<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1665-4420</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Signos históricos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Sig. his]]></abbrev-journal-title>
<issn>1665-4420</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[UAM, Unidad Iztapalapa, División de Ciencias Sociales y Humanidades]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1665-44202009000200006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El péndulo marítimo-mercantil en el Atlántico novohispano (1798-1825). Comercio libre, circuitos de intercambio, exportaciones e importaciones]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Flores Clair]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Antropología e Historia Dirección de Estudios Históricos ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>11</volume>
<numero>22</numero>
<fpage>178</fpage>
<lpage>182</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-44202009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1665-44202009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1665-44202009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mario Trujillo Bolio, <i>El p&eacute;ndulo mar&iacute;timo&#150;mercantil en el Atl&aacute;ntico novohispano (1798&#150;1825). Comercio libre, circuitos de intercambio, exportaciones e importaciones</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Flores Clair*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Publicaciones de la Casa Chata/Universidad de C&aacute;diz, 2009.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Direcci&oacute;n de Estudios Hist&oacute;ricos&#150;Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia</i>. *<a href="mailto:elgambusino@gmail.com">elgambusino@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Mario Trujillo Bolio abandon&oacute; la industria textil rodeada de volcanes, empresarios aburguesados y maquinas ruidosas, y se dirigi&oacute; al mar, con clima m&aacute;s calido, pero inevitables temporadas de vientos huracanados. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha empe&ntilde;ado en estudiar los problemas que rodean al Golfo de M&eacute;xico.<sup><a href="#notas">1</a></sup> La importancia del tema es incuestionable; de manera breve puede decirse que por nuestros puertos del Atl&aacute;ntico han transitado durante siglos, de manera ininterrumpida, mercanc&iacute;as y personas. Ah&iacute; se levant&oacute; el principal puente con Occidente, que desde entonces se convirti&oacute; en una esperanza de bienestar, lugar donde anta&ntilde;o se generaron enormes riquezas y, sobre todo en los a&ntilde;os de guerra, se convirti&oacute; en un punto neur&aacute;lgico para resolver los conflictos. El resto del territorio tiene tal comuni&oacute;n con esta geograf&iacute;a que pueblos y ciudades aceptaron la din&aacute;mica que les imprimi&oacute;. Trujillo Bolio encontr&oacute; en las "llanuras l&iacute;quidas del mediterr&aacute;neo", como le llama Fernand Braudel,<sup><a href="#notas">2</a></sup> esa unidad econ&oacute;mica que constitu&iacute;an nuestras estructuras, que nos han distinguido a lo largo de nuestra historia. En este sentido, el <i>Atl&aacute;ntico novohispano</i> resulta imprescindible para comprender el devenir de nuestra sociedad y, de manera por dem&aacute;s contundente, desentra&ntilde;ar los misterios de la vida econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo, Trujillo Bolio pretende rendir cuentas acerca de dos objetivos de suma importancia. En primer lugar, evaluar la importaci&oacute;n y exportaci&oacute;n de mercanc&iacute;as en una coyuntura vital para nuestra historia y, en segundo, aportar nuevos elementos de an&aacute;lisis para una mayor comprensi&oacute;n respecto al derrumbe del imperio espa&ntilde;ol. Perm&iacute;tanme insistir que el periodo elegido, 1798 a 1825, es muy relevante por varias razones, m&aacute;s all&aacute; de las celebraciones del bicentenario. Cubre un vac&iacute;o historiogr&aacute;fico de enorme importancia. Los estudios de historia pol&iacute;tica, en nuestro pa&iacute;s, de manera autom&aacute;tica le atribuyen las causas del conflicto social al mal estado de la econom&iacute;a, en otras palabras, a la pobreza de la poblaci&oacute;n. Sin embargo, en <i>El p&eacute;ndulo mar&iacute;timo&#150;mercantil</i> podemos encontrar una idea muy distinta: el comercio, a pesar de la guerra, contin&uacute;o con su actividad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los m&eacute;ritos del libro es el esfuerzo del autor por recopilar, uniformar y dar cuerpo a una serie de fuentes muy dispersas sobre el periodo. Reunir datos estad&iacute;sticos sobre tiempos revueltos no es una tarea sencilla. Gracias al trabajo de Mario Trujillo, los lectores podemos embarcarnos en la fragata portuguesa <i>Coraz&oacute;n de Mar&iacute;a,</i> en la corbeta <i>Mar&iacute;a Josefa</i> alias <i>La Estrella</i> o pasear en el nav&iacute;o de guerra <i>San Justo,</i> el cual se encontraba artillado con 74 ca&ntilde;ones. De todos estos nav&iacute;os se puede conocer con detalle su carga de importaci&oacute;n y exportaci&oacute;n, la ruta seguida y, en ocasiones, hasta su destino. En general, se sabe bien que el comercio no s&oacute;lo es una actividad de pesos y centavos, el intercambio de mercanc&iacute;as propicia la interacci&oacute;n de una serie de pr&aacute;cticas culturales que han consolidado nuestra identidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe hacer menci&oacute;n de que durante el reinado de Carlos III, los desproporcionados gastos de defensa militar generaron las condiciones para implantar el "libre comercio" con los puertos americanos, despu&eacute;s de m&aacute;s de dos siglos de un estricto monopolio, aunque con importantes fisuras, causadas por sus enemigos eternos, Francia e Inglaterra. En estas condiciones, el dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica de la Real Hacienda se centr&oacute; en aumentar el flujo del oro y la plata e incrementar la recaudaci&oacute;n fiscal. (Una pol&iacute;tica que considero m&aacute;s bien de saqueo a diferencia de lo que opinan los historiadores que conciben a las reformas borb&oacute;nicas como una palanca de desarrollo.) A partir de 1765 se implement&oacute; el "libre comercio" (se ratific&oacute; en 1778), las rutas mar&iacute;timas se multiplicaron, al permitir que otros puertos espa&ntilde;oles se incorporaran a la carrera a Indias y al habilitar nuevos puertos americanos, como Campeche y Yucat&aacute;n. Distintos estudios dedicados a evaluar la pol&iacute;tica <i>libre cambista</i> vislumbran resultados poco alentadores para los intereses de la Corona; coinciden en el hecho de que el tr&aacute;fico se multiplic&oacute; y los beneficios fueron acumulados por un sinn&uacute;mero de particulares, pero en t&eacute;rminos <i>macroecon&oacute;micos.</i> Como afirma Gonzalo Anes s&oacute;lo fueron "peque&ntilde;os guijarros arrojados a un estanque, sin que el suave movimiento de las aguas pudieran modificar su nivel".<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es sorprendente el tipo y valor de las mercanc&iacute;as que las tierras americanas exportaban, entre otras, los tintes, aquellos que le quitaron para siempre el color gris a Europa; la pintaron de <i>escarlata</i> con la grana cochinilla, producida, principalmente, en las nopaleras de Oaxaca. Ya desde entonces, los antiguos mayas conoc&iacute;an las ventajas del <i>palo de tinte</i> o <i>palo negro</i> como se le conoc&iacute;a. Dicho tinte adquiri&oacute; tanta notoriedad en los mercados europeos que provoc&oacute; un conflicto de gran importancia entre espa&ntilde;oles e ingleses: los brit&aacute;nicos establecieron una cabeza de playa para su explotaci&oacute;n en nuestro territorio. Ese tinte era muy apreciado porque lo mismo te&ntilde;&iacute;a el algod&oacute;n que la seda, ya fuera de negro, amarillo, rojo, violeta y hasta morado. Asimismo, el <i>azul intenso</i> del a&ntilde;il se obten&iacute;a de un arbusto; la preparaci&oacute;n estaba lejos de ser una operaci&oacute;n sencilla, las hojas se dejaban macerar para que el colorante se concentrara hasta llegar a formar <i>panes</i> con el fin de facilitar su transportaci&oacute;n y posterior comercializaci&oacute;n europea. Para recalcar la importancia de los tintes durante las luchas cruentas de la Independencia, Mario Trujillo afirma que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; los cargamentos de tinte se trasladaron cada vez en barcos de guerra, por la ruta Veracruz&#150;La Habana&#150;C&aacute;diz, o bien desde Veracruz a los puertos de Vigo, Santander y Barcelona. Tambi&eacute;n hubo un caso extraordinario, que llev&oacute; gran cantidad de grana para Europa del norte por la ruta Veracruz&#150;Hamburgo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los apartados m&aacute;s significativos del libro podr&iacute;a ser la exportaci&oacute;n de plata y oro, en otras palabras el transporte del dinero; como dir&iacute;a Carlos Marichal, "la primera mercanc&iacute;a globalizada" que permiti&oacute; la integraci&oacute;n del mercado de metales preciosos a nivel mundial. A lo largo del tiempo, el dinero americano gan&oacute; la confianza y corr&iacute;a por todos los rincones del mundo; se elaboraba con metales de alta ley y su presentaci&oacute;n, de manera simult&aacute;nea, era un medio de pago y una mercanc&iacute;a. La Corona espa&ntilde;ola, a pesar de que exist&iacute;an otros medios de pago, desde el descubrimiento de los territorios americanos, se vio presionada por sus acreedores para cumplir sus compromisos en met&aacute;lico, el cual abastec&iacute;a la demanda en las <i>cecas</i> europeas y de oriente. La Corona fue la principal exportadora de dinero, pero, como se muestra en <i>El p&eacute;ndulo mar&iacute;timo&#150;mercantil,</i> los comerciantes afincados a ambos lados del mar se llevaban la tajada del le&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El circuito comercial entre las Minas&#150;Casa de Moneda&#150;Veracruz, para su traslado a los puertos europeos y, posteriormente, norteamericanos era muy arduo y lleno de tropiezos. Para cumplir cada una de las etapas exist&iacute;a una amplia red de <i>agentes comerciales</i> que hac&iacute;an posible que el transporte del dinero se cumpliera sin sobresaltos. La Corona y los particulares cuidaban hasta el m&iacute;nimo detalle: durante el embalaje colocaban las monedas, de diversa denominaci&oacute;n, en talegos, bolsas de lona o algunas veces con pieles muy bien curtidas como los cordobanes. Despu&eacute;s, las monedas se acomodaban en cajas de madera, algunas de ellas se forraban con pieles burdas de baqueta. Las cajas del dinero del rey se marcaban con el escudo de las armas reales. Los m&aacute;s precavidos le anexaban boyas a las cajas para protegerse del naufragio, con lo que se evitaba que las monedas fueran a parar al fondo del mar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El transporte de grandes cantidades representaba enormes costos. Por ejemplo, aquel particular que quisiera transportar un mill&oacute;n de pesos, de la Ciudad de M&eacute;xico a Veracruz, ten&iacute;a que transportar 27 027 kilogramos. Sin pensar en los malos caminos, ten&iacute;a que contratar una recua de m&aacute;s de 200 mulas, pues cada una de ellas ten&iacute;a una capacidad de arrastre de trece arrobas, el equivalente a 5 mil pesos. El viaje pod&iacute;a durar una semana o m&aacute;s, dependiendo de una serie de factores impredecibles. El transporte deb&iacute;a estar sincronizado como maquinaria de reloj, cualquier retraso modificaba las condiciones de los negocios y casi siempre repercut&iacute;a con mayores gastos y castigo con m&aacute;s altos intereses. Exist&iacute;an compa&ntilde;&iacute;as de seguros que daban m&aacute;s tranquilidad a los usuarios, pero las primas que se pagaban eran caras; los permisos de circulaci&oacute;n llegaban a venderse o se cobraba un porcentaje extra sobre la cantidad transportada. Muchos de los particulares se arriesgaban y evitaban desembolsar estos gastos. Por esa raz&oacute;n, en los rescates de los naufragios, generalmente, se han localizado mayores cantidades de dinero que el registrado de manera oficial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como todo buen libro, <i>El p&eacute;ndulo mar&iacute;timo&#150;mercantil</i> abre una serie de interrogantes para futuras investigaciones, los lectores encontraran en los anexos valiosa informaci&oacute;n acerca de precios de variadas mercanc&iacute;as tan &uacute;tiles para posibles comparaciones de mercados. Asimismo se resalta la exportaci&oacute;n de metales industriales, aquellos que no s&oacute;lo sirvieron para abastecer la industria b&eacute;lica de la Corona, sino tambi&eacute;n encontraron m&uacute;ltiples usos en la vida cotidiana y, en un futuro inmediato, se convirtieron en la salvaci&oacute;n de la industria minera. Tambi&eacute;n se subraya la comercializaci&oacute;n de los tintes, el apreciado cacao, el az&uacute;car, la vainilla y la insustituible pimienta en la mesa. Es muy extensa la variedad de los productos de importaci&oacute;n y se describen con lujo de detalle.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero basta decir que en un estudio reciente se muestra que el intercambio de mercanc&iacute;as entre M&eacute;xico y Espa&ntilde;a contin&uacute;a, casi sin interrupci&oacute;n.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Espa&ntilde;a representa el principal pa&iacute;s con que comerciamos en la Uni&oacute;n Europea; en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, casi siempre nuestras exportaciones rebasan a las importaciones. Los productos espa&ntilde;oles siguen inundando nuestros ultramarinos y diversas &aacute;reas productivas. Y los empresarios mexicanos se tardaron casi cinco siglos en convencer a los consumidores espa&ntilde;oles de que las tortillas son buenas para la salud y ahora se venden en <i>El Corte Ingl&eacute;s.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Mario Trujillo Bolio, <i>El Golfo de M&eacute;xico en la centuria decimon&oacute;nica. Entornos geogr&aacute;ficos, formaci&oacute;n portuaria y configuraci&oacute;n mar&iacute;tima,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/Miguel &Aacute;ngel Porn&iacute;a/C&aacute;mara de Diputados, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9609353&pid=S1665-4420200900020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Fernand Braudel, <i>El Mediterr&aacute;neo y el mundo mediterr&aacute;neo en la &eacute;poca de Felipe II,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1989, p. 133.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9609355&pid=S1665-4420200900020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Gonzalo Anes y &Aacute;lvarez de Castrill&oacute;n, "La econom&iacute;a espa&ntilde;ola en el siglo XVIII", en Enrique Fuentes Quintana (dir.), <i>Econom&iacute;a y economistas espa&ntilde;oles, La Ilustraci&oacute;n,</i> vol. 3, Espa&ntilde;a, Fundaci&oacute;n de las Cajas de Ahorro Confederadas, 2000, p. 170.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9609357&pid=S1665-4420200900020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Manuel Monedo Pinedo y Amparo P&eacute;rez Calvete, "Relaciones econ&oacute;micas y comerciales entre Espa&ntilde;a y M&eacute;xico", en <i>Instituto de Comercio Exterior,</i> marzo&#150;abril, 2005, pp. 225&#150;237.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9609359&pid=S1665-4420200900020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Trujillo Bolio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mario]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Golfo de México en la centuria decimonónica. Entornos geográficos, formación portuaria y configuración marítima]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología SocialMiguel Ángel PorníaCámara de Diputados]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Braudel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernand]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>133</page-range><publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gonzalo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anes]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez de Castrillón]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La economía española en el siglo XVIII]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes Quintana]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economía y economistas españoles, La Ilustración]]></source>
<year>2000</year>
<volume>3</volume>
<page-range>170</page-range><publisher-name><![CDATA[Fundación de las Cajas de Ahorro Confederadas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Monedo Pinedo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Calvete]]></surname>
<given-names><![CDATA[Amparo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Relaciones económicas y comerciales entre España y México]]></article-title>
<collab>Instituto de Comercio Exterior</collab>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>marz</year>
<month>o-</month>
<day>ab</day>
<page-range>225-237</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
