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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La adaptación y la transformación sociales como metas del aprendizaje a lo largo de la vida: la contribución de las organizaciones internacionales]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In the last two decades, lifelong learning (LLL) has become an emerging field of study and practice, and an organizing principle of education policy world-wide. This new impetus is the result, on the one hand, of a search for new strategies to face the challenges brought forth by globalization in terms of well-being, demographic change, environmental sustainability, and inequality, and on the other, of the emphasis that different international organizations have placed on LLL to be adopted as a model for educational cooperation and development among their member states. The influence that organization like the European Commission, the OCDE, the World Bank, and UNESCO exercise upon their member states has different reach and implications for public policy. Depending on their mandates, these organizations have conceptualized LLL as an instrument for employment, economic growth, democratic action and participation, cultural development or social cohesion; however, in their latest developments, the discourses produced by these transnational organizations -the meanings and contents attributed to LLL- tend to look alike, and to converge in a homogenous rationale in which the economic dimension of education pre-dominates over other dimensions of learning, and in which adaptation takes preeminence over social transformation as a goal of LLL. From a sociological perspective, this article analyzes the construction of LLL as a public policy object in -and by- supra national organizations. It examines the transformations it has undergone in the last few decades, and elucidates the possible consequences of such formulations. This paper aims at contributing to the discussion on the orientations of LLL, its operationalization in education policy, programmes, and strategies, and to a greater debate about the instrumentality of education and its transformational nature.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Tem&aacute;tico</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La adaptaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n sociales como metas del aprendizaje a lo largo de la vida: la contribuci&oacute;n de las organizaciones internacionales</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Adaptation and Transformation as Lifelong Learning Goals: Contributions from International Organizations</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Vargas Tamez</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Doctorando en Educaci&oacute;n, Universidad de Deusto (Pa&iacute;s Vasco). Profesor del European Master's in Lifelong Learning: Policy and Management (Universidad de Deusto). Sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n abordan la sociolog&iacute;a de la educaci&oacute;n, el an&aacute;lisis de pol&iacute;tica educativa, la educaci&oacute;n de personas adultas y el aprendizaje a lo largo de la vida.</i> <a href="mailto:carlos.vargas@deusto.es">carlos.vargas@deusto.es</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibido:&nbsp;27 de abril de 2015.    <br>     Aceptado para su publicaci&oacute;n: 29 de junio de 2015.</font></p>     <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, el aprendizaje a lo largo de la vida (ALV) se ha constituido en un campo emergente de estudio y pr&aacute;ctica y en un principio organizador de las pol&iacute;ticas educativas en todo el mundo. Este impulso no es fortuito; es resultado, por un lado, de una b&uacute;squeda de nuevas estrategias para enfrentar los desaf&iacute;os que la globalizaci&oacute;n ha tra&iacute;do consigo en t&eacute;rminos de bienestar, cambio demogr&aacute;fico, sostenibilidad ambiental y desigualdad, y por otro, del inter&eacute;s que han puesto diversos organismos internacionales, como la Comisi&oacute;n Europea, la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE), el Banco Mundial, o la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), para que el ALV sea adoptado como modelo para la cooperaci&oacute;n y el desarrollo educativos entre los pa&iacute;ses que los conforman. La influencia que ejercen estas organizaciones internacionales sobre sus Estados miembros tiene diferente alcance e implicaciones para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Dependiendo de su mandato, estas agencias han conceptualizado el ALV como un instrumento para el empleo y el crecimiento econ&oacute;mico; la participaci&oacute;n y acci&oacute;n democr&aacute;ticas; el desarrollo cultural o la cohesi&oacute;n social. Sin embargo, en sus desarrollos m&aacute;s recientes, los discursos producidos por los organismos internacionales &#45;los significados y contenidos que atribuyen al ALV&#45; tienden a parecerse entre s&iacute; y a adoptar una racionalidad homog&eacute;nea en la cual la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de la educaci&oacute;n toma preeminencia sobre otras dimensiones del aprendizaje y en la que prima la adaptaci&oacute;n sobre la transformaci&oacute;n social como meta del ALV. Desde una perspectiva sociol&oacute;gica, este art&iacute;culo analiza la construcci&oacute;n del ALV como objeto de pol&iacute;tica p&uacute;blica en los organismos internacionales, examina las transformaciones que ha sufrido en cuanto paradigma educativo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y dilucida las posibles consecuencias de tales formulaciones. La intenci&oacute;n es contribuir a la discusi&oacute;n sobre los derroteros del ALV y su aterrizaje en pol&iacute;ticas, planes y programas educativos y a un debate mayor sobre la <i>instrumentalidad</i> de la educaci&oacute;n y su car&aacute;cter transformador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b>&nbsp;aprendizaje a lo largo de la vida, organizaciones internacionales, discurso e ideolog&iacute;a, pol&iacute;tica educativa, transferencia de pol&iacute;ticas.</font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">In the last two decades, lifelong learning (LLL) has become an emerging field of study and practice, and an organizing principle of education policy world&#45;wide. This new impetus is the result, on the one hand, of a search for new strategies to face the challenges brought forth by globalization in terms of well&#45;being, demographic change, environmental sustainability, and inequality, and on the other, of the emphasis that different international organizations have placed on LLL to be adopted as a model for educational cooperation and development among their member states. The influence that organization like the European Commission, the OCDE, the World Bank, and UNESCO exercise upon their member states has different reach and implications for public policy. Depending on their mandates, these organizations have conceptualized LLL as an instrument for employment, economic growth, democratic action and participation, cultural development or social cohesion; however, in their latest developments, the discourses produced by these transnational organizations &#150;the meanings and contents attributed to LLL&#150; tend to look alike, and to converge in a homogenous rationale in which the economic dimension of education pre&#45;dominates over other dimensions of learning, and in which adaptation takes preeminence over social transformation as a goal of LLL. From a sociological perspective, this article analyzes the construction of LLL as a public policy object in &#150;and by&#150; supra national organizations. It examines the transformations it has undergone in the last few decades, and elucidates the possible consequences of such formulations. This paper aims at contributing to the discussion on the orientations of LLL, its <span style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;">operationalization in education policy, programmes</span>, and strategies, and to a greater debate about the instrumentality of education and its transformational nature.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Keywords:</b> lifelong learning, international organizations, education policy, discourse and ideology, policy transfer.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El aprendizaje a lo largo de la vida como objeto de pol&iacute;tica p&uacute;blica en la aldea global</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aprendizaje a lo largo de la vida (ALV), como paradigma, ha sido analizado desde muy diferentes perspectivas disciplinares. La m&aacute;s com&uacute;n quiz&aacute; sea la educativa, al interior de la cual se analizan los cambios necesarios para la realizaci&oacute;n del ALV en el plano pedag&oacute;gico. Temas como la autonom&iacute;a, el aprendizaje centrado en la persona, y la automotivaci&oacute;n, la naturaleza universal, permanente y multisituada del aprendizaje suelen ser relevantes en este tipo de abordajes. Existen tambi&eacute;n otras disciplinas, como la sociolog&iacute;a de la educaci&oacute;n, desde las cuales se analizan los cambios estructurales que han dado lugar al surgimiento y posicionamiento actual del ALV como principio organizador de la acci&oacute;n educativa, y los cambios derivados de la notoriedad y hegemon&iacute;a que ha adquirido el t&eacute;rmino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este art&iacute;culo adopta esta &uacute;ltima perspectiva y parte de la afirmaci&oacute;n de que el ALV es un bien com&uacute;n y como tal es motivo de inter&eacute;s p&uacute;blico, ya que las repercusiones del aprendizaje o, en su defecto, de la falta de oportunidades educativas, trascienden la esfera individual y tienen consecuencias que afectan a la sociedad en su conjunto. En virtud de que el ALV contribuye al desarrollo humano (Desjardins &amp; Schuller, 2006; Preston &amp; Hammond, 2002), al mejoramiento de la calidad de vida (Manninen, 2010; Feinstein, Hammond, Woods, Preston &amp; Bynner, 2003) y al crecimiento econ&oacute;mico (Feinstein, Galindo &amp; Vignoles, 2004; Sabates, 2008), el ALV debe ser motivo de atenci&oacute;n y objeto de pol&iacute;tica p&uacute;blica, en especial en una sociedad del aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La dimensi&oacute;n p&uacute;blica de la vida ha sido definida como toda actividad humana para la cual se piensa necesaria alg&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n, intervenci&oacute;n o acci&oacute;n com&uacute;n, desde el plano social o gubernamental (Laswell, 1956). Sin duda, &eacute;ste es hoy el caso del ALV. El hecho de que el ALV sea un objeto de pol&iacute;tica p&uacute;blica puede explicarse a partir de tres factores; en primer lugar, porque el ALV representa un derecho humano y como tal requiere garant&iacute;as para que todas la personas tengan acceso a oportunidades de aprendizaje a lo largo y ancho de la vida, y para que puedan beneficiarse de los resultados de estas experiencias (Vargas, 2014). En segundo lugar, debido a que se ha comprobado que los beneficios resultantes del ALV son amplios e incluyen el desarrollo de capital humano, social e identitario (Schuller, Bynner &amp; Feinstein, 2004; Schuller &amp; Watson, 2009); la contenci&oacute;n y reducci&oacute;n de la pobreza, la desigualdad y la exclusi&oacute;n social (EAEA, 2010; Mtey &amp; Sulle, 2013); la mejora en la calidad de vida; la salud y el trabajo (Sabates, 2008); la cohesi&oacute;n social, la participaci&oacute;n c&iacute;vica y la ciudadan&iacute;a activa (Feinstein&nbsp;<i>et al.</i>, 2004; Hoskins, D'hombres &amp; Campbell, 2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, el ALV es un asunto p&uacute;blico, debido a que, para su efectuaci&oacute;n, se requiere la convergencia y acci&oacute;n conjunta de una multiplicidad de agentes de diferentes sectores; entre ellos destacan las autoridades educativas y otros ministerios y departamentos gubernamentales, como los encargados de la salud, el medio ambiente, la cultura, el empleo; aquellos que lideran las agendas econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de una determinada localidad. Asimismo, otros agentes de los sectores social y privado son importantes; por ejemplo, las organizaciones de la sociedad civil, los sindicatos, las instituciones educativas &#150;p&uacute;blicas y privadas&#150; de todos los niveles, desde la educaci&oacute;n infantil temprana hasta la educaci&oacute;n superior y continua; los grupos de inter&eacute;s, las y los investigadores, los centros de investigaci&oacute;n y las asociaciones patronales y de empresas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido al impacto que las pol&iacute;ticas de ALV pueden tener sobre la vida social (por los beneficios que reportan m&aacute;s all&aacute; del plano educativo, las expectativas de bienestar y prosperidad fincadas en ellas, y por su alcance y cobertura), es indispensable analizar sus orientaciones y los prop&oacute;sitos que plantean. Por ello, la comprensi&oacute;n de la inspiraci&oacute;n y las metas que proponen &#150;su ret&oacute;rica y discurso&#150; son elementos fundamentales para el an&aacute;lisis o la evaluaci&oacute;n de los resultados reales de las pol&iacute;ticas, programas o estrategias de ALV. Para los gobiernos, resulta cada vez m&aacute;s importante ser transparentes y demostrar su capacidad, liderazgo, inclusi&oacute;n y eficiencia en la formulaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas, mientras que para la sociedad civil y otros agentes los prop&oacute;sitos declarados y las intenciones reveladas en una pol&iacute;tica pueden abrir la puerta a su participaci&oacute;n, discusi&oacute;n, negociaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entender las fuentes de inspiraci&oacute;n, la orientaci&oacute;n y los prop&oacute;sitos de una pol&iacute;tica nacional o regional de ALV, al d&iacute;a de hoy, significa adentrarse en conceptualizaciones que no son elaboradas s&oacute;lo en lo local. Los estudios de relaciones internacionales, globalizaci&oacute;n y pol&iacute;tica educativa (Dale, 1999; Rizvi &amp; Lingard, 2010) han identificado a las organizaciones internacionales como fuentes de cambio pol&iacute;tico a escala nacional, y de difusi&oacute;n de pol&iacute;ticas y de valores en el orden transnacional. &Eacute;ste es el caso de las pol&iacute;ticas de ALV cuya adopci&oacute;n trasciende las necesidades propias del Estado&#45;naci&oacute;n y se inserta en estrategias globales de legitimaci&oacute;n (Jakobi, 2012).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Independientemente de que estas pol&iacute;ticas sean simb&oacute;licas o efectivas, es decir, de que se promueva el ALV a nivel discursivo o que se realicen las reformas necesarias para poner en pr&aacute;ctica este principio normativo, vale la pena detenerse a analizar la influencia de los organismos internacionales en la adopci&oacute;n del ALV como paradigma en el mundo. En este art&iacute;culo, prestamos atenci&oacute;n a la funci&oacute;n de las organizaciones internacionales de "definir la agenda" (<i>agenda setting</i>) del ALV; esto es, el acento se pone en la difusi&oacute;n de ideas y la distribuci&oacute;n de valores, y en su inscripci&oacute;n en las pol&iacute;ticas en el &aacute;mbito mundial, m&aacute;s que en su implementaci&oacute;n a escala nacional, ya que &eacute;sta obedece a la capacidad de los sistemas pol&iacute;ticos nacionales o regionales (y de su grado de dependencia o autonom&iacute;a), mientras que la diseminaci&oacute;n de las ideas y los discursos se da con mayor facilidad (Jakobi, 2012, p. 56). </font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA CONSTRUCCI&Oacute;N DE IMAGINARIOS GLOBALES Y LA DIFUSI&Oacute;N DE IDEAS, ALGUNOS REFERENTES TE&Oacute;RICOS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta hace pocos a&ntilde;os, buena parte de las teor&iacute;as y metodolog&iacute;as de las ciencias sociales asum&iacute;an que lo social es sin&oacute;nimo de lo nacional (Lingard &amp; Rawolle, 2011) y como tal los abordajes acad&eacute;micos sol&iacute;an estar asentados en lo que Beck (2000) ha bautizado como "nacionalismo metodol&oacute;gico", es decir, la presunci&oacute;n de que todas las relaciones sociales se organizan a escala nacional o local. La diferencia entre los abordajes locales y los globales, o&nbsp;<i>glocales</i> (la imbricaci&oacute;n de lo local y lo global) ha sido marcada por la globalizaci&oacute;n, en particular, por la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica que, seg&uacute;n Moutsios (2009), va a acompa&ntilde;ada de la globalizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de su formulaci&oacute;n. Seg&uacute;n este autor, los Estados nacionales, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y las corporaciones privadas operan en contextos transnacionales para hacer pol&iacute;ticas en diferentes &aacute;reas, entre ellas la pol&iacute;tica educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n ha tenido implicaciones reales para la educaci&oacute;n, en particular por las pol&iacute;ticas emanadas desde fuera del Estado&#45;naci&oacute;n. Una de las primeras implicaciones consiste en desafiar la unidad de an&aacute;lisis tradicional, el Estado&#45;naci&oacute;n, y reconocer que las pol&iacute;ticas nacionales, al d&iacute;a de hoy, son una combinaci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas, estructuras sociales, tradiciones culturales y procesos econ&oacute;micos enmara&ntilde;ados en una matriz multinivel que incluye espacios locales, nacionales, regionales y globales (Verger, Novelli &amp; Altinyenken, 2012), lo que Beck (2000) ha denominado una "poligamia de lugares" y que han formado una suerte de Estado posnacional (Appadurai, 1996). Este fen&oacute;meno ha trastocado los lugares y los niveles de autoridad desde los que se toman las decisiones educativas y desde los cuales se definen las pol&iacute;ticas. La globalizaci&oacute;n ha supuesto entonces una "des&#45;democratizaci&oacute;n" de la toma de decisiones en las esferas econ&oacute;mica y social, ya que las decisiones pol&iacute;ticas importantes son tomadas al interior de redes transnacionales m&aacute;s que en las debilitadas instituciones nacionales de representaci&oacute;n (Moutsios, 2009).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finnemore (1993) argumenta que los Estados&#45;naci&oacute;n han adoptado innovaciones sugeridas desde fuera de sus fronteras gracias a la provisi&oacute;n, por parte de las organizaciones internacionales, de recomendaciones o cooperaci&oacute;n para ampliar la capacidad institucional (<i>capacity building</i>) de los Estados, y que estas innovaciones, m&aacute;s que responder a las l&oacute;gicas y caracter&iacute;sticas inherentes a un Estado en particular, son producto de cierta persuasi&oacute;n internacional. Dicha persuasi&oacute;n puede tomar diversos cauces y utilizar mecanismos globales de influencia (Dale, 1999), que van desde la imposici&oacute;n hasta la armonizaci&oacute;n, la diseminaci&oacute;n, la estandarizaci&oacute;n y la "instalaci&oacute;n de interdependencias".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Barnett (2004, citado en Verger&nbsp;<i>et al</i>., 2012), las organizaciones internacionales ejercen su poder mediante la orquestaci&oacute;n de tres tipos de acciones t&eacute;cnicas que son aparentemente apol&iacute;ticas. Primero, clasifican al mundo, por ejemplo, estratifican a los pa&iacute;ses seg&uacute;n su desempe&ntilde;o educativo u otras tipolog&iacute;as y despu&eacute;s los presionan para que introduzcan reformas educativas. Segundo, orquestan significados en el mundo social, por ejemplo, a partir del sostenimiento de definiciones autoritativas sobre lo que es el desarrollo o la calidad, o de modo indirecto a partir de indicadores y metas. Tercero, con la articulaci&oacute;n y diseminaci&oacute;n de nuevas normas, principios y creencias, por ejemplo, difundiendo lo que las organizaciones internacionales consideran buenas pr&aacute;cticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de estas funciones, las organizaciones internacionales forman imaginarios globales que homogeneizan los valores, creencias e ideas acerca de la educaci&oacute;n (Rizvi &amp; Lingard, 2010). Esta homogeneizaci&oacute;n de los valores subyacentes a una pol&iacute;tica suelen tambi&eacute;n filtrarse en los sistemas de organizaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y establecer nuevas formas de gobernanza. Una forma de adentrarse en la formaci&oacute;n de estos imaginarios pasa por entender la agenda que intentan proponer las organizaciones internacionales, analizar sus discursos y problematizarlos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROBLEMATIZANDO LOS DISCURSOS DE LAS POL&Iacute;TICAS DE ALV, UNA NOTA METODOL&Oacute;GICA</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de los discursos sobre el ALV de las organizaciones internacionales se basa en dos premisas fundamentales: a) que los textos de pol&iacute;tica educativa, como la educaci&oacute;n misma, no son neutros, sino que contienen motivaciones ideol&oacute;gicas y pol&iacute;ticas, m&aacute;s a&uacute;n en el caso de las organizaciones internacionales, y b) que los valores que presentan y promueven las organizaciones internacionales, aunque parezcan similares, no lo son; es decir, que sus valores y conceptos han sido rearticulados, de&#45;construidos y reconstruidos de acuerdo con sus objetivos particulares, con posiciones y fuerzas pol&iacute;ticas determinadas (Hall, 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En virtud de las diferencias en posturas y bases ideol&oacute;gicas de las organizaciones internacionales, elegimos un an&aacute;lisis de contenido en el cual se considera a las pol&iacute;ticas como elementos discursivos de las propias organizaciones (Fairclough, 2003), y a los documentos de pol&iacute;tica como "actores debido a sus efectos performativos" (Cort, 2014, p. 129). Hemos seleccionado 16 documentos de pol&iacute;tica (seis de la Comisi&oacute;n Europea, seis de la OCDE, dos de la UNESCO y dos del Banco Mundial) que delinean las definiciones y conceptualizaciones del ALV que sostienen y promueven estas organizaciones, los problemas y las soluciones que plantean el reto de instaurar pol&iacute;ticas de ALV a nivel mundial. Estos documentos han sido analizados sistem&aacute;ticamente para identificar la postura de cada una de estas organizaciones en t&eacute;rminos de su cercan&iacute;a a visiones utilitarias o humanistas, a imaginarios social&#45;dem&oacute;cratas o neoliberales y a la formulaci&oacute;n de recomendaciones que suponen la adaptaci&oacute;n y transformaci&oacute;n de las personas y los sistemas sociales y educativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestro an&aacute;lisis parte de una preocupaci&oacute;n sentida acerca del uso de la educaci&oacute;n, y en particular del ALV, como un instrumento de gobernanza que obedece a las demandas del mercado de trabajo global. Los gobiernos y las organizaciones internacionales observan las demandas de la econom&iacute;a, y de las empresas en particular, cuyos requerimientos tienen que ver con la formaci&oacute;n de una fuerza de trabajo equipada con las habilidades necesarias para competir de manera efectiva en los mercados mundiales (Satterthwaite, 2005). Las organizaciones internacionales utilizan formas de cooperaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica que refuerzan y legitiman dichas demandas. No obstante, tanto los gobiernos como las citadas organizaciones presentan, al mismo tiempo, narrativas que sit&uacute;an la equidad e inclusi&oacute;n sociales, y no s&oacute;lo la empleabilidad y el desarrollo de capital humano, como objetivos de la educaci&oacute;n y el aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para analizar los textos de pol&iacute;tica seleccionados, nuestro estudio se inspira en el an&aacute;lisis cr&iacute;tico del discurso (Fairclough, 2000 y 2003; Van Dijk, 1996), que considera el uso del lenguaje como una pr&aacute;ctica social e investiga las tensiones entre dos supuestos acerca de su uso: que el lenguaje es tanto constituyente de la realidad social como constituido por esta &uacute;ltima (Fairclough, 2003). En especial, prestamos atenci&oacute;n a la manera en que las organizaciones internacionales, a trav&eacute;s de sus pr&aacute;cticas discursivas, moldean sistemas de conocimiento y de valores. Una de las tareas cruciales del an&aacute;lisis cr&iacute;tico del discurso es "dar cuenta de la relaci&oacute;n entre el discurso y el poder, y de c&oacute;mo &eacute;ste es ejercido, reproducido o legitimado por los textos de grupos e instituciones dominantes" (Van Dijk, 1996, p. 84).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el objetivo de analizar la construcci&oacute;n discursiva del ALV en las pol&iacute;ticas de las organizaciones internacionales seleccionadas, hemos llevado a cabo un an&aacute;lisis tem&aacute;tico, un m&eacute;todo utilizado para identificar, analizar y reportar patrones y temas recurrentes y sobresalientes al interior de los datos (Braun &amp; Clarke, 2006), en este caso, de los documentos de pol&iacute;tica citados. Para este efecto, un tema es definido como "algo importante que se captura acerca de los datos en relaci&oacute;n con la pregunta de investigaci&oacute;n y que representa un nivel de respuesta o significado de dicho patr&oacute;n en los datos" (Braun y Clarke, 2006, p. 82). M&aacute;s all&aacute; de un an&aacute;lisis sem&aacute;ntico, hemos intentado un an&aacute;lisis latente mediante el cual se trasciende el texto para identificar los valores y las creencias subyacentes a los documentos de pol&iacute;tica. As&iacute;, los temas analizados corresponden a las categor&iacute;as de empleo&#45;empleabilidad, ciudadan&iacute;a, participaci&oacute;n e inclusi&oacute;n sociales, equidad, adaptaci&oacute;n y transformaci&oacute;n.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL PAPEL DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES EN LA CONCEPTUALIZACI&Oacute;N DEL ALV</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde su conformaci&oacute;n, las organizaciones internacionales han jugado un papel importante en la definici&oacute;n de la agenda educativa de los diferentes pa&iacute;ses del mundo. Sin embargo, sus acciones de cooperaci&oacute;n y, en consecuencia, su esfera de influencia se han incrementado a partir de la intensificaci&oacute;n de la movilidad de capital, recursos, ideas y personas en la aldea global. Dicha intensificaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n, en particular de los flujos comerciales y de capital, ha coincidido (aunque quiz&aacute; no sea coincidencia, ni una relaci&oacute;n un&iacute;voca) con el enarbolamiento del ALV como paradigma educativo y con la proliferaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y estrategias nacionales y regionales del ALV en el siglo XXI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuatro de estas organizaciones han sido activas en la promoci&oacute;n del ALV como principio organizador: la UNESCO, la OCDE, el Banco Mundial (BM) y la Comisi&oacute;n Europea. El papel de estas agencias como generadoras de discursos se ve reforzado por sus acciones de cooperaci&oacute;n educativa en los cinco continentes que, aunque con distintos objetivos y con mecanismos y recursos diferenciados, han logrado moldear la gobernanza internacional de los sistemas educativos y plantear al ALV como "principio maestro" u "organizador" de las pol&iacute;ticas educativas. Sin embargo, el hecho de que las cuatro organizaciones utilicen el t&eacute;rmino ALV no significa que lo entiendan de la misma manera ni que est&eacute;n de acuerdo en las formas en que las pol&iacute;ticas deben reorganizarse, reconceptualizarse o implementarse (Schuetze, 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las formas de cooperaci&oacute;n que utilizan los organizaciones internacionales para orientar o gobernar los sistemas educativos nacionales y subnacionales "desde la distancia" (Musial, 2010) suelen variar; sin embargo, todos ellos constituyen formas de "movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica" (Milana, 2014). De acuerdo con algunos autores, la meta fundamental de la cooperaci&oacute;n internacional en educaci&oacute;n es la gobernanza global de los sistemas educativos. Para este fin, Jallade (2011) identifica seis formas de cooperaci&oacute;n educativa de las organizaciones internacionales:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la promoci&oacute;n de valores normativos y universales entre la comunidad educativa mundial; el establecimiento y monitoreo de metas comunes o compartidas entre los sistemas educativos; el desarrollo de est&aacute;ndares de calidad e indicadores de desempe&ntilde;o comparables; el fortalecimiento de di&aacute;logos de pol&iacute;ticas y la diseminaci&oacute;n de buenas pr&aacute;cticas a nivel nacional o regional; la provisi&oacute;n de ayuda financiera para la gobernanza de sistemas a trav&eacute;s del desarrollo institucional; y la promoci&oacute;n de la dimensi&oacute;n europea de la educaci&oacute;n (pp. 7&#45;8).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este art&iacute;culo, problematizaremos las primeras dos formas de cooperaci&oacute;n educativa como elementos integrales de la funci&oacute;n de las organizaciones internacionales de definir la agenda global del ALV y analizaremos los discursos sobre ALV de los cuatro organismos citados. </font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>UNESCO</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este organismo, desde su constituci&oacute;n, y por su propia misi&oacute;n, ha promovido la paz, los derechos humanos y la erradicaci&oacute;n de la pobreza; en consecuencia, muchos de los valores que sostiene y promueve se relacionan &iacute;ntimamente con estos objetivos. Por ello, no es de extra&ntilde;ar que sus esfuerzos educativos se sit&uacute;en en "... valores universales, en la libertad individual, la emancipaci&oacute;n y en un concepto de los seres humanos como due&ntilde;as y due&ntilde;os de su destino" (Elfert, 2015, p. 88). A diferencia del Banco Mundial o la OCDE, la UNESCO ha intentado "subyugar los enfoques funcionalistas y economicistas del aprendizaje a trav&eacute;s de una visi&oacute;n humanista de la educaci&oacute;n" (Mundy, 1999, citado en Rubenson, 2006, p. 156).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La impronta de estos valores signific&oacute;, en el ideario educativo de la UNESCO y en sus posteriores desarrollos, un papel prominente de la equidad y la igualdad de oportunidades para todas las personas, incluidos los y las adultas que hab&iacute;an estado al margen de los esfuerzos educativos de los pa&iacute;ses miembros de la organizaci&oacute;n. Una primera respuesta a esta necesidad de equidad era ampliar la gama y el alcance de la educaci&oacute;n a todos los estratos poblacionales a lo largo y ancho de la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera iniciativa de la UNESCO en este sentido fue la creaci&oacute;n, en 1971, de una comisi&oacute;n que analizara el futuro de la educaci&oacute;n: la Comisi&oacute;n Internacional para el Desarrollo de la Educaci&oacute;n, mejor conocida como la Comisi&oacute;n Faure, por el nombre de su presidente, el ex ministro franc&eacute;s. Tras un a&ntilde;o de trabajo, la Comisi&oacute;n public&oacute; el reporte<i> Aprender a ser</i> (UNESCO, 1972), que inclu&iacute;a las conclusiones de sus deliberaciones y recomendaciones para la acci&oacute;n, y cuyas principales contribuciones, la educaci&oacute;n a lo largo de la vida (ELV) y la sociedad del aprendizaje, se convirtieron en estandartes de la UNESCO y en principios ordenadores para la reforma de los sistemas educativos a nivel global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Aprender a ser</i> fue el primer reporte en proponer la ELV como un concepto maestro, un mapa que guiara las reformas educativas tanto de los pa&iacute;ses &#150;entonces&#150; industrializados como de los llamados en v&iacute;as de desarrollo (Boshier, 1998). El cariz humanista de este nuevo concepto se puede evidenciar en la caracterizaci&oacute;n que presenta de la ELV: "Aprender a vivir; aprender a aprender, de forma que se puedan ir adquiriendo nuevos conocimientos a lo largo de toda una vida; aprender a pensar de forma libre y cr&iacute;tica; aprender a amar el mundo y a hacerlo m&aacute;s humano; aprender a realizarse en y mediante el trabajo creador" (UNESCO, 1972, p. 132).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas de las ideas principales de la ELV fueron esbozadas en este reporte; entre ellas, que todas la personas deben estar en condiciones de aprender a lo largo de sus vidas; que la ELV es clave para la sociedad del aprendizaje y que &eacute;sta no se trata de un sistema educativo, sino del principio con que deben fundarse las formas de organizaci&oacute;n de los sistemas (UNESCO, 1972).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, y a pesar de la amplia difusi&oacute;n del reporte, &eacute;ste tuvo muy poca repercusi&oacute;n en las pol&iacute;ticas educativas nacionales (Rubenson, 2006; Lee, 2007; Elfert, 2015). Si bien el reporte de la comisi&oacute;n planteaba los principios fundacionales de la ELV (por ejemplo, la centralidad del individuo, el desarrollo personal y el aprendizaje autodirigido) y algunas directrices pedag&oacute;gicas sobre el curr&iacute;culo y la formaci&oacute;n docente, &eacute;ste no abordaba las condiciones sociales necesarias ni las pautas espec&iacute;ficas sobre c&oacute;mo instaurar sistemas de ELV que redujesen las brechas educativas en las sociedades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la falta de respuesta de los Estados miembros de la UNESCO, correspondi&oacute; a la sociedad civil mantener el &iacute;mpetu de los principios de la ELV. Los esfuerzos del Instituto de la UNESCO para la Educaci&oacute;n (el hoy Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de la Vida) y la continua publicaci&oacute;n de reportes tem&aacute;ticos y pr&aacute;cticos fueron de mucha utilidad para mantener el&nbsp;<i>ethos</i> (Boshier, 1998) del Reporte Faure y apoyar ese &iacute;mpetu de la sociedad civil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veinticuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el paradigma de la ELV fue sustituido por el de aprendizaje a lo largo de la vida (ALV) en el seno de la UNESCO. Afectado por la crisis econ&oacute;mica de los a&ntilde;os ochenta y por dos influyentes reportes que se abordar&aacute;n m&aacute;s adelante, uno de la OCDE (<i>Educaci&oacute;n y econom&iacute;a en una sociedad cambiante</i>, 1989) y otro de la Comisi&oacute;n Europea (<i>Libro blanco sobre crecimiento, competitividad y empleo</i>, 1993), el Reporte de la Comisi&oacute;n Internacional sobre la Educaci&oacute;n para el Siglo XXI "La educaci&oacute;n encierra un tesoro" plante&oacute; la necesidad de "retomar y actualizar el concepto de educaci&oacute;n a lo largo de la vida, para conciliar la competencia que estimula, la cooperaci&oacute;n que fortalece y la solidaridad que une" (UNESCO, 1996, pp. 11&#45;12).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Informe Delors, como tambi&eacute;n se le conoce, presenta una preocupaci&oacute;n por adaptar la ELV a los cambios en la naturaleza del trabajo acontecidos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas sin menoscabo de los principios originarios planteados por Faure y los coautores del reporte de 1972; es decir, la contribuci&oacute;n del ALV al proceso continuo de formaci&oacute;n de seres humanos completos, de conocimientos, aptitudes y una facultad cr&iacute;tica para actuar, que contribuyan al avance hacia una sociedad del aprendizaje. Sin embargo, algunos autores (Boshier, 1998) afirman que el cambio de la educaci&oacute;n al ALV no fue s&oacute;lo sem&aacute;ntico, sino sustantivo; mientras que la ELV se asociaba a un objetivo m&aacute;s amplio e integral de desarrollar personas y comunidades m&aacute;s humanas, la interpretaci&oacute;n dominante del ALV en los a&ntilde;os noventa estaba vinculada a la capacitaci&oacute;n y al aprendizaje de nuevas habilidades que permitieran a las personas lidiar con las demandas de un mercado de trabajo r&aacute;pidamente cambiante (Medel&#45;A&ntilde;onuevo, Ohsako &amp; Mauch, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual modo, el ALV adopt&oacute; una orientaci&oacute;n m&aacute;s individualista que la ELV, que hac&iacute;a una mayor referencia a la comunidad. Medel&#45;A&ntilde;onuevo y sus colaboradores sugieren que este &eacute;nfasis podr&iacute;a interpretarse como un reconocimiento de la agencia de los individuos en contraste con la atenci&oacute;n prestada por la ELV a las instituciones y estructuras, o como una abdicaci&oacute;n del Estado de bienestar a su responsabilidad de proveer oportunidades econ&oacute;micas y educativas (Griffin, 1999, citado en Medel&#45;A&ntilde;onuevo&nbsp;<i>et al</i>., 2001). Esta &uacute;ltima parece ser una interpretaci&oacute;n m&aacute;s cercana a las condiciones del contexto de la d&eacute;cada de los noventa cuando surge el Informe Delors, a&ntilde;os caracterizados por la crisis del Estado de bienestar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con uno de los art&iacute;fices de la educaci&oacute;n recurrente de la OCDE:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El clima pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de los 90 es muy diferente al de los a&ntilde;os 60, no es favorable para la filosof&iacute;a un tanto ut&oacute;pica e idealista de los paradigmas anteriores del aprendizaje a lo largo de la vida. &#91;El contexto actual&#93; es propicio simple y llanamente para los programas de "capacitaci&oacute;n a lo largo de la vida" relacionados con el trabajo y el empleo, de preferencia privados y que demanden pocos recursos p&uacute;blicos (Kallen, 1996, p. 17).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, el Informe Delors fue publicado en un entorno sociopol&iacute;tico y econ&oacute;mico diferente al de Faure. Mientras que &eacute;ste estuvo inspirado por &#150;e intentaba responder a&#150; los movimientos sociales estudiantiles y de las y los trabajadores de la d&eacute;cada de los sesenta en el Norte, y por los procesos independentistas y las dictaduras militares del sur global, la d&eacute;cada de los noventa signific&oacute; un escenario muy diferente para el Informe Delors. Entre otras circunstancias, &eacute;ste se insertaba en un proceso rampante de globalizaci&oacute;n, en la transformaci&oacute;n de los sistemas socialistas a las llamadas "sociedades abiertas" tras la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n y la Guerra Fr&iacute;a, y en una transici&oacute;n econ&oacute;mica hacia el capitalismo postindustrial y las econom&iacute;as del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Elfert (2015), despu&eacute;s de la Guerra Fr&iacute;a parec&iacute;a que el capitalismo hab&iacute;a ganado una victoria completa; el neoliberalismo estaba al alza, pero al mismo tiempo hab&iacute;a esperanza para una revitalizaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n internacional y un inter&eacute;s renovado por los derechos humanos. De acuerdo con el mismo Delors, el ALV ser&iacute;a una de las claves del siglo XXI para adaptarse a los variables requerimientos del mercado de trabajo y para el dominio de los tiempos y ritmos cambiantes de la existencia individual (UNESCO, 1996).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s del contexto hist&oacute;rico, los desarrollos en el campo de la educaci&oacute;n y de las ciencias sociales de los que abrev&oacute; cada uno de los informes de la UNESCO determinaron sus orientaciones. Mientras que el Informe Faure estuvo inspirado por el pensamiento de los pedagogos de la desescolarizaci&oacute;n (por ejemplo, Ivan Illich), de la liberaci&oacute;n (Paulo Freire) y de la tradici&oacute;n ut&oacute;pico&#45;anarquista (Boshier, 1998), el Informe Delors hace referencia a la teor&iacute;a del capital humano emanada de la escuela de Chicago y cuyos principales proponentes (Gary Becker y Milton Friedman) argumentan que la educaci&oacute;n es una inversi&oacute;n importante en t&eacute;rminos de productividad econ&oacute;mica. Esto explica la secreta desaparici&oacute;n del pensamiento radical neomarxista del Informe Delors (Lee, 2007) y la poca atenci&oacute;n prestada a temas como la alfabetizaci&oacute;n y la educaci&oacute;n de personas adultas, tan importantes para el informe predecesor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, a diferencia del Informe Faure, que hac&iacute;a hincapi&eacute; en la transformaci&oacute;n de las personas, las instituciones, los sistemas educativos y las sociedades, el Informe Delors pon&iacute;a el acento en la adaptaci&oacute;n; la adaptaci&oacute;n a los nuevos tiempos, a las necesidades del mercado de trabajo, a las nuevas tecnolog&iacute;as, a las necesidades de la econom&iacute;a, al cambio. Al parecer, la impronta de la globalizaci&oacute;n y el discurso neoliberal convencional, que plantea la educaci&oacute;n como la preparaci&oacute;n para la vida laboral futura, tuvo una influencia determinante en la concepci&oacute;n del aprendizaje planteado por "La educaci&oacute;n encierra un tesoro". Desde esta perspectiva, el aprendizaje se supone continuo, vocacional y frecuentemente relacionado con el trabajo. Esto contrasta con la aseveraci&oacute;n del Informe Faure, que apuntaba a que el inter&eacute;s deber&iacute;a recaer en aprender a aprender y no en adaptar el sistema educativo a las necesidades del mercado laboral, y que el objetivo de la educaci&oacute;n en relaci&oacute;n con el empleo y el progreso econ&oacute;mico deber&iacute;a ser no tanto preparar a las personas para una ocupaci&oacute;n espec&iacute;fica o t&eacute;cnica, sino m&aacute;s bien optimizar la movilidad entre los aprendices y facilitar est&iacute;mulos permanentes al deseo de aprender y formase a s&iacute; mismos (Vargas, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Informe Delors en su intento por conciliar la competencia, la cooperaci&oacute;n y la solidaridad propone la adaptaci&oacute;n en dos planos. Por un lado, plantea la necesidad de adaptar la educaci&oacute;n y el aprendizaje a las demandas de la econom&iacute;a, y por otro, la adaptaci&oacute;n como una herramienta para que las personas puedan conservar el dominio de sus vidas y su devenir (UNESCO, 1996). Este balance entre aprender a ser, aprender a hacer, aprender a aprender y aprender a vivir juntos, m&aacute;s que las cr&iacute;ticas recibidas por el cariz instrumental del aprendizaje, confirmaron el rol de la UNESCO como defensora de una visi&oacute;n humanista y ut&oacute;pica de la educaci&oacute;n (Elfert, 2015).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La "versatilidad" del Informe Delors consiste en que combina principios humanistas propios de la socialdemocracia, como la igualdad de oportunidades, la justicia, la equidad y la liberaci&oacute;n, con otros de corte neoliberal, como la competitividad, el impacto de los cambios del mercado de trabajo y de la globalizaci&oacute;n sobre la educaci&oacute;n. En su an&aacute;lisis sobre las ideolog&iacute;as detr&aacute;s del Informe Delors, Lee (2007) apunta que la Comisi&oacute;n intent&oacute; mantener una posici&oacute;n a favor del liberalismo social&#45;dem&oacute;crata, aunque pretendi&oacute; no mostrarlo demasiado, e hizo un esfuerzo por mantener un discurso en contra del neoliberalismo al mismo tiempo que albergaba argumentos en su defensa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Elfert (2015), ambos informes est&aacute;n basados en la igualdad de los seres humanos como ciudadanos globales, en la creencia ilustrada en el progreso, en el desarrollo completo del potencial humano y en la habilidad de las personas de cambiar el mundo. M&aacute;s que tratarse de principios ordenadores, abunda la autora, la educaci&oacute;n y el aprendizaje a lo largo de la vida evidencian una visi&oacute;n democr&aacute;tica del mundo y la sociedad en la que toda la ciudadan&iacute;a cuente con la igualdad de oportunidades que le permita liberar su potencial y participar en la construcci&oacute;n de las sociedades donde viven (Elfert, 2015).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que ninguno de los dos informes de la UNESCO ha tenido un impacto evidente sobre las pol&iacute;ticas educativas nacionales por no presentar una "tipolog&iacute;a de la educaci&oacute;n o una metodolog&iacute;a para la reforma educativa" (Elfert, 2015), a partir de ambos informes, y por prestar importancia tanto al desarrollo humano como al progreso material, la UNESCO se autoafirm&oacute; como una autoridad moral y normativa de est&aacute;ndares internacionales. Este car&aacute;cter de autoridad normativa le ha permitido a la organizaci&oacute;n crear una "meta&#45;narrativa acerca de la universalizaci&oacute;n de los derechos humanos" y "contribuir a la formaci&oacute;n de un proyecto educativo basado en un enfoque humanista y precursor de las conceptualizaciones modernas del ALV" (Milana, 2014, p. 79).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras el Informe Delors, otras estrategias de la organizaci&oacute;n, como el desarrollo de est&aacute;ndares e indicadores de monitoreo y evaluaci&oacute;n (por ejemplo, los indicadores de la Declaraci&oacute;n de Educaci&oacute;n para Todos, Jomtien, 1990 y Dakar, 2000, y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, 2000) han opacado los valores humanistas de los informes y la andadura de la UNESCO en temas de ALV. Por un lado, el insuficiente progreso en el cumplimiento de estos objetivos por parte de los Estados miembros, y por otro, la falta de prioridades, recursos y estrategias de implementaci&oacute;n han desdibujado el papel de la UNESCO en la gobernanza global de la educaci&oacute;n. Aunado a ello, los enfoques pragm&aacute;ticos y la hegemon&iacute;a de un discurso neoliberal del ALV se han hecho presentes en los subsecuentes esfuerzos de la UNESCO (Elfert, 2015).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien varios autores concuerdan en que los informes de la UNESCO han tenido poco impacto en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas nacionales, su influencia sobre la agenda de otras organizaciones internacionales es innegable. Desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta, el concepto de ALV desarrollado por la UNESCO ha influenciado y provocado otras versiones de pol&iacute;ticas de ALV, por ejemplo, entre el Banco Mundial, la OCDE y la Uni&oacute;n Europea (Lee, 2007).</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BANCO MUNDIAL</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A primera vista, podr&iacute;a parecer extra&ntilde;o que un banco tenga entre sus prioridades la educaci&oacute;n; sin embargo, el Banco Mundial (BM) se ha comprometido cada vez m&aacute;s con la promoci&oacute;n de la educaci&oacute;n, m&aacute;s precisamente con el desarrollo del capital humano, como contribuci&oacute;n al cumplimiento de sus metas reales: la promoci&oacute;n del crecimiento econ&oacute;mico y la reducci&oacute;n de la desigualdad de ingreso. Al d&iacute;a de hoy, el BM es el organismo crediticio con m&aacute;s provisi&oacute;n de pr&eacute;stamos para programas educativos a nivel global, con 85 pa&iacute;ses entre sus acreedores (Moutsios, 2009).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo del BM hab&iacute;a incluido la formaci&oacute;n de capital humano como una de sus metas desde su fundaci&oacute;n, en 1944, pero es a partir de la d&eacute;cada de los noventa cuando la actividad del banco y la cantidad de fondos y pr&eacute;stamos para los pa&iacute;ses en desarrollo se intensifica (Moutsios, 2009). Fue precisamente una iniciativa de la UNESCO, la Educaci&oacute;n para Todos (EPT), la que abri&oacute; la puerta a la cooperaci&oacute;n del BM. Para &eacute;ste, los objetivos de la Declaraci&oacute;n de Jomtien (1990) o el Marco de Acci&oacute;n de Dakar (2000) no eran tan importantes como su convicci&oacute;n de que la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n primaria produc&iacute;a las tasas m&aacute;s altas de retornos econ&oacute;micos (Elfert, 2015). Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n primaria, los contratos con el BM conten&iacute;an condiciones desventajosas para sus contratantes, las medidas de ajuste estructural que supusieron la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, la privatizaci&oacute;n de bienes p&uacute;blicos y la desregulaci&oacute;n de los mercados, incluido el "mercado de la educaci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de los programas de ajuste estructural que tuvieron afectaciones severas sobre los sectores sociales en los pa&iacute;ses en que los fondos y la inversi&oacute;n fueron condicionados, el BM impuso una l&oacute;gica gerencialista a la iniciativa de la EPT: la introducci&oacute;n de metas cuantificables y la condicionalidad de los recursos de ayuda para el desarrollo al logro y avance num&eacute;rico en las citadas metas. Esta medida y la Iniciativa V&iacute;a R&aacute;pida (<i>Fast Track Initiative</i>) de la EPT, que pretend&iacute;a apoyar a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres para cumplir las metas de la EPT y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (en particular, la educaci&oacute;n primaria universal), han sido ampliamente criticadas por privilegiar la eficiencia sobre la equidad (Schuetze, 2006; Elfert, 2015).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La iniciativa conjunta de la UNESCO y el BM llamada V&iacute;a R&aacute;pida fue implementada en 2002 y cambi&oacute; de nombre en 2011 a Alianza Mundial para la Educaci&oacute;n (Global Partnership for Education) tras el Informe de seguimiento de la EPT en el mundo (2010) que criticaba la ineficiencia de los mecanismos de cooperaci&oacute;n. La nueva iniciativa se ha abierto, igualmente, al sector privado y filantr&oacute;pico cuyo representante m&aacute;s importante es la Fundaci&oacute;n Bill y Melinda Gates.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de una d&eacute;cada de experimentaci&oacute;n sobre la educaci&oacute;n primaria y tras el cambio de foco de la estrategia y fondos del BM hacia la educaci&oacute;n superior, el banco public&oacute;, en 2003, su primer informe sobre ALV,&nbsp;<i>Lifelong Learning in the Global Knowledge Economy. Challenges for Developing Countries</i>. Este informe signific&oacute; un parteaguas en la historia de la organizaci&oacute;n que, hasta entonces, s&oacute;lo hab&iacute;a publicado reportes sobre diferentes subsectores educativos (primero de educaci&oacute;n b&aacute;sica y luego de educaci&oacute;n superior) o informes nacionales, seg&uacute;n sus prioridades de inversi&oacute;n y pol&iacute;ticas de turno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el de 2003 fue el primer reporte que abordaba el sistema educativo en su conjunto y el ALV en particular. El prefacio de este reporte es bastante indicativo de la orientaci&oacute;n del BM: "El aprendizaje a lo largo de la vida es la educaci&oacute;n para la econom&iacute;a del conocimiento" (World Bank, 2003, p. xiii). En la visi&oacute;n de este organismo, preparar a la fuerza laboral para competir en la econom&iacute;a del conocimiento requiere un nuevo modelo de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n, un modelo de ALV. El banco argumentaba que los sistemas educativos no pueden seguir destacando habilidades para tareas espec&iacute;ficas, sino que deben centrarse en "desarrollar habilidades para la toma de decisiones y la resoluci&oacute;n de problemas entre las y los estudiantes, y ense&ntilde;arles como aprender por s&iacute; mismos y con otros" (World Bank, 2003, p. 3).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El informe recog&iacute;a tambi&eacute;n los retos a los que se enfrentan los sistemas educativos en los pa&iacute;ses en desarrollo y en las llamadas econom&iacute;as en transici&oacute;n (por ejemplo, los antiguos reg&iacute;menes comunistas). El BM consideraba que estos retos eran inmensos y que consist&iacute;an en elevar los niveles de desempe&ntilde;o en las habilidades b&aacute;sicas de lengua, matem&aacute;ticas y ciencias, y en dotar a una gran diversidad de estudiantes (con diferentes bagajes, experiencias, niveles de motivaci&oacute;n y preferencias) de nuevas habilidades y competencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, seg&uacute;n el informe, desempe&ntilde;arse en la econom&iacute;a global y funcionar en una sociedad global requiere el dominio de habilidades t&eacute;cnicas, interpersonales y metodol&oacute;gicas. Las primeras incluyen "la alfabetizaci&oacute;n, lengua extranjera, las matem&aacute;ticas, la ciencia, la resoluci&oacute;n de problemas y las habilidades de an&aacute;lisis"; las interpersonales hacen referencia al "trabajo en equipo, el liderazgo y las habilidades comunicativas", mientras que las metodol&oacute;gicas se refieren a "la habilidad de aprender por s&iacute; mismo, de involucrarse en el aprendizaje a lo largo de la vida y de lidiar con el riesgo y el cambio" (World Bank, 2003, p. 22).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El informe sostiene que alcanzar estas metas requiere cambios fundamentales en la manera en que el aprendizaje se lleva a cabo y en las relaciones entre las y los docentes y el estudiantado, y que estas competencias son necesarias por la r&aacute;pida proliferaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y pr&aacute;ctico, el acotamiento de la vida &uacute;til del conocimiento debido a la producci&oacute;n continua de &eacute;ste, y la creciente influencia de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, factores que cambian profundamente la organizaci&oacute;n del trabajo y de la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se puede observar en su informe sobre ALV, m&aacute;s all&aacute; de su racionalidad econ&oacute;mica, el BM reconoce otros efectos &#150;no as&iacute; objetivos&#150; del aprendizaje: "La educaci&oacute;n tiene un efecto importante sobre resultados que no se relacionan con los mercados como la reducci&oacute;n de la criminalidad, la cohesi&oacute;n social, la distribuci&oacute;n del ingreso, el altruismo y una b&uacute;squeda de empleo m&aacute;s eficiente" (Word Bank, 2003, citado en Schuetze, 2006, p. 294). Al margen de estas consideraciones, vemos que la l&oacute;gica del ALV en las estrategias del BM est&aacute; enraizada en la teor&iacute;a de capital humano y en la econom&iacute;a del conocimiento, no en vano, en 1996, se autonombr&oacute; "El Banco del Conocimiento" (Knowledge Bank), es decir, "un proveedor de clase mundial de&nbsp;<i>expertise</i> sobre desarrollo" (Kramarz &amp; Momani, 2013).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta apuesta por la econom&iacute;a del conocimiento fue refrendada en 2011 cuando el BM plante&oacute; su estrategia de desarrollo con vistas a 2020. Esta estrategia de diez a&ntilde;os prev&eacute; un objetivo primordial: "Aprendizaje para todos" y plantea, para su cumplimiento, "promover reformas nacionales a los sistemas educativos y construir una base global de conocimiento lo suficientemente potente para guiar dichas reformas" (World Bank, 2011). De este modo, el conocimiento y las ideas son presentados como el mayor y mejor recurso del banco y como la base para el cambio educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo de "Aprendizaje para todos" formulado en la actual estrategia del BM considera el aprendizaje m&aacute;s all&aacute; de la escolaridad, porque, desde su perspectiva, el crecimiento, el desarrollo y la reducci&oacute;n de la pobreza dependen de los conocimientos y las habilidades adquiridos por las personas y no necesariamente del n&uacute;mero de a&ntilde;os que pasan en el aula (World Bank, 2011). Esto coincide con uno de los principios fundamentales del ALV: los aprendizajes se producen en distintos entornos y a lo largo de la vida, aunque contradice las propias m&eacute;tricas de progreso que el banco ha desarrollado para medir el avance de sus acreedores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La adscripci&oacute;n a la teor&iacute;a del capital humano se hace evidente, asimismo, en la Estrategia 2020 del BM al relacionar los aprendizajes, directamente, con el crecimiento econ&oacute;mico:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel social, investigaciones recientes demuestran que los niveles de habilidades en la fuerza de trabajo, medidas por indicadores de desempe&ntilde;o de los estudiantes en pruebas estandarizadas como PISA o TIMMS, pueden predecir tasas de crecimiento econ&oacute;mico de una manera mucho m&aacute;s precisa que el promedio de a&ntilde;os de escolaridad. Por ejemplo, el incremento de una desviaci&oacute;n est&aacute;ndar en las puntuaciones de los estudiantes en lectura y matem&aacute;ticas &#91;...&#93; est&aacute; asociado con un gran aumento de dos puntos porcentuales del crecimiento anual del PIB (World Bank, 2011, p. 7).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente, la estrategia del banco refrenda sus principios eficientistas de gesti&oacute;n, la rendici&oacute;n de cuentas y el financiamiento orientado por resultados. El poder del BM para influenciar la agenda educativa a nivel global deviene de dos fuentes: del poder financiero, que le provee un potencial enorme de negociaci&oacute;n, el cual utiliza para impulsar su agenda educativa, y su capacidad de producir discursos y difundirlos en el orden global. Como recuerdan Kramarz y Momani (2013), el banco siempre ha vendido ideas, y no s&oacute;lo pr&eacute;stamos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos factores han hecho del BM uno de los actores m&aacute;s importantes en las decisiones educativas de muchos pa&iacute;ses, en especial en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en que la globalizaci&oacute;n ha llevado a los pa&iacute;ses a buscar respuestas, a hacer consultas y a actuar a nivel global. El BM ha brindado el espacio para dichas consultas, y sus discursos y pol&iacute;ticas han moldeado los prop&oacute;sitos de la educaci&oacute;n en los Estados miembros. </font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>OCDE</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este organismo, al igual que el BM, no ten&iacute;a, originalmente, a la educaci&oacute;n o al aprendizaje como parte de sus funciones. Su constituci&oacute;n, de 1960, defin&iacute;a su misi&oacute;n como "la promoci&oacute;n del dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas" para tres fines espec&iacute;ficos:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Lograr el m&aacute;s alto crecimiento econ&oacute;mico sostenible, empleo y un est&aacute;ndar de vida cada vez m&aacute;s alto entre los Estados Miembros, al mismo tiempo que mantener la estabilidad financiera, y por tanto contribuir al desarrollo de la econom&iacute;a mundial.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Contribuir a una s&oacute;lida expansi&oacute;n econ&oacute;mica entre los Estado Miembros y aquellos no miembros en el proceso de desarrollo econ&oacute;mico y</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Contribuir a la expansi&oacute;n del comercio mundial desde una base multilateral y no discriminatoria de acuerdo con las obligaciones internacionales (OECD, 1960).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun con la ausencia de la educaci&oacute;n en su acta constitutiva, es evidente que el inter&eacute;s de la OCDE por los asuntos educativos se ha incrementado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas (Rizvi &amp; Lingard, 2010; Rubenson, 2006). Este inter&eacute;s se vio reforzado en los a&ntilde;os sesenta y setenta del siglo pasado de la mano del desarrollo de la teor&iacute;a de capital humano, que apuntaba una fuerte relaci&oacute;n entre la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n y el crecimiento econ&oacute;mico entre los pa&iacute;ses y los individuos (Rubenson, 2006). Desde entonces, la educaci&oacute;n ha sido vista en la OCDE como un motor importante de fortaleza econ&oacute;mica y prosperidad (Papadopoulos, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La educaci&oacute;n hizo su entrada formal en la estructura de la OCDE en 2002 con la creaci&oacute;n del nuevo Directorado para la Educaci&oacute;n, cuando la organizaci&oacute;n consider&oacute; que el tema era lo suficientemente significativo para concederle una cartera propia y con el reconocimiento de la educaci&oacute;n como una prioridad pol&iacute;tica en desarrollo cuya prominencia ten&iacute;a que ver no s&oacute;lo con la relaci&oacute;n entre la creaci&oacute;n de capital humano y la prosperidad econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n con la naturaleza global del discurso educativo y el papel predominante de la OCDE en la comparaci&oacute;n entre pa&iacute;ses a trav&eacute;s de indicadores y estad&iacute;sticas educativos (Istance, 2011, p. 89).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes del establecimiento del Directorado para la Educaci&oacute;n, este tema era parte del Directorado conjunto para el Trabajo y los Asuntos Sociales. No obstante, los temas educativos comenzaron en 1968 con la creaci&oacute;n del Center for Educational Research and Innovation (CERI), cuyo principal objetivo era promover y apoyar el desarrollo de actividades de investigaci&oacute;n en educaci&oacute;n; la realizaci&oacute;n de experimentos piloto frente a la introducci&oacute;n y las evaluaciones de innovaciones en los sistemas educativos; y el desarrollo de la cooperaci&oacute;n en el campo de la investigaci&oacute;n e innovaci&oacute;n educativas entre pa&iacute;ses miembros (OECD, 1973).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los primeros trabajos del CERI fue la publicaci&oacute;n de&nbsp;<i>La educaci&oacute;n recurrente, una estrategia para el aprendizaje a lo largo de la vida</i> (OECD, 1973) como una f&oacute;rmula nueva para repensar la educaci&oacute;n en vista de que el axioma inversi&oacute;n&#45;educaci&oacute;n&#45;empleo&#45;prosperidad demostr&oacute; fallas en la realidad de la d&eacute;cada anterior. La "educaci&oacute;n recurrente" planteaba</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">una estrategia educativa amplia para la educaci&oacute;n post&#45;obligatoria (tras la educaci&oacute;n b&aacute;sica), cuya caracter&iacute;stica esencial era la distribuci&oacute;n de la educaci&oacute;n a lo largo de toda la vida de los individuos de forma recurrente; es decir, alternada con otras actividades, principalmente el trabajo, pero tambi&eacute;n con el ocio o la jubilaci&oacute;n (Kallen &amp; Bengtsson, 1973, p. 24).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este nuevo principio era propuesto por la OCDE como base para la planeaci&oacute;n educativa, toda vez que, seg&uacute;n la misma organizaci&oacute;n, la implementaci&oacute;n de este nuevo sistema comportar&iacute;a ganancias econ&oacute;micas, beneficiar&iacute;a los mercados de trabajo, conllevar&iacute;a a una mayor equidad y estimular&iacute;a la b&uacute;squeda de conocimiento por parte de las y los estudiantes (Rubenson, 2006). La "educaci&oacute;n recurrente", como muchos otros desarrollos de la OCDE, tambi&eacute;n estaba inscrita en los principios te&oacute;ricos de capital humano. Rubenson (2006) afirma que en la estrategia de la OCDE la agenda de la equidad y su promoci&oacute;n en y a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n no estaba claramente definida, ni se precisaba cu&aacute;n importante era la reducci&oacute;n de la desigualdad educativa. A este respecto, apunta que las discusiones en la organizaci&oacute;n acerca de c&oacute;mo la educaci&oacute;n recurrente podr&iacute;a reducir la equidad fueron generales y no supusieron compromisos firmes por parte de los Estados socios de la OCDE.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo, las ideas de la educaci&oacute;n recurrente jam&aacute;s fueron implementadas "ni siquiera consideradas seriamente en los debates nacionales e internacionales sobre pol&iacute;tica educativa, as&iacute; que el inter&eacute;s por desarrollar los sistemas educativos de acuerdo con los principios de la educaci&oacute;n recurrente desparecieron r&aacute;pidamente" (Rubenson, 2006, p. 156). Sin embargo, el concepto sent&oacute; las bases para el surgimiento y apoyo del ALV como estrategia de inversi&oacute;n educativa m&aacute;s all&aacute; de la educaci&oacute;n formal. Basada en la formaci&oacute;n del capital humano como un proceso a lo largo de la vida, la organizaci&oacute;n pregona que el potencial de los pa&iacute;ses de beneficiarse de la "econom&iacute;a del conocimiento" depende de la educaci&oacute;n, competencias, talentos y habilidades de sus individuos (OECD, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1996, el mismo a&ntilde;o en que se public&oacute; el Informe Delors y que la Uni&oacute;n Europea celebr&oacute; el A&ntilde;o Europeo para el ALV, la OCDE public&oacute;&nbsp;<i>Lifelong Learning for All</i> (OECD, 1996). En este documento se reelaboraron los prop&oacute;sitos del ALV y los instrumentos de pol&iacute;tica necesarios para su efectuaci&oacute;n seg&uacute;n la propia OCDE (McKensie, 1998). La definici&oacute;n del ALV presentada por la organizaci&oacute;n trascend&iacute;a su precepto anterior de educaci&oacute;n recurrente e introduc&iacute;a nuevas dimensiones adem&aacute;s de la formaci&oacute;n para el trabajo y la alternancia entre &eacute;ste y la educaci&oacute;n, e inclu&iacute;a aspectos relacionados con la cohesi&oacute;n social y la ciudadan&iacute;a. Sin embargo, el prop&oacute;sito dominante del ALV segu&iacute;a siendo la adquisici&oacute;n de habilidades y competencias para encarar las necesidades del mercado laboral en un contexto m&aacute;s amplio de competici&oacute;n en la econom&iacute;a del conocimiento (Elfert, 2015).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta tendencia se confirma en el informe de pol&iacute;tica (<i>Policy Brief</i>) de la organizaci&oacute;n sobre el ALV (OECD, 2004):</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... para los individuos, el ALV enfatiza la creatividad, la iniciativa y la capacidad de respuesta como atributos que contribuyen a la autorrealizaci&oacute;n, a mayores ingresos, al empleo, a la innovaci&oacute;n y la productividad. A nivel de la empresa, las habilidades y la competencia de la fuerza de trabajo son un factor muy importante en el desempe&ntilde;o y &eacute;xito econ&oacute;micos, mientras que para la econom&iacute;a, existe una relaci&oacute;n positiva entre el logro educativo y el crecimiento econ&oacute;mico (OECD, 2004, p. 2).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute;s, el elemento m&aacute;s importante de&nbsp;<i>Lifelong Learning for All</i> fue el desarrollo de un marco de pol&iacute;ticas que permitiera la implementaci&oacute;n del ALV. El marco propuesto por la OCDE (1996) considera cinco elementos principales:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El fortalecimiento de los fundamentos del ALV (por ejemplo, las habilidades b&aacute;sicas) a trav&eacute;s de la mejora en el acceso y la calidad en la educaci&oacute;n inicial.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La mejora de las v&iacute;as y transiciones entre el aprendizaje formal y no formal, y el trabajo a lo largo de la vida.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Repensar y clarificar el papel y las responsabilidades de los distintos ministerios y niveles de gobierno, organizaciones comunitarias, empleadores y sindicatos para el desarrollo e implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Crear incentivos para que las personas y las empresas inviertan en el ALV, aumentando las prestaciones y reduciendo sus costos, y facilitando el acceso a la financiaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Desarrollar la capacidad para monitorear el avance en el logro de las metas de ALV y para evaluar el impacto de los instrumentos de pol&iacute;tica.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro logro importante del informe de la OCDE fue el reconocimiento de que el alcance de estos objetivos involucra mucho m&aacute;s que a un ministerio y a las pol&iacute;ticas educativas; es necesario profundizar la cooperaci&oacute;n con otros sectores de los gobiernos nacionales, como las &aacute;reas sociales, de trabajo, econom&iacute;a y comunicaciones para asegurarse de que las pol&iacute;ticas que afectan el ALV sean coherentes y viables financieramente (OECD, 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con McKensie (1998), &eacute;sta fue una diferencia notable respecto a los debates de la educaci&oacute;n recurrente de los a&ntilde;os setenta, que confinaban la provisi&oacute;n de educaci&oacute;n a lo largo de la vida a los c&iacute;rculos educativos. Seg&uacute;n el autor, el informe de 1996 y una posterior conferencia de ministros del Trabajo de Estados miembros de la OCDE (1997) marcaron un hito en la ampliaci&oacute;n del horizonte y alcance de las pol&iacute;ticas de ALV. En esta conferencia, los ministros secundaron el concepto de ALV y aceptaron que &eacute;ste formaba parte de sus agendas y responsabilidades. El documento preparatorio para dicha conferencia sosten&iacute;a que el debate del ALV es relevante para los ministros del Trabajo en tres aspectos: a) la ausencia de oportunidades efectivas de ALV o su falta de acceso contribuyen al desempleo y a los bajos salarios; b) la perspectiva de ALV a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n preventiva y de largo plazo a los programas laborales; y c) las pol&iacute;ticas del mercado de trabajo tienen un papel importante como estrategias de ALV costeables (OECD, 1997, citado en McKensie, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s del Informe de 1996, y a pesar del reconocimiento de su importancia, los an&aacute;lisis hol&iacute;sticos acerca del ALV han sido muchos menos socorridos en el trabajo de la OCDE. Sus trabajos m&aacute;s recientes han abordado las perspectivas de la educaci&oacute;n y el empleo en la provisi&oacute;n de la educaci&oacute;n de adultos, as&iacute; como estudios complementarios sobre las cualificaciones, el financiamiento y el reconocimiento de los aprendizaje no formales e informales, y las tasas de retorno de la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n (Istance, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque algunos actores dentro de la OCDE, como Istance, argumentan que la organizaci&oacute;n no distribuye fondos ni organiza programas en el campo del ALV, y que esto hace que la OCDE tenga "poderes formales muy limitados" (Istance, 2011, p. 88), existen otras voces (Henry, Lingard, Rizvi &amp; Taylor, 2001; Moutsios, 2009; Jallade, 2011) que entienden que el poder de la organizaci&oacute;n se basa en su discurso y su papel de vigilante del desempe&ntilde;o econ&oacute;mico; en su facultad de evaluaci&oacute;n y calificaci&oacute;n de los sistemas y en la atracci&oacute;n de inversi&oacute;n extranjera directa o los efectos burs&aacute;tiles que derivan de estas evaluaciones. </font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>COMISI&Oacute;N EUROPEA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Consejo de Europa propuso, al inicio de la d&eacute;cada de los setenta, un concepto alternativo a la ELV (Faure, 1972, citado en Elfert, 2015) y a la educaci&oacute;n recurrente (OCDE, 1973): la&nbsp;<i>educaci&oacute;n permanente</i>. En realidad, este concepto no era diferente de los planteamientos esbozados por los otros organismos internacionales y compart&iacute;a las mismas caracter&iacute;sticas que sus predecesores, con una limitaci&oacute;n importante: la competencia del Consejo sobre la pol&iacute;tica educativa de la regi&oacute;n estaba severamente limitada por el principio de subsidiariedad del Tratado de Roma de 1957. Este tratado reconoc&iacute;a que la educaci&oacute;n es un asunto enraizado en la cultura y, por tanto, deb&iacute;a ser competencia de los Estados nacionales (Schuetze, 2006). No obstante, al pasar de los a&ntilde;os, la competencia educativa del Consejo ha ido evolucionando. El Acta &Uacute;nica Europea de 1986, que promov&iacute;a la movilidad de trabajadores a lo ancho de la Uni&oacute;n Europea, y en particular el Tratado de Maastricht de 1992, que da nacimiento a la Comisi&oacute;n Europea (CE), modificaron la competencia educativa del Consejo y de la nueva Comisi&oacute;n, que pod&iacute;a ahora emitir directrices sobre la educaci&oacute;n t&eacute;cnica, la educaci&oacute;n de adultos y la educaci&oacute;n superior.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haciendo uso de su reci&eacute;n adquirida competencia, la CE public&oacute; el&nbsp;<i>Libro blanco sobre crecimiento, competitividad y empleo</i>, que planteaba la necesidad de "desarrollar, generalizar y sistematizar el ALV" (Comisi&oacute;n Europea, 1993, p. 120) para dar respuesta al desempleo, a trav&eacute;s del establecimiento de sistemas educativos m&aacute;s flexibles y abiertos, y al desarrollo de la habilidad de los individuos. Ambos factores eran vistos como fundamentales para la adaptaci&oacute;n, tanto para los negocios, para que las personas trabajadoras puedan hacer uso de las innovaciones tecnol&oacute;gicas que &eacute;stos desarrollen o adquieran, como para los individuos, los cuales, en buena medida, tendr&aacute;n que cambiar de trabajo cuatro o cinco veces durante sus vidas. En la l&oacute;gica de la Comisi&oacute;n, los sistemas educativos tienen un papel determinante en este proceso de adaptaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, la Comisi&oacute;n public&oacute; el&nbsp;<i>Libro blanco sobre la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n "Ense&ntilde;ar y aprender, hacia la sociedad cognitiva"</i> (<i>Teaching and Learning towards the Learning Society</i>). Este documento signific&oacute; el primer ejercicio de competencia educativa de la CE y en palabras de Boshier "una cooptaci&oacute;n del ALV desde una perspectiva neoliberal que lo ha convertido en un instrumento para fortalecer la efectividad econ&oacute;mica" (1998, p. 5). La aseveraci&oacute;n de Boshier queda explicada al examinar el&nbsp;<i>Libro blanco</i> que, a pesar de detentar en el t&iacute;tulo el potencial de construcci&oacute;n de sociedades del aprendizaje, presenta un enfoque demasiado acotado del aprendizaje, al reducirlo a las necesidades del mercado laboral y la formaci&oacute;n en habilidades para las y los trabajadores frente a la econom&iacute;a global, el progreso cient&iacute;fico y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (Schuetze, 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los objetivos trazados por el&nbsp;<i>Libro blanco</i> confirmaban esta orientaci&oacute;n, pues todos, menos uno (combatir la exclusi&oacute;n), proponen medidas de respuesta a la econom&iacute;a: la adquisici&oacute;n y el reconocimiento de conocimientos a trav&eacute;s de las TIC; acercar las escuelas y las empresas mediante programas vocacionales; desarrollar competencias ling&uuml;&iacute;sticas en otros idiomas europeos; y tratar la inversi&oacute;n de capital y la inversi&oacute;n en formaci&oacute;n de igual manera (Comisi&oacute;n Europea, 1995).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra cr&iacute;tica al citado libro es que no abordaba la necesidad de una provisi&oacute;n abierta y flexible de educaci&oacute;n y aprendizaje a lo largo de la vida, sino que se enfocaba m&aacute;s en la escolaridad inicial, lo cual parec&iacute;a un desprop&oacute;sito en un documento de pol&iacute;tica que pretende promover el ALV. Aun as&iacute;, y a pesar de las cr&iacute;ticas recibidas, el&nbsp;<i>Libro blanco</i> ha sido crucial para el establecimiento del ALV como una estrategia orientadora para las pol&iacute;ticas europeas y el establecimiento de los primeros programas que las implementaron, los ahora extintos S&oacute;crates y Leonardo da Vinci (Dehmel, 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El&nbsp;<i>Libro blanco</i> sent&oacute; las bases, propuso y prepar&oacute; el lanzamiento, en 1996, del A&ntilde;o Europeo de la Educaci&oacute;n y de la Formaci&oacute;n Permanentes (<i>European Year for Lifelong Learning</i>), con el objetivo de crear conciencia p&uacute;blica acerca de la importancia del ALV (Comisi&oacute;n Europea, 1995). El A&ntilde;o Europeo represent&oacute; el "pistoletazo de salida" para un periodo largo de promoci&oacute;n activa del ALV en la CE (Dehmel, 2006). Adem&aacute;s de la variedad de actividades realizadas a lo largo y ancho de Europa, el Consejo present&oacute; las conclusiones de la iniciativa en un documento de pol&iacute;tica denominado&nbsp;<i>Conclusiones para una estrategia de ALV</i> (Comisi&oacute;n Europea, 1997), que fueron retomadas, el mismo a&ntilde;o, para la formulaci&oacute;n de la Estrategia Europea para el Empleo y tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde y como producto de &eacute;sta, en el Memorando sobre ALV.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Memorando sobre el ALV (Comisi&oacute;n Europea, 2000a) fue una respuesta tanto a la Estrategia de Empleo como al llamado de la CE a identificar estrategias coherentes y medidas pr&aacute;cticas que promovieran el ALV para todas las personas. Presentado en octubre de 2000, el Memorando retoma los principios de la Estrategia de Lisboa para 2010, presentada unos meses antes, y que planteaba al ALV como un elemento esencial para la transici&oacute;n hacia una sociedad y econom&iacute;a basadas en el conocimiento, y como una herramienta para cumplir con el objetivo de la estrategia europea de desarrollo para la pr&oacute;xima d&eacute;cada: "... convertirse en la econom&iacute;a basada en el conocimiento m&aacute;s competitiva y din&aacute;mica del mundo, capaz de crecer econ&oacute;micamente de manera sostenible con m&aacute;s y mejores empleos y con mayor cohesi&oacute;n social" (Comisi&oacute;n Europea, 2000b).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo del Memorando (Comisi&oacute;n Europea, 2000a) era iniciar un debate a nivel europeo, entre los Estados miembros, los pa&iacute;ses candidatos y aquellos del &aacute;rea econ&oacute;mica europea, sobre una estrategia global de ALV. El Memorando part&iacute;a de dos objetivos primordiales del ALV: la promoci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a activa y de habilidades para el trabajo que permitieran a la Uni&oacute;n adaptarse a las demandas de la nueva sociedad basada en el conocimiento y que permitiese una participaci&oacute;n completa en la vida social y econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ello, el Memorando defini&oacute; inicialmente el ALV como "toda actividad de aprendizaje realizada deliberadamente y de forma continua con el objeto de mejorar el conocimiento, las habilidades y la competencia" (Comisi&oacute;n Europea, 2000a, p. 3). Esta definici&oacute;n, que hab&iacute;a sido establecida por la Comisi&oacute;n y los Estados miembros en el contexto de la Estrategia Europea para el Empleo (de ah&iacute; su orientaci&oacute;n hacia la vida productiva), fue adoptada como definici&oacute;n inicial (<i>working definition</i>) (Dehmel, 2006). Un a&ntilde;o &#150;y muchas cr&iacute;ticas&#150; despu&eacute;s, la definici&oacute;n fue enmendada para incluir "toda actividad de aprendizaje realizada a lo largo de la vida con el prop&oacute;sito de mejorar el conocimiento, las habilidades y competencias, desde una perspectiva personal, c&iacute;vica, social y/o relacionada con el empleo" (Vargas, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Teniendo como antecedentes una estrategia de empleo y un plan de desarrollo a diez a&ntilde;os que plantea como objetivo ser la econom&iacute;a m&aacute;s competitiva y din&aacute;mica del mundo, quedaba claro que los objetivos del ALV en la visi&oacute;n europea estaban m&aacute;s cercanos a la promoci&oacute;n de la empleabilidad que a la ciudadan&iacute;a activa. Aunque ambos prop&oacute;sitos son mencionados como importantes en el Memorando, las respuestas a la consulta de la Comisi&oacute;n hicieron ver este desbalance y criticaron que el enfoque principal estuviera puesto sobre la dimensi&oacute;n laboral del ALV. A consecuencia de las respuestas al Memorando, tanto de pa&iacute;ses miembros como de numerosas organizaciones de la sociedad civil, el objetivo dual de promover el empleo y la ciudadan&iacute;a fue corregido y aumentado en la posterior comunicaci&oacute;n&nbsp;<i>Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente</i> (Comisi&oacute;n Europea, 2001), la cual presentaba "cuatro objetivo amplios y que se apoyan mutuamente: el desarrollo personal, la ciudadan&iacute;a activa, la inclusi&oacute;n social y la empleabilidad/adaptabilidad" (Dehmel, 2006, p. 56).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de enmendar los prop&oacute;sitos del ALV, tarea que no era menor, la comunicaci&oacute;n de 2001 representaba un plan de acci&oacute;n para la construcci&oacute;n de pol&iacute;ticas de ALV en el continente, basadas en los principios del Memorando. Para ello, se conceb&iacute;a el intercambio de ideas y buenas pr&aacute;cticas a trav&eacute;s de di&aacute;logos de pol&iacute;tica sostenidos entre las y los responsables de las agendas educativas en los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n. El M&eacute;todo Abierto de Coordinaci&oacute;n (<i>Open Method of Coordination</i>), una estrategia nueva de la CE, se inauguraba como sistema de gobernanza de la educaci&oacute;n en el continente. Este m&eacute;todo de coordinaci&oacute;n ha introducido, al igual que la UNESCO, la OCDE y el BM, una gobernanza basada en metas cuantitativas (objetivos trazados por el Consejo de Europa), indicadores (instrumentos de medici&oacute;n definidos junto con los Estados miembros), y evaluaci&oacute;n comparativa (supervisada por la CE). Esto se puede evidenciar en las metas propuestas en 2002 en el plan de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n ET2010 y en las metas actuales de desarrollo de la CE dentro de la estrategia Europa 2020.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, desde el 2000, la andadura de la CE en el impulso de un ALV que promueve, sobre todo, el empleo y el crecimiento econ&oacute;mico ha sido amplia, veloz y contundente; ha incluido la producci&oacute;n de indicadores de calidad del ALV (2002), directrices para la implementaci&oacute;n de estrategias nacionales de ALV (2002), consejos para invertir de manera eficiente en educaci&oacute;n y formaci&oacute;n (2003), argumentos para la validaci&oacute;n del aprendizaje no formal e informal (2004), una estrategia para la mediaci&oacute;n y orientaci&oacute;n a lo largo de la vida (2004), un marco europeo de calificaciones para el ALV (2006 y 2008), y una serie de competencias clave para el ALV (2006), as&iacute; como una estrategia para mejorar la habilidades para el trabajo (2007) y anticipar y empatar las necesidades del mercado de trabajo y las habilidades (2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este sistema de gobernanza y el papel destacado de la CE en la definici&oacute;n de la agenda educativa, parecer&iacute;a que el Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea, que afirma que "cada Estado miembro es responsable de la organizaci&oacute;n de sus sistemas de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n, as&iacute; como del contenido de los programas docentes" (art&iacute;culo 165), es letra muerta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como afirma Dehmel (2006), el ALV parece ser el eslogan &#150;al parecer muy atractivo&#150; elegido por la Comisi&oacute;n para justificar, resumir, publicitar y popularizar sus valores, ideas y pol&iacute;ticas en el campo de la educaci&oacute;n y el aprendizaje.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las organizaciones supranacionales analizadas han contado, de manera hist&oacute;rica, con definiciones del ALV m&aacute;s o menos cercanas a la equidad o al utilitarismo econ&oacute;mico; sin embargo, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, las agendas de estos organismos empiezan a parecerse entre s&iacute; cada vez m&aacute;s. Algunos autores (Rubenson, 2006; Schuetze, 2006; Istance, 2011) han atribuido esta similitud a lo que han llamado "las dos oleadas del ALV". Estas dos oleadas, supuestamente, corresponden a una primera ola, la de los a&ntilde;os sesenta&#45;setenta, en la cual algunas de las organizaciones internacionales promov&iacute;an valores m&aacute;s cercanos a la igualdad y a la transformaci&oacute;n social e individual basados en una visi&oacute;n humanista de la educaci&oacute;n y el aprendizaje. En la segunda oleada, la correspondiente a la d&eacute;cada de los noventa y la primera del nuevo siglo, las organizaciones internacionales mostraban conceptualizaciones m&aacute;s utilitarias del ALV, asentadas en objetivos econ&oacute;micos, que combinaban nociones neoliberales con otros prop&oacute;sitos m&aacute;s sociales como la cohesi&oacute;n, la ciudadan&iacute;a activa y el desarrollo y la satisfacci&oacute;n personales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La semejanza aparente entre los discursos de las organizaciones internacionales en un periodo u otro supondr&iacute;a que algunas de ellas &#150;como la UNESCO y la Comisi&oacute;n Europea&#150;, que se comprometieron en los a&ntilde;os de la primera oleada con un proyecto humanista que garantizase la igualdad de oportunidades educativas, hayan virado su discurso hacia una visi&oacute;n neoliberal y utilitaria que buscase la adaptaci&oacute;n de las personas y las sociedades a las nuevas condiciones impuestas por la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, en lugar de la transformaci&oacute;n de estas condiciones que suponen exclusi&oacute;n social y la ampliaci&oacute;n de las diferencias sociales. De igual forma, esta similitud entre las cuatro organizaciones implicar&iacute;a que las que desde el principio hab&iacute;an planteado nociones utilitarias, basadas en la teor&iacute;a del capital humano (el BM y la OCDE), comenzaran a incluir preceptos m&aacute;s cercanos a la equidad, la cohesi&oacute;n social y la ciudadan&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, esta diferenciaci&oacute;n por oleadas, aunque resulta potente pues desvela el papel del contexto hist&oacute;rico en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas, y debido a que resalta el car&aacute;cter pol&iacute;tico del ALV y de las organizaciones internacionales que intentan definirlo y promoverlo, presenta algunas limitaciones; entre ellas, la consideraci&oacute;n de que las organizaciones internacionales son "bloques monol&iacute;ticos" (Schuetze, 2006) con una agenda consensuada en cuyo interior no hay diferencias, matices ni grupos que sostienen visiones distintas alrededor de ciertos objetos de pol&iacute;tica. La segunda corresponde a la influencia que algunas organizaciones tienen sobre otras; a la cooperaci&oacute;n, las alianzas y trabajos conjuntos que llevan a cabo y a la direcci&oacute;n bidireccional de la influencia en la agenda del ALV; es decir, que los Estados miembros de las organizaciones internacionales tambi&eacute;n pretenden influenciar los discursos de &eacute;stas. En tercera instancia, por la transferencia y circulaci&oacute;n de personas entre las organizaciones. El caso m&aacute;s paradigm&aacute;tico, aunque no el &uacute;nico, es el de Jaques Delors, quien pas&oacute; de la presidencia de la Comisi&oacute;n Europea (hasta 1995) a la de la Comisi&oacute;n Internacional sobre la Educaci&oacute;n para el Siglo XXI de la UNESCO (1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la aseveraci&oacute;n acerca de las dos oleadas parece comprobarse con un an&aacute;lisis detallado de los documentos de pol&iacute;ticas y directrices de los organismos estudiados, lo que no es tan claro es que los conceptos clave detr&aacute;s de los virajes en la conceptualizaci&oacute;n de ALV &#150;entre otros, los de equidad, igualdad de oportunidades y cohesi&oacute;n social&#150; signifiquen lo mismo en los documentos de una u otra organizaci&oacute;n. En este sentido, una agenda futura de investigaci&oacute;n podr&iacute;a basarse en c&oacute;mo estas nociones son utilizadas en las pol&iacute;ticas de ALV, c&oacute;mo son tomadas de un campo y re&#45;articuladas en otro. Un abordaje de este tipo que muestre c&oacute;mo los procesos de pol&iacute;tica p&uacute;blica involucran la articulaci&oacute;n de una diversidad de valores que parecen estar en competencia, que son contrastantes e incluso contradictorios (Rizvi &amp; Lingard, 2011), llevar&iacute;a a una mejor identificaci&oacute;n de las agendas ulteriores de las organizaciones internacionales y a un mejor estudio de su impacto sobre las pol&iacute;ticas nacionales. Todo esto, desde el reconocimiento de que las pol&iacute;ticas educativas son, por excelencia, pol&iacute;ticas nacionales y que deben ser el reflejo de las circunstancias, tradiciones y culturas (Papadopoulos, 2011) de los pa&iacute;ses o localidades para las cuales han sido construidas, y de que las organizaciones internacionales y sus intentos de gobernanza global minan el poder de decisi&oacute;n de los pa&iacute;ses en lo individual y despojan a los gobiernos locales de su responsabilidad de fijar la agenda educativa y definir la naturaleza y los prop&oacute;sitos de la educaci&oacute;n. </font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Appadurai, A. (1996). <i>Modernity at large: Cultural dimensions of globalisation</i>. Minneapolis, MN: The University of Minnesota Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627293&pid=S1665-109X201500020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beck, U. (2000). <i>What is globalization?</i> Cambridge: Polity Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627295&pid=S1665-109X201500020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Boshier, R. (1998). Edgar Faure after 25 years: Down but not Out. En Holford, J., Jarvis, P. &amp; Griffin, C. (eds.). <i>International Perspectives on Lifelong Learning&nbsp;</i>(pp. 2&#45;20). Oxon &amp; New York: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627297&pid=S1665-109X201500020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Braun, V. &amp; Clarke, V. (2006). Using thematic analysis in psychology.<i> Qualitative Research in Psychology</i>, 3 (2), 77&#45;101.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627299&pid=S1665-109X201500020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comisi&oacute;n Europea (1993). <i>Growth, Competitiveness and Employment. The challenges and way forward into the 21st&nbsp;Century. White Paper</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627301&pid=S1665-109X201500020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1995). <i>Teaching and learning towards the learning society. White Paper</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627303&pid=S1665-109X201500020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1997). <i>Conclusiones para una estrategia de ALV</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627305&pid=S1665-109X201500020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2000a). <i>A Memorandum on Lifelong Learning. Commission Staff Working Paper</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627307&pid=S1665-109X201500020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2000b). <i>Conclusiones de la Presidencia del Consejo de Europa de Lisboa</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627309&pid=S1665-109X201500020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2001). <i>Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente</i>. Bruselas: Comisi&oacute;n de las Comunidades Europeas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627311&pid=S1665-109X201500020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cort, P. (2014). Trailing the Unpredictable Pathways of European Union Lifelong Learning Policy. Methodological Challenges. En Milana, M. &amp; Holford. J. (eds.). <i>Adult Education Policy and the European Union. Theoretical and Methodological Perspectives</i> (pp. 127&#45;140). Rotterdam: Sense Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627313&pid=S1665-109X201500020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dale, R. (1999). Specifying globalisation effects on national policy: Focus on the mechanisms. <i>Journal of Education Policy</i>, 14, (1), 1&#45;17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627315&pid=S1665-109X201500020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dehmel, A. (2006). Making a European area of lifelong learning a reality? Some critical reflections on the European Union's lifelong learning policies.<i> Comparative Education</i>, 42 (1), 49&#45;62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627317&pid=S1665-109X201500020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desjardins, R. &amp; Schuller, T. (2006). Understanding the Social Outcomes of Learning. En&nbsp;<i>Measuring the Effects of Education on Health and Civic Engagement: Proceedings of the Copenhagen Symposium.</i> Par&iacute;s: OECD.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627319&pid=S1665-109X201500020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">EAEA (European Association for the Education of Adults) (2010). <i>The Role of Adult Education in Reducing Poverty</i>. Recuperado de <a href="http://www.eaea.org/doc/pub/Poverty_2010_A4_publication_final.pdf" target="_blank">http://www.eaea.org/doc/pub/Poverty_2010_A4_publication_final.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627321&pid=S1665-109X201500020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elfert, M. (2015). UNESCO, the Faure Report, the Delors Report, and the Political Utopia of Lifelong Learning. <i>European Journal of Education</i>, 50 (1), 88&#45;100.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627322&pid=S1665-109X201500020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fairclough, N. (2000). Discourse, Social Theory, and Social Research: The Discourse of Welfare Reform. <i>Journal of Sociolinguistics,</i> 4 (2), 163&#45;195.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627324&pid=S1665-109X201500020000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2003). <i>Analysing discourse: Textual analysis for social research</i>. London: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627326&pid=S1665-109X201500020000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Feinstein, L., Hammond, C., Woods, L., Preston, J. &amp; Bynner, J. (2003)&nbsp;<i>The Contribution of Adult Learning to Health and Social Capital.</i> London: Centre for Research on the Wider Benefits of Learning.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627328&pid=S1665-109X201500020000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Feinstein, L., Galindo, F. &amp; Vignoles, A. (2004). <i>The Labour Market Impact of Adult Education and Training: A Cohort Analysis</i>. London: School of Economics and Political Science.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627330&pid=S1665-109X201500020000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finnemore, M. (1993). International Organizations as Teachers of Norms: The United Nations Educational, Scientific, and Cultural Organization and Science Policy. <i>International Organization,</i> 47(4), 565&#45;597.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627332&pid=S1665-109X201500020000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hall, S. (1996). The problem of ideology. Marxism without guarantees. En Morley, D. y Chen, K. (eds). <i>Stuart Hall. Critical Dialogues in Cultural Studies</i>. London: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627334&pid=S1665-109X201500020000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Henry, M., Lingard, B., Rizvi, F. &amp; Taylor, S. (2001). <i>The OECD, Globalisation and Education Policy</i>. Oxford: IAU Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627336&pid=S1665-109X201500020000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoskins, B., D'hombres, B. &amp; Campbell, J. (2008). <i>Does formal education have an impact on active citizenship behaviour?</i> Ispra: Centre for the Research of Lifelong Learning.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627338&pid=S1665-109X201500020000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Istance, D. (2011). Education at OECD: recent themes and recommendations. <i>European Journal of Education</i>, 46 (1), 87&#45;100.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627340&pid=S1665-109X201500020000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jakobi, A. (2012). International organizations and policy diffusion: the global norm of lifelong learning. <i>Journal of International Relations and Development,</i> 15, 31&#45;64.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627342&pid=S1665-109X201500020000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jallade, J. (2011). International Approaches to Education: a review of some major cooperative programmes. <i>European Journal of Education,&nbsp;</i>46(1), 7&#45;24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627344&pid=S1665-109X201500020000400027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kallen, D. (1996) Lifelong Learning in Retrospect. <i>European Journal of Vocational Education and Training,</i> 8&#45;9, 16&#45;22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627346&pid=S1665-109X201500020000400028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kallen, D. &amp; Bengtsson, J. (1973). <i>Recurrent Education: A Strategy for Lifelong Learning</i>. Par&iacute;s: CERI&#45;OECD.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627348&pid=S1665-109X201500020000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kramarz, T. &amp; Momani, B. (2013). The owrld Bank as Knowledge bank: Analyzing the Limits of a Legitimate Global Knowledge Actor. <i>Review of Policy Research,</i> 20 (4), 408&#45;431.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627350&pid=S1665-109X201500020000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Laswell, M. (1956). <i>The Decision Process: Seven Categories of Functional Analysis</i>. Maryland: University of Maryland Press</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627352&pid=S1665-109X201500020000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lee, M. (2007). Opening up the ideologies in "Learning: The Treasure Within". <i>KEDI Journal of Education Policy</i>, 4 (2), 17&#45;36.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627353&pid=S1665-109X201500020000400032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lingard, B. &amp; Rawolle, S. (2011). New scalar politics: implications for education policy. <i>Comparative Education</i>, 47 (4), 489&#45;502.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627355&pid=S1665-109X201500020000400033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manninen, J. (2010). <i>Wider Benefits of Learning within Liberal Adult Education System in Finland</i>. Oulu: University of Eastern Finland.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627357&pid=S1665-109X201500020000400034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McKensie, P. (1998). <i>Lifelong learning as a policy response</i>. Centre for the Economics of Education &amp; Training (CEET) Research Conference. Recuperado de <a href="http://works.bepress.com/phil_mckenzie/11" target="_blank">http://works.bepress.com/phil_mckenzie/11</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627359&pid=S1665-109X201500020000400035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medel&#45;A&ntilde;onuevo, C., Ohsako, T. &amp; Mauch, W. (2001). <i>Revisiting Lifelong Learning for the 21st Century</i>. Hamburgo: UNESCO Institute for Education.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627360&pid=S1665-109X201500020000400036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Milana, M. (2014). UNESCO, Adult education and political mobilization. <i>Confero</i>, 2 (1), 73&#45;107.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627362&pid=S1665-109X201500020000400037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mtey, K. &amp; Sulle, A. (2013) The role of education in poverty reduction in Tanzania. <i>Global Advanced Research Journal of Educational Research and Review,</i> 2(1), 6&#45;14.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627364&pid=S1665-109X201500020000400038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moutsios, S. (2009). International organisations and transnational education policy. <i>Compare: A Journal of Comparative and International Education</i>, 39 (4), 469&#45;481.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627366&pid=S1665-109X201500020000400039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Musial, K. (2010). Redefining External Stakeholders in Nordic Higher Education. <i>Tertiary Education and Management</i>, 16(1), 45&#45;60.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627368&pid=S1665-109X201500020000400040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OECD&#45;Organistion for Economic Cooperation and Development (1960). Convention on the Organisation for Economic Co&#45;operation and Development. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627370&pid=S1665-109X201500020000400041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1996). <i>Lifelong Learning for All</i>. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627372&pid=S1665-109X201500020000400042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1997). <i>Lifelong Learning to Maintain Employability</i>. Paper prepared for the Meeting of OECD Labour Ministers, DEELSA/ELSA(97)4REV2 (drafted by G. Wurzburg &amp; P. McKenzie). Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627374&pid=S1665-109X201500020000400043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2004). <i>Lifelong Learning</i>. Policy Brief. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627376&pid=S1665-109X201500020000400044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2007). <i>Lifelong Learning and Human Capital</i>. Policy Brief. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627378&pid=S1665-109X201500020000400045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Papadopoulos, G. (2011). The OECD Approach to Education in Retrospect: 1960&#45;1990. <i>European Journal of Education,</i> 46(1), 86&#45;87.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627380&pid=S1665-109X201500020000400046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Preston, J. &amp; Hammond, C. (2002). The Wider Benefits of Further Education: Practitioner Views. London: Centre for Research on the Wider Benefits of Learning.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627382&pid=S1665-109X201500020000400047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rizvi, F. &amp; Lingard, B. (2010). <i>Globalizing Education Policy</i>. Oxon: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627384&pid=S1665-109X201500020000400048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2011). Social equity and the assamblage of values in Australian higher education. <i>Cambridge Journal of Education</i>, 41 (1), 5&#45;22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627386&pid=S1665-109X201500020000400049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rubenson, K. (2006). Constructing the lifelong learning paradigm: Competing visions from the OECD and UNESCO. En Ehlers, S. (ed).<i> Milestones towards lifelong learning systems&nbsp;</i>(pp. 151&#45;171). Copenhague: Danish University of Education Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627388&pid=S1665-109X201500020000400050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sabates, R. (2008). <i>The Impact of Lifelong Learning on Poverty Reduction</i>. IFLL Public Value Paper 1. London: NIACE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627390&pid=S1665-109X201500020000400051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Satterthwaite, J. (2005). Introduction. En Satterthwaite, J. &amp; Atkinson, E. (eds.). <i>Discourses of Education in the Age of New Imperialism</i> (pp. ix&#45;xvix). London: Trentham Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627392&pid=S1665-109X201500020000400052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schuetze, H. (2006). International Concepts and Agendas of Lifelong Learning. <i>Compare,</i> 36 (3), 289&#45;306.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627394&pid=S1665-109X201500020000400053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schuller, T., Bynner, J. &amp; Feinstein, L. (2004). <i>Capitals and Capabilities</i>. London: Centre for Research on the Wider Benefits of Learning.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627396&pid=S1665-109X201500020000400054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schuller, T. &amp; Watson, D. (2009). <i>Learning through life. Inquiry into the future of lifelong learning</i>. Leicester: National Institute for Adult and Continuing Education.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627398&pid=S1665-109X201500020000400055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNESCO (1972). <i>Aprender a ser. La educaci&oacute;n del futuro</i>. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627400&pid=S1665-109X201500020000400056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1996). <i>La educaci&oacute;n encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisi&oacute;n Internacional sobre la Educaci&oacute;n para el Siglo XXI</i>. Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627402&pid=S1665-109X201500020000400057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Van Dijk, T. (1996). Discourse Power and Access. En Caldas&#45;Coulthard, C. &amp; Coulthard, M. (eds.). <i>Texts and Practices. Readings in Critical Discourse Analysis</i> (pp. 84&#45;104). London: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627404&pid=S1665-109X201500020000400058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vargas, C. (2014). Democratising education policy making or legitimizing discourse? An analysis of the new Lifelong Learning Law in the Basque Country. <i>Encyclopaideia, Journal of Phenomenology in Education,</i> 18 (40), 87&#45;103.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627406&pid=S1665-109X201500020000400059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2013). Discursos e influencias internacionales en las pol&iacute;ticas para el aprendizaje a lo largo de la vida: el caso de la nueva propuesta legislativa para el Pa&iacute;s Vasco. <i>IGURUAK Revista Vasca de Sociolog&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica,</i> 55&#45;56, 1961&#45;1974.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627408&pid=S1665-109X201500020000400060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Verger, A., Novelli, M. &amp; Altinyenken, H. (eds.) (2012). <i>Global Education Policy and International Development: New Agendas, Issues and Policies</i>. London: Continuum.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627410&pid=S1665-109X201500020000400061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">World Bank (2011). <i>Learning for All. Investing in People's Knowledge and Skills to Promote Development. World Bank Group Education Strategy</i>. Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627412&pid=S1665-109X201500020000400062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (2003). <i>Lifelong Learning in the Global Knowledge Economy. Challenges for Developing Countries</i>. Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627414&pid=S1665-109X201500020000400063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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