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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Del órgano al artefacto: Acerca de la dimensión biocultural de la técnica]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Diego Parente (2010), <i>Del &oacute;rgano al artefacto. Acerca de la dimensi&oacute;n biocultural de la t&eacute;cnica</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Casadei<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>La Plata, Argentina, Editorial de la Universidad de La Plata (EDULP), 257 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Estudiante de filosof&iacute;a, Universidad Nacional de Mar del Plata,</i> <a href="mailto:la_tierrabaldia@hotmail.com">la_tierrabaldia@hotmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo contempor&aacute;neo, tal como lo ha se&ntilde;alado el fil&oacute;sofo italiano Giorgio Agamben, no implica compartir una identidad temporal homog&eacute;nea ni establecer una coincidencia absoluta con el presente, sino que, por el contrario, conlleva un cierto y necesario desfase, una dif&iacute;cil separaci&oacute;n que permite adoptar una perspectiva cr&iacute;tica sobre lo que acontece y una arriesgada diacron&iacute;a que compromete todo lo que somos y lo que podemos ser. Lo contempor&aacute;neo <i>es</i> la distancia trazada en el seno mismo del presente en el que estamos situados. Como tal, exhorta a incorporar en nuestro devenir la escisi&oacute;n m&iacute;nima que mantiene la tensi&oacute;n irresoluble con nuestro tiempo y con sus urgencias identificables. De esta forma, ser contempor&aacute;neo consiste en devenir la distancia misma, la asimetr&iacute;a y la diferencia en la que emergen el pensamiento y la capacidad de atender los interrogantes que gu&iacute;an nuestra comprensi&oacute;n del mundo. Para expresarlo lac&oacute;nicamente se puede afirmar, como una conjetura, lo siguiente: lo contempor&aacute;neo no es homologable ni reducible al presente, sino que consiste en el horizonte problem&aacute;tico desde el que puede ser examinado e interpelado el presente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reciente publicaci&oacute;n de la obra <i>Del &oacute;rgano al artefacto. Acerca de la dimensi&oacute;n biocultural de la t&eacute;cnica</i>, de Diego Parente, contribuye a consolidar el incipiente &aacute;mbito de rigurosa y fruct&iacute;fera investigaci&oacute;n que constituye la filosof&iacute;a de la t&eacute;cnica. Los signos de su contemporaneidad, sin tener que forzar su aparici&oacute;n, se exhiben desde los m&uacute;ltiples problemas que convoca y desarrolla. La obra representa el punto de una inusitada convergencia entre la sistematicidad y la claridad de una cuidada exposici&oacute;n conceptual, reconocible y deudora de cierto legado anal&iacute;tico, y el consistente despliegue de los interrogantes fundamentales y caracter&iacute;sticos de las elucubraciones hermen&eacute;uticas. Debido a esta extra&ntilde;a y lograda combinaci&oacute;n, muestra de la destreza y la versatilidad argumentativa y estil&iacute;stica de Parente, nos vemos disuadidos al pretender catalogar la obra apoy&aacute;ndonos en un criterio seguro e infalible, siendo preferible y menesteroso acercarnos a ella seg&uacute;n nos incita la singularidad que la inscribe en una infrecuente intersecci&oacute;n filos&oacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el momento en que la obra se propone evaluar el alcance y los l&iacute;mites de los diferentes paradigmas explicativos y sus peculiares lenguajes, &eacute;sta se localiza dentro de la abstrusa relaci&oacute;n entre ontolog&iacute;a y epistemolog&iacute;a, es decir, en el entrecruzamiento de <i>lo que es</i> y su aprehensi&oacute;n intelectual. Cada sistema de interpretaci&oacute;n del fen&oacute;meno t&eacute;cnico, sea prot&eacute;sico, instrumentalista o sustantivista, establece expl&iacute;cita o impl&iacute;citamente una particular articulaci&oacute;n b&aacute;sica entre lo ontol&oacute;gico y lo epistemol&oacute;gico, la cual condiciona el desarrollo ulterior de las correspondientes investigaciones y de sus resultados. Dicha articulaci&oacute;n, seg&uacute;n su naturaleza, incluye o excluye factores pol&iacute;ticos, &eacute;ticos, culturales, biol&oacute;gicos y sociales, capaces de ampliar o cercenar el margen de comprensi&oacute;n del objeto t&eacute;cnico en cuesti&oacute;n. Uno de los m&eacute;ritos de esta obra consiste en rastrear y detectar el complejo entrelazado que caracteriza a cada modelo explicativo, en exponer sus supuestos, sopesar sus consecuencias y en analizar con detalle sus conceptos centrales para que pueda ser establecida, sobre la base de un di&aacute;logo interdisciplinario, la pertinencia de dichos abordajes filos&oacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; estructurado y dividido en cuatro cap&iacute;tulos donde se estudian y cotejan con detenimiento las principales tendencias que pretenden dilucidar &iacute;ntegramente el enrevesado fen&oacute;meno t&eacute;cnico. Los primeros tres cap&iacute;tulos est&aacute;n dedicados respectivamente a los tres modelos explicativos predominantes: el prot&eacute;sico, el instrumentalista y el sustantivista. El cuarto cap&iacute;tulo postula y en consecuencia defiende una visi&oacute;n filos&oacute;fica alternativa de raigambre biocultural. Los principales dispositivos te&oacute;ricos que posibilitan diversos an&aacute;lisis de la realidad t&eacute;cnica no son elucidados con la pretensi&oacute;n de rechazarlos indiscriminadamente, sino, por el contrario, son minuciosamente analizados con la intenci&oacute;n de incorporar sus elementos valiosos en una teor&iacute;a filos&oacute;fica m&aacute;s amplia y flexible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, titulado "La concepci&oacute;n prot&eacute;sica de la t&eacute;cnica", Parente presenta la matriz filos&oacute;fica en la que se edifica y sustenta una concepci&oacute;n antropol&oacute;gica de la t&eacute;cnica. De acuerdo con esta visi&oacute;n, el hombre padece un d&eacute;ficit o defecto originario que lo motiva a buscar y a hallar soluciones provisionales que logren suplir su inestabilidad constitutiva. La t&eacute;cnica es explicada, mediante el establecimiento de un v&iacute;nculo causal, como el resultado de una imperfecci&oacute;n biol&oacute;gica del hombre. Esta perspectiva se organiza sobre una serie de dicotom&iacute;as conceptuales tales como d&eacute;ficit/compensaci&oacute;n, equilibrio/desequilibrio y completitud/ incompletitud, las cuales proveen el marco esencial dentro del cual ciertos fen&oacute;menos t&eacute;cnicos adquieren inteligibilidad. Como lo se&ntilde;ala el autor, la elecci&oacute;n de un conjunto espec&iacute;fico de herramientas conceptuales resalta y simult&aacute;neamente opaca ciertos aspectos de los problemas y de las entidades t&eacute;cnicas tematizadas. La eficiencia filos&oacute;fica de las nociones utilizadas puede ser comprobada o negada con referencia a los sistemas t&eacute;cnicos modernos que se han desarrollado y extendido gradualmente, adquiriendo propiedades incapaces de ser adecuadamente consideradas dentro del marco te&oacute;rico prot&eacute;sico. El grado de obsolescencia del vocabulario binario que es inherente a este modelo puede fijarse teniendo en consideraci&oacute;n algunas debilidades explicativas que Parente localiza en torno a los conceptos de compensaci&oacute;n, sustituci&oacute;n de &oacute;rganos y d&eacute;ficit originario. A su vez, la aproximaci&oacute;n prot&eacute;sica tambi&eacute;n adolece de una falta de criterios que, por un lado, permitan discernir los niveles de instrumentalidad y, por el otro, garanticen un registro de las mutaciones hist&oacute;ricas que atraviesa el fen&oacute;meno t&eacute;cnico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo se titula "La concepci&oacute;n instrumentalista de la t&eacute;cnica" y, tal como lo anticipa, consiste en un examen de las tesis fundamentales y de las falencias explicativas del paradigma instrumentalista. Parente somete a una cr&iacute;tica incisiva las premisas fundamentales de esta tendencia te&oacute;rica, las cuales obtienen su sustento filos&oacute;fico en el inveterado modelo aristot&eacute;lico que ilustra la relaci&oacute;n entre el hombre y el instrumento t&eacute;cnico mediante la imagen del amo y el esclavo inanimado. El objeto t&eacute;cnico, simple instrumento inerte ideado para resolver problemas concretos, depende &iacute;ntegramente del hombre, el cual es concebido como una figura soberana que posee un preciso dominio respecto de los instrumentos que emplea y sobre los efectos derivados de tal empleo. Tal como lo demuestra Parente, no s&oacute;lo la comprensi&oacute;n que aporta el paradigma instrumentalista es limitada y parcial, sino que existen nociones y t&eacute;rminos compartidos entre esta concepci&oacute;n y la visi&oacute;n prot&eacute;sica. La neutralidad consustancial a la t&eacute;cnica, el ideal de un agente humano capaz de gobernar sus productos y efectos, el esquema medios&#45;fines y la noci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a como un instrumento capaz de resolver problemas, son algunas de las ideas m&aacute;s representativas que Parente debate, junto con un agudo sentido cr&iacute;tico, por la necesidad de obtener una interpretaci&oacute;n consistente de la t&eacute;cnica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo, "La concepci&oacute;n sustantivista de la t&eacute;cnica. Una lectura cr&iacute;tica a partir de M. Heidegger y L. Winner", ofrece una interesante aproximaci&oacute;n al modelo sustantivista y a los aportes decisivos de estos autores. Las ventajas de este enfoque pueden ser sintetizadas en algunos puntos en relaci&oacute;n con las tesis de las concepciones precedentes. Contrario a lo aseverado por estas interpretaciones, la comprensi&oacute;n sustantivista niega de manera rotunda que la t&eacute;cnica est&eacute; desprovista de valores &eacute;tico&#45;pol&iacute;ticos que interfieran en su constituci&oacute;n y en su funci&oacute;n. A su vez, tambi&eacute;n en una posici&oacute;n de discrepancia frente a los planteamientos del modelo prot&eacute;sico e instrumentalista, Heidegger y Winner disminuyen la potencia de la agencia humana, ya que consideran que esta no puede determinar significativamente la direcci&oacute;n de los desarrollos t&eacute;cnicos. En este sentido, los postulados sustantivistas no descansan en una noci&oacute;n antropol&oacute;gica de la t&eacute;cnica. La met&aacute;fora del amo y el esclavo, aun siendo insuficiente en sus pretensiones explicativas, parece invertirse, ubicando al humano en una situaci&oacute;n de subyugaci&oacute;n frente al irrefrenable avance t&eacute;cnico. En la autonomizaci&oacute;n de la t&eacute;cnica est&aacute; cifrado el incierto destino de la civilizaci&oacute;n humana, un destino que ya no puede ser ni modificado ni alterado por la insignificante agencia de un amo devenido esclavo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo final de la obra, "El car&aacute;cter biocultural de la t&eacute;cnica humana", representa el esfuerzo intelectual de Parente por establecer los principios y las l&iacute;neas filos&oacute;ficas generales de una concepci&oacute;n biocultural de la t&eacute;cnica. El desarrollo de esta perspectiva cr&iacute;tica, lo suficientemente madura y amplia como para conjugar y aunar una pluralidad de elementos conceptuales extra&iacute;dos de los modelos explicativos precedentes y de otros autores contempor&aacute;neos, le permite dar cuenta de los m&uacute;ltiples aspectos (biol&oacute;gicos, &eacute;ticos, pol&iacute;ticos, ontol&oacute;gicos, econ&oacute;micos, entre otros) que constituyen al objeto t&eacute;cnico, adem&aacute;s de esquematizar los diversos niveles de instrumentalidad y describir la compleja red de actores y agentes en la que se sit&uacute;a el fen&oacute;meno t&eacute;cnico. Si la t&eacute;cnica, tal como podemos constatarlo, constituye una parte esencial e integral de nuestro mundo y lo contempor&aacute;neo, seg&uacute;n hab&iacute;a sido definido con anterioridad, conforma el horizonte de b&uacute;squeda de aquellos lenguajes y pensamientos que permiten capturar la idiosincrasia de la actualidad. Puede aseverarse que esta obra se proyecta m&aacute;s all&aacute; de sus motivos e intenciones declaradas, al aportar nuevas herramientas indispensables que permiten continuar la infinita tarea de pensar nuestro presente.</font></p>      ]]></body>
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