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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&iquest;Son muchos o pocos veinte a&ntilde;os?<a href="#notas">*</a></b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ren&eacute;e de la Torre**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2">** <i>Investigador de ciesas&#45;Occidente</i>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son muchos para quien lee con atenci&oacute;n la introducci&oacute;n del <i>Doc</i> donde nos narra la historia del doctorado. Son pocos cuando uno lee el listado de m&aacute;s de cien doctores egresados y la variedad y riqueza de los aportes de sus trabajos de tesis. Son pocos cuando uno escudri&ntilde;a los recuerdos, y parece como si el se&ntilde;or Alzhaimer todav&iacute;a no nos visitara, y vemos de corridito caras, escenas, recuerdos y an&eacute;cdotas. Son muchos cuando comparamos el inicio con el momento actual del doctorado. Son pocos cuando sopesas la permanencia de los afectos. Son muchos cuando recordamos las teclas y las funciones del <i>Word Perfect.</i> Son pocos cuando reabrimos la actual PC y recibimos un correo electr&oacute;nico con una invitaci&oacute;n a la celebraci&oacute;n del doctorado. Son muchos cuando hacemos conciencia de los que estuvieron y ya no est&aacute;n con nosotros (como Carmen Casta&ntilde;eda y Roberto Miranda). Son pocos cuando vemos a nuestros maestros, y pensamos &iexcl;no ha cambiado nada! Son muchos cuando uno cae en la cuenta que ingres&oacute; como estudiante y despu&eacute;s se convirti&oacute; en maestro. Son pocos cuando nos vemos aqu&iacute; reunidos, festejando esta celebraci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, veinte a&ntilde;os son m&aacute;s que suficientes para que m&aacute;s de cien voces hubi&eacute;ramos aceptado la invitaci&oacute;n del <i>Doc</i> &#151;sin amenaza de por medio&#151; a responder la pregunta con la que nos tortur&oacute; el mismo d&iacute;a en que cada uno de nosotros (los estudiantes) tuvimos que defender la tesis y responderle al <i>Doc:</i> &iquest;cu&aacute;l es tu principal aporte? Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os, todos tenemos la oportunidad de reflexionar sobre el aporte, sobre la contribuci&oacute;n del esfuerzo, sobre la manera en que nos forj&oacute; en nuestra carrera acad&eacute;mica una pregunta inicial, cien datos, varias hojas de libretas de fichas, treinta casettes con historias de vida, cuatro cuadernos de campo, y un disco duro de la PC. Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os, muchos de los exalumnos tambi&eacute;n formulamos la pregunta &iquest;qu&eacute; nos aport&oacute; el doctorado? Y sin duda, quien tenga en sus manos este libro&#45;folleto podr&aacute; responderse algo m&aacute;s significativo a&uacute;n: &iquest;Cu&aacute;l es el aporte de doctorado al campo de las ciencias sociales en M&eacute;xico? Y m&aacute;s a&uacute;n, &iquest;cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n en conjunto de las ciencias sociales a la sociedad? &iquest;Para qu&eacute; pueden ser &uacute;tiles las tesis? &#151;pregunta que me ha atormentado aun m&aacute;s que la de los aportes&#151;, &iquest;qu&eacute; nos ayudan a explicar y comprender?, &iquest;realmente podr&iacute;an ayudarnos a vivir mejor? Yo, despu&eacute;s de leer lo que cada quien ponder&oacute; como su principal aporte, empec&eacute; a pensar en lo sano y ben&eacute;fico que ser&iacute;a que los pol&iacute;ticos leyeran este libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, las 22 tesis sobre historia social y cultural ser&iacute;an un buen ant&iacute;doto para reconocer las diversidad de tramas, actores y acciones que han contribuido a hacer patria, a mantener las memorias de los pueblos, a inventar instituciones, a mantener poderes y a resistir a ellos, a padecer calamidades y a seguir adelante, a ver no s&oacute;lo distintas etapas de la historia, sino tambi&eacute;n a desentra&ntilde;ar las historias no oficiales que atienden desde las formas de ritualidad, prestigio y poder del precl&aacute;sico tard&iacute;o en el occidente de M&eacute;xico, pasando por el papel de los cabildos en la colonia y el papel de las audiencias durante virreinato, y la organizaci&oacute;n de las haciendas y de las grandes fortunas familiares en el porfiriato, la reforma y el arribo de los protestantes, e incluso documentar la manera en que las leyes borb&oacute;nicas regularon la familia, el matrimonio y la sexualidad de Guadalajara, hasta la revoluci&oacute;n, pero revisitada con un sentido cr&iacute;tico para ver como contribuy&oacute; a crear las nueva &eacute;lites pol&iacute;ticas de los caudillos Calles y Obreg&oacute;n, y el levantamiento de los cristero en las faldas del volc&aacute;n de Colima.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La antropolog&iacute;a nos muestra su amplitud de temas y discusiones y nos ayuda a pensar sobre el papel que ha tenido y sigue teniendo la estrategia de producci&oacute;n cultural en el mantenimiento de diversidades identitarias y &eacute;tnicas en la sociedad mexicana y Am&eacute;rica Latina. Desde las aportaciones de los novelistas decimon&oacute;nicos, cuyas narrativas contribuyeron, seg&uacute;n Pepe Lameiras, a generar orden y unidad en un pa&iacute;s "enconado y ca&oacute;tico". Hablar de los grupos &eacute;tnicos no s&oacute;lo es describirlos, sino tambi&eacute;n contribuir a su inclusi&oacute;n y, como dir&iacute;a Manuela Camus, a hacerlos visibles cuando la ciudad se apremia por invisibilizarlos. De esta manera, la antropolog&iacute;a rescata que los chinos son tambi&eacute;n guatemaltecos. Que los otom&iacute;es est&aacute;n presentes en Guadalajara, y que los nahuas y tenek persisten en la ciudad de San Luis Potos&iacute;, silenciosos, pero viviendo su etnicidad en la cotidianidad. Dicha etnicidad se ha logrado mantener gracias a la m&uacute;sica, como es el caso de los wixaritari que se apropian del territorio mediante su m&uacute;sica, o la perseverancia de las fiestas religiosas en Tuxpan, Jalisco. Tambi&eacute;n se documentan movilizaciones &eacute;tnicas en Ecuador, o confederaciones mapuches en Chile y Argentina. Pero la diversidad no s&oacute;lo est&aacute; presente en las demarcaciones &eacute;tnicas, sino tambi&eacute;n en la construcci&oacute;n de nuevos territorios urbanos y de sus pobladores, en la manera en que se incluyen y diferencias los extranjeros (por ejemplo, en la poblaci&oacute;n de Todos Santos), en incluso en las nuevas matrices de identificaci&oacute;n que proveen el cine, las identidades juveniles que abarcan desde los grupos parroquiales, las demarcaciones barriales hasta las pandilla organizadas de <i>maras</i> centroamericanas). El g&eacute;nero tambi&eacute;n contribuye a demarcar identidades (como es el caso de los Altos de Jalisco) pero tambi&eacute;n a enmarcar ejercicios de poder (como lo demuestra el caso de la masculinidad y la violencia en los hogares). Todos estos temas est&aacute;n en la agenda de los debates contempor&aacute;neos y las &oacute;pticas de las tesis aportan un marco comprensivo para subvertir las tendencias a la discriminaci&oacute;n y las violencias generadas por la incomprensi&oacute;n y la exclusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro tema sensible a la antropolog&iacute;a social, es el que atiende los procesos socioecon&oacute;micos, temas que tocan desde las ferias regionales hasta los mercados de abasto. Los que venden y los horticultores que producen alimentos b&aacute;sicos. Las nuevas tendencias productivas, como son las maquilas de ropa hasta la industria de los videojuegos. Las maneras de negociar la riqueza y de enfrentar la pobreza. Las jefas de hogares m&aacute;s paup&eacute;rrimas y sus estrategias para sobrevivir, as&iacute; como las nuevas empresarias de clase media y sus capacidades para negociar. El hogar como lugar de producci&oacute;n y consumo, y la f&aacute;brica como lugar de trabajo pero tambi&eacute;n de ocio. Las obreras y los sindicatos. E incluso la manera en que desde lo popular se reinventan los accesos al dinero, los microfinanciamientos y la microestrategias de ahorro. La antropolog&iacute;a deja en claro que la econom&iacute;a no es una cuesti&oacute;n macro ni global, sino cotidiana y muy local, incluso dom&eacute;stica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La antropolog&iacute;a social tambi&eacute;n mira a los procesos antropol&oacute;gicos y es capaz de desdoblarse para ver procesos y efectos de salida y de retorno. Las necesidades para salir en b&uacute;squeda de oportunidades, y las nostalgias para regresar a su hogar original. La ciudad, o mejor dicho la cultura urbana, tambi&eacute;n ha sido una contribuci&oacute;n relevante de la antropolog&iacute;a, la cual nos descubre las novedosas maneras de construir territorio, los efectos de la movilidad, pero tambi&eacute;n las estrategias para reanclar las identidades al espacio urbano. Un tema predilecto entre los antrop&oacute;logos y soci&oacute;logos ha sido la movilizaci&oacute;n vecinal para negociar el espacio y la identidad, pero tambi&eacute;n como hace tiempo lo constat&oacute; Reguillo, ya no s&oacute;lo hubo que pensar la ciudad como contexto y objeto de organizaci&oacute;n social, sino construida por el habitar, practicar, transitar, pero tambi&eacute;n por el acto de narrar. Otra inquietud de la antropolog&iacute;a es la pol&iacute;tica, que va desde las pr&aacute;cticas electorales, el campo judicial, hasta la democracia participativa y los movimientos sociales. La antropolog&iacute;a, a diferencia de las ciencias pol&iacute;ticas, mira los procesos con microscopio y con profundidad cotidiana. Otra tem&aacute;tica emergente es la de la recomposici&oacute;n del campo religioso provocada por la diversificaci&oacute;n de las religiones, tendencia que se ha acentuado en Am&eacute;rica Latina, no s&oacute;lo en las disidencias de los evang&eacute;licos, sino tambi&eacute;n al interior de la instituci&oacute;n cat&oacute;lica. A pesar de la diversificaci&oacute;n existen estrategias para revertir las tendencias a la secularizaci&oacute;n, como lo muestran las monograf&iacute;as de Zamora, Guadalajara y Hermosillo, Sonora. Otro campo que transversaliza la antropolog&iacute;a es el de la medicina, en donde rescatan los intercambios de los reg&iacute;menes del saber entre profesionales y pacientes, y como lo menciona Ana Isabel Gayt&aacute;n, la principal lecci&oacute;n es que se entienda que los hospitales y los doctores "tratan con persona y no con enfermedades". Tambi&eacute;n la antropolog&iacute;a tiene aportes para el cuidado y las pol&iacute;ticas ecol&oacute;gicas, pues las tesis se&ntilde;alan que no bastan las pol&iacute;ticas ambientales sino existe una cultura ambiental de la sociedad, que incluya a empresarios, funcionarios y ciudadanos. El <i>Doc</i> tambi&eacute;n nos muestra otros temas emergentes como son la antropolog&iacute;a de la ciencia, la cognitiva y la ling&uuml;&iacute;stica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, el campo de la antropolog&iacute;a es tan vasto como lo es la relevancia de la cultura en el mundo en que vivimos. Su aportes no permiten ver, que "no s&oacute;lo de pan vive el hombre" sino tambi&eacute;n de significados y sentidos que provocan acciones y que permiten la negociaci&oacute;n, el entendimiento mutuo, la suma de acciones hacia un mismo fin, la confianza, y el tan urgente lenguaje com&uacute;n para reconocernos en nuestras diferencias culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Veinte a&ntilde;os del doctorado en Ciencias Sociales del CIESAS&#45;Occidente (m&aacute;s de cien voces)</i>. Guadalajara: CIESAS, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3331352&pid=S1665-0565201200020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Rese&ntilde;a le&iacute;da en la presentaci&oacute;n del libro, en el marco del XX aniversario del doctorado en Ciencias Sociales de CIESAS&#45;Occidente, celebrado en las instalaciones del CIESAS, Guadalajara, 24 de agosto de 2011.</font></p>      ]]></body><back>
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