<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1665-1200</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Tópicos del Seminario]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Tóp. Sem]]></abbrev-journal-title>
<issn>1665-1200</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Seminario de Estudios de la Significación]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1665-12002009000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Presentación]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Perus]]></surname>
<given-names><![CDATA[Françoise]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<numero>21</numero>
<fpage>1</fpage>
<lpage>24</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-12002009000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1665-12002009000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1665-12002009000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propuesta de un volumen de <i>T&oacute;picos del Seminario </i>dedicado a la noci&oacute;n de dialogismo en la concepci&oacute;n del te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso M. M. Bajt&iacute;n parti&oacute; de una iniciativa de los miembros del Seminario de Estudios de la Significaci&oacute;n, al igual que la invitaci&oacute;n que se me hiciera a coordinar este volumen. No cabe duda de que dicha noci&oacute;n reviste gran actualidad, en raz&oacute;n de los debates actuales en torno al multiculturalismo y la problem&aacute;tica del <i>otro. </i>Sin embargo, tambi&eacute;n es cierto que en este mismo contexto, la complejidad y los alcances de la noci&oacute;n han tendido a diluirse en la reiteraci&oacute;n de discursos, medi&aacute;ticos o no, que hacen del di&aacute;logo y la <i>otredad </i>el gran tema de nuestro tiempo. Volver sobre ella y sobre las formulaciones conceptuales precisas de quien contribuy&oacute; notablemente a su elaboraci&oacute;n representa, por lo tanto, una reflexi&oacute;n de gran actualidad a la vez que necesaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, en la concepci&oacute;n de Bajt&iacute;n, la cuesti&oacute;n del dialogismo se inscribe en el marco concreto de una reflexi&oacute;n en torno a la literatura, o mejor dicho a las formas art&iacute;sticas verbales. Ata&ntilde;e, entonces, a formas y g&eacute;neros discursivos particulares, que trascienden los enunciados en <i>lengua natural, </i>no sin establecer con &eacute;stos relaciones espec&iacute;ficas, sumamente complejas y variables. Por lo mismo, al plantearnos la revisi&oacute;n de esta noci&oacute;n central, nos pareci&oacute; pertinente no desvincularla de los conceptos correlativos de monologismo y polifon&iacute;a, y por extensi&oacute;n de la noci&oacute;n de voz, que implica las modalidades de figuraci&oacute;n del <i>yo </i>y el <i>otro </i>en sus relaciones mutuas. Y, por cuanto los planteamientos de Bajt&iacute;n se inscriben, ante todo, en el marco de una reflexi&oacute;n sobre la literatura, tambi&eacute;n hemos considerado que la vuelta sobre la noci&oacute;n de dialogismo a la que est&aacute;bamos invitando no pod&iacute;a hacerse sino en relaci&oacute;n con formas art&iacute;sticas y literarias concretas. Convocamos as&iacute;, a los colaboradores de este volumen a confrontar las nociones mencionadas con textos latinoamericanos, y a preguntarse acerca de su pertinencia para la relectura de obras que se inscriben en tradiciones hist&oacute;ricas y culturales marcadas por la coexistencia de herencias heterog&eacute;neas y dispares. Pensamos, en efecto, que los planteamientos de Bajt&iacute;n relativos a los <i>contactos </i>entre culturas distintas, y las m&uacute;ltiples v&iacute;as de elaboraci&oacute;n de estos contactos &#151;a menudo sumamente conflictivos&#151; no eran ajenos a las peculiaridades de una cultura como la latinoamericana, nacida de una Conquista y una colonizaci&oacute;n con rasgos propios que, pese a sus muchas transfiguraciones, a&uacute;n perviven. Con la delimitaci&oacute;n de este marco y sus herencias seculares, hemos querido reabrir la discusi&oacute;n acerca de las modalidades de lectura de nuestras tradiciones literarias y cuestionar, al mismo tiempo, los usos laxos de las nociones mencionadas &#151;a la que conviene a&ntilde;adir tambi&eacute;n las de carnaval y carnavalizaci&oacute;n. Al convertirlas en un modelo formal que suele desembocar en adjetivaciones apresuradas, y reproducir sistemas clasificatorios que inmovilizan los textos, estos usos laxos privan a la propuesta bajtiniana de su valioso potencial para la recreaci&oacute;n de los nexos vivos entre el presente y el pasado, y de &eacute;stos con la cultura en devenir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la vinculaci&oacute;n expl&iacute;cita de la cuesti&oacute;n del dialogismo con las nociones correlativas de monologismo y polifon&iacute;a &#151;que suponen m&aacute;s espec&iacute;ficamente los lenguajes de segundo grado, el literario y art&iacute;stico en particular&#151;, y la ubicaci&oacute;n de la problem&aacute;tica en un marco hist&oacute;rico y cultural concreto, ten&iacute;an por objeto orientar la discusi&oacute;n hacia las dimensiones ontol&oacute;gicas, antropol&oacute;gicas y po&eacute;ticas de la propuesta te&oacute;rico&#150;conceptual del te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso. Aun cuando estas dimensiones se hallan impl&iacute;citas en todo intercambio social&#150;verbal, su figuraci&oacute;n en el plano de la forma art&iacute;stica las vuelve, a la vez, m&aacute;s complejas y relevantes. En efecto, al suspender y redefinir la orientaci&oacute;n primordial del discurso hacia su objeto propio, la forma art&iacute;stica revela con mucha mayor claridad las dificultades inherentes a la representaci&oacute;n del <i>otro </i>implicado en el intercambio verbal y las relaciones cognitivas y valorativas que el <i>yo </i>de la enunciaci&oacute;n entabla con este <i>otro; </i>y pone de relieve tambi&eacute;n el papel activo de este <i>otro </i>&#151;o de los <i>otros </i>convocados&#151; en la figuraci&oacute;n del <i>yo </i>de la enunciaci&oacute;n. En estas figuraciones conjuntas, manifiestas en los planos de la composici&oacute;n y el estilo, resaltan la densidad y la sedimentaci&oacute;n de los elementos culturales implicados en ellas, al mismo tiempo que los conflictos inherentes a sus contactos mutuos y a las relaciones idealmente planteadas por la ficci&oacute;n. Las dimensiones ontol&oacute;gicas y antropol&oacute;gicas del dialogismo cobran as&iacute; todo su relieve, a la vez que &eacute;ste deja de presentarse como un supuesto te&oacute;rico abstracto &#151;como un <i>a priori </i>conceptual o un <i>desideratum</i>&#151; para convertirse en una problem&aacute;tica cultural concreta, abierta y en devenir. La cuesti&oacute;n del <i>otro, </i>de su figuraci&oacute;n como mera imagen o como voz dotada de autonom&iacute;a plena junto a la del narrador &#151;con todas las variantes y los matices que estas figuraciones puedan adquirir&#151;, se halla, de hecho, en el centro de dicha problem&aacute;tica. Pero no ata&ntilde;e tan s&oacute;lo a este <i>otro, </i>o a estos <i>otros </i>representados o convocados: concierne tambi&eacute;n a las figuraciones del <i>yo, </i>a las posibilidades concretas de &eacute;ste para enunciarse a s&iacute; mismo como <i>un yo </i>valedero en el seno de una cultura dada. En el intercambio social verbal com&uacute;n, estas dimensiones culturales y la complejidad de sus modalidades suelen pasar desapercibidas, o pasar por "naturales". Por lo mismo, su dilucidaci&oacute;n y su cuestionamiento requieren de formas de objetivaci&oacute;n, y &eacute;stas son justamente las que ponen al alcance sus figuraciones art&iacute;sticas y concretas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las colaboraciones que integran la presente entrega responden a una convocatoria p&uacute;blica y abierta, sin otras directrices que las que hemos comentado al inicio de estas p&aacute;ginas. No corresponden ni a un plan previo, ni a encargos hechos con base en un esquema preestablecido. Cada colaborador ha tenido plena libertad para proponer un tema y para enfocarlo desde su propia perspectiva y su propia comprensi&oacute;n de las categor&iacute;as y nociones bajtinianas. Antes que sujetar estas colaboraciones a una l&iacute;nea y una orientaci&oacute;n definida, nuestro prop&oacute;sito era propiciar una discusi&oacute;n abierta y, de conformidad con la epistemolog&iacute;a del te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso, entablar un di&aacute;logo conjunto con la cr&iacute;tica y la literatura. Aun cuando las colaboraciones reunidas aqu&iacute; no son el producto de un seminario espec&iacute;fico sino de trabajos independientes unos de otros, pensamos que su diversidad de temas y perspectivas da buena cuenta de las principales direcciones que pudieran marcar el rumbo de este di&aacute;logo. No por casualidad la mayor&iacute;a de ellas giran en torno a la cuesti&oacute;n de las herencias hist&oacute;ricas de contactos entre culturas &#151;o elementos culturales&#151; que pugnan entre s&iacute; dentro de los textos analizados y dan lugar a problem&aacute;ticas diversas, relativas lo mismo a la definici&oacute;n de la cultura, a la configuraci&oacute;n de las identidades subjetivas, al rescate de la memoria silenciada, o a las modalidades en que las formas art&iacute;sticas acogen y reelaboran en su propio seno los conflictos inherentes a estas herencias hist&oacute;ricas y culturales. De hecho, las tres dimensiones fundamentales de la propuesta epistemol&oacute;gica bajtiniana &#151;la ontol&oacute;gica, la antropol&oacute;gica y la po&eacute;tica&#151;, se pusieron de manifiesto en los trabajos presentados. Y asomaron a partir de comprensiones a menudo divergentes de las nociones consideradas y de sus relaciones mutuas. En este sentido, pensamos que el volumen cumple plenamente con abrir la discusi&oacute;n que quer&iacute;amos suscitar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Da cumplimiento tambi&eacute;n con este prop&oacute;sito mediante las marcadas diferencias en las formas de abordaje y exposici&oacute;n de los temas planteados, desde la recepci&oacute;n de la obra de Bajt&iacute;n en un contexto preciso hasta el an&aacute;lisis concreto de textos singulares &#151;o de conjuntos de textos que tratan problem&aacute;ticas similares&#151;, pasando por la reconsideraci&oacute;n propiamente te&oacute;rica y conceptual y su puesta a prueba en el an&aacute;lisis de obras espec&iacute;ficas. Asimismo, el volumen posibilita la discusi&oacute;n al considerar alternativas de lecturas "bajtinianas" de textos no propiamente narrativos como la poes&iacute;a, o no propiamente "literarios" como la narraci&oacute;n historiogr&aacute;fica. En muchos de los trabajos presentados, es notoria tambi&eacute;n la preocupaci&oacute;n por tender puentes con otros universos conceptuales, latinoamericanos o no.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Fabio Akcelrud Dur&atilde;o, "Monologismo de lo m&uacute;ltiple", relativa a la recepci&oacute;n de Bajt&iacute;n y a los usos de las nociones bajtinianas en el discurso cr&iacute;tico brasile&ntilde;o, introduce desde su &aacute;mbito propio la problem&aacute;tica que nos ocupa. Resalta con mucho acierto que, si bien la difusi&oacute;n del pensamiento del te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso en el &aacute;mbito acad&eacute;mico ha contribuido a ponerlo al alcance de los estudiosos de la literatura y la cultura brasile&ntilde;as, las extrapolaciones y las aplicaciones indiscriminadas de las categor&iacute;as de <i>dialogismo,polifon&iacute;a y carnavalizaci&oacute;n </i>han terminado por restarle fuerza a la epistemolog&iacute;a bajtiniana. M&aacute;s a&uacute;n, al diluir estas categor&iacute;as en lo que el autor denomina "el monologismo de lo m&uacute;ltiple" &#151;f&oacute;rmula con la que caracteriza atinadamente uno de los lugares ideol&oacute;gicos hoy predominantes&#151;, las nociones mencionadas &#151;o mejor dicho, sus usos laxos o en abstracto&#151; han contribuido a apuntalar estos mismos lugares ideol&oacute;gicos, en vez de propiciar su cuestionamiento y su necesaria puesta en debate. Se&ntilde;ala, por otra parte, que esta perversi&oacute;n de las v&iacute;as de an&aacute;lisis abiertas por la epistemolog&iacute;a bajtiniana se inscribe en el marco de la "ret&oacute;rica posmoderna de la abundancia" y del "productivismo acad&eacute;mico", acordes con la fase actual de la evoluci&oacute;n del capitalismo. A juicio de Fabio A. Dur&atilde;o, esta "recepci&oacute;n" de Bajt&iacute;n, en un contexto totalmente imprevisible para el pensador ruso, obliga a volver sobre las potencialidades de su obra, y en particular a rescatar la idea de antagonismo presente en sus primeros trabajos, a diferenciarla de la de contradicci&oacute;n, y sobre todo de las de heterogeneidad y de diferencia. Estas &uacute;ltimas son, desde luego, las que sirven hoy para la reivindicaci&oacute;n de toda clase de "creaciones" supuestamente subversivas, pero disueltas al fin y al cabo en el vac&iacute;o engendrado por la inaudita "proliferaci&oacute;n de signos" y la "sobreproducci&oacute;n semi&oacute;tica" que interpelan sin cesar a unos sujetos privados de asidero y de instrumentos para resistirlas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En &uacute;ltima instancia, la problem&aacute;tica planteada por Fabio A. Dur&atilde;o ata&ntilde;e a la destrucci&oacute;n de las formas en la era de la cultura de masas. Cualesquiera sean las explicaciones que se le den a este acuciante problema, ten&iacute;a que iniciar la discusi&oacute;n en torno a la reconsideraci&oacute;n del pensamiento y las categor&iacute;as de Bajt&iacute;n, de cara al presente. El &aacute;mbito brasile&ntilde;o tiene, sin duda, sus particularidades, pero en t&eacute;rminos generales no difiere mucho de lo que se puede experimentar en otras latitudes. De hecho, esta problem&aacute;tica de la destrucci&oacute;n de las formas es la que nos llev&oacute; a asociar la cuesti&oacute;n m&aacute;s general del dialogismo al examen de obras literarias concretas, y a introducir por esta v&iacute;a la (re)consideraci&oacute;n de las nociones de dialogismo, monologismo y de polifon&iacute;a y, por ende, la de la noci&oacute;n de voz. En la concepci&oacute;n bajtiniana, el monologismo y la polifon&iacute;a se sit&uacute;an, no en el plano general del enunciado &#151;siempre expl&iacute;cita o impl&iacute;citamente dial&oacute;gico&#151;, sino en el de la composici&oacute;n de la forma art&iacute;stica. En esta estructura compositiva, el monologismo y la polifon&iacute;a &#151;y las modalidades y los grados entre uno y otra&#151; refieren a las muy diversas maneras de figurar las relaciones que mantienen entre s&iacute; los distintos sujetos de enunciaci&oacute;n, y de &eacute;stos con sus propios enunciados. En este plano, la voz no se reduce al enunciado: consiste en la forma de la relaci&oacute;n, cognitiva y valorativa, del sujeto de la enunciaci&oacute;n con los enunciados propios y ajenos; por lo tanto, incumbe tambi&eacute;n a las modalidades de la figuraci&oacute;n del propio sujeto. De modo que la voz no es una simple funci&oacute;n enunciativa, sino que remite a un ente concreto, definido por su relaci&oacute;n con el otro y consigo, en un contexto y ante un objeto (de pensamiento) concretos. En otras palabras, la objetivaci&oacute;n de estas relaciones en formas art&iacute;sticas concretas evidencia las modalidades concretas de estas mismas conexiones en una cultura dada, y permite al mismo tiempo tomar distancia y reflexionar acerca de ellas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las tres contribuciones que siguen abordan esta problem&aacute;tica a partir de formas narrativas espec&iacute;ficas y concretas. La primera, de Victor Ivanovici, intitulada "La identidad dial&oacute;gica como vindicaci&oacute;n de lo secundario" examina la composici&oacute;n de la novela <i>El hablador, </i>del peruano&#150;espa&ntilde;ol Mario Vargas Llosa, centrando la cuesti&oacute;n del dialogismo en torno a la configuraci&oacute;n de las identidades subjetivas. Parte tambi&eacute;n de la necesidad de volver sobre la recepci&oacute;n de la obra de Bajt&iacute;n, tanto en su contexto propio como en otros, como el europeo o el americano cuyas traducciones adolecen de falta de "precisi&oacute;n y unidad". Y contra los diversos usos ideol&oacute;gicos de sus categor&iacute;as anal&iacute;ticas, insta a <i>escuchar </i>de nuevo a Bajt&iacute;n, poniendo especial atenci&oacute;n a la "emergencia de lo secundario": propone reabrir el debate "sobre lo que es principal y qu&eacute; secundario en nuestro &aacute;mbito sociohist&oacute;rico, y sobre si (y c&oacute;mo), a trav&eacute;s de este debate, puede llegarse (o no) a una mejor adecuaci&oacute;n entre los distintos sectores de lo existente". Para esta nueva escucha, el autor acude a una obra "secundaria" de Vargas Llosa, que dramatiza y pone en escena esta misma problem&aacute;tica. En su an&aacute;lisis de <i>El hablador, </i>la atenci&oacute;n de Victor Ivanovici se centra en la composici&oacute;n novelesca, y muy concretamente en los marcados contrastes, los contrapuntos y las valorizaciones muy dis&iacute;miles de los diversos elementos puestos en juego por las distintas voces confrontadas en el espacio de la ficci&oacute;n. Da cuenta as&iacute; de la compleja din&aacute;mica mediante la cual el contacto con la cultura amaz&oacute;nica machiguenga llega a desestabilizar por completo la identidad del narrador primero, a remover los t&eacute;rminos del di&aacute;logo que mantiene con su propio pasado, y a reformular, en el plano de una ficci&oacute;n que llega finalmente a se&ntilde;alarse a s&iacute; misma como tal, la problem&aacute;tica del contacto entre la cultura "occidental" &#151;figurada por la identidad judeo&#150;peruana del narrador primero&#151; y la cultura amaz&oacute;nica de origen prehisp&aacute;nico, figurada por la voz del ind&iacute;gena amaz&oacute;nico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el punto de vista de la puesta a prueba de las nociones bajtinianas en el an&aacute;lisis de la novela, quisi&eacute;ramos destacar algunos aspectos particularmente relevantes: entre ellos, la distinci&oacute;n que establece el autor entre <i>di&aacute;logo </i>y <i>dialogismo </i>y su &eacute;nfasis en el papel de los g&eacute;neros intercalados y secundarios &#151;el <i>reportaje </i>o las modalidades del <i>colportage, </i>entre otros&#151;, en las "refracciones" que suscitan entre voces no por ello carentes de autonom&iacute;a unas respecto de otras. Gracias a este &eacute;nfasis en las refracciones propiciadas por la heteroglosia de fondo, que van nutriendo, sin descomponerla, la configuraci&oacute;n polif&oacute;nica del mundo novelesco, &eacute;sta deja claramente de postularse como la simple yuxtaposici&oacute;n de lo diverso y lo m&uacute;ltiple: coloca en el centro del an&aacute;lisis la complejidad de las modalidades que reviste el contacto, o la ausencia de contacto, entre voces distintas. Se puede pasar as&iacute; de la <i>identidad m&uacute;ltiple </i>a la <i>identidad dial&oacute;gica </i>y explorar sus alcances y sus limitaciones concretas. En este punto, y por tratarse de la configuraci&oacute;n de las identidades subjetivas &#151;como tal no teorizada por Bajt&iacute;n&#151;, conviene destacar tambi&eacute;n la necesidad de Victor Ivanovici de acudir a otros universos conceptuales, el de Jung en particular. Con este desplazamiento conceptual, el autor evidencia la frontera entre el universo conceptual bajtiniano &#151;centrado en las formas del intercambio social verbal y en las modalidades de su objetivaci&oacute;n y su formalizaci&oacute;n en el plano art&iacute;stico&#151;, y aquellos que por distintas v&iacute;as, las de la psicolog&iacute;a o el psicoan&aacute;lisis, abordan m&aacute;s espec&iacute;ficamente esta dimensi&oacute;n de la problem&aacute;tica, expresamente descartada por el te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso a prop&oacute;sito de Dostoievski al circunscribir su propio objeto de an&aacute;lisis en torno a las cuestiones de po&eacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo de Bego&ntilde;a Pulido Herr&aacute;ez, "Entre <i>Los pasos perdidos </i>y <i>Hombres de ma&iacute;z: </i>dos l&iacute;neas estil&iacute;sticas de la novela latinoamericana", confronta dos po&eacute;ticas narrativas concretas. Parte de la concepci&oacute;n de la novela como espacio caracterizado por la pluralidad de lenguajes y culturas y examina, con detenimiento, los modos en que tanto Carpentier como Asturias enfrentan y "resuelven" art&iacute;sticamente los conflictos inherentes a la <i>heterogeneidad cultural </i>de las sociedades latinoamericanas. Inscribe la comparaci&oacute;n entre las dos obras mencionadas y sus po&eacute;ticas respectivas en el marco de las diversas orientaciones de la narrativa hispanoamericana a partir del siglo XIX, tomando en cuenta sus afanes por insertarse en la <i>cultura occidental. </i>Esta comparaci&oacute;n resulta tanto m&aacute;s pertinente cuanto que ambos autores participaron de los debates vanguardistas en la Europa de entreguerras, y que ambos afirmaron haber vislumbrado a partir de estos mismos debates las posibilidades que ofrec&iacute;a la peculiaridad de la cultura latinoamericana. Sin embargo, sus respectivos deslindes respecto del surrealismo ponen de manifiesto una marcada diferencia de perspectivas que se plasma en po&eacute;ticas divergentes: la de lo <i>real maravilloso americano </i>en el caso de Carpentier, y la del <i>realismo m&aacute;gico </i>en el de Asturias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Los an&aacute;lisis que hace Bego&ntilde;a Pulido de las dos obras seleccionadas son precisos y convincentes, por apegados a los textos y por el estudio pormenorizado de las relaciones que el narrador, en primera o en tercera persona, mantiene con los muy diversos lenguajes convocados. Ahora bien, desde el punto de vista de las categor&iacute;as bajtinianas, sus an&aacute;lisis abren una interrogante respecto de la relaci&oacute;n entre polifon&iacute;a y dialogismo. De partida, la autora identifica la polifon&iacute;a con el pluriling&uuml;ismo y la heteroglosia &#151;esto es, con la diversidad y heterogeneidad de los materiales convocados por la narraci&oacute;n&#151;, y define el dialogismo como las modalidades de elaboraci&oacute;n del contacto entre estos materiales en el plano estil&iacute;stico y en el de las modalidades de figuraci&oacute;n del <i>otro. </i>Esta &uacute;ltima definici&oacute;n, y los an&aacute;lisis que a este respecto lleva a cabo la autora, son, ciertamente, esclarecedores; no as&iacute; su afirmaci&oacute;n <i>de partida </i>de que ambas novelas <i>son polif&oacute;nicas </i>por estar basadas en el plurilinguismo y la heteroglosia. Efectivamente, pese a que dichos an&aacute;lisis muestran atinadamente que en sendos casos el narrador <i>dialoga </i>o <i>debate, </i>aunque de muy distintas maneras, con los diferentes materiales convocados, la autora termina sorpresivamente sobre una ausencia de <i>dialogismo </i>en las novelas estudiadas. Acto seguido, atribuye esta ausencia de <i>dialogismo </i>al hecho de que el <i>otro, </i>convocado mediante la apelaci&oacute;n sea a discursos can&oacute;nicos previos (Carpentier), sea a mitos, s&iacute;mbolos y giros ling&uuml;&iacute;sticos <i>po&eacute;ticos </i>(Asturias), no adquiere nunca el valor de una voz dotada de autonom&iacute;a respecto de la del narrador. Aun cuando esta figuraci&oacute;n de la voz <i>otra </i>resulta en extremo problem&aacute;tica en cada una de las novelas, quedar&iacute;a por saber si puede haber <i>polifon&iacute;a </i>sin <i>voces </i>ni <i>di&aacute;logo </i>entre ellas. De acuerdo con los minuciosos an&aacute;lisis de la autora, pareciera haber m&aacute;s bien, en ambos casos aunque de modo muy distinto, una dialogizaci&oacute;n interna de la voz del narrador, a la vez que la imposibilidad de conferir plena autonom&iacute;a a la voz del <i>otro </i>representado, mas no efectivamente convocado a tomar parte en el di&aacute;logo social y cultural planteado. Esta imposibilidad se&ntilde;alar&iacute;a entonces, no tanto la ausencia de dialogismo, cuanto las limitaciones de &eacute;ste; en particular, la que pareciera impedir al autor llevar este dialogismo al plano de la composici&oacute;n novelesca propiamente dicha, permitiendo que la voz narrativa y la del <i>otro </i>pudieran dialogar en un plano de <i>igualdad, </i>sin por ello confundirse ni perder su <i>identidad</i>propia. En cuyo caso &#151;y siguiendo los planteamientos de Bajt&iacute;n respecto de la po&eacute;tica de Dostoievski&#151; se podr&iacute;a precisamente hablar de una <i>composici&oacute;n polif&oacute;nica.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe preguntarse si las modalidades concretas del dialogismo y las formas compositivas propias de las novelas de Carpentier y Asturias evidencian efectivamente esta <i>imposibilidad </i>de conferir autonom&iacute;a a la voz del <i>otro, </i>o siquiera la de conferirle a este <i>otro </i>el estatuto de <i>voz. </i>Al respecto, dos observaciones de Bego&ntilde;a Pulido nos parecen particularmente relevantes. Trat&aacute;ndose de <i>Los pasos perdidos, </i>ella muestra que <i>el otro </i>con quien debate el narrador en primera persona no es propiamente Am&eacute;rica Latina y su cultura; consiste m&aacute;s bien y conjuntamente en el c&uacute;mulo de representaciones librescas de Occidente acerca del Nuevo Mundo, por un lado, y en las concepciones surrealistas y existencialistas anteriores y posteriores a la Segunda Guerra Mundial, por otro lado. En este marco, el viaje de ida y vuelta y la investigaci&oacute;n etno&#150;musical subsumidos en la forma de la narraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica adoptada, parecen cumplir con el papel que atribuye Victor Ivanovici a los <i>g&eacute;neros secundarios: </i>ponen el <i>discurso occidental </i>en contacto con lo ajeno y heterog&eacute;neo de la cultura americana, propiciando toda clase de comparaciones, analog&iacute;as y diferenciaciones. La refracci&oacute;n de los m&uacute;ltiples elementos y aspectos del contexto americano ser&iacute;a as&iacute; la que propicia el resquebrajamiento de la concepci&oacute;n <i>occidental </i>del narrador y la <i>dialogizaci&oacute;n </i>interna de su discurso y su narraci&oacute;n. Sin embargo, a diferencia de lo que plantea la ficci&oacute;n de Vargas Llosa, esta dialogizaci&oacute;n por refracci&oacute;n no apuntar&iacute;a tanto a la posibilidad de asunci&oacute;n de una <i>voz </i>propiamente americana cuanto al cuestionamiento de la <i>civilizaci&oacute;n occidental y </i>al develamiento de su <i>otro </i>irremediablemente perdido. En el caso de Asturias a su vez, si bien <i>lo otro </i>aparece efectivamente como el mundo ind&iacute;gena silenciado u olvidado, de acuerdo con los an&aacute;lisis de la autora, la forma compositiva de la novela no apunta tanto a la confrontaci&oacute;n de dos culturas <i>ajenas </i>entre s&iacute; &#151;la ind&iacute;gena y la ladina&#151; cuanto al rescate de lo ind&iacute;gena y popular y su reinserci&oacute;n en lo ladino, con la consiguiente <i>dialogizaci&oacute;n </i>de la cultura ladina aunada a la <i>parodizaci&oacute;n </i>de sus afanes por deslindarse de sus fuentes nutricias. La <i>posibilidad </i>planteada por <i>la fusi&oacute;n </i>o la <i>hibridaci&oacute;n </i>resultantes pareciera ir m&aacute;s bien en el sentido de una interrogaci&oacute;n acerca de la capacidad de la cultura ind&iacute;gena para impulsar una redefinici&oacute;n de las relaciones entre mito e historia. Aun cuando de <i>Los pasos perdidos </i>a <i>Hombres de ma&iacute;z </i>el objeto de la representaci&oacute;n art&iacute;stica ha pasado del cuestionamiento de la cultura occidental al de la cultura ladina, la convocaci&oacute;n del <i>otro </i>&#151;americano o ind&iacute;gena&#151; y su asunci&oacute;n como voz aut&oacute;noma y plena, enfrentada como tal a la de un narrador tambi&eacute;n <i>otro </i>para ella, no parecen haber formado parte expl&iacute;cita de dicho objeto. &iquest;No habr&iacute;a, por lo tanto, que considerar la conveniencia de introducir distinciones anal&iacute;ticas entre <i>lo otro </i>&#151;caracterizado por lo ajeno y heterog&eacute;neo de los elementos incorporados y puestos en contacto por la narraci&oacute;n&#151; y <i>el otro, </i>entendido no como <i>otredad </i>o <i>diferencia, </i>sino como <i>alteridad y voz personificadas y plenas, </i>no tan s&oacute;lo <i>representadas </i>sino efectivamente convocadas al di&aacute;logo? Esta cuesti&oacute;n remite al estatuto te&oacute;rico de la noci&oacute;n de <i>voz, </i>distinto en el plano de la composici&oacute;n art&iacute;stica y en el del enunciado, en donde figura como <i>palabra, </i>ajena o propia. Se&ntilde;alada por Victor Ivanovici, esta falta de equivalencia &#151;y su frecuente confusi&oacute;n&#151; acaso no sean ajenas a ciertos problemas de traducci&oacute;n mencionados por el mismo autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Las cronotop&iacute;as literarias en la concepci&oacute;n bajtiniana. Su pertinencia en el planteo de una investigaci&oacute;n sobre narrativa argentina contempor&aacute;nea", de Pampa Olga Ar&aacute;n, retoma la problem&aacute;tica de lo heterog&eacute;neo y lo m&uacute;ltiple y la del rescate de la memoria desde otro &aacute;ngulo conceptual: el de la noci&oacute;n de <i>cronotopo, </i>mucho menos divulgada que las de <i>dialogismo, polifon&iacute;a </i>o <i>voz. </i>Pampa Ar&aacute;n atribuye el fen&oacute;meno a la <i>complejidad </i>de esta categor&iacute;a, de aparici&oacute;n relativamente tard&iacute;a en la obra de Bajt&iacute;n. Sin embargo, a la luz de las dificultades planteadas por aquellas, este grado de complejidad "mayor" no resulta tan evidente: pareciera m&aacute;s bien que su morfolog&iacute;a impide su asimilaci&oacute;n por el lenguaje com&uacute;n, con todas las interferencias y falta de rigor que esto conlleva. Como la de polifon&iacute;a &#151;y su complemento, el monologismo&#151;, en la reflexi&oacute;n de Bajt&iacute;n, el cronotopo, mitad concepto mitad <i>met&aacute;fora, </i>se sit&uacute;a expl&iacute;citamente en el &aacute;mbito de la creaci&oacute;n art&iacute;stica verbal &#151;literaria&#151;, y ata&ntilde;e muy particularmente a cuestiones de "po&eacute;tica hist&oacute;rica". En el plano m&aacute;s abstracto, se define (del mismo modo que el enunciado y el dialogismo en su sentido m&aacute;s amplio) como un sistema de <i>correlaciones </i>entre las figuraciones del tiempo, el espacio y la <i>imagen </i>del hombre. En estas correlaciones, el tiempo y su figuraci&oacute;n aparecen como el elemento dominante, no s&oacute;lo por cuanto se concibe <i>modernamente </i>como la <i>cuarta dimensi&oacute;n </i>del espacio, sino tambi&eacute;n por su papel decisivo en la configuraci&oacute;n de las relaciones cambiantes que el <i>h&eacute;roe </i>mantiene con el mundo y consigo mismo. No obstante, este predominio no consiste en un <i>a priori </i>te&oacute;rico abstracto: es el resultado de un largo proceso hist&oacute;rico que ha permitido al g&eacute;nero humano apropiarse del mundo y de sus tiempos. La mirada retrospectiva de Bajt&iacute;n sobre los principales cronotopos que han venido organizando este sistema de correlatos desde la Antig&uuml;edad hasta los tiempos modernos evidencia, precisamente, las transformaciones &#151;no lineales&#151; de las relaciones de predominio entre las tres dimensiones del cronotopo &#151;hasta la asunci&oacute;n a primer plano del tiempo vuelto humano y concreto. Pero el an&aacute;lisis de estas transformaciones va aparejado tambi&eacute;n con las de las <i>im&aacute;genes </i>correlativas del hombre, del espacio y del tiempo plasmadas en las diferentes obras tra&iacute;das a colaci&oacute;n. Respecto de los dem&aacute;s trabajos de Bajt&iacute;n, esta otra forma de abordar los aspectos compositivos de los textos art&iacute;sticos y su relaci&oacute;n con la cultura llama profundamente la atenci&oacute;n, tanto m&aacute;s cuanto que, en su ensayo intitulado "Forma del tiempo y el cronotopo", la palabra <i>dialogismo </i>no aparece sino una sola vez, y expresamente utilizada en su sentido "m&aacute;s general". Y de hecho, antes que centrarse en enunciados y voces, todo el texto gira en torno a <i>im&aacute;genes </i>que condensan los tres aspectos mencionados. De ah&iacute; el inter&eacute;s nuestro en incluir el texto de Pampa Ar&aacute;n en este volumen de <i>T&oacute;picos </i>dedicado al dialogismo, el monologismo y la polifon&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de la autora argentina consiste en el planteamiento de una investigaci&oacute;n en curso, todav&iacute;a provisional, acerca de una serie de novelas que abordan el tema de la guerra de Las Malvinas, no tanto desde el punto de vista documental o testimonial, sino desde la perspectiva de la sedimentaci&oacute;n, en el discurso social y en las novelas, de un conjunto de im&aacute;genes encontradas y a menudo contradictorias de este episodio de la historia nacional en tiempos de dictadura. La investigaci&oacute;n en ciernes trata el tema de la memoria colectiva &#151;fragmentaria y discontinua&#151;, y su reelaboraci&oacute;n art&iacute;stica, a la distancia. No contamos a&uacute;n con los resultados de la investigaci&oacute;n, y no podemos inferir las dificultades encontradas en la utilizaci&oacute;n de la categor&iacute;a bajtiniana para la dilucidaci&oacute;n de las po&eacute;ticas de las diferentes novelas seleccionadas. Sin embargo, por ahora el inter&eacute;s del texto de la autora radica en su prop&oacute;sito de vincular lo <i>plural </i>y <i>heterog&eacute;neo </i>de los sedimentos de la memoria colectiva &#151;lo que designa como los <i>cronotopos reales</i>&#151; con la distancia temporal que establecen las novelas respecto del acontecimiento mencionado, y sobre todo con la remoci&oacute;n y reelaboraci&oacute;n de aquellos sedimentos y sus estereotipos en el plano de la ficci&oacute;n novelesca. La ubicaci&oacute;n de la problem&aacute;tica en torno a las lecturas diferenciadas &#151;del acontecimiento, de los cronotopos memoriosos del discurso social, y del texto novelesco considerado desde el punto de vista de su po&eacute;tica narrativa&#151; abre, de hecho, todo un abanico de reflexiones y dificultades anal&iacute;ticas. El planteamiento resulta tanto m&aacute;s relevante cuanto que sus desarrollos habr&aacute;n de poner a prueba la articulaci&oacute;n de la concepci&oacute;n cronot&oacute;pica de la po&eacute;tica con la dial&oacute;gica, articulaci&oacute;n no propiamente desarrollada por Bajt&iacute;n aunque esbozada en las consideraciones a&ntilde;adidas posteriormente a su art&iacute;culo primero. Estas consideraciones ubican efectivamente la cuesti&oacute;n del di&aacute;logo en relaci&oacute;n con la lectura y la extraposici&oacute;n del lector. Sin embargo, las modalidades de este di&aacute;logo no son independientes de la po&eacute;tica o la arquitect&oacute;nica del texto de ficci&oacute;n todav&iacute;a por desentra&ntilde;ar. De modo que nos preguntamos si la inferencia inicial del car&aacute;cter <i>polif&oacute;nico </i>de esta arquitect&oacute;nica a partir de la <i>pluralidad </i>y <i>heterogeneidad </i>de los materiales sociales incorporados al espacio de la ficci&oacute;n y reelaborados por ella, no presupone lo que en realidad queda todav&iacute;a por investigar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Mirian Pino intitulada <i>"El cutis patrio </i>de Eduardo Espina: po&eacute;tica neobarroca y f&aacute;bula de identidad nacional" vuelve de alguna manera sobre estos mismos problemas, aunque planteados en relaci&oacute;n con una obra que no pertenece al g&eacute;nero narrativo, sino a la poes&iacute;a. De modo que la cuesti&oacute;n se complica todav&iacute;a m&aacute;s, por cuanto no son pocos los deslindes de Bajt&iacute;n entre narrativa y poes&iacute;a, y su reiterada afirmaci&oacute;n de que la polifon&iacute;a ser&iacute;a propia del g&eacute;nero novelesco &#151;y de determinadas modalidades de este g&eacute;nero&#151;, en tanto que la l&iacute;rica se caracterizar&iacute;a por el <i>monologismo </i>de la enunciaci&oacute;n po&eacute;tica. Este deslinde no implica que dicha enunciaci&oacute;n no sea <i>dial&oacute;gica </i>&#151;como lo es cualquier enunciado en la perspectiva de Bajt&iacute;n&#151;, sino que la composici&oacute;n y la figuraci&oacute;n de la voz enunciativa <i>tienden </i>hacia el monologismo; esto es, hacia la configuraci&oacute;n de una voz cuyos motivos, tonos y acentos suelen converger en torno al objeto de la representaci&oacute;n art&iacute;stica. Sin embargo, Bajt&iacute;n se&ntilde;ala tambi&eacute;n que el predominio de la forma novelesca sobre los dem&aacute;s g&eacute;neros art&iacute;stico&#150;verbales a partir de los siglos XIX y XX conlleva modificaciones importantes de estos otros g&eacute;neros, en particular en lo que concierne a las modalidades de su <i>dialogizaci&oacute;n </i>interna y externa, y a la figuraci&oacute;n de la voz enunciativa. No est&aacute; excluido entonces que &eacute;ste sea el caso de la poes&iacute;a <i>neobarroca </i>de Eduardo Espina, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin cuestionar la diferenciaci&oacute;n bajtiniana entre g&eacute;neros l&iacute;ricos y novelescos, Mirian Pino considera al <i>neobarroco </i>como un todo que comprende a ambos por igual, y se propone mostrar que la poes&iacute;a de Espina no s&oacute;lo permite o&iacute;r, sino que pone &eacute;nfasis en la escucha de los <i>discursos sociales </i>que configuran el <i>cronotopo de la patria, </i>estiliz&aacute;ndolos y parodi&aacute;ndolos, no sin oponerles otros, provenientes en particular de la flora y la fauna del "Sur del Sur". En t&eacute;rminos generales, as&iacute; es como Espina estar&iacute;a logrando una reconfiguraci&oacute;n a la vez l&iacute;rica y pol&eacute;mica del cronotopo en cuesti&oacute;n. Para sustentar su argumentaci&oacute;n, la autora acude a un conjunto de nociones que da a menudo por equivalentes, o derivadas la una de la otra, confiriendo as&iacute; a su texto un car&aacute;cter m&aacute;s bien ensay&iacute;stico. Esta forma de exposici&oacute;n le permite conjugar las referencias a Bajt&iacute;n, en particular <i>Hacia una filosof&iacute;a del acto &eacute;tico. De los borradores y otros escritos, </i>en donde el te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso estudia la poes&iacute;a de Pushkin con aseveraciones de otros autores como Deleuze, indudable lector de Bajt&iacute;n. El tono y la forma ensay&iacute;stica del texto de Mirian Pino no se prestan para una discusi&oacute;n acerca de los alcances y las limitaciones de las categor&iacute;as bajtinianas para la comprensi&oacute;n y la explicaci&oacute;n de la poes&iacute;a del autor. Al no haber sido esta discusi&oacute;n su objetivo principal, quedan de alguna manera como un interrogante para el lector las relaciones que la autora establece entre, por un lado, <i>La filosof&iacute;a del acto &eacute;tico </i>y la <i>arquitect&oacute;nica </i>del poema planteada por Bajt&iacute;n a prop&oacute;sito de Pushkin y, por el otro lado, la <i>polifon&iacute;a </i>asociada a los matices de la <i>carnavalizaci&oacute;n </i>del cronotopo y el lenguaje en la poes&iacute;a de Espina. De cualquier forma, tanto la problem&aacute;tica planteada como los debates en torno a la pertinencia de las categor&iacute;as bajtinianas para la (re)lectura del neobarroco hispanoamericano &#151;tr&aacute;tese de poes&iacute;a o de narrativa&#151; siguen abiertos. En este sentido, la conjunci&oacute;n de nociones como las de <i>cronotopo,polifon&iacute;a </i>y <i>carnavalizaci&oacute;n </i>de los lenguajes &#151;que Bajt&iacute;n elabor&oacute; ante todo en relaci&oacute;n con textos narrativos&#151;, y el traslado de estas mismas nociones al estudio de formas l&iacute;ricas espec&iacute;ficas y concretas, constituyen, sin duda, una propuesta digna de consideraci&oacute;n y un buen punto de partida para la reflexi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No son pocas las consideraciones de Bajt&iacute;n relativas a textos no propiamente <i>literarios. </i>La pluralidad y heterogeneidad de los g&eacute;neros discursivos &#151;primarios y secundarios&#151;, la relativa inestabilidad de estos g&eacute;neros, sus <i>contactos </i>y sus transformaciones se hallan en el centro de la reflexi&oacute;n y las elaboraciones conceptuales &#151;siempre abiertas y en proceso&#151; del te&oacute;rico y cr&iacute;tico ruso. El arte verbal, sus diferentes modalidades, su historicidad y su relaci&oacute;n con la historia y la cultura pueden considerarse como la columna vertebral de un pensamiento que, sin embargo, no deja de ramificarse o inervar en varias direcciones. El <i>contacto </i>y el <i>deslinde, </i>en una perspectiva hist&oacute;rica de largo plazo, aunque jam&aacute;s lineal, pueden considerarse as&iacute; como el postulado y la <i>d&eacute;marche </i>primordiales de este pensar fronterizo, aunque no por eso menos cuidadoso y preciso en el delineamiento de sus objetos propios. La contribuci&oacute;n de Ana Lorena Carrillo intitulada "Dialogismo y textos historiogr&aacute;ficos de Guatemala", que aborda dos maneras muy diferentes de tratar y (re)construir la historia de Guatemala desde una perspectiva pluridisciplinaria &#151;y m&aacute;s concretamente <i>literaria </i>y <i>bajtiniana</i>&#151; responde, a partir de una experiencia de investigaci&oacute;n propia, a esta dimensi&oacute;n <i>fronteriza </i>de las reflexiones de Bajt&iacute;n. En su exposici&oacute;n de la utilidad de la perspectiva bajtiniana de an&aacute;lisis para el estudio de textos historiogr&aacute;ficos, la autora parte de la noci&oacute;n m&aacute;s general de dialogismo propia del enunciado &#151;y, por ende, del texto entendido como unidad enunciativa&#151; y vincula esta noci&oacute;n b&aacute;sica con la de heterogeneidad cultural elaborada en su momento por el cr&iacute;tico peruano Antonio Cornejo Polar. Con base en estas premisas, plantea la posibilidad de confrontar entre s&iacute; dos textos, de factura muy distinta, que adem&aacute;s de ofrecer ambos una interpretaci&oacute;n de la historia guatemalteca, dialogan entre s&iacute; en el marco de la crisis vivida por la sociedad y la intelectualidad guatemaltecas a ra&iacute;z del derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz en 1954. Sin embargo, lejos de reducir los textos a los contextos de su enunciaci&oacute;n e inmovilizar sus posibilidades de significaci&oacute;n, los considera <i>bajtinianamente </i>como "espacio vivo en el que trabajan dial&oacute;gicamente significados diversos de tiempos y espacios distintos". De tal suerte que estos textos &#151;que la autora califica no sin raz&oacute;n de <i>can&oacute;nicos</i>&#151; pueden aparecer no s&oacute;lo como inmersos en la cultura de la que se nutren, sino tambi&eacute;n como modalidades espec&iacute;ficas de intervenci&oacute;n en ella, permaneciendo al mismo tiempo susceptibles, hasta hoy, de renovados contextos de lectura. Y puntualiza al respecto:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El examen del discurso historiogr&aacute;fico <i>nacional </i>en obras entendidas como eslabones de un complejo proceso cultural permite enfocar la diversidad de <i>g&eacute;neros discursivos </i>con que aquel se estructura a pesar de su apariencia homog&eacute;nea y que provienen de las m&aacute;s dis&iacute;miles esferas socioculturales y las m&aacute;s variadas interacciones humanas. En &uacute;ltima instancia, este examen refiere a las distintas y entreveradas ideas de <i>literatura, historia, naci&oacute;n </i>e <i>identidad </i>que una sociedad elabora en el tiempo, generalmente en oposici&oacute;n, conflicto o di&aacute;logo con otra u otras.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun cuando el art&iacute;culo no detalla los resultados de la investigaci&oacute;n realizada &#151;actualmente en curso de publicaci&oacute;n&#151;, retoma, desde otro &aacute;ngulo, algunos de los problemas planteados por las contribuciones anteriores &#151;las de Pampa Olga Ar&aacute;n y Mirian Pino en particular, orientadas hacia la narrativa argentina de la postdictadura y la poes&iacute;a neobarroca respectivamente. De ah&iacute; la pertinencia de su inclusi&oacute;n en este volumen, cuya convocatoria llamaba a confrontar algunas de las categor&iacute;as bajtinianas con la <i>literatura </i>latinoamericana. En efecto, volvemos a encontrar en esta contribuci&oacute;n de Ana Lorena Carrillo la cuesti&oacute;n de la <i>imagen patria </i>y las <i>identidades </i>ligadas a ella, en su relaci&oacute;n con la historia y los discursos que la significan. Pudiera parecer que en los caminos que van de la literatura a la historia Ana Lorena Carrillo hizo el camino a la inversa, pero no es as&iacute;. Al abordar y confrontar los textos historiogr&aacute;ficos considerados &#151;<i>La patria del criollo, </i>del historiador Severo Mart&iacute;nez Pel&aacute;ez, y <i>Guatemala: las l&iacute;neas de su mano, </i>del ensayista y poeta Luis Cardoza y Arag&oacute;n&#151; desde una perspectiva <i>literaria, </i>al acudir a una <i>perspectiva epistemol&oacute;gica </i>bajtiniana de an&aacute;lisis, y al centrar &eacute;ste en la po&eacute;tica concreta de los textos, la autora removi&oacute; ambos campos: del lado de la literatura, zanj&oacute; la cuesti&oacute;n de la exterioridad de la historia respecto de la <i>forma </i>concreta del texto y la concepci&oacute;n de &eacute;sta como conjunto de <i>procedimientos </i>ret&oacute;ricos y formales y, del lado de la historiograf&iacute;a, puso en tela de juicio la reducci&oacute;n de &eacute;sta a sus <i>contenidos </i>o al sesgo ideol&oacute;gico de la perspectiva del autor. Y junto con ello, cuestion&oacute; tambi&eacute;n impl&iacute;citamente los m&aacute;s recientes intentos de lectura <i>literaria </i>de los textos historiogr&aacute;ficos desde una concepci&oacute;n meramente ret&oacute;rica de lo literario. Se trata, as&iacute; pues, de una contribuci&oacute;n <i>dial&oacute;gica, </i>que por lo dem&aacute;s no se queda en la pol&eacute;mica, sino que <i>abre efectivamente </i>posibilidades de investigaci&oacute;n interdisciplinaria novedosas y conceptualmente rigurosas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dejamos para el final nuestra propia contribuci&oacute;n a esta reflexi&oacute;n en torno a las categor&iacute;as bajtinianas y a su pertinencia para el estudio de la literatura latinoamericana. Su aporte primordial consiste en una revisi&oacute;n de las nociones de <i>dialogismo, monologismo, polifon&iacute;a </i>y <i>voz </i>a la luz de los principales textos de Bajt&iacute;n relativos a la narrativa. Esta revisi&oacute;n no consiste, sin embargo, en una nueva s&iacute;ntesis de la "teor&iacute;a" de Bajt&iacute;n: busca ante todo poner de relieve los diferentes niveles de abstracci&oacute;n y los distintos &aacute;mbitos de pertinencia de las nociones mencionadas, con una doble finalidad. Especialmente, consideramos que es preciso distinguir y separar &#151;te&oacute;rica y metodol&oacute;gicamente hablando&#151; las reflexiones m&aacute;s generales relativas al enunciado y su concepci&oacute;n dial&oacute;gica de base, de aquellas que ata&ntilde;en a los aspectos compositivos de la ficci&oacute;n narrativa. A nuestro juicio el dialogismo, el monologismo y la polifon&iacute;a no se sit&uacute;an en el mismo plano, y las implicaciones de la noci&oacute;n de voz &#151;propia o ajena&#151; var&iacute;an seg&uacute;n el nivel de abstracci&oacute;n y el &aacute;mbito de an&aacute;lisis en que nos colocamos. Dicho de otra manera, el monologismo compositivo no se opone al dialogismo del enunciado: ata&ntilde;e a las modalidades de <i>figuraci&oacute;n </i>de la voz narrativa en su relaci&oacute;n con la organizaci&oacute;n de lo narrado, lo cual no le impide ser internamente dialogizada, en particular en el plano del estilo. Esto explica que el monologismo y la polifon&iacute;a <i>compositivos </i>consistan a fin de cuentas en <i>tendencias </i>que no se excluyen entre s&iacute;, y no s&oacute;lo por cuanto existe entre ellas una gran variedad de grados y matices, sino tambi&eacute;n por cuanto la composici&oacute;n polif&oacute;nica requiere del <i>monologismo </i>de las voces que concurren en ella. Parad&oacute;jicamente, este monologismo es la condici&oacute;n necesaria para que puedan entrar en la composici&oacute;n novelesca como voces aut&oacute;nomas, hallarse en plan de igualdad respecto de la voz narrativa, y propiciar as&iacute; movimientos de refracci&oacute;n entre todas ellas &#151;la del narrador, inclusive. Refracci&oacute;n que, obviamente, supone diversos grados de <i>dialogizaci&oacute;n </i>interna y externa. En esta perspectiva, la composici&oacute;n polif&oacute;nica aparece como la elevaci&oacute;n del dialogismo de base al plano de la composici&oacute;n art&iacute;stica propiamente dicha.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, de acuerdo con los planteamientos de Bajt&iacute;n, las posibilidades de emergencia de formas compositivas como la de Dostoievski no se dan en abstracto: requieren de determinadas condiciones hist&oacute;ricas y culturales que permitan la emergencia y la actualizaci&oacute;n de la <i>memoria </i>de los g&eacute;neros bajos y no canonizados que permanecen y viven fuera de la cultura letrada e institucionalizada, y en buena medida en contraposici&oacute;n con ella. Las formas de objetivaci&oacute;n y de elaboraci&oacute;n art&iacute;stica de los <i>contactos </i>entre estas dos dimensiones contrapuestas de la cultura pasan por la <i>memoria </i>de cada cultura particular, de sus g&eacute;neros &#151;tanto canonizados como no canonizados&#151; y de sus formas de intercambio social&#150;verbal particulares, pero tampoco se dan al margen de las condiciones hist&oacute;ricas que las vuelven posibles, o que las traban. En las condiciones hist&oacute;ricas y culturales propias de Am&eacute;rica Latina, es lo que nos propusimos mostrar con el an&aacute;lisis del cuento de Rulfo, en la &uacute;ltima parte de nuestro ensayo. Este cuento habla tambi&eacute;n de <i>patria </i>&#151;de sus im&aacute;genes entreveradas y contrapuestas&#151;, y de <i>identidades </i>&#151;posibles o no. Aun cuando &eacute;ste no haya sido nuestro prop&oacute;sito, puesto que la redacci&oacute;n y entrega del texto tuvo lugar antes de conocer los dem&aacute;s trabajos que integran el presente n&uacute;mero es factible que el inesperado desenlace de este cuento, y el interrogante que propone sirvan para devolvernos inopinadamente a nuestro punto de partida: al llamado de Fabio A. Dur&atilde;o a no perder de vista la necesidad de distinguir entre diferencias, conflictos, contradicciones y antagonismos. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Fran&ccedil;oise Perus</i></font></p>      ]]></body>
</article>
