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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La justicia y las atrocidades del pasado: Teoría y análisis de la justicia transicional]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Tatiana Rinc&oacute;n Covelli y Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez Zepeda (coords.) (2012), <i>La justicia y las atrocidades del pasado. Teor&iacute;a y an&aacute;lisis de la justicia transicional</i></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Nora Rabotnikof*</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana/Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 433 pp.</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Facultad de Filosof&iacute;a y Letras&#45;Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico,</i> <a href="mailto:nora.rabotnikof@gmail.com">nora.rabotnikof@gmail.com</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es un resultado del Proyecto Conacyt "Los desplazamientos sem&aacute;nticos del concepto de justicia" dirigido por Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez Zepeda. Del mismo modo que las anteriores producciones intelectuales de dicho proyecto,<sup><a href="#notas">1</a></sup> esta obra es una muestra m&aacute;s del esfuerzo intelectual por generar espacios de investigaci&oacute;n filos&oacute;fica abiertos al tratamiento de problemas pol&iacute;ticos contempor&aacute;neos, en los cuales se pueda desarrollar una pr&aacute;ctica en filosof&iacute;a pol&iacute;tica que no empiece y termine con un conjunto de aseveraciones m&aacute;s o menos abstractas y que no se agote en la fidelidad a tal o cual autor. Se trata de la realizaci&oacute;n del dif&iacute;cil objetivo de aunar voluntades e inteligencias, en una tarea multidisciplinaria que, sobre todo, tenga siempre presente la dimensi&oacute;n propiamente pol&iacute;tica de los fen&oacute;menos estudiados y los conceptos utilizados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inicia con un estudio introductorio elaborado por los coordinadores, donde encontramos una clarificadora revisi&oacute;n de los diferentes debates que han tenido lugar en el campo de la llamada <i>justicia transicional,</i> en algunos casos marcando el origen pr&aacute;ctico de esos debates (como el de la tensi&oacute;n entre justicia y verdad). Es una excelente presentaci&oacute;n y sistematizaci&oacute;n de los problemas te&oacute;ricos del campo. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de los debates internos expuestos, los coordinadores se preguntan si es posible una teor&iacute;a m&aacute;s general, de corte filos&oacute;fico moral, de la justicia transicional. Esa pregunta acerca de la posibilidad de una teorizaci&oacute;n, si se quiere m&aacute;s abstracta y m&aacute;s robusta normativamente, ser&aacute; contestada de manera afirmativa en algunos de los trabajos recopilados; en otros, la respuesta tendr&aacute; una tonalidad m&aacute;s esc&eacute;ptica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Plantear esta interrogante &#151;&iquest;es posible una teor&iacute;a normativamente robusta de la justicia transicional?&#151; es aproximarse con prudencia a la cuesti&oacute;n, ya que a menudo encontramos en el circuito acad&eacute;mico defensas de la justicia transicional en t&eacute;rminos de un est&aacute;ndar moral consagrado universal o globalmente, una especie de mirada rawlsiana extendida a las injusticias pasadas, desde la cual se enjuician o se ensalzan las salidas pol&iacute;ticas puntuales o nacionales, cuando en realidad, en t&eacute;rminos estrictos, se est&aacute; apelando las m&aacute;s de las veces a una lista de recetas y dispositivos m&aacute;s o menos estandarizados de <i>public policies.</i> Muchas veces se dan por sentadas generalizaciones normativas a partir de casos puntuales &#151;en general Sud&aacute;frica&#151;, o se intenta combinar justicia y verdad, perd&oacute;n y reconciliaci&oacute;n, memoria y olvido, estabilidad y <i>accountability,</i> de manera m&aacute;s o menos pragm&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso la pregunta abierta expuesta y su intento por responder parte de las posibilidades y los l&iacute;mites de la definici&oacute;n del <i>campo</i> hoy. Este mapeo del campo lo encontramos en el art&iacute;culo de Pablo De Greiff que cierra el volumen, "Algunas reflexiones acerca del desarrollo de la justicia transicional". Aqu&iacute; se ubica la reflexi&oacute;n sobre justicia transicional en el plano de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas limitadas en el tiempo, con apelaci&oacute;n a procedimientos jur&iacute;dicos, discursivos y cat&aacute;rticos que ventilan los traumas sociales del pasado y ofrecen cierto grado de seguridad para un futuro mejor, tambi&eacute;n ampl&iacute;an las preocupaciones tradicionales de la justicia punitiva y correctiva. De Greiff situa el tema de la justicia transicional en el escenario y a trav&eacute;s de la agencia de la <i>expertise</i> internacional, en el &aacute;mbito de los proyectos de cooperaci&oacute;n, as&iacute; como los <i>lobbistas</i> y ONG internacionales. Tambi&eacute;n se puntualiza su relaci&oacute;n compleja (y su diferencia) con el discurso y el activismo de los derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre la pregunta m&aacute;s general hacia una robusta teor&iacute;a normativa y el mapa actual del campo, el libro incorpora, a manera de estudio de caso, un conjunto de art&iacute;culos sobre la situaci&oacute;n colombiana y las pol&iacute;ticas que, en algunas coyunturas, se ampararon bajo la invocaci&oacute;n a la justicia transicional. Como se dijo, no todos los art&iacute;culos suscriben una apuesta te&oacute;rica ambiciosa. Iv&aacute;n Orozco Abad, en "Reflexiones sobre el legado de Nuremberg en contextos de victimizaci&oacute;n horizontal", cuestiona directamente los fundamentos te&oacute;ricos del paradigma, desde la valoraci&oacute;n de los procesos de Nuremberg &#151;como supuesto origen de una visi&oacute;n cosmopolita de la justicia&#151; hasta la intervenci&oacute;n de los expertos internacionales, en una cr&iacute;tica al punitivismo humanitario y al antiestatismo de los movimientos de derechos humanos, para concluir con la defensa de una suerte de inevitabilidad de la amnist&iacute;a, como salida pol&iacute;tica necesaria para la reinstauraci&oacute;n del Estado de derecho. Tambi&eacute;n en referencia al caso colombiano, Mar&iacute;a Victoria Uribe, "Justicia y paz: los problemas de la justicia transicional en un contexto de guerra", se&ntilde;ala la dificultad que supone aplicar el modelo de justicia transicional a una situaci&oacute;n en la cual perdura el conflicto armado. O como en el trabajo de Camila de Gamboa, "Un an&aacute;lisis de las propuestas de paz en el gobierno de Alvaro Uribe V&eacute;lez y su impacto en las instituciones y cultura democr&aacute;ticas en Colombia", se afirma que la ausencia de una cultura democr&aacute;tica y de un compromiso normativo serio constituyen obst&aacute;culos que se interponen en el camino del logro de los objetivos de la justicia transicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los cap&iacute;tulos "Instituciones de justicia en transici&oacute;n: las reformas al Ministerio P&uacute;blico en perspectiva comparada" y "En torno a la idea de responsabilidad pol&iacute;tica", se examina la justicia transcicional haciendo referencia al contexto de M&eacute;xico. Tanto en el caso de la guarder&iacute;a ABC, como en el de la fiscal&iacute;a especial para los cr&iacute;menes de la guerra sucia, se se&ntilde;ala que el problema radica en la rigidez de la Corte, del aparato judicial y en la necesidad de apelar a una idea cosmopolita de justicia, seg&uacute;n la cual los derechos morales operar&iacute;an como est&aacute;ndar cr&iacute;tico de los derechos legales. En el caso de la comparaci&oacute;n entre las reformas de Brasil y M&eacute;xico, se pone en juego el sentido mismo del t&eacute;rmino <i>transici&oacute;n</i> aplicado al sistema de justicia penal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta m&aacute;s general sobre la dimensi&oacute;n te&oacute;rico normativa de la justicia transicional es recuperada en Rodr&iacute;guez Zepeda "En torno a la idea de responsabilidad pol&iacute;tica", en el trabajo de Tatiana Rinc&oacute;n, "La justicia transicional: una concepci&oacute;n de justicia que se hace cargo de las atrocidades del pasado", y en el de Alejandro Sahui, "Justicia y democracia". En ellos se discute tanto la especificidad del adjetivo transicional y su relaci&oacute;n con situaciones cr&iacute;ticas de distinta envergadura, como la relaci&oacute;n con la justicia distributiva o la importancia de la idea de responsabilidad individual para el caso de la imputaci&oacute;n penal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, todos los art&iacute;culos dibujan l&iacute;mites, pero tambi&eacute;n abren l&iacute;neas de reflexi&oacute;n en torno a la pregunta normativamente ambiciosa sobre la justicia transicional. Una cuesti&oacute;n que s&oacute;lo se plantea es acerca de la relaci&oacute;n con el discurso de los derechos humanos, su normalizaci&oacute;n e institucionalizaci&oacute;n y su actual potencial normativo. El punto es importante porque toca de manera directa a la vieja cuesti&oacute;n de la relaci&oacute;n entre moralidad y pol&iacute;tica, que en cierto sentido perdura en el coraz&oacute;n del paradigma de justicia trancisional, entendido simult&aacute;neamente como propuesta normativa y como pol&iacute;tica p&uacute;blica. Seg&uacute;n algunos investigadores de la llamada <i>historia reciente,</i> el inicio del discurso de los derechos humanos ocurri&oacute; en la d&eacute;cada de 1970, en el marco de una crisis generalizada de las utop&iacute;as internacionalistas o universalistas preexistentes.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Aunque una historiograf&iacute;a intelectual quiera y pueda construir una genealog&iacute;a a partir del cosmopolitismo estoico, del derecho natural, de la vocaci&oacute;n ilustrada o de la tradici&oacute;n liberal, para esta lectura no fue hasta entrada la d&eacute;cada de 1970, cuando los derechos humanos llegaron a constituirse en utop&iacute;a del derecho internacional, a definir esperanzas del futuro y a ser la base de un movimiento global. En t&eacute;rminos generales, fue la expresi&oacute;n de una gran revuelta moral contra la pol&iacute;tica, cuya fuerza y apelaci&oacute;n radicaba justamente en una promesa antipol&iacute;tica &#151;entendida como pol&iacute;tica estatal, correlaci&oacute;n de fuerzas, entre otras&#151;. La utop&iacute;a apelaba a una agenda para un mundo mejor, donde la dignidad de cada individuo tuviera una protecci&oacute;n internacional asegurada, m&aacute;s all&aacute; de la pol&iacute;tica concreta y del funcionamiento institucional local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, y respecto al tema, esta utop&iacute;a de los derechos humanos pronto entr&oacute; en el terreno equ&iacute;voco de la pol&iacute;tica, al traducirse en programas y pol&iacute;ticas, y hacerse cargo de eso que justamente criticaba, es decir, del funcionamiento de las instituciones de justicia, los &oacute;rganos jurisdiccionales de los Estados y las agendas pol&iacute;ticas nacionales y globales. Lo interesante es que justo uno de los ejemplos &#151;el otro es de los derechos sociales&#151; de esta obligada transici&oacute;n "desde la antipol&iacute;tica a los programas" es la justicia transicional:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; uno de los ejemplos obvios de la mutaci&oacute;n creativa desde la antipol&iacute;tica al programa fue la forja de la justicia transicional que en la d&eacute;cada de 1980 fue inventada como punto de vista basado en las experiencias latinoamericanas y que permitieron que los derechos humanos se transformaran no s&oacute;lo en una cr&iacute;tica moral externa de los reg&iacute;menes autoritarios, sino en recurso pol&iacute;tico interno para sus sucesores. (Moyn, 2010: 221).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si esta reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rico intelectual tiene plausibilidad, se debe investigar profundamente lo impl&iacute;cito en ese tr&aacute;nsito de la cr&iacute;tica moral al programa de pol&iacute;tica p&uacute;blica. El punto es importante, no porque el tema de los derechos humanos tenga una fundamentaci&oacute;n normativa m&aacute;s robusta que la justicia transicional. Me refiero a que hay "agentes" de los derechos humanos &#151;en ocasiones coinciden con las invocadas v&iacute;ctimas o con sus familiares&#151; quienes enarbolan una agenda susceptible de ampliaci&oacute;n &#151;a otros derechos&#151;. No es tan claro que la agenda de las injusticias del pasado, como reparaci&oacute;n de atrocidades, pueda extenderse a otros derechos. O si se trata de ampliar la agenda de la justicia transicional, s&oacute;lo puede lograrse volviendo tan el&aacute;stico el concepto de transici&oacute;n como para incluir el cambio de r&eacute;gimen pol&iacute;tico, la negociaci&oacute;n de la paz o la salida de la guerra, la superaci&oacute;n de una gen&eacute;rica violencia o la opresi&oacute;n del capitalismo. O s&oacute;lo a riesgo de volver a una cr&iacute;tica moral de la injusticia del mundo. Es decir, si se define la especificidad de la justicia transicional s&oacute;lo por el lado de las injusticias pasadas, el reconocimiento a las v&iacute;ctimas y una especie de deber de memoria, me parece que ello resulta insuficiente para acotar una teor&iacute;a regional o espec&iacute;fica de la justicia. Y si, con otros autores, se trata de ampliar la definici&oacute;n inicial &#151;que la circunscrib&iacute;a a situaciones claras de transici&oacute;n&#151;, para reconocer una multiplicidad de injusticias y demandas de justicia, y extendemos el t&eacute;rmino a diversas situaciones de conflicto o a todas aquellas que revolucionen la autocomprensi&oacute;n de una sociedad, entonces se deber&iacute;a suprimir el adjetivo transicional o hablar de la transici&oacute;n permanente, o simplemente de reforma de la justicia. Me parece que el riesgo recae en esa especie de revuelta moral, la cual signific&oacute; en su momento la emergencia del discurso de los derechos humanos, pero esta vez, sin la fuerza ut&oacute;pica ni pol&iacute;tica que tuvo y todav&iacute;a tiene hoy.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pretensi&oacute;n de una mayor densidad te&oacute;rica y normativa para la justicia transicional se enfrenta, a mi entender, con la complejidad hist&oacute;rica y pol&iacute;tica de los escenarios que siguen siendo nacionales, con la densidad problem&aacute;tica del Estado democr&aacute;tico de derecho y con la hipoteca conceptual del adjetivo transicional. Sin duda, el libro es un aterrizaje muy fecundo para analizar el problema filos&oacute;fico central del proyecto: los desplazamientos sem&aacute;nticos de la idea de justicia. Una de sus mayores virtudes es justo el mostrar cr&iacute;ticamente los problemas conceptuales que esos deslizamientos comportan y los desaf&iacute;os que entra&ntilde;an para una filosof&iacute;a pol&iacute;tica de nuestro tiempo.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Entre ellos Estela Serret (2012), <i>Democracia y ciudadan&iacute;a: perspectivas cr&iacute;ticas feministas,</i> M&eacute;xico, Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n/Fontamara.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9546937&pid=S1665-1324201300020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Samuel Moyn (2010), <i>The Last Utopia: Human Rights in History,</i> Harvard, Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9546939&pid=S1665-1324201300020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
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