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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Noticias del Fondo Greimas de Semi&oacute;tica</b></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Blanca Alberta Rodr&iacute;guez y Luisa Ruiz Moreno</b></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>Rese&ntilde;as</b></font></p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>Ra&uacute;l Dorra. <i>&#191;Leer est&aacute; de moda?</i> C&oacute;rdoba, Argentina: Alci&oacute;n Editora, 2014, 246 pp.</b></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">"&#191;C&oacute;mo los hombres han construido y, sobre todo, han descifrado signos?" es la pregunta de base que anima el m&aacute;s reciente libro de Ra&uacute;l Dorra, libro integrado por una introducci&oacute;n y diez ensayos, algunos de los cuales han sido publicados en diversos espacios acad&eacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente, la actitud interrogativa, propia del g&eacute;nero ensay&iacute;stico, el deseo de explorar nuevas interpretaciones, la inteligencia para replantear las preguntas antes de apresurarse a dar respuestas lapidarias que lejos de abrir cancelan toda ventana al di&aacute;logo, la pasi&oacute;n por el pensar, por cuestionar lugares comunes y ofrecer miradas distintas sobre objetos aparentemente conocidos, as&iacute; como un aut&eacute;ntico esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, sellan este volumen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el conjunto no guarda una estricta homogeneidad tem&aacute;tica   &#45;lo que, por otra parte, tampoco debe ser una regla, menos a&uacute;n en el g&eacute;nero del ensayo &#45;, es evidente que la mayor&iacute;a de las reflexiones gravitan sobre algunos n&uacute;cleos que constituyen l&iacute;neas de investigaci&oacute;n trazadas desde anta&ntilde;o por el autor: las relaciones de (inter) dependencia entre la escritura y la oralidad, la construcci&oacute;n e inscripci&oacute;n del sujeto en y desde la escritura, la constituci&oacute;n de la voz como subjetividad, la deriva de los afectos, las antiguas y nuevas pr&aacute;ctica lectoras, en suma, la producci&oacute;n y el consumo de los signos en la esfera social, los modos de generaci&oacute;n del sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los principales temas, se ha dicho, tiene que ver con los entrecruzamientos de la oralidad con la escritura, los cuales se problematizan con mayor amplitud y profundidad en el ensayo "&#191;Qu&eacute; hay antes y despu&eacute;s de la escritura?". En &eacute;l se esboza el trayecto que llev&oacute; a la escritura a convertirse en objeto de estudio para diversas disciplinas, principalmente para la ling&uuml;&iacute;stica. Asimismo, como en otras ocasiones, el autor hace una cr&iacute;tica a esa afirmaci&oacute;n de McLuhan, considerada casi una verdad evidente: el imperio de la visualidad implantada por la escritura ha desplazado la oralidad. Tal afirmaci&oacute;n parece desconocer los estrechos v&iacute;nculos entre oralidad y escritura. Para refutar este equ&iacute;voco, el autor muestra suficientes ejemplos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, no debe olvidarse que la escritura, al menos la alfab&eacute;tica, surgi&oacute; como una traducci&oacute;n del habla, por lo que tiene un fuerte componente fon&eacute;tico. Por otro lado, leer es ir en busca de una voz audible, leer "es poner atenci&oacute;n a los sonidos que dan sentido a la presencia de esos grafos que la vista recorre", afirma Ra&uacute;l Dorra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n de la voz, tema central en la trayectoria del autor, vuelve a tratarse en el ensayo "La voz y el silencio", en el que se confirma la tesis de que la voz, en tanto sistema de diferencias, es un marca de la identidad. Ella, la voz, junto con el gesto conforman una suerte de escritura parlante   &#45;como lo ha demostrado espl&eacute;ndidamente en una obra anterior, <i>La ret&oacute;rica como arte de la mirada</i> (2002, Plaza y Vald&eacute;s) &#45;, pues el gesto, al acompa&ntilde;arla, lo hace como si fuera una escritura pictogr&aacute;fica, es decir, el aspecto "visible" de la comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, tambi&eacute;n es cierto que la escritura permite ejercer una actividad metaling&uuml;&iacute;stica, esto es, posibilita dar cuenta tanto de la oralidad   &#45;por lo que podr&iacute;a afirmarse que la escritura misma signific&oacute; o significa un an&aacute;lisis del habla &#45; como de s&iacute; misma, dado que a partir de la escritura se elaboraron gram&aacute;ticas y diccionarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente, el autor revisa los conceptos de oralidad primaria y secundaria propuestos por Walter Ong. Observa que la oralidad no es propia de las culturas &aacute;grafas, que no existe "un habla", sino "diversas hablas", grados de presencia de la oralidad en la escritura. No obstante, la oralidad, a diferencia de la escritura, es capaz de desarrollarse de manera independiente o bien paralelamente a aqu&eacute;lla. Pero lo importante es considerar las zonas donde ambas se tocan, entrecruzan e intercambian; ello har&iacute;a apreciar mejor ciertas expresiones de la poes&iacute;a de tradici&oacute;n oral, formas particulares adoptadas por el habla en las que lo oral constituye una "econom&iacute;a general de la existencia", o bien entender fen&oacute;menos h&iacute;bridos como el caso del chat y tantos otros mensajes cuyo soporte material construido por las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n los vuelve mucho m&aacute;s complejos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta misma l&iacute;nea, aunque poniendo el foco de atenci&oacute;n en la relaci&oacute;n sujeto&#45;escritura, se encuentra "El trazo de la escritura". Se trata de una aguda reflexi&oacute;n en torno a la constituci&oacute;n del sujeto en y desde la escritura. El autor postula dos niveles de lectura que implican grados diferentes de la presencia del sujeto. Habr&iacute;a una perspectiva del texto en la cual se lee un mensaje; pero habr&iacute;a una m&aacute;s donde se lee no el mensaje sino la escritura misma como impronta del sujeto; aqu&iacute; la lectura es "recuperaci&oacute;n de las huellas de una presencia"; se lee no lo herido por el punz&oacute;n sobre una superficie al momento de la inscripci&oacute;n de la graf&iacute;a sino m&aacute;s bien la herida misma. Esta herida viene a ser una especie de voz del sujeto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior conduce a reconocer en la dimensi&oacute;n pl&aacute;stica de la escritura otro registro de la significaci&oacute;n. En dicho ensayo, el autor diserta con gran creatividad sobre la composici&oacute;n de la p&aacute;gina, cuya instauraci&oacute;n se logra cuando la mano ejecuta un trazo o bien cuando la mirada selecciona un objeto del mundo como signo, convirtiendo as&iacute; el espacio en un lugar significante. De tal suerte que tendr&iacute;amos una escritura <i>stricto sensu</i> y una escritura simb&oacute;lica. En &eacute;sta, la mirada se encarga de hacer emerger el sentido a partir de lo sensible.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas estas sugerentes y originales consideraciones sobre el sujeto, la escritura y la voz quedan perfectamente articuladas en "Migraciones de Gloria Gervitz", texto introductorio a una antolog&iacute;a de la poeta mexicana Gloria Gervitz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra rama de este libro, quiz&aacute; la m&aacute;s robusta, se refiere a las nuevas pr&aacute;cticas de lectura. Aqu&iacute; nuevamente se deja sentir un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico al que se a&ntilde;ade un rasgo estil&iacute;stico que cada vez gana mayor presencia en la reciente producci&oacute;n ensay&iacute;stica del autor, algo que seguramente los lectores no dejar&aacute;n de agradecer: el humor. Un humor que en ning&uacute;n momento resta seriedad ni rigor a la argumentaci&oacute;n; por el contrario, no s&oacute;lo brinda amenidad sino que, llevado a veces al l&iacute;mite de lo "absurdo", arroja luz sobre los problemas tratados. Es el caso del &uacute;ltimo ensayo, que da t&iacute;tulo al libro, y a la Introducci&oacute;n. En &eacute;ste se plantea un mundo hipot&eacute;tico en el que todos leen. Los j&oacute;venes, antiguamente aficionados a las drogas, exhiben su pasi&oacute;n por la lectura; hasta los bur&oacute;cratas exigen como prestaci&oacute;n veinte minutos de lectura o terapias a base de lecturas. Inclusive, el campeonato de f&uacute;tbol, llamado antes la Copa del Rey, se denomina, m&aacute;s acorde con los nuevos tiempos, "El libro del Rey". Carteles llamativos inundan las ciudades con la frase "leer est&aacute; de moda". Este id&iacute;lico escenario, es de esperarse, adem&aacute;s de arrancarnos una sonrisita socarrona, no ironiza el &#191;evidente? hecho de que "la gente no lee", sino tiene la intenci&oacute;n de provocar al lector, para que junto con el autor se cuestione: &#191;ser&aacute; cierto que las generaciones pasadas le&iacute;an m&aacute;s que las actuales?, pero, sobre todo, pretende que se haga una pregunta m&aacute;s profunda: &#191;hasta d&oacute;nde las nuevas pr&aacute;cticas de comunicaci&oacute;n est&aacute;n modificando nuestra relaci&oacute;n con la escritura?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "&#191;Leer est&aacute; de moda?", con impetuosa sagacidad, el autor analiza lo que en el fondo hay en las proliferantes campa&ntilde;as de promoci&oacute;n de la lectura. Su disertaci&oacute;n permite distinguir, por un lado, el libro en tanto objeto del libro como s&iacute;mbolo y, por otro, el libro impreso del libro virtual. Con ello emprende una caracterizaci&oacute;n de los modos de lectura que implican ambas modalidades, no para sentenciar cu&aacute;l es mejor sino para pensar con mesura las transformaciones que est&aacute;n teniendo lugar. En ese sentido, revisa con atenci&oacute;n los conceptos de<i> libro, escritura</i> y <i>lectura</i> a la par que ofrece m&uacute;ltiples ejemplos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor no pretende dar por sentada ninguna verdad, sino internarse en esa mara&ntilde;a de producci&oacute;n y consumo de mensajes, lo que resulta de gran ayuda para que el lector tenga un panorama m&aacute;s objetivo del asunto. Sin duda, como afirma Ra&uacute;l Dorra, vivimos "momentos de extrema demanda y de extrema saturaci&oacute;n" que ponen en juego la "unidad del sujeto"; por tal raz&oacute;n, una reflexi&oacute;n como la suya nos ofrece la distancia necesaria para pensar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n debemos mencionar algunos ensayos: "Divagaciones sobre la negatividad", "La impronta teol&oacute;gica en el discurso cient&iacute;fico", "&#191;Qu&eacute; es, entonces, lo sagrado?" y "Pensar el erotismo", cuyas tem&aacute;ticas, si bien diversas a las ya mencionadas, son de sumo inter&eacute;s: la negatividad como valor intr&iacute;nseco al sistema de la lengua, el quehacer cient&iacute;fico como construcci&oacute;n discursiva m&aacute;s que como develamiento de la naturaleza, la experiencia de lo sagrado relacionada con lo siniestro y lo monstruoso, el erotismo como un placer de la inteligencia m&aacute;s que de los sentidos...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, quisi&eacute;ramos referir el elocuente ensayo "Elogio de la traducci&oacute;n", en el que Ra&uacute;l Dorra, desde su propia experiencia, medita sobre los alcances, l&iacute;mites, infortunios y dichas del ejercicio de la traducci&oacute;n. Ah&iacute; se detiene en los casos m&aacute;s significativos de la historia que han tenido repercusiones no s&oacute;lo para la anatom&iacute;a de las lenguas comprometidas en las traducciones sino para la cultura y las relaciones de poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;amos decir que <i>&#191;Leer est&aacute; de moda?</i> es un claro ejemplo de traducci&oacute;n tal como la entiende su autor: "un acto de conversi&oacute;n verbal que permite no s&oacute;lo expandir sino reunir el saber de los hombres, traer al &aacute;mbito de lo conocido aquello que de otro modo permanecer&iacute;a cifrado por graf&iacute;as que est&aacute;n, en mayor o menor grado, fuera de nuestro entendimiento", pues el autor ha le&iacute;do nuestra compleja y jerogl&iacute;fica realidad significante como quien lee una p&aacute;gina cifrada y nos ofrece su traducci&oacute;n. En &uacute;ltima instancia, su traducir, su interpretar, ha sido "un gesto de solidaridad hacia los que, sin ese gesto, quedar&iacute;amos excluidos del mensaje".</font></p>      	    <p align="justify">&nbsp;</p>      	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Blanca Alberta Rodr&iacute;guez</i></font></p>          <p align="right">&nbsp;</p>      	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>S&eacute;mir Badir, <i>&Eacute;pist&eacute;mologie s&eacute;miotique. La th&eacute;orie du langage de Louis Hjelmslev. </i> Par&iacute;s: Honor&eacute; Champion, 2014, 411 pp.</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como un preludio a las distintas actividades conmemorativas de los cincuenta a&ntilde;os del fallecimiento de Louis Hjelmslev, se publica, en bella y sobria edici&oacute;n, este nuevo estudio de S&eacute;mir Badir.<a href="#nota">*</a> Los especialistas en la obra y en el pensamiento de quien ha provisto la epistemolog&iacute;a de la semi&oacute;tica  &#45;al concebir una teor&iacute;a formal del lenguaje &#45; se han dado a la reflexi&oacute;n sistem&aacute;tica a lo largo de este 2015. S&eacute;mir Badir, siendo uno de esos especialistas, se suma a dichas actividades acad&eacute;micas con la aparici&oacute;n, el a&ntilde;o pasado, de su &uacute;ltimo libro.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta contribuci&oacute;n, indispensable para un mayor conocimiento de la herencia hjelmsleviana tiene, en su mismo autor, un singular antecedente: se trata de la obra titulada con toda austeridad <i>Hjelmslev</i>,<sup><a href="#nota">1</a></sup> en la que prometi&oacute; e hizo esperar la edici&oacute;n actual. Estamos ahora frente a una entrega que no s&oacute;lo duplica en extensi&oacute;n a la anterior sino que, adem&aacute;s de ser igualmente clara, ordenada y precisa, se inclina decididamente m&aacute;s a la investigaci&oacute;n que a la docencia. No obstante, el esfuerzo por brindarle al lector un material comprensible y &uacute;til para la ense&ntilde;anza y el aprendizaje se advierte de entrada en <i>&Eacute;pist&eacute;mologie S&eacute;miotique</i>.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, podr&iacute;amos considerar que la exposici&oacute;n de Badir comienza por tres introducciones, aunque s&oacute;lo el primer apartado se llame como tal. El segundo apartado, &#171; Apparat Philologique &#187;, es una justificaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de la obra que ubica  &#45;al destinatario de la misma &#45; en el universo cient&iacute;fico en el que debe ser circunscrita y, por lo tanto, le&iacute;da y valorada. Ahora bien, lo que para nosotros es igualmente una tercera introducci&oacute;n es el cap&iacute;tulo I, &#171; Donn&eacute;es &#187;, sobre todo, su primera parte, la cual se encuentra matizada con no pocas preguntas que refuerzan la atenci&oacute;n que se le otorga al lector. Luego, poco a poco, el autor va entrando de lleno en materia.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta cuidadosa serie de preparativos para una buena recepci&oacute;n es coherente con el prop&oacute;sito, expl&iacute;cito desde un primer momento, de que para seguir la interpretaci&oacute;n te&oacute;rica que se ofrece en este libro no se requiera ninguna lectura, ninguna especializaci&oacute;n previa. &#191;Qu&eacute; se solicita, entonces, del lector? Nada m&aacute;s, ni nada menos, que lo que exige de por s&iacute; la lectura de la propia obra estudiada. Es decir, y tal como lo sabemos, para leer a Hjelmslev se necesita capacidad de abstracci&oacute;n y de generalizaci&oacute;n, o, al menos, hacer el esfuerzo por obtenerla; se necesita, adem&aacute;s, tener el deseo de profundizar en los conceptos y de lograr que ellos sean expl&iacute;citos, as&iacute; como tener la voluntad, agregada al deseo, de realizar el seguimiento de una teor&iacute;a ut&oacute;pica del lenguaje.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto &uacute;ltimo lo decimos con perplejidad y retomando palabras de S&eacute;mir Badir en las que concentra su propio pensamiento sobre la teor&iacute;a hjelmsleviana. Por nuestra parte, creemos que esta afirmaci&oacute;n hecha desde las primeras p&aacute;ginas es el eje de su libro y constituye una idea original. M&aacute;s que esto, pareciera una suerte de <i>bello gesto</i> en el sentido semi&oacute;tico del t&eacute;rmino. &#191;No es acaso, inesperado, ins&oacute;lito, un retru&eacute;cano del sentido realizar una investigaci&oacute;n tan rigurosa sobre una ling&uuml;&iacute;stica a la que se postula como una utop&iacute;a, sobre todo en el estado actual de las ciencias del lenguaje en el que a &eacute;stas se les pide que sean realizables, pr&aacute;cticas y capaces de dar resultados concretos? &#191;No es tambi&eacute;n curioso que el investigador declare de entrada que no someter&aacute; a observaci&oacute;n su objeto de estudio sino que se introducir&aacute; en &eacute;l como quien bucea en el interior de las aguas, es decir, que su ensayo no versar&aacute; sobre la teor&iacute;a del lenguaje de Hjelmslev sino que ser&aacute; realizado <i>en</i> teor&iacute;a del lenguaje?</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que un trabajo intelectual que da pie al planteo de estas preguntas e invita a encontrar sus respuestas, constituye el atractivo m&aacute;s grande para darse a la tarea de leer un libro como &eacute;ste. Al menos, as&iacute; es para quien escribe esta nota. Siguiendo, entonces, la serie de introducciones y el inter&eacute;s por descubrir una exposici&oacute;n particular sobre Hjelmslev, nos proponemos ofrecer nuestras propias valoraciones como el ejercicio de una posible lectura.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho lo anterior, lo m&aacute;s adecuado es tener en cuenta el &iacute;ndice de la obra que rese&ntilde;amos, ya que  &#45;como no siempre ocurre en todos los casos &#45; ese ordenamiento sigue un plan expositivo en el que se advierte previsi&oacute;n y c&aacute;lculo para obtener el fin previsto. Lo transcribo, entonces, a continuaci&oacute;n: I. Don&eacute;es (Datos); II. Th&eacute;orie (Teor&iacute;a); III. S&eacute;miotique (Semi&oacute;tica); IV. Texte (Texto); V. M&eacute;tas&eacute;miotiques (Metasemi&oacute;ticas); VI. Le probl&egrave;me de l'expression (El problema de la expresi&oacute;n); VII. La question &eacute;pilinguistique (La cuesti&oacute;n epiling&uuml;&iacute;stica). Sans conclusion (Sin conclusi&oacute;n). Annexe: Louis Hjelmslev, &#171; Glossematic Procedure/ Proc&eacute;dure Gloss&eacute;matic &#187; (Anexo: Louis Hjelmslev, "Procedimiento Glosem&aacute;tico"). R&eacute;f&eacute;rences Bibliographiques. Index de noms propres. Index de notions (Referencias bibliogr&aacute;ficas. &Iacute;ndice de nombres propios. &Iacute;ndice de nociones).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante este listado, un semiotista inmerso en la corriente iniciada por Saussure y que, por lo tanto, concibe la teor&iacute;a de la significaci&oacute;n como una problem&aacute;tica del lenguaje, sentir&iacute;a la l&oacute;gica tentaci&oacute;n de comenzar el libro directamente por el cap&iacute;tulo tres. Para tal semiotista, como es previsible, todos los temas que aqu&iacute; se tratan son fundamentales para la disciplina y se podr&iacute;an derivar de ese tercer apartado. Y aunque esto puede ser as&iacute;, hay un postulado en esta obra que necesita ser bien comprendido para no leer ese cap&iacute;tulo, ni los dem&aacute;s, bajo un equ&iacute;voco.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, S&eacute;mir Badir logra fundamentar en su ensayo lo siguiente: la teor&iacute;a del lenguaje sustentada por Hjelmslev es en realidad una epistemolog&iacute;a general con una problem&aacute;tica del conocimiento propia e independiente y que circunscribirla a la ling&uuml;&iacute;stica o a la semi&oacute;tica no s&oacute;lo implica mermar su alcance, sino, tambi&eacute;n, disminuir  &#45;en el malentendido &#45; las posibilidades de su buen aprovechamiento para ambas disciplinas e, incluso, para otras en las que el pensamiento de Hjelmslev ha influido mucho m&aacute;s all&aacute; de lo visible.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claro est&aacute; que asumir este deslinde no es c&oacute;modo para la ling&uuml;&iacute;stica contempor&aacute;nea que, aunque sus tendencias principales y sus afanes te&oacute;rico &#45;metodol&oacute;gicos est&aacute;n lejos de la glosem&aacute;tica, entiende como propia la corriente hjelmsleviana, es decir, como perteneciente al acervo hist&oacute;rico de su patrimonio cient&iacute;fico y que, por lo tanto, permanece bajo su cobertura disciplinaria.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la semi&oacute;tica, asumir que la teor&iacute;a hjelmsleviana sobrepase sus propios l&iacute;mites, es igualmente complejo, cuestionador de alg&uacute;n modo, porque la considera como una de sus fuentes, su principal fundamento epist&eacute;mico, es decir, la semi&oacute;tica tiene en su fondo a dicha teor&iacute;a pero no precisamente la tiene en perspectiva paralela y concurrente como quiz&aacute;s Badir sugiera. No obstante, en la p&aacute;gina 49 de su libro, recuerda que Greimas advirti&oacute; claramente  &#45;y muy en los inicios de su teor&iacute;a del sentido&#45; ese horizonte epist&eacute;mico general al decir que los <i>Proleg&oacute;menos</i> institu&iacute;an una teor&iacute;a del lenguaje que, subsumiendo las adquisiciones anteriores de la ling&uuml;&iacute;stica, aparec&iacute;an sobre todo como una epistemolog&iacute;a de las ciencias humanas.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al releer este ensayo que va paso a paso en sus argumentaciones, me pregunto si no le parecer&aacute; a S&eacute;mir Badir que estas afirmaciones del fundador de la escuela semi&oacute;tica de Par&iacute;s se quedan cortas, as&iacute; como, tambi&eacute;n, se lo han de parecer las de Fran&#231;ois Rastier, hechas veinticinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en cuanto a que la novedad epistemol&oacute;gica de la glosem&aacute;tica es la de interesar al conjunto de la ciencias sociales.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin lugar a dudas, la respuesta es positiva si nos adentramos plenamente en la tesis que defiende el texto de referencia: la teor&iacute;a del lenguaje de Hjelmslev avizora un horizonte de objetos de estudio que la ling&uuml;&iacute;stica jam&aacute;s se ha propuesto  &#45;&#191;tampoco, entonces, la semi&oacute;tica? &#45; y va desde la dotaci&oacute;n de las condiciones para una descripci&oacute;n de los mismos al desarrollo de las posibilidades de un an&aacute;lisis universal. Este paso de lo uno a lo otro, se&ntilde;ala Badir, se realiza entre dos obras coet&aacute;neas, <i>Proleg&oacute;menos a una teor&iacute;a del lenguaje</i> y <i>Resumen de una teor&iacute;a del lenguaje</i> &#91;en adelante R&eacute;sum&eacute;, tal como se&ntilde;ala el texto original en franc&eacute;s&#93;, de las que s&oacute;lo la primera fue editada en vida de Hjelmslev. Acotamos, de paso, que del R&eacute;sum&eacute; no existe edici&oacute;n en espa&ntilde;ol, al tiempo que agregamos la aclaraci&oacute;n que hemos retenido: resumen, no quiere decir aqu&iacute; que se trate de un compendio abreviado de lo esencial de una teor&iacute;a ya elaborada, sino, m&aacute;s bien, la puntualizaci&oacute;n precisa, la recapitulaci&oacute;n de una epistemolog&iacute;a en proceso de desarrollo y que asegura el car&aacute;cter deductivo de la teor&iacute;a.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor del libro que nos ocupa sugiere que se trata de una transformaci&oacute;n interna en el trabajo integrador de un solo y mismo cient&iacute;fico, de all&iacute; que su estudio se focalice en esas dos obras escritas en paralelo: <i>Proleg&oacute;menos</i> y <i>R&eacute;sum&eacute;</i>, haciendo escasa referencia y s&oacute;lo para lo estrictamente necesario al resto de la obra de Louis Hjelmslev. Aclara, del mismo modo, que esta transformaci&oacute;n de un ling&uuml;ista que es Hjelmslev, y que nunca deja de serlo, al epistem&oacute;logo en el que se convierte por radicalizar, justamente, los hallazgos conceptuales de Ferdinand de Saussure, tiene una clave: su idea del lenguaje.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n se explica de muchas maneras pero, en especial, en el cap&iacute;tulo III, para la teor&iacute;a de Hjelmslev, lenguaje y semi&oacute;tica son sin&oacute;nimos. Las vicisitudes del uso, de uno y otro t&eacute;rmino en la totalidad de su obra, se deben a la dificultad de encontrar las equivalencias, en cada una de las lenguas en las que Hjelmslev era traducido o bien escrib&iacute;a, de un mismo concepto tomado de Saussure y que en un origen le llam&oacute; <i>semiolog&iacute;a</i>. Despu&eacute;s, en dan&eacute;s, donde no existen t&eacute;rminos diferentes entre lengua  &#45;que no es objeto de inter&eacute;s primordial para Hjelmslev &#45; y lenguaje, le llam&oacute; <i>sprog</i>, para designar lenguaje. De modo que <i>lenguaje</i> y <i>semiolog&iacute;a</i> indican el mismo objeto, el objeto de su teor&iacute;a, pero no el nombre de la ciencia que lo estudia como hablaba Saussure de la semiolog&iacute;a o teor&iacute;a general de los signos. Fue en la traducci&oacute;n inglesa de los Proleg&oacute;menos  &#45;revisada por Hjelmslev &#45; donde el t&eacute;rmino semiotic aporta una desambig&uuml;edad esperada.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, recomienda S&eacute;mir Badir que es muy necesario tener en claro que la expresi&oacute;n <i>teor&iacute;a del lenguaje</i> es estrictamente equivalente, desde el punto de vista de esta misma teor&iacute;a, a la expresi&oacute;n <i>teor&iacute;a semi&oacute;tica</i> y que, de igual manera, en el cap&iacute;tulo de los <i>Proleg&oacute;menos</i> titulado "Lenguaje y no&#45;lenguaje" lo que se trata de demarcar es el objeto semi&oacute;tico del objeto no&#45;semi&oacute;tico. Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que la atenci&oacute;n que se le presta a ese objeto es menor en los <i>Proleg&oacute;menos</i> que en el <i>R&eacute;sum&eacute;</i>. En los primeros, obra que tiende m&aacute;s hacia la ling&uuml;&iacute;stica, el t&eacute;rmino semi&oacute;tica aparece poco y no desde las primeras p&aacute;ginas. En cambio, en el segundo, donde la teor&iacute;a se independiza de la necesidad de fundar a la ling&uuml;&iacute;stica como ciencia otorg&aacute;ndole un objeto m&aacute;s general, la semi&oacute;tica aparece en primer plano y se la instaura como el objeto principal. Aqu&iacute; la especificidad de la semi&oacute;tica prevalece sobre cualquier otro objeto con el que puede entrar en relaci&oacute;n.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin salir de los comentarios que nos merece este tercer cap&iacute;tulo, queremos destacar una advertencia de S&eacute;mir Badir: la definici&oacute;n del objeto <i>semi&oacute;tica</i> es por dem&aacute;s abstracta y totalmente alejada de cualquier car&aacute;cter realista que se le quiera encontrar. Por lo tanto, es dif&iacute;cil visualizar cu&aacute;l ser&iacute;a la aplicaci&oacute;n de tal objeto.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo la impronta de esta advertencia el autor transcribe la definici&oacute;n de semi&oacute;tica que conocemos, pero la cita es del <i>R&eacute;sum&eacute;</i> (d&eacute;f. 24), lo cual la hace ganar en exactitud pero tambi&eacute;n en abstracci&oacute;n. Esto nos lleva a preguntarnos si es la noci&oacute;n que conocemos, o debemos agregar: que "casi" conocemos: "Una semi&oacute;tica (s&iacute;mbolo: y&#176;g&#176;) es una jerarqu&iacute;a de la que cada uno de sus componentes admite un an&aacute;lisis ulterior en clases definidas por relaci&oacute;n mutua, de tal suerte que cada una de sus clases admite un an&aacute;lisis en derivados definidos por mutaci&oacute;n mutua" (<i>R&eacute;s.</i>, 11).</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este punto la lectura se hace muy densa, pues S&eacute;mir Badir se da a la tarea de ofrecer un an&aacute;lisis deductivo de dicha definici&oacute;n y, para ello, toma cada uno de sus t&eacute;rminos y los va aclarando seg&uacute;n los trazos que ellos han ido dejando en el resto del <i>R&eacute;sum&eacute;</i>. Su prop&oacute;sito es no dejar nada en la opacidad e ir haciendo ver c&oacute;mo la teor&iacute;a del lenguaje va alcanzando su propio objeto. Se detiene, as&iacute;, largamente en el t&eacute;rmino <i>mutua</i> (<i>mutuelle</i>) hasta que logra brindarle al lector una serie de razonamientos como para que &eacute;l mismo pueda elaborar una explicaci&oacute;n. Y, del mismo modo, lo sigue haciendo con los dem&aacute;s t&eacute;rminos de la definici&oacute;n precedente e incluso con otros, que est&aacute;n emparentados con estos. Estas consideraciones sugerentes se hacen de manera especial por la v&iacute;a de otro postulado de capital importancia, el que es, adem&aacute;s, aplicable a todos los estudiosos que trabajan con representaciones visuales y los provee de una s&oacute;lida argumentaci&oacute;n: las gr&aacute;ficas no son transparentes, &eacute;stas y las definiciones verbales son equivalentes en la exposici&oacute;n te&oacute;rica de Hjelmslev y existe entre ellas un gran dinamismo. M&aacute;s all&aacute; de lo que &eacute;l diga sobre el uso que hace de las gr&aacute;ficas, en tanto representaciones subsidiarias de las definiciones, Badir toma en cuenta lo que Hjelmslev hace y no lo que dice. As&iacute;, afirma que no s&oacute;lo su pensamiento te&oacute;rico se hace con las gr&aacute;ficas sino que en el <i>R&eacute;sum&eacute;</i> las gr&aacute;ficas determinan el propio pensamiento te&oacute;rico.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo IV, dedicado al texto y as&iacute; titulado, la obra que nos ocupa se focaliza en una noci&oacute;n que, seg&uacute;n all&iacute; se dice, fue en su momento una novedad en el &aacute;mbito de la ling&uuml;&iacute;stica pues los textos no parec&iacute;an entrar bajo su circunscripci&oacute;n. Pero la cuesti&oacute;n es delicada ya que el texto como clase, es decir, como t&eacute;rmino gen&eacute;rico que da cuenta del conjunto de textos entendidos como objetos emp&iacute;ricos  &#45;estos &uacute;ltimos llamados individualmente texto &#45; es diferente del texto no numerable, objeto texto, objeto de conocimiento de la teor&iacute;a del lenguaje. Este texto epist&eacute;mico tiene ciertas caracter&iacute;sticas pero, al mismo tiempo, no se pueden distinguir fuera del texto mismo, pues, siendo sus constituyentes dependen de &eacute;l. As&iacute;, este cuarto cap&iacute;tulo est&aacute; consagrado a dar cuenta de esas dos cosas a la vez, siempre mediante una b&uacute;squeda minuciosa en y desde la misma obra de Hjelmslev. Surgen as&iacute; otros t&eacute;rminos de la teor&iacute;a semi&oacute;tica que nuestro lector reconocer&aacute; bien y que le ayudar&aacute;n a seguir la definici&oacute;n: sentido, soporte, materia; todos ellos poniendo en compleja relaci&oacute;n los &oacute;rdenes de lo sensible y lo inteligible.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto se va perfilando como indefinible y como una totalidad absoluta s&oacute;lo asible por el poder del an&aacute;lisis, lo cual pareciera en principio una suerte de paradoja. Sucede que el an&aacute;lisis no presupone ninguna definici&oacute;n y, por el contrario, es el punto de partida del conjunto de una definici&oacute;n te&oacute;rica que se despliega en una suerte de componente universal. Su operaci&oacute;n es la disecci&oacute;n, la selecci&oacute;n y la clasificaci&oacute;n. Aqu&iacute;, S&eacute;mir Badir se detiene a mostrar c&oacute;mo esto procede y, luego, cu&aacute;les son sus funciones: interdependencia, determinaci&oacute;n y constelaci&oacute;n. Este cap&iacute;tulo termina con la problem&aacute;tica de la textualizaci&oacute;n que, de manera muy sint&eacute;tica, vendr&iacute;a a ser aquello que determina al texto como un todo particular. Por medio de un an&aacute;lisis realizado sobre un escrito de Claudine Normand, el autor demuestra que la interpretaci&oacute;n pertenece al texto ya que es el comienzo de la manifestaci&oacute;n textual, su instancia <i>ad quem</i>, y &eacute;sta, a su vez, permite advertir que el dirigirse a de todo texto y la <i>respuesta</i> esperada son inherentes al propio texto y constituyen una suerte de instancia <i>ab quo</i>. Las reflexiones sobre la textualidad cierran este cap&iacute;tulo con una afirmaci&oacute;n que necesitar&iacute;a un despliegue mayor: interpretar, leer y escribir son actos &eacute;ticos que fundan nuestra relaci&oacute;n con el mundo y con nuestra cultura.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El lector podr&aacute; constatar que los cap&iacute;tulos de esta obra se van sucediendo seg&uacute;n un orden argumentativo bien determinado. As&iacute;, el tratamiento del texto y de la textualidad da acceso al examen de una problem&aacute;tica que de all&iacute; se deriva: la de las metasemi&oacute;ticas. &#191;C&oacute;mo y por qu&eacute;? Resulta que el an&aacute;lisis del texto conduce a instaurar el objeto de conocimiento: una semi&oacute;tica. A su vez, el texto alcanza el estatuto de semi&oacute;tica gracias al an&aacute;lisis al que es sometido, mientras que este &uacute;ltimo especifica al texto como semi&oacute;tica por la mutaci&oacute;n de la sustancia a la forma que el proceso de an&aacute;lisis provoca entre sus planos, a saber: expresi&oacute;n y contenido. Por su parte, el an&aacute;lisis sigue un procedimiento mediante dos funciones, sintagm&aacute;tica y paradigm&aacute;tica, que se articulan entre s&iacute;.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El llegar a establecer el procedimiento de un an&aacute;lisis semi&oacute;tico es una finalidad de la teor&iacute;a y as&iacute; la teor&iacute;a del objeto semi&oacute;tico, en virtud del procedimiento que es puramente deductivo, se establece a s&iacute; misma como una semi&oacute;tica; ella es, pues, una teor&iacute;a semi&oacute;tica inmanente a su objeto. En este quinto cap&iacute;tulo, S&eacute;mir Badir, aborda, como &eacute;l mismo lo anuncia, una dificultad m&aacute;s de la teor&iacute;a del lenguaje que es la de estudiar la metasemi&oacute;tica, y sus derivados, lo cual resulta de un procedimiento entendido como deducci&oacute;n. Para llevar a cabo esta empresa efect&uacute;a una interpretaci&oacute;n intr&iacute;nseca de dichos conceptos y se sirve de otras interpretaciones, tales como la de Francis Whitfield y la de Fran&#231;ois Rastier, quienes realizan sendos esquemas para dar cuenta de la clase de objetos descrita por Hjelmslev en el <i>R&eacute;sum&eacute;</i>. Estas gr&aacute;ficas, que son arborescentes, le permiten al autor realizar sus propios esquemas mediante los que expone sus hip&oacute;tesis y proposiciones.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema de la expresi&oacute;n. As&iacute; se denomina el sexto apartado de este libro del que quisi&eacute;ramos ofrecer una noticia que d&eacute; cuenta de su valor y, adem&aacute;s, que cumpla con el prop&oacute;sito de acercar su contenido a los semiotistas de habla hispana. Pensamos que para estos fines, el hecho de que el plano de la expresi&oacute;n est&eacute; enunciado como un problema resultar&aacute; sumamente atractivo. En efecto, para cualquiera de tales semiotistas, mayoritariamente lectores de los <i>Proleg&oacute;menos</i>, nunca habr&aacute; quedado demasiado en claro por qu&eacute; Hjelmslev decidi&oacute; llamarle as&iacute; al significante saussureano. Lo de cambiar <i>contenido</i> por <i>significado</i> les habr&aacute; resultado quiz&aacute;s m&aacute;s entendible, as&iacute; como semi&oacute;tica por signo. En Saussure esa familia terminol&oacute;gica es armoniosa en s&iacute; misma y coherente con su teor&iacute;a del signo; en Hjelmslev, aunque tambi&eacute;n acorde con sus postulados epistemol&oacute;gicos, la nueva nomenclatura trae consigo una cierta extra&ntilde;eza. Y &eacute;sta se debe, sobre todo, al t&eacute;rmino <i>expresi&oacute;n</i>.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, tal como se explica en este cap&iacute;tulo, <i>expresi&oacute;n</i>  &#45;que puede indicar tanto a todo el signo como a una de sus partes&#45; apareci&oacute; primero en la terminolog&iacute;a de Hjelmslev y haciendo par con <i>expresado</i>. La coincidencia de &eacute;ste &uacute;ltimo con contenido fue posterior y se debi&oacute; m&aacute;s bien a la traducci&oacute;n francesa. De todos modos, afirma el autor, que los nombres para indicar los dos planos del signo, rasgo fundamental de la estructura formal y condici&oacute;n primera del lenguaje, fue tan dificultosa para Hjelmslev  &#45;lo cual se advierte en sus argumentaciones &#45; como lo fuera para Saussure, seg&uacute;n lo atestiguan los <i>Escritos</i>. Lo importante para Hjelmslev, nos transmite Badir, era dejar fuera la significaci&oacute;n  &#45;as&iacute; como al locutor y al receptor &#45; de los constituyentes fundamentales del lenguaje, el cual s&iacute; significa. La formalizaci&oacute;n estar&iacute;a as&iacute; asegurada.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la importancia que la teor&iacute;a del lenguaje le otorga a la expresi&oacute;n distingue su perspectiva epistemol&oacute;gica de aquella que proviene de la filosof&iacute;a, puesto que orienta sus problemas hacia la expresi&oacute;n por ser &eacute;sta constituyente del propio conocimiento.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de las No conclusiones, y del importante documento in&eacute;dito de Hjelmslev que se anexa, la exposici&oacute;n de S&eacute;mir Badir termina en el s&eacute;ptimo cap&iacute;tulo titulado "La cuesti&oacute;n epiling&uuml;&iacute;stica". Vemos que el autor contin&uacute;a con la tendencia, iniciada en el encabezado anterior, de presentar los temas que abordar&aacute; como nudos problem&aacute;ticos. En este caso, como lo hizo con el de las metasemi&oacute;ticas, utiliza un medio intersemi&oacute;tico para la consecuci&oacute;n de sus argumentaciones. Pero aqu&iacute; dicho recurso es m&aacute;s decidido ya que una buena parte de este cap&iacute;tulo est&aacute; dedicada a una cita de Antoine Culioli, inventor del t&eacute;rmino <i>epiling&uuml;&iacute;stica</i>. Mejor dicho, se trata de una entrevista que Claudine Normand le hace a Culioli y, de esa manera, el concepto que tal t&eacute;rmino recubre va emergiendo por s&iacute; solo; lo cual es un estilo expositivo caro a Badir y frecuentado en el resto de <i>&Eacute;pist&eacute;mologie S&eacute;miotique</i>.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que decir que la part&iacute;cula <i>epi</i>, en espa&ntilde;ol, proviene del griego y quiere decir <i>sobre</i>, y va siempre unida a la palabra a la cual determina. Al estar adosada a ling&uuml;&iacute;stica hace referencia, necesariamente, a metaling&uuml;&iacute;stica y &eacute;sta a metasemi&oacute;tica, o incluso, a episemi&oacute;tica. De esta manera, el cap&iacute;tulo vii establece conexiones con el v, con el que hay que volver a leer desde esta perspectiva ya que S&eacute;mir Badir se pregunta si ser&iacute;a posible que la teor&iacute;a del lenguaje acogiera a esa "actividad epiling&uuml;&iacute;stica que es una actividad metaling&uuml;&iacute;stica no consciente", seg&uacute;n la primera definici&oacute;n de Culioli. Despu&eacute;s, en la entrevista que le hace Claudine Normand, aparecen otras, tales como "la racionalidad del locutor, una suerte de pr&aacute;ctica, diferente de la racionalidad demostrativa del ling&uuml;ista", la cual refiere a la <i>Traumdeutung</i> o lengua profunda de Freud. En consecuencia, la epiling&uuml;&iacute;stica aparecer&iacute;a como una suerte de psicoan&aacute;lisis ling&uuml;&iacute;stico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reflexi&oacute;n es por dem&aacute;s compleja, especialmente frente a la b&uacute;squeda de un lugar epistemol&oacute;gico para el concepto de <i>epiling&uuml;&iacute;stica</i>, pues la sospecha es que descubre una zona inexplorada entre el lenguaje y la lengua y, en ese sentido, aporta una heur&iacute;stica a la teor&iacute;a general. Y, mientras esta &uacute;ltima pone el acento m&aacute;s en el an&aacute;lisis que en el objeto, la epiling&uuml;&iacute;stica acuerda mayor atenci&oacute;n al objeto. As&iacute;, S&eacute;mir Badir, al final de su inmersi&oacute;n en el pensamiento de Hjelmslev, no content&aacute;ndose con hacer una ex&eacute;gesis, le acerca un complemento cr&iacute;tico que servir&iacute;a, por un lado, como una puesta en discusi&oacute;n de su propia lectura, y, por otro, como prueba indirecta de que la interpretaci&oacute;n pertenece al propio texto que uno se da para el an&aacute;lisis.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las anteriores palabras que le he citado casi textualmente me conducen a cerrar esta nota. Retomo la met&aacute;fora con la que S&eacute;mir Badir dice no concluir su libro. Si observando los diagramas, los esquemas y los s&iacute;mbolos que aqu&iacute; aparecen nos dan la idea de que las estructuras son fr&aacute;giles, tales como un castillo de cartas  &#45;donde el m&iacute;nimo defecto en su base puede hacerlo caer &#45; la imagen puede, tambi&eacute;n, ser otra: la teor&iacute;a del lenguaje es como una monta&ntilde;a hecha con las piezas del domin&oacute;, cuya ca&iacute;da es un acontecimiento: devela su estructura en el despliegue e invita, en sus prolongaciones ambiciosas, al continuo recomienzo.</font></p>         <p align="justify">&nbsp;</p>         <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Luisa Ruiz Moreno</i></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="verdana" size="2">Actividades acad&eacute;micas</font></b></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*  La Asociaci&oacute;n Internacional de Semi&oacute;tica Visual (AISV) realiz&oacute; su XI Congreso, bajo el t&iacute;tulo "<i>Theorein</i>. La influencia de las im&aacute;genes en el conocimiento y viceversa&quot;, en la ciudad de Lieja, B&eacute;lgica, del 8 al 11 de septiembre. Desde diversas vertientes semi&oacute;ticas se discutieron temas tales como la visi&oacute;n, el conocimiento a trav&eacute;s de las im&aacute;genes, uso de la imagen y conocimiento visual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*  Del 14 al 16 de octubre se celebr&oacute; el IX Congreso Internacional Chileno de Semi&oacute;tica, bajo la tem&aacute;tica Semi&oacute;tica, Cultura y Poder, en la ciudad de Puc&oacute;n, Chile. En esta reuni&oacute;n se discuti&oacute;, en t&eacute;rminos generales, la relaci&oacute;n entre los procesos culturales y el poder, entendiendo &eacute;ste como un tejido social significante. Las instituciones convocantes fueron la Asociaci&oacute;n Chilena de Semi&oacute;tica y el Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicaci&oacute;n de la Universidad de la Frontera.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*  Organizado por el Centro de Ense&ntilde;anza de Lenguas Extranjeras de la Universidad Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, se llev&oacute; a cabo el Segundo Coloquio Internacional de Semi&oacute;tica &quot;Miradas Semi&oacute;ticas&quot;, los d&iacute;as 28, 29 y 30 de octubre. Este evento fue un espacio para reunir y discutir trabajos propuestos desde diversas metodolog&iacute;as y puntos de vista de distintas pr&aacute;cticas semi&oacute;ticas.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*  El XVI Congreso Internacional de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Semi&oacute;tica y el V Congreso Internacional del Departamento de Comunicaci&oacute;n Audiovisual y Publicidad de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco/EHU, tuvo por tema &quot;Historias del presente. Del documento al documental&quot;, y se llev&oacute; a cabo los d&iacute;as 4, 5 y 6 de noviembre, en Bilbao, Espa&ntilde;a.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">*  El VIII Congreso Venezolano Internacional de Semi&oacute;tica se realiz&oacute; del 24 al 27 de noviembre, con el tema &quot;Diversidades. Miradas semi&oacute;ticas a un mundo globalizado&quot;. Este evento fue organizado por el Laboratorio de Investigaciones Semi&oacute;ticas y Literarias de la Universidad de Los Andes, la Escuela de Antropolog&iacute;a de la Universidad Central de Venezuela, Caracas y el Laboratorio de Investigaciones Semi&oacute;ticas y Antropol&oacute;gicas de la Universidad del Zulia. El Congreso tuvo como objetivo reflexionar, desde m&uacute;ltiples perspectivas semi&oacute;ticas, sobre el mundo contempor&aacute;neo, tomando para ello como eje el concepto de <i>diversidad</i>, en tanto matriz de la producci&oacute;n de significaci&oacute;n.</font></p>     <p>&nbsp;</p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* S&eacute;mir Badir es investigador del FNRS en la Universidad de Lieja, donde tambi&eacute;n ense&ntilde;a. Su proyecto de investigaci&oacute;n son los aspectos epistemol&oacute;gicos de las teor&iacute;as ling&uuml;&iacute;sticas y semi&oacute;ticas. Su inter&eacute;s intelectual es el de una epistemolog&iacute;a acorde con las pr&aacute;cticas discursivas del saber.</font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> S&eacute;mir Badir, <i>Hjelmslev</i>, Par&iacute;s, Les Belles Lettres, 2004 &#91;2002&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9961668&pid=S1665-1200201500020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>        ]]></body><back>
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