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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ex&#45;libris</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Gonz&aacute;lez Salazar, Roque.<i> De Memoria</i></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Xicot&eacute;ncatl Mart&iacute;nez Ruiz</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n, 2012</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>De Memoria</i> es el t&iacute;tulo de un libro que resulta todo un hallazgo, un t&iacute;tulo que es en s&iacute; mismo invocaci&oacute;n pr&iacute;stina de Mnem&oacute;sine. Este es un texto donde las palabras son referencias personales e hist&oacute;ricas, propias y ajenas, cercanas pero que se alejan en perspectiva, como silencio en movimiento, para ser capturadas por la pluma de Roque Gonz&aacute;lez Salazar y as&iacute; quedar insertas en el tejido que construye un lapso de la historia de un pa&iacute;s y la vida de un hombre. El recuento de aconteceres no se reduce al ejercicio de la historia personal, tiene fechas, entramados de decisiones que construyen una historia cuyo sabor al final del bocado es una serie de preguntas m&aacute;s profundas que recorren el libro: &iquest;qu&eacute; es un ser humano sin su historia personal, sin ser consciente de su existencia en este mundo?, &iquest;qu&eacute; es un pa&iacute;s sin su memoria colectiva, sin un <i>istor,</i> sin un testigo de acontecimientos?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>De Memoria</i> es un trabajo que invita a la doble lectura. Por un lado, hay una historia inamovible de eventos que conciernen a un pa&iacute;s y su interacci&oacute;n con diversas naciones, por el otro, est&aacute; la b&uacute;squeda de una concreci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica de lo que est&aacute; ah&iacute;, disperso, brillando y alej&aacute;ndose simult&aacute;neamente. Esta es la b&uacute;squeda de un hombre que indaga al filo de los recuerdos, de los significados, de la perspectiva que otorga el presente respecto al tiempo hecho pasado y, al hacerlo, se arriesga a mirar qu&eacute; quedar&aacute; al final del entramado de esta complejidad llamada vida. Es as&iacute; que Roque Gonz&aacute;lez se vuelve un hortelano de la memoria que logra, pacientemente, cultivar los recuerdos e infunde sentido a cada vivencia, a cada recuerdo, como h&aacute;lito que otorga significado y vida a los pedazos de memoria dispuestos en todo momento a emerger y cobrar vida; que logran quitarnos las noches de descanso y dejar el insomnio como regalo. Cada recuerdo es un racimo de frutos asociados unos con otros, y Gonz&aacute;lez Salazar los evoca como actos irrepetibles, dispuestos a reencarnar en una prosa que resiste al tiempo y se objetiva en esta tinta, en este papel. El hortelano consuma su obra en doce cap&iacute;tulos, arrancando un pedazo de trascendencia a la ef&iacute;mera belleza de cada fruto; es as&iacute; que los cap&iacute;tulos presentan un periplo que inicia y termina en M&eacute;xico despu&eacute;s de recorrer diversos pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>De Memoria</i> es un documento hist&oacute;rico expresado en una narrativa de eventos diplom&aacute;ticos y de experiencias en espacios acad&eacute;micos, sin embargo, tambi&eacute;n trasciende las limitaciones de un relato hist&oacute;rico circunscrito a fechas espec&iacute;ficas debido a que el autor logra un di&aacute;logo con la naturaleza humana. Este es uno de los m&eacute;ritos del libro. En los primeros cap&iacute;tulos &#151;desde &lt;&lt;Mi caj&oacute;n de sastre&gt;&gt; hasta &lt;&lt;Vida universitaria&gt;&gt;&#151; se observa c&oacute;mo diversos eventos quedan entretejidos por este di&aacute;logo con lo m&aacute;s &iacute;ntimo de un ser humano. As&iacute;, cada recuerdo resiste a hundirse y perderse en la memoria por lo que el autor busca instaurarlos en una categor&iacute;a que es posibilidad pura: el presente. El presente del que hablamos es otorgar significado aqu&iacute;, es tener la posibilidad de reingresar a la biblioteca que es la memoria y suturar lo inamovible desde la visi&oacute;n de un diplom&aacute;tico mexicano que bajo la inspiraci&oacute;n &#151;quiz&aacute; inconsciente&#151; de Herodoto logra mostrar otro &aacute;ngulo de la historia del pa&iacute;s en el siglo XX. Hay un ejemplo de este esfuerzo en un pasaje donde Gonz&aacute;lez Salazar, despu&eacute;s de 60 a&ntilde;os, intenta recordar su discurso ante el Presidente Miguel Alem&aacute;n en 1952, un estudiante que agradec&iacute;a la decisi&oacute;n presidencial de ceder terrenos del Campo Militar a la Universidad de Nuevo Le&oacute;n para impulsar la expansi&oacute;n universitaria. Es mediante este pasaje que el lector tiene una vislumbre de la naturaleza del texto y la complejidad humana que emerge cuando nos volvemos un <i>istor</i> de nosotros mismos. A 60 a&ntilde;os de distancia el orador se ve a s&iacute; mismo en un tiempo suspendido buscando recordar su discurso. &Eacute;l es testigo de s&iacute; mismo, una imagen plena de silencio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; el texto se aleja de un mero recuento de fechas de la historia de M&eacute;xico para revelar una tensi&oacute;n entre lo que da sentido al tiempo personal que llamamos vida y el anhelo de trascendencia. Es decir, la tensi&oacute;n inherente entre la naturaleza humana y el hecho de lo que Unamuno vio con claridad y plasm&oacute; en <i>Del Sentimiento tr&aacute;gico de la vida:</i> no hay un miedo a la muerte sino a la idea de morir para siempre. Lo que reconcilia esta tensi&oacute;n es la peculiar &#151;y nada com&uacute;n&#151; experiencia de lograr instantes que anuncien algo de eternidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las vivencias narradas aun siendo personales son sociales. Estas son confluencia de eventos compartidos, dicen algo de momentos de coyuntura en la historia del siglo XX y, al mismo tiempo, revelan en retrospectiva el significado de las acciones de un hombre, el que narra, el que recuerda, el que hurga en el caj&oacute;n de sastre y, al hacerlo, construye sentidos que se renuevan en cada inicio y en cada ceniza: retrospectiva consciente de las decisiones tomadas. &lt;&lt;Par&iacute;s, prolongando mis ra&iacute;ces&gt;&gt; es el t&iacute;tulo de un cap&iacute;tulo donde hay un momento central de este periplo de eventos que hila el libro, el eje es la historia contempor&aacute;nea y, de nuevo, la revelaci&oacute;n de un acto &uacute;nico: indagar acerca de la naturaleza humana. Sin esto no habr&iacute;a posibilidad de hablar de una doble lectura. Gonz&aacute;lez Salazar lo hace a trav&eacute;s de sus dilemas, desde la visi&oacute;n de un internacionalista, desde sus decisiones enmarcadas en los amaneceres vistos que ti&ntilde;en inconscientemente la movilidad de un pa&iacute;s a otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los cap&iacute;tulos &lt;&lt;Par&iacute;s, prolongando mis ra&iacute;ces&gt;&gt; y &lt;&lt;Mosc&uacute; en carne propia&gt;&gt;, Roque Gonz&aacute;lez presenta, con un estilo impecable, un panorama anecd&oacute;tico de la visi&oacute;n de un soviet&oacute;logo en momentos de tensi&oacute;n pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica entre Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Adem&aacute;s de este c&uacute;mulo de an&eacute;cdotas asequibles ling&uuml;&iacute;sticamente para un p&uacute;blico general, hay un eje de relaciones que recorre ambos cap&iacute;tulos: el acad&eacute;mico&#45;intelectual. Los espacios acad&eacute;micos dan otra posibilidad a la vida diplom&aacute;tica de Gonz&aacute;lez Salazar. La docencia, la investigaci&oacute;n y una vida acad&eacute;mica plena tienen para el autor su centro de gravedad en El Colegio de M&eacute;xico y en uno de los pilares intelectuales de esta instituci&oacute;n: Daniel Cos&iacute;o Villegas. El Colegio de M&eacute;xico tiene su origen en la Casa de Espa&ntilde;a, creada en 1938 bajo el auspicio del presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas. Dos a&ntilde;os antes, en 1936, el Instituto Polit&eacute;cnico Nacional ve&iacute;a la luz gracias a la visi&oacute;n del mismo mandatario. Esta cercan&iacute;a de fechas pocas veces ha sido interpretada como el nacimiento de dos piezas necesarias en la configuraci&oacute;n de un proyecto de pa&iacute;s, y escasamente han sido analizadas con una visi&oacute;n prospectiva que fomente un di&aacute;logo continuo y colaborativo entre ambas instituciones de educaci&oacute;n. En 1940 se funda El Colegio de M&eacute;xico con el antecedente de la Casa de Espa&ntilde;a, hoy en d&iacute;a tanto el Instituto Polit&eacute;cnico Nacional como El Colegio de M&eacute;xico son referentes de posibilidad y gu&iacute;a para la vida acad&eacute;mica de M&eacute;xico; dos espacios consumados que hoy tendr&aacute;n que dialogar de una manera m&aacute;s cercana, integral y transdisciplinaria en un llamado similar al contexo que los origin&oacute;, esto es, la busqueda de mejoras sociales y la capacidad de atender problem&aacute;ticas actuales que fomenten el desarrollo tecnol&oacute;gico a la par del desarrollo humano. En sus or&iacute;genes El Colegio de M&eacute;xico tuvo la gu&iacute;a de dos grandes intelectos que inspiran de manera directa el entramado de los momentos m&aacute;s l&uacute;cidos que rescata la memoria de Roque Gonz&aacute;lez: Alfonso Reyes y Daniel Cos&iacute;o Villegas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en el cap&iacute;tulo &lt;&lt;Un giro hacia la diplomacia&gt;&gt; donde encontramos el fermento de un periodo cercano a cuatro d&eacute;cadas de vida diplom&aacute;tica de Gonz&aacute;lez Salazar, y el cual llega a su c&uacute;spide en 1988 con el decreto presidencial de Embajador Eminente del Servicio Exterior. El regreso a Mosc&uacute; en 1972 como Embajador le permite a Roque Gonz&aacute;lez coincidir con figuras que hoy integran nuestros libros de historia: el Sha de Ir&aacute;n, Salvador Allende, Fidel Castro y Nixon, entre otros. En diversos pasajes <i>De Memoria</i> describe escenarios de conflicto, los de una naci&oacute;n y los que ocurren en el campo subjetivo. Es as&iacute; que nuevamente identificamos dos terrenos donde se disputan estos conflictos: el diplom&aacute;tico y el personal. Las tensiones que se expresan son de alguien que comparte la idiosincrasia de cada &eacute;poca y es capaz de re&#45;significarla hasta el punto de revirar, hacer un alto y dar cabida a la inevitable nostalgia por las im&aacute;genes y el olor de cada &eacute;poca. Esta nostalgia &#151;por dem&aacute;s ben&eacute;fica&#151; le permite al autor indagar en las entra&ntilde;as de la memoria, los sentimientos y el coraz&oacute;n del ser humano. Al hacerlo, Gonz&aacute;lez Salazar lleva la experiencia diplom&aacute;tica tejida de nombres, personajes y lugares a una sucesi&oacute;n de adjetivos y adverbios que no es otra cosa sino el intento de capturar la temporalidad, el movimiento, la vida diluy&eacute;ndose antes de perderse en la memoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La coherencia de eventos y el recuento de im&aacute;genes alcanzan una sofisticada construcci&oacute;n de tiempos y espacios en el cap&iacute;tulo &lt;&lt;Mi Buenos Aires querido&gt;&gt;. Por un llamado presidencial, Gonz&aacute;lez Salazar va de Mosc&uacute; a Buenos Aires para asumir como Embajador de M&eacute;xico en Argentina. Figuras como Jos&eacute; Vasconcelos, Antonio Caso y Alfonso Reyes, entre otros, precedieron a Roque Gonz&aacute;lez en esa sede diplom&aacute;tica. El cap&iacute;tulo narra una parte central de la historia argentina del siglo XX siendo presidenta Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, un periodo de crisis politica y social que culmin&oacute; con un golpe militar. En medio de esta convulsi&oacute;n, el autor describe su interacci&oacute;n con quienes configuraron la literatura latinoamericana del siglo pasado, tal es el caso de Borges quien le dice a Gonz&aacute;lez Salazar algo que todo gobierno deber&iacute;a recordar siempre: &lt;&lt;Mire usted, me acabo de enterar que ayer se tom&oacute; el acuerdo de mejorar la imagen del gobierno. Me pregunto por qu&eacute; en vez de mejorar la imagen no mejoran la realidad&gt;&gt; (p.148). La suma de estos momentos de lucidez &#151;como el que Borges provee a Gonz&aacute;lez Salazar&#151; en medio de la oscuridad previa al golpe militar, otorga otra forma de mirar un lapso de la historia pol&iacute;tica y social de Am&eacute;rica Latina: la de los intelectuales y poetas que capturaron la identidad latinoamericana sin obnubilar la cr&iacute;tica a los sistemas pol&iacute;ticos. Un ejemplo de otra perspectiva hist&oacute;rica es la escena de asilados en la sede diplom&aacute;tica mexicana &#151;incluso el &aacute;tico se volvi&oacute; albergue&#151;, y Gonz&aacute;lez Salazar coordinando desde la log&iacute;stica elemental hasta los asuntos m&aacute;s complejos en este momento de crisis pol&iacute;tica en Argentina. Todo esto nos lleva a mirar una historia detr&aacute;s de los muros de la Embajada: escenas de familias salvadas en medio de la incertidumbre que confluye en una imagen, un tanque militar afuera de la Embajada de M&eacute;xico en Argentina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El regreso a M&eacute;xico fue una etapa que dio equilibrio a Roque Gonz&aacute;lez y una oportunidad de reactivar la vida acad&eacute;mica en El Colegio de M&eacute;xico, que ya para entonces, bajo la visi&oacute;n de V&iacute;ctor Urquid&iacute;, ten&iacute;a una etapa de expansi&oacute;n que se concret&oacute; en diversos proyectos, entre otros, en la fundaci&oacute;n de El Colegio de Michoac&aacute;n y El Colegio de la Frontera Norte. Estos son proyectos en los que participa Gonz&aacute;lez Salazar en medio de un escenario de encuentros con diversos especialistas y j&oacute;venes acad&eacute;micos. Todo esto se esboza en el cap&iacute;tulo &lt;&lt;De la tormenta hacia otros mares&gt;&gt; donde el lector tendr&aacute; que acceder con una perspectiva cr&iacute;tica acerca de la historia mexicana de finales de los a&ntilde;os 70 y hasta 1988, dos sexenios presidenciales que enfrentaron crisis serias de credibilidad y acci&oacute;n democr&aacute;tica o &lt;&lt;el desvanecimiento del milagro&gt;&gt;, c&oacute;mo lo nombran Meyer y Aguilar Cam&iacute;n (2010:237). </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1989 Roque Gonz&aacute;lez llega como Embajador de M&eacute;xico en Portugal y en 1991 es comisionado como Embajador en el Paraguay. Ambos periodos son narrados con un estilo innigualable que establece un di&aacute;logo entre la actualidad donde se escriben las memorias y el pasado plet&oacute;rico de im&aacute;genes ejemplares. Hay una descripci&oacute;n impecable de detalles que sin escala llevan al lector a un panorama donde Gonz&aacute;lez Salazar esboza mediante un manojo de pinceladas c&oacute;mo al concluir su vida diplom&aacute;tica se abre para el autor otra puerta donde se vierte la experiencia y visi&oacute;n estrat&eacute;gica: la educaci&oacute;n. Ya entonces el autor participa de manera activa y concreta en el Comit&eacute; Regional Norte de Cooperaci&oacute;n con la UNESCO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro es en realidad un inicio. Los ejes tem&aacute;ticos de la obra se condensan en las reflexiones finales, se vuelven claves de acceso hacia las sociedades que vertiginosamente se transformaron frente a los ojos de quien conoce en carne viva la diversidad cultural. Gonz&aacute;lez Salazar entiende la interculturalidad como apertura a la diversidad, como riqueza que en vez de ser un problema &#151;menciona el autor&#151; es una virtud. Muchos son los riesgos al transitar de nuevo por los espacios de la memoria, siempre al borde de desaparecer en soliloquios silenciosos, incapaces de objetivarse en algo m&aacute;s. Hay continuas joyas en este &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, una de ellas m&aacute;s que una simple conclusi&oacute;n es una visi&oacute;n del mundo que trasciende al mismo autor, escribe Gonz&aacute;lez Salazar: &lt;&lt;Yo que nac&iacute; en un mundo de horizontes limitados, aprend&iacute; a expandirlos, haciendo siempre nuevos ajustes a mi cartograf&iacute;a personal. Y en una edad madura logr&eacute; adaptarme a distintas geograf&iacute;as y utilizar diversas lenguas, aunque mi identidad cultural no haya cambiado&gt;&gt; (p. 232). <i>De Memoria</i> ofrece una invitaci&oacute;n al lector a andar estos pasajes capturados en tinta, y a sumergirse en el ejercicio de indagar como un testigo en los espacios de la memoria, en el tiempo; queda as&iacute; en el ejercicio de lectura la posibilidad de fundirnos con un pasado que emerge l&uacute;cido y relevante para nuestro presente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Aguilar Cam&iacute;n, H&eacute;ctor y Meyer, Lorenzo,</b> (1991/2010). <i>A la sombra de la Revoluci&oacute;n Mexicana.</i> M&eacute;xico, Ediciones Cal y Arena.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4346799&pid=S1665-2673201200010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <b>Unamuno, Miguel de,</b> (1912/2007) <i>Del Sentimiento tr&aacute;gico de la vida.</i> Madrid, Ed. Espasa&#45;Calpe.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4346801&pid=S1665-2673201200010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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