mientras que, por otro, en las tierras productivas, las tierras bajas, se ha intentado impulsar un sistema productivo distinto, cuyo soporte es la competitividad, el cual, lejos de otorgar beneficios a los productores, los hace depender de un mercado que los deja desamparados. Ante ello, Villafuerte Sol&iacute;s argumenta que se ha dado lugar a una nueva crisis, que se empalma con la crisis secular que se vive en Chiapas. Los grupos m&aacute;s vulnerables, como el de los j&oacute;venes, el de los ind&iacute;genas y el de las mujeres, ven un horizonte en el que s&oacute;lo la migraci&oacute;n parece ser la &uacute;nica salida. Villafuerte Sol&iacute;s llama la atenci&oacute;n sobre la importancia de reconocer estas crisis para otorgar seguridad econ&oacute;mica y social a la poblaci&oacute;n chiapaneca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la migraci&oacute;n es el &uacute;nico camino que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n chiapaneca tiene ante s&iacute;, &iquest;qu&eacute; ocurre, en t&eacute;rminos de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, en localidades con poblaci&oacute;n migrante? Helda Morales, Mariel Aguilar St&oslash;en y Edwin Castellanos se preguntaron sobre los efectos de la migraci&oacute;n y las remesas en los sistemas agr&iacute;colas de cuatro localidades chiapanecas que pertenecen a regiones geogr&aacute;ficas distintas. Seleccionaron familias con migrantes hacia los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica, sobre todo, y familias sin migrantes. Sit&uacute;an la discusi&oacute;n en los t&eacute;rminos de la sustentabilidad y la soberan&iacute;a alimentarias. Los datos extra&iacute;dos de la muestra que presentan los autores de este art&iacute;culo, titulado "Migraci&oacute;n y remesas, en Chiapas: &iquest;est&aacute;n afectando la sustentabilidad de la agricultura y la soberan&iacute;a alimentaria?", son reveladores porque acent&uacute;an la manera en que las familias con migrantes utilizan las remesas en el mejoramiento de los cultivos o en la compra de ganado. Si bien estuvo ausente alguna familia que reconociera pasar hambre, los autores del art&iacute;culo observaron que la fragilidad de la econom&iacute;a familiar y la dependencia de un mercado voraz hacen que sea endeble el proceso alimentario, en las localidades estudiadas, el cual depende cada vez m&aacute;s de productos industrializados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pobreza y el hambre, que originan la migraci&oacute;n, enmarcan el primer art&iacute;culo de la revista <i>LiminaR</i>. La utilizaci&oacute;n de las remesas en la producci&oacute;n agr&iacute;cola, se analiza en el segundo. El tercer art&iacute;culo toca una arista dolorosa: el otro viaje, el de regreso, en el que s&oacute;lo viene el cuerpo de quien decidi&oacute; ir en busca de otros horizontes. Con base en registros etnogr&aacute;ficos, Martha Garc&iacute;a Ortega y Eustaquio Celestino Sol&iacute;s investigan las transformaciones que est&aacute;n teniendo los rituales funerarios, y su simbolizaci&oacute;n, de la regi&oacute;n del Alto Balsas, en el estado de Guerrero, a la luz de los procesos migratorios nacionales e internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores tienen como sustento de su an&aacute;lisis tres caracter&iacute;sticas del pueblo nahua: la movilidad, el culto a los antepasados y el compromiso comunitario, el cual no termina con el fallecimiento. Observan c&oacute;mo el proceso ritual dentro del que se mueven los nahuas, el cual consta de tres fases &#151;separaci&oacute;n, tr&aacute;nsito y reincorporaci&oacute;n&#151;, se ve transformado al momento en que debe volver a su regi&oacute;n el cuerpo del migrante fallecido: en qu&eacute; condiciones fallece, en cu&aacute;l lugar, con qui&eacute;nes estaba; todo ello remueve mecanismos materiales, sociales y simb&oacute;licos que son caros a este grupo asentado en el estado de Guerrero.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto y el quinto art&iacute;culos de este n&uacute;mero de la revista tienen como regi&oacute;n de estudio la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n y las tem&aacute;ticas analizadas se enmarcan dentro de las perspectivas que observan la relaci&oacute;n entre el hombre y la naturaleza. Cecilia Sandoval Ayala y Denise Soares Moraes, con base en el enfoque que considera la vulnerabilidad social a partir de ciertos activos, analizan la vulnerabilidad y el riesgo al que se ha enfrentado una localidad del estado de Yucat&aacute;n. Les interes&oacute; observar cu&aacute;les fueron aquellos fen&oacute;menos que desestabilizaron a&uacute;n m&aacute;s los precarios activos de ese lugar. Manuel Jes&uacute;s y Miguel &Aacute;ngel Pinkus Rend&oacute;n reflexionan sobre la existencia de pr&aacute;cticas ecotur&iacute;sticas en una reserva ecol&oacute;gica de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n; est&aacute;n comprometidos con conocer si el ecoturismo puede ser la v&iacute;a para valorar y proteger la diversidad cultural y natural de la reserva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un mundo cada vez m&aacute;s complejo, en el que las ciencias han sido parceladas, en el que se hace necesario tener en el horizonte la diversidad de relaciones que establece el ser humano, es una sana posici&oacute;n revisar determinados conceptos, los cuales mediante su uso van perdiendo brillo, van dejando de ser un soporte te&oacute;rico para entregar renovadas explicaciones de la condici&oacute;n humana. Atra&iacute;do por el "problema del otro", en el sexto art&iacute;culo, titulado "Los l&iacute;mites de la alteridad: el otro desde la energ&eacute;tica social", Alain G. Jullian Monta&ntilde;ez recapitula planteamientos cruciales sobre la alteridad. Para ello, se sit&uacute;a en la perspectiva de la energ&eacute;tica social, la que, desde la posici&oacute;n de Jullian Monta&ntilde;ez, brinda la posibilidad de reconocer que ese otro no se agota en el ser humano; hay que observar que existen campos energ&eacute;ticos, que se atraen o se repelen. Y al tener estos comportamientos, dichos campos deben ser analizados en funci&oacute;n de esa din&aacute;mica que su condici&oacute;n f&iacute;sica les impone.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; como deben ser replanteados los conceptos sobre los que se construye la ciencia, as&iacute; tambi&eacute;n es pertinente volver los ojos hacia determinados movimientos culturales. Ello es lo que hace Elissa Joy Rashkin en el art&iacute;culo titulado "All&aacute; en el horizonte: el estridentismo en perspectiva regional"; se adentra en el conocimiento de la relaci&oacute;n entre este movimiento cultural de vanguardia, que tuvo su auge en la primera d&eacute;cada del siglo XX, y las pol&iacute;ticas del gobierno del estado de Veracruz, durante la gubernatura del general Heriberto Jara. Los estudios sobre el estridentismo, no tan abundantes como el propio movimiento podr&iacute;a permitir, han estado inscritos dentro de la literatura mexicana. Joy Rashkin aporta un rasgo que resulta ilustrador: lo observa a la luz de la historia regional. Con esta posici&oacute;n, ella descentraliza las perspectivas de an&aacute;lisis imperantes, hechas desde la ciudad de M&eacute;xico. Adem&aacute;s, estudia el movimiento, situado en una regi&oacute;n, de acuerdo con las condiciones sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que le dieron vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las circunstancias sociales tambi&eacute;n pueden ser exploradas en artefactos elaborados en &eacute;pocas remotas. Marx Navarro Castillo entrega resultados de la investigaci&oacute;n que llev&oacute; a cabo en la regi&oacute;n de El Soconusco, en Chiapas, a partir del an&aacute;lisis de la cer&aacute;mica plomiza descubierta en tres sitios arqueol&oacute;gicos de dicha zona. Mediante el estudio de ese tipo de cer&aacute;mica, Navarro Castillo busc&oacute; conocer la importancia de estos enclaves en la econom&iacute;a y las formas de vida de la regi&oacute;n. La cer&aacute;mica plomiza, que ha sido hallada desde Nayarit hasta Costa Rica, ha estado asociada a las &eacute;lites mesoamericanas; su producci&oacute;n, por sus caracter&iacute;sticas, tuvo que ver tambi&eacute;n con la existencia de un sistema de especializaci&oacute;n artesanal. Navarro Castillo se pregunt&oacute; sobre su producci&oacute;n y distribuci&oacute;n en El Soconusco, en donde tuvo auge.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Misgav Hard Peled se adentra en un per&iacute;odo relevante para la historia de Chiapas en el art&iacute;culo titulado "Jud&iacute;os, indios y el mito del crimen ritual. El caso de Chamula, Chiapas, 1868". Se trata de la conocida como Guerra de Castas, la cual se produjo entre 1867 y 1869 en Los Altos de Chiapas. Hard Peled la lee teniendo como contraparte la "leyenda de sangre", inculpada a los jud&iacute;os. El Viernes Santo de 1868, en San Juan Chamula, fue crucificado un ni&ntilde;o tsotsil. Tanto en la leyenda como en el Viernes Santo, un ni&ntilde;o fue sacrificado. Ante ello, Hard Peled se pregunta si se trata de acontecimientos aislados o si se est&aacute; ante hechos en los que no s&oacute;lo se imita la pasi&oacute;n de Cristo, sino que se abre la posibilidad para equiparar a los chamulas con los jud&iacute;os, quienes estuvieron ausentes f&iacute;sicamente del territorio en la &eacute;poca colonial, pero que la Iglesia se encarg&oacute; de crear im&aacute;genes acerca de ellos. La del jud&iacute;o fue una imagen que se coloc&oacute; para terciar las relaciones conflictivas entre los chamulas y los habitantes de San Crist&oacute;bal de Las Casas. Y hacia la comprensi&oacute;n de dicha imagen, a partir del "crimen ritual", est&aacute;n encaminados los intereses acad&eacute;micos de quien ha escrito este art&iacute;culo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se cierra la secci&oacute;n de art&iacute;culos de la revista con el texto de David de &Aacute;ngel Garc&iacute;a, titulado "Apropiaci&oacute;n de la figura de San Diego de Alcal&aacute; por una comunidad maya de Campeche", quien a partir de datos etnogr&aacute;ficos y de testimonios orales, estudia c&oacute;mo la figura de San Diego de Alcal&aacute; se asent&oacute; en una localidad y fue adquiriendo rasgos que lejos estaban de identificarlo con su lugar de procedencia. El santo se fue llenando de colores locales, con los que la poblaci&oacute;n lo hizo propio. Se trata de un texto ilustrativo en el que su autor muestra c&oacute;mo a partir del santo son creados mecanismo identitarios, que definen filiaciones locales, de uso exclusivo, que lejos est&aacute;n de corresponder a la hagiograf&iacute;a de San Diego de Alcal&aacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n documentos, Alejandro Shese&ntilde;a presenta la transcripci&oacute;n de un rezo dicho en lengua ch'ol, en 1999, en la entrada de una cueva, por el se&ntilde;or Miguel Arcos M&eacute;ndez, <i>tatuch</i> de Tumbal&aacute;, Chiapas. En el rezo, es posible identificar una variada informaci&oacute;n cultural, que tiene que ver con cuestiones l&eacute;xicas, etnogr&aacute;ficas y religiosas, por ejemplo. De ah&iacute; la raz&oacute;n por la que se le haya incluido en este n&uacute;mero de <i>LiminaR</i>. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n de rese&ntilde;as, son comentados dos libros que tocan tem&aacute;ticas de inter&eacute;s: la educaci&oacute;n intercultural y la historia comercial. Para Flor Marina Berm&uacute;dez Urbina, los catorce art&iacute;culos con los que se compone el libro <i>Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la educaci&oacute;n intercultural en Chiapas</i> permiten situar la discusi&oacute;n, en t&eacute;rminos geogr&aacute;ficos e intelectuales, sobre dicha pr&aacute;ctica educativa, pero permiten ver tambi&eacute;n que el objeto de estudio puede hacerse m&aacute;s complejo si se considera la condici&oacute;n de los ind&iacute;genas en tiempos actuales, en los que resulta pr&aacute;cticamente imposible encasillar tales formas de educaci&oacute;n. Mar&iacute;a Eugenia Claps Arenas propone que se analice la posici&oacute;n que expone Gisela Moncada en su libro <i>La libertad comercial. El sistema de abasto de alimentos en la ciudad de M&eacute;xico, 1810&#45;1835.</i> Para Claps Arenas, Moncada se adentra en una tem&aacute;tica relevante para los estudios hist&oacute;ricos, la cual se conjuga con la elecci&oacute;n de un per&iacute;odo crucial para la historia de M&eacute;xico. Se trata de conocer cu&aacute;les fueron los mecanismos que las autoridades virreinales y las del M&eacute;xico independiente impulsaron para garantizar el abasto de alimentos en la ciudad de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La artista visual chiapaneca Brenda Obreg&oacute;n fue quien cedi&oacute; las fotograf&iacute;as con las que se ilustra este n&uacute;mero de <i>LiminaR</i>. &iquest;Qu&eacute; se ha dejado de ver? &iquest;Hay que cubrirse el rostro para ver hacia d&oacute;nde? &iquest;Cu&aacute;l es el cuerpo que se sostiene? Brenda Obreg&oacute;n, quien ha participado en exposiciones individuales y colectivas, es egresada de la licenciatura en artes visuales de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. En 2012 fue becaria del programa de est&iacute;mulos a la creaci&oacute;n art&iacute;stica del estado de Chiapas; en 2013, recibi&oacute; el premio "Adquisici&oacute;n", en el octavo sal&oacute;n de la pl&aacute;stica chiapaneca, y en 2014 obtuvo una menci&oacute;n honor&iacute;fica en la bienal del sureste. Su trabajo ha sido expuesto en M&eacute;xico y en el extranjero.</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Carlos Guti&eacute;rrez Alfonzo</font></p>      ]]></body>
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