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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lealtades divididas: Camarillas y poder en México, 1913-1932]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jos&eacute; Alfredo G&oacute;mez Estrada, <i>Lealtades divididas. Camarillas y poder en M&eacute;xico, 1913&#45;1932</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Diana Lizbeth M&eacute;ndez Medina*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Instituto Mora/Universidad Aut&oacute;noma de Baja California, 2012, 279 p.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas&#45;Universidad Aut&oacute;noma de Baja California</i> * <a href="mailto:dlmm78@hotmail.com">dlmm78@hotmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estudios hist&oacute;ricos sobre la pol&iacute;tica durante la etapa posrevolucionaria en M&eacute;xico (1920&#45;1934) han avanzado lentamente. Entre la d&eacute;cada de 1980 y la primera d&eacute;cada del presente siglo se han publicado estudios biogr&aacute;ficos sobre &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n y Plutarco El&iacute;as Calles, &#151;las figuras pol&iacute;ticas dominantes del periodo&#151; asimismo han visto la luz an&aacute;lisis sobre las condiciones pol&iacute;ticas posteriores al asesinato de Obreg&oacute;n y el encumbramiento del "Jefe M&aacute;ximo", as&iacute; como estudios particulares sobre otras figuras militares del periodo &#151;Joaqu&iacute;n Amaro, Francisco R. Serrano y Aar&oacute;n S&aacute;enz&#151;, como una v&iacute;a de acercamiento a otros procesos, por ejemplo, la institucionalizaci&oacute;n del ej&eacute;rcito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos referidos no han logrado minar las afirmaciones que dominan la historiograf&iacute;a; una de ellas es sostener la existencia del grupo pol&iacute;tico de los sonorenses. Hasta ahora no se ha precisado qui&eacute;nes lo integraban, por qu&eacute; razones se mantuvieron juntos durante d&eacute;cadas o qu&eacute; factores motivaron los desacuerdos al interior del grupo, los cuales se convirtieron en levantamientos armados y pusieron en riesgo al fr&aacute;gil Estado mexicano en diferentes momentos durante la d&eacute;cada de 1920.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Alfredo G&oacute;mez Estrada se&ntilde;ala oportunamente en la introducci&oacute;n de su libro <i>Lealtades divididas. Camarillas y poder en M&eacute;xico, 1913&#45;1932,</i> la ausencia de un examen sobre el grupo de militares que asumieron el control de la presidencia a partir de 1920:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; el grupo en cuesti&oacute;n no ha tomado forma, mucho menos como un conglomerado de camarillas articuladas. A&uacute;n no se ha precisado la urdimbre de las relaciones institucionales y personales que lo configuraron y transformaron con el paso del tiempo. (p. 15)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Guiado por el inter&eacute;s inicial de reconstruir la trayectoria empresarial de Abelardo L. Rodr&iacute;guez, cuyo enriquecimiento examin&oacute; en el libro <i>Gobierno y casinos: el origen de la riqueza de Abelardo L. Rodr&iacute;guez,</i> publicado en 2002 y reeditado en 2007, G&oacute;mez Estrada se adentra en el estudio del grupo de los sonorenses y sigue las relaciones establecidas por Rodr&iacute;guez con miembros de dicho grupo. En <i>Lealtades divididas...</i> reconstruye sus v&iacute;nculos con &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n y Plutarco El&iacute;as Calles, los conocidos l&iacute;deres del grupo de los sonorenses; de igual manera, identifica y sigue las relaciones de Abelardo Rodr&iacute;guez con Jos&eacute; Mar&iacute;a Tapia, Juan R. Platt y Francisco Javier Gaxiola Zendejas, miembros del mismo grupo, pero ausentes en la historiograf&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de otros estudios hist&oacute;ricos en los que se han descrito estos v&iacute;nculos, G&oacute;mez Estrada explica la relevancia de las relaciones entre los miembros del grupo a partir del uso del t&eacute;rmino <i>camarilla,</i> retomado de la teor&iacute;a de las &eacute;lites. Las camarillas son unidades b&aacute;sicas que en conjunto integran una &eacute;lite; son grupos peque&ntilde;os unidos por relaciones densas, en los cuales hay un l&iacute;der que desempe&ntilde;a el papel de mentor y atrae a los otros. La relaci&oacute;n del l&iacute;der de la camarilla con el resto de los integrantes es semejante a una relaci&oacute;n clientelar (p. 11).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho concepto le permite a G&oacute;mez Estrada situar a Abelardo L. Rodr&iacute;guez como parte del grupo de los sonorenses, con fuertes relaciones con Obreg&oacute;n y Calles, al igual que con Platt, Tapia y Gaxiola Zendejas; los disc&iacute;pulos de Rodr&iacute;guez tambi&eacute;n lo fueron de Obreg&oacute;n y Calles. El autor afirma que estos individuos integran una camarilla y lo demuestra a lo largo de los cinco cap&iacute;tulos de su libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El paisanaje y la amistad fueron los nexos iniciales entre los miembros de la camarilla, pero el intercambio de favores y recompensas entre l&iacute;der y disc&iacute;pulos los transform&oacute; en fuertes lazos de lealtad. G&oacute;mez Estrada muestra emp&iacute;ricamente las recompensas que los disc&iacute;pulos recib&iacute;an de su mentor y c&oacute;mo actuaban en momentos cr&iacute;ticos para el l&iacute;der, en la vida privada y en el &aacute;mbito p&uacute;blico. En este sentido, es ilustrativa la respuesta inmediata de Rodr&iacute;guez a la solicitud de Plutarco El&iacute;as Calles para enfrentar la rebeli&oacute;n de Adolfo de la Huerta; de acuerdo con G&oacute;mez Estrada, Abelardo L. Rodr&iacute;guez, jefe de operaciones militares y gobernador del Distrito Norte de Baja California, puso 100 000 pesos a su disposici&oacute;n. Con el objetivo de obtener m&aacute;s recursos para combatir a de la Huerta; Obreg&oacute;n acept&oacute; la petici&oacute;n de Rodr&iacute;guez de mantener abiertos los casinos del Distrito Norte. La colaboraci&oacute;n de Rodr&iacute;guez contra esta rebeli&oacute;n le trajo como recompensa la libertad, otorgada por Obreg&oacute;n, para aprovechar las ganancias del auge del juego en ese distrito y acumular capital (p. 95).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La utilizaci&oacute;n del concepto <i>camarilla</i> por parte del autor brinda un enfoque anal&iacute;tico novedoso sobre las relaciones y actividades de los sonorenses como grupo. En general, sus actos p&uacute;blicos han sido juzgados como corruptos, sin embargo, no hab&iacute;an sido documentados ni examinados de manera sistem&aacute;tica. El an&aacute;lisis realizado por G&oacute;mez Estrada en <i>Lealtades divididas...</i> permite entender las razones personales e institucionales de tales acciones. El autor afirma:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los miembros de la camarilla objeto de estudio tuvieron or&iacute;genes culturales, de clase y territoriales similares y sostuvieron relaciones de amistad y de parentesco ritual, actuaron de manera concertada en la consecuci&oacute;n de prop&oacute;sitos institucionales y personales afines: ascenso en sus carreras militares y pol&iacute;ticas, conservaci&oacute;n de cargos en dependencias estatales, enriquecimiento individual y creaci&oacute;n de empresas, pero tambi&eacute;n en la reconstrucci&oacute;n y el fortalecimiento del Estado pues no fueron s&oacute;lo hombres de negocios guiados por el lucro y el beneficio personal, tambi&eacute;n tuvieron ideales e impulsaron proyectos sociales, econ&oacute;micos y culturales. (p. 17)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero pertinente subrayar la &uacute;ltima parte de esta afirmaci&oacute;n. La consecuci&oacute;n de objetivos personales estaba estrechamente unida a la urgencia de edificar y mantener una estructura institucional para el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En mi opini&oacute;n, es muy importante no perder de vista el contexto en que actuaron estos individuos, con saldos sociales y materiales pendientes de la lucha revolucionaria, para entender los retos que enfrentaron como &eacute;lite de Estado &#151;revueltas armadas, d&eacute;ficit presupuestal, exigencias de diferentes grupos sociales, analfabetismo, atraso agr&iacute;cola, falta de capital para inversiones, entre otros&#151; y que tuvieron que resolver con estrategias r&aacute;pidas y eficaces. Dichas exigencias conformaron el escenario en el que actu&oacute; la camarilla. El autor delinea de manera adecuada este contexto, sin abrumar al lector con descripciones innecesarias, sino anotando la informaci&oacute;n que abreva al conocimiento sobre las circunstancias en que se mueve la camarilla y que permite entender su proceder. De igual manera, documenta decisiones por parte del l&iacute;der de la camarilla con el evidente prop&oacute;sito de formar un patrimonio personal y/o beneficiar a particulares, pero tambi&eacute;n con la intenci&oacute;n de favorecer a diferentes grupos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante el proceder de los l&iacute;deres de la camarilla como gobernantes promotores de iniciativas productivas y, al mismo tiempo, &aacute;vidos de ascender econ&oacute;micamente, G&oacute;mez Estrada deja abierta la pregunta sobre cu&aacute;les son los l&iacute;mites entre los intereses del gobernante y del empresario; cuestionamiento sugerente para reflexionar sobre el ambiente pol&iacute;tico posrevolucionario y contempor&aacute;neo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el seguimiento de la camarilla realizado por G&oacute;mez Estrada aporta nueva informaci&oacute;n sobre la carrera militar, el desempe&ntilde;o como funcionarios p&uacute;blicos y rasgos de la vida privada de Abelardo L. Rodr&iacute;guez y Pascual Ortiz Rubio, ambos relegados en la historiograf&iacute;a. A lo largo del libro observamos el ascenso militar, pol&iacute;tico y empresarial de Rodr&iacute;guez, derivado de las recompensas otorgadas por Obreg&oacute;n y el "Jefe M&aacute;ximo", hacia quienes mantuvo una lealtad inquebrantable, les provey&oacute; dinero y los respald&oacute; en momentos de crisis.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/sh/v16n31/a8f.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, es interesante la presentaci&oacute;n del denostado Pascual Ortiz Rubio como l&iacute;der de una camarilla que hizo tambalear a la de Calles y Rodr&iacute;guez en b&uacute;squeda del control de los garitos y las casas de cita en el Distrito Norte de Baja California. El an&aacute;lisis de las camarillas de la &eacute;lite de Estado y sus conflictos traza una nueva v&iacute;a de estudio de los gobiernos del llamado Maximato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de ahondar en la trayectoria de Rodr&iacute;guez y Ortiz Rubio, el autor rescata del anonimato a personajes considerados de segundo orden, tales como: Jos&eacute; Mar&iacute;a Tapia, Juan Rodolfo Platt y Francisco Javier Gaxiola Zendejas. Estos individuos divid&iacute;an sus lealtades entre Rodr&iacute;guez, Calles y Obreg&oacute;n, a quienes deb&iacute;an su ascenso como militares y su participaci&oacute;n en el servicio p&uacute;blico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque propuesto en <i>Lealtades divididas...</i> deja de manifiesto la relevancia de estos individuos en el ascenso pol&iacute;tico y personal de los l&iacute;deres, as&iacute; como su permanencia en un sitio prominente. De esta manera, G&oacute;mez Estrada demuestra que la omnipotencia de &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n o Plutarco El&iacute;as Calles descansaba en la solidez de la camarilla. A&uacute;n est&aacute;n pendientes estudios sobre otros personajes pertenecientes a la &eacute;lite del Estado posrevolucionario, por ejemplo: Luis L. Le&oacute;n, Manuel P&eacute;rez Trevi&ntilde;o, Jos&eacute; Manuel Puig Casauranc, Alberto J. Pani y Luis Montes de Oca, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, el lector encontrar&aacute; en <i>Lealtades divididas...</i> una perspectiva anal&iacute;tica novedosa en torno al grupo pol&iacute;tico de los sonorenses, donde el autor moldea adecuadamente los conceptos al momento hist&oacute;rico que examina. Asimismo, hallar&aacute; un texto &aacute;gil, atractivo para un p&uacute;blico amplio, con informaci&oacute;n e interpretaciones nuevas, sustentadas en evidencias emp&iacute;ricas que reflejan la acuciosa investigaci&oacute;n y el reflexivo an&aacute;lisis hecho por Jos&eacute; Alfredo G&oacute;mez Estrada. Esta obra es una mirada refrescante en la historiograf&iacute;a de la posrevoluci&oacute;n y una invitaci&oacute;n a realizar nuevas investigaciones.</font></p>      ]]></body>
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