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<publisher-name><![CDATA[Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La precarización del campo laboral y sus efectos en la subjetividad de los jóvenes]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Sociedad</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La precarizaci&oacute;n del campo laboral y sus efectos en la subjetividad</b></font> <b><font face="verdana" size="4">de los j&oacute;venes</font></b><font face="verdana" size="4"></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Emma Ruiz Mart&iacute;n del Campo*</b></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>*  Profesora&#45;investigadora del Departamento de Estudios en Educaci&oacute;n, Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico</i>, <a href="mailto:emmaruiz0808@hotmail.com">emmaruiz0808@hotmail.com</a></font></p> 	    <p align="left">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 27 de abril de 2004.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 15 de agosto 2004</font>.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo creativo juega un papel fundamental en la estructuraci&oacute;n del sujeto, le permite participar en la tarea cultural transformando la realidad y es, a la vez, generador de identidad. La creciente disminuci&oacute;n de la oferta de trabajo produce efectos diversos en la subjetividad de los j&oacute;venes, seg&uacute;n la historia de vida de cada uno y el contexto social en que se ubican. La escasez de puestos de trabajo en la localidad en la que vive un joven puede llevar a respuestas distintas, como la valoraci&oacute;n de una actividad del rango del subempleo como un asidero para subsistir en el limitado panorama de una condici&oacute;n que se experimenta irresoluble, la emigraci&oacute;n o el desarrollo de la imaginaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de los conocimientos adquiridos para generar formas de trabajo independiente y pensar en v&iacute;as de soluci&oacute;n posible a nivel social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave: </b>J&oacute;venes, trabajo, mercado de trabajo, identidad laboral, l&iacute;mite &uacute;ltimo de tolerancia.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Antecedentes</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados del a&ntilde;o 2003 fui invitada a participar en un foro sobre "juventud" para hablar acerca de las perspectivas de los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a frente al trabajo. Me propuse abordar el tema partiendo de las opiniones de los propios j&oacute;venes, esto es: escuchar su palabra para, a trav&eacute;s de ella, indagar y reflexionar, rastrear y analizar los sentidos que dan a su actividad actual, a sus sue&ntilde;os, sus expectativas y temores relacionados con el campo laboral y con el trabajo en el futuro cercano; me interesaba as&iacute; mismo saber acerca de sus planes y esperanzas para un futuro m&aacute;s distante en que ellos ser&aacute;n los adultos, los m&aacute;s directamente responsables del funcionamiento de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Decid&iacute; buscar j&oacute;venes habitantes de la ciudad dispuestos a conversar conmigo y sal&iacute; a la calle en busca de ellos. Los elegir&iacute;a poniendo como condici&oacute;n m&aacute;s importante para entrevistarlos su disponibilidad, su deseo de contar su historia laboral (con la posibilidad de extenderse a otras &aacute;reas) y, por consiguiente, el que realizaran una actividad remunerada, bien fuera un empleo, una actividad independiente o una del tipo de las clasificadas como subempleos. El rango de edad de mis entrevistados ser&iacute;a de 18 a 25 a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los j&oacute;venes cuyas entrevistas se incluyen en este art&iacute;culo son todos mexicanos y cuatro de ellos laboran actualmente en Guadalajara, el quinto, Octavio, despu&eacute;s de varias experiencias de trabajo en esta ciudad, trabaj&oacute; durante unos meses en una ciudad mexicana m&aacute;s peque&ntilde;a y a la fecha (febrero de 2004) est&aacute; empleado como maestro de espa&ntilde;ol en una escuela biling&uuml;e de los Estados Unidos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diana, Octavio, Alonso, Marisol y Francisco, que es como he llamado a los j&oacute;venes para resguardar su verdadera identidad, provienen de distintas clases sociales, cuatro de ellos han podido seguir estudios universitarios. De entre ellos, Octavio se diferencia nuevamente en cuanto a que ya los ha terminado y ha obtenido su t&iacute;tulo profesional. Los cuatro universitarios reflexionan sobre las dificultades que enfrentan o piensan que enfrentar&aacute;n al buscar su inserci&oacute;n activa en el campo profesional para el que se han formado, dificultades que son consecuencia de formar parte de una sociedad que no da suficiente cabida a los j&oacute;venes (y cada vez menos a los adultos) en el mundo del trabajo creativo. Estos j&oacute;venes universitarios se reconocen, sin embargo, suficientemente armados a partir de su formaci&oacute;n para encontrar formas de integrarse al mercado laboral, aunque tuviera que ser en renglones distintos al de sus estudios universitarios, y tres de ellos ven el paso a la formaci&oacute;n de posgrado como alternativa para llegar a obtener un empleo. Por contraste, y como caso &uacute;nico entre los aqu&iacute; presentados, Alonso nos enuncia en forma paradigm&aacute;tica las dificultades y escasas perspectivas de los miles de j&oacute;venes que no tienen cabida alguna en el sistema de trabajo formal. Acotados, restringidos, empobrecidos, amenazados por el llamado neoliberalismo, su existencia se reduce a luchar por la supervivencia con el m&iacute;nimo de requerimientos. Para ellos ya parece ser un logro dif&iacute;cil de preservar (dadas sus condiciones econ&oacute;micas y la dificultad para encontrar un sentido a su vida en medio de extremas privaciones) no caer en la drogadicci&oacute;n o en la criminalidad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Supuestos&#45;gu&iacute;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n estad&iacute;stica y de corte cuantitativo sobre el panorama laboral que se extiende ante los j&oacute;venes y la poblaci&oacute;n en general nos es dada con abundancia no s&oacute;lo en textos, sino en los diarios, la radio, la televisi&oacute;n; a trav&eacute;s de esos medios sabemos que 2003 fue un a&ntilde;o especialmente dif&iacute;cil por la reducci&oacute;n de puestos de trabajo, nos enteramos de que tal o cual empresa multinacional ha cerrado su planta en nuestra ciudad, de que otra quitar&aacute; un &aacute;rea de producci&oacute;n en M&eacute;xico para trasladarla a China o a Brasil; pero muy poco se nos dice de los efectos que este panorama escasamente halag&uuml;e&ntilde;o produce en la subjetividad de las personas. Coincido con L&eacute;vi&#45;Strauss cuando, explicando la importancia de comprender un hecho social en su complejidad, de entender el "hecho social total" conceptualizado por Marcel Mauss, afirma: "Nunca podemos estar seguros de haber encontrado el sentido y la funci&oacute;n de una instituci&oacute;n, si no estamos en condiciones de revivir su efecto en una conciencia individual" (L&eacute;vi&#45;Strauss, 1950: 21). Este trabajo pretende dar luz sobre los efectos que las transformaciones en el campo del trabajo producen en la subjetividad de los j&oacute;venes. Un supuesto del que partimos es que el trabajo juega un papel fundamental en la estructuraci&oacute;n del sujeto: le permite experimentarse creativo, orientar sus fantas&iacute;as de grandeza a la realidad al contribuir a transformarla, participar en el quehacer cultural y es, por lo mismo, un fundamental integrador del Yo que modifica la auto&#45;percepci&oacute;n y contribuye a regular la autoestima, es adem&aacute;s un n&uacute;cleo generador de identidad, de la identidad laboral o profesional, pongamos por caso: "soy ingeniero civil y me defino en mis tareas de planeaci&oacute;n y supervisi&oacute;n de construcciones, de las cuales soy responsable", esto en el caso de que el sujeto se identifique con la tarea que realiza, la elija y le resulte satisfactoria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy en d&iacute;a, sin embargo, son cada vez menos los j&oacute;venes que encuentran trabajo en el &aacute;rea de su elecci&oacute;n, cada vez son m&aacute;s los egresados de las universidades o de las escuelas t&eacute;cnicas que salen a engrosar las filas de los desocupados, que tienen que ocuparse en &aacute;reas que no son las de su elecci&oacute;n o que tienen que someterse a condiciones laborales poco deseables: contratos de corto plazo, presi&oacute;n de rendimiento excesiva, malos sueldos, riesgo y amenaza de recorte de personal, etc. Son tambi&eacute;n m&aacute;s numerosos los j&oacute;venes que andan por las calles luchando por sobrevivir, en el mejor de los casos realizando alg&uacute;n servicio o subempleo y en el peor realizando actos delictivos, calmando el hambre y el dolor con drogas, destruyendo y/o autodestruy&eacute;ndose.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior, suponemos, ha producido diversos efectos en los j&oacute;venes: algunos son m&aacute;s conscientes de los l&iacute;mites, muchas veces extremos, que la sociedad impone a sus esfuerzos y sue&ntilde;os individuales, esto perturba la generaci&oacute;n de utop&iacute;as. La juventud actual no confronta a la generaci&oacute;n adulta proponiendo un proyecto de sociedad mejor porque no cree que esto sea posible, como afirma Sennet: "Cuando un ser humano no cree que existe soluci&oacute;n para un problema, el pensamiento a largo plazo se cancela. El individuo se convierte en un cautivo de su presente" (Sennett, 2000: 121). Cuestion&eacute; a un alumno de 20 a&ntilde;os por no haber cumplido una tarea dici&eacute;ndole: "&iquest;Qu&eacute; pasa con los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a, por qu&eacute; muestran a veces tanto conformismo y apat&iacute;a?" &Eacute;l asever&oacute; enf&aacute;tico: "&iexcl;Qu&eacute; ingenuidad la de la juventud de los a&ntilde;os sesenta que cre&iacute;a poder transformar el mundo!" Mi respuesta fue un momento de silencio doliente y reflexivo antes de proseguir el di&aacute;logo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los j&oacute;venes que no encuentran en su comunidad perspectivas y foros que les permitan forjar y poner en pr&aacute;ctica un proyecto de vida, experimentan inseguridad, pero la vitalidad y riqueza de imaginaci&oacute;n propias de la juventud impulsan a muchos de ellos a buscar o generar nuevas alternativas de desarrollo en su colectividad de origen o fuera de ella. Tendencialmente, quienes han crecido en un medio que les ha ofrecido v&iacute;nculos humanos s&oacute;lidos y han tenido experiencias creativas y satisfactorias en su formaci&oacute;n y/o en su iniciaci&oacute;n al trabajo, ser&aacute;n m&aacute;s generadores de cr&iacute;tica constructiva y de propuestas sociales transformadoras, seguir&aacute;n so&ntilde;ando y luchando por realizar sus sue&ntilde;os, tendr&aacute;n comparativamente m&aacute;s esperanza y confianza en el futuro, aunque tengan mayor o menor conciencia de la dificultad de extender su sue&ntilde;o a una colectividad amplia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, ante la escasa oferta laboral, hay una mayor disponibilidad de movilidad en los j&oacute;venes a la b&uacute;squeda de mayor calificaci&oacute;n profesional y de plazas de trabajo. La emigraci&oacute;n es vista como alternativa por muchos j&oacute;venes que no encuentran trabajo, o s&oacute;lo alguno insatisfactorio, en el &aacute;mbito local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volviendo a los j&oacute;venes que sobreviven en la calle realizando alg&uacute;n trabajo informal como vender chicles, limpiar vidrios o lavar autos, es mi supuesto que ellos est&aacute;n en riesgo permanente de caer en la criminalidad y en las drogas, y su destino va a depender de los apoyos afectivos con los que cuenten en el presente, de su experiencia pasada y sus modelos, pero tambi&eacute;n, en &uacute;ltima instancia, de que la comunidad les siga permitiendo ganar un poco de dinero y sentirse &uacute;tiles con su quehacer, de que satisfagan al menos el m&iacute;nimo de sus necesidades materiales y emocionales. En situaciones extremas en las que se conjunta la escasez de oportunidades de trabajo con el agotamiento de los recursos personales para buscar alternativas creativas tendientes a conseguir el propio sustento y la inserci&oacute;n creativa en el mundo de los adultos, los j&oacute;venes traspasan el &uacute;ltimo l&iacute;mite de tolerancia posible ante la frustraci&oacute;n y, o luchan por sobrevivir y atenuar el hambre y el dolor a trav&eacute;s de cualquier v&iacute;a al alcance de su mano (actos delictivos, agrupaciones criminales, drogadicci&oacute;n, etc.), o se autodestruyen en el intento (incremento de la tasa de suicidios juveniles, de muertes por drogadicci&oacute;n o enfermedades producto de la desnutrici&oacute;n, la promiscuidad, etc&eacute;tera).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, los j&oacute;venes se enfrentan a un mundo m&aacute;s inseguro, con m&aacute;s riesgos y m&aacute;s competitivo, en donde la escasa oferta de trabajo incide en su identidad laboral o profesional, que se ha vuelto m&aacute;s difusa y fragmentaria. Los j&oacute;venes mejor preparados buscan oportunidades en el &aacute;mbito local y si no las encuentran tienden a emigrar, con los efectos que esto trae en su identidad, por una parte, y en la comunidad de la que se ausentan, por otra (t&oacute;picos ambos que caen fuera de nuestro objeto actual de investigaci&oacute;n). Los menos preparados luchan como les es posible por sobrevivir y muchos lo &uacute;nico que esperan es poder mantenerse en "la cuerda floja", otros han traspasado su l&iacute;mite &uacute;ltimo de tolerancia posible y caen en las drogas o en la criminalidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>J&oacute;venes, formaci&oacute;n y trabajo</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El historiador Georges Duby nos habla del camino recorrido en su formaci&oacute;n profesional y en el despertar de su pasi&oacute;n por su trabajo en la primera mitad del siglo XX:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fui alimentado copiosamente con humanismo &#91;...&#93; El respeto que sent&iacute;an mi padre y mi abuelo, artesanos, por los objetos bien hechos, su ardor por superar a sus rivales en la emulaci&oacute;n del taller, su convicci&oacute;n de que un trabajo perseverante permite ir escalando niveles en la vida, todas esas exigencias se trasladaron en m&iacute; de lo manual a lo intelectual (Duby: 1999, 25).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y m&aacute;s adelante: "En aquella &eacute;poca, una pedagog&iacute;a discreta hac&iacute;a a los j&oacute;venes el honor de tratarlos como adultos, como los hombres y las mujeres que eran, y de considerarlos perfectamente capaces de formarse solos, organizando su trabajo como quisieran" (Duby, 1999: 26). Cito un &uacute;ltimo fragmento: "Era un gozo para m&iacute; &#91;...&#93; recorrer los campos, los caminos, los pueblos, estar entre las gentes, tratando de discernir las relaciones entre su modo de trabajar, sus herramientas, sus costumbres y las improntas con que hab&iacute;an marcado y se aprestaban a seguir marcando la faz de la tierra" (Duby, 1999: 27).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n de los j&oacute;venes para el trabajo, la forma como se integran al campo laboral y el papel que el trabajo juega en la consolidaci&oacute;n de su identidad, dependen de las circunstancias hist&oacute;rico&#45;culturales en que viven, de la solidez o precariedad de las instituciones que prevalecen en la comunidad, de las cosmovisiones que rigen la vida, de las condiciones materiales que sustentan la producci&oacute;n, del desarrollo de las comunicaciones y las tecnolog&iacute;as y de las formas de interacci&oacute;n humana dominantes en el contexto social en cuesti&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zygmunt Bauman se cuestiona sobre las tendencias que marcan los cambios en la identidad en el paso de las sociedades modernas a las posmodernas y considera que la delimitaci&oacute;n m&aacute;s definida de identidades individuales es una caracter&iacute;stica de la modernidad, por la disminuci&oacute;n de la influencia directa de las instituciones y espacios colectivos sobre los sujetos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si las cofrad&iacute;as y gremios destacaban la identificaci&oacute;n del sujeto con su grupo, el &eacute;nfasis en el rendimiento individual, producto de la revoluci&oacute;n industrial, promovi&oacute; la percepci&oacute;n de los individuos ligada a su realidad separada de otros y a sus logros personales acumulados en un &aacute;rea predominante de desempe&ntilde;o. Todav&iacute;a en los a&ntilde;os setenta del siglo XX<b>,</b> los estudiantes eran formados para una carrera a partir de la cual se esperaba que tomaran un lugar social duradero, y la mayor&iacute;a de los obreros y bur&oacute;cratas trabajaban en un puesto u oficio hasta jubilarse; para todos ellos el trabajo era un n&uacute;cleo organizador de identidades laborales estables; los campesinos, por su parte, se plegaban a los ritmos de las estaciones y se identificaban con un oficio que, al permitirles "imprimir su huella en la faz de la tierra", no s&oacute;lo les garantizaba subsistencia, sino seguridad y orgullo. En la actualidad nos vemos frente a una realidad de cambios vertiginosos y menores oportunidades de trabajo, que generan muchas veces identidades fragmentarias, provisorias, dependientes de las ofertas de trabajo que la sociedad presenta para sobrevivir y hacerlo de la mejor manera posible. Bauman subraya la tendencia a la privatizaci&oacute;n, al "hazlo t&uacute; mismo" que deja a los individuos m&aacute;s solos que nunca en la estructuraci&oacute;n de su identidad: "La antigua angustia de inadaptaci&oacute;n como desv&iacute;o de las normas sociales claras y estables, ha dado paso a una angustia ante la incertidumbre que sume al individuo en un v&eacute;rtigo de esfuerzos propios por encontrarse y asegurarse a s&iacute; mismo" (Bauman, 1995: 20).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero a pesar de que el empleo se ha convertido en un bien escaso en muchas sociedades en este siglo que comienza, y que las condiciones para desarrollar una labor por cuenta propia son en muchos casos muy adversas, el trabajo sigue teniendo una funci&oacute;n integradora clave para la subjetividad de las personas. A trav&eacute;s del trabajo el sujeto puede generar transformaciones en la realidad que, en el mejor de los casos, tienen un sentido y un valor perceptible para &eacute;l y le permiten conquistar un lugar apreciado en su comunidad. El campesino que siembra y cosecha constata a trav&eacute;s de su trabajo que es capaz no s&oacute;lo de autoabastecerse de productos alimenticios que le son necesarios, sino de proveer de ellos a su familia y a su comunidad. Igualmente, el sujeto que teje produce un bien importante para la protecci&oacute;n de s&iacute; mismo y/o de otros frente a las inclemencias del clima. Quien realiza su trabajo como cocinero se reconoce capaz no s&oacute;lo de alimentar, sino de hacerlo generando un disfrute con su comida (en caso de ser buen cocinero).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sujeto trabajador en condiciones &oacute;ptimas conquista sustento, pertenencia a un grupo, aprobaci&oacute;n y afecto y esto le posibilita experimentar un sentimiento de armon&iacute;a consigo mismo, acercarse a las expectativas de su imagen ideal, reconocerse &uacute;til y estar en mejores condiciones de manejar eventuales sentimientos de culpa por sus impulsos destructivos, por sus defectos y l&iacute;mites humanos. Esto es m&aacute;s cierto mientras m&aacute;s se trate de un trabajo elegido por la propia persona, a trav&eacute;s del cual ponga en juego y satisfaga sus pasiones y al cual puedan fluir sus fantas&iacute;as de grandeza, y es menos cierto en la medida en que el sujeto sea obligado a realizar actividades que le desagradan o con las que no se identifica (el caso extremo son los trabajos forzados o la esclavitud).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los j&oacute;venes que se educan para la vida buscan formas de integrarse a la sociedad de adultos y el camino m&aacute;s viable para lograrlo es la asunci&oacute;n de una actividad productiva, de un trabajo. Al realizar un trabajo a trav&eacute;s del cual modifica la realidad y aporta un bien valorado a su comunidad, el joven se reconoce en sus posibilidades, pero tambi&eacute;n en sus l&iacute;mites, pone freno a sus enso&ntilde;aciones y utop&iacute;as respecto a s&iacute; mismo, acepta cerrar la puerta a innumerables posibilidades antes fantaseadas para ubicarse en un campo de acci&oacute;n determinado. Al respecto, afirma Erdheim:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&eacute;rmino de la adolescencia es un proceso que est&aacute; estrechamente encadenado a la contradicci&oacute;n entre las fantas&iacute;as de grandeza y omnipotencia por una parte, y el trabajo por la otra. Dichas fantas&iacute;as constituyen ciertamente la fuerza de la adolescencia, pero son al mismo tiempo su tal&oacute;n de Aquiles &#91;...&#93; Enredado en la omnipotencia de los pensamientos, la inserci&oacute;n de &eacute;stos en la realidad a trav&eacute;s del trabajo es una de las heridas narcisistas que ocupa al adolescente (Erdheim, 2003: 281).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El joven puede ir avanzando en la elecci&oacute;n de un camino hacia el trabajo, pero puede hacerlo en la medida en que el medio social sea rico en posibilidades. Es necesario preguntarnos: &iquest;Qu&eacute; ofertas de desarrollo, qu&eacute; modelos a seguir, qu&eacute; oportunidades de trabajo encuentra el joven en su comunidad? Porque el contexto social en el que un adolescente se desarrolla va a ser determinante para el curso de su adolescencia y tambi&eacute;n para la cristalizaci&oacute;n de su identidad de adulto, y como parte de ella su identidad laboral o profesional y sus fantas&iacute;as de grandeza encontrar&aacute;n el mejor cauce posible si el joven encuentra un trabajo elegido por &eacute;l al cual pueda hacerlas fluir para sentirse satisfecho y &uacute;til, ya que como dice Kaplan:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La manera como una joven transforme el poder m&iacute;tico en poder real depende de las convenciones sociales y las caracter&iacute;sticas morales del mundo real que espera para recibirla. En la zona de transici&oacute;n tal vez ella ha encontrado algunas soluciones, pero si no hay ma&iacute;z para las tortillas de ma&iacute;z sagradas, si no hay papel para escribir sus poes&iacute;as, tribunas para sus danzas, escuelas donde pueda ense&ntilde;ar, recintos sagrados en los que valga la pena orar, &aacute;reas inexploradas que pueda descubrir, &iquest;qu&eacute; hace ella pues? (Kaplan, 1993: 29).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dolto, por su parte, habla de la importancia de la progresiva independencia econ&oacute;mica de los j&oacute;venes para conquistar su autonom&iacute;a: "Resulta algo capital a esa edad &#91;...&#93; escapar a la tutela econ&oacute;mica y acceder al derecho a la propia expansi&oacute;n personal" (Dolto, 1990: 23). Y un poco m&aacute;s adelante afirma:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es sobre todo la falta de dinero lo que impide a los adolescentes adquirir su autonom&iacute;a. Los padres no pueden ya mantener a sus hijos: las necesidades s&iacute;, pero nada de sus deseos. Es entonces cuando &#91;algunos&#93; se tornan violentos. Tratan de encontrar una soluci&oacute;n de delincuencia o de droga, fuera de la ley (Dolto, 1990: 166).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Te&oacute;ricamente, se forma a los j&oacute;venes para que puedan ganarse la vida y encontrar un trabajo con sentido que les satisfaga, resuelva sus necesidades econ&oacute;micas y aporte beneficios a su comunidad, pero las condiciones actuales ponen a muchos en situaci&oacute;n de permanecer d&eacute;biles, asistidos, o de buscar escapar de una realidad que no les ofrece alternativas.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>Impacto de la precarizaci&oacute;n laboral en los j&oacute;venes</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La progresiva desaparici&oacute;n de fuentes de empleo que se registra en la actualidad sobre todo en pa&iacute;ses pobres, as&iacute; como la precariedad de las condiciones de muchos de los trabajos disponibles, que no permiten el uso de la creatividad y son adem&aacute;s mal pagados, inestables, etc., han hecho, pues, m&aacute;s escasas las posibilidades de un desarrollo juvenil que desemboque en la consecuci&oacute;n de un quehacer laboral acorde a la formaci&oacute;n, que sea satisfactorio para el sujeto y confluya en la consolidaci&oacute;n de su identidad profesional. Hoy en d&iacute;a, ante infinidad de j&oacute;venes se tiende un panorama sombr&iacute;o que para algunos implica desempleo o subempleo, para otros sobreexplotaci&oacute;n y sueldos raqu&iacute;ticos, para otros tantos actividades a presi&oacute;n y poco estimulantes, para algunos m&aacute;s despido por recorte de personal o traslado de la f&aacute;brica a otro pa&iacute;s y para muchos de los que estudian, la lucha por prepararse a pesar del riesgo de titularse para salir a engrosar la fila de los desocupados. Me remito a Sennett cuando comenta: "Tienes que ponerte a prueba a ti mismo cada d&iacute;a, tienes que estar permanentemente expuesto al riesgo, y eso destruye la comprensi&oacute;n que el sujeto tiene de s&iacute; mismo" (Sennett, 2000: 110).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pa&iacute;ses con relativo bienestar econ&oacute;mico, como Alemania, se escucha hablar de un nuevo fen&oacute;meno llamado "el hotel de mam&aacute;", que alude a la tendencia de muchos j&oacute;venes a permanecer aun despu&eacute;s de los 30 a&ntilde;os en el seno de la familia sin responsabilizarse de sus gastos y frecuentemente sin participar en el trabajo de mantenimiento de la casa que habitan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pa&iacute;ses pobres, y sobre todo en sus grandes ciudades, hemos sido testigos del crecimiento del subempleo entre los j&oacute;venes. Por otra parte, el sentimiento de vac&iacute;o que les genera un mundo de carencias en el que las perspectivas de un mejor futuro parecen muy escasas, es callado por muchos j&oacute;venes con soluciones que en un primer momento parecen f&aacute;ciles y prometedoras: las drogas y la criminalidad, y que con el paso del tiempo se vuelven trampas generadoras de una mayor destructividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro fen&oacute;meno observable hoy en d&iacute;a es el resurgimiento de grupos religiosos fundamentalistas. En ellos son captados j&oacute;venes que no encuentran sentido para su vida al no poder desarrollar actividades creativas y retributivas y que se entregan a las exigencias fan&aacute;ticas que se les imponen. Dichas exigencias implican algunas veces actos destructivos y/o autodestructivos. Igualmente observable es el surgimiento de "nuevas" religiones que ofrecen alternativas de desarrollo a los j&oacute;venes a costa del abandono de su cosmovisi&oacute;n y propiciando muchas veces el surgimiento de serios conflictos en sus familias y comunidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque coincidimos con Erdheim en que "las relaciones enajenadas bajo las cuales se tiene que trabajar en nuestra sociedad hacen en extremo dif&iacute;cil que las fantas&iacute;as de grandeza y omnipotencia fluyan hacia el trabajo" (Erdheim, 2003: 281), no queremos sin embargo, dejar de mencionar la posibilidad, que algunos j&oacute;venes vuelven realidad, de convertir la creciente adversidad en el campo del trabajo en reto para duplicar esfuerzos, de poner a trabajar m&aacute;s activamente la imaginaci&oacute;n y de someter a prueba proyectos que permitan mejorar las perspectivas y expectativas de futuro para los j&oacute;venes del siglo XXI. Dolto afirmaba, con raz&oacute;n: "Si el adolescente tiene un proyecto, incluso a largo plazo, est&aacute; salvado. Hace cosas para alimentar ese proyecto" (Dolto, 1990: 82).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dejemos que sean ahora los propios j&oacute;venes quienes nos hablen de sus experiencias y percepciones en el campo del trabajo.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Entrevistas con j&oacute;venes trabajadores</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b> Diana, 23 a&ntilde;os.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conozco a Diana desde hace dos a&ntilde;os, en su lugar de trabajo: un restaurante en el que es capitana de meseros. Le pregunto si le gustar&iacute;a platicar conmigo acerca de su experiencia de trabajo y acepta gustosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me dice que lleva ya cinco a&ntilde;os trabajando en ese lugar, empez&oacute; como cajera, luego pas&oacute; a ser mesera, pero por su responsabilidad y entusiasmo en el trabajo le ofrecieron el puesto de capitana de meseros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me platica que ella empez&oacute; muy chica a hacerse independiente, pues sus padres se divorciaron cuando ella ten&iacute;a 10 a&ntilde;os. Su madre vino a visitar a su abuela en esta ciudad, trayendo a todos los hijos con ella, y Diana le pidi&oacute; que la dejara quedarse por un tiempo. La madre se resist&iacute;a, al igual que el padre, a dejar a Diana en la ciudad, pero Diana argument&oacute; que la escuela era mejor que en su pueblo y as&iacute; le permitieron quedarse a terminar la primaria. Luego los plazos del permiso se fueron alargando a la secundaria, a la preparatoria, al inicio de la carrera profesional y:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; ahora ya ni sue&ntilde;an con que regrese, ya todos nos hemos acostumbrado a que yo vivo aparte de ellos. Tengo tres hermanos menores que yo, soy la m&aacute;s grande y la &uacute;nica mujer, por lo que les cost&oacute; trabajo soltarme, pero ahora ya se convencieron de que puedo salir adelante por mi cuenta. Hace dos a&ntilde;os mi abuela se fue a vivir a Estados Unidos, pues ella tiene otros hijos all&aacute;; mis pap&aacute;s me dec&iacute;an que no podr&iacute;a arregl&aacute;rmelas sin ella, pues tendr&iacute;a que pagar renta y a partir de ese momento la totalidad de mis gastos, pero rent&eacute; un departamento peque&ntilde;o y he podido organizar mi vida sin dificultades; mis padres no hubieran podido apoyarme econ&oacute;micamente, ninguno de los dos gana suficiente.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pregunto si trabaja tiempo completo y me dice que s&iacute;, pero que sus horarios le han permitido seguir estudiando, adem&aacute;s de que cuenta con el apoyo de sus jefes y cuando necesita alg&uacute;n permiso por estar en periodo de ex&aacute;menes o tener alg&uacute;n evento especial en la universidad, se lo conceden. Estudia la licenciatura en Turismo. Comenta: "El primer semestre de la carrera s&iacute; tuve que dejar de trabajar un breve tiempo, no sab&iacute;a c&oacute;mo organizarme, pero ya que me di cuenta c&oacute;mo era el programa y las exigencias en la universidad, regres&eacute; y me recibieron de muy buen grado. Ahora estoy a punto de terminar mis estudios, me falta s&oacute;lo un semestre". Contin&uacute;a:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tengo ganas de trabajar en otro ramo, hasta ahora he estado siempre en restaurante. Me gustar&iacute;a que me contrataran en alg&uacute;n crucero, pues tengo ganas de ver mundo, de ampliar mi panorama. Por otra parte, a veces pienso que ser&iacute;a mejor hacer primero una maestr&iacute;a. Esto aparentemente retrasar&iacute;a mis planes dos a&ntilde;os, pero en realidad me permitir&iacute;a titularme sin hacer tesis y adem&aacute;s ya tendr&iacute;a un grado m&aacute;s, lo que tal vez me ayudar&iacute;a a conseguir un mejor puesto de trabajo.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Indago acerca de su percepci&oacute;n sobre las oportunidades de trabajo para los j&oacute;venes mexicanos, me comenta que si ve las cosas desde su experiencia me dir&iacute;a que hay trabajo, pues a ella no se le ha hecho dif&iacute;cil salir adelante, pero sabe que hay mucha gente desocupada. Se pregunta si eso no tiene que ver tambi&eacute;n con las actitudes de las personas, que a veces no se atreven a empezar trabajando en puestos sencillos o en los que no pagan muy bien. Pregunto si ella considera que gana bien, a lo que responde:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo cubro todas mis necesidades econ&oacute;micas. Claro que para eso trabajo horas extra cuando puedo, o sea, cumplo con mis tareas de capitana, pero cuando hay necesidad de atender como mesera porque hay muchos clientes, coopero tambi&eacute;n sirviendo en las mesas. Tenemos un sueldo base, que en mi caso son como $2,600.00 mensuales, pero adem&aacute;s los meseros y garroteros aportan una cierta cantidad de sus propinas para todos los que no trabajamos directamente atendiendo a los clientes, y a eso le sumo lo que gano trabajando horas extras y realmente tengo dinero suficiente para todo lo que necesito.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pregunto a Diana qu&eacute; piensa de las posibilidades de conseguir trabajo una vez que sea profesionista titulada, dice que no sabe si ser&aacute; f&aacute;cil obtener un buen puesto:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;... &#93; pero en todo caso yo tengo una ventaja, estoy dispuesta a irme al lugar en donde surja una buena oferta, me entusiasma la idea de conocer nuevos lugares y de hacer nuevas experiencias. Si me sale un trabajo en otro estado del pa&iacute;s, pues all&aacute; voy; si de viajar se trata, todav&iacute;a mejor, pues como ya dije, sue&ntilde;o con trabajar en un crucero y conocer mundo. Si me quedo aqu&iacute;, pienso que podr&iacute;a trabajar en un hotel y ganar relativamente bien, de lo que no estoy segura es de que hubiera buenas posibilidades de ascenso; pero por lo pronto tengo trabajo, me han salido bien las cosas y tengo que ocuparme de mis estudios hasta el final.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le agradezco a Diana su cooperaci&oacute;n y nos despedimos.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Octavio, 23 a&ntilde;os</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conozco a Octavio desde hace varios a&ntilde;os. Lo invito a platicar conmigo sobre su experiencia de trabajo en ocasi&oacute;n de una visita suya a la ciudad de Guadalajara.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio obtuvo hace unos meses el t&iacute;tulo de Ingeniero en Sistemas, es un joven brillante que se distingui&oacute; como el segundo mejor estudiante de su generaci&oacute;n. En la ciudad en la que realiz&oacute; sus estudios trabaj&oacute; por un corto periodo en varias empresas, de las que me comenta:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No me gust&oacute; el ambiente de trabajo, no lo soport&eacute;, se sent&iacute;an due&ntilde;os de nosotros, por ejemplo, sin preguntarnos si pod&iacute;amos o est&aacute;bamos dispuestos, nos dec&iacute;an que el fin de semana hab&iacute;a que realizar tales o cuales tareas, claro que nos pagaban extra, pero no daban opci&oacute;n a decir no. Y a fin de cuentas, yo pensaba que en esta etapa de mi vida no tengo tanta urgencia de ganar dinero, y s&iacute; ganas de hacer amigos, de tener novia, de contar con tiempo libre para lo que yo decida, as&iacute; que renunci&eacute;; en todos los lugares en los que trabaj&eacute; la situaci&oacute;n fue parecida y los sueldos raqu&iacute;ticos, muy raqu&iacute;ticos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras las experiencias de trabajo aludidas, Octavio decidi&oacute; probar suerte regresando a una peque&ntilde;a ciudad aleda&ntilde;a a su pueblo natal, donde obtuvo un trabajo temporal en el IFE. De esta experiencia comenta:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el IFE me ha ido muy bien, muy a gusto, no es mucha la presi&oacute;n en comparaci&oacute;n con mis otros empleos. Bueno, creo que ya los &uacute;ltimos d&iacute;as, acerc&aacute;ndose las elecciones, s&iacute; va a estar medio pesado, pero en general ha estado tranquilo, es m&aacute;s, con decirle que hasta tiempo tuvimos de hacer un torneo de ajedrez en horario de trabajo y gan&eacute; &#91;risas&#93;. El ambiente de trabajo es muy agradable, yo creo que es por lo mismo, como no hay much&iacute;sima presi&oacute;n, la gente est&aacute; tranquila en comparaci&oacute;n con las otras empresas en que estuve, donde todo mundo anda a mil por hora exigiendo hasta lo imposible, claro, eso ayuda muchas veces a ser m&aacute;s eficiente, pero a la larga cansa y ac&aacute; como saben que el empleo La precarizaci&oacute;n del campo laboral y sus efectos en la subjetividad de los j&oacute;venes en el IFE es temporal, no tiene caso portarse mala onda. Aunque, usted sabe, las relaciones entre personas siempre son dificilonas. Al principio lo que me cost&oacute; m&aacute;s trabajo era que todos mis subordinados, capacitadores en procesos del IFE, son personas mayores: un maestro, otros ingenieros, un contador y una doctora, &iquest;usted cree? Esto es un reflejo muy claro de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica que vivimos en el pa&iacute;s, y me daba pena ordenarles, pero con el tiempo les fui agarrando el modo y ahorita hemos hecho buen equipo de trabajo. Y sobre todo estoy a gusto en mi casa, disfrutando a mis pap&aacute;s, muy buena onda, aunque en el "pueblo" no es lo mismo que en la ciudad, no son los mismos intereses. Por ejemplo, en una ocasi&oacute;n estuvieron unos coros padr&iacute;simos en ocasi&oacute;n de la inauguraci&oacute;n de un edificio &#151;que, por cierto, est&aacute; muy bonito&#151; y estuvo hasta el Coro de Viena y otros coros de todo el pa&iacute;s y por m&aacute;s que se invitaba a la gente nadie quer&iacute;a ir. Aqu&iacute; la distracci&oacute;n es <i>pistear</i> dando la vuelta por la calle principal y hasta cierto punto creo que es comprensible, pues no hay nada que hacer y hay mucho desempleo, lo que desanima a la gente, pero es parad&oacute;jico, pues mucha gente tira el poco dinero que tiene en alcohol; aunque en realidad en muchas partes es lo mismo, lo &uacute;nico que no me gusta es que aqu&iacute; el objetivo principal es ir a <i>pistear</i> y en otras partes se va a un bar, un caf&eacute; o algo as&iacute; a platicar y convivir con los cuates y lo secundario es la tomadera. Bueno, pero eso es lo de menos, al fin y al cabo mi estancia aqu&iacute; ser&aacute; muy corta, tengo que empezar a buscar otros horizontes y otras perspectivas de trabajo. Ya recib&iacute; una invitaci&oacute;n para Estados Unidos, me voy a ir a finales de agosto a una ciudad peque&ntilde;a, pero con la suerte de que invitaron a dos de mis mejores amigos de la universidad, as&iacute; que espero que sea <i>a great experience,</i> como lo maneja el programa por medio del que hicimos los tr&aacute;mites. F&iacute;jese que tambi&eacute;n recib&iacute; otra invitaci&oacute;n al estado de Maine, pero como ya hab&iacute;a aceptado la primera invitaci&oacute;n que recib&iacute;, respond&iacute; negativamente. Adem&aacute;s que me dijeron que Maine, aunque est&aacute; al este y hay ciudades muy bonitas cerca, no tiene al parecer universidad y cerca del pueblo en el que voy a estar s&iacute; hay y es probable que tenga la oportunidad de tomar ah&iacute; los cursos de ingl&eacute;s y lo <i>chido</i> es que me toc&oacute; con mis cuates, eso tambi&eacute;n le da m&aacute;s tranquilidad a mi mam&aacute; porque sabe que no voy a estar totalmente solo y ella es muy preocupona. Ahora lo que tengo que hacer es estudiar y buscar material como cuentos, m&uacute;sica, postales, artesan&iacute;as, libros, etc., que tengan que ver con la cultura mexicana para las clases de espa&ntilde;ol que voy a dar, los voy a poner a bailar el corrido de Chihuahua &#91;risas&#93;. Vamos a dar clases en una escuela primaria y yo voy a tomar dos cursos, uno de ingl&eacute;s y otro creo que de algo de lo que yo quiera, ojal&aacute; que podamos tomarlos en la universidad.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto de la conversaci&oacute;n, Octavio me se&ntilde;al&oacute; que ten&iacute;a un compromiso, por lo que ten&iacute;a que retirarse ya. Le agradec&iacute; su cooperaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Alonso, 18 a&ntilde;os</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Circulaba por las calles de Guadalajara y al detenerme en un cruce con sem&aacute;foro, un muchacho que me pareci&oacute; muy vivaz me ofreci&oacute; limpiarme el parabrisas de mi autom&oacute;vil. Le dije que le cambiaba la tarea y lo invitaba a platicar conmigo sobre su trabajo y otras cuestiones que para &eacute;l como joven fueran de inter&eacute;s, lo que acept&oacute; sin dudar. Estacion&eacute; el carro y nos buscamos un lugar con un poco de sombra y una peque&ntilde;a barda que nos sirvi&oacute; de asiento. Lleg&oacute; acompa&ntilde;ado de un amigo de su misma edad y pregunt&oacute;: "&iquest;&eacute;ste tambi&eacute;n puede estar en la pl&aacute;tica?", le dije que no ten&iacute;a inconveniente si &eacute;l as&iacute; lo deseaba y que tambi&eacute;n su amigo pod&iacute;a despu&eacute;s hablar conmigo si ten&iacute;a inter&eacute;s. En la pr&aacute;ctica result&oacute; que Alonso es un buen conversador y su amigo cumpl&iacute;a m&aacute;s bien la funci&oacute;n de certificar sus testimonios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me pregunt&oacute; por d&oacute;nde empezaba, le dije que por donde quisiera, que adem&aacute;s de contarme de su trabajo pod&iacute;a hablarme de otras cuestiones importantes en su vida. Inici&oacute; diciendo que ten&iacute;a ya muchos a&ntilde;os trabajando en este punto de la ciudad:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empec&eacute; como a los 9 a&ntilde;os, lo que pasa es que yo no tengo <i>jefe</i> y mi <i>jefa</i> trabajaba mucho para mantenernos a m&iacute; y a mis dos hermanas y ni as&iacute; alcanzaba para comer bien. Yo quer&iacute;a ayudar y empec&eacute; a trabajar cuando sal&iacute;a de la escuela, pero luego empec&eacute; a faltar a las clases, empez&oacute; a ser dif&iacute;cil para m&iacute; estar en la chamba y hacer las tareas, adem&aacute;s no me ajustaba para comprar cuadernos ni otras cosas que nos ped&iacute;an y cada vez me fui retirando m&aacute;s hasta que ya de plano no fui, llegu&eacute; hasta 5&deg; de primaria. Despu&eacute;s he querido seguir estudiando la primaria abierta, he hecho varios intentos, pero termino siempre en el hoyo, no resulta y aqu&iacute; sigo trabajando. Lo malo de no tener escuela es que ya para todo piden estudios. He ido a pedir trabajo a varias f&aacute;bricas y en todas me dicen que no porque ni la primaria tengo. Una vez hasta para que me dieran trabajo para limpiar me preguntaron si sab&iacute;a algo de computadoras y pos' no, qu&eacute; voy a saber de eso, si ni la primaria acab&eacute;.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es muy duro pasar hambre, andar siempre mal comido, as&iacute; que es mejor chambear y cuidar lo que se gana, yo prefiero malcomer diario que comer un d&iacute;a muy bien y al d&iacute;a siguiente no tener ni para tortillas, lo que pasa es que es la "realid&aacute;", no se tiene nada seguro, as&iacute; es la vida para nosotros los pobres, y no veo c&oacute;mo se pueda cambiar esto, ni para qu&eacute; hacerme las ilusiones, si ya he intentado varias veces y vuelvo a lo mismo. La gente dice que todo est&aacute; cada d&iacute;a peor.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pregunto qu&eacute; dice &eacute;l, a lo que responde: "Para m&iacute; es lo mismo, siempre luchando para tener qu&eacute; comer". Indago sobre lo que come y dice: "Uh, pues casi puro frijol y tortilla, alg&uacute;n blanquillo y alguna vez por semana carne, leche o pollo". Yo intervengo: "&iquest;Y qu&eacute; te gustar&iacute;a comer?" &#151;"Pues fruta, alg&uacute;n mel&oacute;n, manzanas, se antoja". &#151;"&iquest;Y no alcanza para eso?" &#151;vuelvo a preguntar.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&iacute;, puede alcanzar, pero el dinero nunca se tiene seguro y si hoy lo gasto y ma&ntilde;ana me va mal, pues entonces tendr&iacute;a que pasar hambre y por eso mejor me aguanto y no como muchas cosas, por lo menos s&eacute; que al d&iacute;a siguiente habr&aacute; frijoles y tortillas. El gobierno dice que nos ayuda, pero qu&eacute; nos va a ayudar, no ayuda en nada. </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Y en tu trabajo c&oacute;mo te va, qu&eacute; te gusta?</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pos ganar dinero, y adem&aacute;s es bonito trabajar y hacer algo que sirva en lugar de andar pensando en otras cosas, en las drogas o en hacer maldades.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Qu&eacute; maldades?</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pos como las que hacen otros por los que perdemos todos, que se acercan dizque para limpiar el vidrio y se jalan una bolsa o lo que pueden cuando la ventanilla est&aacute; abierta. Yo a eso no le entro, a m&iacute; aqu&iacute; ya me conocen de a&ntilde;os y hay gente que hasta me dice que si alguna vez puede me acomoda en alg&uacute;n trabajo, pero no se ha dado nada. </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Cu&aacute;nto ganas cuando te va bien?</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pos algunos cien pesos y cuando me va mal algunos cincuenta, como ahora que llegan las lluvias, es mala temporada, luego pasa y otra vez me va mejor. Lo malo es que ya la mayor&iacute;a de la gente no quiere que uno le limpie el vidrio, de unos 30 carros <i>quedr&aacute;n</i> unos tres. </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Alguna vez te ha dado tentaci&oacute;n drogarte?</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Una vez un amigo me regal&oacute; un cigarro de marihuana y la prob&eacute;, pero me fue re' mal, me sent&iacute; todo mareado y ya que se me pas&oacute; ten&iacute;a un hambre de la patada y dije, pos no, si cuando no tengo tanta hambre apenas me lleno, esto est&aacute; peor, y ya no le volv&iacute; a entrar. </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Y si pudieras escoger, en qu&eacute; te gustar&iacute;a trabajar? </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Pos de supervisor o en alguna empresa, tambi&eacute;n me gustar&iacute;a trabajar de mec&aacute;nico, es algo que siempre he querido, pero tampoco en un taller me dan chamba, o dicen que ya tienen los puestos ocupados o no me reciben porque no tengo escuela. Y no crea, s&iacute; me gustar&iacute;a llegar a ser alguien, mejorar, pero la veo canija y pienso que ni pa' qu&eacute; me hago ilusiones, no hay salida.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;&iquest;Y qu&eacute; haces para divertirte, qu&eacute; otras cosas te gustan adem&aacute;s de trabajar?</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151;Jugar futbol, eso sirve mucho, tambi&eacute;n la compa&ntilde;&iacute;a, estar con mi familia, con mis amigos, con &eacute;ste me llevo muy bien &#91;se&ntilde;ala al joven que lo acompa&ntilde;a y con el que comparte el trabajo cotidiano&#93;, nos ayudamos, si ahora le hace falta algo a &eacute;l y yo lo tengo, le doy y otras veces &eacute;l me da a m&iacute;. Los amigos son buenos, pero hay de amigos a amigos, unos te dan y otros te quitan, unos te dan ideas buenas y otros s&oacute;lo quieren jalarte a las drogas o al vino... y no le entro. Dice mi <i>jefa</i> que mi pap&aacute; tomaba mucho, pero yo ni idea tengo de qui&eacute;n es mi padre, si me encontrara a alguien en la calle y me dijera que es mi pap&aacute;, se lo pod&iacute;a creer, pos no me acuerdo de nada, yo ten&iacute;a 6 meses cuando &eacute;l se fue. Luego mi mam&aacute; se volvi&oacute; a juntar con otro hombre y tuvo a mi hermana, la que ahora tiene unos 13 a&ntilde;os, y ese se&ntilde;or nos trataba bien, vivi&oacute; m&aacute;s de dos a&ntilde;os con nosotros, trabajaba en un taller, era mec&aacute;nico, pero los fines de semana se llevaba a la casa alg&uacute;n coche prestado para llevarnos a pasear y luego lo cacharon y acab&oacute; en el bote. Ya de ah&iacute; mi jefa no quiso juntarse con ning&uacute;n otro hombre, prefiri&oacute; estar sola con nosotros. A m&iacute; de lo que m&aacute;s me gusta es la convivencia, estar con mi familia y me siento bien de estar apoyando a mi jefa, mi hermana la grande ya se cas&oacute; y la chiquilla ahora puede ir a la escuela, porque entre mi mam&aacute; y yo ganamos el dinero y ella s&iacute; tiene para los &uacute;tiles y lo que necesita. Otra cosa que me gusta es leer la Biblia, un tiempo fui con unos "hermanos" y me gust&oacute; c&oacute;mo pensaban, porque ellos le hablan a Dios a pecho abierto, no como los cat&oacute;licos, adem&aacute;s se ayudan m&aacute;s, porque hay cat&oacute;licos que van a misa y luego salen y se est&aacute;n comiendo entre ellos. Yo estaba contento de ir con los "hermanos", me regalaron una Biblia, pero luego mi <i>jefa</i> se apur&oacute; mucho de que estuviera yendo con ellos y empec&eacute; a ir a escondidas, pero despu&eacute;s lo dej&eacute; porque no quer&iacute;a problemas con ella, pero le digo a &eacute;ste &#91;se&ntilde;ala de nuevo a su amigo&#93; que la Biblia es la misma, yo ya la he comparado con otras y a m&iacute; me gusta leerla.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pregunto si hay alguna otra cosa importante para &eacute;l que quiera compartirme. Dice que su trabajo es puro ir y venir en la calle, caminar mucho, y es pesado cuando el sol est&aacute; muy duro.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se queda muy pensativo y luego me comenta que le gusta no tener nada que ocultar, que en esta zona la gente lo conoce, que puede platicar &#151;como conmigo&#151; y eso es bonito, que s&iacute; le gustar&iacute;a, por ejemplo, tener mejor ropa, no una camiseta ra&iacute;da como la que trae, que aunque est&aacute; limpia alguna gente la ve mala y piensa que &eacute;l puede ser un drogadicto. (En efecto, tanto la camiseta de Alonso como la de su amigo est&aacute;n desgastadas, deshiladas del cuello, pero limpias y planchadas). "Pero la <i>realid&aacute;</i> es as&iacute; para nosotros y al menos podemos chambear."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Doy las gracias a Alonso por su cooperaci&oacute;n, le digo que ha sido valioso su apoyo y le doy una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica por su trabajo conmigo, pidi&eacute;ndole que comparta el dinero con su amigo, que aunque ha estado en silencio nos ha apoyado con su presencia. Dice: "S&iacute;, lo que pasa es que &eacute;ste es m&aacute;s t&iacute;mido". Se pone muy feliz y siento que no es s&oacute;lo por el dinero, para &eacute;l parece ser una experiencia muy nueva ser escuchado con inter&eacute;s verdadero. Nos despedimos y me dice que siempre que desee puedo venir a platicar, que en ellos tengo unos amigos. Le agradezco.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Marisol, 23 a&ntilde;os</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entr&eacute; en contacto con Marisol en el cruce de dos avenidas de una ciudad grande, en donde ella se dedica a ofrecer aguas frescas a los automovilistas cuyos carros forman filas enormes detenidos por la luz roja del sem&aacute;foro, sobre todo durante las horas llamadas "pico", aqu&eacute;llas en las que el tr&aacute;nsito se congestiona por corresponder a la entrada o salida del trabajo de muchas personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi primera impresi&oacute;n de Marisol fue la de una chica guapa, agradable y sencilla, de la que supuse tendr&iacute;a un puesto callejero de donde tra&iacute;a las aguas frescas para su venta. Estacion&eacute; mi auto para acercarme a ella y preguntarle si quer&iacute;a participar conmigo en una investigaci&oacute;n sobre las actitudes de los j&oacute;venes ante el trabajo. Me salud&oacute; amablemente y me pidi&oacute; esperar un momento para no dejar ir a un cliente que desde un coche la llamaba para comprarle un vaso de las aguas que ofrec&iacute;a, luego volvi&oacute; hacia m&iacute; y me concedi&oacute; una cita, pero para el d&iacute;a siguiente antes de la hora de inicio de su trabajo. Me se&ntilde;al&oacute; el local en el que nos encontrar&iacute;amos, que es donde se elaboran las aguas frescas. La combinaci&oacute;n de formalidad y trato afable con el que respond&iacute;a a mi invitaci&oacute;n me impresion&oacute; muy gratamente y me pareci&oacute; un tanto fuera de lo com&uacute;n por la responsabilidad e inteligencia de que daba cuenta. Ella mostr&oacute; mucho inter&eacute;s por participar en un trabajo que clarificara la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes y las expectativas laborales, pero sus respuestas no mostraban asomo alguno de servilismo ni de oportunismo y s&iacute; dejaban ver el alto grado de seguridad en s&iacute; misma y de autoestima de Marisol, as&iacute; como la alta valoraci&oacute;n de su trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al d&iacute;a siguiente me present&eacute; puntualmente a la cita y ah&iacute; estaba Marisol esper&aacute;ndome, pareci&oacute; alegrarse de que mi formalidad y puntualidad correspondieran a la suya. Me ofreci&oacute; un banco para que me sentara frente a la barra en la que se sirven aguas frescas y me pregunt&oacute; si no iba a tomar nota de sus aportaciones, le dije que mi sistema era escuchar y terminando la entrevista elaborar de inmediato un protocolo por escrito de lo ocurrido en la sesi&oacute;n. Qued&oacute; satisfecha con mi explicaci&oacute;n y me pregunt&oacute; por d&oacute;nde empezaba. Le dije que por cualquier cosa que para ella como joven fuere de suma importancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comenz&oacute; con la historia del negocio en que trabaja:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace unos meses empec&eacute; a ayudarle a mi novio en este local, ambos estudiamos mercadotecnia. Buscando un local para poner un negocio, encontramos &eacute;ste, se dec&iacute;a que estaba <i>salado,</i> pero como nuestra idea era vender aguas frescas, pensamos que la larga fila de carros, que bloqueaba el estacionamiento externo pod&iacute;a ser una ventaja si sal&iacute;amos a ofrecer nuestro producto a los automovilistas, ellos van especialmente acalorados y as&iacute; muchas veces se antoja tomar un vaso de agua de frutas. Sondeamos las opiniones de la gente preguntando si comprar&iacute;an un vaso de agua fresca mientras esperaban el "siga", indagamos tambi&eacute;n de que sabores les gustar&iacute;a, etc. Y como adem&aacute;s el calor empezaba a aumentar notablemente, cre&iacute;mos que era el momento de poner en pr&aacute;ctica nuestra idea, adem&aacute;s como esto es un "proyecto", consideramos que no ser&iacute;a grave si las cosas en alg&uacute;n momento dejaran de funcionar. Hasta ahora nos ha ido muy bien, pero no sabemos si cuando llueva mucho o en invierno tambi&eacute;n estar&aacute;n buenas las ventas. Vamos a meter alg&uacute;n producto diferente en esas &eacute;pocas. Nuestro negocio es del tipo de "oferta de servicios no buscados" y podemos rastrear otras necesidades de la gente en otras temporadas. Pero pase lo que pase no habr&aacute; problema, pues &eacute;ste es un proyecto.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pregunt&eacute; a qu&eacute; se refer&iacute;a cuando dec&iacute;a que su actividad era un proyecto y entonces me explic&oacute;:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un trabajo que nos piden en la universidad como parte de nuestros estudios de mercadotecnia. A m&iacute; la mercadotecnia me apasiona y yo pienso que s&iacute; hay futuro y trabajo para los j&oacute;venes que se preparan bien. La cuesti&oacute;n es abrir los negocios adecuados con base en estudios de mercado. Yo pienso que todav&iacute;a hay muchas &aacute;reas no explotadas en las que se pueden crear negocios que sean fuente de ocupaci&oacute;n para los j&oacute;venes.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pido un ejemplo de un &aacute;rea no explotada y me dice:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, en M&eacute;xico nos alimentamos a base de ma&iacute;z y sin embargo hay muchas zonas de esta ciudad en las que no se ve por ning&uacute;n lado una tortiller&iacute;a, eso pasa por donde yo vivo y aqu&iacute; mismo, por lo menos en la parte que yo he explorado. Tambi&eacute;n hacen falta en algunas colonias tiendas peque&ntilde;as, que son algo nuestro, m&aacute;s familiar, donde se ofrecen productos caseros que no se encuentran en negocios como Walmart o Gigante. Si yo me pusiera a vender ropa por ahora en M&eacute;xico, estar&iacute;a condenada al fracaso, porque no puedo competir. Lo importante es no poner un negocio a tontas y a locas, sino valorar las posibilidades de &eacute;xito.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le voy a contar un cuento que me sol&iacute;a contar mi pap&aacute; cuando yo era chica. Es la historia de un hombre que se hizo rico por no saber leer y escribir:</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un hombre que no ten&iacute;a empleo supo que en el pueblo vecino el cura de la iglesia buscaba un sacrist&aacute;n. Temprano por la ma&ntilde;ana se puso en camino y lleg&oacute; a ofrecer sus servicios. El sacerdote le pregunt&oacute; si sab&iacute;a leer y escribir, a lo que el hombre respondi&oacute; diciendo que no era el caso y fue as&iacute; que no obtuvo el empleo. Un tanto triste, el hombre emprendi&oacute; el regreso a casa, pero mientras tanto era ya mediod&iacute;a y el calor era intenso, por lo que busc&oacute; a su alrededor un lugar donde poder beber un refresco, lo que no encontr&oacute; por ning&uacute;n lado, de ah&iacute; le vino la idea de poner un peque&ntilde;o puesto de bebidas y ya al d&iacute;a siguiente estaba r&uacute;sticamente instalado, pero vendiendo sus bebidas. Nada le sobr&oacute; y los subsecuentes d&iacute;as, dado que se corr&iacute;a la voz de esa posibilidad de refrescarse gratamente, aument&oacute; el n&uacute;mero de demandantes, por lo que &eacute;l a su vez fue provey&eacute;ndose en mayores cantidades de su producto; el incremento en las ventas le exig&iacute;a mayor tiempo de trabajo y as&iacute; fue que un d&iacute;a se llev&oacute; un lonche para saciar su hambre y poder quedarse hasta tarde. Al ver el lonche, uno de sus clientes lo felicit&oacute; porque ahora tambi&eacute;n vender&iacute;a tortas y el hombre vendi&oacute; su provisi&oacute;n para dejarlo satisfecho, introduciendo a partir de entonces la venta de alimentos. El negocio prosper&oacute; m&aacute;s y m&aacute;s, siendo despu&eacute;s ya no un peque&ntilde;o puesto, sino un local bien abastecido, que permiti&oacute; al hombre no s&oacute;lo enriquecerse, sino aprender a leer y a escribir y a ampliar sus horizontes de visi&oacute;n y de vida. Ocurri&oacute; de acuerdo al dicho que reza: "Fortuna te d&eacute; Dios, que el saber poco te vale". Sin embargo, esto ya no es tan cierto hoy en d&iacute;a: ahora se requiere casi siempre de una buena preparaci&oacute;n para tener un empleo o poner un negocio.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y contin&uacute;a:</font></p>  	    <blockquote> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo tuve la suerte de crecer en una familia en la que tanto mi mam&aacute; como mi pap&aacute; nos acercaban libros sin obligarnos a leer, m&aacute;s bien nos seduc&iacute;an a hacerlo, pues ambos nos contaban muchas historias y nos hac&iacute;an saber que en los libros encontrar&iacute;amos otras muchas la mar de interesantes; mis padres despertaron mi curiosidad al grado de que a los 9 a&ntilde;os yo ya estaba leyendo <i>El Padrino</i> de Mario Puzo. Yo tengo dos hermanas, la m&aacute;s grande es como yo, una apasionada de la lectura, pero la m&aacute;s chica ya est&aacute; m&aacute;s influenciada por la forma de ser de muchos ni&ntilde;os y j&oacute;venes actuales, no le gusta hacer la tarea, no le apasiona aprender; los muchachos de estos tiempos no quieren hacer la tarea, no se apasionan por aprender, ven demasiada televisi&oacute;n y pasan excesivo tiempo con sus juegos electr&oacute;nicos, son m&aacute;s superficiales. A m&iacute; adem&aacute;s de leer siempre me ha fascinado hacer las tareas escolares, resolver problemas, estudiar, adelantarme en el desarrollo de los programas de cada materia, los que solicito en la secretar&iacute;a. Todos los estudiantes tenemos derecho de hacerlo, pero muchos no saben o no les interesa. Yo pienso que las clases son para utilizarlas en discusiones con el profesor que tiene experiencia en la materia que imparte, en sacarle jugo haciendo preguntas interesantes y eso supone ir a la clase con preparaci&oacute;n y no a esperar que el maestro te explique como si fueras una ni&ntilde;a del Jard&iacute;n de Ni&ntilde;os aprendiendo a aprender. Me impresiona que haya actualmente tantos j&oacute;venes sin motivaci&oacute;n para estudiar, incluso entre los que est&aacute;n inscritos en la universidad y parecen ir solamente a chacotear o a matar el tiempo. Habr&iacute;a que buscar la manera de entusiasmarlos a aprender, de involucrarlos m&aacute;s activamente en las clases.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n de los j&oacute;venes con el empleo no parece mucho mejor que la que tienen con los estudios, parecen desmotivados, queriendo hacer lo m&iacute;nimo indispensable o ni eso. Yo creo que los empresarios tendr&iacute;an que hacer a sus trabajadores participar mayormente de sus ganancias, de tal forma que les interesara lo que hacen y se pusieran la camiseta de la empresa. Por ejemplo, aqu&iacute; podr&iacute;a pasar que si no est&aacute; mi novio &#151;que es el due&ntilde;o del negocio&#151;, o en todo caso yo, que estoy interesada en que todo marche muy bien, llegara alg&uacute;n cliente cuando no hay aguas preparadas y simplemente lo despacharan dici&eacute;ndole que no hay, en lugar de ofrecerle que enseguida se la preparan, de preguntarle por su sabor preferido, etc. Ahora que si mi novio diera a sus empleados una comisi&oacute;n o un aliciente, un est&iacute;mulo econ&oacute;mico extra si se alcanzara determinado n&uacute;mero de ventas, ellos probablemente har&iacute;an hasta lo imposible por vender m&aacute;s.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico hay mucho conformismo, a mucha gente le falta motivaci&oacute;n y eso nos perjudica a todos los mexicanos. Tendr&iacute;amos que cambiar muchos aspectos de nuestra forma de ser para mejorar como pa&iacute;s. Pero por otra parte es una realidad que no hay suficiente empleos y a m&iacute; me duele mucho ver a otros mexicanos, que siento como mis hermanos, tan amolados. Muchas empresas han cerrado, otras tantas se fueron a China. Ahora con el SARS se nos volvi&oacute; a componer un poco la situaci&oacute;n, pero eso pasar&aacute; pronto y probablemente aumentar&aacute; nuevamente el desempleo. Yo veo que en t&eacute;rminos generales la situaci&oacute;n del pa&iacute;s es mala y pienso que desgraciadamente en el futuro va a seguir igual o se va a poner peor: mucho desempleo, poco trabajo, y para los que lo tengan, muy mal pagado y con mucha sobreexplotaci&oacute;n. Los m&aacute;s desprotegidos son los que no tienen preparaci&oacute;n, sus puestos son intercambiables y cada vez tienen peores condiciones de trabajo.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que necesitamos en M&eacute;xico es una Revoluci&oacute;n Cultural como en China: &iexcl;Todos a aprender! Los chinos son muchos y con buen nivel de escolaridad. Los mexicanos tambi&eacute;n somos muchos y listos, pero conformistas. Necesitamos una educaci&oacute;n que sea buena desde el Jard&iacute;n de Ni&ntilde;os. El problema es que en realidad no es buena ni en la universidad, me refiero a la universidad p&uacute;blica, donde se sabe que los maestros van s&oacute;lo cuando se les antoja, el ausentismo es tremendo, pero eso s&iacute;: a cobrar sus cheques llegan muy puntuales. Las oportunidades de aprender tendr&iacute;an que ser buenas tanto para los que pueden pagar la escuela privada como para los que s&oacute;lo pueden asistir a la p&uacute;blica, y adem&aacute;s la ense&ntilde;anza tendr&iacute;a que ser de calidad en todos los niveles y no s&oacute;lo en las maestr&iacute;as y los doctorados, a los que llega una proporci&oacute;n min&uacute;scula de la poblaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi mam&aacute; me dice que me van a matar por mis opiniones, pero yo pienso que vale la pena hablar y ser cr&iacute;tica y lo voy a seguir haciendo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto digo a Marisol que sus datos ser&aacute;n manejados con discreci&oacute;n y su nombre ser&aacute; cambiado a fin de preservar su anonimato.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es que el problema de la corrupci&oacute;n es enorme en M&eacute;xico y es otro de los talones de Aquiles de nuestro pa&iacute;s. Hay una irresponsabilidad incre&iacute;ble por parte de muchos pol&iacute;ticos, el pa&iacute;s no les importa, s&oacute;lo llenar sus bolsillos. Los impuestos son altos y los ciudadanos nos resistimos a pagarlos sobre todo porque sabemos que no son bien empleados, en buena medida se los roban.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde mi punto de vista un presidente suficientemente bueno fue Zedillo, porque recibi&oacute; al pa&iacute;s en una grave crisis y mal que bien lo estabiliz&oacute;, no hizo maravillas, pero tampoco era posible. Lo que me gust&oacute; de su gesti&oacute;n fue que gobern&oacute; para todos los mexicanos sin tratar de publicitar especialmente a su partido, incluso fue quien dio acceso verdadero al PAN, que por otra parte pod&iacute;a haber jugado desde antes un papel efectivo en el gobierno si se lo hubieran permitido. Yo creo que un presidente tiene que defender la igualdad de posibilidades para todos los partidos en juego. Tal vez Colosio hubiera sido incluso mejor presidente que Zedillo, pero abri&oacute; la boca demasiado pronto y ya ve lo que pas&oacute;. Yo querr&iacute;a ser presidenta de M&eacute;xico alg&uacute;n d&iacute;a, ese ha sido un sue&ntilde;o m&iacute;o desde que era ni&ntilde;a, pero es un sue&ntilde;o en un futuro m&aacute;s lejano, uno m&aacute;s cercano es abrir una empresa de asesor&iacute;a mercadot&eacute;cnica cuando termine mi carrera y as&iacute; ayudar a orientar a los j&oacute;venes en su camino hacia negocios &uacute;tiles y necesarios en los que puedan trabajar y triunfar.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agradezco a Marisol su colaboraci&oacute;n. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco, 24 a&ntilde;os</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Francisco me es conocido de hace tiempo, porque vive en un barrio que atravieso con frecuencia camino a mi trabajo. Nos hemos cruzado tantas veces en el camino que eso nos despert&oacute; simpat&iacute;a mutua y empezamos a intercambiar un saludo. En uno de estos encuentros ocasionales me detuve y me acerqu&eacute; a &eacute;l para preguntarle si aceptar&iacute;a platicar conmigo acerca del trabajo, sus experiencias, sus opiniones como joven acerca del panorama de empleo que ve para los j&oacute;venes y todo lo que para &eacute;l como joven resultara de especial importancia en este terreno. Acept&oacute; mi propuesta con muy buena disposici&oacute;n y buscamos un lugar c&oacute;modo para entrevistarnos sin interferencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Francisco empez&oacute; cont&aacute;ndome que &eacute;l trabaja todav&iacute;a poco tiempo, dado que estudia Ingenier&iacute;a Electr&oacute;nica. Lo que hace adem&aacute;s de sus estudios son trabajos por encargo como programador. Empez&oacute; a cumplir dichos encargos a partir de que termin&oacute; su bachillerato t&eacute;cnico en el que aprendi&oacute; a programar. "No puedo trabajar m&aacute;s porque mi carrera es muy celosa, se dice que de las Ingenier&iacute;as la Electr&oacute;nica es la m&aacute;s pesada y en verdad hay muchas exigencias."</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mis contactos con personas que me encargan hacerles programaciones se dieron a trav&eacute;s de mis padres, quienes a su vez tienen una peque&ntilde;a empresa familiar. Para m&iacute; resulta importante trabajar porque ya llegu&eacute; a una edad en la que hasta pena da pedir dinero a los padres y como entr&eacute; a estudiar a una universidad privada que cobra muy caro, yo llegu&eacute; a un acuerdo con los m&iacute;os: ellos pagan la universidad y yo cubro todos mis dem&aacute;s gastos de mantenimiento, incluso la renta, pues mis padres no viven aqu&iacute;.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante mucho tiempo fui muy ca&oacute;tico en la escuela, no me interesaba demasiado, iba pasando los a&ntilde;os a tiros y tirones, tal vez era por la edad, me gustaba mucho la pachanga y los amigos; termin&eacute; la preparatoria e ingres&eacute; a la universidad p&uacute;blica de la ciudad en que viven mis padres, a la misma carrera que ahora llevo, pero no me gust&oacute; el ambiente ni me interes&eacute; suficientemente por las clases y decid&iacute; salirme y venirme a estudiar ac&aacute; y entonces empec&eacute; a echarle ganas a la carrera. Yo cambi&eacute;, de pronto me pareci&oacute; que ya estaba bueno de pachanga y sent&iacute; que lo que tocaba era cumplir en el estudio y en el trabajo. Creo que tambi&eacute;n influyeron las altas colegiaturas que hay que pagar en mi nueva universidad, sent&iacute; la obligaci&oacute;n de aprovechar los estudios. Me atras&eacute; con relaci&oacute;n a otros j&oacute;venes, por eso es que tengo ya 24 a&ntilde;os y apenas en un a&ntilde;o saldr&eacute; de la carrera, pero ahora s&iacute; yo soy de los que quedan y van bien. Conmigo entraron en total unos setenta a Ingenier&iacute;a Electr&oacute;nica y de esos quedamos unos quince, hay mucha deserci&oacute;n, muchos dicen que ya no pueden con el tren de actividades y que cuando menos van a tomarse un tiempo de descanso, otros siguen en la universidad, pero ya se atrasaron mucho y van a un ritmo muy lento. Otro problema para los que estudiamos Ingenier&iacute;a es que en M&eacute;xico han disminuido dr&aacute;sticamente las posibilidades de empleo en los &uacute;ltimos dos o tres a&ntilde;os; todav&iacute;a cuando yo llegu&eacute; ac&aacute;, hab&iacute;a un mont&oacute;n de empresas en las que uno pod&iacute;a pensar en trabajar al terminar, ahora la mayor&iacute;a se han ido a China y las pocas que quedan en M&eacute;xico est&aacute;n en Tijuana. Yo creo que entre otras cosas las empresas se van a China porque all&aacute; la gente es mucho m&aacute;s disciplinada que ac&aacute; y la mano de obra es mucho m&aacute;s barata, los chinos son demasiados y trabajan por muy poco dinero.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo estoy pensando en irme a vivir y a buscar trabajo a Tijuana cuando termine de estudiar, all&aacute; las empresas tal vez se queden, pues por ser ciudad fronteriza los dirigentes son en su mayor&iacute;a estadounidenses y los trabajadores menos calificados son mexicanos, pero tal vez tambi&eacute;n haya oportunidades para mexicanos en alguno que otro puesto de responsabilidad. Lo que pasa es que los mexicanos tambi&eacute;n tenemos que ver con que se nos pierda la confianza, nuestra idiosincrasia "valemadrista", el "ah&iacute; se va", el "da igual", la manera improvisada y conformista de muchos mexicanos no es buena carta de presentaci&oacute;n. Le voy a contar un ejemplo que deja ver un defecto muy frecuente entre nosotros: En una transnacional muy importante que ten&iacute;a planta aqu&iacute; en M&eacute;xico, quienes se encargaban del ensamblaje de ciertas m&aacute;quinas, que eran mexicanos, empezaron a poner en una parte interna del aparato s&oacute;lo dos tornillos en vez de los cuatro requeridos, "al cabo que qui&eacute;n se va a enterar, si ni se ve"; pasado un tiempo las m&aacute;quinas empezaron a producir una rebaba que las da&ntilde;aba, esto por no tener la estabilidad necesaria, experimentaban vibraciones perjudiciales por la falta de los dos tornillos restantes, estaban, por decir as&iacute;, veng&aacute;ndose por el maltrato. Hubo quejas de los clientes y p&eacute;rdidas millonarias; ahora la empresa a la que me refiero ya no tiene planta en nuestro pa&iacute;s, se fue a China.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo pienso que, o nos disciplinamos o nos vamos al hoyo, necesitamos tener nivel de competitividad y eso es muy dif&iacute;cil en este mundo globalizado.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando yo pienso en mis alternativas a futuro planeo, como ya dije, irme a Tijuana, aunque a veces creo que es mejor emigrar a Canad&aacute;, estudiar una maestr&iacute;a y tal vez quedarme all&aacute;.</font></p> </blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le agradezco a Francisco su cooperaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Un campo de trabajo precario: denuncias y propuestas de los j&oacute;venes</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si para comprender a fondo el sentido y la funci&oacute;n de una instituci&oacute;n es necesario revisar los efectos que ella produce en las conciencias individuales, podemos invertir el significado de la frase para asegurar que toda pr&aacute;ctica y expresi&oacute;n individual se inscriben en unas condiciones socioculturales que las determinan y dan cuenta de ellas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la crisis del trabajo y de las instituciones que lo sostienen en este siglo XXI que se inicia, los j&oacute;venes tienen manifestaciones que no han de ser miradas como expresiones meramente individuales de su malestar, sino entendidas como formas diversas de cr&iacute;tica a una sociedad que les cierra dr&aacute;sticamente la entrada a la participaci&oacute;n creativa en la producci&oacute;n cultural. Las expresiones de protesta juvenil van de las no articuladas en palabras, pero dolorosamente elocuentes, como el uso de drogas y la entrada al mundo de la ilegalidad y de la criminalidad, hasta las voces expresamente enunciadas, como las de los j&oacute;venes entrevistados, que nos permiten seguir paso a paso sus cuestionamientos y propuestas, que van desde la denuncia de la exclusi&oacute;n de muchos j&oacute;venes del campo de trabajo por la escasez de empleo, hasta la constataci&oacute;n de condiciones de trabajo que dificultan el desarrollo personal y social, la solidificaci&oacute;n de una identidad profesional y la consecuci&oacute;n de la independencia econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis del trabajo nos remite al abandono en el que muchos j&oacute;venes son dejados por estructuras sociales que en parte se han resquebrajado y en parte han agotado su sentido, y no pueden ya m&aacute;s ser generadoras de motivaciones de vida para la juventud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; significados alusivos a la vida individual y la sociedad en que han crecido los j&oacute;venes entrevistados pueden extraerse de la lectura manifiesta y entre l&iacute;neas de los mensajes que ellos han comunicado?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios de nuestros entrevistados, j&oacute;venes en los inicios del siglo XXI, parecen estar a la espera de un trabajo que capte su pasi&oacute;n e incite su creatividad, que les despierte el orgullo de ser ingenieros, licenciados o profesionistas de otras &aacute;reas, que les ofrezca la calma y los medios para aprender y adquirir experiencia, para hacer aportaciones al quehacer cultural. Los empleos en los que la mayor&iacute;a de ellos labora son actividades provisorias que, si bien les permiten ganar dinero para subsistir y conquistar un poco de autonom&iacute;a, no enriquecen suficientemente su autocomprensi&oacute;n de profesionistas ni les permiten esperar encontrar a trav&eacute;s de ellos seguridad en el futuro, estabilidad, ascenso a puestos de mayor responsabilidad, como tampoco un sentido de trascendencia o aportaci&oacute;n social significativa. Al parecer, muchos de los empleos existentes hoy d&iacute;a para nuestros j&oacute;venes no dan cabida a que ellos experimenten la importancia de marcar la faz de la Tierra, ni a que gesten proyectos a largo plazo. El tiempo, circular en sociedades tradicionales en donde el curso de vida de los nietos imitaba el de los abuelos, no nos permite ya tampoco sostener la ilusi&oacute;n del progreso lineal y se nos ha fragmentado. Nuestros j&oacute;venes, muchos de ellos, dif&iacute;cilmente pueden prever lo que ser&aacute; su vida laboral el mes que entra, incluso, en caso extremo, el d&iacute;a de ma&ntilde;ana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diana ha alcanzado ya el tope del progreso posible en el restaurante en que labora y su sueldo alcanza apenas para satisfacer sus necesidades de joven soltera. Encerrada entre las paredes de un local, Diana realiza una tarea rutinaria y repetitiva que no la coloca ante retos ni le permite innovar. J&oacute;venes son todos sus compa&ntilde;eros de trabajo y no es casualidad, el empleo que tienen es provisorio y el sueldo insuficiente para quien tiene responsabilidad de mantener a otros, su contrato es temporal y renovable a criterio de los jefes de personal, las prestaciones no existen y todo esto supone para la empresa una responsabilidad menor que el tener empleados en otras condiciones, supone tambi&eacute;n incremento de la ganancia, que parece ser un eje rector de una importancia desmedida en la econom&iacute;a de mercado actual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio dej&oacute; varios empleos en el &aacute;mbito de su profesi&oacute;n porque se sent&iacute;a explotado y muy limitado en sus iniciativas, sometido a una excesiva presi&oacute;n de rendimiento, privado del tiempo libre necesario para el ocio creativo, para hacer amistades, para diversi&oacute;n. Tom&oacute; otro empleo que le significaba un rodeo en la consolidaci&oacute;n de su identidad de ingeniero, pero que le permiti&oacute; poner a prueba su capacidad de liderazgo y su imaginaci&oacute;n para crear ambientes de trabajo en el que las relaciones interhumanas cuenten y en donde no haya un divorcio entre lo l&uacute;dico y la productividad. Si el tiempo se nos ha fracturado, la exigencia de rendimiento impide en muchos casos ver al otro, el individualismo y la competencia extrema son en muchos empleos consigna que resquebraja nuestra sociabilidad, que destruye el potencial de solidaridad, que nos separa del otro, que en muchos casos se pretende suplir, con graves perjuicios, por alguna adicci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos j&oacute;venes se van m&aacute;s pronto de un empleo insatisfactorio, otros lo mantienen porque requieren del sueldo para subsistir. Parece que la ecuaci&oacute;n fundamental de nuestro tiempo en torno al trabajo es la de empleo/desocupaci&oacute;n y no tanto ya la de trabajo explotado/trabajo interesante y con prestaciones. Pero aludiendo a j&oacute;venes que tienen empleo podemos plantear la cuesti&oacute;n: &iquest;Aman ellos su trabajo actual? Es decir, &iquest;sienten que hacen algo m&aacute;s all&aacute; de ganar un poco de dinero y con ello cubrir lo necesario para subsistir?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alonso, el joven cuyo oficio consiste en limpiar parabrisas, hace patente una realidad sin salidas para muchos que, como &eacute;l, subsisten de las monedas que les entrega la gente por la realizaci&oacute;n de un subempleo y su &uacute;nica esperanza real es que la comunidad siga tolerando su trabajo. Su lucidez permite a Alonso denunciar las trampas que rodean a la gratuidad de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico. &iquest;Qui&eacute;n puede terminar siquiera la escuela primaria sin tener el alimento necesario, sin saber si ma&ntilde;ana el hambre ser&aacute; mayor, sin tener la energ&iacute;a m&iacute;nima requerida para atender, sin encontrar el sentido de aprender cuando en su medio se constata d&iacute;a a d&iacute;a que para muchos, cada vez m&aacute;s, los grados concluidos no significan garant&iacute;a alguna de encontrar un empleo digno y seguridad?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La precariedad del campo de trabajo en nuestro pa&iacute;s, las escasas perspectivas de empleo, las pocas tribunas para su creatividad y expresi&oacute;n, llevan a algunos de nuestros j&oacute;venes a buscar alternativas en el logro de una mayor formaci&oacute;n, la adquisici&oacute;n de m&aacute;s diplomas. La formaci&oacute;n prolongada opera como moratoria para la integraci&oacute;n al trabajo y a la vida adulta en muchos casos, pero el t&iacute;tulo "bajo el brazo", as&iacute; sea doctoral, no es ya tampoco necesariamente una puerta de acceso a un trabajo creativo y seguro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el panorama laboral se percibe cerrado en su comunidad, algunos j&oacute;venes tienden entonces a llevar la mirada al exterior y buscan la emigraci&oacute;n. Octavio trabaja actualmente como maestro de espa&ntilde;ol en los Estados Unidos, Diana piensa en ampliar su panorama, Francisco contempla como una posibilidad para el futuro el emigrar a Canad&aacute; y quedarse all&aacute;. Nuestros j&oacute;venes emigran, lo hacen tanto los muy pobres y escasamente escolarizados como los que han realizado estudios universitarios y los que han destacado en ellos; la emigraci&oacute;n tiene rostros distintos para unos y otros, efectos positivos y negativos en los sujetos migrantes, pero todos los que se van y no regresan se desarraigan de su comunidad y tienen que abrir brecha en una cultura distinta a la de su socializaci&oacute;n, corriendo algunos de ellos muchos riesgos. El panorama no es f&aacute;cil para los que se van a causa de no encontrar trabajo, tampoco para los que se quedan. Las comunidades resienten la p&eacute;rdida de sus j&oacute;venes, los j&oacute;venes resienten la p&eacute;rdida de su localidad. En muchas comunidades se nos ha resquebrajado la vida colectiva y a muchos j&oacute;venes les pesa la falta de arraigo en un lugar social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los j&oacute;venes aqu&iacute; entrevistados no son los que se han desintegrado por haber traspasado su l&iacute;mite extremo de tolerancia a la frustraci&oacute;n. Todos ellos &#151;incluyendo Alonso, a pesar de lo extremadamente limitado de sus ingresos, de las ocasiones en que tiene hambre que no puede saciar&#151; est&aacute;n en la lucha por la vida, todos cumplen tareas laborales, pero todos tambi&eacute;n dejan sentir su cr&iacute;tica a la sociedad y su temor ante un futuro incierto y de escasez de empleo, lo que hacen en grados diversos es generar utop&iacute;as. Alonso quiere forjar sue&ntilde;os, pero se le resquebrajan ante una realidad en extremo adversa. Diana, Octavio y Francisco aluden a los aspectos sociales ligados al trabajo y al desempleo, la primera muy someramente, los otros se&ntilde;alando aspectos muy concretos del malestar: des&aacute;nimo, alcoholismo, falta de disciplina en el trabajo que nos dificulta competir en el mundo globalizado, pero se abocan muy pronto a la tarea de hacer planes y buscar soluciones individuales para su futuro laboral. Marisol, la joven que hasta ahora ha podido poner en pr&aacute;ctica iniciativas, ser creativa y tener &eacute;xito en su desarrollo profesional, es la que enuncia con m&aacute;s detalle cr&iacute;ticas y propuestas para la sociedad. Su historia de vida, su creatividad, su esfuerzo y tal vez hasta un azar para ella afortunado, le han permitido dise&ntilde;ar y organizar sus actividades laborales, apasionarse por ellas, ganar seguridad e ir afirmando su identidad profesional, administrar su tiempo de acuerdo a sus posibilidades, imaginar un futuro exitoso en su localidad y formular ideas de c&oacute;mo podr&iacute;a mejorarse el campo de trabajo. Vemos palpable en ella la funci&oacute;n de un trabajo creativo como organizador de la subjetividad, como est&iacute;mulo para la planeaci&oacute;n, como medio de incrementar la autoestima y como forma de insertarse en su comunidad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Las transformaciones en las circunstancias laborales que implican contratos incidentales, de medio tiempo, por un lapso en extremo breve, etc., ponen a los j&oacute;venes ante un tiempo fragmentado, que dificulta o cancela el pensamiento a largo plazo y la generaci&oacute;n de utop&iacute;as y planes para el futuro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El desarrollo del trabajo en condiciones de competitividad extrema y con exigencias de rendimiento que no respetan los tiempos libres y necesidades de descanso y esparcimiento de los j&oacute;venes, tienden a producir un divorcio entre lo l&uacute;dico y el trabajo y eventualmente tambi&eacute;n sometimiento a costa del bienestar y salud del sujeto, o conducen a sucesivas b&uacute;squedas de empleo, lo que dificulta la profundizaci&oacute;n y acumulaci&oacute;n de experiencia en el &aacute;rea laboral elegida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Actividades laborales rutinarias o realizadas bajo una direcci&oacute;n r&iacute;gida, inhiben la creatividad aplicada al trabajo as&iacute; como la tendencia a la experimentaci&oacute;n de los j&oacute;venes, que puede ser germen de innovaciones y de aportaci&oacute;n con sentido a la obra cultural.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Condiciones de trabajo en las que hay excesiva rotaci&oacute;n y sustituci&oacute;n de los trabajadores dificultan la gestaci&oacute;n de relaciones interpersonales s&oacute;lidas. Si los trabajadores son tratados como meras piezas intercambiables de una maquinaria productora de ganancia, se promueven la superficialidad y los quiebres en los contactos entre los trabajadores y se dificulta la continuidad emocional, el sentido de pertenencia a un grupo y la comprensi&oacute;n de s&iacute; mismos de los j&oacute;venes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. El alargamiento de la formaci&oacute;n profesional de muchos j&oacute;venes, si bien tiene aspectos positivos, parece ser tambi&eacute;n una moratoria demasiado prolongada para la integraci&oacute;n de muchos de ellos a un trabajo en su &aacute;rea profesional, es una forma de mantener a un porcentaje de j&oacute;venes ocupados ante la estrechez del campo laboral; en caso extremo puede ser s&iacute;ntoma de identidades profesionales una y otra vez postergadas en su consolidaci&oacute;n a trav&eacute;s de la experiencia o truncadas cuando, tras una larga formaci&oacute;n, los j&oacute;venes caen en el vac&iacute;o del desempleo y la desocupaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. El desempleo entre los j&oacute;venes tiene consecuencias diversas. Aquellos que poseen la fortaleza personal, la formaci&oacute;n o la ilusi&oacute;n de encontrar trabajo fuera de su comunidad, as&iacute; como los medios m&iacute;nimos para emprender un viaje en busca de trabajo en otras sociedades, entran de lleno en la dial&eacute;ctica entre lo global y lo local; se genera en ellos una tensi&oacute;n subjetiva entre el deseo de integrarse creativamente a su comunidad y la necesidad de desprendimiento y movilidad en busca de otros horizontes. Otros, menos preparados para buscar otras latitudes, se defienden de la desintegraci&oacute;n subjetiva a trav&eacute;s de subempleos y de la b&uacute;squeda de sentido en la pertenencia a la familia a agrupaciones religiosas o de otra &iacute;ndole, pero sufren los efectos del quiebre de sus sue&ntilde;os, de una baja autoestima y de la precariedad de sus recursos financieros para una adecuada manutenci&oacute;n. Finalmente, aquellos que no encuentran trabajo ni forma de desempe&ntilde;arse en alguna actividad informal y han traspasado el l&iacute;mite de su tolerancia a la frustraci&oacute;n, caen en actividades destructivas y/o de autodestrucci&oacute;n (es alarmante el aumento de los &iacute;ndices de drogadicci&oacute;n, delincuencia y suicidio entre los j&oacute;venes).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Los j&oacute;venes que emigran ante la precarizaci&oacute;n del campo laboral pasan por una experiencia que puede ser enriquecedora, pero tambi&eacute;n dif&iacute;cil e incluso traum&aacute;tica, ello depender&aacute; tanto de las condiciones sociales que rodeen a su experiencia migratoria, como de las caracter&iacute;sticas de su subjetividad. Para la comunidad de la que parten los j&oacute;venes la migraci&oacute;n es tambi&eacute;n un arma de doble filo: aunque a trav&eacute;s de ellos fluyen recursos financieros e innovaciones culturales, se sufre su ausencia en la colectividad. Las familias de los migrantes y otras estructuras sociales se debilitan. Por otra parte, los lazos de algunos j&oacute;venes con su comunidad de origen se van volviendo m&aacute;s laxos al paso del tiempo, y ellos tienen que pasar por un complejo proceso de transculturaci&oacute;n en el nuevo pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Podemos decir que la precarizaci&oacute;n del campo laboral produce inseguridad en la mayor&iacute;a de los j&oacute;venes. Una sociedad que no ofrece espacios de trabajo a sus nacientes adultos tiende a generar en ellos identidades provisorias, cambiantes, dependientes de las circunstancias y ocupadas en la implementaci&oacute;n de estrategias para asegurarse a s&iacute; mismas. Los j&oacute;venes han sido dejados m&aacute;s solos que en otras &eacute;pocas en la tarea de reconocerse a s&iacute; mismos y comprenderse en su relaci&oacute;n con la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. La precarizaci&oacute;n del campo de trabajo dificulta la generaci&oacute;n de subjetividades enriquecidas por los progresos tecnol&oacute;gicos y los efectivos medios de comunicaci&oacute;n del mundo globalizado. El aprovechamiento de recursos t&eacute;cnicos como la red electr&oacute;nica, que es puerta a un mundo de informaci&oacute;n, a nuevas formas de comunicaci&oacute;n y a la continuidad emocional, es muy dif&iacute;cilmente accesible para j&oacute;venes sin formaci&oacute;n, sin empleo, marginados de la as&iacute; llamada "sociedad del conocimiento"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. El trabajo sigue siendo fundamental para la integraci&oacute;n de la subjetividad de los j&oacute;venes. Es urgente imaginar e implementar soluciones que ataquen la progresiva reducci&oacute;n de puestos de trabajo. La utop&iacute;a es generar oportunidades de trabajo, de desarrollo y puesta en pr&aacute;ctica de su creatividad para los j&oacute;venes del siglo XXI, que les permita estructurar subjetividades plurales pero orientadas, en contacto con una realidad a la que tienen algo que aportar y con relaciones interhumanas s&oacute;lidas que propicien su desarrollo, subjetividades que tengan inserci&oacute;n en las sociedades presentes y posibilidad de imaginar e ir gestando un mejor mundo en el futuro.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beck, Ulrich, <i>La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad,</i> Barcelona, Editorial Paid&oacute;s, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356640&pid=S1665-0565200500020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola,</i> Madrid, Real Academia Espa&ntilde;ola&#45;Espasa Calpe, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356642&pid=S1665-0565200500020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dolto, Fran&ccedil;oise, <i>La causa de los adolescentes,</i> Barcelona, Seix Barral, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356644&pid=S1665-0565200500020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Duby, Georges, "El placer del historiador", en Rojas, Beatriz, <i>Obras selectas de Georges Duby,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356646&pid=S1665-0565200500020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Erdheim, Mario, <i>La producci&oacute;n social de inconsciencia. Una introducci&oacute;n al proceso etnopsicoanal&iacute;tico,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356648&pid=S1665-0565200500020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kaplan, Louise, <i>Abschied von der Kindheit</i> (Despedida de la infancia), Stuttgart, Editorial Klett Cotta, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356650&pid=S1665-0565200500020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&eacute;vi&#45;Strauss, C., "Einleitung in das Werk von Marcel Mauss" ("Introducci&oacute;n a la obra de Marcel Mauss") en <i>Marcel Mauss: sociolog&iacute;a y antropolog&iacute;a,</i> Munich, 1974.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356652&pid=S1665-0565200500020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morin, Edgar y Anne Brigitte Kern, <i>Tierra Patria,</i> Buenos Aires, Editorial Nueva Visi&oacute;n, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356654&pid=S1665-0565200500020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sennet, Richard, <i>Der flexible Mensch. Die Kultur des neuen Kapitalismus</i> (El ser humano flexible. La cultura del nuevo capitalismo), Berl&iacute;n, Editorial Goldmann, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3356656&pid=S1665-0565200500020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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