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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la esfera p&uacute;blica como objeto de investigaci&oacute;n es privilegiada en la ciencia pol&iacute;tica, no resulta de menor inter&eacute;s en otras disciplinas sociales, incluso para temas transversales, como el g&eacute;nero. La esfera p&uacute;blica es de una centralidad tal que pr&aacute;cticamente cada obra escrita en ese marco alude, de una u otra manera, a la cl&aacute;sica dicotom&iacute;a que la acompa&ntilde;a: esfera privada/esfera p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las investigaciones de g&eacute;nero, por un lado, se han propuesto criticar dicha dicotom&iacute;a por sus claras implicaciones negativas para las mujeres en casi todas las sociedades conocidas hasta ahora, por lo menos desde el 3100 a.C. La divisi&oacute;n sexual del trabajo es un hecho anterior a este &uacute;ltimo a&ntilde;o, es decir, data de antiguo, pero en aquellas sociedades donde se estableci&oacute; inicialmente la misma &#151;como la historiadora Gerda Lerner se encarga de argumentar bas&aacute;ndose en fuentes diversas&#151; no sugiri&oacute; constricci&oacute;n alguna para los hombres y las mujeres ni tampoco supuso desigualdad entre los sexos. Constricci&oacute;n y desigualdad impl&iacute;citas en la dicotom&iacute;a esfera privada/esfera p&uacute;blica. Sin llegar a aceptar la existencia de un <i>matriarcado</i> en aquella &eacute;poca o en otras &#151;la autora habla, m&aacute;s bien, de sociedades matrilineales&#151;, explica aquella originaria divisi&oacute;n sexual del trabajo en los lazos de solidaridad y la experiencia vital de complementariedad entre mujeres y hombres en un contexto de escasez, dificultad para hacer sobrevivir a los infantes, muerte temprana de las personas adultas, precariedad toda y, por ende, constante lucha por la supervivencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera que el g&eacute;nero &#151;la construcci&oacute;n cultural de la desigualdad sexual&#151; se introdujo poco a poco, en los pausados tiempos hist&oacute;ricos, y se consolid&oacute; de una manera que todav&iacute;a hoy, en los albores del siglo XXI, nos hace vivir con &eacute;l como imperativo categ&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que muchas transformaciones han tenido lugar en el correr del tiempo. Con particular fuerza desde la segunda mitad del siglo XX, las mujeres han emprendido luchas sociales y pol&iacute;ticas constantes enarbolando claramente reivindicaciones diversas para suprimir la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero, fundada &eacute;sta en los estereotipos que pesan sobre nosotras desde la socializaci&oacute;n b&aacute;sica familiar y que define, de diversas maneras, el rumbo de la vida futura. Esas luchas feministas han conseguido as&iacute; desestabilizar el <i>statu quo,</i> incidir en la agenda pol&iacute;tica internacional y transformar en alguna medida &#151;demasiado lentamente tal vez&#151; las relaciones de g&eacute;nero, tanto en la vida cotidiana como en la posici&oacute;n de las mujeres en las esferas p&uacute;blicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado &#151;lo que podr&iacute;a parecer contradictorio&#151;, las investigaciones de g&eacute;nero tambi&eacute;n se han ocupado de cuestionar la citada dicotom&iacute;a, ya que la delimitaci&oacute;n de sus fronteras, en realidad, no se sostiene firmemente cuando observamos, por ejemplo, la tendencia de los poderes institucionales a normar los aspectos m&aacute;s privados e &iacute;ntimos de la vida social y c&oacute;mo esta situaci&oacute;n resulta crucial para reproducir las subordinaciones en la vida toda, incluyendo la esfera p&uacute;blica. El cuerpo de las mujeres es la nota m&aacute;s evidente al respecto: el control de la sexualidad y la reproducci&oacute;n es otro hecho de vieja data que, ciertamente, se transforma en el tiempo y el espacio, pero que se mantiene con una fuerza poderosa sobre el ser femenino. El &aacute;mbito familiar y las relaciones que en &eacute;l imperan es una nota m&aacute;s, aunque no siempre evidente: el <i>deber ser</i> para hombres y mujeres resulta ser igualmente de competencia institucional en todos los niveles. Y as&iacute;, d&iacute;a a d&iacute;a, todas y todos reproducimos costumbres y tradiciones que nos colocan a las mujeres en posiciones desventajosas, de ah&iacute; que las luchas expl&iacute;citas contra la internalizaci&oacute;n de las subordinaciones de g&eacute;nero est&eacute;n cobrando tanta importancia en la actualidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s de un sentido tiene, no obstante, la esfera p&uacute;blica y lo p&uacute;blico. La fil&oacute;sofa Nora Rabotnikof ha mostrado que hay, por lo menos, tres sentidos al respecto. Uno es referido a lo p&uacute;blico como lo com&uacute;n y lo general, en oposici&oacute;n a lo individual y lo particular: algo es de inter&eacute;s o de utilidad com&uacute;n a todos los miembros de la comunidad. Un segundo sentido ata&ntilde;e a lo p&uacute;blico en contraposici&oacute;n a lo oculto: alguna cuesti&oacute;n es conocida o sabida; puede hacer referencia a la dimensi&oacute;n privada, no com&uacute;n ni general, pero que es manifiesta. Y un tercer sentido alude a lo p&uacute;blico como lo abierto en contraposici&oacute;n a lo cerrado: las plazas y los lugares p&uacute;blicos. Desde las preocupaciones feministas &#151;expl&iacute;citas o no&#151; la pregunta formulada por esta &uacute;ltima autora cobra una relevancia evidente: "&iquest;Hubo, hay o puede haber un lugar donde lo com&uacute;n y lo general coincidan con lo manifiesto, y que al mismo tiempo sea accesible para todos?".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lucha feminista podr&iacute;a resumirse entonces as&iacute;: tomar, arrebatar, hacer suyos los lugares p&uacute;blicos tradicionalmente ocupados por los hombres, lo que podemos llamar las esferas p&uacute;blicas donde se toman decisiones, con el objetivo manifiesto de hacer de la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero y, por tanto, de la lucha contra el mismo, un inter&eacute;s com&uacute;n y general. Emprender as&iacute; diversas estrategias que supriman las subordinaciones de g&eacute;nero internalizadas en todos los &aacute;mbitos de la sociedad, no s&oacute;lo en la <i>res p&uacute;blica,</i> constituir&iacute;a el resultado ideal. Hablamos de la b&uacute;squeda y conquista de la igualdad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No ha sido f&aacute;cil, en cualquier caso, la incursi&oacute;n de las mujeres en lo p&uacute;blico. N&oacute;tese c&oacute;mo el lenguaje mismo es expresi&oacute;n genuina de aquellas subordinaciones de g&eacute;nero que internalizamos de manera <i>natural:</i> un hombre p&uacute;blico alude al pol&iacute;tico o al ser cuya vida es sabida por todos, no oculta, pero que no comporta connotaci&oacute;n negativa alguna. Hablar de una <i>mujer p&uacute;blica,</i> todav&iacute;a hasta hace poco, alud&iacute;a en cambio a la deshonra, a la desnudez femenina frente a la mirada de todos, reducida as&iacute; al ser, al objeto que todos pueden desear y poseer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las contribuciones acad&eacute;micas en este n&uacute;mero de <i>LiminaR</i> &#151;particularmente interesado en una mirada universal, como ya puede verse&#151; nos dan muestras de diferentes incursiones femeninas en lo p&uacute;blico, as&iacute; como de distintas maneras de concebirlo y afrontarlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beatriz Hern&aacute;ndez analiza el patronazgo femenino sobre las artes que se ejerci&oacute; a lo largo de los siglos medievales. Y pese a que dicha pr&aacute;ctica se ha justificado como casi naturalmente vinculada a lo femenino, signific&oacute; una posibilidad de incidencia de las "buenas mujeres" que, si bien aparecen sujetas a los condicionamientos amorosos, reflejan la posibilidad de representar y mantener eficazmente el poder por s&iacute; mismas. La capacidad de gesti&oacute;n cultural de las damas de la corte inglesa que la autora analiza queda constatada por su implicaci&oacute;n en la promoci&oacute;n y protecci&oacute;n a grandes maestros de la literatura universal como Geoffrey Chaucer. Como la autora se&ntilde;ala: esta persistencia dice mucho sobre los reductos de poder que estas damas iban acotando y sobre el tipo de literatura que estos c&iacute;rculos consumir&iacute;an a partir de una selecci&oacute;n femenina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un an&aacute;lisis contempor&aacute;neo, Alejandra Galindo busca esclarecer c&oacute;mo la mujer saudita ha aprovechado dos momentos hist&oacute;ricos, a saber, la invasi&oacute;n de Irak a Kuwait (1990&#150;1991) y los eventos relacionados con el ya hist&oacute;rico 11 de septiembre, cuando ocurri&oacute; el ataque a las torres gemelas en New York, para que su voz sea escuchada por la sociedad y el gobierno de Arabia Saudita. Algunas mujeres sauditas &#151;todav&iacute;a una minor&iacute;a&#151; est&aacute;n luchando por acceder a la ciudadan&iacute;a que se les ha negado y la autora se ocupa de analizar algunas de las estrategias utilizadas por aqu&eacute;llas, para lo cual distingue acertadamente entre los intereses pr&aacute;cticos y los intereses estrat&eacute;gicos de g&eacute;nero. No deja de sorprender que en pleno siglo XXI, en Arabia Saudita las mujeres no puedan ejercer el derecho al voto y que, por mencionar otro dato, no puedan conducir autom&oacute;viles. Finalmente, como su autora se&ntilde;ala, el an&aacute;lisis ofrece un serio cuestionamiento de las concepciones occidentalizadas de ciudadan&iacute;a que no alcanzan a visualizar los matices y las particularidades de los pa&iacute;ses en desarrollo. A&ntilde;adir&iacute;amos nosotras que muchas veces tales concepciones ni siquiera se interesan por saber o reconocer que existen situaciones distintas a Occidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">N&eacute;lida Bonaccorsi y Carmen Reybet se proponen analizar los discursos feministas referentes a la sexualidad y los derechos reproductivos que circulan tanto en el campo te&oacute;rico como en las normativas dictadas en un &aacute;mbito provincial de Argentina. Las autoras toman el caso particular de la provincia de Neuqu&eacute;n, donde la conformaci&oacute;n de una masa cr&iacute;tica de sectores medios con ideas progresistas la hace ser un f&eacute;rreo lugar de defensa de los derechos humanos y, desde la re&#150;democratizaci&oacute;n del pa&iacute;s, se expres&oacute; en el surgimiento de distintas agrupaciones sociales constituidas en torno a la defensa de los derechos humanos, de los pueblos originarios, de los derechos de las mujeres, de los derechos de la ni&ntilde;ez y la adolescencia, entre otros. Espec&iacute;ficamente, las autoras analizan la ley referente a la salud sexual y reproductiva de 1997 aprobada en dicha provincia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, en esta secci&oacute;n tem&aacute;tica M&oacute;nica In&eacute;s Cejas nos ofrece otro caso m&aacute;s que poco conocemos en estas latitudes. La autora aborda el tema de la ciudadanizaci&oacute;n de las mujeres sudafricanas luego de m&aacute;s diez a&ntilde;os de transici&oacute;n democr&aacute;tica. A partir del caso concreto de la organizaci&oacute;n no gubernamental G&eacute;nero y Comercio en &Aacute;frica, una red feminista con sede en Johannesburg, que critica la falta de pol&iacute;ticas gubernamentales concretas para mejorar las condiciones de vida de las mujeres, analiza c&oacute;mo se est&aacute; poniendo en el debate p&uacute;blico post <i>apartheid</i> la necesidad de una ciudadan&iacute;a que debe <i>generizarse,</i> es decir, incluir en su formulaci&oacute;n el discurso de g&eacute;nero. En esa exploraci&oacute;n que la autora lleva a cabo desde una perspectiva de g&eacute;nero, revela que el proceso de reconfiguraci&oacute;n del concepto de ciudadan&iacute;a post <i>apartheid</i> modela una ciudadan&iacute;a inclusiva, no racista y no sexista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte de la revista, la secci&oacute;n abierta, Carlos Antarami&aacute;n Salas aborda un tema poco conocido y con una perspectiva interesante al estudiar el proceso de construcci&oacute;n y recreaci&oacute;n de la identidad armenia en estos grupos exiliados, por la v&iacute;a de la conformaci&oacute;n de la figura del m&aacute;rtir. Recreaci&oacute;n que permiti&oacute; dar continuidad a una red de la imaginada comunidad dispersa y al mantenimiento de la identidad armenia en espacios de asimilaci&oacute;n. Aunado a ello, el autor llama la atenci&oacute;n sobre el papel de los partidos pol&iacute;ticos armenios en el exilio en esta construcci&oacute;n de identidad. Por medio de la rememoraci&oacute;n de los m&aacute;rtires (v&iacute;ctimas del genocidio y j&oacute;venes que se sacrifican en pr&aacute;cticas terroristas) convirtieron su uso en una estrategia a fin de dar un sentido pol&iacute;tico al combate por la causa armenia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva local, &Aacute;lvaro L&oacute;pez Lara y Mar&iacute;a Eugenia Reyes Ramos, realizan el an&aacute;lisis de las decisiones y estrategias de los actores pol&iacute;ticos en el estado de Chiapas, en torno al proceso de reforma constitucional para homologar el calendario electoral estatal con el federal. Como estudio de caso, los autores se proponen el congreso local del estado de Chiapas como ejemplo de la confrontaci&oacute;n de intereses de los poderes locales en el trabajo legislativo, lo cual les permiti&oacute; observar la complejidad de los mecanismos de reforma constitucional cuando el poder se encuentra disperso en diferentes esferas institucionales. Dentro de esta complejidad, una propuesta central del trabajo es enfocar el an&aacute;lisis en los jugadores con poder de veto y sus estrategias dominantes, como una forma de mostrar que el dise&ntilde;o institucional permite participar en las reformas constitucionales a actores sociales como los Ayuntamientos y la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Azucena Colatarci y Ricardo Vidal reflexionan acerca de las vinculaciones y desvinculaciones entre las devociones populares (canonizaciones populares) y el culto a los muertos en contextos sociales de tradici&oacute;n cat&oacute;lica; plantean que dichas devociones tienen su origen en el culto a los muertos de la Iglesia cat&oacute;lica, pero del que se escinden para erigirse en devociones con din&aacute;mica propia. La expresi&oacute;n religiosidad tradicional/popular adoptada en este trabajo da cuenta precisamente de diversas manifestaciones urbanas y rurales, producidas y reproducidas en el paisaje ritual, no sujetas ni normadas por instituci&oacute;n alguna, pero que guardan ciertas vinculaciones con el catolicismo oficial encarnada en la Iglesia. El material documental en el cual los autores basan su an&aacute;lisis corresponde al noroeste de Argentina y a La Habana, Cuba: las diversas instauraciones que se encuentran a la vera de los caminos y sus adyacencias, en el primer caso, y el cementerio argentino de San Salvador de Jujuy comparado con la Necr&oacute;polis cubana de Col&oacute;n. Los autores consideran que el cementerio tambi&eacute;n se puede apreciar en t&eacute;rminos de paisaje ritual ya que se advierten, en principio, actitudes que son la mera visita al lugar donde est&aacute; enterrado un ser querido (con la consiguiente ofrenda), como tambi&eacute;n el encendido de velas (en algunos casos) que connota un comportamiento ritual devocional; en ambos casos consideramos que se trata del culto familiar. Sin embargo, tambi&eacute;n en algunos cementerios se erigen espacios que dar&aacute;n por resultado el culto social en torno a alguna devoci&oacute;n popular surgida y escindida del contexto del culto a los muertos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Eugenia Anguiano T&eacute;llez presenta un trabajo panor&aacute;mico dedicado al territorio chiapaneco como espacio de migraci&oacute;n nacional e internacional. A pesar de que el fen&oacute;meno migratorio no es nuevo en la entidad, porque hist&oacute;ricamente se ha presentado, la intensidad y las formas de la migraci&oacute;n alcanzada en la &uacute;ltima d&eacute;cada es relevante. La autora muestra los intensos flujos de ingreso y salida de personas extranjeras en este estado fronterizo e identifica los circuitos migratorios en los que se mueven los propios chiapanecos. Ello le permite caracterizar a Chiapas, en la actualidad, como una entidad de atracci&oacute;n migratoria transfronteriza con intensa movilidad internacional y nacional, donde los desplazamientos no son exclusivos de migrantes sino tambi&eacute;n, y de forma importante, de trabajadores temporales. Este nuevo escenario en Chiapas lleva a la autora a llamar la atenci&oacute;n sobre la necesidad de enfrentar los retos que se presentan en torno a la pol&iacute;tica migratoria y las definiciones que a nivel estatal deber&aacute;n realizarse.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Oscar Mu&ntilde;oz Mor&aacute;n presenta una sugerente revisi&oacute;n sobre la noci&oacute;n <i>del salvaje, del b&aacute;rbaro</i> y su relaci&oacute;n con el elemento territorial en la antig&uuml;edad, la Edad Media y el Renacimiento. La concordancia de estas nociones occidentales con la representaci&oacute;n que elaboran los propios grupos originarios de Am&eacute;rica permitir&aacute; al autor reflexionar en torno a la idea del salvaje mediado por el concepto de distancia: la distancia cultural, es decir el salvaje como el que no pertenece a la misma cultura. Esto es, identifica en estas nociones un punto en com&uacute;n: el alejamiento territorial como una constante del alejamiento cultural entre las sociedades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Luisa de la Garza considera las tres pasiones primitivas se&ntilde;aladas por Thomas Hobbes en el estado de naturaleza &#151;la competencia, la desconfianza y el deseo de venganza&#151; para reflexionar sobre la situaci&oacute;n de miedo y violencia que se vive en el noroeste de M&eacute;xico. La autora se propone as&iacute; analizar los corridos cuyo prop&oacute;sito es el de ser cantados en p&uacute;blico y en vivo, de modo que los protagonistas sientan un reconocimiento capaz de compensar el riesgo que sus vidas corren. Se trata de corridos de "personaje", creados por encargo y no por iniciativa del trovador, su finalidad es de alguna manera difundir una determinada versi&oacute;n de los hechos. Los corridos son motivos de prestigio y pugna, de competitividad. Las historias de vida que retratan tales corridos "de amistad" evocan a Hobbes y su estado de naturaleza, donde hay una situaci&oacute;n de guerra de todos contra todos, donde la amenaza siempre est&aacute; presente y lo &uacute;nico seguro es la muerte violenta. "La envidia" forma parte del repertorio explicativo de tales muertes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, Mar&iacute;a del Carmen Pe&ntilde;a Cuando discute la noci&oacute;n de interpretaci&oacute;n en el campo de las ciencias sociales, en el terreno de la investigaci&oacute;n de corte cualitativo. La autora reflexiona sobre un tema evidentemente complejo y controversial que tiene que ver con "la verdad", el proceso de construcci&oacute;n de conocimiento y de sentido en estas ciencias que nacieron en el siglo XIX. Pe&ntilde;a Cuando se&ntilde;ala que ofrece una propuesta sobre el problema de la validaci&oacute;n sustentado en la reflexi&oacute;n sobre la interpretaci&oacute;n en ciencias sociales, partiendo de la relaci&oacute;n sujeto&#45;lenguaje y de la formulaci&oacute;n hipot&eacute;tica del sentido de un texto en t&eacute;rminos de los esquemas relacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n de Documentos, V&iacute;ctor Esponda Jimeno nos ofrece un peculiar registro del 9 de noviembre de 1882, misiva en la que 28 personas de la Finca el Sa&uacute;z afirmaron haber visto "un c&iacute;rculo de colores que en medio mostraba una imagen". Esa finca, seg&uacute;n se reporta a finales del XIX, pertenec&iacute;a a la jurisdicci&oacute;n del partido de Osumacinta y m&aacute;s concretamente a la cabecera San Vicente Ferrer Copainal&aacute;, en plena regi&oacute;n zoque. Los habitantes dan conocimiento de esa observaci&oacute;n en una misiva dirigida al cura de Copainal&aacute;, se&ntilde;alando que lo vieron "en el lugar de la tejer&iacute;a de esta finca...y lista de las personas que vieron tal objeto y que dan fe, no firmando porque por casualidad nadie sabe y s&oacute;lo lo hace el se&ntilde;or don Francisco Hidalgo que es el &uacute;nico que sabe firmar". El historiador V&iacute;ctor Esponda se&ntilde;ala que el <i>aparicionismo</i> en M&eacute;xico es un fen&oacute;meno psicosocial que nos ayuda a entender el <i>ethos,</i> la idiosincrasia e identidad nacionales, as&iacute; como tambi&eacute;n vislumbrar el manejo pol&iacute;tico que de estas manifestaciones se ha hecho. S&oacute;lo hay que recordar al respecto el caso de la Virgen de Guadalupe, "aparecida" al indio Juan Diego, un evento crucial en la historia y sociolog&iacute;a nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, In&eacute;s Castro Apreza presenta la rese&ntilde;a del libro de Mauricio Beuchot, <i>Interculturalidad y Derechos Humanos,</i> Daniel Villafuerte Sol&iacute;s rese&ntilde;a la revista <i>Cr&iacute;tica y emancipaci&oacute;n. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales</i> e Irma M&eacute;ndez de Hoyos y Tomislav Lendo Fuentes, el libro de Wayne Parsons, <i>Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas. Una introducci&oacute;n a la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica del an&aacute;lisis de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font><font face="verdana" size="2"><b>In&eacute;s Castro Apreza</b>    <br> 	CESMECA&#150;UNICACH</font></p>      ]]></body>
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