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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Impunidad, anomia y cultura de la muerte: Los linchamientos en Venezuela]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Sociedad</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Impunidad, anomia y cultura de la muerte. Los linchamientos en Venezuela<sup><a href="#notas">1</a></sup></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alexis Romero Salazar* y Raima Rujano Roque*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <i>* Instituto de Criminolog&iacute;a, Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela.</i> <a href="mailto:romeros@cantv.net" target="_blank">romeros@cantv.net</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 16 de abril de 2006     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 06 de noviembre 2006</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen </b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Venezuela se vive una violencia que debe ser explicada en el marco de las condiciones en que se produce: en t&eacute;rminos de los actores que participan, del contexto normativo, de las interacciones sociales y del funcionamiento de las instituciones. En su din&aacute;mica, por un lado aparece un individuo cuya relaci&oacute;n con las dem&aacute;s personas est&aacute; basada en la violencia y que aprovecha la ineficiencia del aparato policial y del sistema penal. Por otro lado, aparecen las v&iacute;ctimas que sufren por la impunidad y se arman, contratan vigilantes, organizan "patrullas vecinales" o toman justicia por su propia mano. Estas acciones, que se generalizan constantemente, resultan tan indeseables como la violencia delictiva y parecieran derivarse de una percepci&oacute;n deformada en la cual el riesgo imaginado es mayor que el real.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> normas, cultura, violencia, impunidad, v&iacute;ctimas.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La incapacidad de la polic&iacute;a para atender las denuncias, procesar y capturar a los delincuentes, y la ineficiencia del sistema judicial, en t&eacute;rminos de la lentitud y de la negligencia para la imposici&oacute;n de las penas, se convirtieron en problemas cr&oacute;nicos para la sociedad venezolana.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta cuesti&oacute;n que, en una primera lectura aparece apenas como una muestra de la gran precariedad institucional, tiene profundas repercusiones en un comportamiento social orientado por la idea de la impunidad: "los delincuentes aprenden que pueden ejecutar sus acciones, pues dif&iacute;cilmente ser&aacute;n castigados y la poblaci&oacute;n se convence de que ello es totalmente cierto" (Romero Salazar et al., 2001: 29). As&iacute;, el miedo a la violencia se generaliza, impactando diferencialmente la cotidianidad de los individuos seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas y socioculturales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La violencia y la inseguridad tienen un alto componente subjetivo, tanto por las dificultades para realizar juicios informales y racionales en esta &aacute;rea, como por la notable carga sentimental que conllevan y lo compulsivo de las acciones en respuestas. As&iacute;, no sabemos de manera cient&iacute;fica cu&aacute;l es y c&oacute;mo var&iacute;a el componente subjetivo de la violencia y c&oacute;mo se relaciona este componente con las situaciones reales de peligrosidad y acceso o previsi&oacute;n de seguridad personal de actores sociales con recursos desiguales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos, entonces, en presencia de un nuevo problema: necesariamente la impunidad fomenta conductas indeseables; porque habr&iacute;a que preguntarse por lo que hacen las v&iacute;ctimas frente a las agresiones y ante la ausencia de la protecci&oacute;n que debe garantizar el Estado y si sus respuestas, tambi&eacute;n violentas, que cada d&iacute;a se generalizan, tienen alguna "justificaci&oacute;n" por la percepci&oacute;n de indefensi&oacute;n. Perfectamente puede tratarse de una visi&oacute;n deformada de la realidad donde el riesgo que se percibe es mayor que la amenaza real. Habr&iacute;a que interrogarse adem&aacute;s en torno a si las acciones de la poblaci&oacute;n ayudan a prevenir y a evitar la violencia o si m&aacute;s bien ayudan a profundizarla y a deteriorar a&uacute;n m&aacute;s la convivencia social. O, de otra manera, ser&aacute; peor el remedio que la enfermedad. Porque la poblaci&oacute;n se arma, contrata vigilantes privados sin ning&uacute;n control, paga "vacuna"<sup><a href="#notas">2</a></sup> a organizaciones delictivas, organiza patrullas vecinales y aplica justicia por propia mano cuando lincha a un individuo considerado peligroso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claro, se podr&iacute;an considerar esas formas de respuestas como parte de acciones de la poblaci&oacute;n para prevenir y reducir la criminalidad y tambi&eacute;n como la apertura del camino para la b&uacute;squeda de otros medios de protecci&oacute;n ciudadana. Es decir, como consecuencias de una objetivaci&oacute;n en el imaginario colectivo de la desprotecci&oacute;n que se vive frente a la criminalidad. As&iacute;, las respuestas particulares son asumidas como la oportunidad de satisfacer la expectativa de alcanzar la disminuci&oacute;n de situaciones de riesgo vinculadas a la violencia delictiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sa es una visi&oacute;n muy <i>light,</i> que suaviza el car&aacute;cter violento de la "vacuna", las rondas "comunitarias" y los linchamientos. Es evidente que, sobre todo en el &uacute;ltimo caso, son expresiones de la tensi&oacute;n acumulada y de la desesperaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es cierto que representan riesgos adicionales a la violencia delictiva. El linchamiento consiste en la aplicaci&oacute;n de un castigo ejemplarizante por parte de una multitud &#151;ante la supuesta comisi&oacute;n de un delito&#151; con diferentes niveles de participaci&oacute;n: las mujeres incitan a la acci&oacute;n y se involucran en su "planificaci&oacute;n", mientras que los hombres la ejecutan (Fuentes D&iacute;az, 2001). En ella no se concede al linchado ninguna oportunidad para aclarar su actuaci&oacute;n, ni se espera la actuaci&oacute;n policial.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto en &eacute;sta como en las otras modalidades, la incorporaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n no implica un reforzamiento de v&iacute;nculos sociales, sino m&aacute;s bien la imposici&oacute;n de controles privados, que alejan la posibilidad de la organizaci&oacute;n comunitaria. En la actual situaci&oacute;n en Venezuela son acciones desvinculadas de cualquier sentimiento de ciudadan&iacute;a y que reproducen la fragmentaci&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y cobra sentido buscarle respuestas a las interrogantes: &iquest;cu&aacute;les son las caracter&iacute;sticas de los linchamientos ocurridos en los barrios de Maracaibo? &iquest;Cu&aacute;les fueron los factores desencadenantes? &iquest;Qu&eacute; opinan los habitantes de esos barrios acerca de esos hechos? &iquest;C&oacute;mo se produce la transformaci&oacute;n de manso pueblo a horda enfurecida?</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La reciente investigaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los &uacute;ltimos a&ntilde;os se pueden mencionar varias investigaciones realizadas en Am&eacute;rica Latina y que aqu&iacute; son asumidas como principales antecedentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;En 1998 Han Chen public&oacute; un art&iacute;culo titulado "Los linchamientos en el Estado de derecho venezolano (19951996)", en el que se&ntilde;ala como prop&oacute;sito central caracterizar el fen&oacute;meno en el pa&iacute;s a partir de la revisi&oacute;n de dos diarios, uno nacional y otro de circulaci&oacute;n en la regi&oacute;n zuliana. Concluy&oacute; que los linchamientos ocurren en zonas marginales o perif&eacute;ricas donde se combinan una cantidad de elementos, tales como bajo nivel de ingreso, alta densidad de poblaci&oacute;n, empobrecimiento sociocultural y sentimiento generalizado de que est&aacute;n al margen de la institucionalidad judicial. En relaci&oacute;n con la v&iacute;ctima del linchamiento, expresa que generalmente recibe la denominaci&oacute;n de "azote de barrio", etiqueta que los victimarios utilizan para justificar su actuaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Posteriormente, en el a&ntilde;o 2000 Castillo Claudett se propuso aportar elementos para la comprensi&oacute;n de los "linchamientos populares en Latinoam&eacute;rica", desde una perspectiva antropol&oacute;gica&#45;jur&iacute;dica. Abord&oacute; de manera cr&iacute;tica dos paradigmas que, seg&uacute;n &eacute;l, guiaron estudios anteriores. &Eacute;stos fueron el modelo de seguridad p&uacute;blica o ciudadana y el de la justicia popular.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante una revisi&oacute;n documental de estad&iacute;sticas mostradas por los diarios locales y recogidos en las investigaciones previas, analiz&oacute; los linchamientos ocurridos en Guatemala, Ecuador y Per&uacute;, considerando su frecuencia, los factores desencadenantes, el tipo de castigo aplicado al linchado, las caracter&iacute;sticas de los espacios sociales donde se produjeron y la respuesta dada por el Estado. Como conclusi&oacute;n el autor plantea que bajo el paradigma de la justicia popular se pueden entender los linchamientos como expresi&oacute;n de una legalidad popular o de un sentido de justicia propio de los sectores populares, constituyendo de esta manera una manifestaci&oacute;n m&aacute;s de la pluralidad cultural y jur&iacute;dica que predomina en estos pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;En 2001 Fuentes D&iacute;az estudi&oacute; <i>Los linchamiento en M&eacute;xico</i> a partir de la revisi&oacute;n hemerogr&aacute;fica de los casos rese&ntilde;ados durante el periodo 1984&#45;2000. Concluy&oacute; que la ocurrencia de un n&uacute;mero cada vez mayor de linchamientos debe hacer reflexionar sobre las condiciones sociales y pol&iacute;ticas del pa&iacute;s, la procuraci&oacute;n de justicia, el funcionamiento del Estado de derecho, las oportunidades de empleo, la pobreza y la reestructuraci&oacute;n provocada por la inserci&oacute;n al mercado global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4.&nbsp;Durante el mismo a&ntilde;o 2001 otra investigaci&oacute;n fue realizada por Vilas, cuyos resultados fueron presentados en un art&iacute;culo titulado "(In) justicia por mano propia: linchamientos en el M&eacute;xico contempor&aacute;neo". El trabajo consisti&oacute; en revisar 103 casos de linchamientos ocurridos entre 1987 y 1998, analiz&aacute;ndolos de acuerdo con la zona de ocurrencia, ejecutores del hecho, v&iacute;ctima, modos de acci&oacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica y demogr&aacute;fica de linchados y linchadores, clima social, entre otros aspectos. Destacan en esta investigaci&oacute;n las diferencias entre linchamiento y vigilantismo; a tales efectos afirm&oacute; que el primero se caracteriza por una fuerte dosis de espontaneidad, mientras que el segundo implica una organizaci&oacute;n formal relativamente estable, con una clara jerarqu&iacute;a interna. Algunos casos de linchamientos muestran la existencia de cierto ritualismo y alg&uacute;n tipo de deliberaci&oacute;n previa; son los denominados "linchamientos comunitarios".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5.&nbsp;Del a&ntilde;o 2002 es el trabajo de Anabel Castillo Calvo, titulado <i>Linchamientos: seguridad y justicia, el caso de Venezuela,</i> que consisti&oacute; en una revisi&oacute;n documental de los casos rese&ntilde;ados en dos peri&oacute;dicos de circulaci&oacute;n nacional, uno con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de trayectoria (El <i>Nacional),</i> y otro con tan s&oacute;lo tres a&ntilde;os de circulaci&oacute;n (Tal <i>Cual).</i> En ambas fuentes identific&oacute; 293 art&iacute;culos que tocaban el tema del linchamiento, de los cuales seleccion&oacute; 83. Castillo menciona algunos enfoques te&oacute;ricos que permiten abordar el fen&oacute;meno, entre los cuales destaca la teor&iacute;a de acceso al sistema de justicia y el pluralismo jur&iacute;dico. Coincide con otros autores en cuanto a que los linchamientos son un fen&oacute;meno propio de los sectores m&aacute;s pobres, aunque la causa directa no es la pobreza. Est&aacute;n asociados al estado permanente de injusticia e impunidad caracter&iacute;stico de nuestra sociedad. As&iacute;, el contexto que los propicia est&aacute; constituido por la inseguridad y el deterioro de las instituciones democr&aacute;ticas, que dan la posibilidad de aparici&oacute;n de otros escenarios de regulaci&oacute;n de conflictos, violentos, como el de la justicia por mano propia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Por &uacute;ltimo, del a&ntilde;o 2003 hay que citar un trabajo de Torres y Vilar Noro&ntilde;a: <i>La construcci&oacute;n discursiva de los hechos de linchamientos por parte de los medios impresos de Brasil.</i> Revisaron todas las noticias que conten&iacute;an casos de linchamientos ocurridos en la ciudad de Bah&iacute;a, publicadas entre 1997 y 2001 en el diario <i>A Tarde.</i> Ese arqueo arroj&oacute; un total de 209 art&iacute;culos, de los cuales 138 correspond&iacute;an a hechos sucedidos en la regi&oacute;n metropolitana de Salvador. Al mismo tiempo, indagaron por v&iacute;a electr&oacute;nica &#151;el mismo diario&#151; utilizando las palabras clave: linchamiento, linchar, linchado y linchador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sus hallazgos m&aacute;s resaltantes: el linchamiento puede ser percibido tanto por el perfil de sus v&iacute;ctimas como por la construcci&oacute;n social del discurso vinculado a la violencia y a la criminalidad. A pesar de ser una violencia ejercida por personas de la clase social menos favorecida econ&oacute;micamente hacia personas de su misma condici&oacute;n, es asumida como parte del combate contra el crimen y por el logro de la tranquilidad. As&iacute;, los hechos policiales arbitrarios se presentan como modelo de la acci&oacute;n justiciera agresiva de la clase popular contra la delincuencia. Encontraron, adem&aacute;s, que tales comportamientos agresivos son legitimados y se reproducen en un discurso favorable al que lincha, justificado por la existencia de un clima de impunidad.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La metodolog&iacute;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito central de la investigaci&oacute;n consisti&oacute; en interpretar el fen&oacute;meno del linchamiento como respuesta a la violencia delictiva en un marco de negaci&oacute;n de justicia, en dos barrios populares<sup><a href="#notas">3</a></sup> de Maracaibo con condiciones espaciales y culturales diferenciadas: Santa Rosa de Agua, y La Industrial del sector Integraci&oacute;n Comunal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Santa Rosa de Agua es un barrio &#151;o pueblo ancestral&#151; localizado al norte de Maracaibo a las orillas del lago, con caracter&iacute;sticas muy particulares a nivel cultural en tanto que sus habitantes, en su mayor&iacute;a, son de origen ind&iacute;gena, descendientes de la etnia a&ntilde;&uacute;. Algunos habitan con arreglo a la tradici&oacute;n de su pueblo, a orillas del lago en casas de madera llamadas "palafitos". Las viviendas en tierra son de materiales m&aacute;s s&oacute;lidos. Tiene los servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos y v&iacute;as de acceso en regular estado. En su segunda etapa cuenta con 2,588 habitantes y 520 viviendas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El barrio La Industrial, ubicado al sur de la ciudad, se fund&oacute; hace aproximadamente 10 a&ntilde;os y su creaci&oacute;n, al igual que la mayor&iacute;a de los sectores populares, se efectu&oacute; sin planificaci&oacute;n urban&iacute;stica. Esto se refleja en sus calles ciegas y en la dificultad de acceso a sus diferentes sectores. Carece de servicios p&uacute;blicos como red de cloacas, aguas blancas, pavimentaci&oacute;n y gas dom&eacute;stico. Para el a&ntilde;o 2000 contaba con 799 habitantes y 226 viviendas, en su mayor&iacute;a construidas con techos de zinc, paredes de bloques sin frisar, pisos de arena y cercas de madera; sin embargo, hay unas pocas que fueron construidas por el Instituto Nacional de la Vivienda (Inavi).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sus habitantes en su mayor&iacute;a son marabinos<sup><a href="#notas">4</a></sup> que invadieron los terrenos por no tener posibilidades de resolver de otra manera; pero tambi&eacute;n hay otros venezolanos provenientes de los Andes y del estado Falc&oacute;n. Junto a ellos se encuentra una importante porci&oacute;n de colombianos de la costa que ingresaron de manera ilegal y que van regularizando su situaci&oacute;n laboral y habitacional al margen de mecanismos estatales, pues &eacute;stos no funcionan; sus hijos, nacidos en el pa&iacute;s, en los barrios de Maracaibo est&aacute;n integrados sin mayores conflictos. Hay tambi&eacute;n el componente ind&iacute;gena, representado por una cantidad importante de familias de origen wayu&uacute; (goajiras).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Santa Rosa y en La Industrial, como en la mayor&iacute;a de las zonas pobres de Maracaibo &#151;que ocupan el 60% de su territorio&#151; se vive una cotidianidad barrial dominada por la informalidad (por la marginalidad, por lo que est&aacute; al margen, a pesar de la fuerza de su presencia en el espacio urbano). Porque, como se&ntilde;alan Echeverr&iacute;a y Chourio, en</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Maracaibo se ha operado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un proceso socioespacial extremadamente complejo &#91;...&#93; una metropolitanizaci&oacute;n que afecta a ciertos tipos de ciudades: centros urbanos con m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes, con cierta pluralidad cultural y poseedores de una cierta tradici&oacute;n industrial o comercial a lo largo de su historia (2000: 390).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agregan estos investigadores zulianos:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciudad de Maracaibo constituye un &aacute;mbito urbano en donde lo informal es el elemento unificador; adem&aacute;s de ser el aspecto que le da su car&aacute;cter fundamental: segregaci&oacute;n social y espacial blanda, producto de la irregularidad e improvisaci&oacute;n permanentes con la que se construyen todos sus espacios &#91;...&#93; A lo interno de la ciudad se desarrolla toda una tupida gama de actividades econ&oacute;micas y sociales informales: nodos informales para el intercambio de mercanc&iacute;as; &aacute;reas completas dominadas por el subsector inmobiliario informal y, en s&iacute;, todo un sistema de funciones y relaciones mercantiles precarias que se superponen y entrelazan con la estructura de relaciones formales, comport&aacute;ndose como mecanismos de compensaci&oacute;n y complementariedad: transporte "pirata", empleo a destajo, diversificaci&oacute;n y "especializaci&oacute;n" en los trabajos de la m&aacute;s baja calificaci&oacute;n, trabajo clandestino, entre otros aspectos (Echeverr&iacute;a y Chourio, 2000: 603).</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Poblaci&oacute;n y muestra</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n se realiz&oacute; en esos dos sectores populares &#151;barrios La Industrial y Santa Rosa&#151;, en consideraci&oacute;n que all&iacute; hab&iacute;an ocurrido casos de linchamientos durante el a&ntilde;o 2001. En cada uno de estos barrios se determinaron dos muestras para la aplicaci&oacute;n de dos instrumentos de naturaleza distinta (uno cuantitativo &#151;cuestionario&#151; y otro cualitativo &#151;relato).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer caso, por medio de un muestreo aleatorio simple se seleccionaron las personas a encuestar en cada barrio. Utilizando un nivel de confianza de 95% y un error estimado de 5% se eligieron 60 hogares en Santa Rosa y 20 en La Industrial. En cada uno de esos barrios se entrevist&oacute; a una persona mayor de 18 a&ntilde;os de edad que tuviera m&aacute;s de cinco a&ntilde;os viviendo en el sector.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo caso se emple&oacute; un tipo de muestreo intencional con el fin de recoger los relatos de las personas que participaron como espectadores o activamente en los actos de linchamientos ocurridos en ambos barrios (cinco entrevistas en Santa Rosa y cuatro en La Industrial).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Instrumentos de recolecci&oacute;n</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, en los hogares seleccionados se aplic&oacute; un cuestionario tipo encuesta que recogi&oacute; informaci&oacute;n sobre las percepciones que los habitantes ten&iacute;an de los motivos, la planificaci&oacute;n, el liderazgo en la acci&oacute;n del linchamiento, ejecuci&oacute;n del hecho y respuestas de los organismos competentes. Adicionalmente se indagaron variables como victimizaci&oacute;n, conocimiento y percepci&oacute;n de las instituciones que administran justicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, a las personas que reconocieron participar en los linchamientos se les aplic&oacute; una entrevista en profundidad, para indagar temas relativos a los factores desencadenantes, ejecuci&oacute;n, estado emocional de quienes participaron, percepci&oacute;n de los organismos de control y su participaci&oacute;n en los sucesos, entre otros aspectos. Ello con la finalidad de propiciar una reflexi&oacute;n acerca de los elementos que pudieran explicar la extrema violencia de tales actos.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los resultados</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Explicar el fen&oacute;meno del linchamiento exigi&oacute; la integraci&oacute;n de un conjunto de teor&iacute;as que permiten plantear distintas hip&oacute;tesis y, a la vez, proponer nuevas preguntas de investigaci&oacute;n con el fin de esclarecer los factores reales de su ocurrencia; lo que, en palabras de Durkheim, significa descubrir las razones por las cuales individuos generalmente inofensivos, reunidos en <i>manadas</i> se dejan arrastrar por actos de verdadera atrocidad (1965).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se ha mostrado en la secci&oacute;n primera, varios estudios han tratado de explicar tales causas. En su mayor&iacute;a concluyen que existen aspectos clave para comprenderlas; algunos interpretan los linchamientos como actos de recuperaci&oacute;n privada de la violencia punitiva como reacci&oacute;n a la ineficacia de las instituciones p&uacute;blicas para hacer efectiva su propia legalidad (Vilas, 2001). Para otros, son respuestas al rebosamiento de los niveles de tolerancia a situaciones de impunidad, de tensi&oacute;n acumulada y de desesperaci&oacute;n (Fuentes D&iacute;az, 2001). Ambas interpretaciones aportan un marco eficiente para el an&aacute;lisis de los resultados de esta investigaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conocimiento y experiencias con las instancias de protecci&oacute;n</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un primer momento se pretendi&oacute; comprobar si la percepci&oacute;n de la ineficiencia estatal en el control del delito crea condiciones en los habitantes de los barrios populares para tomar justicia por mano propia. Es decir, si ante un sistema de administraci&oacute;n de justicia que no resuelve y no castiga a los delincuentes se incrementa el sentimiento de vulnerabilidad e indefensi&oacute;n que lleva a los vecinos, adem&aacute;s de involucrarse en la planificaci&oacute;n de un hecho tan violento, a justificarlo y participar en su ejecuci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para develar la percepci&oacute;n que al respecto tienen espec&iacute;ficamente los habitantes de los barrios La Industrial y Santa Rosa de Maracaibo se estructur&oacute; un conjunto de preguntas cuya sistematizaci&oacute;n parti&oacute; te&oacute;ricamente del construccionismo social (Burr, 1995), que plantea dos situaciones: la primera, que las ideas y conceptos que las personas puedan tener &#151;de las instituciones&#151; est&aacute;n en una relaci&oacute;n muy directa con el ambiente social donde interact&uacute;an, y la segunda, que la confianza que sienten se encuentra vinculada a los intercambios que hayan tenido con &eacute;stas. Es decir, que el entorno y la experiencia se conjugan para dar como resultado una percepci&oacute;n favorable o desfavorable, de confianza o desconfianza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este razonamiento se indag&oacute; el conocimiento que los vecinos tienen de las instancias de administraci&oacute;n de justicia; se obtuvo al respecto que la casi totalidad (90% en el barrio Santa Rosa y 95% en La Industrial) dijeron conocer un lugar ad&oacute;nde acudir para exigir justicia; mencionaron, en primer t&eacute;rmino, la Prefectura, en segundo lugar la Polic&iacute;a Regional y la Fiscal&iacute;a y, por &uacute;ltimo, la Polic&iacute;a T&eacute;cnica Judicial. Obviamente, estos resultados podr&iacute;an indicar que las personas saben cu&aacute;l es la instituci&oacute;n que les puede dar respuesta a sus requerimientos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuando en la l&oacute;gica del construccionismo, se aplic&oacute; otro grupo de preguntas dirigidas a indagar las exigencias que los vecinos han hecho a las instituciones y la satisfacci&oacute;n en cuanto a la atenci&oacute;n en ellas recibida &#151;es decir, su experiencia en relaci&oacute;n con aqu&eacute;llas&#151;. Al respecto se deb&iacute;a explorar si las personas hab&iacute;an sido victimizadas y si hab&iacute;an obtenido respuesta en los organismos a los cuales se dirigieron para denunciar sus casos. La variable integr&oacute; dos dimensiones, una referida a la victimizaci&oacute;n primaria (cuando el mismo entrevistado ha sido v&iacute;ctima del delito), y la otra victimizaci&oacute;n secundaria (cuando le hubiese ocurrido a un familiar que vive en el hogar). En cuanto a las v&iacute;ctimas primarias, se encontr&oacute; un peque&ntilde;o grupo (5% en Santa Rosa y 11% en La Industrial) que declar&oacute; haber sido agredido en los &uacute;ltimos 12 meses, espec&iacute;ficamente robo a mano armada; de este grupo solamente la mitad denunci&oacute; el hecho y dice haber recibido un trato regular en las instancias respectivas. Para las v&iacute;ctimas secundarias &#151;el caso de los familiares&#151; se obtuvo un nivel de agresi&oacute;n m&aacute;s elevado (23% en Santa Rosa y 25% en La Industrial), tambi&eacute;n por robo a mano armada e igualmente la mitad denunci&oacute; el caso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos resultados revelan un alto nivel de ataques no denunciados &#151;datos no incorporados en las estad&iacute;sticas oficiales&#151;, lo cual podr&iacute;a estar relacionado con la percepci&oacute;n de retraso y de inoperancia en las actuaciones de las instancias encargadas de la justicia. As&iacute; lo indica el padre del joven asesinado presuntamente por el linchado en Santa Rosa:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es que la polic&iacute;a, la fiscal&iacute;a, nadie hace nada &#91;...&#93; en contra de los delincuentes. Yo logr&eacute; con la polic&iacute;a municipal detener a un muchacho &#91;...&#93; menor de edad &#91;...&#93; le avis&eacute; a la polic&iacute;a y lo detuvieron &#91;...&#93; Fuimos a la fiscal&iacute;a, fuimos a juicio, a los tribunales, llev&eacute; los testigos necesarios, en fin. Y el muchacho acept&oacute; los cargos y lo enjuiciaron por un a&ntilde;o &#91;...&#93; a los 15 d&iacute;as lo enviaron al albergue &#91;...&#93; a los 15 d&iacute;as vino a amenazarme a m&iacute; con un rev&oacute;lver. Fui de nuevo a la fiscal&iacute;a &#91;...&#93; habl&eacute; con el fiscal, con el juez &#91;...&#93; lo detuvieron &#91;...&#93; ocho d&iacute;as m&aacute;s y el tipo de nuevo aqu&iacute; &#91;...&#93; La nueva ley no hace nada &#91;...&#93; no los castigan &#91;...&#93; ya por ah&iacute; anda suelto, pero la polic&iacute;a no hace nada (hombre de 58 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente destaca la corrupci&oacute;n en algunos cuerpos policiales, lo que agudiza la situaci&oacute;n de falta de credibilidad. Como dice otro entrevistado:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La polic&iacute;a sabe que hay partes en el callej&oacute;n &#91;...&#93; sabe qui&eacute;nes son los vendedores de droga. La polic&iacute;a no hace nada, la polic&iacute;a da la vuelta, habla con ellos y coge lo que yo, o lo que llama todo el mundo, la "mantequilla" o el dinero.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La polic&iacute;a no est&aacute; mentalizada. Ellos justifican &#91;...&#93; por qu&eacute; hac&iacute;an ese tipo de "mara&ntilde;a"<sup><a href="#notas">5</a></sup>, porque ganaban poco &#91;...&#93; Entonces, sucede que es m&aacute;s f&aacute;cil ganarse cien mil bol&iacute;vares &#91;...&#93; porque el tipo vino y lo "mara&ntilde;&oacute;" &#91;...&#93; Entonces, vos vais a tomar denuncia en la prefectura, en cualquier parte de la polic&iacute;a &#91;...&#93; enseguida te se&ntilde;alan: mir&aacute; &#91;...&#93; (hombre de 42 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual manera opinaron de la poca vigilancia o patrullaje policial por el sector: "&iexcl;Mi amor, la polic&iacute;a por aqu&iacute; patrulla de vez en cuando! Porque si te digo que todos los d&iacute;as &#91;...&#93; eso es mentira" (mujer de 22 a&ntilde;os).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tienen desconfianza, hablan de corrupci&oacute;n y manifiestan sentimientos de desprotecci&oacute;n de parte de las instancias dispensadoras de justicias, lo que para algunos autores justifica el incremento la percepci&oacute;n de vulnerabilidad ante la delincuencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del mismo modo, la mayor&iacute;a (65% en el barrio La Industrial) de las personas declararon que la polic&iacute;a no realiza patrullajes. Para muchos (48.3% en Santa Rosa y 70% en La Industrial) la polic&iacute;a nunca aparece cuando la gente la necesita. M&aacute;s de la mitad piensan que no persigue a los delincuentes que act&uacute;an en su barrio (60% en Santa Rosa y en La Industrial) y, al preguntarles sobre la captura de delincuentes, la gran mayor&iacute;a afirm&oacute; que la polic&iacute;a nunca lo hace.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Confianza en las instituciones</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La casi totalidad de los vecinos afirmaron conocer las instancias del sistema judicial y en la mitad de los casos han acudido a las mismas; pero la mayor&iacute;a (65% La Industrial y 56% Santa Rosa) afirmaron tener poca o ninguna confianza. Se trata de una poblaci&oacute;n incr&eacute;dula de la capacidad del Estado para garantizar su seguridad e impartir justicia pronta y de acuerdo con el mandato constitucional. Es decir, ante el alto grado de impunidad los ciudadanos venezolanos en general y con mayor &eacute;nfasis la clase despose&iacute;da, han dejado de creer en el sistema formal, lo que favorece el surgimiento de formas de aplicaci&oacute;n de justicia privada como los linchamientos (Han Chen, 1998).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal como se expresa uno de los entrevistados:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La justicia nuestra no funciona, es que estas cosas son para quienes la pasen, porque &#91;...&#93; a un hermano m&iacute;o lo hab&iacute;an descuartizado todo, le partieron la pierna, y &iquest;sabe qu&eacute; me dijeron? &#151;yo fui el que hizo la denuncia&#151; en fiscal&iacute;a; yo fui primero te digo, cuando hago la denuncia. Bueno, fuimos a hablar con el forense, vamos a la fiscal&iacute;a, fuimos a la PTJ, todo eso. Yo hice todos los pasos que hab&iacute;a, de acuerdo con el marco legal, hab&iacute;a que hacerlo, y &iquest;sabe qu&eacute; me dijeron? De que ahora "era la palabra m&iacute;a contra la de ellos". Entonces, no pod&eacute;is confiar en una justicia donde ac&aacute;, eso no funciona. En este pa&iacute;s eso no funciona &#91;...&#93; A ti te roban en tu casa y ten&eacute;is que irte a agarrar al tipo, amarrarlo y despu&eacute;s matate all&aacute; &#151;con la polic&iacute;a&#151; pa' ver si &eacute;l dice que no, que &eacute;l no estaba robando (hombre de 42 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este testimonio evidencia que la impunidad act&uacute;a como detonante; tal como lo indica Brice&ntilde;o&#45;Le&oacute;n (2002) al concluir que la violencia se da en dos direcciones: una induciendo al hombre honesto a disminuir sus restricciones al momento de infringir la ley; la otra, incrementando la defensa violenta y el deseo de tomar la ley por las propias manos, disminuyendo con esto la posibilidad de actuaci&oacute;n de la ley formal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n es m&aacute;s evidente a la luz de la teor&iacute;a que indica que toda victimizaci&oacute;n produce una disminuci&oacute;n del sentimiento de seguridad individual y colectiva, porque el delito afecta profundamente a la v&iacute;ctima, a su familia y a su comunidad social y cultural (Marchiori, 1994).</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El estado emocional de las v&iacute;ctimas de los linchadotes</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las v&iacute;ctimas del delito se han observado rasgos y condiciones comunes como: sentimiento de vulnerabilidad que provoca estados de angustia, desconfianza, inseguridad individual y social. Este estado an&iacute;mico se incrementa en tanto que la v&iacute;ctima no recibe respuesta por parte de las instituciones encargadas de su protecci&oacute;n, lo cual, asociado a la impunidad, crea estr&eacute;s y conmoci&oacute;n en la v&iacute;ctima y en su familia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; lo demuestran los resultados de las preguntas destinadas a indagar la situaci&oacute;n emocional de las v&iacute;ctimas convertidas posteriormente en victimarios. En el barrio La Industrial, al preguntarse c&oacute;mo se sent&iacute;an los que participaron en el linchamiento, la mayor&iacute;a (80%) afirmaron que estaban rabiosos. En Santa Rosa la mitad (55%) opinaron lo mismo y otro importante porcentaje manifestaron haber actuado dolidos por lo que antes hab&iacute;a hecho el linchado con su familiar o amigo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n se ratifica en los testimonios recogidos:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estaban enfurecidos, estaban enfurecidos &#91;...&#93; porque ya no aguantaban m&aacute;s &#91;...&#93; (hombre de 58 a&ntilde;os).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, como te digo, ten&iacute;amos sed de venganza en ese momento &#91;...&#93; Salimos a buscarlo &#91;...&#93; (hombre de 42 a&ntilde;os).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sent&iacute; odio, porque por las personas que son perversas uno siente rabia y odio, porque si una persona vale uno siente cari&ntilde;o, siente ternura, pero yo por las personas as&iacute; siento &#91;...&#93; (hombre de 72 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se observa en ello ciertas conductas que generalmente aparecen seguidas al hecho delictivo, lo que pudiera contribuir a la explicaci&oacute;n del surgimiento de ciertas formas de defensa, quiz&aacute;s tan violentas como el linchamiento donde las v&iacute;ctimas se convierten en victimarios, siendo capaces de castigar por su propia mano y llegar a matar al delincuente (Romero Salazar et al., 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal como se observa en la afirmaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque las leyes nuestras son al rev&eacute;s; aqu&iacute; si vos comet&eacute;is algo, entonces ven&iacute;s, si soy sano, vais preso. De a cada rato se suscitan casos, y los ladrones, si van presos, los ladrones los veis al otro d&iacute;a sueltos. Entonces, aqu&iacute; si denunci&aacute;is vos ten&eacute;is que &#91;...&#93; te agarran al tipo &#91;la polic&iacute;a&#93; "&iquest;tu nombre cu&aacute;l es, dame la direcci&oacute;n? F&iacute;rmame aqu&iacute;", yo firmo &#91;...&#93; entonces despu&eacute;s &#91;...&#93; ahora viene: "mijo venga ac&aacute;" &iexcl;y no son mentiras! Pero, "ten&eacute;is que darme 500 mil bol&iacute;vares". Entonces, &iquest;c&oacute;mo hacer un tipo de denuncia cuando tenemos una polic&iacute;a tan corrupta? Y eso no es aqu&iacute; nada m&aacute;s &#91;...&#93; Entonces el que lo mataran &#91;...&#93; yo hubiera participado ah&iacute; &#91;...&#93; (hombre de 42 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Impunidad, homicidio y violaci&oacute;n: los motivos para justificar y participar en un linchamiento</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos obtenidos estar&iacute;an reiterando que los linchamientos suelen ser fruto de la rabia acumulada por la ausencia de Estado de derecho, aunque sean tan perversos como la impunidad que existe a causa de la descomposici&oacute;n del sistema judicial (Monsiv&aacute;is, 2002). Como se puede percibir en el siguiente testimonio:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; a &eacute;l lo linchan &#91;...&#93; porque ya la gente estaba cansada &#91;...&#93; que los "malandros" todo el tiempo matando aqu&iacute;, a toda la gente, turista que llegaba lo atracaban, mataban a un ni&ntilde;o para quitarle los zapatos &#91;...&#93; o sea ya la gente no aguant&oacute; m&aacute;s (mujer de 45 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; se torna interesante enfocar el an&aacute;lisis en los vecinos que confesaron tener poca o ninguna confianza en el sistema de justicia. Para ello, se confrontaron sus respuestas con las emitidas a la interrogante "&iquest;Cu&aacute;ndo justifica un linchamiento?", a la que se encontr&oacute; un significativo porcentaje (35.6% en el barrio La Industrial y 18.5% en Santa Rosa) que dijo estar de acuerdo que se ejecute cuando se sabe que al delincuente lo soltar&aacute;n al d&iacute;a siguiente. Otro representativo grupo (21.4% barrio La Industrial y 30.2% Santa Rosa) lo justifica cuando el "malandro" ha matado o violado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos de ninguna manera niegan que quienes admiten tener confianza en las instituciones no justifiquen los linchamientos; por el contrario, algunas personas que conf&iacute;an (32.2% en el barrio Santa Rosa y 40% en La Industrial) tambi&eacute;n lo aprueban. Estos porcentajes indican que existe una percepci&oacute;n de ineficiente en el funcionamiento de las instituciones de tal modo que, ante el vac&iacute;o de respuestas o frente a la disconformidad, la poblaci&oacute;n justifica tales hechos. As&iacute; lo refleja la siguiente afirmaci&oacute;n, en la cual destaca la posibilidad de que la acci&oacute;n sirva como ejemplo para imponer el orden:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; Lo que quer&iacute;an era guindarlo all&aacute; en la fuente, frente a la plaza, frente a la iglesia. Guindarlo como un ejemplo para que esos "malandros" de all&aacute;, de "El Cerro" no bajaran &#91;...&#93; Porque aqu&iacute; esta banda &#91;...&#93; asesin&oacute; a mi hijo &#91;...&#93; a un se&ntilde;or &#91;...&#93; a un comerciante le quitaron el celular y 400 mil bol&iacute;vares &#91;...&#93; y ellos segu&iacute;an ah&iacute; &#91;...&#93; (hombre de 58 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en las respuestas dadas al cuestionario la mayor&iacute;a de los entrevistados destacaron que bajo ninguna circunstancia participar&iacute;an en un linchamiento (58.3% en el barrio Santa Rosa y 60% en La Industrial). Pero, al mencionarles algunas situaciones bajo las cuales estar&iacute;an dispuestos a involucrarse, indicaron que s&oacute;lo lo har&iacute;an en los casos en que se les causara da&ntilde;o a alg&uacute;n familiar (muerte, violaci&oacute;n). Con estas razones justifican su participaci&oacute;n en la defensa de la vida de familiares y la integridad de las mujeres. Se advierte que el resguardo de los bienes materiales no est&aacute; entre los motivos para incurrir en este tipo de actos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las entrevistas en profundidad qued&oacute; de manifiesto la misma situaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo lincharon, bueno &#91;...&#93; porque matan a Jos&eacute; &#91;...&#93; tambi&eacute;n hirieron al pap&aacute; &#91;...&#93; y la gente sabe que &#91;...&#93; a uno cuando le matan a un familiar &#91;...&#93; Uno tambi&eacute;n quiere matar &#91;...&#93; por eso lo matan (mujer de 45 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pudiera ser que tal situaci&oacute;n ocurra porque no existe sociedad alguna en la que no se considere que la pena ha de ser proporcional al delito (Durkheim, 1987). Por eso, al fallar las instituciones y ante la sensaci&oacute;n de impunidad, para las personas es v&aacute;lido entonces considerar la posibilidad de tomar justicia por propia mano, castigando al delincuente en compensaci&oacute;n con la falta cometida. Como se expresa:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eso est&aacute; bastante claro; pero yo pienso que un linchamiento se da es por eso, porque la persona se siente impotente y m&aacute;s ahorita como estamos viviendo, que no hay seguridad y los hechos est&aacute;n que &#91;...&#93; los muertos que hay los fines de semana. No tanto aqu&iacute; en Maracaibo, por ejemplo la capital; 30, 40 muertos toda la semana, por atraco, por robo, por violaci&oacute;n &#91;...&#93; (hombre de 50 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al interrogar sobre las consecuencias o efectos que el linchamiento trajo para el barrio, hay quienes opinan favorablemente:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo creo que trae efectos positivos &#91;...&#93; porque se ejemplariza a los otros malandros que si la polic&iacute;a no los castiga, nosotros s&iacute; los castigamos (hombre de 50 a&ntilde;os).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; acabar con la delincuencia &#91;...&#93; yo lo que pienso es que si todo el pueblo o toda Venezuela hacemos as&iacute; se acaba un poco la delincuencia en Venezuela. Hay que hacer ese mismo tratamiento &#91;...&#93; (hombre de 72 a&ntilde;os).</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal percepci&oacute;n podr&iacute;a estar generando nuevas formas de concebir el control social, ya no ejercido por parte de las instancias del Estado sino realizado por la misma comunidad, que en este caso opina sobre los efectos positivos que trae el linchamiento para terminar con la delincuencia de su sector.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Percepci&oacute;n de justicia o injusticia</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para que las personas est&eacute;n dispuestas a participar en un linchamiento, pareciera indispensable un estado de desconfianza en las instituciones y un deseo de tomar justicia por mano propia ante la impunidad. Cabr&iacute;a preguntarse ahora, c&oacute;mo conciben la justicia los vecinos que se involucran en un linchamiento. Es decir, si est&aacute;n convencidos de que &eacute;sa es la &uacute;nica soluci&oacute;n para poner orden. Al respecto, se pregunt&oacute;: &iquest;Cree usted que se hizo justicia al matar al supuesto delincuente?, a lo que la mitad en el barrio Santa Rosa respondi&oacute; afirmativamente, en contraposici&oacute;n con el barrio La Industrial, en donde una gran mayor&iacute;a (85%) lo hizo negativamente. En ambos casos los entrevistados tend&iacute;an a evadir la respuesta o a negar su conocimiento del caso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que hacer notar que en el barrio La Industrial el porcentaje que niega se haya hecho justicia es mucho mayor, lo que podr&iacute;a obedecer al hecho de que el supuesto delito cometido por el linchado (violaci&oacute;n de una ni&ntilde;a) era m&aacute;s dif&iacute;cil de constatar por la muchedumbre, en contraposici&oacute;n con el suceso ocurrido en Santa Rosa (homicidio).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior indica que los entrevistados no estaban plenamente convencidos de que el linchamiento hubiese sido un acto de justicia, sobre todo en el barrio La Industrial. Por ello se aplic&oacute; otra estrategia buscando profundizar en el tema, para lo cual se examin&oacute; la opini&oacute;n que ten&iacute;an los vecinos sobre qui&eacute;n era el merecedor del castigo de la ley. En este sentido, en el barrio La Industrial 15% indicaron al sujeto linchado; 65% se&ntilde;alaron a quienes lo lincharon y 20% no opinaron. Por el contrario, en Santa Rosa 58.3% refirieron que merec&iacute;a castigo el linchado; 13.3% indicaron a los linchadores y 28.3% afirmaron que linchado y linchadores merec&iacute;an por igual el castigo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si dar muerte a otra persona significa recibir la m&aacute;xima pena legal y moral, tiene sentido conocer la percepci&oacute;n de quienes presenciaron el linchamiento sobre el estado de satisfacci&oacute;n o insatisfacci&oacute;n de los que participaron. Sobre este asunto destac&oacute; que la casi totalidad de los vecinos (90%) afirmaron que una vez consumado el hecho los linchadores se sent&iacute;an satisfechos, y que a pesar de las consecuencias legales que pudo ocasionarles, se quedaron a observar, aun en presencia de los cuerpos policiales.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las explicaciones ofrecidas en este art&iacute;culo sobre las razones de ocurrencia del linchamiento no son definitivas; no pueden serlo sobre todo en una sociedad tan cambiante como la venezolana de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sin embargo, es consistente una conclusi&oacute;n en torno a la existencia de factores fundamentales que impulsan a los habitantes de los sectores populares a participar en hechos como &eacute;stos. Ellos son la desconfianza en las instituciones encargadas de impartir justicia y la impunidad de los delitos. En otras palabras, la desconfianza como producto de la experiencia que han tenido con las instancias y con la facilidad con la cual los delincuentes se libran del castigo de la ley formal. En la l&oacute;gica del enfoque construccionista, es un sentimiento originado en el intercambio social, en un entorno de precariedad socioecon&oacute;mica, de limitadas posibilidades para ejercer los derechos ciudadanos y en una atm&oacute;sfera de violencia incontrolada. En esas condiciones se produce en los vecinos el convencimiento de que est&aacute;n al margen de la institucionalidad judicial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desconf&iacute;an del sistema de justicia y lo perciben como inoperante. La mayor&iacute;a no denuncian los casos de los cuales han sido v&iacute;ctimas porque en su experiencia directa o indirecta han detectado corrupci&oacute;n, demora en la actuaci&oacute;n de las instituciones e impunidad. La casi totalidad de los interrogados justifican la ocurrencia de los linchamientos cuando el delincuente, a quien le ponen la etiqueta de "azote de barrio", viola o mata a un familiar; el resguardo de los bienes materiales queda fuera de las razones para linchar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ello se estar&iacute;an concretando elementos de una legalidad popular o materializando un sentido de justicia propio de los sectores populares.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La percepci&oacute;n de impunidad genera en estas personas de escasos recursos un &aacute;nimo de frustraci&oacute;n que las lleva a involucrarse en un acto de violencia extrema contra un individuo de su propia condici&oacute;n. Seguramente imaginan que as&iacute; participan en la lucha contra la violencia que marca su cotidianidad, o asumen, por un mecanismo de saturaci&oacute;n, un comportamiento de "v&iacute;ctima agresiva" que las hace pasar de v&iacute;ctimas a victimarias. Por la evocaci&oacute;n del sufrimiento propio, en las v&iacute;ctimas anida un resentimiento que explota en la b&uacute;squeda de venganza, que bien puede disimularse en la intensidad emocional de la muchedumbre que realiza el linchamiento.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El esfuerzo de investigaci&oacute;n, que se centr&oacute; en estos dos barrios populares de Maracaibo, a&uacute;n no ha finalizado. Quedan algunas dudas o interrogantes sin respuestas, como por ejemplo: &iquest;cu&aacute;les ser&iacute;an las pol&iacute;ticas para revertir la situaci&oacute;n de indefensi&oacute;n y vac&iacute;o institucional de los habitantes de los sectores populares? De seguir esta situaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; consecuencias podr&iacute;a tener en la din&aacute;mica barrial signada por la informalidad, en una ciudad profundamente desequilibrada y dividida en lo social y lo econ&oacute;mico?</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brice&ntilde;o&#45;Le&oacute;n, R. (2002) "Para comprender la violencia", en Brice&ntilde;o&#45;Le&oacute;n y P&eacute;rez Perdomo (comps.), <i>Morir en Caracas, violencia y ciudadan&iacute;a en Venezuela.</i> Caracas: UCV.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307472&pid=S1665-0565200700030000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Castillo Calvo, A. (2002) <i>Linchamientos: seguridad y justicia, el caso de Venezuela,</i> ponencia en el III Congreso de la Red Latinoamericana de Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica, 9&#45;12 de agosto, Guatemala.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307474&pid=S1665-0565200700030000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Castillo Claudett, E. (2000) "La justicia en tiempos de la ira: linchamientos populares urbanos en Am&eacute;rica Latina", <i>Ecuador Debate,</i> n&uacute;m. 51, pp. 207&#45;226.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307476&pid=S1665-0565200700030000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durkheim, E. (1965) <i>Las reglas del m&eacute;todo sociol&oacute;gico.</i> Buenos Aires: Ediciones Shapire.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307478&pid=S1665-0565200700030000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Echeverr&iacute;a, A. y M. G. Chourio (2000) "La din&aacute;mica barrial y el sector inmobiliario informal en Maracaibo: apuntes para la reflexi&oacute;n", <i>Espacio Abierto,</i> vol. 9, n&uacute;m. 4, pp. 579&#45;606.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307480&pid=S1665-0565200700030000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fuentes D&iacute;az, A. (2001) <i>Linchamientos en M&eacute;xico,</i> ponencia presentada en el XXIII Congreso de la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Sociolog&iacute;a, Antigua, Guatemala.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307482&pid=S1665-0565200700030000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Han Chen, P. (1998) "Los linchamientos en el Estado de derecho venezolano (1995&#45;1996)", <i>Cap&iacute;tulo Criminol&oacute;gico,</i> vol. 26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307484&pid=S1665-0565200700030000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Monsiv&aacute;is, C. (2001) <i>En red.</i> Disponible en: <a href="http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2001/2001_137bbb.html" target="_blank">http//www.mx/boletin/bdboletin/2001_137.htm</a>). Consultado el 26/01/2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307486&pid=S1665-0565200700030000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romero Salazar, A., J. Salas y A. Garc&iacute;a (2001) "El miedo a la violencia y la guachimanizaci&oacute;n", <i>Cap&iacute;tulo Criminol&oacute;gico,</i> vol. 29, n&uacute;m. 2, Maracaibo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307488&pid=S1665-0565200700030000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romero Salazar, A., R. Rujano y A. del Nogal (2002) "Control social: nuevas realidades, nuevos enfoques", <i>Espacio Abierto,</i> vol. ll. n&uacute;m. 4, Maracaibo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307490&pid=S1665-0565200700030000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Torres, A. y C. Vilar (2003) <i>A Violencia do linchamiento na Bah&iacute;a: agress&otilde;es e mortes num quadro de medo e iseguran&ccedil;a social,</i> XI Congreso Brasileiro de Sociolog&iacute;a, Sociolog&iacute;a e Conhecimiento: Alem das Fronteiras, Campinas, Brasil.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307492&pid=S1665-0565200700030000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vilas, C. (2001) "(In) justicia por mano propia: linchamientos en el M&eacute;xico contempor&aacute;neo", <i>Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a,</i> vol. LXIII, n&uacute;m. 1, pp. 131&#45;159.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3307494&pid=S1665-0565200700030000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Este art&iacute;culo ha sido elaborado en el marco del Proyecto Asociativo "Violencia Urbana y Justicia Penal en Venezuela", desarrollado por el Instituto de Ciencias Penales de la Universidad Central de Venezuela, el Laboratorio de Ciencias Sociales y el Instituto de Criminolog&iacute;a de la Universidad del Zulia; financiado por el Fonacit.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Acci&oacute;n mediante la cual la persona realiza un pago a cambio de la "protecci&oacute;n" de ciertos bienes. Es una forma de extorsi&oacute;n en la cual el grupo delictivo se compromete a respetar el objeto asegurado, que queda distinguido por una calcoman&iacute;a colocada en lugar visible.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Zonas urbanas que crecieron en forma espont&aacute;nea y acelerada; all&iacute; habitan mayoritariamente los sectores m&aacute;s depauperados de la sociedad.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Una forma de decir a los nacidos en Maracaibo; tambi&eacute;n se usa maracuchos y maracaiberos.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. As&iacute; se dice en los barrios de Maracaibo a la acci&oacute;n que permite a los funcionarios obtener de los ciudadanos dinero o bienes de forma indebida, dejando de cumplir su obligaci&oacute;n.</font></p>      ]]></body><back>
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