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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mortalidad por cáncer en niños]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Mexicano del Seguro Social Centro Médico Nacional Siglo XXI Hospital de Pediatría]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mortalidad por c&aacute;ncer en ni&ntilde;os</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Cancer mortality in children</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Dr. Arturo Fajardo&#150;Guti&eacute;rrez</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Unidad de Investigaci&oacute;n M&eacute;dica en Epidemiolog&iacute;a Cl&iacute;nica, Hospital de Pediatr&iacute;a, </i>Centro <i>M&eacute;dico Nacional Siglo XXI, Instituto Mexicano del Seguro Social, M&eacute;xico, D.F., M&eacute;xico.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de los diferentes motivos por los que se cuestionan los datos de mortalidad en las poblaciones, se ha concluido que son una herramienta &uacute;til para conocer los problemas que aquejan a una poblaci&oacute;n y han servido para dise&ntilde;ar programas de atenci&oacute;n m&eacute;dica en diferentes pa&iacute;ses.<sup>1,2</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el c&aacute;ncer en los ni&ntilde;os se se&ntilde;alan ciertas limitaciones para su uso: a) no es posible inferir la incidencia a partir de la mortalidad. El tratamiento de los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer se ha mejorado en forma importante, por lo cual su supervivencia ha aumentado; de ah&iacute; que la mortalidad no sea reflejo de la incidencia; b) no es posible estudiar la mortalidad de todas las neoplasias. La mortalidad espec&iacute;fica de cada una de las neoplasias no puede determinarse al estudiar la mortalidad por c&aacute;ncer en ni&ntilde;os, porque la mortalidad se codifica utilizando la <i>Clasificaci&oacute;n Internacional de las Enfermedades, </i>en donde se utiliza un c&oacute;digo de tipo topogr&aacute;fico y para clasificar las neoplasias en los ni&ntilde;os, dado que una misma neoplasia puede presentarse en diferentes sitios de la econom&iacute;a, lo mejor es utilizar un c&oacute;digo morfol&oacute;gico como se usa en la <i>Clasificaci&oacute;n Internacional para C&aacute;ncer en los Ni&ntilde;os;</i><sup>3</sup> c) los certificados de defunci&oacute;n pueden llenarse en forma inadecuada. &Eacute;ste es un aspecto que se se&ntilde;ala para cualquier enfermedad y en el caso espec&iacute;fico de las neoplasias en los adultos de los Estados Unidos de Am&eacute;rica (EUA), se ha encontrado una correlaci&oacute;n entre el certificado de defunci&oacute;n y el diagn&oacute;stico hospitalario de 0.65.<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de lo anterior, y sobre todo para los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, se se&ntilde;alan ventajas muy importantes al analizar la mortalidad por neoplasias en los ni&ntilde;os: 1. Son una herramienta muy &uacute;til para evaluar el impacto del tratamiento en la poblaci&oacute;n de ni&ntilde;os con c&aacute;ncer. Para evaluar la supervivencia de toda la poblaci&oacute;n de los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer es necesario tener un registro poblacional de las neoplasias. En los pa&iacute;ses en donde se ha aumentado su supervivencia, en forma conjunta ha disminuido la mortalidad y se ha concluido que esto se debe al impacto que tiene la aplicaci&oacute;n de tratamientos integrales m&aacute;s efectivos. Por lo tanto, en pa&iacute;ses que no cuentan con registros poblacionales de las neoplasias en los ni&ntilde;os, el impacto del tratamiento puede evaluarse al analizar la mortalidad por estas causas.<sup>4&#150;6</sup> 2. Baja probabilidad de sobreestimaci&oacute;n. Debido a que el certificado de defunci&oacute;n es considerado un documento legal y necesario para la realizaci&oacute;n de los diferentes tr&aacute;mites administrativos de una defunci&oacute;n, es poco probable que exista duplicidad de certificados con el consecuente incremento de la mortalidad. 3. Es posible estudiar la mayor&iacute;a de las causas de neoplasias en ni&ntilde;os. Es cierto que la mejor codificaci&oacute;n de las neoplasias ser&iacute;a mediante la utilizaci&oacute;n de un c&oacute;digo morfol&oacute;gico; sin embargo, para el caso de las neoplasias en los ni&ntilde;os, el c&oacute;digo topogr&aacute;fico (CIE) contempla las principales neoplasias en forma espec&iacute;fica: leucemias, enfermedad de Hodgkin, linfomas no Hodgkin, retinoblastoma, tumor de Wilms, tumores &oacute;seos, rabdomiosarcoma y otros, por ello puede ser &uacute;til el estudio de la mortalidad por c&aacute;ncer en los ni&ntilde;os. 4. Datos m&aacute;s accesibles. En general, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses se registran los datos de mortalidad, por lo tanto su accesibilidad es mucho mayor que para los datos de morbilidad y &eacute;sta es una ventaja muy importante para poder realizar comparaciones en el &aacute;mbito internacional.<sup>4,</sup><sup>5</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede concluirse, por lo tanto, que es adecuado el estudio de la mortalidad por c&aacute;ncer en los ni&ntilde;os, en donde el principal valor radica en la posibilidad de estimar el impacto que el tratamiento ha tenido en esta poblaci&oacute;n; estudios, que por otra parte, pueden realizarse en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses.<sup>4&#150;7</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con los ni&ntilde;os de nuestro pa&iacute;s, en un estudio realizado sobre la mortalidad por c&aacute;ncer en ni&ntilde;os derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se compararon dos per&iacute;odos (1990&#150;1994 y 1995&#150;2000), con el objetivo de conocer la tendencia de estas causas en la poblaci&oacute;n derechohabiente y se encontr&oacute; para el primer per&iacute;odo una tasa de mortalidad de 66.1 x 10<sup>6</sup> y para el segundo de 71.7 x 10<sup>6</sup> con un incremento de 8.5% en el per&iacute;odo estudiado. En lo referente a los diferentes grupos de neoplasias en forma espec&iacute;fica hubo incremento para las leucemias, los tumores del sistema nervioso central, tumores del sistema nervioso simp&aacute;tico, retinoblastoma, tumores hep&aacute;ticos y tumores de c&eacute;lulas germinales; para el resto de tumores hubo una tendencia a la disminuci&oacute;n (<a href="/img/revistas/bmim/v62n1/a1c1.jpg" target="_blank">Cuadro 1</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte resultados similares fueron encontrados cuando se estudi&oacute; la mortalidad por c&aacute;ncer en ni&ntilde;os mexicanos durante el per&iacute;odo de 1955 a 1995. En donde se encontr&oacute; aumento general de la mortalidad y casi para todos los grupos de c&aacute;ncer, la excepci&oacute;n fueron los linfomas en los cuales la tendencia fue negativa.<sup>8</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos anteriores indican el grave problema que tienen los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer de nuestro pa&iacute;s, porque como se se&ntilde;al&oacute; la mortalidad es un indicador de la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica que reciben. As&iacute; por ejemplo en los ni&ntilde;os de 0 a 14 a&ntilde;os de EUA la mortalidad en 1950 era de 80 x 10<sup>6</sup> y para 2001 disminuy&oacute; a 25 x 10<sup>6</sup>, lo cual se debi&oacute; a la mejor&iacute;a en el tratamiento ofrecido a trav&eacute;s del establecimiento de Grupos Cooperativos.<sup>7</sup> Por lo tanto al revisar la mortalidad que se tiene en los ni&ntilde;os mexicanos, en donde se observa que no hay disminuci&oacute;n de la mortalidad, incluso por el contrario hay tendencia al incremento, indica la necesidad de establecer una mejor organizaci&oacute;n de los sistemas de salud y dar un mejor tratamiento a los ni&ntilde;os mexicanos que desarrollan c&aacute;ncer.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anteriormente comentado es similar a lo que obtuvieron Rizo&#150;R&iacute;os y col.,<sup>9</sup> al estudiar la mortalidad por leucemias en poblaci&oacute;n mexicana menor de 20 a&ntilde;os en el per&iacute;odo de 1998&#150;2002, en donde estimaron una tasa de mortalidad de 26.7 x 10<sup>6</sup>, la cual es casi tres veces m&aacute;s alta a la reportada para el mismo grupo de edad de la poblaci&oacute;n de EUA en el a&ntilde;o de 2001 la cual fue de 9 x 10<sup>6</sup>.<sup>10</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo mencionado se&ntilde;ala la necesidad del desarrollo de una mejor organizaci&oacute;n en el tratamiento de los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer (independientemente si se desea incluir el grupo de 0 a 14 a&ntilde;os o al de menores de 20 a&ntilde;os). Porque como ha sucedido en otros pa&iacute;ses en donde una mejor organizaci&oacute;n de la atenci&oacute;n m&eacute;dica ha hecho que aumente la supervivencia de los pacientes y disminuya la mortalidad; o sea el tratamiento es la piedra angular para disminuir la mortalidad por c&aacute;ncer en los ni&ntilde;os. Porque es necesario recordar que en los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer es dif&iacute;cil hablar de diagn&oacute;stico temprano, y en forma espec&iacute;fica en los ni&ntilde;os con leucemia por el momento no existe la posibilidad de realizar un diagn&oacute;stico temprano, como err&oacute;neamente comentan Rizo&#150;R&iacute;os y col.,<sup>9</sup> ya que todo ni&ntilde;o con leucemia se considera que cursa con enfermedad diseminada al momento del diagn&oacute;stico, no hay ni&ntilde;os que tengan enfermedad localizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto el futuro de los ni&ntilde;os con c&aacute;ncer radica en ofrecerles un buen tratamiento integral y para los que no lo han desarrollado, lo mejor es la prevenci&oacute;n. Y aunque en este &uacute;ltimo punto no hay conclusiones definitivas sobre los factores causales, se ha se&ntilde;alado que el tabaquismo paterno y/o materno en la etapa prenatal y postnatal es un factor de riesgo para que sus hijos desarrollen leucemia,<sup>11</sup> de ah&iacute; que los programas contra el tabaquismo deban incrementarse.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Percy C, Stanek E, Gloeckler L. Accuracy of cancer death certificates and its effect on cancer mortality statistics. Am J Public Health. 1981; 71: 242&#150;50.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Percy C, Muir C.The international comparability of cancer mortality data. Results of an international death certificate study. Am J Epidemiol. 1989; 129:934&#150;6.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Kram&aacute;rov&aacute; E, Stiller CA.The International Classification of Childhood Cancer. Int J Cancer. 1996; 68: 759&#150;65.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Draper GJ, Kroll ME, Stiller CA. Childhood cancer. Cancer Survey. 1994; 19/20:493&#150;518.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Draper GJ. Childhood cancer: trends in incidence, survival and mortality. Eur J Cancer. 1995; 31 A: 653&#150;4.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Levi F, La Vecchia C, Lucchini F, Negri E, Boyle P. Patterns of childhood cancer mortality: America, Asia and Oceania. Eur J Cancer. 1995; 3 1 A: 771 &#150;82.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Bleyer WA. The U.S. Pediatric cancer clinical trials programmers: international implications and the way forward. Eur J Cancer. 1997; 33: 1439&#150;47.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Abdullaev FI, Rivera&#150;Luna R, Roitenburd&#150;Belacortu V, Espinosa&#150;Aguirre J. Pattern of childhood cancer mortality in Mexico. Arch Med Res. 2000; 31: 526&#150;31.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. Rizo&#150;R&iacute;os   P, S&aacute;nchez&#150;Cervantes   F, Gonz&aacute;lez&#150;Rivera A, Betancourt&#150;Cravioto M, Meneses&#150;Garc&iacute;a A, Mohar A, et al. Mortalidad por leucemias en menores de 20 a&ntilde;os, M&eacute;xico 1998&#150;2002. Bol Med Hosp Infant Mex. 2005; 62: 9&#150;18.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. Ries LAG, Eisner MP, Kosary CL, Hankey BF, Miller BA, Clegg L, et al. SEER Cancer Statistics Review, 1975&#150;2001, National Cancer   Institute.  Bethesda,  MD. <A href=http://seer.cancer.gov/csr/1975&#150;2001,2004 target="_blank">http://seer.cancer.gov/csr/1975&#150;2001,2004</A>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. Mej&iacute;a&#150;Arangur&eacute; JM, Fajardo&#150;Guti&eacute;rrez A, Flores&#150;Aguilar H, Mart&iacute;nez&#150;Garc&iacute;a MC, Salamanca&#150;G&oacute;mez F, Palma&#150;Padilla V, et al. Environmental factors contributing to the development of childhood leukemia in children with Down's syndrome. Leukemia 2003; 16: 1905&#150;7. </font></p>      ]]></body>
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