<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1665-0565</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Espiral (Guadalajara)]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Espiral (Guadalaj.)]]></abbrev-journal-title>
<issn>1665-0565</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1665-05652015000200009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Porque así soy yo. Identidad, violencias y alternativas sociales entre jóvenes pertenecientes a "barrios" o "pandillas" en colonias conflictivas de Zapopan]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González Aguirre]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. Igor Israel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Guadalajara Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades Departamento de Estudios sobre Movimientos Sociales]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Guadalajara Jalisco]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>63</numero>
<fpage>279</fpage>
<lpage>289</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-05652015000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1665-05652015000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1665-05652015000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Porque as&iacute; soy yo. Identidad, violencias y alternativas sociales entre j&oacute;venes pertenecientes a "barrios" o "pandillas" en colonias conflictivas de Zapopan</b></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>J. Igor Israel Gonz&aacute;lez Aguirre*</b></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador del Departamento de Estudios sobre Movimientos Sociales del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.</i> <a href="mailto:jiigonzaleza@gmail.com">jiigonzaleza@gmail.com</a></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico en nuestros d&iacute;as requiere de la implementaci&oacute;n de estrategias cada vez m&aacute;s innovadoras, que hagan de la hechura de las pol&iacute;ticas un asunto verdaderamente p&uacute;blico. Desde esta perspectiva, puede decirse que en el campo de la gobernanza contempor&aacute;nea hay dos pilares fundamentales: 1) una administraci&oacute;n p&uacute;blica abierta y transparente; y 2) un gobierno cada vez m&aacute;s pr&oacute;ximo a la ciudadan&iacute;a. As&iacute;, en la medida en que los procesos de toma de decisiones sean m&aacute;s incluyentes y horizontales, cercanos, la atenci&oacute;n de las necesidades de la poblaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s asertiva. Si este proceso se llevara a cabo en el plano de lo local, se generar&iacute;an condiciones de posibilidad para la puesta en marcha de pol&iacute;ticas caracterizadas por un esp&iacute;ritu emancipatorio. Un requisito para que ocurra lo anterior se encuentra en la articulaci&oacute;n de vasos comunicantes entre las instancias productoras del saber; es decir, entre la Academia, los distintos &oacute;rdenes de gobierno, y la ciudadan&iacute;a. La apuesta por una labor conjunta, que vincule a los diversos actores de la sociedad en la consecuci&oacute;n de objetivos compartidos, es una tarea fundamental de nuestra &eacute;poca. En este sentido, la producci&oacute;n de informaci&oacute;n estrat&eacute;gica, confiable, es un factor clave para la arquitectura de una nueva esfera p&uacute;blica, m&aacute;s deliberativa, cr&iacute;tica y, por ende, m&aacute;s democr&aacute;tica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta perspectiva, el trabajo elaborado por Rogelio Marcial y Miguel Vizcarra (2014) representa un esfuerzo encaminado tanto a la generaci&oacute;n de un diagn&oacute;stico pertinente y veraz en torno a los grupos juveniles denominados como pandillas, en el municipio de Zapopan. &iquest;C&oacute;mo viven? &iquest;A qu&eacute; problemas sociales y econ&oacute;micos se enfrentan? &iquest;Cu&aacute;les son las visiones que tienen con respecto al futuro? &iquest;C&oacute;mo los perciben los vecinos de las colonias que habitan? &iquest;C&oacute;mo son vistos por algunos medios de comunicaci&oacute;n? Estas y otras interrogantes encuentran respuesta en el documento escrito por los autores citados. No obstante, el documento no permanece en el plano anal&iacute;tico; es decir, no s&oacute;lo reflexiona acerca de la realidad observada, tambi&eacute;n busca transformarla. En este sentido, el libro de Marcial y Vizcarra da cuenta del proceso de implementaci&oacute;n de estrategias de intervenci&oacute;n que apuestan por la cultura como un eje central para la producci&oacute;n de mejores condiciones para el desarrollo de las zonas bajo estudio y, desde luego, de la poblaci&oacute;n joven&#45;pandillera que ah&iacute; habita.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; dividido en cuatro cap&iacute;tulos, adem&aacute;s de un pr&oacute;logo escrito por Carles Feixa, uno de los investigadores de juventud m&aacute;s reconocidos en todo el orbe. Adem&aacute;s, el trabajo se acompa&ntilde;a de un DVD que pone de relieve tanto las minucias del proceso investigativo como el desarrollo e implementaci&oacute;n de las estrategias de intervenci&oacute;n resultantes de la fase diagn&oacute;stica.<sup><a href="#notas">1</a></sup> De este modo, el primer cap&iacute;tulo se titula "An&aacute;lisis y contextualizaci&oacute;n de la realidad de las juventudes en pandillas". En este se presenta la naturaleza del trabajo, en tanto estrategia que vincula a la investigaci&oacute;n con procesos de intervenci&oacute;n social. Se parte del reconocimiento de la complejidad de los fen&oacute;menos sociales, sobre todo aquellos que tienen que ver con la seguridad ciudadana. Vale la pena decir en este punto que dicho tema es un elemento que atraviesa a toda la obra. De manera espec&iacute;fica, en este primer cap&iacute;tulo, Marcial y Vizcarra plantean que los delitos derivados de las acciones del crimen organizado no son la &uacute;nica fuente de inseguridad. Los autores aseveran, m&aacute;s bien, que algunas de las principales problem&aacute;ticas en las que se enra&iacute;za lo anterior se vinculan con la existencia de grupos juveniles en zonas urbanas pauperizadas; grupos conocidos como <i>bandas, pandillas,</i> o <i>barrios.</i> En un contexto marcado por una violencia creciente, estos grupos, en ocasiones, llevan a cabo acciones que ponen en riesgo tanto a los habitantes de sus colonias como a ellos mismos. Bajo este marco, Marcial y Vizcarra aseveran que es preciso postular la violencia como un concepto polis&eacute;mico y marcado por la historicidad, por lo que no es posible comprender las expresiones concretas de este fen&oacute;meno (es decir, violencias estructurales, violencias latentes, violencias colaterales) sin una contextualizaci&oacute;n adecuada (es decir, la denominada "guerra contra el crimen organizado", iniciada durante el mandato de Felipe Calder&oacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en estas premisas, Marcial y Vizcarra se enfocan en indagar, desde la propia mirada de los j&oacute;venes involucrados en pandillas, algunas de las tendencias negativas a las que estos hacen frente. Ello con el objeto de dise&ntilde;ar acciones de intervenci&oacute;n social encaminadas a la transformaci&oacute;n de dichos j&oacute;venes en "actores de paz". En &uacute;ltima instancia, los citados autores buscan postular estrategias alternativas de reconstrucci&oacute;n del tejido social en las colonias marginadas bajo estudio. Vale la pena recordar que estas se encuentran en el municipio de Zapopan, y fueron elegidas con base en tres factores principales: por sus altos &iacute;ndices de marginaci&oacute;n, por la presencia de pandillas, y por los problemas de violencia asociados con dichas agrupaciones. En particular, son cuatro las colonias en las que se efectu&oacute; la investigaci&oacute;n&#45;intervenci&oacute;n: 1) Lomas de la Primavera; 2) Mesa de los Ocotes; 3) Santa Ana Tepetitl&aacute;n; y 4) San Juan de Ocot&aacute;n. No est&aacute; de m&aacute;s se&ntilde;alar que en el libro se efect&uacute;a un minucioso an&aacute;lisis de la realidad particular de cada una de estas &aacute;reas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este primer cap&iacute;tulo tambi&eacute;n se esbozan los par&aacute;metros metodol&oacute;gicos que guiaron el proceso investigativo. En principio, se puso en marcha un acercamiento cuantitativo a partir de la revisi&oacute;n de datos estad&iacute;sticos. Enseguida se abord&oacute; un eje cualitativo de corte etnogr&aacute;fico, cimentado en entrevistas con informantes clave y la realizaci&oacute;n de grupos de discusi&oacute;n. De manera espec&iacute;fica, se busc&oacute; documentar la realidad de los j&oacute;venes "pandilleros" que habitan en las colonias mencionadas. Lo anterior sirvi&oacute; para detectar los territorios en los que se localizan las actividades (es decir, delitos y faltas administrativas) de este tipo de grupalidades. A esto se sum&oacute; tanto la identificaci&oacute;n de las organizaciones de la sociedad civil con presencia en las zonas estudiadas, como los factores de frustraci&oacute;n, estr&eacute;s, y exclusi&oacute;n, los cuales est&aacute;n asociados con la detonaci&oacute;n de conflictos violentos. Finalmente, se tom&oacute; en consideraci&oacute;n la ausencia de espacios recreativos y culturales dirigidos a la poblaci&oacute;n joven, as&iacute; como aspectos tales como la violencia en distintos espacios de socializaci&oacute;n, la estigmatizaci&oacute;n a la que hacen frente los j&oacute;venes pandilleros, y las experiencias de resiliencia experimentadas por actores socialmente reconocidos en las zonas bajo estudio, entre otros factores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el primer cap&iacute;tulo expone algunos datos que sirvieron de base para la elaboraci&oacute;n de las estrategias de intervenci&oacute;n a implementar. Entre los m&aacute;s destacables se tiene que hay un total de 16 522 hogares, cada uno de estos habitado, en promedio, por 4.4 personas. Es notable un alto porcentaje de poblaci&oacute;n que ha migrado de otras entidades: dos de cada diez habitantes se encuentran en esta situaci&oacute;n. Es destacable que en las cuatro colonias investigadas hay carencias importantes en materia de servicios p&uacute;blicos (es decir, pavimentaci&oacute;n, electricidad, drenaje, etc.). Con respecto a la poblaci&oacute;n ocupada puede decirse que en el 2010, laboraba s&oacute;lo el 34.3% de los habitantes de las colonias estudiadas (45% de estos en el sector secundario y 40% en el sector servicios; el resto se dedicaba a actividades vinculadas con el sector primario). A manera de contraste se tiene que cerca del 40% de los habitantes no cuenta con acceso a servicios de salud. Marcial y Vizcarra ponen de relieve que uno de los aspectos compartidos por las cuatro colonias tiene que ver con el marcado incremento de la deserci&oacute;n escolar, sobre todo en los niveles educativos posteriores a la secundaria. Como se observa, las zonas bajo estudio comparten situaciones de alta marginaci&oacute;n, vulnerabilidad y conflictividad. Es por ello que en un contexto como el descrito resulta m&aacute;s que pertinente el esfuerzo realizado por los investigadores mencionados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo, titulado "Discursos sobre el 'pandillerismo': la mirada social sobre el fen&oacute;meno juvenil", se efect&uacute;a una revisi&oacute;n cr&iacute;tica de los modos en que la sociedad percibe el fen&oacute;meno analizado. De manera particular, en este cap&iacute;tulo se abordan las perspectivas tanto de los medios de comunicaci&oacute;n como de los vecinos de las colonias bajo an&aacute;lisis. As&iacute;, con respecto al primero de tales actores, es decir, los medios de comunicaci&oacute;n, se tiene que estos consideran como causas del pandillerismo a factores tales como la ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, la debilidad institucional para el combate a la violencia, la falta de espacios recreativos, el crecimiento urbano mal planeado, la desintegraci&oacute;n familiar, la pobreza y la marginalidad. En este sentido, se observa que en los medios circula un discurso que postula a lo endeble de la arquitectura institucional como el n&uacute;cleo alrededor del que surgen agrupaciones como las pandillas. De igual forma, de acuerdo con Marcial y Vizcarra, puede decirse que de entre las pr&aacute;cticas que llevan a cabo estas grupalidades, los medios de comunicaci&oacute;n tienden a destacar dos: las de naturaleza delictiva (sobre todo homicidios, robos, ri&ntilde;as y consumo y posesi&oacute;n de sustancias ilegales), y aquellas de car&aacute;cter identitario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, &iquest;cu&aacute;les son algunos de los discursos articulados por los vecinos de las colonias analizadas? En principio, Marcial y Vizcarra se&ntilde;alan, en el segundo cap&iacute;tulo de su libro, que los habitantes de las zonas bajo estudio atribuyen la presencia de estos grupos a las condiciones de violencia y marginalidad que prevalecen en sus espacios cotidianos. Asimismo, el discurso de los habitantes de las zonas analizadas postula que los integrantes de las pandillas son cada vez m&aacute;s j&oacute;venes. Se percibe que aun cuando algunos de los j&oacute;venes integrantes de pandillas trabajan, muchos se dedican a delinquir (es decir, a robar). Lo anterior es atribuido a las condiciones precarias en las que se vive. En este sentido, del an&aacute;lisis realizado por Marcial y Vizcarra se desprende que por lo menos entre los vecinos se percibe la existencia de una especie de proceso de aprendizaje negativo, en el que el contexto configura a los sujetos "pandilleros". En este punto vale la pena destacar, junto con los mencionados autores, que hay un incremento de la participaci&oacute;n de las mujeres en tanto integrantes de las pandillas; es decir, estas emulan cada vez m&aacute;s a sus pares masculinos. Ello en lo que refiere tanto a las actividades "callejeras" como a la construcci&oacute;n de identidades vinculadas con los "grupos de esquina".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunado a lo anterior, Marcial y Vizcarra tambi&eacute;n descubrieron que los vecinos documentan la existencia del denominado pago de "derecho de piso". Esto es, una cuota mediante la que los pandilleros les permiten a los vecinos (y a figuras de autoridad, tales como los profesores de las escuelas de la zona) transitar y trabajar ah&iacute; sin ser molestados. En fin, el cap&iacute;tulo segundo ofrece tanto una mirada panor&aacute;mica, de conjunto, con respecto a algunos factores compartidos por las cuatro colonias bajo estudio, como un abordaje acerca de las especificidades presentes en cada una de estas &aacute;reas. Con ello se pone de relieve que el escenario sobre el que Marcial y Vizcarra buscaron intervenir a partir de sus hallazgos se torna altamente complejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo, titulado "El trabajo con los 'barrios' zapopanos", muestra algunos de los mecanismos implementados para la detecci&oacute;n tanto de informantes clave que enriquecieran el estudio, como de j&oacute;venes pertenecientes a pandillas capaces de convertirse en "actores de paz". De manera espec&iacute;fica, una de las estrategias puestas en marcha por Marcial y Vizcarra consisti&oacute; en la realizaci&oacute;n de eventos de esparcimiento, particularmente con actividades vinculadas con la m&uacute;sica rap (concurso) y la exposici&oacute;n de perros de la raza conocida como <i>pitbull.</i> Lo que se buscaba en &uacute;ltima instancia con esta estrategia era demostrar la posibilidad de asistir a una experiencia libre de violencia, en donde estuvieran pandillas de varios sectores de las colonias analizadas, algunas de ellas con conflictos fuertes entre s&iacute;. El objetivo central de estas "puestas en escena" consist&iacute;a en localizar a j&oacute;venes talentosos que pudieran, eventualmente, contribuir a la generaci&oacute;n de productos culturales que tendieran a disminuir las pr&aacute;cticas de riesgo y que postularan alternativas para disminuir la violencia entre grupos rivales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marcial y Vizcarra aclaran que todo este proceso, desde la convocatoria a los eventos de esparcimiento hasta la participaci&oacute;n de los integrantes de pandillas en las diversas actividades propuestas en la estrategia de intervenci&oacute;n, fue registrado tanto en fotograf&iacute;a como en video (v&eacute;ase el DVD que acompa&ntilde;a al libro). De hecho, el material fue suficiente para producir dos documentales (largometrajes). El primero de estos muestra las actividades realizadas por el equipo de investigaci&oacute;n conformado por los citados autores. Vale la pena mencionar que este es utilizado como parte del material que sirve de capacitaci&oacute;n para el personal del &aacute;rea de Prevenci&oacute;n del Delito, en Zapopan. El segundo de los largometrajes, titulado <i>Donde moran los sue&ntilde;os,</i> presenta los distintos puntos de vista con respecto al fen&oacute;meno investigado. De manera espec&iacute;fica, en este se presentan las miradas de los j&oacute;venes, de los vecinos, y tambi&eacute;n de las autoridades zapopanas. Tambi&eacute;n, en este segundo producto audiovisual, se registran algunos aspectos cruciales de la vida cotidiana de quienes resultaron ganadores de los concursos de rap. Sobra decir que este material ha sido exhibido con &eacute;xito en diversos foros.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo anterior sirvi&oacute;, adem&aacute;s, de insumo para la estructuraci&oacute;n de una campa&ntilde;a encaminada a la disminuci&oacute;n de la violencia en el municipio. Esto adquiere una importancia vital puesto que est&aacute; articulado alrededor de &#45;tal como lo plantean Marcial y Vizcarra (2014)&#45; la propia cosmovisi&oacute;n de los j&oacute;venes, quienes "lanzan ese mensaje en contra de la violencia" (p. 96). En fin, no est&aacute; de m&aacute;s se&ntilde;alar que este cap&iacute;tulo ofrece una s&oacute;lida gu&iacute;a para el acercamiento a este tipo de grupalidades. Ello no solo en t&eacute;rminos de metodolog&iacute;as y de diagn&oacute;sticos, sino de procesos de intervenci&oacute;n social replicables en realidades con caracter&iacute;sticas similares. Lo anterior con base en el abordaje de las miradas, la vida y las vicisitudes a las que se enfrenta este sector poblacional constituido en su mayor&iacute;a por j&oacute;venes. Se detalla, de manera espec&iacute;fica, el conjunto de testimonios recabados; se hace una descripci&oacute;n del perfil sociodemogr&aacute;fico de la poblaci&oacute;n bajo estudio, de las experiencias y las relaciones que sostienen los integrantes de estos grupos con la esfera institucional, del modo en que distribuyen su tiempo; las actividades que realizan cuando est&aacute;n junto con la pandilla; las sustancias il&iacute;citas que consumen; los referentes identitarios que suscriben (es decir, la m&uacute;sica rap); sus experiencias en un entorno marcado por la violencia. En fin, el trabajo realizado en este cap&iacute;tulo por Marcial y Vizcarra constituye, sin duda, uno de los grandes aportes de esta obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el cuarto cap&iacute;tulo se titula "Identidad y violencias sociales". En este, Marcial y Vizcarra postulan que para entender el contexto de algunas pr&aacute;cticas sancionadas socialmente como violentas se precisa comprender el incremento de la violencia que atraviesa al pa&iacute;s en general. Los autores mencionan como un factor significativo de lo anterior la denominada "guerra contra el crimen organizado", iniciada durante el mandato del entonces presidente Felipe Calder&oacute;n. Para documentar este tema, enumeran algunos rasgos que demuestran que la violencia en el pa&iacute;s tiene en los j&oacute;venes tanto a las v&iacute;ctimas como a los victimarios: la tasa de homicidios se ha incrementado m&aacute;s del triple. A&uacute;n cuando este flagelo afecta m&aacute;s a los hombres, Marcial y Vizcarra encuentran que el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas femeninas va en aumento. Como quiera que sea, los mencionados autores plantean que ello se debe, en buena medida, al modelo econ&oacute;mico prevaleciente en el pa&iacute;s, el cual ha tenido como consecuencia la ruptura del tejido social. Lo anterior genera escenarios marcados por la incertidumbre, en los que la solidaridad se erosiona, y los esquemas de inserci&oacute;n social tiende a interrumpirse:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">el tr&aacute;nsito por la instituci&oacute;n escolar ya no le garantiza a la juventud la consecuci&oacute;n de un salario digno que permita emanciparse y formar un nuevo n&uacute;cleo familiar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, Marcial y Vizcarra plantean que con respecto a las pandillas que habitan el municipio de Zapopan es posible observar algunas tendencias que prevalecen hasta nuestros d&iacute;as. As&iacute;, en principio, los citados autores argumentan que la principal causa para incorporarse a estas agrupaciones tiene que ver con que estar fuera de estas constituye un riesgo para la integridad f&iacute;sica. En este mismo sentido, se observa que las formas violentas que adquieren los modos de expresi&oacute;n de estos grupos est&aacute;n asociadas con la disputa por el territorio. Es precisamente este uno de los aspectos que permanece: la construcci&oacute;n de una violencia simb&oacute;lica, nucleada alrededor de la competencia por ver qui&eacute;n es el mejor, el m&aacute;s duro, el m&aacute;s "mach&iacute;n". No obstante, de manera reciente, se ha observado un desplazamiento de la violencia simb&oacute;lica hacia planos m&aacute;s reales, en donde la fuerza no s&oacute;lo se representa, sino que se demuestra en enfrentamientos f&iacute;sicos que involucran desde los pu&ntilde;os hasta armas blancas y armas de fuego. En este contexto, Marcial y Vizcarra encuentran que hay un proceso de erosionamiento institucional. As&iacute;, instancias como la escuela han perdido la importancia que sol&iacute;an tener en tanto espacios cruciales para la socializaci&oacute;n. En este mismo sentido, la ciudad tampoco constituye un referente para este proceso. Incluso, entre los j&oacute;venes adscritos a pandillas, hay ocasiones en que el propio barrio es percibido como inseguro. Hay en todo lo anterior una evidente falta de sentido percibida por este sector poblacional. Tal como lo se&ntilde;alan los mencionados autores, existe la sensaci&oacute;n de que no hay un proyecto a futuro; ni una realidad positiva en el presente. Frente a ello, el posicionamiento por el que opta buena parte de los j&oacute;venes pandilleros se sit&uacute;a en la necesidad de vivir con alta intensidad su juventud. Ello, desde luego, est&aacute; asociado con la puesta en marcha de pr&aacute;cticas de riesgo y con los incrementos de la violencia. Se genera as&iacute; una especie de espiral descendente, de desencantos, cuyo desmontaje requiere de la implementaci&oacute;n de estrategias innovadoras que, por un lado, produzcan informaci&oacute;n pertinente y, por otro, la utilicen para transformar positivamente la realidad. A lo largo del texto escrito por Marcial y Vizcarra queda claro que esa es la apuesta que se hace.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, hasta aqu&iacute; se describi&oacute; de manera breve el contenido de los cuatro cap&iacute;tulos que le dan cuerpo al documento producido por Marcial y Vizcarra. En la parte &uacute;ltima del texto, la dedicada a las conclusiones, los mencionados autores plantean la necesidad de tener una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda tanto de la violencia en general, como de las expresiones particulares que esta adopta cuando se aborda desde las miradas de las juventudes involucradas en pandillas. Lo anterior tiene como objetivo la postulaci&oacute;n de una apuesta que se despliega tanto en el plano &eacute;tico como el est&eacute;tico. Se plantea, espec&iacute;ficamente, a la cultura como una posible v&iacute;a para la reconstrucci&oacute;n del tejido social. Esto es as&iacute; porque, tal como lo argumentan los mencionados autores, buena parte de lo que ocurre con las juventudes contempor&aacute;neas tiene que ver con la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y naturalizaci&oacute;n de construcciones discursivas que estigmatizan a ciertos sectores de la juventud (las pandillas, por ejemplo). En este sentido, la estrategia central sobre la que Marcial y Vizcarra desarrollan sus argumentos, plantea que es preciso posicionar otro discurso. Este, proveniente del &aacute;mbito acad&eacute;mico, deber&iacute;a anteponerse a discursos falaces, tendenciosos. No cabe duda que, quiz&aacute; como un resultado inesperado, la obra producida por Marcial y Vizcarra constituir&aacute;, sin duda, una especie de prueba de &aacute;cido que permitir&aacute; tomar el pulso al gobierno municipal zapopano, el cual, dicho sea de paso, recientemente ha tenido diversos dislates en lo que refiere a la supuesta atenci&oacute;n que le brinda a sus juventudes.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rogelio Marcial V&aacute;zquez y Miguel Vizcarra D&aacute;vila (2014). <i>Porque as&iacute; soy yo. Identidad, violencias y alternativas sociales entre j&oacute;venes pertenecientes a "barrios" o "pandillas" en colonias conflictivas de Zapopan.</i> M&eacute;xico: SEGOB/Gobierno Municipal de Zapopan/El Colegio de Jalisco/CONFIN/Sistema Nacional de Seguridad P&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Vale la pena dar cuenta del contenido del DVD, puesto que &eacute;ste tiene una importancia crucial en t&eacute;rminos del proceso de investigaci&oacute;n e intervenci&oacute;n desarrollado por Marcial y Vizcarra. El disco cuenta en principio con una copia digital del libro aqu&iacute; rese&ntilde;ado. Aunado a ello, recopila varios manuales y videos informativos que sirven como insumos para la implementaci&oacute;n de estrategias de intervenci&oacute;n similares a la desarrollada por los citados autores. Adem&aacute;s, el DVD re&uacute;ne algunas producciones musicales y gr&aacute;ficas elaboradas por los sujetos que participaron en el estudio. Finalmente, es destacable el documental titulado <i>Donde moran los sue&ntilde;os,</i> de Jon&aacute;s Gonz&aacute;lez&#45;Illoldi, en el que se retrata la vida de los integrantes de pandillas y las situaciones a las que estos enfrentan en los espacios en los que se desenvuelven.</font></p>      ]]></body>
</article>
