<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1665-1200</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Tópicos del Seminario]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Tóp. Sem]]></abbrev-journal-title>
<issn>1665-1200</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Seminario de Estudios de la Significación]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1665-12002012000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Presentación]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Iván]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<numero>28</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>14</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-12002012000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1665-12002012000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1665-12002012000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "El color de la oscuridad", cuarto ensayo de <i>De la imperfecci&oacute;n,</i> Greimas presta especial inter&eacute;s al v&iacute;nculo tan llamativo que se establece entre materia y color en un acto de percepci&oacute;n narrado en <i>El elogio de la sombra</i>, de Junichiro Tanizaki<i>.</i><sup><a href="#notas">1</a></sup> Greimas subraya que el objeto percibido &#151;las tinieblas, de una profunda oscuridad&#151; es enunciado bajo dos modalidades que, expresadas una tras otra por el narrador, resultan contradictorias: las tinieblas <i>est&aacute;n</i> hechas de... (un material diferente al de las tinieblas de la noche en un camino), y las tinieblas <i>parecen</i> compuestas de... (corp&uacute;sculos como de una ceniza tenue). Greimas observa c&oacute;mo esta contradicci&oacute;n en realidad tiene el valor de una inversi&oacute;n &eacute;tica y est&eacute;tica en la relaci&oacute;n modal que se establece entre sujeto y objeto: las tinieblas, percibidas inicialmente como una totalidad constituida, distanciada del sujeto, pronto comienzan a descomponerse en peque&ntilde;as part&iacute;culas que poseen la forma de una <i>ceniza tenue,</i> y que parecen desprenderse de esa "fuente noumenal" hasta el punto de generar en el observador un reflejo instintivo ante una amenaza &oacute;ptica ("y a mi pesar parpade&eacute;" &#151;concluye el narrador). De esta manera, "el objeto &#151;reconoce Greimas&#151; es lo &lsquo;pregnante&rsquo;; m&aacute;s a&uacute;n: es el objeto el que exhala la energ&iacute;a del mundo..."<sup><a href="#notas">2</a></sup> Ahora bien, este acto de "exhalaci&oacute;n" del objeto es relevante en la medida en que permite ver c&oacute;mo la materia, a la vez que constituye un <i>soporte</i> de la forma (materia, entonces, en su acepci&oacute;n semi&oacute;tica cl&aacute;sica, de linaje hjelmsleviano),<sup><a href="#notas">3</a></sup> <i>act&uacute;a</i> en el nivel de la aprehensi&oacute;n fenom&eacute;nica para acentuar ciertos rasgos sensibles que, de acuerdo con este autor, conducen al terreno de la experiencia est&eacute;tica en la medida en que se crean las condiciones para generar una afecci&oacute;n fuerte entre sujeto y objeto.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal caracterizaci&oacute;n de la materia resulta extra&ntilde;a, o por lo menos inusitada, en el marco de conceptualizaci&oacute;n de una semi&oacute;tica que la defini&oacute; desde un inicio como un "manifestante semi&oacute;ticamente no formado",<sup><a href="#notas">5</a></sup> el cual constituye un material primero que es subsumido por la forma (tanto de la expresi&oacute;n como del contenido) y, por ende, por la sustancia que se encuentra bajo el dominio de esta &uacute;ltima. &iquest;Qu&eacute; materia es, entonces, aquella "aglomeraci&oacute;n de corp&uacute;sculos" que se <i>deja ver</i> y que se comporta como un objeto est&eacute;tico frente al sujeto? Greimas la nombra <i>materia negra</i>, convocando, con ello, cualidades espec&iacute;ficas de la forma (su tinte negro, la saturaci&oacute;n generada por la uniformidad y, principalmente, su escasa luminosidad) que provienen de la sustancia crom&aacute;tica y que en alg&uacute;n momento del proceso de enunciaci&oacute;n <i>intervienen</i> radicalmente en la significaci&oacute;n. Los ejemplos con los que el autor refuerza esta idea pertenecen igualmente al dominio del color:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; se sabe que si un pintor mezcla en su paleta los colores primarios &#151;amarillo, azul, rojo&#151; obtiene el color negro. He o&iacute;do tambi&eacute;n que el vendedor chino a quien uno se dirige para comprar la tinta negra, pregunta al cliente si quiere tinta negra&#45;roja o negra&#45;azul. La ausencia de color que es el negro oculta una presencia variopinta explosiva.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y a continuaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tiniebla perfecta contiene virtualmente todos los colores, toda la belleza del mundo; ella es el color protop&aacute;tico: nada tiene de asombroso que la energ&iacute;a condensada en cada una de las part&iacute;culas "respland(ezca) con todos los colores del arco iris" y que el objeto aparezca como una revelaci&oacute;n de la intimidad del ser.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre el <i>ocultamiento</i> (modo virtual) y el <i>resplandor</i> (modo realizado) se gesta una idea de la materia que resulta totalmente seductora &#151;por lo menos en el dominio de la est&eacute;tica, que es el que aqu&iacute; nos interesa&#151; pues a &eacute;sta se le asigna un papel activo en el proceso de semiosis. La materia, una vez que se encuentra semi&oacute;ticamente formada (esto es, cuando es transformada en <i>sustancia</i>), es susceptible de proyectar, por v&iacute;a de la forma, una densidad que podr&iacute;amos calificar como <i>mat&eacute;rica</i>, si por este t&eacute;rmino entendemos no un estilo de pintura, sino una serie de componentes sensibles&#45;crom&aacute;ticos a trav&eacute;s de los cuales la forma se <i>hace sentir</i> y se <i>da a ver:</i> en particular, cualidades como lo pastoso, lo conglomerado, lo espeso o incluso lo tenue (la "ceniza tenue", de Tanizaki); formaciones t&aacute;ctiles en donde la sustancia crom&aacute;tica encuentra una posibilidad de expresi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Estamos ante una reflexi&oacute;n singular sobre la materia, no generalizable a otros procesos de significaci&oacute;n y por lo tanto a otras semi&oacute;ticas&#45;objeto? Creo que s&iacute;, en la medida en que el color modela la manifestaci&oacute;n de la materia. Pero tal vinculaci&oacute;n color&#45;materia no est&aacute; exenta de una problem&aacute;tica conceptual de fondo que es aquella que anim&oacute; la preparaci&oacute;n de este n&uacute;mero monogr&aacute;fico de <i>T&oacute;picos del Seminario</i> y que tuvo como antecedente un m&oacute;dulo del Seminario de Estudios de la Significaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">* *</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el proceso de consolidaci&oacute;n m&aacute;s fuerte de la semi&oacute;tica &#151;cuando &eacute;sta se erigi&oacute; como un proyecto cient&iacute;fico&#151; nuestra disciplina expres&oacute; su inter&eacute;s por el color a trav&eacute;s de su manifestaci&oacute;n concreta en los textos, en los cuales el an&aacute;lisis deb&iacute;a centrarse detenidamente en la emergencia de <i>contrastes</i> crom&aacute;ticos, en el plano de la expresi&oacute;n, referidos a la saturaci&oacute;n y luminosidad (graduables), o bien al tono o cromaticidad (no graduables). De este modo, la noci&oacute;n de <i>categor&iacute;a crom&aacute;tica</i> se inscribi&oacute; en el metalenguaje de la teor&iacute;a para subrayar que la manifestaci&oacute;n del color no deb&iacute;a ser considerada como una unidad indivisible de sentido, sino como una "figura de la expresi&oacute;n constituida por rasgos diferenciales pertinentes para la producci&oacute;n de la significaci&oacute;n".<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En buena medida, los rasgos diferenciales que el color introduce en la significaci&oacute;n de un texto se deben a la negociaci&oacute;n que la forma establece con la sustancia crom&aacute;tica, pero &eacute;sta, y por lo tanto la <i>materia</i> ah&iacute; comprometida, no se corresponde con una teorizaci&oacute;n del color que interpreta la materialidad de los pigmentos como un formante de la "sustancia".<sup><a href="#notas">9</a></sup> Para nosotros, la sustancia crom&aacute;tica es, antes que nada, <i>sustancia semi&oacute;tica</i> y se encuentra extrapolada de la reflexi&oacute;n fundacional de Hjelmslev sobre la estratificaci&oacute;n del lenguaje. En un documento de trabajo de 1978 &#151;el cual hemos recuperado para este volumen pues constituye un escrito pionero en nuestra indagaci&oacute;n, no traducido con anterioridad al espa&ntilde;ol&#151; Felix Th&uuml;rlemann pone a prueba la tesis general de Hjelmslev sobre la sustancia f&oacute;nica para reconocer la especificidad de la sustancia crom&aacute;tica. El esbozo de su conclusi&oacute;n (debido a que por su propia naturaleza se trata de un texto inacabado) posee relevancia a&uacute;n hoy en d&iacute;a: en el nivel de las apreciaciones colectivas donde surge la sustancia semi&oacute;tica <i>inmediata</i>, la sustancia crom&aacute;tica s&oacute;lo puede ser aprehendida en el momento en el cual se ejerce un giro en el orden perceptivo; por ejemplo, reconocer un color a trav&eacute;s del sonido, o bien por medio del tacto. En otras palabras, cuando se produce una <i>sinestesia</i>. Algo distinto ocurrir&aacute; &#151;concluye Th&uuml;rlemann&#151; cuando el semiotista, una vez que ya trabaj&oacute; sobre dicho nivel</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">pase al an&aacute;lisis de la dimensi&oacute;n crom&aacute;tica en el nivel de la forma, donde podr&aacute; enfrentarse a un juego relacional entre las figuras crom&aacute;ticas, con contrastes complejos formados a partir del nivel socio&#45;biol&oacute;gico (contraste de ficciones, de valores, etc.).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, debido a que la semi&oacute;tica se ha distinguido por su capacidad para repensar su arquitectura te&oacute;rica y metodol&oacute;gica a la luz de los an&aacute;lisis sobre formaciones significantes de diversa &iacute;ndole, me ha parecido relevante problematizar la noci&oacute;n de materia con respecto a la manifestaci&oacute;n crom&aacute;tica que encontramos en los textos y discursos realizados. &iquest;La <i>materia negra</i> de la que habla Greimas corresponde a una "sustancia semi&oacute;tica" (crom&aacute;tica), o bien a una "sustancia <i>pigmentaria</i>" (cuyo tinte negro ahonda la oscuridad de las tinieblas)? Si es semi&oacute;tica, &iquest;por qu&eacute; se caracteriza como pigmentaria ("ceniza tenue") e incluso como molecular ("corp&uacute;sculos resplandecientes"); y si es pigmentaria, por qu&eacute; produce transformaciones de estado entre sujeto y objeto? A mi parecer, en este caso no podemos recurrir al principio hjelmsleviano seg&uacute;n el cual "una sola y misma forma puede revestir sustancias diversas", pues la forma de las tinieblas trabaja con una sola sustancia crom&aacute;tica (por supuesto, en convivencia con otras sustancias no&#45;crom&aacute;ticas, por ejemplo, la verbal). Lo que necesitamos repensar es el modo en que la forma <i>hace ver</i> la sustancia y, por ende, la materia. Como afirma Luisa Ruiz Moreno, cuando focalizamos el plano de la expresi&oacute;n en textos no verbales "debemos tener en cuenta ese efecto de desborde de la sustancia sobre la forma, o dicho de otra manera, ese exceso de presencia de la sustancia sensible..."<sup><a href="#notas">10</a></sup> Si bien el texto de Tanizaki es de naturaleza verbal, la configuraci&oacute;n semi&oacute;tica de la forma&#45;objeto (las tinieblas) &#151;que Greimas reconstruye a trav&eacute;s de su an&aacute;lisis&#151; nos aproxima a ciertas experiencias de orden est&eacute;tico en las que la sustancia intensifica su carga sensible por medio del cromatismo: as&iacute; como las parcelas de las tinieblas resplandecen con todos los colores del arco&iacute;ris hasta el punto de poder enceguecer a su observador, tambi&eacute;n la presentaci&oacute;n directa de pigmentos de Anish Kapoor, las "materiolog&iacute;as" de Jean Dubuffet, las superficies pastosas de Rembrandt, los esmaltes sint&eacute;ticos de Jackson Pollock y algunas pinturas de Willem de Kooning con "cargas" que incorporan vidrio molido y arena, permiten pensar en un tipo de formaci&oacute;n significante en donde los atributos de la materia crom&aacute;tica, a trav&eacute;s del proceso mismo de formalizaci&oacute;n, se hallan presentes en la sustancia.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">* * *</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las contribuciones de este n&uacute;mero no han evadido esta problem&aacute;tica de fondo y han tratado de responder a ella expresando puntos de vista no necesariamente coincidentes en torno a la conceptualizaci&oacute;n de la materia/sustancia en las formaciones significantes, primordialmente, en aquellas de naturaleza visual.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de la recuperaci&oacute;n filol&oacute;gica del documento de trabajo de Felix Th&uuml;rlemann, el volumen contin&uacute;a con un ensayo de Stefania Caliandro en el cual se plantea una pregunta central: &iquest;podemos hablar de una <i>semi&oacute;tica del color</i>? Si bien la respuesta parecer&iacute;a predecible bajo el principio de que todo objeto o fen&oacute;meno significante es susceptible de contener un modelado semi&oacute;tico, la autora formula su cuestionamiento en t&eacute;rminos discursivos: &iquest;bajo qu&eacute; condiciones de enunciaci&oacute;n el discurso semi&oacute;tico puede tomar a su cargo el an&aacute;lisis del color? Al convocar en su t&iacute;tulo y en su cuestionamiento epistemol&oacute;gico uno de los textos fundacionales del campo de la semi&oacute;tica visual,<sup><a href="#notas">11</a></sup> Caliandro examina ocho aspectos, o n&uacute;cleos pol&eacute;micos, a partir de los cuales la semiotizaci&oacute;n del color se torna una experiencia desafiante. De Wittgenstein al Grupo &micro;, pasando por Jean&#45;Marie Floch y Hjelmslev, la autora revisita un conjunto de premisas sobre el color con el prop&oacute;sito de subrayar algunos aspectos que determinan su tratamiento semi&oacute;tico y otros m&aacute;s que se resisten a tal aprehensi&oacute;n: por ejemplo, dentro de los primeros, la emergencia del valor a trav&eacute;s de los contrastes crom&aacute;ticos, la redefinici&oacute;n de la forma del color en su aparici&oacute;n fenom&eacute;nica y la negociaci&oacute;n entre describir y percibir el color, entre otros. Pero quiz&aacute; el aporte principal de este ensayo consista en proponer que "parece leg&iacute;timo encontrar una concepci&oacute;n semi&oacute;tica primaria dentro de las din&aacute;micas perceptivas que el color engendra, particularmente en el seno de un pensamiento pl&aacute;stico propio de la creaci&oacute;n art&iacute;stica."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en "Pigmentos, tintes y formas", Georges Roque retoma el problema de la relaci&oacute;n entre materia y color con el prop&oacute;sito de mostrar c&oacute;mo aquello que se designa "materia" en el lenguaje del color &#151;cuya sustancia se asocia a la procedencia org&aacute;nica, inorg&aacute;nica y sint&eacute;tica de los pigmentos&#151; desde su perspectiva no puede asociarse a la materia amorfa e indeterminada de Hjelmslev, esto es, a la sustancia semi&oacute;tica. A la vez que desarrolla una cr&iacute;tica a lo que &eacute;l considera un enfoque demasiado sesgado en el tratamiento que la semi&oacute;tica ha hecho sobre el color (un enfoque concentrado en la percepci&oacute;n visual), su art&iacute;culo busca hacer una contribuci&oacute;n al revisar de modo cr&iacute;tico los tres componentes de la categor&iacute;a crom&aacute;tica (tinte, claridad y saturaci&oacute;n), en especial, cuando se vinculan con los pigmentos y las formas. Su conclusi&oacute;n llama la atenci&oacute;n en la medida en que se sit&uacute;a en el polo extremo del razonamiento de Caliandro: a trav&eacute;s de un despliegue de las funciones del color en la obra de arte (en especial, en ciertas pinturas), Roque propone el establecimiento de una "semi&oacute;tica crom&aacute;tica" que no soslaye la "materia crom&aacute;tica".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En vez de eludir esta contradicci&oacute;n en los puntos de vista de los dos autores en cuesti&oacute;n, nos ha interesado hacerla emerger con el prop&oacute;sito de restituir la densidad epist&eacute;mica de un fen&oacute;meno que, a todas luces, sigue constituyendo un desaf&iacute;o para la teor&iacute;a semi&oacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, cierra esta primera secci&oacute;n del volumen un ensayo de Omar Calabrese dedicado al an&aacute;lisis de la manifestaci&oacute;n del color en el filme <i>El resplandor</i> (<i>The Shining,</i> Reino Unido, Estados Unidos, 1980), de Stanley Kubrick. En particular, interesa a Calabrese demostrar el rol determinante del color en el establecimiento del plano de la expresi&oacute;n (esto es, un trabajo sobre las formas de la imagen), para posteriormente realizar el pasaje hacia el contenido tem&aacute;tico. Por v&iacute;a de los contrastes crom&aacute;ticos, el autor avizora el mecanismo de engranaje semi&#45;simb&oacute;lico por medio del cual ciertas categor&iacute;as de la expresi&oacute;n se imbrican con categor&iacute;as del contenido. Su an&aacute;lisis observa c&oacute;mo los temas dominantes del filme (la locura, el horror y el frenes&iacute;, entre otros) se insertan en un sistema de pasiones que se encuentra regido, en gran medida, por la intensidad de algunos colores, esbozando con ello una posible unidad entre "signos y pasiones", y entre "signos y valores".</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">* * * *</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No resulta desproporcionado afirmar que la muerte de Omar Calabrese, acaecida el pasado 31 de marzo del a&ntilde;o presente, tuvo sus repercusiones en la preparaci&oacute;n de este volumen. Cuando comenz&oacute; a circular la convocatoria para la publicaci&oacute;n, &eacute;l fue uno de los primeros en confirmar su participaci&oacute;n y apenas tres semanas antes de morir envi&oacute; su contribuci&oacute;n titulada "<i>The Shining</i> di Stanley Kubrick: un sistema di colori e passioni". Calabrese fue uno de nuestros profesores invitados, en 2006, para dictar el IX Curso de Especializaci&oacute;n en Semi&oacute;tica, que dedic&oacute; al tema del autorretrato. Durante las jornadas del seminario, adem&aacute;s de exponer sus reflexiones sobre la identidad enunciada en este g&eacute;nero art&iacute;stico, comparti&oacute; con el grupo de Puebla momentos especiales que nos mostraron a la persona que habita detr&aacute;s de la figura, o bien, al gesto humano que transforma a las figuras en personas entra&ntilde;ables. Quienes trabajamos en la preparaci&oacute;n de dicho evento, recordamos la gran expectativa que gener&oacute; su llegada y atestiguamos la impronta intelectual y afectiva que dej&oacute; en muchos de los asistentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por esta raz&oacute;n, hemos querido dar un valor especial al hecho de ser depositarios de lo que, seguramente, fue uno de los &uacute;ltimos escritos de Calabrese. Nuestra manera de rendirle homenaje, y de sumarnos a otros que han llevado a cabo diferentes colegas a trav&eacute;s del Centro di Semiotica e Teor&iacute;a dell&rsquo;Immagine Omar Calabrese, en Siena,<sup><a href="#notas">12</a></sup> consiste en hacer viva su palabra, en acentuar sus contribuciones al campo ampliado de la semi&oacute;tica, las artes y las representaciones que emergen de la vida cotidiana. Con este fin, pedimos a Tiziana Migliore, de la Universidad Iuva de Venecia, preparar un perfil de Omar Calabrese que se incluye en una secci&oacute;n especial del volumen. En su texto, Migliore se da a la tarea de desbrozar, de un campo minado en el cual las ideas de Calabrese se han amalgamado con las de otros te&oacute;ricos, el legado puntual del semiotista florentino. En particular, destaca el concepto de "objeto te&oacute;rico" como un lugar de instauraci&oacute;n e innovaci&oacute;n del sentido que, adem&aacute;s, contiene en su interior las propias instrucciones de su lectura. Para cerrar el homenaje, decidimos publicar, adem&aacute;s de la versi&oacute;n traducida al espa&ntilde;ol, el texto que Calabrese nos hizo llegar en su idioma original, el italiano. Se trata de un peque&ntilde;o gesto que no s&oacute;lo tiene sentido si consideramos la circulaci&oacute;n de <i>T&oacute;picos del Seminario</i> a trav&eacute;s de redes nacionales e internacionales; su sentido tambi&eacute;n se halla en el nivel simb&oacute;lico: restituir el escrito a su lengua madre, y con ello, vislumbrar el <i>color de voz</i> y los afectos comprometidos en su enunciaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este material reunido, ofrecemos al lector una mirada &#151;parcial, por supuesto&#151; en torno a un problema fascinante que seguir&aacute; ocupando nuestra atenci&oacute;n en la medida en que el color no constituye una pura cualidad de superficie. Como insistiera Goethe, los colores son "actos de la luz y sufrimientos" y por ello mismo se encuentran en el "pliegue de las entra&ntilde;as"<sup><a href="#notas">13</a></sup> (Didi&#45;Huberman),<sup><a href="#notas">14</a></sup> <i>encarnados</i> en los objetos significantes.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Iv&aacute;n Ruiz</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Traducci&oacute;n de Julia Escobar, Madrid: Siruela, 1994 &#91;1933&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> A. J. Greimas. <i>De la imperfecci&oacute;n</i>, traducci&oacute;n de Ra&uacute;l Dorra, M&eacute;xico: FCE/BUAP, 1990 &#91;1987&#93;, p. 58.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951837&pid=S1665-1200201200020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Como un material primero gracias al cual una semi&oacute;tica &#151;en cuanto forma inmanente&#151; se encuentra manifestada. <i>Cf</i>. Greimas y Court&eacute;s. "Materia", en <i>Semi&oacute;tica. Diccionario razonado de la teor&iacute;a del lenguaje,</i> traducci&oacute;n de Enrique Ball&oacute;n Aguirre y Hermis Campod&oacute;nico Carri&oacute;n, Madrid: Gredos, 1990 &#91;1979&#93;, p. 254.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951839&pid=S1665-1200201200020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Me refiero, en particular, al "rapto est&eacute;tico" que el sujeto experimenta a ra&iacute;z de la exhalaci&oacute;n del objeto, creando con ello una <i>estesis</i> "que ha llegado a sus l&iacute;mites mientras la conciencia del sujeto est&aacute; a punto de disolverse en un mundo excesivo". <i>De la imperfecci&oacute;n</i>, p. 59.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Louis Hjelmslev, "La estratificaci&oacute;n del lenguaje"<i>,</i> en <i>Ensayos ling&uuml;&iacute;sticos</i>, traducci&oacute;n&nbsp;de Elena&nbsp;Bomb&iacute;n&nbsp;Izquierdo y F&eacute;lix Pi&ntilde;ero Torre, Madrid: Gredos, 1972 &#91;1971&#93;, p. 65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951842&pid=S1665-1200201200020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>De la imperfecci&oacute;n,</i> p. 58.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> "Color y significaci&oacute;n" (septiembre&#45;diciembre 2011), a cargo de Iv&aacute;n Ruiz. Con la participaci&oacute;n de &Aacute;ngela Arziniaga, Everardo Rivera, Raymundo Mier y Luisa Ruiz Moreno.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> "Crom&aacute;tica (categor&iacute;a&#45;)", entrada de Felix Th&uuml;rlemann para <i>Semi&oacute;tica. Diccionario razonado de la teor&iacute;a del lenguaje,</i> A. J. Greimas y J. Court&eacute;s, t. II, traducci&oacute;n de Enrique Ball&oacute;n Aguirre, Madrid: Gredos, 1991 &#91;1986&#93;, p. 62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951846&pid=S1665-1200201200020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Por ejemplo, frente a una reducci&oacute;n "abstracta" del color, Philip Ball subraya el hecho de que: "Los cuatro colores cl&aacute;sicos de Plinio no eran simplemente &lsquo;negro&rsquo;, &lsquo;blanco&rsquo; y los dem&aacute;s, sino &lsquo;blanco de Milos&rsquo;, &lsquo;rojo de S&iacute;nope en el Mar Negro: estaban encarnados en pigmentos espec&iacute;ficos. Sin una firme base teor&eacute;tica para su clasificaci&oacute;n, al hablar de los colores hay que vincularlos con las sustancias f&iacute;sicas de donde se obtienen", <i>La invenci&oacute;n del color</i>, traducci&oacute;n de Jos&eacute; Adri&aacute;n Vitier, Madrid: Turner, FCE, 2001 &#91;1972&#93;, p. 36.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951848&pid=S1665-1200201200020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> "El papel de las sustancias en los procesos de significaci&oacute;n", <i>Escritos</i>, n&uacute;m. 23, 2001, p. 65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951850&pid=S1665-1200201200020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> "Huit th&egrave;ses pour (ou contre?) une semiologie de la peinture", presentado por Hubert Damisch en el Primer Congreso de la Asociaci&oacute;n Internacional de Semi&oacute;tica, en Mil&aacute;n (1974).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Adem&aacute;s de la Mesa Redonda en Homenaje a Calabrese en la que participaron Umberto Eco, Paolo Fabbri, Tarcisio Lancioni, Jorge Lozano e Isabella Pezzini en la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma (21 de mayo de 2012), el mencionado Centro de Semi&oacute;tica organiz&oacute; durante este a&ntilde;o el Ciclo de Lecciones Magistrales "Per Omar Calabrese", con conferencias a cargo de Denis Bertrand (15 de mayo), Massin (16 de mayo) y Giovanni Careri (1 de junio).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Teor&iacute;a de los colores, Valencia: Consejo General de la Arquitectura T&eacute;cnica de Espa&ntilde;a, 2008 &#91;1810&#93;, p. 57.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951854&pid=S1665-1200201200020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> <i>La pintura encarnada</i>, seguido de <i>La obra maestra desconocida,</i> traducci&oacute;n de Manuel Arranz, Valencia: Pre&#45;textos, Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia, 2007 &#91;1985&#93;, p. 158.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9951856&pid=S1665-1200201200020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Greimas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dorra]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[De la imperfección]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>58</page-range><publisher-name><![CDATA[FCEBUAP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Greimas]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Courtés]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Materia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Ballón Aguirre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Campodónico Carrión]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hermis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Semiótica. Diccionario razonado de la teoría del lenguaje]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>254</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hjelmslev]]></surname>
<given-names><![CDATA[Louis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La estratificación del lenguaje]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bombín Izquierdo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elena]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Piñero Torre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Félix]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ensayos lingüísticos]]></source>
<year>1971</year>
<page-range>65</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cromática (categoría-)]]></article-title>
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thürlemann]]></surname>
<given-names><![CDATA[Felix]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Greimas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Courtés]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ballón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Semiótica. Diccionario razonado de la teoría del lenguaje]]></source>
<year>1991</year>
<volume>II</volume>
<page-range>62</page-range><publisher-loc><![CDATA[AguirreMadrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vitier]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Adrián]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La invención del color]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>36</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[TurnerFCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El papel de las sustancias en los procesos de significación]]></article-title>
<source><![CDATA[Escritos]]></source>
<year>2001</year>
<volume>23</volume>
<page-range>65</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Teoría de los colores]]></source>
<year>2008</year>
<page-range>57</page-range><publisher-loc><![CDATA[Valencia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Consejo General de la Arquitectura Técnica de España]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arranz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La pintura encarnada, seguido de La obra maestra desconocida]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>158</page-range><publisher-loc><![CDATA[Valencia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Politécnica de Valencia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
