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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La izquierda y la emergencia del movimiento piquetero en la Argentina: Análisis de un caso testigo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Sociedad</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La izquierda y la emergencia del movimiento piquetero en la Argentina. An&aacute;lisis de un caso testigo<sup><a href="#notas">1</a></sup></b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Daniel Benclowicz*</font></b><font face="verdana" size="2"></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p><font face="verdana" size="2"> <i>* Historiador. Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Argentina.</i> <a href="mailto:jd.benclowicz@gmail.com">jd.benclowicz@gmail.com</a></font></p>     <p>&nbsp;</p> 	    <p><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 17 de febrero de 2006.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Fecha de aceptaci&oacute;n: 19 de mayo de 2006.</font></p> 	    <p>&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En mayo de 1997 se produjo el primer gran corte de ruta de Tartagal y General Mosconi, provincia de Salta, Argentina. Las comunidades de ambas localidades sostuvieron un estado de asamblea permanente, negociando directamente con los representantes del gobierno provincial y desconociendo a los intendentes y dem&aacute;s autoridades locales. El desarrollo de esta lucha favoreci&oacute; la deliberaci&oacute;n de los desempleados, la visualizaci&oacute;n de sus propios intereses como grupo y el surgimiento de un nuevo conjunto de identificaciones en torno a la figura del trabajador desocupado&#45;piquetero. Tanto en este como en la mayor&iacute;a de los casos, distintos sectores de izquierda cumplieron una importante funci&oacute;n en la conformaci&oacute;n y el desarrollo del movimiento piquetero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Desocupados, movimiento piquetero, actores de izquierda, luchas sociales, identidades emergentes.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las localidades de Tartagal y General Mosconi pertenecen al departamento de General San Mart&iacute;n, ubicado en el norte de la provincia de Salta, sobre la ruta nacional n&uacute;m. 34, a apenas nueve kil&oacute;metros de distancia la una de la otra. En esta regi&oacute;n, considerada como una de las "cunas" del movimiento piquetero o de trabajadores desocupados, maduraron experiencias de lucha, organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica alternativas que pueden ser consideradas como las m&aacute;s radicalizadas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en la Argentina, y que influyeron decisivamente en la conformaci&oacute;n y orientaci&oacute;n </font><font face="verdana" size="2">de numerosas agrupaciones piqueteras en todo el pa&iacute;s. Los piqueteros del norte de Salta impulsaron y encabezaron formas de democracia directa que desplazaron al poder pol&iacute;tico local y transfirieron la capacidad de decisi&oacute;n y acci&oacute;n a asambleas populares en las que particip&oacute; el conjunto de la comunidad. Esas puebladas masivas forzaron el retiro de las fuerzas represivas y la aceptaci&oacute;n &#151;aunque no siempre el cumplimiento&#151; de las demandas de los manifestantes. Como consecuencia de esas luchas, las organizaciones de trabajadores desocupados lograron controlar recursos econ&oacute;micos, a partir de los cuales implementaron distintos proyectos y modalidades de autogesti&oacute;n. Por otra parte, las estructuras sindicales locales tradicionales fueron desplazadas en ciertos momentos por las agrupaciones piqueteras, que se convirtieron en el eje de referencia de buena parte de los trabajadores.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta bastante conocido el hecho de que durante la d&eacute;cada de 1990 las pol&iacute;ticas neoliberales impulsadas por el gobierno de Carlos S. Menem provocaron un vertiginoso crecimiento de la pobreza y del desempleo en la Argentina. Ese es el marco en el cual se produjo la emergencia del movimiento piquetero, conformado esencialmente por trabajadores desocupados. Sin embargo, todo ese proceso de organizaci&oacute;n y radicalizaci&oacute;n, en el que se expandieron nuevas identidades e identificaciones pol&iacute;ticas, no surgi&oacute; en el vac&iacute;o como mera reacci&oacute;n ante la desocupaci&oacute;n y el crecimiento de la miseria. El an&aacute;lisis emp&iacute;rico de la emergencia del movimiento de trabajadores desocupados de Tartagal&#45;Mosconi muestra que la intervenci&oacute;n de actores de izquierda desempe&ntilde;&oacute; un papel central en el desarrollo de los acontecimientos. A su vez, en otras regiones parece haberse desplegado una actuaci&oacute;n similar. Ese, junto al an&aacute;lisis de otros factores que confluyeron para dar vida al proceso en cuesti&oacute;n, es el tema de este art&iacute;culo.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La hegemon&iacute;a neoliberal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia mediados de 1989, Carlos Menem se hizo cargo del gobierno en un el marco de una profunda crisis econ&oacute;mica y social,<sup><a href="#notas">3</a></sup> y contaba con un fuerte respaldo del conjunto de la sociedad. Las condiciones de vida de los sectores populares se hab&iacute;an deteriorado como consecuencia de la inflaci&oacute;n monetaria producida durante el gobierno de Ra&uacute;l R. Alfons&iacute;n, y Menem era el representante del partido que hab&iacute;a cosechado tradicionalmente el apoyo de la mayor parte de los trabajadores. En ese contexto, y bajo el auspicio del carism&aacute;tico l&iacute;der peronista, se instal&oacute; un clima de ideas tendiente a la hegemon&iacute;a del neoliberalismo, y las medidas inspiradas en esa corriente se presentaron como la &uacute;nica alternativa de cambio social.<sup><a href="#notas">4</a></sup> En otras palabras, el nuevo r&eacute;gimen se instal&oacute; en el marco de la crisis y el fracaso de los discursos y las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas anteriores. Eso no significa, como veremos en seguida, que no haya habido luchas contra las medidas de corte neoliberal, pero el consentimiento de muchos sectores, incluida buena parte del movimiento obrero, gener&oacute; las condiciones de posibilidad para alterar dr&aacute;sticamente las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo. Esa alteraci&oacute;n se concret&oacute; a trav&eacute;s de un ambicioso programa de "reformas estructurales", de inspiraci&oacute;n neoliberal, que incluy&oacute; la venta de Yacimientos Petrol&iacute;feros Fiscales (YPF) a varios consorcios internacionales. Esa medida fue sin duda la que tuvo mayor impacto en Tartagal y General Mosconi. La funci&oacute;n multiplicadora de YPF en la regi&oacute;n en cuanto a encadenamientos productivos era de tal centralidad que, seg&uacute;n los c&aacute;lculos oficiales, por cada puesto de trabajo directo en la actividad petrolera se generaban trece puestos indirectos.<sup><a href="#notas">5</a></sup> El proceso de privatizaci&oacute;n de la empresa estatal se inici&oacute; en 1990, con una pol&iacute;tica de despidos y "retiros voluntarios" masivos. Hacia 1991, en Tartagal y Mosconi hab&iacute;an sido desvinculados entre 2,400 y 3,500 trabajadores de un modo u otro, lo que representaba 90% del personal <i>(El Tribuno,</i> 9/5/1997, "El origen de la crisis"; Aguilar y V&aacute;zquez, 1998, 2000; Svampa y Pereyra, 2003). Al a&ntilde;o siguiente, se privatizaron los yacimientos, las destiler&iacute;as y las plantas de YPF.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Antecedentes del primer gran corte de ruta</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras una d&eacute;bil oposici&oacute;n, el sindicato del sector, SUPE,<sup><a href="#notas">7</a></sup> colabor&oacute; abiertamente con el proceso de privatizaci&oacute;n (v&eacute;ase, por ejemplo, <i>Clar&iacute;n,</i> 6/1/1992, "El sindicato de petroleros estatales decidi&oacute; subirse a la vereda de las privatizaciones"), lo que dificult&oacute; la organizaci&oacute;n de los trabajadores que se opon&iacute;an a la concreci&oacute;n de esa medida. Sin embargo, durante 1991 se produjo un conjunto de movilizaciones y asambleas multitudinarias en Mosconi, las que culminaron con la convocatoria a uno de los primeros cortes de ruta en </font><font face="verdana" size="2">la historia de la regi&oacute;n.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Si bien esta lucha no logr&oacute; frenar la privatizaci&oacute;n, impuso indemnizaciones por encima de las que se pagaron en otras regiones:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; Porque en sede central, por ejemplo, las indemnizaciones tuvieron un monto que era igual al 100% del sueldo en actividad por a&ntilde;o de servicio. Aqu&iacute;, despu&eacute;s de un mont&oacute;n de movilizaciones, de asambleas populares que se hicieron &#151;hubo una de 10 mil personas, otra como de 3 mil o 4 mil personas, con todos los funcionarios provinciales, que fue la que convoca al corte de ruta por primera vez, y que conduce a la huelga en YPF&#151;, se logra aqu&iacute; el 150% del salario en actividad (docente, miembro de la comisi&oacute;n negociadora del corte de 1997, entrevista de agosto de 2000, en Lapegna, 2000: 44).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa experiencia resulta relevante por varios motivos. En primer lugar, porque constituye un importante antecedente, que permanece en la memoria colectiva aportando herramientas organizativas que nutren el corte de ruta&#45;pueblada </font><font face="verdana" size="2">de 1997:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la asamblea se decidi&oacute; ir al corte y ah&iacute; fuimos y empezamos el corte &#91;se refiere a 1997&#93;. Fue el 7 de mayo. Por supuesto que las expectativas que ten&iacute;amos nos superaron. Nosotros lo llam&aacute;bamos un triunfo si pod&iacute;amos juntar mil, mil quinientas personas; con el antecedente de lo que hab&iacute;a sido o querido ser el corte de ruta cuando fue por la no privatizaci&oacute;n de YPF (entrevista a ex&#45;concejal, actual ama de casa, de agosto de 2000, en Lapegna, 2000: 45).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, porque cuestiona la imagen de absoluta inacci&oacute;n de los trabajadores ante el avance privatizador. Tercero, porque delinea un curso de acci&oacute;n en el cual sectores del </font><font face="verdana" size="2">movimiento obrero dirigen una lucha que involucra a distintos grupos sociales, hecho que se repetir&aacute; m&aacute;s adelante. Finalmente, al igual que en los cortes subsiguientes, la lucha fue encabezada por sectores independientes de los aparatos pol&iacute;ticos y sindicales tradicionales, y entre los l&iacute;deres de la protesta aparecen militantes de sectores de izquierda:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; exist&iacute;an cuadros obreros, con una gran experiencia combativa, que hab&iacute;an encabezado la lucha contra la privatizaci&oacute;n de YPF, en septiembre/octubre de 1991. Entonces, en una Asamblea Popular en Mosconi, que reun&iacute;a 4,000 compa&ntilde;eros, C&eacute;sar <i>Perico</i> Raineri, militante del PO &#91;Partido Obrero&#93;, mocion&oacute; la realizaci&oacute;n de un corte de ruta. Esta moci&oacute;n fue aprobada y se march&oacute; desde el Complejo Deportivo de Mosconi hacia la ruta (Oviedo, 2001: 53).</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Una respuesta colectiva a la desocupaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se apunt&oacute;, los efectos de la privatizaci&oacute;n, sumados a los de las pol&iacute;ticas que la acompa&ntilde;aron &#151;flexibilidad laboral, reforma del Estado, liberalizaci&oacute;n del comercio exterior&#151;<sup><a href="#notas">9</a></sup> provocaron un dr&aacute;stico aumento del desempleo en la Argentina. En el Departamento de General San Mart&iacute;n<sup><a href="#notas">10</a></sup> se pas&oacute; de una tasa de 6.2% en 1991, antes de la privatizaci&oacute;n, a un &iacute;ndice de 33.7% en 2001, lo que implica un aumento de m&aacute;s de 540% de la desocupaci&oacute;n. Comparada con la media provincial &#151;que pasa de 6% a 29.2%&#151;, la tasa de General San Mart&iacute;n se ubica 4.5 puntos por encima. En ese contexto, hacia 1996 surgi&oacute; la UTD (Uni&oacute;n General de Trabajadores Desocupados) de Mosconi, la principal agru</font><font face="verdana" size="2">paci&oacute;n piquetera de esa localidad. Uno de sus fundadores m&aacute;s destacados fue Juan Nievas, ex&#45;trabajador y delegado de YPF y ex&#45;militante del Partido Comunista (PC).<sup><a href="#notas">11</a></sup> Al poco tiempo de su creaci&oacute;n, la UTD impuls&oacute; la toma del Concejo Deliberante de Mosconi:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1996 ya una vez que est&aacute;bamos constituidos, tomamos el Concejo, ocho personas de Mosconi, 23 d&iacute;as, lo transformamos a ese Concejo en un comedor para ni&ntilde;os y ancianos... Y por lo menos la comida la ten&iacute;an asegurada y bueno, a partir de ah&iacute; se fueron enterando, mucha gente que se solidarizaba, porque est&aacute;bamos nosotros adentro del Concejo &#91;...&#93; Vino mucha gente del gobierno: senadores, diputados &#91;...&#93; Entonces, logramos que el gobierno reconozca que hay desocupaci&oacute;n (miembro fundador de la &Uuml;TD, entrevista de agosto de 2000, en Lapegna, 2000: 46, 47).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A ra&iacute;z de esa acci&oacute;n, el gobierno debi&oacute; reconocer a la UTD como interlocutor v&aacute;lido y otorgar ayuda social para descomprimir la situaci&oacute;n. A su vez, la UTD se fortaleci&oacute; doblemente por el reconocimiento de las autoridades y la solidaridad y la participaci&oacute;n activa de la poblaci&oacute;n, duramente golpeada por la desocupaci&oacute;n; ese hecho permiti&oacute; sostener la ocupaci&oacute;n por 23 d&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo ese proceso aport&oacute; elementos para la realizaci&oacute;n del primer gran corte&#45;pueblada de la zona, en mayo de 1997. A su vez, otros acontecimientos, producidos fuera de Salta, fueron creando las condiciones de posibilidad de esa acci&oacute;n. Durante la segunda mitad de la d&eacute;cada de 1990 se produjo un progresivo deterioro de la hegemon&iacute;a ideol&oacute;gica del neoliberalismo, en relaci&oacute;n con el sistem&aacute;tico empeoramiento de la situaci&oacute;n social. En ese contexto, comenz&oacute; a desen</font><font face="verdana" size="2">cadenarse un nuevo ciclo de protestas en todo el pa&iacute;s.<sup><a href="#notas">12</a></sup> En junio de 1996 y marzo de 1997 se produjeron en Cutral&#45;C&oacute; y Plaza Huincul, provincia de Neuqu&eacute;n, los primeros grandes cortes de ruta&#45;pueblada, hechos novedosos en el pa&iacute;s, que tuvieron amplia repercusi&oacute;n. Al igual que Tartagal y General Mosconi, esos pueblos del sur de la Argentina hab&iacute;an sido esencialmente petroleros y, al igual que en las localidades norte&ntilde;as, la poblaci&oacute;n se vio gravemente afectada con la privatizaci&oacute;n de YPF. El impacto medi&aacute;tico de esas acciones de lucha, pero fundamentalmente el hecho de que resultaron conducentes para forzar al gobierno a conceder parte de los reclamos,<sup><a href="#notas">13</a></sup> no pas&oacute; inadvertido en Tartagal&#45;Mosconi. En ese sentido, el testimonio de uno de los protagonistas del corte&#45;pueblada de 1997 resulta elocuente:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; creo que Cutral&#45;C&oacute; fue... una ense&ntilde;anza para todo el pa&iacute;s. Y en el '97 nosotros nos animamos gracias a lo que sucedi&oacute; en Cutral&#45;C&oacute; &#91;...&#93; incluso el empresariado local, &#91;...&#93; se prendieron en el corte porque estaban admirados de lo que hizo Cutral&#45;C&oacute;. Era muy nuevito lo que hab&iacute;a sucedido y es como que nos impuls&oacute; a... fue como una luz donde nosotros fuimos y nos aferramos. Una posibilidad de lucha, se abri&oacute; un nuevo campo de lucha. De protesta &#91;...&#93; Y mucha gente ac&aacute; actu&oacute; empujada por esa sensaci&oacute;n que le produjo Cutral&#45;C&oacute; &#91;...&#93; fue un espejo donde nosotros nos miramos y dijimos "es v&aacute;lido" (entrevista a dirigente de la &Uuml;TD, agosto de 2000, en Barbeta y Lapegna, 2001: 239).</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El desarrollo de la crisis de hegemon&iacute;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acontecimientos de Neuqu&eacute;n se conjugaron con la experiencia previa del corte de 1991, la toma del Concejo Deliberante en 1996 y con un estado de movilizaci&oacute;n creciente en Tartagal&#45;Mosconi desde principios de 1997. En enero de ese a&ntilde;o se organiz&oacute; una importante movilizaci&oacute;n que reclamaba &#151;y lograba&#151; la liberaci&oacute;n de los dirigentes de la UTD, que hab&iacute;an sido detenidos como consecuencia de la ocupaci&oacute;n del Consejo Deliberante de 1996 (Oviedo, 2001). Hacia el mes de marzo se viv&iacute;a un clima de descontento generalizado entre los trabajadores municipales de Mosconi, a quienes la comuna adeudaba tres meses de sueldo. Por &uacute;ltimo, tras una serie de cortes de energ&iacute;a el&eacute;ctrica, se conform&oacute; una Comisi&oacute;n de Vecinos, con representantes de los medios locales de comunicaci&oacute;n, de los comerciantes y de los barrios pobres de Tartagal (Barbetta y Lapegna, 2001: 240) para protestar contra la empresa de energ&iacute;a, que hab&iacute;a sido privatizada recientemente. La Comisi&oacute;n convoc&oacute; a una asamblea, donde se resolvi&oacute; realizar un <i>apag&oacute;n</i> de protesta, y se discuti&oacute; la necesidad de la realizaci&oacute;n de obras de infraestructura, entre otros reclamos. De este modo fue creciendo un clima de deliberaci&oacute;n y descontento general donde conflu&iacute;an los reclamos de distintos sectores afectados por la crisis social y econ&oacute;mica que alcanz&oacute; al conjunto social de la regi&oacute;n poco despu&eacute;s de la privatizaci&oacute;n de YPF. Finalmente, el 7 de mayo se realiz&oacute; un nuevo apag&oacute;n, tras lo cual se reuni&oacute; una asamblea en la plaza San Mart&iacute;n de Tartagal que resolvi&oacute; interrumpir esa misma noche el tr&aacute;nsito de la ruta n&uacute;m. 34, a la altura de General Mosconi, cerca de las refiner&iacute;as de petr&oacute;leo.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n consta en el diario salte&ntilde;o <i>El Tribuno,</i> en la asamblea participaron activamente dirigentes sindicales y pol&iacute;ticos de izquierda, y periodistas de medios locales: "&#91;...&#93; se realiz&oacute; una asamblea donde hablaron, entre otros, los periodistas Marcelo Jerez y Claudio Sotelo, el dirigente pol&iacute;tico C&eacute;sar Rainieri, del Partido Obrero, y la delegada docente Rosana Franchi de Escolarisi" (El <i>Tribuno,</i> 9/5/97). Pero la protesta cont&oacute; con el apoyo de pr&aacute;cticamente todos los sectores de la zona, que intervinieron activamente en el conflicto:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la ma&ntilde;ana de ayer &#91;por el 8/5/97&#93; por radios y un canal de cable se anuncia que una empresa de transporte, Ferrer Hnos., pon&iacute;a a disposici&oacute;n colectivos para trasladar a manifestantes hasta el corte de General Mosconi. Por la tarde el n&uacute;mero de manifestantes alcanza casi las cuatro mil personas. Se pliegan estudiantes secundarios y terciarios, con gran apoyo de los medios de comunicaci&oacute;n locales (El <i>Tribuno,</i> 9/5/97).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La misma edici&oacute;n del citado peri&oacute;dico registra la participaci&oacute;n de los desocupados, que reclamaban trabajo, y la intervenci&oacute;n como l&iacute;der destacado de Juan Nievas, quien, como se mencion&oacute;, era un se&ntilde;alado dirigente de la UTD. En la edici&oacute;n del 14/5/1997 aparecen los nombres de los delegados designados por la asamblea, quienes conformaron una comisi&oacute;n negociadora para dialogar con las autoridades; entre ellos figuran Juan Nievas y C&eacute;sar Raineri. Otro de los delegados electos fue Jos&eacute; Barraza, quien, al igual que Nievas, hab&iacute;a sido trabajador estatal, delegado sindical y exmiembro del PC; luego del corte se vincul&oacute; al PO y organiz&oacute; el agrupamiento piquetero de ese partido, la Coordinadora de Trabajadores Desocupados de Tartagal&#45;Polo Obrero (CTD&#45;PO) (entrevista del autor a Jos&eacute; Barraza, junio de 2005). Como se puede ver, la influencia de la izquierda se evidencia no s&oacute;lo en el tipo de acciones que se emprenden, sino en los propios actores intervinientes, quienes tienen una </font><font face="verdana" size="2">participaci&oacute;n destacada en el movimiento en general y como referentes de los trabajadores desocupados en particular.<sup><a href="#notas">15</a></sup> Los reclamos y dem&aacute;s referentes que van apareciendo dan cuenta a su vez de la participaci&oacute;n de trabajadores municipales, abor&iacute;genes, comerciantes y empresarios, entre otros sectores. A continuaci&oacute;n analizaremos el desenvolvimiento del corte&#45;pueblada detalladamente.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La emergencia de un nuevo actor social y el papel de la izquierda</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde los comienzos del corte, los distintos sectores se dispusieron en el espacio de una manera particular, que tradujo visualmente los antagonismos sociales que persist&iacute;an al interior del movimiento de protesta. En efecto, el corte se organiz&oacute; en dos piquetes diferentes, cada uno con una composici&oacute;n social bien determinada: el piquete sur, ubicado en la primera l&iacute;nea de avance de las fuerzas represivas, compuesto fundamentalmente por trabajadores desocupados y ocupados; el piquete norte, integrado por comerciantes, empresarios y docentes, entre otros.<sup><a href="#notas">16</a></sup> La confluencia de miles de trabajadores desocupados en el piquete sur y el desarrollo de un proceso de deliberaci&oacute;n popular en el que participaron los actores ya mencionados, posibilitaron la visualizaci&oacute;n de la comunidad de problemas e intereses al interior de este bloque social, lo que le permiti&oacute; constituirse como tal subjetivamente. La din&aacute;mica que se desenvuelve es an&aacute;loga a la que describe E. P. Thompson </font><font face="verdana" size="2">en <i>La formaci&oacute;n de la clase obrera en Inglaterra</i> (1989), en el sentido de que es la capacidad de los propios trabajadores desocupados de percibir y articular sus intereses comunes la que los constituye como actor social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, podemos considerar este confluir en el mismo piquete como una instancia fundacional del movimiento piquetero de Tartagal&#45;Mosconi, en el que la vivencia de la desocupaci&oacute;n y de las carencias cotidianas trasciende definitivamente el plano subjetivo individual para asumir un car&aacute;cter colectivo, en el que los propios protagonistas se reconocen y asumen una actitud combativa. Esto mismo les permiti&oacute; diferenciarse de otros sectores que participaban de la protesta, con los que compart&iacute;an reivindicaciones coyunturales, pero cuyos reclamos implicaban intereses ajenos y, en algunos casos, opuestos a los suyos propios.<sup><a href="#notas">17</a></sup> Por otra parte, la conformaci&oacute;n del piquete de trabajadores desocupados como un bloque combativo, dispuesto a enfrentarse a las fuerzas represivas en defensa de la protesta, los legitim&oacute; ante el conjunto de la comunidad, que sali&oacute; en su defensa m&aacute;s adelante, cuando los cortes impulsados por las organizaciones de trabajadores desocupados fueron reprimidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Atendiendo al desarrollo de la protesta de 1997 en su conjunto, advertimos que el periodista Marcelo Jerez, que aparece inicialmente como el referente principal de la protesta, r&aacute;pidamente pas&oacute; a compartir (a disputar) ese lugar con varios actores, que representaban a diferentes sectores. Ese desplazamiento tiene que ver con las caracter&iacute;sticas que fue asumiendo la protesta, que se convirti&oacute; en una verdadera pueblada. Desde el comienzo del corte hasta su </font><font face="verdana" size="2">levantamiento, el 14 de mayo al mediod&iacute;a, el funcionamiento del sistema representativo fue abolido de hecho por las asambleas populares masivas realizadas en la ruta. Estas instancias de deliberaci&oacute;n popular se asumieron soberanas en la pr&aacute;ctica, desconociendo a los representantes municipales electos mediante el sufragio. Adem&aacute;s, los delegados que se fueron eligiendo a los efectos de dialogar con los gobiernos nacional y provincial eran revocables, y deb&iacute;an someter las propuestas de las autoridades a la consideraci&oacute;n de las asambleas, que pod&iacute;an aceptarlas o rechazarlas:</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las asambleas participan todos los sectores, desde los representantes de los periodistas de las radios FM de la zona hasta los de las siete comunidades abor&iacute;genes &#91;...&#93; no existe un l&iacute;der definido como en las jornadas anteriores, donde actuaba como principal vocero Marcelino Jerez. Ahora, Jerez comparte un poder relativo con otras quince a diecinueve personas que representan a los sectores involucrados, pero todas las decisiones pasan indefectiblemente por las asambleas, que ayer se realizaron con una concurrencia que, en algunos momentos, super&oacute; las dos mil personas <i>(El Tribuno,</i> II/5/I997).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo del mecanismo asambleario y la creciente influencia de los sectores de izquierda y de trabajadores desocupados impulsaron la ampliaci&oacute;n y la radicalizaci&oacute;n de las demandas. El 11 de mayo una asamblea realizada en el piquete sur vot&oacute; un pliego de reclamos que ten&iacute;a siete hojas de extensi&oacute;n, frente a las tres del petitorio original: "El nuevo petitorio &#151;en su 'versi&oacute;n de m&iacute;nima', como fue presentado&#151; tiene siete hojas de extensi&oacute;n e incluye dos proyectos de ley. La asamblea se desarroll&oacute; en el piquete Sur, ubicado en el recodo de la ruta que lleva a General Mosconi e incluy&oacute; a unas dos mil personas &#91;...&#93;" (El <i>Tribuno,</i> 12/5/97). Los reclamos m&aacute;s destacados en los medios period&iacute;sticos, adem&aacute;s de la demanda de puestos de trabajo, fueron: la creaci&oacute;n de un fondo de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica de </font><font face="verdana" size="2">regal&iacute;as petroleras; la creaci&oacute;n de una zona franca en General Mosconi; la cancelaci&oacute;n de las deudas con empleados y proveedores de los municipios; el equipamiento de los hospitales p&uacute;blicos; la cobertura social para los desocupados; la ampliaci&oacute;n del presupuesto para comedores escolares; la creaci&oacute;n de planes de financiaci&oacute;n para las deudas impositivas y bancarias; la construcci&oacute;n de viviendas econ&oacute;micas en los barrios humildes del departamento; la suspensi&oacute;n en el departamento de la ley federal de educaci&oacute;n; la implementaci&oacute;n de cursos gratuitos de perfeccionamiento para los docentes desocupados; el otorgamiento de tierras a las comunidades abor&iacute;genes; la instalaci&oacute;n de una planta de gas envasado en Aguaray; la construcci&oacute;n del dique Itiyuro II; la realizaci&oacute;n de obras de infraestructura y mejoras en rutas y puentes del departamento; la soluci&oacute;n del problema del suministro de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. Por otra parte, a partir de ese d&iacute;a los cortes se multiplicaron por todo el departamento de General San Mart&iacute;n, interrumpiendo el tr&aacute;nsito al sur de Tartagal y hasta la frontera con Bolivia y en los pasos vecinales,<sup><a href="#notas">18</a></sup> y el gremio docente declar&oacute; la huelga general en el departamento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo este proceso, en el que particip&oacute; activamente la burgues&iacute;a local, nos muestra una profunda crisis de hegemon&iacute;a, que permiti&oacute; el avance de una amplia alianza de clases sobre el orden pol&iacute;tico instituido. En ese contexto, se visualiza la presencia de una identificaci&oacute;n colectiva vinculada a lo local, capaz de oponerse como bloque a otro, constituido simult&aacute;neamente por el Estado nacional, el provincial, y las empresas petroleras multinacionales.<sup><a href="#notas">19</a></sup> A </font><font face="verdana" size="2">su vez, el debilitamiento de la identidad peronista de los trabajadores, a ra&iacute;z de la profunda crisis social provocada por las medidas implementadas por el gobierno de ese signo pol&iacute;tico, favoreci&oacute; la influencia de actores pol&iacute;ticos vinculados a la izquierda con una inserci&oacute;n de larga data en el n&uacute;cleo de relaciones sociales locales. Esa influencia contribuy&oacute; a que la identificaci&oacute;n colectiva emergente fuese decodificada y cobrase sentido en funci&oacute;n de la identidad vinculada a la pertenencia social, que tendi&oacute; a fortificarse a lo largo de la pueblada. De ah&iacute; que la crisis de dominaci&oacute;n que se abri&oacute; con esta protesta diese lugar a su vez a una disputa sin saldo por la direcci&oacute;n del corte entre los trabajadores desocupados y los sectores medios y empresarios, hecho que no pas&oacute; inadvertido para muchos de sus protagonistas. Ya a comienzos del corte, sectores empresarios declararon a los medios period&iacute;sticos que la protesta "nos hab&iacute;a sobrepasado". (El <i>Tribuno,</i> 9/5/1997, "La protesta nos sobrepas&oacute;").</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien: el papel central de la izquierda y de actores con experiencia sindical en el proceso de conformaci&oacute;n del movimiento de trabajadores desocupados no es una particularidad de las localidades de Tartagal&#45;Mosconi, sino aparece, con caracter&iacute;sticas similares, en el conjunto del movimiento. De hecho, la casi totalidad de las numerosas expresiones de este "movimiento de movimientos", est&aacute; orientada por distintos partidos y grupos de izquierda. En la actualidad, es posible distinguir entre un sector "oficialista", que apoya e integra el gobierno de N&eacute;stor Kirchner, y otro "radical" que comprende a la mayor parte de las organizaciones y de militantes piqueteros, que impugna no s&oacute;lo las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas del gobierno, sino tambi&eacute;n el propio </font><font face="verdana" size="2">orden social imperante. En este &uacute;ltimo sector intervienen diferentes tendencias trotskistas, mao&iacute;stas, comunistas, autonomistas, libertarias. Pero incluso en el sector oficialista participan corrientes de izquierda vinculadas al nacionalismo popular. En suma, es posible afirmar que la izquierda desempe&ntilde;&oacute; un papel central en la emergencia y el desarrollo del movimiento de trabajadores desocupados.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Alcances de los reclamos del movimiento de trabajadores desocupados</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El martes 13 de mayo, luego de que las autoridades provinciales se hicieran presentes en la zona, los empresarios y comerciantes lograron la satisfacci&oacute;n de parte de sus demandas, y se retiraron del corte.<sup><a href="#notas">20</a></sup> Pero la medida no se levant&oacute;: los trabajadores desocupados reforzaron sus reclamos sectoriales en torno a la obtenci&oacute;n de trabajo estable, rechazando los ofrecimientos del gobierno de planes "Trabajar"<sup><a href="#notas">21</a></sup> y subsidios de desempleo; en su lugar, reclamaban "&#91;...&#93; la creaci&oacute;n de 5,000 puestos de trabajo de 400 pesos cada uno, con una duraci&oacute;n de tres a&ntilde;os, m&aacute;s los adicionales correspondientes a salario familiar y obra social" <i>(El Tribuno,</i> 12/5/1997). Finalmente, en un marco signado por las constantes amenazas de represi&oacute;n, el d&iacute;a 14, y tras una sustancial mejora en la oferta del gobierno &#151;inicialmente, se ofrecieron 1,000 planes "Trabajar" y 1,000 subsidios de desempleo de 220 pesos cada uno, en el acuerdo firmado se establece el otorgamiento de 1,000 fondos de desempleo </font><font face="verdana" size="2">de 220 pesos por un a&ntilde;o; 3,000 planes "Trabajar" por un a&ntilde;o y 1,000 por seis meses, de 220 pesos; y 1,400 puestos permanentes en petroleras privadas&#151;, los trabajadores desocupados levantaron el corte definitivamente. Sin embargo, las redes sociales que surgieron o se fortalecieron en el corte&#45;pueblada de 1997 difieren su acci&oacute;n hasta la actualidad: durante los a&ntilde;os subsiguientes, el movimiento de desocupados avanz&oacute; en su organizaci&oacute;n e influencia, manteniendo los principales reclamos generales de 1997, y adoptando el corte de ruta y el de acceso a las empresas petroleras<sup><a href="#notas">22</a></sup> como principal m&eacute;todo de lucha.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, es posible pensar que el movimiento de desocupados y los mecanismos de democracia directa desplazaron en ese momento al Estado en algunas de sus funciones, y que los piqueteros fueron visualizados como un eje de referencia de parte de la comunidad. Las iniciativas de lucha, la tendencia a favorecer la participaci&oacute;n popular, y el propio car&aacute;cter del reclamo de trabajo estable, principal reivindicaci&oacute;n levantada por los piqueteros de Tartagal&#45;Mosconi,<sup><a href="#notas">23</a></sup> favoreci&oacute; ese desarrollo. El car&aacute;cter estructural de la desocupaci&oacute;n en la Argentina actual excluye la posibilidad de dar una respuesta positiva a esa demanda dentro de los marcos del sistema. Por eso la lucha sistem&aacute;tica en funci&oacute;n de su satisfacci&oacute;n excede el &aacute;mbito sectorial y se ubica en el plano de los intereses del conjunto de las clases explotadas. En esta l&iacute;nea, la insistencia de los trabajadores desocupados de Tartagal&#45;Mosconi en torno a este reclamo, que resulta justo y leg&iacute;timo dentro del orden de ideas dominante, y la repercusi&oacute;n de sus experiencias de lucha en todo el pa&iacute;s, contienen un elevado potencial subversivo, teniendo </font><font face="verdana" size="2">en cuenta la profundidad de las transformaciones sociales y pol&iacute;ticas necesarias para satisfacerlo. Como es sabido, la propia Constituci&oacute;n Nacional garantiza, en el art&iacute;culo 14, el derecho a trabajar. Los reclamos de los desocupados adquieren especial fuerza al insertarse en la contradicci&oacute;n existente entre el marco legal y el material, dada la inexistencia de ese derecho en la pr&aacute;ctica.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>A modo de conclusi&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de este trabajo procuramos dar cuenta de los antecedentes y el desarrollo del primer gran corte de ruta de Tartagal y General Mosconi, el cual, seg&uacute;n consideramos, influy&oacute; decisivamente en la conformaci&oacute;n del movimiento piquetero de la zona. La privatizaci&oacute;n de YPF, impulsada por un gobierno de signo peronista y apoyada por la direcci&oacute;n del sindicato petrolero, abri&oacute; el campo a la intervenci&oacute;n de sectores de izquierda en la lucha contra la venta de la empresa estatal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s adelante, cuando el impacto de la privatizaci&oacute;n y del conjunto de medidas de reestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica implementadas durante la primera mitad de la d&eacute;cada de 1990 empez&oacute; a sentirse en la zona, los trabajadores desocupados protagonizaron un proceso organizativo que se evidenci&oacute; en su participaci&oacute;n como bloque en el corte&#45;pueblada de 1997. El car&aacute;cter multisectorial de la protesta no disolvi&oacute; las identidades de clase, sino las puso de relieve en la propia disposici&oacute;n de los actores en el espacio. Este confluir en el mismo piquete, sumado a la intervenci&oacute;n de sectores de izquierda y con experiencia sindical previa, favoreci&oacute; la deliberaci&oacute;n de los desempleados, la visualizaci&oacute;n de sus propios intereses como grupo y el surgimiento de un nuevo conjunto de identificaciones en torno a la figura del trabajador desocupado&#45;piquetero. Ese papel de la izquierda en el proceso de conformaci&oacute;n del movimiento de traba</font><font face="verdana" size="2">jadores desocupados no es privativo de las localidades de Tartagal&#45;Mosconi, sino aparece tambi&eacute;n, con caracter&iacute;sticas similares, en el conjunto del movimiento, y contribuy&oacute; a generar un importante nivel combatividad y organizaci&oacute;n que no ha dejado de desarrollarse hasta el d&iacute;a de hoy. Esto se ve reflejado en la repetici&oacute;n del corte y de las asambleas populares como m&eacute;todo en distintas regiones, en los sucesivos choques con las fuerzas represivas en defensa de las protestas, y el constante reclamo de trabajo genuino dirigido simult&aacute;neamente al poder econ&oacute;mico y al pol&iacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, es posible afirmar que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se produjo un desgaste de la legitimidad del corte de ruta como m&eacute;todo de lucha y del movimiento piquetero en todo el pa&iacute;s. Para explicar esa tendencia, contraria a la que se desarroll&oacute; al principio, resulta imprescindible tener en cuenta el accionar sostenido de los representantes del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, quienes, a pesar de verse completamente superados en varias oportunidades, nunca dejaron de trabajar en funci&oacute;n de contrarrestar el in&eacute;dito desaf&iacute;o que se les presentaba. Los medios de comunicaci&oacute;n provinciales y nacionales intervinieron de manera sistem&aacute;tica para minar la legitimidad del movimiento piquetero.<sup><a href="#notas">24</a></sup> En Tartagal y en Mosconi, sin embargo, ese desgaste es relativo: no resulta sencillo divorciar el movimiento piquetero del resto de la sociedad, en virtud de los m&uacute;ltiples v&iacute;nculos sociales existentes entre ambos. A su vez, la persistencia de la desocupaci&oacute;n masiva y de la indigencia, junto al recuerdo de la etapa previa al avance neoliberal, inciden notablemente en el nivel de la conciencia de amplios sectores, que coinciden en se&ntilde;alar que la ra&iacute;z de los cortes de ruta y del movimiento piquetero es la falta de trabajo y la miseria, con lo que </font><font face="verdana" size="2">demuestran un nivel de comprensi&oacute;n y tolerancia hacia el movimiento piquetero ausente en otras regiones.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aguilar, Mar&iacute;a &Aacute;. y Estela V&aacute;zquez, "Flexibilizaci&oacute;n salvaje en la selva chaco&#45;oranense. El caso de Or&aacute;n y Tartagal (Salta), <i>Realidad Econ&oacute;mica,</i> n&uacute;m. 153, Buenos Aires, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302714&pid=S1665-0565200600030000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "De YPF a la ruta: un acercamiento a Tartagal", en </font><font face="verdana" size="2">Marta Panaia, Susana Aparicio y Carlos Zurita (ed.), <i>Trabajo y poblaci&oacute;n en el Noroeste argentino,</i> Buenos Aires, La Colmena, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302716&pid=S1665-0565200600030000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barbetta, Pablo y Lapegna, Pablo, "Cuando la protesta toma forma: los cortes de ruta en el norte salte&ntilde;o", en <i>La protesta social en la Argentina. Transformaciones econ&oacute;micas y crisis social,</i> Buenos Aires, Alianza, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302718&pid=S1665-0565200600030000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Benclowicz, Jos&eacute; D., "Democracia directa, autogesti&oacute;n y contrahegemon&iacute;a en el norte argentino: elementos para el estudio del movimiento piquetero de Tartagal&#45;Mosconi", en <i>Revista de la Escuela de Antropolog&iacute;a,</i> vol. IX, (FHA&#45;Un. Nac. de Rosario), Rosario, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302720&pid=S1665-0565200600030000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Las 'reformas estructurales' y la conformaci&oacute;n del </font><font face="verdana" size="2">movimiento de trabajadores desocupados. Aproximaci&oacute;n al caso de Tartagal&#45;Mosconi", en <i>Revista de la Escuela de Antropolog&iacute;a,</i> vol. XI (FHA&#45;Un. Nac. de Rosario), Rosario, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302722&pid=S1665-0565200600030000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lapegna, Pablo, "Actores heterog&eacute;neos y nuevas formas de protesta: los cortes de ruta de Tartagal&#45;General Mosconi, Salta", informe de beca Ubacyt, mimeo, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302724&pid=S1665-0565200600030000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Oviedo, Luis, <i>Una historia del movimiento piquetero,</i> Buenos Aires, Rumbos, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302726&pid=S1665-0565200600030000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schaumberg, Heike, "Imaginarios generacionales de lucha y trabajo en Gral. E. Mosconi, Salta", ponencia presentada en las II Jornadas de Antropolog&iacute;a Social (Inst. de Cs. Antropol&oacute;gicas, FFyL, UBA), mimeo, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302728&pid=S1665-0565200600030000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Empleo, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Naci&oacute;n, "Localidades de Tartagal y General Mosconi. Situaci&oacute;n econ&oacute;mica&#45;social", mimeo, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302730&pid=S1665-0565200600030000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Svampa, Maristella y Sebasti&aacute;n Pereyra, <i>Entre la ruta y el barrio,</i> Buenos Aires, Biblos, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302732&pid=S1665-0565200600030000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Thompson Edward P., <i>La formaci&oacute;n de la clase obrera en Inglaterra,</i> Barcelona, Cr&iacute;tica, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3302734&pid=S1665-0565200600030000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Fuentes primarias</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diario <i>Clar&iacute;n,</i> de difusi&oacute;n a escala nacional. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diario <i>El Tribuno,</i> de difusi&oacute;n en el &aacute;mbito de la provincia de Salta.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entrevistas realizadas por el autor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estad&iacute;sticas del Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas y Censos (INDEC).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estad&iacute;sticas de la Secretar&iacute;a de Empleo, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Naci&oacute;n.</font>	</p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Este trabajo fue elaborado gracias a la contribuci&oacute;n del Programa Regional de Becas del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). El trabajo forma parte de los resultados del proyecto "Potencialidades del movimiento piquetero para el desarrollo de una alternativa al orden pol&iacute;tico&#45;social imperante en la Argentina. El caso de Tartagal&#45;Mosconi", que fue premiado con una beca de investigaci&oacute;n en el concurso "Partidos, movimientos y alternativas pol&iacute;ticas en Am&eacute;rica Latina y el Caribe", convocado en 2004 en el marco del programa de becas CLACSO&#45;Asdi para investigadores j&uacute;nior de Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Distintos aspectos de este proceso han sido desarrollados en Aguilar y V&aacute;zquez (1998, 2000), Lapegna (2000), Oviedo (2001), Barbeta y Lapegna (2001), Svampa y Pereyra (2003) y Benclowicz (2004, 2005), entre otros.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;Entre mayo y junio de 1989, la hiperinflaci&oacute;n &#151;que lleg&oacute; a 200%&#151;, el desabastecimiento y algunos saqueos a centros comerciales se desarrollaron con gran velocidad; el presidente radical Ra&uacute;l Alfonsin, desprestigiado y superado por los acontecimientos, debi&oacute; entregar el poder seis meses antes de lo previsto (en julio</font><font face="verdana" size="2">de 1989) al presidente electo Carlos Menem, del partido justicialista.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4.&nbsp;Por otra parte, para explicar el consenso logrado por el menemismo es necesario tener en cuenta la coerci&oacute;n ejercida durante la &uacute;ltima dictadura militar, que golpe&oacute; duramente a los sectores internos y externos del peronismo que impugnaban no s&oacute;lo las pol&iacute;ticas neoliberales, sino tambi&eacute;n el propio orden capitalista.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5.&nbsp;Los datos corresponden a un informe de la Secretar&iacute;a de Empleo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (2000), y est&aacute;n calculados sobre la base del a&ntilde;o 1995, es decir, despu&eacute;s de la privatizaci&oacute;n de YPF.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6.&nbsp;Los yacimientos y las plantas se distribuyeron entre varias compa&ntilde;&iacute;as petroleras multinacionales: Pluspetrol, Parquer Dilling, Seperbol, Texaco y Tecpetrol. El control de la destiler&iacute;a de Mosconi fue asumido por Refinor.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7.&nbsp;Sindicato &Uacute;nico de Trabajadores Petroleros.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. El primer corte se habr&iacute;a producido en 1985, para exigir la continuidad de un proyecto de instalaci&oacute;n de una planta petroqu&iacute;mica en la zona, que aseguraba la creaci&oacute;n de nuevas fuentes de trabajo (v&eacute;ase Schaumberg, 2004).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. Un an&aacute;lisis del impacto de estas medidas en la zona puede encontrarse en Aguilar y V&aacute;zquez (1998, 2000).</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. En Tartagal y Mosconi habita m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n del departamento. Este dato se desprende del censo de 2001 ; los &iacute;ndices de desempleo corresponden a los censos de 1991 y 2001, respectivamente, del INDEC.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. M&aacute;s adelante Nievas se vincul&oacute; a la CCC (Corriente Clasista y Combativa), central sindical orientada por el PCR (Partido Comunista Revolucionario).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12.&nbsp;Entre los principales antecedentes se pueden mencionar la primera Marcha Federal, realizada en 1994, el <i>Santiague&ntilde;azo,</i> estallido popular en Santiago del Estero que termin&oacute; con la intervenci&oacute;n de los tres poderes de esa provincia, y las luchas encabezadas en la provincia de Jujuy por el <i>Perro</i> Santill&aacute;n, dirigente del Frente de Gremios Estatales y militante de la CCC y del PRC.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13.&nbsp;Tras el corte de 1996, muchas de las concesiones comprometidas por los gobiernos nacional y provincial fueron incumplidas, hecho que motiv&oacute; el nuevo corte de 1997. Sin embargo, el incipiente movimiento surgido en esta zona fue finalmente cooptado por las instancias del poder local y desactivado. As&iacute;, a pesar de las similitudes estructurales con las localidades de Tartagal y Mosconi, en este caso el proceso hist&oacute;rico sigui&oacute; un curso diferente.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">14. Dos d&iacute;as antes de esa asamblea, un periodista local y una concejal del Frepaso </font><font face="verdana" size="2">(Frente Pa&iacute;s Solidario, de centroizquierda, partido integrante de la <i>Alianza,</i> junto a la UCR) hab&iacute;an iniciado una huelga de hambre, en protesta por la falta de respuestas a los reclamos por parte de las autoridades.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">15.&nbsp;Hay otros militantes que no son figuras p&uacute;blicas como las que mencionamos </font><font face="verdana" size="2">y que formaron parte de la comisi&oacute;n negociadora de 1997; decidimos no consignar sus nombres por razones de seguridad. De cualquier manera, consideramos </font><font face="verdana" size="2">que los datos aportados hasta el momento resultan suficientes para mostrar la intervenci&oacute;n de distintas corrientes de izquierda en la organizaci&oacute;n y el desarrollo de la protesta, as&iacute; como la representatividad de sus dirigentes.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">16.&nbsp;La bibliograf&iacute;a, los art&iacute;culos period&iacute;sticos y los testimonios sobre este hecho resultan totalmente coincidentes.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">17. Distintos sectores empresariales reclamaron "exenciones impositivas y reducci&oacute;n de los aportes patronales" (El <i>Tribuno,</i> II/5/I997); esto &uacute;ltimo perjudica directamente a los trabajadores, por afectar su salario indirecto. Por su parte, el sector maderero, que se caracteriza por las condiciones de superexplotaci&oacute;n que rigen la actividad, particip&oacute; activamente de la protesta, pidiendo "exenciones impositivas, combustible barato y entrega de tierras fiscales a los productores" (<i>El</i> <i>Tribuno,</i> II/5/I997).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">18.&nbsp;Las localidades vecinas de Aguaray, Salvador Mazza y Cornejo, ubicadas al igual que Tartagal y General Mosconi sobre la ruta nacional n&uacute;m. 34, se sumaron al corte. Seg&uacute;n Oviedo (2001: 54) "Unos cien piquetes controlaban todos los accesos."</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">19.&nbsp;Varios autores sugieren que el planteo de la "reparaci&oacute;n hist&oacute;rica", levantado por los manifestantes, apunta simult&aacute;neamente a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras multinacionales, que transfieren las ganancias percibidas fuera de la regi&oacute;n, y a los</font><font face="verdana" size="2">gobiernos nacional y provincial, responsables pol&iacute;ticos de la desestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica y quienes redistribuyen la renta petrolera obtenida en la zona. En los hechos, los tres actores son identificados como un bloque al que se oponen las reivindicaciones locales.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">20. Comerciantes y empresarios deudores del Banco Naci&oacute;n e Hipotecario Nacional obtuvieron una amplia refinanciaci&oacute;n; los sectores maderero y agropecuario obtuvieron cr&eacute;ditos y tierras fiscales (estatales) para la explotaci&oacute;n <i>(Clar&iacute;n</i> 15/5/1997).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">21. Los planes "Trabajar" del gobierno nacional, al igual que otros programas similares a escala provincial, consist&iacute;an hacia I997 en el otorgamiento de una ayuda de aproximadamente 200 pesos a cambio de una contraprestaci&oacute;n laboral, que generalmente consist&iacute;a en realizar tareas de asistencia municipal o comunitaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">22.&nbsp;Esta forma de protesta, que se generaliz&oacute; en la zona a partir del a&ntilde;o 2000, consiste en la instalaci&oacute;n de piquetes en los accesos de las empresas que impiden la entrada y la salida de materias primas, equipo y producci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">23.&nbsp;Tanto los referentes de la &Uuml;TD como del Partido Obrero han insistido permanentemente sobre este punto.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">24. Este tema excede las posibilidades del presente trabajo, y merece una investigaci&oacute;n espec&iacute;fica.</font></p>      ]]></body><back>
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