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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Luis Villoro Toranzo (3 de noviembre de 1922-5 de marzo de 2014)]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Obituario</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Luis Villoro Toranzo (3 de noviembre de 1922&#45;5 de marzo de 2014)</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Teodoro Ram&iacute;rez Cobi&aacute;n&#42;</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#42; Presidente de la Asociaci&oacute;n Filos&oacute;fica de M&eacute;xico</i>, <a href="mailto:marioteo56@yahoo.com.mx">marioteo56@yahoo.com.mx</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Todo lo inusitado y lo singular, lo sorprendente y extra&ntilde;o rebasa la    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> palabra discursiva; s&oacute;lo el silencio puede "mostrarlo". La muerte y el    <br> sufrimiento exigen silencio, y la actitud callada de quienes los presencian    <br> no s&oacute;lo se&ntilde;ala respeto o simpat&iacute;a, tambi&eacute;n significa el misterio    <br> injustificable y la vanidad de toda palabra. Tambi&eacute;n el amor, y la gratitud    <br> colmada, precisan de silencio.</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Luis Villoro (1962)</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fil&oacute;sofo del silencio y de la palabra, de la verdad y de la justicia, de lo humano y de lo divino, Luis Villoro solamente se ha ido para quedar siempre en nuestras mentes y en nuestros corazones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; se trate del m&aacute;s destacado fil&oacute;sofo mexicano de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: maestro de varias generaciones, pensador riguroso y a la vez sensible a su tiempo y su mundo, miembro comprometido de la Asociaci&oacute;n Filos&oacute;fica de M&eacute;xico, su asociaci&oacute;n, de la que fue presidente del Consejo directivo en 1990&#45;1992; amigo, colega, benefactor de varias instituciones, profesor&#45;investigador del Instituto de Investigaciones Filos&oacute;ficas de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, fundador de la Divisi&oacute;n de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, embajador en la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura, miembro ilustre de El Colegio Nacional, premio nacional de Ciencias sociales, Historia y Filosof&iacute;a, pero sobre todo intelectual abocado a las mejores causas de M&eacute;xico, que luch&oacute; contra la mayor injusticia que este pa&iacute;s ha cometido: la marginaci&oacute;n, la discriminaci&oacute;n, la descarada expoliaci&oacute;n de sus comunidades ind&iacute;genas, sus pueblos originarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el homenaje que la Comunidad de Filosof&iacute;a de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo le ofreci&oacute; a Luis Villoro por su 90 aniversario, una mujer pur&eacute;pecha le dijo &#151;seg&uacute;n recuerda Juan Villoro&#151;: "Gracias a Usted, jam&aacute;s volver&eacute; a tener verg&uuml;enza de ser ind&iacute;gena". Por este gesto, y por lo que &eacute;l simboliza, Villoro tiene ya un lugar prominente en la historia de nuestro pa&iacute;s. No obstante, &eacute;l fue siempre, y quiso ser ante todo, un <i>fil&oacute;sofo</i>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si algo caracteriz&oacute; a Villoro como persona y pensador fue la b&uacute;squeda del equilibrio, el ejercicio vivo de la <i>fr&oacute;nesis</i> o prudencia intelectual. Nunca renunci&oacute; al sentido de universalidad del pensamiento, al compromiso del fil&oacute;sofo con la raz&oacute;n y con la verdad, pero nunca dio la espalda a las exigencias de su mundo y de su medio, nunca temi&oacute; comprometerse con las causas m&aacute;s relevantes del pueblo mexicano, como la lucha por la democracia, contra el autoritarismo y las ideolog&iacute;as, y la lucha contra la injusticia, particularmente la lucha por la defensa y el reconocimiento de las comunidades ind&iacute;genas. Villoro tuvo un gran sentido para evitar que sus intereses filos&oacute;ficos y te&oacute;ricos lo condujeran a la postura del <i>acad&eacute;mico en su cub&iacute;culo</i>, distante del mundo, desinteresado de los problemas reales y s&oacute;lo concentrado en los asuntos conceptuales de su disciplina. A la vez, evit&oacute; en todo momento que sus intereses y compromisos pr&aacute;ctico&#45;sociales lo llevaran a fijarse en posturas ideol&oacute;gicas dogm&aacute;ticas e inamovibles. No presumi&oacute; que su posici&oacute;n fuera <i>cient&iacute;fica</i> por no ser ideol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Villoro la filosof&iacute;a no era una ciencia, una verdad acabada o un saber especializado, privativo de algunos iluminados; pero tampoco acept&oacute; la reducci&oacute;n de la filosof&iacute;a a ideolog&iacute;a o alg&uacute;n tipo de pensamiento convencional y superficial. En todo caso, el pensamiento filos&oacute;fico quiere una verdad m&aacute;s profunda y concreta que la de la ciencia, pero m&aacute;s universal y v&aacute;lida que la de las ideolog&iacute;as. Una cosa era clara para Villoro: la tarea indiscutible de la filosof&iacute;a era la cr&iacute;tica de la ideolog&iacute;a y, as&iacute;, el apuntalamiento de una praxis social racionalmente orientada. En esto nunca dio marcha atr&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La identidad y el proyecto filos&oacute;fico de Villoro conllevan una doble tarea: la cr&iacute;tica de la ideolog&iacute;a y la construcci&oacute;n de una forma de vida justa, o: "reforma del entendimiento y elecci&oacute;n de vida nueva", seg&uacute;n las palabras que us&oacute; en su discurso de ingreso a <i>El Colegio Nacional,</i> en 1978. La primera establece el compromiso racional de la filosof&iacute;a: la cr&iacute;tica de la ideolog&iacute;a, es decir, la cr&iacute;tica de las creencias falsas, irreflexivas o inconsistentes, lo que supone una asunci&oacute;n de los recursos del rigor racional del pensamiento. Se trata aqu&iacute; de analizar detenidamente las opiniones dadas, de sopesarlas, de evaluar las razones que supuestamente las sustentan, de decidir su car&aacute;cter e incluso la funci&oacute;n que esas creencias cumplen socialmente. Villoro estuvo cada vez m&aacute;s convencido de que las creencias ideol&oacute;gicas existen y se sostienen porque responden a un inter&eacute;s de poder, a una estrategia de dominaci&oacute;n. No se trata de un acto necesariamente premeditado. El poder aprovecha algunas creencias existentes (y en principio, el mecanismo propio de la ideolog&iacute;a) en su favor, para mantener y reforzar el estado de cosas social y pol&iacute;tico. Ahora bien, en la medida que la filosof&iacute;a pone en cuesti&oacute;n y desarma (<i>deconstruye</i>, se dice ahora) esas creencias, lleva a cabo un acto disruptivo con el orden social existente: el fil&oacute;sofo apunta ahora su cuestionamiento a las estructuras sociopol&iacute;ticas y culturales que materializan y favorecen un orden de dominaci&oacute;n determinado. De esto se sigue &#151;seg&uacute;n reconoce Villoro en el discurso referido&#151; una propuesta o una alternativa destilada desde la acci&oacute;n filos&oacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; sin propon&eacute;rselo expresamente el fil&oacute;sofo abre una v&iacute;a distinta a aquella que cuestiona, revela otra forma de pensar, otra forma de vida y otro modo de ser. &iquest;Cu&aacute;l? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;, de d&oacute;nde proviene? &iquest;D&oacute;nde buscarla? En ning&uacute;n lado, responde Villoro: esa alternativa est&aacute; ya presente, anticipada, en el propio ejercicio de la racionalidad cr&iacute;tica: "la actividad filos&oacute;fica pone en cuesti&oacute;n las creencias adquiridas al pertenecer a una sociedad, para acceder a otras, basadas en la propia raz&oacute;n. Cada quien debe examinar por s&iacute; mismo los fundamentos de sus creencias" (1985: 140). <i>El ejercicio propio de la raz&oacute;n,</i> el dejarse conducir cada uno por su raz&oacute;n, es la alternativa a la forma ideol&oacute;gica del pensamiento. En esta medida se trata de un compromiso personal m&aacute;s que de una identificaci&oacute;n con alg&uacute;n orden de creencias dado (que necesariamente ser&iacute;a ideol&oacute;gico). As&iacute;, el modo de la actividad filos&oacute;fica es lo &uacute;nico que podemos proponer como alternativa a la ideolog&iacute;a.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso, en este campo, la filosof&iacute;a no est&aacute; desligada de la pr&aacute;ctica. El pensamiento filos&oacute;fico invita a elegir una forma de vida, la pr&aacute;ctica de esa vida corrobora el pensamiento. La vida nueva no puede fundamentarse sin el testimonio personal. (1985a: 147)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta raz&oacute;n pr&aacute;ctica, personalmente asumida, recoge los temas de corte existencialista de los primeros ensayos de Villoro: la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica conlleva un giro, una "conversi&oacute;n" en la vida del fil&oacute;sofo, asienta en su ensayo "Motivos y justificaci&oacute;n de la vocaci&oacute;n filos&oacute;fica" (1962), y concreta la valoraci&oacute;n de la "sabidur&iacute;a" como forma de conocimiento alternativa a la "creencia" (ideolog&iacute;a) y al "saber" (ciencia) que presentar&aacute; en su teor&iacute;a del conocimiento (<i>Creer, saber, conocer</i>); anticipa la opci&oacute;n <i>&eacute;tica</i> que nuestro fil&oacute;sofo presentar&aacute; a lo largo de su libro <i>El poder y el valor</i>. F<i>undamentos de una &eacute;tica pol&iacute;tica,</i> en cuanto sentido nuclear y &uacute;ltimo de su filosof&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general, la cr&iacute;tica de la ideolog&iacute;a es el hilo conductor que permite pensar la unidad de la filosof&iacute;a de Villoro a lo largo de una trayectoria intelectual de casi setenta a&ntilde;os. Desde sus primeros dos libros, donde su perspectiva filos&oacute;fica se conjuga con sus intereses por la historia y la realidad de M&eacute;xico, est&aacute; presente el proyecto de una cr&iacute;tica de la ideolog&iacute;a: de la ideolog&iacute;a indigenista en la historia de nuestro pa&iacute;s en <i>Los grandes problemas del indigenismo en M&eacute;xico</i> (1950), de las ideolog&iacute;a pol&iacute;ticas en <i>El proceso ideol&oacute;gico de la Revoluci&oacute;n de Independencia</i> (1952). Adem&aacute;s de observar en estos trabajos la problem&aacute;tica de M&eacute;xico, Villoro apuntala un diagn&oacute;stico fundamental: nuestras dificultades como pa&iacute;s tienen que ver con el dominio de la forma ideol&oacute;gica del pensamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta diagnosis nuestro fil&oacute;sofo encuentra la <i>gnosis</i> como posible v&iacute;a de soluci&oacute;n a nuestras dificultades, particularmente a las relaciones de dominaci&oacute;n, violencia, autoritarismo y negaci&oacute;n de la alteridad (ind&iacute;gena) que se han dado en M&eacute;xico desde su origen hasta el presente: el maleficio que parece signar nuestro destino como naci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de soluciones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas o ideol&oacute;gicas, a Villoro le importa definir lo que el pensamiento filos&oacute;fico, desde su propia condici&oacute;n, puede aportar a la superaci&oacute;n de tal problem&aacute;tica. Para esto inicia una indagatoria sobre la naturaleza de la filosof&iacute;a, el sentido y valor de la raz&oacute;n, y los alcances del conocimiento, que concluir&aacute; en su reconocida propuesta epistemol&oacute;gica. Por lo anterior, tal propuesta no es, para &eacute;l, un fin en s&iacute; mismo, un asunto solamente te&oacute;rico&#45;anal&iacute;tico: se trata de un medio para responder a la pregunta por la funci&oacute;n de la raz&oacute;n y de la filosof&iacute;a en la tarea de emancipaci&oacute;n de la ideolog&iacute;a (incluidas las ideolog&iacute;as cientificista, marxista o nacionalista) y de liberaci&oacute;n de nuestra conciencia para la construcci&oacute;n de una forma de vida dirigida por la raz&oacute;n y regida por los ideales de justicia, autonom&iacute;a y libertad. Desde esta perspectiva Villoro estudi&oacute; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas de su vida los m&aacute;s diversos temas y problemas, desde el valor de las culturas y la interacci&oacute;n entre culturas hasta las posibilidades de la democracia en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo antes dicho, y por otras razones, Luis Villoro queda para nosotros y para las generaciones futuras como un paradigma pr&iacute;stino de lo que significa ser un fil&oacute;sofo en M&eacute;xico, y m&aacute;s all&aacute;, como modelo universal de vida filos&oacute;fica humanamente comprometida.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>OBRA DE LUIS VILLORO TORANZO</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1949a), "Soledad y comuni&oacute;n", <i>Filosof&iacute;a y Letras,</i> vol. 17, n&uacute;m. 33, pp. 115&#45;131.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1949b), "G&eacute;nesis y proyecto del existencialismo en M&eacute;xico", <i>Filosof&iacute;a y Letras</i>, vol. 18, n&uacute;m. 36, pp. 233&#45;244.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1950), <i>Los grandes momentos del indigenismo en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, El Colegio Nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1953), <i>El proceso ideol&oacute;gico de la revoluci&oacute;n de Independencia,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1962), <i>P&aacute;ginas filos&oacute;ficas,</i> Xalapa, Universidad Veracruzana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1965), <i>La idea y el ente en la filosof&iacute;a de Descartes,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1968), en coautor&iacute;a con Leopoldo Zea, Alejandro Rossi, Jos&eacute; Luis Balc&aacute;rcel y Abelardo Villegas, "El sentido actual de la filosof&iacute;a en M&eacute;xico", <i>Universidad de M&eacute;xico,</i> vol. 22, n&uacute;m. 5, pp. I&#45;VIII.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1974), <i>Signos pol&iacute;ticos</i>, M&eacute;xico, Grijalbo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1975a), <i>Estudios sobre Husserl,</i> M&eacute;xico, UNAM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1975b), "Lo indecible en el Tractatus", <i>Cr&iacute;tica. Revista Hispanoamericana de Filosof&iacute;a,</i> vol. 7, n&uacute;m. 19, pp. 5&#45;40.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1982), <i>Creer, saber, conocer,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1985a), <i>El concepto de ideolog&iacute;a y otros ensayos,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1985b), "La mezquita azul. Una experiencia de lo otro", <i>Vuelta,</i> vol. 9, n&uacute;m. 106, pp. 17&#45;28.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1986), "El poder no se legitima por la dominaci&oacute;n", texto del discurso de recepci&oacute;n del premio nacional de ciencias sociales, <i>La Jornada</i>, 3.811, 19 de diciembre, 24.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1992), <i>El pensamiento moderno. Filosof&iacute;a del renacimiento,</i> M&eacute;xico, El Colegio Nacional/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1995a), <i>En M&eacute;xico, entre libros. Pensadores del siglo XX,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1995b), "Filosof&iacute;a para un fin de &eacute;poca", en Nora Rabotnikof, Ambrosio Velasco y Corina Yturbe, (comps.), <i>La tenacidad de la pol&iacute;tica,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, pp. 13&#45;27.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1995c), "El concepto de ideolog&iacute;a en S&aacute;nchez V&aacute;zquez", en Gabriel Vargas Lozano (ed.), <i>En torno a la obra de Adolfo S&aacute;nchez V&aacute;zquez filosof&iacute;a, &eacute;tica, est&eacute;tica y pol&iacute;tica,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, pp. 577&#45;592.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1997), <i>El poder y el valor. Fundamentos de una &eacute;tica pol&iacute;tica,</i> M&eacute;xico, El Colegio Nacional/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1998), <i>Estado plural, pluralidad de culturas,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/ Paid&oacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2000), "&Eacute;tica y Pol&iacute;tica", en <i>Los linderos de la &eacute;tica,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, pp. 1&#45;17.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2001a), <i>De la libertad a la comunidad,</i> M&eacute;xico, Tecnol&oacute;gico de Monterrey/Ariel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2001b), "Democracia comunitaria y democracia republicana", en <i>Perspectivas de la democracia en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, El Colegio Nacional, pp. 7&#45;42.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2007), <i>Los retos de la sociedad por venir,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>      ]]></body>

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