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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Traducci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Eugenesia liberal<a href="#notas">*</a></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Nicholas Agar**</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Victoria University of Wellington,</i> <a href="mailto:nicholas.agar@vuw.ac.nz">nicholas.agar@vuw.ac.nz</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Francis Galton tom&oacute; el nombre de su nueva ciencia para mejorar la especie humana del griego <i>eugenes</i> que significa <i>bien nacido.</i> Es dif&iacute;cil pensar en una ciencia que desde su nacimiento haya sido menos afortunada.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Eugenistas alrededor de Europa y Am&eacute;rica hicieron interpretaciones err&oacute;neas sobre el valor humano para luego aplicarlas a teor&iacute;as err&oacute;neas sobre la herencia en humanos. Varias combinaciones de est&iacute;mulos para los mejores y restricciones para los no aptos fracasaron rotundamente en su intento por producir el ciudadano perfecto y el proyecto de Galton fue abandonado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los avances recientes en el entendimiento de la herencia humana ofrecidos por la nueva gen&eacute;tica han auspiciado un resurgimiento de la eugenesia. Mientras que la postura cl&aacute;sica de la eugenesia autoritaria buscaba producir ciudadanos que se ajustaran a un solo modelo, la marca distintiva de la nueva eugenesia liberal es la neutralidad del Estado.<sup><a href="#notas">2</a></sup> El acceso a la informaci&oacute;n acerca de los distintos tipos de terapias gen&eacute;ticas permitir&aacute; a los futuros padres, con base en sus escalas valorativas, elegir las mejoras de sus futuros hijos. La eugenesia ejercida de manera autoritaria rechazar&iacute;a taxativamente estas libertades reproductivas. Los liberales, por el contrario, proponen una extensi&oacute;n radical de las mismas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen diferentes posturas con respecto a qu&eacute; tan amplio debe ser este margen de libertades reproductivas. James Watson, exdirector del Proyecto Genoma Humano, sostiene que los futuros padres deber&iacute;an usar la tecnolog&iacute;a disponible para elegir entre una amplia gama de caracter&iacute;sticas para sus futuros hijos. &eacute;l no encuentra problema alguno en la selecci&oacute;n de caracter&iacute;sticas como la orientaci&oacute;n sexual o la habilidad musical. De acuerdo con Watson, "&#91;s&#93;i se pudiera encontrar el gen que determinara la sexualidad y una mujer eligiera que ella no quiere procrear a un hijo homosexual, bien, dejen que as&iacute; lo elija".<sup><a href="#notas">3</a></sup> Los liberales menos entusiastas que Watson enfrentan un trabajo dif&iacute;cil en argumentar la existencia de ciertas limitaciones en contra de la decisi&oacute;n individual. Como veremos, sugerencias populares, tales como evitar las enfermedades o asegurar la calidad de vida, amenazan con entrometerse en las decisiones personales, de car&aacute;cter substancial, en lo que respecta a la val&iacute;a del hombre. De ser as&iacute;, los ciudadanos, despu&eacute;s de todo, terminar&aacute;n siendo dise&ntilde;ados en concordancia con el c&uacute;mulo de valores dominantes y la nueva eugenesia se colapsar&aacute; en la eugenesia cl&aacute;sica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Argumento que el respeto a los planes de vida de las futuras personas puede constre&ntilde;ir las decisiones de los padres en una manera tal que claramente se pueda diferenciar a la nueva eugenesia de su antecesora. Para demostrar esto, comparo el acceso a los <i>planes de vida</i> por parte de los ingenieros gen&eacute;ticos con el acceso a las capacidades, las propiedades personales que ayudan a determinar el logro del plan de vida. Sugiero que un programa donde sistem&aacute;ticamente se modifique el plan de vida de una persona est&aacute; fuera del alcance de los ingenieros gen&eacute;ticos, y que esta incapacidad interventiva impone restricciones en otros tipos de acrecentamientos. Un programa eugen&eacute;sico, sensiblemente apropiado a la gama de planes de vida potenciales de la futura persona, no buscar&aacute; acrecentar capacidades que vayan de acuerdo con el plan de vida de un tercero. Dicho programa tendr&aacute; el doble beneficio de introducir capacidades para el goce de aquel que las posee y blindar a la sociedad del influjo de los valores dominantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIENES DE LA INGENIER&Iacute;A GEN&Eacute;TICA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La extra&ntilde;eza de la propia idea de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica hace que las valoraciones morales serias sean dif&iacute;ciles. Antes de examinar los argumentos de los liberales debemos hacer que este t&oacute;pico sea tratable para la moralidad. Usar&eacute; la noci&oacute;n de <i>bien de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica</i> para describir cualquier manera de alterar la perfilaci&oacute;n de las personas, o producir nuevos tipos de personas mediante la modificaci&oacute;n o reordenamiento gen&eacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica pueden ser producidos por una variedad de t&eacute;cnicas.<sup><a href="#notas">4</a></sup> La tecnolog&iacute;a actual permite examinar al ADN fetal para identificar enfermedades como la fibrosis qu&iacute;stica y la enfermedad de Huntington. Un diagn&oacute;stico lo suficientemente desfavorable podr&iacute;a llevar a una decisi&oacute;n para abortar. Aqu&iacute;, los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica son aplicados de una manera negativa, presumiblemente cancelando lo malo de la vida que se habr&iacute;a vivido.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras t&eacute;cnicas, alg&uacute;n d&iacute;a, podr&iacute;an permitir responder de manera m&aacute;s creativa a la informaci&oacute;n que proporcionan los genes. Los seres humanos portamos una gran cantidad de variaciones gen&eacute;ticas; una beb&eacute; posee alrededor de 600 000 &oacute;vulos potencialmente fertilizables y un hombre produce alrededor de 12 trillones de espermatozoides durante su tiempo de vida (Lyon y Corner, 1996: 492). Las t&eacute;cnicas de preimplantaci&oacute;n gen&eacute;tica podr&iacute;an permitir la inspecci&oacute;n del ADN de un subconjunto de estos gametos. A la par de incrementar el n&uacute;mero de muestras, tambi&eacute;n incrementamos las posibilidades que tenemos de encontrar la combinaci&oacute;n deseada de genes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El futuro distante mantiene la promesa de grandes libertades al momento de elegir rasgos. En lugar de buscar Marie Curies y Brian Laras, libres de enfermedades en el ADN producido de manera natural, los ingenieros gen&eacute;ticos del siglo XXV tal vez podr&aacute;n intervenir directamente en los genomas de individuos existentes, empalmando genes de rasgos deseables y retirando aquellos que no lo sean.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cierto punto de nuestra especulaci&oacute;n acerca del tama&ntilde;o y caracter&iacute;sticas de las categor&iacute;as de bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, nos movemos de la extrapolaci&oacute;n razonable sobre tecnolog&iacute;as existentes a la ciencia ficci&oacute;n. Los aspectos m&aacute;s fantaseados acerca del mejoramiento pudieran estar siempre fuera del alcance de la ciencia. Los genes de la inteligencia einsteiniana, de la sensibilidad social austeniana y del ingenio wildeano<a href="#notas">**</a> tal vez sean imposibles de encontrar o, en caso de ser hallados, sean imposibles de manipular. La opini&oacute;n cient&iacute;fica informada incluye un amplio espectro de perspectivas acerca de las posibilidades de la nueva gen&eacute;tica como para dar sustento a cualquier tipo de pol&iacute;tica eugenista.<sup><a href="#notas">6</a></sup> En este art&iacute;culo, por amplias razones pragm&aacute;ticas, me al&iacute;o con aquellos que toman una postura generosa en torno a las posibilidades cient&iacute;ficas. La ciencia a menudo confunde las mejores predicciones y no debemos ponernos en una postura donde nos encontremos desprevenidos para la equivalencia en ingenier&iacute;a gen&eacute;tica de lo que fue Hiroshima. Es mejor tener principios que cubran situaciones imposibles, que no tenerlos para situaciones que de un momento a otro est&eacute;n sobre nosotros.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen dos clases de arreglos sobre los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica que merecen un escrutinio moral. Primero, los internos, cuando nos preocupamos por los arreglos de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica nos preguntamos c&oacute;mo su asignaci&oacute;n a un cierto individuo podr&aacute; permitir el bien en conjunto de ese individuo. Segundo, los sociales, aqu&iacute; nuestra preocupaci&oacute;n est&aacute; con la distribuci&oacute;n de los bienes entre los diferentes individuos y planes de vida en una sociedad. &iquest;Podr&aacute; la asignaci&oacute;n dispareja de bienes eliminar la existencia de algunos planes de vida o exagerar las desigualdades econ&oacute;micas?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La eugenesia liberal propone que lleguemos a los mejores arreglos internos y sociales permitiendo a los futuros padres guiarse por sus valores al momento de elegir acrecentamientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de analizar los detalles de la posici&oacute;n liberal, presento una perspectiva m&aacute;s general. Cualquier programa aceptable de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica que ofrezca una amplia variedad de bienes seguramente se encuentra a&uacute;n a cierta distancia en el futuro. Los te&oacute;ricos evolucionistas saben desde hace tiempo que es improbable que una mutaci&oacute;n al azar dentro de un gen posea ventajas selectivas o que beneficie a su portador. La evoluci&oacute;n por selecci&oacute;n natural, constituida por un proceso de muchas pruebas y muchos errores, dise&ntilde;a a un alto costo para sus sujetos experimentales. A menos que est&eacute;n preparados para comprar mejoras por una cantidad similar en sufrimiento, los ingenieros gen&eacute;ticos deben estar seguros de que las t&eacute;cnicas elegidas tienen una alta probabilidad de dar con el resultado deseado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DOS DISTINCIONES EN LA CONFORMACI&Oacute;N DE LAS PERSONAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La posici&oacute;n liberal surge del rechazo de la importancia moral de dos distinciones acerca de la conformaci&oacute;n de personas. Primero, existe la distinci&oacute;n entre mejorar a las personas modificando sus ambientes y mejorarlas mediante la modificaci&oacute;n de sus genes. Los liberales no ven una diferencia moral entre la eugenesia y el mejoramiento de las personas por medio de la manipulaci&oacute;n ambiental.<sup><a href="#notas">7</a></sup> Los padres actualmente son libres de mejorar la inteligencia y las capacidades f&iacute;sicas mediante modificaciones de factores ambientales como son la dieta y la ense&ntilde;anza. Las herramientas de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica pueden ser novedosas, pero a este respecto se asemejan a las dietas experimentales con adiciones vitam&iacute;nicas o la ense&ntilde;anza mediante <i>hothousing<a href="#notas">***</a></i> De manera cautelosa John Robertson dice:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se podr&iacute;a defender un caso de acrecentamiento prenatal como parte de la discreci&oacute;n parental en la crianza de los hijos. &iquest;Si tutores especiales y campamentos, programas de entrenamiento, y hasta la administraci&oacute;n de hormonas de crecimiento para agregar algunos cent&iacute;metros en la estatura est&aacute;n dentro de las elecciones discrecionales que los padres realizan para la crianza, por qu&eacute; las intervenciones gen&eacute;ticas para acrecentar los rasgos de los hijos normales ser&iacute;an menos leg&iacute;timas? (Robertson, 1994: 167)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los argumentos sobre la paridad moral de las intervenciones gen&eacute;ticas y ambientales encuentran soporte en la comprensi&oacute;n moderna de la importancia de las influencias paralelas de la gen&eacute;tica y el ambiente. Una eugenesia pasada de moda tendi&oacute; a radicalizar la importancia de los genes y los factores hereditarios en la conformaci&oacute;n de las personas, mientras restaba importancia al ambiente. Los investigadores trataron de rastrear el origen de la holgazaner&iacute;a o la criminalidad, a trav&eacute;s de muchas generaciones, hasta la presencia omnipotente de genes <i>malos</i> (v&eacute;ase Paul, 1995: cap. 3).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este cuadro gen&eacute;tico determinista es err&oacute;neo. Los rasgos de los individuos resultan de una compleja interacci&oacute;n de genes y ambiente.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Un clon de Alejandro Magno no ser&iacute;a una copia de &eacute;l; a menos que se repliquen exactamente el vientre de Olimpia de Epiro y la Macedonia del siglo IV a. C., esperar&iacute;amos que muchos de los genes del clon se expresaran de maneras muy diferentes de como lo hicieron en Alejandro. Aunque un clon deber&iacute;a asemejarse al donador de su ADN m&aacute;s cercanamente de lo que un hijo producido de manera convencional se asemeja a sus padres, el grado de semejanza ser&iacute;a algo menor que en el caso de los gemelos monocig&oacute;ticos que se desarrollaron en las mismas condiciones ambientales intra y extrauterinas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquellos interesados en explicaciones gen&eacute;ticas de los rasgos deben poner mucha atenci&oacute;n en el impacto que las variaciones ambientales tienen en la expresi&oacute;n de los genes. Algunos genes producen un determinado car&aacute;cter fenot&iacute;pico en casi todos los contextos estad&iacute;sticamente est&aacute;ndar; otros tienen efectos que var&iacute;an en respuesta a cambios ambientales en apariencia sin importancia. Un cierto trinucle&oacute;tido que se repite en el cromosoma 4 aparentemente lleva a la enfermedad de Huntington en cualquier ambiente humano. La historia de genes putativos para una gran inteligencia o el GAY1 de Dean Hamer ser&iacute;an mucho menos sencillos.<sup><a href="#notas">9</a></sup> S&oacute;lo 52 por ciento de los gemelos id&eacute;nticos de hombres homosexuales son a su vez homosexuales (Steen, 1996: 194). Seguramente esto significa que un subconjunto significativo de ambientes estad&iacute;sticamente normales para el gen GAY1 no lleva a la homosexualidad.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las explicaciones gen&eacute;ticas de los rasgos son perfectamente compatibles con explicaciones ambientales interesantes y sustantivas. Por mor de la simplicidad, tomemos la anticuada y seguramente err&oacute;nea explicaci&oacute;n de la homosexualidad masculina en t&eacute;rminos de una estrecha relaci&oacute;n madre&#150;hijo. Esta explicaci&oacute;n ambiental aparentemente paradigm&aacute;tica de la homosexualidad puede unirse con una apropiada y modesta explicaci&oacute;n gen&eacute;tica del tipo ofrecido por Hamer. Ning&uacute;n ambientalista cauto sostendr&iacute;a que el apego materno, sin excepci&oacute;n, lleva a la homosexualidad. Por separado, ni el GAY1 ni una estrecha relaci&oacute;n con la madre ser&iacute;an causalmente suficientes. En conjunto, actuando contra un est&aacute;ndar gen&oacute;mico estad&iacute;stico y un fondo extra gen&oacute;mico, ellos pueden hacer muy probable un hijo homosexual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El v&iacute;nculo liberal de la libertad eug&eacute;nica con la discreci&oacute;n parental en lo que respecta al mejoramiento asistido de la educaci&oacute;n y la dieta tiene sentido a la luz de este entendimiento moderno de la gen&eacute;tica. Si los genes y el ambiente son de importancia paralela en lo que cuenta para los rasgos que actualmente poseemos, intentos de modificar a las personas alterando cualquiera de los dos parecieran merecer un escrutinio similar. Se revelar&aacute; que algunos rasgos son m&aacute;s f&aacute;cilmente modificables al cambiar los genes; otros al alterar el ambiente de las personas. Sin ning&uacute;n argumento que exponga una diferencia significativa entre estos dos tipos de rasgos deber&iacute;amos pensar de manera similar sobre estos dos tipos de modificaciones. Hay pocas razones para pensar que todos los cambios morales que parecen espantosos caer&aacute;n en una categor&iacute;a o en otra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora llegamos a la segunda distinci&oacute;n convencional sobre la conformaci&oacute;n de las personas. Esta distinci&oacute;n separa los bienes terap&eacute;uticos de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica de los eugen&eacute;sicos. Los primeros apuntan a las enfermedades; el objetivo es obtener individuos funcionando al nivel considerado normal para los seres humanos. El prop&oacute;sito de los bienes eugen&eacute;sicos es producir individuos cuyos atributos van m&aacute;s all&aacute; de lo que se considera normal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caso de permitir que los futuros padres tengan acceso a los bienes terap&eacute;uticos se presenta de manera clara. Aunque la terapia gen&eacute;tica puede potencialmente ser m&aacute;s efectiva al combatir la diabetes que las inyecciones diarias de insulina, no parece pertenecer a una categor&iacute;a moral diferente.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Aqu&iacute; es donde se toma la postura contra la eugenesia. Si la terapia gen&eacute;tica es medicina, entonces debe ser restringida al tratamiento de las enfermedades. Ello puede estar muy bien para corregir los errores en la ejecuci&oacute;n de un dise&ntilde;o divino o evolutivo, pero es una situaci&oacute;n diferente perfilar a las personas de acuerdo con nuestros propios dise&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los liberales, unidos, rechazan el razonamiento anterior. Ellos dudan que la noci&oacute;n de enfermedad est&eacute; a la altura de la teorizaci&oacute;n moral en lo que respecta a la terapia/eugenesia para la distinci&oacute;n que se requiere.<sup><a href="#notas">12</a></sup> Philip Kitcher critica tanto al constructivismo social como al objetivismo funcionalista biol&oacute;gico sobre las enfermedades. El primero falla porque termina por hacer s&oacute;lo una recapitulaci&oacute;n de los prejuicios sociales dominantes. La homosexualidad y el ser zurdo alguna vez fueron vistos como enfermedades y la eugenesia autoritaria, por lo general, ha sido veloz al aplicar la etiqueta de <i>enfermedad</i> a fenotipos juzgados como no ideales. La segunda se empe&ntilde;a en realizar intervenciones que a menudo son irrelevantes para los humanos que viven en ambientes civilizados. Parece no existir raz&oacute;n para que, del descubrimiento de que rasgos como las pecas o una capacidad musical aguda tengan dudosa selectividad natural positiva, se pueda inferir que deber&iacute;amos asignarles valores negativos (Kitcher, 1996: 212&#150;217).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la noci&oacute;n de enfermedad fuera de nuestro camino no existe una barrera estable que separe las intervenciones orientadas a terapias de las intervenciones eugen&eacute;sicas. Cualquier inter&eacute;s en reducir el sufrimiento nos involucra en lo que Kitcher denomina <i>eugenesia inevitable.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La yuxtaposici&oacute;n liberal de eugenesia con educaci&oacute;n sugiere una gu&iacute;a m&aacute;s adecuada para los esfuerzos realizables por los futuros padres. En la asignaci&oacute;n de recursos educativos para un individuo no nos limitamos a evitar lo da&ntilde;ino; en lugar de ello, estamos interesados con el bienestar, prosperidad o calidad de vida de la persona. As&iacute; deber&iacute;a ser con los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica. Kitcher plantea apropiadamente un estado m&iacute;nimo sobre la calidad de vida para guiar a los futuros padres al momento de elegir las mejoras:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera &#91;dimensi&oacute;n&#93; se enfoca en si la persona ha desarrollado alg&uacute;n sentido de qu&eacute; es significativo y de c&oacute;mo se form&oacute; esa concepci&oacute;n de lo que importa. La segunda eval&uacute;a la extensi&oacute;n, hasta d&oacute;nde est&aacute;n satisfechos aquellos deseos que son centrales para los planes vitales de esa persona: &iquest;Esa persona logr&oacute; aquellos objetivos que consideraba como m&aacute;s importantes? Finalmente, el tercero, est&aacute; pendiente con el car&aacute;cter de las experiencias de la persona, el balance entre el placer y el dolor. (Kitcher, 1996: 289)</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esperar&iacute;amos que las variedades de arreglos internos producidos por una pol&iacute;tica liberal entraran en conflicto con aqu&eacute;llos concernientes a la calidad de vida menos a menudo y menos marcadamente que aqu&eacute;llas producidas por la eugenesia autoritaria. Los padres tienden a prestar mucha m&aacute;s atenci&oacute;n al bienestar de sus hijos que un Estado que persigue alg&uacute;n programa amplio para mejorar las poblaciones humanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no ser&iacute;a del todo ocioso tener una gu&iacute;a para atender la calidad de vida. Algunos valores que son dignos de ser protegidos por una sociedad liberal podr&iacute;an tener un mal impacto en las vidas futuras si se adoptan como gu&iacute;as de elecci&oacute;n eugen&eacute;sica. Robertson (1994: 171) se preocupa acerca de permitir la expresi&oacute;n procreativa de valores perfilados por una exitosa lucha contra discapacidades intelectuales o f&iacute;sicas. Los compromisos ideol&oacute;gicos de los padres pueden llevarlos a conclusiones err&oacute;neas de otras maneras. De acuerdo con una persistente caricatura de la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n, la selecci&oacute;n natural s&oacute;lo puede construir disposiciones psicol&oacute;gicas ego&iacute;stas y violentas dentro de nosotros. Dos d&eacute;cadas de investigaciones sobre diversos altruismos biol&oacute;gicos muestran que &eacute;ste no es el caso; los genes de ayuda familiar y cooperaci&oacute;n discriminante tienen mejores resultados a la larga que sus contrapartes a corto plazo. Los padres altamente individualistas est&aacute;n en peligro de instituir una pol&iacute;tica eugen&eacute;sica que se asemeje a esta parodia evolutiva. Ellos no moderar&aacute;n la urgencia competitiva de sus hijos con la fraternidad y el altruismo. Los individuos resultantes dif&iacute;cilmente ver&aacute;n sus deseos satisfechos en un mundo lleno de copias psicol&oacute;gicas de ellos mismos.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CALIDAD DE VIDA Y LOS ARREGLOS SOCIALES SOBRE LOS BIENES DE INGENIER&Iacute;A GEN&Eacute;TICA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes he distinguido entre los arreglos internos y sociales de los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica. Por el momento asumir&eacute; la preocupaci&oacute;n de si la calidad de vida puede guiar a los liberales hacia un arreglo interno apropiado de esos bienes. Ahora quiero ilustrar c&oacute;mo los problemas surgen en conexi&oacute;n con los arreglos sociales de los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ver c&oacute;mo el advenimiento de la ingeniera gen&eacute;tica amenaza con cambiar las reglas de los arreglos sociales liberales, necesitamos distinguir entre las demandas de los papeles para los planes de vida, por una parte, y las demandas de los individuos que ocupan esos papeles, por otra. Esta distinci&oacute;n juega un peque&ntilde;o papel previo a la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, porque una amplia parte de los liberales supone que al satisfacer las necesidades de un plan de vida tambi&eacute;n debemos satisfacer las necesidades de los individuos, presentes o futuras, actuales o potenciales, que persiguen el plan y viceversa. El amor al arte es un componente importante en los planes de vida de muchos miembros actuales de la sociedad. Adem&aacute;s, sabemos que es muy probable que ello est&eacute; incluido en los planes de vida de al menos algunos futuros ciudadanos. As&iacute; que el Estado debe distribuir los bienes de una manera que no discrimine en contra de alg&uacute;n plan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ingenieros gen&eacute;ticos amenazan con separar a los individuos de los planes de vida. Si se utiliza la ingenier&iacute;a para sacar sistem&aacute;ticamente el amor al arte, fuera de los futuros individuos, entonces podemos satisfacer las necesidades de todos los individuos presentes o futuros, reales o potenciales, sin hacer ning&uacute;n tipo de previsi&oacute;n por el amor al arte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La amenaza que plantea la potencial separaci&oacute;n entre los papeles en los planes de vida y sus int&eacute;rpretes se extiende m&aacute;s ampliamente que el amor al arte o a cualquier otro plan de vida particular. Una poderosa justificaci&oacute;n pragm&aacute;tica para el liberalismo est&aacute; siendo socavada. Actuales y profundas diferencias en las posturas sobre la buena vida significan que no podemos permitir que una mirada un&iacute;voca perfile las instituciones. La preocupaci&oacute;n es que las preferencias eugen&eacute;sicas acrecentadoras de una generaci&oacute;n puedan eliminar de manera permanente la diversidad de planes de vida que alimentan al liberalismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debe notarse que la separaci&oacute;n entre los individuos y los planes de vida no debe ocuparnos cuando examinemos algunas de las preocupaciones acerca de los arreglos sociales de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica. Una preocupaci&oacute;n que aparece constantemente es que un mercado impulsado por la eugenesia terminar&aacute; por satisfacer las necesidades de los futuros padres adinerados, mientras ignora a aquellos futuros padres de escasos recursos. Como sucede con los desequilibrios en la educaci&oacute;n, los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica prometen ser auto&#150;perpetuantes. No quiero restarle importancia a esta preocupaci&oacute;n. Sin embargo, difiere de manera importante de los problemas antes mencionados sobre la distribuci&oacute;n social. Podemos tomar en cuenta las preferencias de los <i>individuos actuales</i> en lugar de aquellos <i>planes de vida vacantes,</i> y esto permite un remedio m&aacute;s convencional. Se podr&iacute;a intervenir el mercado de las mejoras humanas para ampliar el acceso a los futuros padres que pertenecen a las secciones m&aacute;s pobres de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De regreso a nuestra preocupaci&oacute;n sobre el vaciado sistem&aacute;tico de los planes de vida. &iquest;Tenemos alguna raz&oacute;n para pensar que una reducci&oacute;n en la diversidad de planes de vida es algo m&aacute;s que una posibilidad te&oacute;rica? En las sociedades liberales contempor&aacute;neas las decisiones tomadas libremente no se amoldan a una sola idea de aquello que es una vida buena. En las sociedades liberales del futuro, diferentes ideas acerca de los mejores planes de vida seguramente se interpondr&aacute;n a cualquier patr&oacute;n centralizado de la eugenesia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho razonamiento no se ha grabado en los recientes cr&iacute;ticos de la eugenesia liberal (v&eacute;anse Wright, 1990; y Duster, 1990). Ellos dudan que otorgarles la decisi&oacute;n a los padres se opondr&aacute; a las tendencias monopolizadoras sobre las ideas del bien. Algunos defensores de la eugenesia de principios del siglo XX concordaban con ello. Ellos no ve&iacute;an un conflicto entre las determinaciones centralistas del bien y lo que tomaban por <i>decisiones informadas</i> acerca del mejoramiento. Muchos que retroced&iacute;an ante las propuestas m&aacute;s extremas para excluir a los no aptos de la reproducci&oacute;n arg&uuml;&iacute;an que la selecci&oacute;n sexual, con el mecanismo de elecci&oacute;n del macho por parte de la hembra, podr&iacute;a ser una manera liberal esencial para perfilar la raza de acuerdo con un proyecto centralizado. Las mujeres ser&iacute;an alentadas a elegir compa&ntilde;eros sexuales con la mezcla apropiada de moralidad, intelectualidad y capacidades f&iacute;sicas. Por lo tanto, no ser&iacute;an requeridas leyes restrictivas para lograr las metas eugen&eacute;sicas del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; es donde la inserci&oacute;n de las consideraciones de la calidad de vida dentro del <i>mix</i> liberal se torna especialmente peligrosa. A pesar de varias protecciones legales, el rango de planes de vida bien adaptados a cierto ambiente dentro de una sociedad liberal es m&aacute;s estrecho que el rango actualmente representado en ella. Las concepciones dominantes de lo que es la vida buena pueden ser relevantes para las decisiones individuales acerca de los acrecentamientos, no porque se ajusten a alg&uacute;n dato independiente sobre la calidad de vida, sino porque ellos constituyen, en parte, el ambiente donde vivir&aacute; la futura persona. Un individuo que no es objeto de prejuicios tiene un rango m&aacute;s amplio de oportunidades y por lo tanto mayor oportunidad de vivir una vida exitosa que otro que s&iacute; es objeto de prejuicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kitcher es sensible a estas preocupaciones y urge a que hagamos todo lo posible para combatir los prejuicios. Aun cuando nuestros esfuerzos sean in&uacute;tiles, &eacute;l todav&iacute;a se resiste a la idea de que el prejuicio deber&iacute;a jugar un papel en la toma de decisiones eugen&eacute;sicas. Kitcher aconseja usar herramientas como el aborto s&oacute;lo cuando sea virtualmente imposible una vida digna de ser vivida. En una sociedad decidida a proteger la diversidad de planes de vida de sus ciudadanos, los desaf&iacute;os presentados por el ambiente social a mujeres, minor&iacute;as &eacute;tnicas u homosexuales no tienen suficiente impacto sustancial en la calidad de vida como para ser tomados en cuenta (Kitcher, 1996: 200).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta respuesta es s&oacute;lo parcialmente efectiva. A menudo se establece el punto de que la selecci&oacute;n natural satisface en lugar de optimizar; un ala no necesita ser perfecta para otorgar a su poseedor una gran posibilidad de evadir a sus depredadores, cazar presas y por lo tanto dejar descendientes. Si restringimos nuestra atenci&oacute;n al an&aacute;lisis del ADN fetal seguido por un posible aborto, una aproximaci&oacute;n similar por parte de los padres parece tener sentido. Despu&eacute;s de todo, la decisi&oacute;n es entre un beb&eacute; con un prospecto de calidad de vida ligeramente por debajo del normal o no tener ning&uacute;n beb&eacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, una aproximaci&oacute;n optimizadora se hace m&aacute;s atractiva una vez que consideramos m&eacute;todos que abren un rango m&aacute;s amplio de elecciones acerca del acrecentamiento. Nuestra amplia mirada de las posibilidades cient&iacute;ficas nos anima a imaginar un mundo en el cual los padres pueden identificar e insertar genes de rasgos tales como gran diligencia y habilidad acrob&aacute;tica, al mismo tiempo que eliminar genes de la homosexualidad y feminidad. Una vez que los ingenieros gen&eacute;ticos est&eacute;n en posici&oacute;n de ofrecer a los futuros padres esta variedad de opciones, &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;an aceptar cualquier reducci&oacute;n en los prospectos de la calidad de vida?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se puede encontrar apoyo para esta aproximaci&oacute;n a la optimizaci&oacute;n si regresamos al paralelo liberal entre educaci&oacute;n y acrecentamiento gen&eacute;tico. Los padres reconocer&aacute;n que para la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os existe una probabilidad bastante amplia de una vida digna de vivirse, sin importar qu&eacute; decisiones sean tomadas acerca de educaci&oacute;n especial o dietas. Sin embargo, permitimos variaciones sustanciales en los insumos ambientales con el fin de aumentar la calidad de vida esperada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; recursos argumentativos tienen los liberales para asegurar que la distribuci&oacute;n social de los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica no s&oacute;lo es justa para los individuos, sino tambi&eacute;n neutral entre planes de vida moralmente aceptables? Singer y Wells sugieren la conformaci&oacute;n de una entidad cuya labor sea monitorear las elecciones individuales e intervenir cuando aparezcan desequilibrios (1984: 188). Los patrones en las decisiones parentales que amenazaran con eliminar un plan de vida moralmente aceptable podr&iacute;an desencadenar la acci&oacute;n de esta entidad. Estas medidas podr&iacute;an ser problem&aacute;ticas, aun cuando esta entidad se entendiera a s&iacute; misma como preservadora de la diversidad b&aacute;sica que soporta el liberalismo. Lo liberal se resiste a la restricci&oacute;n de elecciones que tenga el fin de proteger un patr&oacute;n de planes de vida no liberales. &iquest;Puede ser diferente la intervenci&oacute;n para asegurar el balance social entre los planes de vida favorecido por los liberales? Una vez que distinguimos entre roles de planes de vida e int&eacute;rpretes de planes de vida, es dif&iacute;cil encontrar v&iacute;ctimas de una serie de elecciones optimizadoras por parte de los padres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n argumentar&eacute; que es correcto concentrarse en la distribuci&oacute;n interna de los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica m&aacute;s que en su distribuci&oacute;n social. La preocupaci&oacute;n por los futuros individuos demandar&aacute; acrecentamiento&#150;de&#150;las&#150;capacidades que sean neutrales entre un amplio rango de planes de vida, y sub&oacute;ptimas respecto a alguno en particular. Esta neutralidad internamente justificada se traducir&aacute; en una neutralidad respecto de la distribuci&oacute;n social de los bienes de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>MEJORAR CAPACIDADES Y MEJORAR PLANES DE VIDA</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La noci&oacute;n de plan de vida es un constituyente importante en la toma de postura respecto de la calidad de vida. Las primeras dos dimensiones de la postura de Kitcher requieren la formaci&oacute;n y el desarrollo de elementos centrales de un plan. La siguiente discusi&oacute;n contrasta los intentos de mejorar planes de vida con intentos de mejorar capacidades, aquellos rasgos que ayudan a determinar el &eacute;xito de un plan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inicialmente, los liberales parecer&iacute;an ser capaces de justificar cualquiera de las dos posturas. No existe un argumento que muestre la superioridad global de un plan de vida respecto de todos los dem&aacute;s, de ah&iacute; la barrera en contra de una direcci&oacute;n sustantiva de los programas eugen&eacute;sicos dirigidos por el Estado. A la luz de una serie de valores paternales dados, sin embargo, hay ciertamente mejores o peores planes de vida. Dentro de ciertos l&iacute;mites, las decisiones eugen&eacute;sicas de los padres pueden presumiblemente favorecer los valores predominantes en sus planes de vida sobre aquellos que predominan en los de otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n porque los arreglos internos de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica contribuyan al bienestar de un futuro individuo permite evaluar los acrecentamientos de las capacidades relativas a los planes de vida. Muchas personas tienen capacidades que apenas son suficientes o incluso totalmente inadecuadas para su plan de vida. Actuando mediante la ingenier&iacute;a en los apropiados acrecentamientos de las capacidades podemos acercar esta colecci&oacute;n al &oacute;ptimo para el plan de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos que mirar de cerca la forma en que los cambios en los genes puedan cambiar estos dos tipos de propiedades en las personas. En lo que sigue subrayar&eacute;, por un lado, una diferencia entre cadenas causales que llevan de los genes a las capacidades y, por el otro, cadenas causales que llevan de los genes a los planes de vida. Una nota precautoria. Ciertamente no deber&iacute;amos esperar poner estas cadenas dentro de sus propias y distintas clases naturales: las diferencias entre ellas son bastante borrosas. Aunque estas categor&iacute;as bastas y directas puedan ser inadecuadas como base para leyes cient&iacute;ficas, mantengo que ellas estar&aacute;n lo suficientemente enmarcadas como para fincar generalizaciones &eacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La siguiente discusi&oacute;n de planes de vida y capacidades asevera que, mientras alguna sofisticada gen&eacute;tica futura podr&iacute;a ser capaz de predecir c&oacute;mo se combinar&aacute; un determinado genotipo con un ambiente espec&iacute;fico para producir algunas capacidades significativas, no podemos hacer una aseveraci&oacute;n parecida en lo que respecta a los planes de vida. Ninguna cantidad de informaci&oacute;n podr&aacute; permitirnos empatar genotipos con planes de vida. Un corolario de ello es que seremos incapaces de predecir c&oacute;mo los cambios en los genes modificar&aacute;n los planes vitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me basar&eacute; en gran medida en la aseveraci&oacute;n de que contribuciones ambientales significativas a los planes de vida est&aacute;n mediados psicol&oacute;gicamente. Esencial a la posesi&oacute;n de un plan de vida en lugar de alg&uacute;n otro es el reconocimiento por el individuo que ciertas cosas significan m&aacute;s que otras. Debe de existir una <i>decisi&oacute;n</i> para dedicarse a la arm&oacute;nica o <i>una ca&iacute;da en cuenta</i> de que la propia familia es m&aacute;s valiosa que nuestra colecci&oacute;n de novelas de espionaje. La figura m&iacute;tica que gasta su vida irreflexivamente plantado frente a una pantalla de televisi&oacute;n sin nunca haber decidido hacerlo, no tiene otro plan de vida que aqu&eacute;l orientado hacia las series televisivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque debemos tener los factores psicol&oacute;gicos en consideraci&oacute;n cuando describimos el desenvolvimiento de ciertas capacidades, como una inteligencia mayor de lo normal, estas capacidades no est&aacute;n psicol&oacute;gicamente filtradas de la misma manera. Ahora quiero precisar m&aacute;s acerca de esta diferencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las decisiones sobre los planes de vida son ampliamente <i>sensibles</i> al ambiente y <i>espec&iacute;ficos</i> del ambiente. La especificidad ambiental viene a juego al describir qu&eacute; planes de vida est&aacute;n disponibles para la persona. Un plan puede incorporar elementos particulares de una cultura o un ambiente natural. Muchos de los planes de vida disponibles a una persona cuando nace, vive y muere en las zonas urbanas de Norteam&eacute;rica no est&aacute;n disponibles para el gemelo id&eacute;ntico que pasa su vida en el altiplano tailand&eacute;s, y viceversa. La sensibilidad ambiental de los planes de vida significa que un peque&ntilde;o cambio en el ambiente puede tener consecuencias de largo alcance. La exposici&oacute;n a cinco minutos de un programa televisivo sobre dramas m&eacute;dicos puede inspirar a alguien a convertirse en doctor. Un temprano encuentro con un bal&oacute;n de rugby puede desencadenar la generaci&oacute;n de un plan de vida dirigido hacia una carrera deportiva, o puede que no. Es casi imposible determinar de antemano qu&eacute; factores ser&aacute;n relevantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los puntos sobre la sensibilidad ambiental se aplican doblemente en sociedades liberales modernas, donde una amplia diversidad de planes de vida est&aacute;n disponibles. Las sociedades de corte no liberal ofrecen una menor gama de planes de vida potenciales para el individuo. Ellas, por lo tanto, proveen ambientes que reducen la variabilidad resultante de esta sensibilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente existen capacidades que se asemejan a planes de vida en t&eacute;rminos de sensibilidad y especificidad ambiental. Ser&iacute;a muy dif&iacute;cil para un ingeniero gen&eacute;tico seleccionar un plan que tuviera como objetivo el juego de shogi.<a href="#notas">****</a> De ambientes que no contengan tableros de shogi no se puede esperar que produzcan individuos con un alto refinamiento de habilidades para jugarlo. Aun en ambientes que son ricos en juegos de shogi, una persona con habilidad natural para convertirse en un gran jugador puede en lugar de ello convertirse en un muy competente jugador de ajedrez o de tenis de mesa. Asociar el juego con un t&iacute;o particularmente gru&ntilde;&oacute;n puede ser suficiente para asegurar que ninguna capacidad en bruto se desarrollar&aacute;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A veces podemos trabajar en sentido contrario desde la especificidad ambiental y capacidades sensibles, como una gran habilidad en el juego del shogi, para encontrar una capacidad que no est&eacute; psicol&oacute;gicamente mediada de la misma manera. Dicha capacidad ser&aacute; un objetivo m&aacute;s apropiado para el acrecentamiento. Ser inteligente o tener un f&iacute;sico fuerte ciertamente requiere de interacciones espec&iacute;ficas entre genes y ambiente. Muchos de los <i>inputs</i> ambientales clave ser&aacute;n psicol&oacute;gicamente filtrados y, sin una adecuada educaci&oacute;n y nutrici&oacute;n, ninguna combinaci&oacute;n de genes favorables producir&aacute; personas inteligentes. A pesar de ello, mantengo que estas capacidades m&aacute;s b&aacute;sicas son menos ambientalmente espec&iacute;ficas y sensibles que muchos planes de vida. La gran inteligencia se produce en una amplia gama de ambientes humanos naturales y es poco probable que peque&ntilde;os cambios en el ambiente bloqueen o traigan grandes cambios a dicha capacidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se puede realizar el mismo movimiento en lo que respecta a los planes de vida. Puede haber, claramente, cosas tales como protoplanes de vida, estados que anticipan el desarrollo de planes expresados propiamente. El problema reside en la predicci&oacute;n cimentada en dichos proto&#150;planes. Ellos pueden ser revestidos en conjunci&oacute;n con un ambiente liberal moderno de muchas maneras diferentes. Un ni&ntilde;o peque&ntilde;o con un anhelo por la naturaleza puede terminar guiando turistas en expediciones de rafting sobre r&aacute;pidos, planeando una pol&iacute;tica ambiental gubernamental, o trabajando como bombero en bosques de remota locaci&oacute;n. El &eacute;xito en cada uno de estos planes de vida requerir&aacute; un <i>mix</i> diferente de capacidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Podr&iacute;amos orientar los planes de vida si primero direccionamos las capacidades? Algunas veces las capacidades de hecho influyen en los planes de vida. El conocimiento de que uno tiene una habilidad natural en cierta &aacute;rea puede influir fuertemente a una persona hacia un plan de vida que haga uso de esa habilidad natural. De todas maneras esto no siempre, ni de una forma mayoritaria, es el caso. Podemos comparar las ventajas generadas por una afortunada combinaci&oacute;n de genes con aqu&eacute;llas generadas ambientalmente. Un padre que sigue de forma satisfactoria cierta vocaci&oacute;n puede ofrecer a su hijo un ambiente apropiado para perseguir con &eacute;xito la misma vocaci&oacute;n. Dichos padres son capaces de impartir un conocimiento apropiado, proveer los contactos adecuados y as&iacute; sucesivamente. Aun as&iacute;, las hijas de los abogados no siempre, ni en la mayor&iacute;a de los casos, son abogadas. Ni los hijos de los m&eacute;dicos, m&eacute;dicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL PRINCIPIO DE DIFERENCIA EUGEN&Eacute;SICA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si los ingenieros gen&eacute;ticos fueran capaces de seleccionar tanto los planes de vida como los acrecentamientos en las capacidades, entonces las vidas buenas podr&iacute;an ser generadas casi precisamente a la orden de la sociedad o los padres. Aun as&iacute;, &eacute;ste no es el caso. Mientras que una gen&eacute;tica futura puede permitir la modificaci&oacute;n directa de ciertas capacidades, la generaci&oacute;n direccionada de planes de vida est&aacute; fuera de la cuesti&oacute;n. No debemos por lo tanto proponernos modificarlos. Ahora mostrar&eacute; que las conclusiones sobre la inconveniencia de buscar dar forma a los planes de vida tienen consecuencias para el acrecentamiento de las capacidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que sigue, dibujo una paralela entre el acrecentamiento con respeto&#150;a&#150;los&#150;planes&#150;de&#150;vida y la teor&iacute;a de la justicia de John Rawls. El principio de diferencia de Rawls permite una desviaci&oacute;n de la igual distribuci&oacute;n de bienes tales como libertad y oportunidad s&oacute;lo cuando una distribuci&oacute;n no&#150;igualitaria ayude a todo el mundo, en especial a aquellos que ocupan las posiciones m&aacute;s desfavorecidas dentro de la sociedad. Llegamos a esta posici&oacute;n preguntando por qu&eacute; tipo de arreglo optar&iacute;an los selectores racionales si fuesen privados de toda informaci&oacute;n acerca de su situaci&oacute;n actual. Este contratante social imaginario y racional no puede elegir su situaci&oacute;n social y, por lo tanto, busca la mejor opci&oacute;n ante una situaci&oacute;n desfavorecida (Rawls, 1971 y 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La necesidad de principios de justicia es obvia, una vez que hemos observado la posibilidad de conflicto entre individuos que persiguen diferentes planes de vida. Vemos la necesidad de principios similares que gobiernen la asignaci&oacute;n de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica cuando notamos c&oacute;mo la asignaci&oacute;n de bienes a un plan potencial de vida puede impactar en otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acrecentamientos en capacidades que potencien la elecci&oacute;n individual de poder perseguir satisfactoriamente un plan de vida a menudo reducir&aacute;n las posibilidades de aquel individuo de perseguir con satisfacci&oacute;n un plan de vida alterno. Un corredor de bolsa debe tener rapidez en la decisi&oacute;n con agresividad. Estos rasgos ser&iacute;an perjudiciales en un poeta o pintor para quien es demandada la reflexi&oacute;n. Cualquier olimpiada re&uacute;ne una amplia gama de f&iacute;sicos excepcionales. Tener un cuerpo adecuado para una disciplina tiende a excluir otras. Ser&iacute;a aconsejable para los halterof&iacute;licos de grandes dimensiones no tener serias ambiciones en la equitaci&oacute;n; igualmente, los jockeys no deber&iacute;an esperar pertenecer al equipo de baloncesto. En un nivel m&aacute;s alto de abstracci&oacute;n, filosof&iacute;as pol&iacute;ticas diferenciadas favorecen conflictos potenciales entre diferentes tipos de personalidad. Un comunitarista enfatizar&iacute;a tener receptividad a las tradiciones de las culturas locales en cuanto a la vida buena. Los liberales podr&iacute;an estar m&aacute;s interesados en un plan de vida que tal vez incorpore elementos de una cultura local, pero que sea posible una independencia sustancial de ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora podemos regresar al paralelismo en la eugenesia liberal entre mejoras procedentes de modificaciones ambientales y las procedentes de modificaciones al ADN.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Idealmente, el desarrollo de las capacidades es dirigido en forma interna. Cuando una persona elige por s&iacute; misma qu&eacute; capacidad mejorar, su desenvolvimiento tiende a ser apropiadamente sensible con su plan de vida. El estrechamiento resultante de la gama de potenciales planes de vida ser&aacute; una parte inevitable de la adaptaci&oacute;n de las capacidades al plan elegido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ingenier&iacute;a gen&eacute;tica y la ingenier&iacute;a ambiental, administrada&#150;por&#150;los&#150;padres por medio de la educaci&oacute;n o la nutrici&oacute;n, son intentos impulsados externamente de mejorar las capacidades. Las mejoras en las capacidades impulsadas desde el exterior se pueden dividir en dos categor&iacute;as. La educaci&oacute;n y la dieta pueden seleccionarse por los padres de manera que sea sensible al plan de vida del hijo. Claramente, en un ni&ntilde;o peque&ntilde;o no encontraremos nada que se parezca a un plan bien definido y elaborado con presici&oacute;n. Sin embargo, casi desde el comienzo existe algo para guiar los esfuerzos de los padres; algunas decisiones acerca del plan de vida ya se han tomado. Un plan de vida naciente puede revelarse a s&iacute; mismo en aversiones a lecciones particulares o tipos de actividades deportivas. Conforme se vaya llenando el plan de vida de un ni&ntilde;o, &eacute;l tender&aacute; a hacerse cargo de la mayor&iacute;a de las tareas requeridas para el desarrollo de ciertas capacidades. Cualquier <i>input</i> parental que persistiera se dirigir&aacute; cada vez m&aacute;s a las capacidades requeridas para el plan seleccionado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al buscar producir acrecentamientos mediante la modificaci&oacute;n de la nutrici&oacute;n o la educaci&oacute;n, podemos decidir actuar de una manera que ignore la evoluci&oacute;n del plan de vida del ni&ntilde;o. En ciertas ocasiones los padres desean vivir componentes insatisfechos de sus propias vidas mediante sus hijos. Al forzar a rigurosas lecciones de piano o entrenamiento de cricket se arriesgan a crear un desajuste entre las capacidades desarrolladas y los planes de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anteriormente he argumentado que la especificidad y sensibilidad ambiental de los planes de vida son inaccesibles para los ingenieros gen&eacute;ticos. Esto significa que las maneras posibles en que los ingenieros gen&eacute;ticos perfilan las capacidades caen en la segunda categor&iacute;a de mejoras impulsadas externamente. El ingeniero gen&eacute;tico es forzado a actuar de una manera donde ignora el plan de vida del individuo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Acaso esto elimina cualquier programa para el acrecentamiento de capacidades? Creo que no. Sin embargo, a la luz de la inaccesibilidad de los planes de vida para los ingenieros gen&eacute;ticos, propongo la siguiente restricci&oacute;n <i>maximin</i> rawlsiana sobre el acrecentamiento en las capacidades. Los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica deben ser asignados a un individuo de manera que mejoren las perspectivas asociadas con todos los planes de vida posibles, sobre todo, aquellos potenciales planes de vida en situaciones desventajosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Perseguir el paralelismo entre la justicia rawlsiana y el acrecentamiento genuino de las perspectivas de vida permite responder a ciertas variedades de optimizaci&oacute;n eugen&eacute;sica. Un tipo de optimizador defiende una pol&iacute;tica que se asemeja a aquella de los utilitaristas, quienes apoyan amplias brechas en los bienes correspondientes a las diferentes posiciones en la sociedad para mejorar el promedio o el total de la utilidad social (Rawls, 1971: secs. 27&#150;28). Los eugenistas optimizadores aceptar&aacute;n reducciones significativas para una peque&ntilde;a gama de planes de vida, mientras esto se compense con un incremento significativo en perspectivas competentes a una amplia gama de planes, o tal vez a un enorme incremento para un &uacute;nico plan. La constricci&oacute;n <i>maximin</i> se dirige contra este tipo de razonamientos. Estar&iacute;a mal jugar con las decisiones futuras de los planes de vida. Ning&uacute;n acrecentamiento en las capacidades ser&iacute;a aceptable a menos que ella tambi&eacute;n impulsara perspectivas asociadas con los planes de vida para las situaciones m&aacute;s adversas. El objetivo es equipar a la persona que existir&aacute;, sin importar qu&eacute; plan de vida elija.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez podamos hacer m&aacute;s que simplemente influir en las posibilidades de que cierto plan de vida sea elegido. El descubrimiento y la potencial manipulaci&oacute;n de genes de la homosexualidad puede permitirnos producir una poblaci&oacute;n desprovista de planes de vida gay o, alternativamente, que contenga s&oacute;lo planes de vida gay. El &eacute;xito en esta empresa presumiblemente tendr&iacute;a consecuencias para los acrecentamientos en las capacidades. La eliminaci&oacute;n de la base gen&eacute;tica del plan de vida podr&iacute;a justificar nuestros dise&ntilde;os de acrecentamiento dentro de los fetos que son incompatibles con un plan de vida gay, como sea que esos acrecentamientos puedan darse. Hay que tener en cuenta lo que tendr&iacute;amos que hacer para usar consideraciones sobre la calidad de vida como justificaci&oacute;n de dicha acci&oacute;n. Tendr&iacute;amos que hacer mucho m&aacute;s que identificar y ser capaces de manipular genes como el GAY1, que podr&iacute;a contribuir a la homosexualidad masculina. Aun cuando Hamer est&eacute; en lo correcto acerca del GAY1, la eliminaci&oacute;n del gen por s&iacute; misma no eliminar&iacute;a un plan de vida gay. Nos ser&iacute;a necesario encontrar y modificar de manera apropiada cualquier gen relacionado con la homosexualidad, pues es probable que &eacute;sta sea tanto gen&eacute;tica como ambientalmente factible, cualquier empresa en tal direcci&oacute;n requerir&iacute;a la escisi&oacute;n de grandes partes del genoma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora anticipo una preocupaci&oacute;n acerca de la aplicaci&oacute;n del requerimiento <i>maximin</i> eugen&eacute;sico. He observado que ajustar las capacidades a un plan de vida puede poner en desventaja otros planes. En algunos casos encontraremos planes de vida que est&aacute;n inusualmente bien dispuestos por los arreglos naturales de capacidades de un individuo. &iquest;Deben los ingenieros gen&eacute;ticos nivelar estos picos naturales para mejorar perspectivas asociadas con planes menos dispuestos? En caso de ser as&iacute;, la era de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica tendr&aacute; que existir sin los genios <i>desequilibrados</i> a quienes la historia debe grandes obras de arte y avances cient&iacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las preocupaciones por la calidad de vida pueden apoyar alguna nivelaci&oacute;n. Consid&eacute;rese de nuevo el paralelo con las ventajas ambientales. Si un Mozart de seis a&ntilde;os de edad se hubiera relacionado con los ni&ntilde;os de su edad, en lugar de haber realizado representaciones musicales por Europa, probablemente no tendr&iacute;amos <i>Las bodas de F&iacute;garo</i> o <i>Don Giovanni.</i> En lugar de ello, tal vez se hubiera convertido en un adulto m&aacute;s afable. Si hubieran existido oficiales de asistencia social en el siglo XVIII posiblemente hubieran utilizado consideraciones sobre la calidad de vida para justificar una intervenci&oacute;n en la educaci&oacute;n de Mozart. Los ingenieros gen&eacute;ticos del siglo XXV podr&iacute;an utilizar un razonamiento similar para modificar algunos patrones gen&eacute;ticos producidos naturalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no es necesario llegar a una conclusi&oacute;n as&iacute;. El requerimiento <i>maximin</i> aplica a <i>modificaciones</i> propuestas dentro de una amplia colecci&oacute;n de capacidades potenciales y posibles. Las mejoras tendr&iacute;an que ser justificadas en relaci&oacute;n con el impulso asociado con los planes menos ventajosos. Al descubrirse que una persona potencial tiene una cierta disposici&oacute;n natural de capacidades ben&eacute;ficas, podemos dejar abierto a los padres el no intervenir en lo absoluto.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anteriormente trac&eacute; argumentos de orden liberal contra la significaci&oacute;n moral de la distinci&oacute;n terapia/eugenesia. Mi aproximaci&oacute;n rawlsiana aclara por qu&eacute; las intervenciones que intuitivamente caben bajo el nombre de ingenier&iacute;a de terapia a menudo merecen mayor atenci&oacute;n que las agrupadas bajo el nombre de ingenier&iacute;a eugen&eacute;sica. Las deficiencias, que son el blanco de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica terap&eacute;utica, impiden una amplia gama de planes de vida. Sin embargo, no tenemos un veto absoluto en modificaciones convencionalmente reconocidas como eugen&eacute;sicas. Pueden existir maneras en las que podamos tanto acrecentar como proteger la diversidad de fines potenciales de futuras personas. Algunas mejoras en las habilidades f&iacute;sicas ser&aacute;n espec&iacute;ficas respecto a los planes y, por lo tanto, correr&aacute;n el riesgo de dejar mucho fuera; otros apoyar&aacute;n m&aacute;s bien un amplio rango de planes. Agregar algunos cent&iacute;metros extra para producir un mejor jugador de baloncesto cae en la primera categor&iacute;a, mientras que incrementar la resistencia contra la influenza es m&aacute;s probable que caiga en la segunda categor&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; sucede con el tenso tema del potencial acrecentamiento de la inteligencia? La incertidumbre acerca de los impactos de las intervenciones gen&eacute;ticas ser&aacute; muy importante aqu&iacute;; de acuerdo con ciertas estimaciones, existen entre 30 000 y 50 000 genes que otorgan inteligencia a los humanos (Lyon y Corner, 1996: 543). Cualquier intervenci&oacute;n requerir&aacute; un amplio entendimiento de las distintas interacciones entre genes/genes y genes/ambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, una vez que se obtenga esta informaci&oacute;n, no es claro que la inteligencia sea el tipo de capacidad que debi&eacute;ramos acrecentar. Dos posturas muy extendidas acerca de la inteligencia tendr&iacute;an diferentes implicaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los defensores de la inteligencia general o "G" proponen que existe una habilidad cognitiva general que explica el desempe&ntilde;o a trav&eacute;s de una amplia gama de tareas.<sup><a href="#notas">14</a></sup> Las diferencias en "G" explican diferencias en el desempe&ntilde;o de &aacute;reas que van desde la habilidad matem&aacute;tica, pasando por la habilidad musical, hasta la comprensi&oacute;n de lectura. Si &eacute;sta es la visi&oacute;n correcta de la inteligencia, bien podr&iacute;amos ver favorablemente un programa de acrecentamiento. Impulsando "G", se promete mejorar el desempe&ntilde;o a trav&eacute;s de un amplio rango de &aacute;reas sin desplazar a ninguna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una visi&oacute;n alternativa sobre inteligencias m&uacute;ltiples defendida por Howard Gardener (1983 y 1993), de acuerdo con la cual existe una gama de distintos m&oacute;dulos de inteligencias, cada uno de los cuales se encarga de realizar actividades dentro de un &aacute;rea circunscrita. La inteligencia musical ser&iacute;a diferente de la matem&aacute;tica, que a su vez diferir&iacute;a de la social, y as&iacute; sucesivamente. Este modelo de la inteligencia podr&iacute;a requerirnos ser m&aacute;s exquisitos en nuestros acrecentamientos. Gardener indica que existe conflicto entre ciertas inteligencias. Un estudio sobre el desarrollo de la inteligencia en ni&ntilde;os encontr&oacute;, bajo ciertas circunstancias, una tendencia seg&uacute;n la cual un desempe&ntilde;o art&iacute;stico mayor interfiere con ciertas habilidades espaciales (1993: 96). Si Gardener est&aacute; en lo correcto y los conflictos entre inteligencias son ubicuos, deber&iacute;amos ser cautelosos ante cualquier propuesta de acrecentar la inteligencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claramente todav&iacute;a hay mucho por decirse. Sin embargo, he ofrecido un bosquejo preliminar de un programa eugen&eacute;sico que no se opone a la diversidad de planes de vida que caracteriza a las sociedades liberales. Al asegurar que los arreglos internos de los bienes de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica no excluyan posibles planes de vida, garantizamos que estos planes contin&uacute;en representandose en la sociedad. Por lo tanto, no tenemos que temer un mundo post&#150;acrecentado ideol&oacute;gicamente uniforme.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Este programa es realmente liberal? Algunos eugenistas liberales se quejar&aacute;n acerca de las limitaciones a la libertad reproductiva de los padres, argumentando que existe poco espacio para mejorar los planes de vida de acuerdo con valores. He justificado esta restricci&oacute;n respecto de la libertad prospectiva de la futura descendencia. Los padres eugen&eacute;sicamente melindrosos ser&aacute;n propensos a producir un desajuste entre las capacidades y los planes de vida. El acrecentamiento conforme a los requerimientos del principio <i>maximin</i> promete expandir la gama de genuinas elecciones de planes de vida para una futura persona y, por lo tanto, de su libertad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anderson, Mike (1992), <i>Intelligence and Development: A Cognitive Theory,</i> Nueva York, Estados Unidos, Blackwell.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543713&pid=S1665-1324201200020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Duster, Troy (1990), <i>Backdoor to Eugenics,</i> Londres, Reino Unido, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543715&pid=S1665-1324201200020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Galton, Francis (1883), <i>Inquiries into Human Faculty and its Development,</i> Londres, Reino Unido, J. M. Dent and Son.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543717&pid=S1665-1324201200020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gardener, Howard (1993), <i>Multiple Intelligences: The Theory in Practice,</i> Nueva York, Estados Unidos, Basic Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543719&pid=S1665-1324201200020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gardener, Howard (1983), <i>Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences,</i> Nueva York, Estados Unidos, Basic Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543721&pid=S1665-1324201200020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Glover, Jonathan (1984), <i>What Sort of People Should There Be?,</i> Harmondsworth, Reino Unido, Penguin Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543723&pid=S1665-1324201200020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hamer, Dean y Peter Copeland (1994), <i>The Science of Desire: The Search for the Gay Gene and the</i> <i>Biology of Behavior,</i> Nueva York, Estados Unidos, Simon &amp; Schuster.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543725&pid=S1665-1324201200020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Harris, John (1994), <i>Wonderwoman and Superman: The Ethics of Human Biotechnology,</i> Oxford, Estados Unidos, Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543727&pid=S1665-1324201200020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Heyd, David (1992), <i>Genethics: Moral Issues in the Creation of People,</i> Berkeley, Estados Unidos, University of California Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543729&pid=S1665-1324201200020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kavka, Gregory (1994), "Upside risks: Social consequences of beneficial biotechnology", en Carl F. Cranor (ed.), <i>Are Genes Us? The Social Consequences of the New Genetics,</i> Nueva Jersey, Estados Unidos, Rutgers University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543731&pid=S1665-1324201200020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kevles, Daniel (1985), <i>In the Name of Eugenics: Genetics and the Uses of Human Heredity,</i> Berkeley, Estados Unidos, University of California Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543733&pid=S1665-1324201200020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kitcher, Philip (1996), <i>The Lives to Come: The Genetic Revolution and Human Possibilities,</i> Nueva York, Estados Unidos, Simon and Schuster.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543735&pid=S1665-1324201200020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lewontin, Richard (1992), <i>Biology as Ideology: The Doctrine of</i> <i>DNA,</i> Nueva York, Estados Unidos, Harper Perennial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543737&pid=S1665-1324201200020000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lyon, Jeff y Peter Corner (1996), <i>Altered Fates: Gene Therapy and the Retooling of Human Life,</i> Nueva York, Estados Unidos, Norton.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543739&pid=S1665-1324201200020000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nozick, Robert (1974), <i>Anarchy, State and Utopia,</i> Oxford, Reino Unido, Blackwell.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543741&pid=S1665-1324201200020000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paul, Diane B. (1995), <i>Controlling Human Heredity: 1865 to the Present,</i> Nueva Jersey, Estados Unidos, Humanities Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543743&pid=S1665-1324201200020000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rawls, John (1996), <i>Political Liberalism,</i> Nueva York, Estados Unidos, Columbia University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543745&pid=S1665-1324201200020000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rawls, John (1971), <i>A Theory of Justice,</i> Cambridge, Estados Unidos, Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543747&pid=S1665-1324201200020000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Robertson, John (1994), <i>Children of Choice: Freedom and the New Reproductive Technologies,</i> Princeton, Estados Unidos, University of Princeton Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543749&pid=S1665-1324201200020000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Singer, Peter y Deane Wells (1984), <i>The Reproduction Revolution: New Ways of Making Babies,</i> Oxford, Reino Unido, Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543751&pid=S1665-1324201200020000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Steen, R. Grant (1996), <i>DNA and Destiny: Nature and Nurture in Human Behavior,</i> Nueva York, Estados Unidos, Plenum.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543753&pid=S1665-1324201200020000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sterelny, Kim y Philip Kitcher (1988), "The return of the gene", <i>Journal of Philosophy,</i> vol. 85, num. 7, pp. 339&#150;361.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543755&pid=S1665-1324201200020000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Watson (1997), entrevista en <i>London Sunday Telegraph,</i> el 16 de febrero.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543757&pid=S1665-1324201200020000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Watson, James (1992), "A personal view of the project", en Daniel Kevles y Leroy Hood (eds.), <i>The Code</i> <i>of Codes: Scientific and Social Issues in the Human Genome Project,</i> Cambridge, Estados Unidos, Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543759&pid=S1665-1324201200020000600024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wright, Robert (1990), "Archilles' Helix," <i>New Republic,</i> el 9 de julio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9543761&pid=S1665-1324201200020000600025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Traducci&oacute;n del ingl&eacute;s de C&eacute;sar Palacios. Revisi&oacute;n t&eacute;cnica de Luis Horacio Guti&eacute;rrez Gonz&aacute;lez. El presente art&iacute;culo fue publicado por primera vez en <i>Public Affairs Quarterly,</i> vol. 12, n&uacute;m. 2, abril, 1998, pp. 137&#150;155. Agradecemos encarecidamente al autor el haber cedido los derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> <i>Cfr.,</i> Galton, 1883. Para una historia sobre la eugenesia v&eacute;anse Kevles, 1985; y Paul, 1995.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Los defensores de cierta versi&oacute;n de la eugenesia liberal incluyen a Glover, 1984: caps. 2 y 3; Harris, 1994; Kitcher, 1996; Nozick, 1974; Robertson, 1994; y Singer y Wells, 1984.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Entrevista con Watson en el <i>London Sunday Telegraph,</i> 16 de febrero de 1997.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Para las descripciones de varias terapias v&eacute;anse Kitcher, 1996: cap. 5; y Lyon y Corner, 1996.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Para una visi&oacute;n esc&eacute;ptica sobre esta manera de hablar v&eacute;ase Heyd, 1992.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** El autor refiere a Jane Austen y Oscar Wilde, respectivamente. N. del T.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> James Watson (1992) ocupa el extremo cient&iacute;ficamente m&aacute;s ambicioso del espectro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Este argumento tambi&eacute;n puede encontrarse en Harris, 1994; Singer y Wells, 1984; y Glover, 1984.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">*** M&eacute;todo controversial de educaci&oacute;n que involucra estudio intensivo de un tema en particular para estimular la mente de los ni&ntilde;os. N. del T.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Para una discusi&oacute;n sobre el estatus de la explicaci&oacute;n gen&eacute;tica de rasgos dado este cuadro de interacciones de desarrollo v&eacute;ase Sterelny y Kitcher, 1988.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Para un presentaci&oacute;n accesible de la aseveraci&oacute;n de Hamer v&eacute;ase Hamer y Copeland, 1994.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Encontrar evidencia de una uni&oacute;n causal ser&iacute;a s&oacute;lo el primer paso. Conocer&iacute;amos muy poco acerca de la trayectoria de desarrollo del gen. Hamer confiesa que no tiene idea de c&oacute;mo el GAY1 pueda producir su efecto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Algunos argumentan que existe una distinci&oacute;n moral importante entre terapias cuyo objetivo es el ADN de c&eacute;lulas som&aacute;ticas y aquel que su objetivo es el ADN de la l&iacute;nea germinal. Los efectos de la terapia a las c&eacute;lulas som&aacute;ticas se terminan junto con el receptor de la terapia. Modificaciones a la l&iacute;nea germinal son potencialmente heredables. Para una efectiva argumentaci&oacute;n contra la significatividad moral de dicha distinci&oacute;n v&eacute;ase Harris, 1994: cap. 8.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Para una cr&iacute;tica reciente a esta distinci&oacute;n v&eacute;ase Kitcher, 1996: cap. 9.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> V&eacute;ase Kavka, 1994. Existe una complicaci&oacute;n en este punto. Los liberales discrepan acerca de la relaci&oacute;n exacta entre preocupaci&oacute;n por la calidad de vida y los valores parentales. Kitcher escribe como si la expresi&oacute;n de los valores parentales tomara precedente. Los futuros padres deber&iacute;an ser <i>urgidos</i> o <i>animados</i> para mirar por la calidad de vida, asumi&eacute;ndola dentro de sus propios valores (1996: 203). Robertson y Glover dibujan la calidad de vida como imposici&oacute;n de l&iacute;mites en la amplitud de las decisiones eugen&eacute;sicas individuales (Robertson, 1994: cap. 7; y Glover, 1984: cap. 3). En una sociedad liberal la preocupaci&oacute;n por la calidad de vida presumiblemente dejar&aacute; cierto margen para que los padres se gu&iacute;en por sus valores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">**** El shogi es el ajedrez japon&eacute;s. N. del T.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Para una revisi&oacute;n de esta postura v&eacute;ase Anderson, 1992.</font></p>      ]]></body><back>
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