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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pratt, Mary Louise (2010), <i>Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturaci&oacute;n,</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Le&oacute;n Felipe Solar&#45;Fonseca</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>CESMECA&#45;UNICACH</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este libro, editado por el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, encontramos nueve cap&iacute;tulos distribuidos en tres apartados, los cuales est&aacute;n acompa&ntilde;ados de 37 ilustraciones que hacen amena y expl&iacute;cita la lectura. Cuenta con tres fotograf&iacute;as y una copia de la carta escrita por un viajero&#45;explorador del &Aacute;frica, el Dr. Livingstone. <sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este texto, Mary Louise Pratt hace visibles las amarras que mantienen al conocimiento, la historia y las relaciones humanas, ancladas al oleaje incesante de un orden imperial. En otros t&eacute;rminos, estamos frente a una parte significativa de lo que es la literatura de viajes y la manera como se ha configurado. Para ello la autora nos presenta una visi&oacute;n del mundo, una manera de ser, un discurso inserto en las l&iacute;neas de la literatura de viajes cuyo inicio est&aacute; se&ntilde;alado a mediados del siglo XVIII. Pratt insiste en que la presencia, o bien la permanencia de un sistema, es decir, lo que hace posible que las convenciones, tropos, relaciones imperiales expresadas en este g&eacute;nero, atraviesen vidas, tiempos y espacios distantes entre s&iacute; (aparentemente), se debe a las formas en que &eacute;stas han mutado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con las pr&aacute;cticas que se prolongan en el tiempo, Octavio Ianni... en su obra <i>Enigmas de la modernidad,</i> ha escrito que el viaje atraviesa la historia de los pueblos en forma de met&aacute;fora o de realidad, que todas las formas de sociedad, incluyendo tribus, clanes, naciones y nacionalidades, colonias e imperios, trabajan y vuelven a trabajar la cuesti&oacute;n del viaje, ya sea como modo de descubrir al 'otro', o como modo de descubrir el 'yo'. Desde esta perspectiva se desprende otra pr&aacute;ctica, la de trasmitir, narrar la experiencia, describir y en &uacute;ltima instancia escribir.<sup><a href="#nota">2</a></sup> En este sentido, los que escriben no son solamente viajeros, tambi&eacute;n lo hacen los "viajados", ambas plumas compartiendo los "ojos imperiales". Europa es el centro y todo lo dem&aacute;s es "su periferia", los territorios lejanos, y sus pobladores "alejados" cumplen funciones ordenadoras para el interior del Omperio. De esta manera, la geograf&iacute;a "de lo malo y lo bueno" estaba trazada, ya se pod&iacute;a saber de d&oacute;nde ven&iacute;an las enfermedades, las costumbres y la gente extra&ntilde;a. Al abordar el tema, Olga Sabido, en su escrito "El extra&ntilde;o" &#151;incluido en la obra <i>Los rostros del otro,</i> editado por Emma Le&oacute;n&#151; refiere que lo extra&ntilde;o y la experiencia de tal acontecimiento, la extra&ntilde;eza, son una constante en la humanidad, aunque el sentido y las reacciones frente a ella hayan variado a lo largo de la historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La otra parte del t&iacute;tulo est&aacute; en la perspectiva de viajeros y "viajados" que hacen uso del instrumento para contar la historia a contrapelo, en el que la apuesta es la descolonizaci&oacute;n. En los t&eacute;rminos planteados por Walter Mignolo,<sup><a href="#nota">3</a></sup> estar&iacute;amos en una contribuci&oacute;n al "desprendimiento epist&eacute;mico", el cual est&aacute; constituido por un pensamiento fronterizo, que proviene de pensar la experiencia de sujetos fracturados por la colonialidad desde categor&iacute;as ajenas al lenguaje colonizador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n realizada por Pratt contribuye tambi&eacute;n a desentra&ntilde;ar las conexiones del concepto polif&oacute;nico de "viaje", es decir, contiene en t&eacute;rminos coloquiales "piezas del rompecabezas", &uacute;tiles para entender la conceptualizaci&oacute;n que hace Clifford, en <i>Itinerarios transculturales,</i> quien ha sugerido utilizar el t&eacute;rmino "viaje" como traducci&oacute;n por estar conectado con la clase, el g&eacute;nero y cierto car&aacute;cter literario. De la misma manera, Todorov advierte que el "viaje" como pr&aacute;ctica ha estado asociado a la raza, el g&eacute;nero o la condici&oacute;n econ&oacute;mica de quien lo realiza. Los primeros "viajeros" fueron religiosos, escritores, exploradores, comerciantes, que comenzaron a recorrer lugares distantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conceptos que Mary Louise Pratt establece en su pesquisa son <i>zona de contacto, anticonquista,</i> a<i>utoetnograf&iacute;a o expresi&oacute;n autoetnogr&aacute;fica.</i> Con el t&eacute;rmino <i>zona de contacto,</i> la autora se refiere al espacio de los encuentros coloniales, en el que personas separadas por geograf&iacute;a e historia tienen contacto entre s&iacute; y establecen relaciones sostenidas, en las que prevalecen la coerci&oacute;n, la inequidad y el correspondiente conflicto. La <i>anticonquista</i> en esta obra alude a las estrategias que miembros de la burgues&iacute;a europea despliegan para presentar una cara inocente, y al mismo tiempo afirmar su hegemon&iacute;a y superioridad. El t&eacute;rmino se niega a s&iacute; mismo y es utilizado para ilustrar de manera inequ&iacute;voca que la mirada pasiva desplegada por el imperialista paseante, sin perturbar la vida de los pueblos que atraviesa con pies y ojos, lleva consigo, de una u otra manera, una pretensi&oacute;n de apropiaci&oacute;n. La <i>autoetnograf&iacute;a o expresi&oacute;n autoetnogr&aacute;fica,</i> se refiere a la manera en que los conquistados responden o dialogan con las representaciones que los conquistadores hacen de los primeros y que est&aacute;n construidas con los mismos t&eacute;rminos y c&oacute;digos del colonizador. Un ejemplo temprano es el escrito de Guam&aacute;n Poma de Ayala. En dicho documento de 1,200 p&aacute;ginas hay una apropiaci&oacute;n de la forma literaria para representar la historia y las costumbres de los pueblos incaicos, en su <i>Nueva cr&oacute;nica</i> enviada al rey Felipe III de Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como advert&iacute;amos al principio, los tres apartados que conforman el libro de Mary Louise Pratt guardan conexiones con el concepto de viaje que utiliza Clifford Cada uno de los cap&iacute;tulos nos muestra los hilos tem&aacute;ticos que conforman la madeja, sin posibilidades de desenredarla, pero con amplias expectativas de propiciar la comprensi&oacute;n y, nos dice la autora, "... pretende debilitar el control del imperialismo sobre la imaginaci&oacute;n y el conocimiento, y de generar zonas despejadas para instalar mejores formas de vida y conocimiento del mundo."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera parte del libro est&aacute; propuesta en la articulaci&oacute;n de acontecimientos que alteran directamente la experiencia de viaje. Por una parte, tenemos el <i>Sistema de naturaleza</i> de Linneo publicado en 1735 y, por el otro, las exploraciones al interior de los continentes. Con ellos, Pratt ilustra su propio supuesto metodol&oacute;gico, ".las transiciones hist&oacute;ricas importantes alteran la manera en que la gente escribe porque alteran sus experiencias y, con ello, tambi&eacute;n la manera de imaginar, sentir y pensar el mundo en el que viven".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta idea, renombrar, redescubrir, catalogar a la naturaleza, no pasar&aacute; mucho tiempo hasta que aparezcan los primeros "viajes cient&iacute;ficos", desatando toda una industria avocada al desarrollo de la medici&oacute;n, la conservaci&oacute;n y el traslado. Los descubrimientos, las conquistas y las circunnavegaciones, permitieron redise&ntilde;ar el mapa del mundo, localizando continentes, islas, archipi&eacute;lagos, monta&ntilde;as, planicies, r&iacute;os, lagos, mares y oc&eacute;anos, as&iacute; como fauna, climas y nichos ecol&oacute;gicos, al mismo tiempo que tribus, clanes, razas, etnias, religiones, lenguas, naciones, nacionalidades, colonias, imperios culturas y civilizaciones. Otro punto interesante se encuentra en la transformaci&oacute;n &eacute;tica de esta manera de apropiaci&oacute;n, presentada como buena e inocente. Establece, pues, una distancia entre la conquista y la conversi&oacute;n religiosa, con sus signos imperiales de esclavitud, apropiaci&oacute;n de territorios, destrucci&oacute;n. Con la idea de ver/presentar ut&oacute;pica e inocentemente la autoridad europea global, Pratt la nombra como "la anticonquista", la cual tiene implicaciones en la moral europea en t&eacute;rminos de reciprocidad capitalista. Asimismo, est&aacute;n planteadas las relaciones mediadas por el "amor" entre conquistadores y conquistados en busca de una armon&iacute;a cultural a trav&eacute;s del romance.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo apartado est&aacute; centrado en un acontecimiento que tiene fuertes implicaciones en las maneras de imaginar el mundo, y que se gesta desde finales del siglo XVIII: los movimientos de independencia en la mayor&iacute;a de las colonias americanas. Sin duda alguna, &eacute;stos marcaron un cambio sustancial en las formas de experimentar los viajes. Uno de los primeros en percibirlo fue el prusiano Alexander Von Humboldt, quien llev&oacute; a cabo su periplo con pretensiones de capturar las fuerzas invisibles del nuevo mundo. A su paso por M&eacute;xico escribi&oacute; el <i>Ensayo pol&iacute;tico sobre el reinado de la Nueva Espa&ntilde;a.<sup><a href="#nota">4</a></sup></i> En este trabajo, la ideolog&iacute;a de Humboldt se inclina m&aacute;s hacia la postura ambientalista que a considerar el grado de avance cultural de M&eacute;xico y Am&eacute;rica del Sur<sup><a href="#nota">5</a></sup>. Para finales del siglo XIX, estas visiones hab&iacute;an regresado a Am&eacute;rica en forma de literatura, alimentando posturas jer&aacute;rquicas. Como se&ntilde;ala Beatriz Ur&iacute;as en su libro <i>Teor&iacute;a sobre las razas,</i> el discurso en torno a la idea de que las razas estaban jerarquizadas en funci&oacute;n de un estado de atraso o de avance que tomaba como referencia la civilizaci&oacute;n occidental, se articul&oacute; a trav&eacute;s de tres grandes ejes tem&aacute;ticos: lo fisiol&oacute;gico, lo cultural y lo ling&uuml;&iacute;stico. De alguna manera, los escritos de Humboldt recrearon expectativas en los viajeros ingleses que le sucedieron. Esta vez la anticonquista se basaba en el establecimiento de contactos y contratos con las &eacute;lites criollas. Nos encontramos en plena reinvenci&oacute;n de Am&eacute;rica, la que da cuenta de una sociedad americana descuidada y atrasada, con necesidad de ser explotada racionalmente. En esta tarea tambi&eacute;n se incluyen "otros ojos", los de las mujeres&#45;viajeras&#45;escritoras que recorren los asilos, mercados, c&aacute;rceles, orfanatos, conventos, a quienes Pratt denomina "exploratrices sociales". En las experiencias de viaje realizadas por mujeres se empleaban formas ocasionales, por ejemplo las cartas de lady Montagu en Turqu&iacute;a y Mary Wollstonecraft<sup><a href="#nota">6</a></sup> en Escandinavia. Despu&eacute;s de los movimientos de independencia, la reinvenci&oacute;n de Am&eacute;rica pas&oacute; a manos de los criollos. La tarea era la conformaci&oacute;n de las nacientes republicas y la construcci&oacute;n de la naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo de los tres apartados, Mary Louise Pratt nos se&ntilde;ala el viaje como generador de acontecimientos que cambian las formas de vida en todo el mundo. La carrera por el descubrimiento donde se encuentran enmarcados hace emerger empresas nacionales, el prestigio de llegar primero, renombrar. Al respecto Pratt dice: "el descubrimiento consist&iacute;a en un gesto que convert&iacute;a los conocimientos locales en conocimientos europeos nacionales y continentales". Para ello, se presenta un acto que, para la cultura europea, estaba centrado en la experiencia pasiva de mirar. De esta forma, lo que se asigna en cuanto a los valores, significados, espacios o acomodos, pertenecen al que ve. Cabe se&ntilde;alar que todas estas experiencias de viaje hasta ahora se&ntilde;aladas est&aacute;n planteadas en t&eacute;rminos de circuitos coloniales, neocoloniales o poscoloniales, es decir, llevan inscrito el regreso en forma de supervivencia, heroica, cient&iacute;fica, literaria, emancipadora. Para la introducci&oacute;n del cap&iacute;tulo IX, Pratt resalta dos acontecimientos que explican las transformaciones, no de la experiencia, sino de quien experimenta el viaje, que nos invitan a pensar en t&eacute;rminos de una nueva fase imperial: la ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y la revoluci&oacute;n en las formas de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mary Louise Pratt nos ense&ntilde;a con este libro que muchas de las vueltas y reveses con que est&aacute; tejida nuestra realidad tienen un comienzo lejano. Es una labor de ir "destejiendo fino", en la que nos devela la serie de hilos entrelazados que, en conjunto, conforman el discurso occidental &#151;europeo&#151;. De este modo, el imperio estableci&oacute; lugares, el centro y su periferia, a la vez que hac&iacute;a participe a sus locales de expediciones &#151;orden, jerarqu&iacute;a&#151; y clasificaci&oacute;n &#151;nombre&#151;. De la lectura surge otra forma de leer la historia contenida en los relatos de viajes, sin dejar de tener en cuenta que es un instrumento de su tiempo con la tarea de dar cuenta de los cambios y los descubrimientos recientes de una naturaleza ominosa. Es decir, la literatura de viajes acercaba, alejaba, hacia ver de manera familiar territorios, dibujaba lo extra&ntilde;o y lo plasmaba en imaginarios compartidos. Hoy son otros los medios que dan cuenta de relatos dram&aacute;ticos. Todos los d&iacute;as en la prensa del mundo se escenifica el nuevo orden planetario, un orden imperial que ha mutado y creado sus propios sujetos, con sus jerarqu&iacute;as y sus relaciones caracter&iacute;sticas, estableciendo su propia pol&iacute;tica de la mirada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas tareas pendientes podr&iacute;an consistir en la necesidad de trazar la cartograf&iacute;a del planeta reconfigurado nuevamente por las potencias movilizadoras de la tecnolog&iacute;a, la necesidad y el imperio; tener en cuenta que la permanencia como ordenamiento social de la humanidad, junto con la movilidad, ya no son los &uacute;nicos criterios para definir la ciudadan&iacute;a y la pertenencia; poner atenci&oacute;n en los estudios que contemplan como tema central el viaje para privilegiar la mirada en las relaciones interrumpidas, las identidades, los "costos", las experiencias de los viajeros, el trabajo en otros sitios para los individuos y las comunidades. Asimismo, el lector podr&aacute; hacer sus propios cuestionamientos a la autora cuando sostiene que el adentro y el afuera no corresponden a la permanencia y la movilidad, ni marcan la intensidad de las relaciones. Es decir, lo cercano y lo lejano son ya una elecci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> El nombre del Dr. Livingstone es utilizado para ejemplificar la mutaci&oacute;n&#45;permanencia de un personaje&#45;viajero&#45;explorador del siglo XVIII, el cual aparece de diferentes formas referido en el propio entorno de Pratt.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Las experiencias de viajes no siempre han sido plasmadas en escritos por los mismos viajeros, aun cuando los mismos sean reconocidos por sus periplos. Por ejemplo, Marco Polo relata sus viajes al escribano cuando est&aacute; en prisi&oacute;n; Ibn Battuta narra al amanuense 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de su recorrido.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> La propuesta del "desprendimiento epist&eacute;mico" es tratada en el art&iacute;culo "La opci&oacute;n de&#45;colonial: desprendimiento y apertura. Un manifiesto y un caso", en <i>Tabula Rasa,</i> Bogot&aacute;, enero&#45;junio 2008, n&uacute;m. 8, pp. 243&#45;281.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5097100&pid=S1665-8027201200020001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> De acuerdo con Beatriz Urias, Humboldt profesaba un liberalismo opuesto a la esclavitud. Apoy&oacute; la Revoluci&oacute;n francesa y las independencias de Am&eacute;rica y nunca imagin&oacute; que posteriormente a este escrito se desatar&iacute;a una oleada franco&#45;mexicana para medir cr&aacute;neos (antropometr&iacute;a) y determinar la teor&iacute;a de la inferioridad de las razas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Para Urias, de la etnolog&iacute;a se desprenden dos corrientes: la monogen&eacute;tica, acerca del origen &uacute;nico de la humanidad, recog&iacute;a la representaci&oacute;n b&iacute;blica y atribu&iacute;a las razas al medio en que los descendientes de Ad&aacute;n y Eva hab&iacute;an habitado. La poligen&eacute;tica, el principio b&aacute;sico de diferenciaci&oacute;n de las razas fue el lenguaje, y el medio habr&iacute;a determinado los rasgos f&iacute;sicos y culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Esta escritora es la autora de <i>Frankenstein o el moderno Prometeo,</i> obra basada en las cartas y diario de Robert Walton desde un viaje en barco.</font></p>      ]]></body><back>
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