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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Simulando mentes que simulan<a href="#notas"><sup>1</sup></a></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Hern&aacute;ndez Mercado*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Alvin I. Goldman (2006), <i>Simulating Minds: The Philosophy, Psychology, and Neuroscience of Mindreading.</i></b></font> <font face="verdana" size="3"><b>Nueva York, Estados Unidos, Oxford University Press, 376 p. </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante del doctorado en Filosof&iacute;a de la Ciencia, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Iztapalapa,</i> <a href="mailto:carlosfilos@gmail.com">carlosfilos@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La inquietud de desentra&ntilde;ar el doble misterio de c&oacute;mo una mente entiende a otra mente y c&oacute;mo se entiende a s&iacute; misma ha motivado un excepcional di&aacute;logo entre investigadores de diversas &aacute;reas como la neurociencia, la psicolog&iacute;a evolutiva y la filosof&iacute;a de la mente. Es claro que muchos animales no humanos viven en sociedad y act&uacute;an con objetivos comunes. Sin embargo, s&oacute;lo el hombre est&aacute; capacitado para predecir, explicar y comprender las conductas de sus cong&eacute;neres mediante la atribuci&oacute;n de estados mentales. En otras palabras, s&oacute;lo el hombre puede mentalizar. La investigaci&oacute;n ha arrojado importantes pistas para comprender una multiplicidad de t&oacute;picos como la naturaleza del arte y del goce est&eacute;tico (Freedberg y Gallese, 2007), las bases de la empat&iacute;a y del altruismo (Goldman, 1992), los mecanismos fundamentales de la facultad ling&uuml;&iacute;stica (Arbib, 2002), ciertas condiciones psicol&oacute;gicas anormales como el autismo y casos de psicopat&iacute;a (Baron&#150;Cohen, 1995; Blair, 2007), entre otros.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; dividido en once cap&iacute;tulos escritos s&oacute;lida y coherentemente. El primero es una buena introducci&oacute;n al debate. Tres m&aacute;s se enfocan en la exposici&oacute;n de las teor&iacute;as rivales que pretenden explicar la psicolog&iacute;a de las creencias y los deseos. Finalmente, siete de ellos est&aacute;n dedicados a clarificar y desarrollar la concepci&oacute;n simulacionista de la teor&iacute;a de la mente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, adem&aacute;s de ofrecer un panorama hist&oacute;rico de la discusi&oacute;n, Goldman plantea una serie de interrogantes que cualquier teor&iacute;a satisfactoria de la mente deber&iacute;a resolver, entre ellas:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1) &iquest;C&oacute;mo hace la gente para leer las mentes de los otros, esto es, atribuirles estados mentales?</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2) &iquest;C&oacute;mo hace para leer su propia mente?</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(3) &iquest;C&oacute;mo es adquirida la capacidad o habilidad de leer las mentes?</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(4) &iquest;Cu&aacute;les son los contenidos de los estados mentales de la gente? &iquest;C&oacute;mo conciben la diferencia entre creencia y deseo, enojo y repugnancia? (p. 21)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del cap&iacute;tulo sexto al d&eacute;cimo, Goldman establece los fundamentos de la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n respondiendo al mismo tiempo a cada una de las preguntas antes planteadas. Vali&eacute;ndose de los resultados obtenidos en los estudios y experimentos m&aacute;s recientes de neurocient&iacute;ficos y psic&oacute;logos y habiendo colaborado directamente con Giacomo Rizzolatti y Vittorio Gallese<a href="#notas">,<sup>3</sup></a> el autor construye una teor&iacute;a detallada y precisa de las bases de la cognici&oacute;n social humana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera pregunta es contestada postulando un sistema de simulaci&oacute;n en dos niveles: (i) en mentalectura de bajo nivel y (ii) en mentalectura de alto nivel. El primero se realiza por medio de varios mecanismos cerebrales que ejecutan tareas de resonancia o reflejo de estados cognitivos b&aacute;sicos como la emoci&oacute;n o la acci&oacute;n. El segundo tiene la funci&oacute;n de procesar estados cognitivos de nivel superior como creencias y deseos mediante la imaginaci&oacute;n enactiva (pp. 147&#150;188). Las preguntas segunda y cuarta son respondidas con la noci&oacute;n de <i>introspecci&oacute;n </i>entendida como un tipo de atenci&oacute;n dirigida hacia el interior del sujeto que selecciona propiedades neurales para su an&aacute;lisis (pp. 251&#150;255). Por consiguiente, si un individuo es capaz de reconocer introspectivamente la categor&iacute;a en la que cae su estado mental y el contenido del mismo, entonces puede leer su mente. La tercera cuesti&oacute;n es resuelta sugiriendo una conexi&oacute;n entre sistemas de</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconocimiento de emociones Basados en Rostros (FaBER, por su nombre en ingl&eacute;s <i>Face Based Emotion Recognition), </i>sistemas de contagio de emociones y simulaci&oacute;n de nivel superior (pp. 217&#150;220). La idea de Goldman es que la selecci&oacute;n natural suele construir nuevas capacidades a partir de otras ya existentes. Si lo anterior es el caso, entonces es plausible pensar que la capacidad de simular est&aacute; constituida por rasgos innatos. Esto explicar&iacute;a ciertos aspectos de la mentalectura como su universalidad y su desarrollo t&iacute;pico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo contrasta la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n con la teor&iacute;a&#150;teor&iacute;a. Goldman defiende un enfoque simulacionista particular donde sobresalen dos aspectos vitales: (i) el supuesto papel de los estados hipot&eacute;ticos y (ii) el supuesto uso de mecanismos o procesos del mismo tipo que los empleados por el blanco de lectura mental (p. 34). Esta versi&oacute;n sostiene que la predicci&oacute;n de conducta de un sujeto B por otro sujeto A, por ejemplo, se realiza cuando A alimenta el mismo mecanismo cognitivo en uso por B, pero con entradas hipot&eacute;ticas relevantemente similares a las de B. El resultado del procesamiento de A es atribuido a B como una acci&oacute;n futura. En una secci&oacute;n posterior de este mismo cap&iacute;tulo Goldman examina tres teor&iacute;as h&iacute;bridas que incluyen tanto elementos de la teor&iacute;a&#150;teor&iacute;a como elementos de la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n. El autor se pronuncia en favor de una versi&oacute;n h&iacute;brida cooperativa donde se emplea la teor&iacute;a para seleccionar las entradas hipot&eacute;ticas del blanco de lectura mental e inferir sus estados iniciales, y la simulaci&oacute;n para ejecutar un proceso isom&oacute;rfico (p. 44).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer cap&iacute;tulo Goldman ataca la teor&iacute;a de la racionalidad sostenida principalmente por Donald Davidson y Daniel Dennett, la cual defiende, en su versi&oacute;n m&aacute;s fuerte, que los sujetos que atribuyen creencias siempre interpretan a su objetivo, en la medida de lo posible, como sometido a los principios de razonamiento y elecci&oacute;n (p. 54). Algunas de las objeciones se dirigen a hacer notar que los sujetos no siempre act&uacute;an racionalmente ni aceptan todas las consecuencias de sus creencias, m&aacute;s a&uacute;n, no siempre son interpretados como racionales; en ocasiones se les atribuyen pensamientos deseosos, saltos inferenciales y debilidades de la voluntad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo analiza una de las facetas de la teor&iacute;a&#150;teor&iacute;a, a saber, la teor&iacute;a del cient&iacute;fico ni&ntilde;o. Esta versi&oacute;n de la teor&iacute;a&#150;teor&iacute;a afirma que la adquisici&oacute;n de conceptos de estados mentales y principios <i>folk </i>es una especie de construcci&oacute;n y revisi&oacute;n te&oacute;rica, esto es, se efect&uacute;a mediante un proceso an&aacute;logo a la construcci&oacute;n y revisi&oacute;n de teor&iacute;as en la ciencia (p. 70). Una de las objeciones que Goldman presenta a esta teor&iacute;a ir&oacute;nicamente proviene de H. Wellman, uno de sus partidarios. En varios estudios Wellman detect&oacute; que los ni&ntilde;os menores de tres a&ntilde;os de edad fracasaban en situaciones de mentalectura que involucraban la consideraci&oacute;n de creencias falsas. Experimentos posteriores que simplificaban la formulaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de las pruebas demostraron que incluso ni&ntilde;os menores de la edad previamente fijada ten&iacute;an &eacute;xito en aquellos escenarios de mentalectura. Estos resultados debilitaron la teor&iacute;a del cient&iacute;fico ni&ntilde;o, pues hicieron dif&iacute;cil determinar, a partir de las pruebas realizadas, si los infantes pose&iacute;an o no el concepto de creencia falsa en la edad antes establecida (pp. 92&#150;93).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El quinto cap&iacute;tulo alude a la versi&oacute;n modularista de la teor&iacute;a&#150;teor&iacute;a articulada por Jerry Fodor, Alan Leslie y Simon Baron&#150;Cohen. Esta concepci&oacute;n establece que una parte sustancial de la teor&iacute;a de la mente est&aacute; contenida en una base de datos innata y modular (p. 96). Sin embargo, Goldman considera un tanto aventurado lo anterior por dos razones principales: (i) es mucho m&aacute;s probable que la teor&iacute;a de la mente no sea de dominio espec&iacute;fico y (ii) es poco plausible suponer que est&aacute; encapsulada informacionalmente. La especificidad de dominio y el encapsulamiento informacional son rasgos que con normalidad definen a un mecanismo como modular. No queda claro que sea de dominio espec&iacute;fico, pues en situaciones donde se emplea la imaginaci&oacute;n &#151;uno de los recursos cognitivos ampliamente usados para mentalizar&#151; se opera con una clase demasiado amplia y heterog&eacute;nea de objetos intencionales; tampoco es plausible que est&eacute; encapsulada informacionalmente, porque otros sistemas mentales normalmente influyen en las predicciones y explicaciones que se realizan en el marco de la psicolog&iacute;a de creencias y deseos, como el conocimiento de la f&iacute;sica popular.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo sugiere que una enorme cantidad de fen&oacute;menos &#151;como el establecimiento autom&aacute;tico de los lazos sociales mediante la imitaci&oacute;n, el realce de los placeres a trav&eacute;s de la identificaci&oacute;n con los otros y las ra&iacute;ces de la motivaci&oacute;n altruista, etc&eacute;tera&#151; pueden ser comprendidos gracias al modelo establecido por la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n (p. 302).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto que me parece un tanto oscuro de cualquier teor&iacute;a simulacionista y que Goldman tampoco esclarece es el complejo manejo de informaci&oacute;n que surge de la interacci&oacute;n social con m&aacute;s de un sujeto. Uno de los principios b&aacute;sicos de la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n es <i>ponerse en los zapatos del otro </i>para poder predecir, explicar y comprender sus acciones. Esto es intuitivamente correcto para muchas situaciones que involucran relaciones de uno a uno, como cuando jugamos ajedrez o charlamos con un amigo. En el caso de la predicci&oacute;n, por ejemplo, alimentamos nuestro sistema de razonamiento pr&aacute;ctico con entradas hipot&eacute;ticas y el resultado del procesamiento de esa informaci&oacute;n lo atribuimos a nuestro interlocutor (cfr., Goldman, 1989, 1992 y 2006). Pero &iquest;qu&eacute; ocurre cuando nuestra actividad social involucra a m&aacute;s de dos personas como cuando estamos en un sal&oacute;n de clase escuchando o impartiendo una lecci&oacute;n, conduciendo en medio del tr&aacute;nsito o conversando con varias personas? Un sujeto congnoscente que se vale s&oacute;lo de la simulaci&oacute;n para relacionarse socialmente se ver&iacute;a en aprietos para manejar la enorme cantidad de informaci&oacute;n que se tiene que procesar en situaciones como esas. Parece implausible que la estrategia de <i>ponerse en los zapatos del otro </i>sea suficiente para dar cuenta de la cognici&oacute;n social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Goldman reconoce que la teor&iacute;a que defiende no es pura, porque est&aacute; apoyada en una especie de razonamiento te&oacute;rico que ayuda a seleccionar las entradas pertinentes que pondr&aacute;n en marcha el mecanismo replicador y por teor&iacute;as temporales para interpretar los objetivos (pp. 44&#150;45). As&iacute;, Goldman sostiene una teor&iacute;a simulacionista h&iacute;brida cooperativa que emplea cuerpos te&oacute;ricos en determinadas fases de la predicci&oacute;n/explicaci&oacute;n y mecanismos de replicaci&oacute;n en las dem&aacute;s. No obstante, esta teor&iacute;a h&iacute;brida no es suficiente para dar cuenta del fen&oacute;meno antes mencionado, pues hereda el mismo problema que tiene la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n, a saber, la explosi&oacute;n combinatoria de estados mentales. Es implausible, por la demanda de recursos cognitivos, que los individuos participantes en actividades sociales que involucran a muchos actores construyan teor&iacute;as temporales para los dem&aacute;s y las pongan a prueba en ese mismo instante para poder interpretar a sus interlocutores. Goldman reconoce que en acontecimientos deportivos, musicales, religiosos, etc&eacute;tera, existe una sorprendente coordinaci&oacute;n y <i>sinton&iacute;a </i>social masiva (pp. 298&#150;300). La mejor explicaci&oacute;n de esto arguye el autor, proviene del contagio rec&iacute;proco: "no es s&oacute;lo que la emoci&oacute;n positiva de X realce la de Y, sino que adem&aacute;s, la emoci&oacute;n de Y realza la de X, y la de Z y as&iacute; sucesivamente" (p. 299). Aunque esto parece correcto para el contagio de emociones a&uacute;n no queda claro que el mismo proceso se efect&uacute;e con otros tipos de estados psicol&oacute;gicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general, <i>Simulating Minds </i>consituye una lectura indispensable para el interesado en los enigmas de la cognici&oacute;n social humana, pues adem&aacute;s de hacer una revisi&oacute;n y evaluaci&oacute;n comprehensiva de las propuestas m&aacute;s actuales acerca de la teor&iacute;a de la mente, articula, rigurosa y coherentemente, una alternativa, la cual tendr&aacute; que ser considerada como referencia esencial para futuras investigaciones. Alvin I. Goldman ha escrito un libro paradigm&aacute;tico que est&aacute; listo para convertirse en un cl&aacute;sico de la ciencia cognitiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arbib, Michael A. (2002), "The mirror system, imitation, and the evolution of language", en Chrystopher Nehaniv y Kerstin Dautenhahn (eds.), <i>Imitation in Animals and Artefacts, </i>Cambridge, Estados Unidos, The MIT Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577051&pid=S1665-1324200800010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Baron&#150;Cohen, Simon (1995), <i>Mindblindness: An Essay on Autism and Theory of Mind, </i>Cambridge, Estados Unidos, The MIT Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577053&pid=S1665-1324200800010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Blair, James (2007), "The amygdala and ventromedial prefrontal cortex in morality and psychopathy", <i>Trends in Cognitive Sciences, </i>vol. 11, n&uacute;m. 9, pp. 387&#150;392.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577055&pid=S1665-1324200800010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carruthers, Peter y Peter Smith (eds.) (1996), <i>Theories of Theories of Mind, </i>Cambridge, Estados Unidos, Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577057&pid=S1665-1324200800010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Davies, Martin y Tony Stone (eds.) (1995a), <i>Folk Psychology: The Theory of Mind Debate, </i>Oxford, Reino Unido, Blackwell Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577059&pid=S1665-1324200800010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Davies, Martin y Tony Stone (eds.) (1995b), <i>Mental Simulation: Evaluations and Applications, </i>Oxford, Reino Unido, Blackwell Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577061&pid=S1665-1324200800010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Freedberg, David y Vittorio Gallese (2007), "Motion, emotion and empathy in aesthetic experience", <i>Trends in Cognitive Sciences, </i>vol. 11, n&uacute;m. 5, pp. 197&#150;203.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577063&pid=S1665-1324200800010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Goldman, Alvin I. (1989), "Interpretation Psychologized", <i>Mind and Language, </i>vol. 4, pp. 161&#150;185.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577065&pid=S1665-1324200800010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Goldman, Alvin I. (1992), "Empathy, mind and morals", <i>Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association, </i>vol. 66, pp. 17&#150;41.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577067&pid=S1665-1324200800010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Goldman, Alvin I. (2006), <i>Simulating Minds: The Philosophy, Psychology, and Neuroscience of </i></font><font face="verdana" size="2"><i>Mindreading, </i>Nueva York, Estados Unidos, Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9577069&pid=S1665-1324200800010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>&nbsp;Rese&ntilde;a al libro de Alvin I. Goldman (2006), <i>Simulating Minds: The Philosophy, Psychology, and Neuroscience of Mindreading, </i>Nueva York, Estados Unidos, Oxford University Press.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp; Gran parte de los art&iacute;culos m&aacute;s relevantes en torno a la teor&iacute;a de la mente pueden encontrarse en: Carruthers y Smith, 1996; Davies y Stone, 1995a, 1995b.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Descubridores de las neuronas espejo, las cuales son un conjunto de c&eacute;lulas nerviosas de la regi&oacute;n premotora de los cerebros de primates que responden cuando se ejecutan acciones y cuando se observan.</font></p>      ]]></body><back>
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