<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1665-1146</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Boletín médico del Hospital Infantil de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Bol. Med. Hosp. Infant. Mex.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1665-1146</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud, Hospital Infantil de México Federico Gómez]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1665-11462005000300010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mortalidad en adolescentes]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adolescents mortality]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>62</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>225</fpage>
<lpage>238</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-11462005000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1665-11462005000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1665-11462005000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Estad&iacute;sticas vitales en ni&ntilde;os y adolescentes mexicanos</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mortalidad en adolescentes</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Adolescents mortality</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Direcci&oacute;n General de Informaci&oacute;n en Salud, Secretar&iacute;a de Salud.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se considera poblaci&oacute;n adolescente a la que se encuentra entre los 10 a los 19 a&ntilde;os de edad. Para algunos autores, esta etapa de la vida se divide en adolescencia temprana (10 a 14 a&ntilde;os) y adolescencia tard&iacute;a (15&#150;19 a&ntilde;os).<sup>1</sup> En t&eacute;rminos simples y convencionales se trata de un per&iacute;odo de desarrollo de los individuos entre la ni&ntilde;ez y la edad adulta. Se refiere al momento de la vida durante el cual una persona joven debe establecer un sentido personal de identidad individual, a pesar de las alteraciones de su cuerpo y de su imagen, y de las presiones sociales porque adquiera su madurez.<sup>2</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n la definici&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), en el mundo, una de cada cinco personas es adolescente, 85% de ellos viven en pa&iacute;ses pobres o de ingresos medios y alrededor de 1.7 millones de ellos mueren al a&ntilde;o.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, el Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n (CONAPO) estima que este a&ntilde;o 2005, hay 22 millones de adolescentes, lo que representa 21 % del total de la poblaci&oacute;n (5 1 % hombres y 49% mujeres). Hace 35 a&ntilde;os, este segmento de la poblaci&oacute;n concentraba un poco m&aacute;s de seis millones de habitantes aunque, como ahora, representaban una quinta parte del total de la poblaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c1.jpg" target="_blank">cuadro 1</a> se muestran las tasas de mortalidad en adolescentes en pa&iacute;ses seleccionados.<sup>3</sup> En dicho cuadro se observa que la mortalidad en la adolescencia temprana en M&eacute;xico es tres veces m&aacute;s alta que en Jap&oacute;n o Canad&aacute;; 1.5 veces m&aacute;s alta que en Estados Unidos de Norteam&eacute;rica (EUA), Espa&ntilde;a o Corea y tienen el mismo riesgo de morir que los adolescentes de Costa Rica, Cuba o Argentina. En cambio, en la adolescencia tard&iacute;a la brecha se acorta y el riesgo de morir de un adolescente de 15 a 19 a&ntilde;os en M&eacute;xico es dos veces m&aacute;s alto que en Jap&oacute;n y Canad&aacute;, pero el mismo en los EUA. En ambos grupos de edad la sobremortalidad masculina es constante en todos los pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c2.jpg" target="_blank">cuadro 2</a> se presenta la evoluci&oacute;n de las defunciones en adolescentes de 1955 a 2003. En este per&iacute;odo las muertes disminuyeron de 15 167 a 11 131, o sea, su contribuci&oacute;n al total de las defunciones del pa&iacute;s cay&oacute; de 3.7 a 2.4%, lo que representa en t&eacute;rminos de riesgo de morir un descenso de 79% (de 241.8 a 50.6 por 100 000 adolescentes). La ca&iacute;da en el riesgo de morir se presenta fundamentalmente en las enfermedades propias del rezago (infecciones y de la nutrici&oacute;n). Hace 50 a&ntilde;os una de cada dos muertes en adolescentes se deb&iacute;a a estas causas, en la actualidad concentran s&oacute;lo 11 %. En cambio, la contribuci&oacute;n relativa de las defunciones por lesiones accidentales e intencionales ha aumentado en el mismo per&iacute;odo de 20 a 52%.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c3.jpg" target="_blank">cuadro 3</a> se presenta la evoluci&oacute;n del riesgo de morir de los adolescentes de 1980 a 2003, divididos en cuatro grupos de edad, por entidad federativa. En dicho cuadro se observa que la brecha que exist&iacute;a en los a&ntilde;os ochenta en el riesgo de morir de los adolescentes ha disminuido considerablemente; sin embargo, todav&iacute;a persiste un diferencial importante entre Oaxaca, Chiapas y Tabasco con respecto a Nuevo Le&oacute;n y Coahuila. Llama la atenci&oacute;n que en el a&ntilde;o 2003 la mortalidad en adolescentes m&aacute;s alta del pa&iacute;s era la mortalidad m&aacute;s baja en 1980.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al desagregar a&uacute;n m&aacute;s las edades de los adolescentes se observa que el riesgo de morir va aumentando con la edad tanto en hombres (<a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c4.1.jpg" target="_blank">Cua</a><a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c4.1.jpg" target="_blank">dro 4.1</a>) como en mujeres (<a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c4.2.jpg" target="_blank">Cuadro 4.2</a>). A diferencia de lo que sucede en escolares, en los adolescentes, en la medida que aumenta la edad, el exceso en el riesgo de morir en los estados rezagados es menor, es decir, disminuye la brecha cuando se incrementa la mortalidad. En este cuadro tambi&eacute;n se confirman ciertos problemas de la calidad del registro, como es el efecto de emplear cifras peque&ntilde;as pues las variaciones pueden resultar hasta cierto punto enga&ntilde;osas, preferencia de d&iacute;gitos al consignar la edad de la muerte y el subregistro de las defunciones como es el caso de los estados de Guerrero, Michoac&aacute;n y Baja California Sur.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las principales causas por las que mueren los ni&ntilde;os adolescentes en M&eacute;xico, han variado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como se mencionaba anteriormente. En los <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.jpg" target="_blank">cuadros 5</a>, <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.1.jpg" target="_blank">5.1</a>, <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.2.jpg" target="_blank">5.2</a>, <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.3.jpg" target="_blank">5.3</a> y <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.4.jpg" target="_blank">5.4</a> se presenta un comparativo de lo que suced&iacute;a en 1983 y lo que se registra ahora en 2003. Al agrupar a todos los adolescentes se observa que en la actualidad laprincipal causa de muerte son los accidentes de veh&iacute;culo de motor (ocupantes), seguido de los homicidios y de los suicidios. Es conveniente destacar que mientras en 1983 la diarrea aparec&iacute;a en el quinto y las infecciones respiratorias bajas en sexto lugar, en 2003 se ubican en el vig&eacute;simo segundo y noveno lugares, respectivamente. En contraste, la par&aacute;lisis cerebral infantil, las malformaciones cong&eacute;nitas del coraz&oacute;n, la desnutrici&oacute;n y el suicidio ascienden en el lugar de importancia y en la frecuencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los adolescentes varones de 10 a 14 a&ntilde;os (<a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.1.jpg" target="_blank">Cuadro 5.1</a>) la tasa de mortalidad en M&eacute;xico descendi&oacute; de 70.5 a 39.3 por 100 000 habitantes, lo que equivale a una disminuci&oacute;n de 44%. Lo cual contrasta con lo que acontece con la leucemia, las malformaciones cong&eacute;nitas del coraz&oacute;n y los suicidios, las cuales se mueven en sentido diferente, es decir, aumentaron. En este grupo de edad los descensos m&aacute;s dram&aacute;ticos en la mortalidad se registran en las enfermedades infecciosas intestinales y respiratorias que bajaron 90 y 73% respectivamente. Por otro lado, aunque se mantienen dentro de los primeros lugares, la mortalidad por accidentes de veh&iacute;culo de motor (atropellados y ocupantes), as&iacute; como los ahogamientos y los homicidios disminuyeron en el per&iacute;odo en cuesti&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las adolescentes de 10 a 14 a&ntilde;os (<a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.2.jpg" target="_blank">Cuadro 5.2</a>) se presenta un patr&oacute;n muy similar al antes mencionado. Se registra cierto progreso en la salud pues el riesgo de morir desciende de 44.9 a 27.9 por 100 000 mujeres de 10 a 14 a&ntilde;os. Aunado a la disminuci&oacute;n de la mortalidad se modifica el patr&oacute;n de causas. En la actualidad es mayor el riesgo de morir por leucemia, accidentes de veh&iacute;culo de motor, nefritis, y par&aacute;lisis cerebral infantil que hace 20 a&ntilde;os. En contraparte se observa decremento en la mortalidad por enfermedades infecciosas. En la adolescencia temprana de las mujeres en M&eacute;xico, el suicidio ha cobrado mucha importancia ascendiendo de lugar 33 al 8.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las principales causas de muerte en la adolescencia tard&iacute;a de los hombres se presentan en el <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c5.3.jpg" target="_blank">cuadro 5.3</a>. En este caso el avance en salud es menor que en el otro grupo de edad, la mortalidad descendi&oacute; 38% (de 68.9 a 43.5 por 100 000 habitantes). En gran medida esto se explica por los factores de riesgo que enfrenta este segmento de la poblaci&oacute;n. Destaca el ligero descenso de las muertes ocasionadas por algunas causas externas (ahogamientos, atropellados y homicidios), as&iacute; como el incremento de los suicidios, la leucemia y la nefritis. Por su parte las adolescentes de 15 a 19 a&ntilde;os, tampoco muestran importantes ganancias, si bien la mortalidad por todas las causas desciende 37%, causas relacionadas con los accidentes de veh&iacute;culo de motor (atropelladas y ocupantes), con la violencia (homicidios y suicidios) aumentan en el per&iacute;odo en cuesti&oacute;n. Llama la atenci&oacute;n que a pesar de que disminuy&oacute; el riesgo de morir por causas maternas en este grupo de edad, se mantienen dentro de las primeras 15 causas las toxemias y las hemorragias, acusando un ligero incremento en el orden de importancia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la calidad de los registros, la poblaci&oacute;n adolescente concentra pocas defunciones mal definidas, s&oacute;lo en el estado de Chiapas se mantiene por arriba de 5% del total. La mayor parte de estas defunciones suceden en hospitales y son certificadas por m&eacute;dicos. Debido a que la mayor parte de las defunciones est&aacute;n asociadas a causas externas es muy baja la proporci&oacute;n de certificados que expide el m&eacute;dico tratante (<a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c6.jpg" target="_blank">Cuadro 6</a>). En el <a href="/img/revistas/bmim/v62n3/a10c7.jpg" target="_blank">cuadro 7</a> se muestran las tasas de mortalidad de las principales causas de muerte en adolescentes por entidad federativa, resaltando que fuera de la leucemia, el resto corresponden a lesiones accidentales e intencionales. El exceso de riesgo de morir que se registran en los adolescentes va de 18 veces en el caso de los accidentes de veh&iacute;culo de motor a cuatro veces en el caso de leucemia. Finalmente, llama la atenci&oacute;n el importante incremento que ha tenido el suicidio en este grupo de edad. Adem&aacute;s del incremento en la magnitud en todas las entidades federativas, se observa que el riesgo de perder la vida de un adolescente que se suicida en Yucat&aacute;n es ocho veces m&aacute;s alto que en Chiapas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Santos&#150;Preciado JI. La salud de los adolescentes: cambio de paradigma de un enfoque de da&ntilde;os a la salud al de estilos de vida sana. Salud Publica Mex. 2003; 45 Supl 1: S5&#150;7.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1471050&pid=S1665-1146200500030001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Sawyer S, Bowes G. Adolescent on the health agenda. Pediatrica. 1999; 354:31&#150;3.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1471052&pid=S1665-1146200500030001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Naciones Unidas. Demographic Yearbook. Nueva York; 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1471054&pid=S1665-1146200500030001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos-Preciado]]></surname>
<given-names><![CDATA[JI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La salud de los adolescentes: cambio de paradigma de un enfoque de daños a la salud al de estilos de vida sana]]></article-title>
<source><![CDATA[Salud Publica Mex]]></source>
<year>2003</year>
<volume>45</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>S5-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sawyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bowes]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adolescent on the health agenda]]></article-title>
<source><![CDATA[Pediatrica]]></source>
<year>1999</year>
<volume>354</volume>
<page-range>31-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Naciones Unidas</collab>
<source><![CDATA[Demographic Yearbook]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
