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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>The Politics of Authoritarian Rule</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Por Gerardo Maldonado</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Milan W. Svolik, Nueva York, Cambridge University Press, 2012, 228 pp.</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Divisi&oacute;n de Estudios Internacionales, Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las primeras d&eacute;cadas del siglo xxi, dado el aparente &eacute;xito de la democracia frente a otros reg&iacute;menes pol&iacute;ticos, parece muy sorprendente que a&uacute;n existan gobiernos no democr&aacute;ticos. Sin embargo, este consenso, discutible en todo, va aparejado a un afortunado crecimiento de la investigaci&oacute;n sobre los reg&iacute;menes autoritarios, a una discusi&oacute;n progresiva sobre los diferentes tipos de autoritarismos, sus causas y sus consecuencias. Esta discusi&oacute;n, que en su versi&oacute;n moderna comienza con Hannah Arendt, Juan Linz y Guillemo O'Donnell, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha beneficiado del trabajo de Paul Brooker, Beatriz Magaloni, Bruce Bueno de Mesquita, Jennifer Gandhi, Barbara Geddes, Adam Przeworski, Andreas Schedler, Steven Levitsky y Lucan Way. A &eacute;stos se agrega ahora el admirable libro de Milan W. Svolik, que los discute a todos, y propone un marco te&oacute;rico unificado sobre el autoritarismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El argumento principal de Svolik es que la pol&iacute;tica en los reg&iacute;menes autoritarios se caracteriza por buscar la soluci&oacute;n a dos problemas: el primero es el conflicto que existe entre el dictador y aquellos con quienes gobierna; el segundo es el conflicto entre el dictador y aquellos a quienes gobierna. Al primero lo llama el problema del <i>reparto del poder autoritario</i> entre la &eacute;lite y al segundo el problema del <i>control autoritario</i> de la poblaci&oacute;n. Adem&aacute;s, todos los reg&iacute;menes autoritarios deben hacer frente a estos problemas bajo dos condiciones ineludibles: por un lado, la ausencia de una autoridad independiente que asegure el cumplimiento de acuerdos en el gobierno y, por el otro, la soluci&oacute;n violenta como &aacute;rbitro &uacute;ltimo de los conflictos. As&iacute;, como bien lo dice el autor, "la pol&iacute;tica autoritaria tiene lugar a la sombra de la traici&oacute;n y la violencia" (p. 2).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objeto de estudio del trabajo es la supervivencia de las dictaduras y, en tanto, se busca explicar la llegada y, sobre todo, la salida de los l&iacute;deres autoritarios o sus coaliciones. Este tipo de salidas puede ser de dos tipos, que el autor distingue entre "constitucionales" y "no constitucionales". Las primeras son situaciones consideradas legalmente para poner fin a un gobierno, como el t&eacute;rmino de un periodo fijo, la renuncia del gobernante o la muerte de &eacute;ste; las segundas son aquellas circunstancias que no est&aacute;n contempladas como un procedimiento constitucional. El autor muestra que menos de la tercera parte de las "salidas" son constitucionales (entre estas: 40% son causas naturales,<sup><a href="#nota">1</a></sup> 24% por t&eacute;rmino del mandato, 22% por renuncia y 9% por elecciones anticipadas), el resto ocurre por v&iacute;as no constitucionales. De esta gran mayor&iacute;a de salidas de l&iacute;deres autoritarios, de acuerdo con los datos del autor, 68 por ciento son producto de un golpe de estado y s&oacute;lo 11 por ciento ocurren por revuelta popular y 10 por ciento por transici&oacute;n a la democracia. As&iacute;, Svolik demuestra que el problema del reparto del poder en el autoritarismo no es menor, pues muchos dictadores han dejado el gobierno como consecuencia de una rebeli&oacute;n de <i>insiders</i> del r&eacute;gimen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo se resuelve entonces el problema del reparto del poder? Una soluci&oacute;n es precisamente el <i>fracaso</i> en el reparto del poder; dicho de otra manera, el surgimiento de una autocracia personal. El autor demuestra que la clave de la interacci&oacute;n y el balance de poder entre el dictador y sus aliados es que los segundos sean capaces de sostener una amenaza cre&iacute;ble al dominio del primero. Sin embargo, cuando el dictador tiene tanto poder que esa amenaza carece de credibilidad, entonces aparece un aut&oacute;crata personal, quien a su vez suele hacer cre&iacute;ble esa superioridad de poder mediante el culto a su persona (vayan como ejemplos Josef Stalin y Mao Zedong). Aunque en la conclusi&oacute;n el autor se&ntilde;ala que este tipo de reg&iacute;menes suelen desarrollar malas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. La otra soluci&oacute;n analizada en el libro es el <i>&eacute;xito</i> en el reparto del poder, lo cual ocurre principalmente por medio de un cuerpo de alto nivel, deliberativo y de toma de decisiones, que suele ser una legislatura o un partido pol&iacute;tico. Cuando la &eacute;lite o los aliados son capaces de amenazar al dictador, entonces es necesario establecer un mecanismo para monitorear su comportamiento. As&iacute;, este tipo de instituciones hacen visible el compromiso del dictador hacia los acuerdos con sus aliados, permiten el flujo de informaci&oacute;n entre la &eacute;lite gobernante y, as&iacute;, facilitan detectar la falta de ese compromiso y tambi&eacute;n poder castigarlo. El autor se&ntilde;ala que aquellas dictaduras que establecieron una legislatura tienen menos probabilidad de sufrir un golpe de Estado y suelen sobrevivir m&aacute;s tiempo que aquellas que no la establecieron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo remediar el problema del control autoritario? Existen dos soluciones gen&eacute;ricas: el palo y la zanahoria, es decir la represi&oacute;n y la cooptaci&oacute;n. De acuerdo con Svolik, la represi&oacute;n implica un riesgo moral para cualquier r&eacute;gimen autoritario, pues los recursos de los cuales se sirve para reprimir pueden usarse en su contra. Cuando un gobierno autoritario se enfrenta a una oposici&oacute;n masiva, organizada y potencialmente violenta, la &uacute;nica fuerza capaz de contenerla son los militares. El problema es que, para mantenerlos a su favor, el gobierno debe darles varias concesiones y recursos, que podr&iacute;an utilizarse tambi&eacute;n para derrocar al l&iacute;der autoritario. Esta discusi&oacute;n le permite al autor analizar los reg&iacute;menes militares, establecer las condiciones que provocan la intervenci&oacute;n del ej&eacute;rcito en la pol&iacute;tica y, en las conclusiones, ofrecer algunas previsiones sobre las democracias de la Primavera &Aacute;rabe. La otra posibilidad para controlar a la poblaci&oacute;n es la cooptaci&oacute;n, que se produce mediante el uso de la estructura de un partido pol&iacute;tico que eficazmente mantiene leal la base popular del r&eacute;gimen. Los partidos autoritarios consiguen controlar los resultados electorales y ordenar el reparto no s&oacute;lo de bienes, sino de oportunidades para la poblaci&oacute;n al reclutar segmentos valiosos de la sociedad. Svolik muestra que estos partidos hegem&oacute;nicos o dominantes est&aacute;n asociados emp&iacute;ricamente con una supervivencia mayor de los reg&iacute;menes autoritarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante apreciar, como lo hace el autor, que "bajo una dictadura, las instituciones nominalmente democr&aacute;ticas sirven a fines esencialmente autoritarios" (p.13). Precisamente dos instituciones caracter&iacute;sticas de la democracia (parlamentos y partidos pol&iacute;ticos) suelen aumentar la probabilidad de mantener el poder de un l&iacute;der o coalici&oacute;n autoritaria. Este hallazgo le otorga al libro un valor te&oacute;rico importante, pero tambi&eacute;n vale la pena detenerse en el desarrollo metodol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, las propuestas te&oacute;ricas est&aacute;n formalizadas mediante instrumentaciones con base en la teor&iacute;a de juegos. Por el otro, la demostraci&oacute;n emp&iacute;rica de estas postulaciones te&oacute;ricas suele desarrollarse en dos etapas: en la primera, Svolik presenta para cada argumento al menos un par de casos concretos, que permiten al lector acercarse mediante informaci&oacute;n cualitativa (en algunas partes incluso anecd&oacute;tica) al tema discutido. De esta manera, el autor rese&ntilde;a varios casos representativos del mundo del autoritarismo, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, entre los cuales destacan los gobiernos militares de Egipto y Uganda; el Iraq en los a&ntilde;os de Saddam Hussein y la Siria de Hafez Al&#45;Assad; los reg&iacute;menes de Stalin en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y de Mao en China; la Cuba de los hermanos Castro, el Chile de Pinochet y, por supuesto, el notorio caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en M&eacute;xico &#151;que en varias ocasiones es comparado con el Politbur&oacute; y al Partido Comunista chino de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Hecho esto, en una segunda etapa, el autor presenta una serie de resultados de estimaciones estad&iacute;sticas con informaci&oacute;n cuantitativa sobre todas las dictaduras y sus l&iacute;deres en el mismo periodo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para hacer esto &uacute;ltimo, Svilok elabor&oacute; distintas base datos con informaci&oacute;n referente a los reg&iacute;menes autoritarios entre 1946 y 2008 en tres &aacute;mbitos. La primera base de datos corresponde al &aacute;mbito del <i>pa&iacute;s</i> donde, para cada a&ntilde;o, establece mediciones sobre el tipo de involucramiento militar en pol&iacute;tica, las formas de restricci&oacute;n a los partidos pol&iacute;ticos, la concentraci&oacute;n legislativa del partido autoritario y la elecci&oacute;n del poder ejecutivo. El segundo &aacute;mbito es el <i>l&iacute;der autoritario,</i> del cual establece para cada a&ntilde;o&#45;l&iacute;der la manera como asumi&oacute; y perdi&oacute; el poder. Y el tercer &aacute;mbito es la <i>coalici&oacute;n gobernante</i> donde registra, para cada una, las formas de entrada y salida del gobierno del l&iacute;der de cada coalici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas distintas bases de datos le permiten al autor poner a prueba emp&iacute;rica sus argumentos desde perspectivas variadas. Cabe decir que Svolik, adem&aacute;s del notable uso que le dio a toda esta informaci&oacute;n, tambi&eacute;n hizo disponibles las bases de datos de manera gratuita en su p&aacute;gina del internet (<a href="http://publish.illinois.edu/msvolik/" target="_blank">publish.illinois.edu/msvolik</a>).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de estas virtudes, es posible poner reparos tanto te&oacute;ricos como emp&iacute;ricos. El autor se&ntilde;ala al inicio, vali&eacute;ndose de una frase de Tolstoi, que "mientras todas las democracias se asemejan, cada dictadura puede ser no democr&aacute;tica a su propia manera" (p. 20). Sin bien esto lo demuestra con creces, lo contrario no es cierto: las investigaciones recientes tambi&eacute;n han avanzado en mostrar las enormes variaciones entre los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos; cada democracia tambi&eacute;n puede serlo a su propia manera. En ese sentido, cabe decir que los problemas de reparto del poder entre la &eacute;lite y de control de la poblaci&oacute;n tampoco es un argumento exclusivo de los autoritarismos, aunque en las democracias se resuelven de otra manera &#151;mediante elecciones libres y competitivas y la divisi&oacute;n de poderes&#151;. As&iacute;, las democracias se diferencian entre ellas precisamente por los d&eacute;ficits de representatividad, participaci&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas. Respecto a los autoritarismos, el autor no considera en su argumento algunos resultados emp&iacute;ricos de su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, claramente las diferencias entre reg&iacute;menes autoritarios (de su acceso y expulsi&oacute;n del poder) dependen del tiempo y de posibles efectos de aprendizaje y difusi&oacute;n (figura 2.1): no es lo mismo ser una dictadura en los a&ntilde;os sesenta, cuando est&aacute;n en apogeo como consecuencia de la posguerra y la descolonizaci&oacute;n, que ser una dictadura en la d&eacute;cada de 1990 u hoy d&iacute;a, cuando es m&aacute;s costoso internacionalmente sostenerse. Por otro lado, tampoco toma en cuenta las agrupaciones regionales de tipos de autoritarismo (figuras 2.2 y 5.3): mientras Am&eacute;rica Latina se caracteriza por reg&iacute;menes militares de relativa poca duraci&oacute;n, en Asia suelen concentrase reg&iacute;menes con legislaturas y partido hegem&oacute;nico mucho m&aacute;s duraderos. Finalmente, no hay una explicaci&oacute;n para los cambios dentro de un mismo caso: por ejemplo, China y Rusia pasaron de ser dictaduras personales a un autoritarismo competitivo y un r&eacute;gimen de partido hegem&oacute;nico, respectivamente; M&eacute;xico se transform&oacute; en el siglo pasado de un partido hegem&oacute;nico a un autoritarismo electoral y despu&eacute;s en una democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante lo anterior, el libro es una contribuci&oacute;n a la ciencia pol&iacute;tica. Adem&aacute;s, Svolik no s&oacute;lo propone una discusi&oacute;n te&oacute;rica interesante y controvertida para analizar los reg&iacute;menes autoritarios, tambi&eacute;n ha prove&iacute;do los elementos para continuarla mediante el an&aacute;lisis emp&iacute;rico riguroso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota" id="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> De las "causas naturales" la principal es la muerte del dictador, algo que ocurri&oacute; recientemente con el fallecimiento de Hugo Ch&aacute;vez en Venezuela.</font></p>      ]]></body>
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