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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Presentaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El retorno del PRI</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The Return of the</b> <b>PRI</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Aziz Nassif</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social&#45;Distrito Federal, M&eacute;xico</i> <a href="mailto:aziz@ciesas.edu.mx">aziz@ciesas.edu.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este n&uacute;mero la revista <i>Desacatos</i> presenta un conjunto de textos sobre el proceso electoral de 2012. Por segunda ocasi&oacute;n incursiona en el tema de la pol&iacute;tica electoral, con el objetivo de hacer un seguimiento a un proceso que concentr&oacute; la atenci&oacute;n nacional antes y despu&eacute;s de la jornada electoral. En nuestro pa&iacute;s los comicios no han dejado de ocupar y preocupar a la clase pol&iacute;tica y, en menor medida, a la ciudadan&iacute;a. El acento ha sido marcado, en buena parte, por la enorme desconfianza que se gest&oacute; en la &eacute;poca del partido hegem&oacute;nico, porque cuando las oposiciones empezaron a ser competitivas la respuesta oficial fue el fraude en las urnas y la mezcla del gobierno con su partido, por eso se le llam&oacute; "partido de Estado". Esos tiempos que ya se han ido todav&iacute;a dejan humores que alimentan la desconfianza y convierten a las elecciones mexicanas en un episodio que, casi siempre, genera insatisfacci&oacute;n y despierta alg&uacute;n tipo de sospecha. 2012 no es una excepci&oacute;n a esta suerte de maldici&oacute;n con la que carga la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el n&uacute;mero 24 de <i>Desacatos,</i> hace seis a&ntilde;os, presentamos un conjunto de textos que daba testimonio del proceso electoral de 2006. Ahora nos propusimos no s&oacute;lo hacer un recuento de qu&eacute; pas&oacute; un sexenio despu&eacute;s, sino tratar de entender las diferencias y semejanzas, las novedades y las repeticiones, los avances y pendientes de este proceso que ha tenido como objetivo construir elecciones institucionalizadas, es decir, democr&aacute;ticas, para que los comicios se desarrollen de acuerdo con el marco legal y los resultados se generen en un clima de confianza y legalidad, como la v&iacute;a para lograr un acceso leg&iacute;timo al poder. Hace seis a&ntilde;os referimos unas elecciones que se caracterizaron por el conflicto y la polarizaci&oacute;n, en esta ocasi&oacute;n no fue as&iacute;. No dej&oacute; de haber impugnaci&oacute;n y conflicto, pero el grado fue mucho menor. La polarizaci&oacute;n tambi&eacute;n disminuy&oacute; y los acontecimientos se procesaron dentro de los canales institucionales. En buena medida la gran diferencia en los resultados entre primero y segundo lugares &#151;de 0.56% a m&aacute;s de 6 puntos porcentuales&#151; propici&oacute; un litigio de menor intensidad, en el que era muy improbable un cambio en el resultado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, varias de las piezas del conflicto de 2006 tuvieron respuesta con la reforma electoral de 2007&#45;2008, como el nuevo modelo de regulaci&oacute;n de acceso a los medios masivos en tiempos del Estado, la prohibici&oacute;n de compra de tiempos para todos los actores o las posibilidades de un recuento de votos amplio para despejar dudas. Las elecciones de 2012 no ser&aacute;n recordadas como las de un conflicto irresoluble, sino como las que pusieron a prueba las nuevas reglas electorales. Tal vez ser&aacute;n las elecciones del regreso del PRI a Los Pinos, las del movimiento estudiantil #YoSoy132 o las elecciones del clientelismo. Independientemente de c&oacute;mo quedar&aacute;n en la memoria, las elecciones de 2012 fueron un acontecimiento complejo que puso de manifiesto diversas din&aacute;micas sobre el estado en el que se encuentra el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante ubicar el contexto electoral, sobre todo a partir de algunos resultados de las dos administraciones panistas y, en particular, de la segunda. Despu&eacute;s de un sexenio en que la violencia cambi&oacute; el rostro de muchas regiones del pa&iacute;s &#151;los asesinatos se incrementaron a niveles pocas veces vistos, al grado de considerar a la estrategia de "guerra" en contra del crimen organizado y el narcotr&aacute;fico como uno de los conflictos m&aacute;s relevantes del mundo&#151;, la sociedad lleg&oacute; a las elecciones con una demanda: disminuir la violencia. El Movimiento Social por la Paz con Justicia y Dignidad fue un actor relevante que logr&oacute; darle visibilidad a la tragedia humana que ha vivido M&eacute;xico en estos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/desacatos/n42/a1actopri.jpg" target="_blank">Acto de campa&ntilde;a del candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Pe&ntilde;a Nieto, en Chiapas, 30 de mayo de 2012.</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia de gobierno que se empecin&oacute; en ir contra el crimen no tuvo un diagn&oacute;stico claro de la situaci&oacute;n. Uno de los argumentos era que el crimen hab&iacute;a penetrado al Estado, la publicidad que se hac&iacute;a en <i>spots</i> dec&iacute;a que la lucha era para evitar que las drogas llegaran al consumo de los j&oacute;venes. Fueron versiones de una narrativa que se cae parte por parte: si hab&iacute;a complicidad, no se lleg&oacute; a un recambio o a tener procesos que dieran cuenta de esa colusi&oacute;n, no se sab&iacute;a cu&aacute;les eran los objetivos &#151;quiz&aacute; por ello la percepci&oacute;n ciudadana era que el Estado perd&iacute;a la guerra&#151;, los &iacute;ndices de consumo de droga aumentaron y todo a costa de una grave descomposici&oacute;n y un incremento de la violencia. Este conflicto acompa&ntilde;&oacute; a las elecciones como un referente que s&iacute; influy&oacute; en el proceso y en la derrota del partido gobernante, que cay&oacute; al tercer sitio en las preferencias electorales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de dos sexenios de alternancia panista las elecciones de 2012 fueron tambi&eacute;n una evaluaci&oacute;n retrospectiva. Si el panismo se desplom&oacute; &#151;adem&aacute;s de los errores y limitaciones de su candidata, Josefina V&aacute;zquez Mota&#151;, fue en buena medida por las promesas incumplidas, por haber navegado entre los intereses con un acomodo que poco se diferenci&oacute; del PRI. En temas sustantivos como la pobreza tampoco hubo cambios importantes y se increment&oacute;, en parte tambi&eacute;n por la crisis internacional de 2008&#45;2009, pero sobre todo por la estrategia de los programas sociales que hablan de combatir la pobreza cuando en realidad lo que hacen es administrarla. La corrupci&oacute;n no se abati&oacute;, por el contrario: con cifras de finales de 2011, el &Iacute;ndice de Transparencia Internacional muestra que M&eacute;xico es percibido como uno de los pa&iacute;ses con mayores niveles de corrupci&oacute;n, ocupa el lugar 100 de 180, en Am&eacute;rica Latina es el n&uacute;mero 20 de 34 y en la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos est&aacute; en el &uacute;ltimo lugar, el 34. La promesa de la honestidad queda como saldo en contra. Las alianzas de los gobiernos panistas con actores desprestigiados del sindicalismo, el acomodo con los intereses monop&oacute;licos, la desorganizaci&oacute;n del Estado no s&oacute;lo frente al crimen, sino respecto de una d&eacute;bil regulaci&oacute;n de intereses, y el vaciamiento democr&aacute;tico que ha llevado al pa&iacute;s a ubicarse en los &uacute;ltimos lugares de satisfacci&oacute;n y apoyo democr&aacute;ticos, de acuerdo con las cifras del Latinobar&oacute;metro, son tambi&eacute;n una muestra del conjunto de problemas que afectan al pa&iacute;s. En M&eacute;xico s&oacute;lo 22% de la poblaci&oacute;n opina que se gobierna por el bien del pueblo, cuando en Brasil la cifra es de 52%, en Uruguay de 62% y el promedio en Am&eacute;rica Latina es de 35%. El apoyo a la democracia est&aacute; en 40%, baj&oacute; nueve puntos porcentuales de 2010 a 2011, s&oacute;lo arriba de Guatemala. A ello sumamos el bajo crecimiento econ&oacute;mico y la rigidez de lo que se ha llamado el modelo de "estancamiento estabilizador" en el que est&aacute; aprisionado M&eacute;xico, por lo que 76% de la poblaci&oacute;n considera que el pa&iacute;s est&aacute; estancado o en retroceso.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n42/a1zacatecas.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas estas razones son suficientes para que las elecciones de 2012 se plantearan dentro de una narrativa plebiscitaria de m&aacute;s de lo mismo o un cambio. Si analizamos la jerarqu&iacute;a de los votos, podemos ver que una mayor&iacute;a, los votos del primero y el segundo lugares, expres&oacute; la necesidad de un cambio en dos sentidos: uno hacia el regreso del PRI, el viejo partido gobernante, otra derecha diferente a la panista, y el otro de la derecha hacia la izquierda. Con estos referentes, entre muchos otros, M&eacute;xico lleg&oacute; a su cita sexenal para participar en una nueva sucesi&oacute;n presidencial. Las elecciones federales han sido un momento de decisiones y de definiciones en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y esta vez no fue una excepci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, el objeto electoral se ha convertido cada vez m&aacute;s en un espacio de investigaci&oacute;n complejo, en el que ya hemos dejado atr&aacute;s la certeza de las leyes  que algunos de los pioneros esbozaron para darle un car&aacute;cter de cientificidad a estos estudios. Estas leyes, que planteaban la repetici&oacute;n invariable de resultados y conductas, encontraron tantas excepciones que dejaron de tener car&aacute;cter de ley. Tambi&eacute;n podemos indicar que los factores de la causalidad simple &#151;si x, luego <i>y</i>&#151;se han visto en la necesidad de acudir a variables m&uacute;ltiples y a an&aacute;lisis de tantas excepciones que tambi&eacute;n han tenido que recurrir a modelos de alcance m&aacute;s limitado, es decir, al estudio de singularidades en los que la generalizaci&oacute;n se relativiza o se acota. En los estudios electorales del caso mexicano hay otra circunstancia recurrente &#151;al menos en las &uacute;ltimas cinco sucesiones presidenciales: 1988, 1994, 2000, 2006 y 2012&#151;, aunque con particularidades en cada caso: la tensi&oacute;n entre el modelo de regulaci&oacute;n electoral y la insatisfacci&oacute;n con su resultado, quiz&aacute; con la &uacute;nica excepci&oacute;n de 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las variables que ha aparecido puntual en las elecciones mexicanas es la tensi&oacute;n en una competencia que se expresa de forma plebiscitaria, lo cual ha subido los niveles de competencia, pero curiosamente no ha incrementado los niveles de participaci&oacute;n. Desde el registro de 1994, cuando hubo una participaci&oacute;n muy elevada y cercana a 80% del padr&oacute;n, en los siguientes procesos se ha registrado un decremento. En 2000, 2006 y en 2012 se pudo observar de nuevo un peque&ntilde;o crecimiento. As&iacute; que la competencia que se expresa en una incertidumbre sobre el ganador no ha tenido un comportamiento uniforme para determinar si hay incremento en la participaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el balance de 2012 ponemos a discusi&oacute;n algunas hip&oacute;tesis, como la modificaci&oacute;n de un triunfo de Enrique Pe&ntilde;a Nieto que se construy&oacute; como inevitable desde las im&aacute;genes de la televisi&oacute;n, el registro de las encuestas y, lo menos visible, la coalici&oacute;n de intereses que acompa&ntilde;aron la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El desgaste del partido gobernante, con saldos muy cr&iacute;ticos como hemos apuntado, ten&iacute;a una perspectiva complicada para refrendar un tercer periodo consecutivo de gobierno. Por su parte, la izquierda aparec&iacute;a con un desprestigio considerable, como resultado de las acciones que tom&oacute; en la crisis poselectoral de 2006 y en las divisiones internas del Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica (PRD), por lo que el candidato Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador inici&oacute; la competencia con un gran d&eacute;ficit. La aparici&oacute;n del movimiento estudiantil a la mitad de la campa&ntilde;a con un fuerte rechazo al <i>statu quo,</i> representado por el PRI y el Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN), abri&oacute; una variable que afect&oacute; la din&aacute;mica de un triunfo inevitable del candidato tricolor. Al aumentar la competencia, se intensific&oacute; la incertidumbre y, en esta ocasi&oacute;n, subi&oacute; el nivel de participaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos que integran la secci&oacute;n "Saberes y razones" forman las piezas de un rompecabezas que tiene como objetivo mostrar algunas de las partes m&aacute;s sobresalientes de la sucesi&oacute;n presidencial de 2012. Jorge Alonso hace un detallado an&aacute;lisis del movimiento estudiantil #YoSoy132 en sus primeros cinco meses de vida mediante una caracterizaci&oacute;n de sus facetas, que inician con una de enojo, a la que sigue una serie de reacomodos y rupturas, para dar paso a una fase de denuncia de las condiciones de la elecci&oacute;n en dos niveles: por una parte, en la denuncia de la concentraci&oacute;n medi&aacute;tica y, por otra, en la construcci&oacute;n de la candidatura del PRI que implicaba un regreso al pasado, para llegar a una l&oacute;gica diversa a la del sistema de dominaci&oacute;n. El art&iacute;culo de Alberto Aziz Nassif presenta un conjunto de paradojas, entendidas como contradicciones y decisiones no satisfactorias, con el fin de exponer de qu&eacute; manera esta elecci&oacute;n dej&oacute; dudas sobre la calidad y la legitimidad democr&aacute;ticas. Se analizan las paradojas de una nostalgia por el pasado, referida al regreso del PRI, la alteraci&oacute;n en las condiciones de equidad en el uso de medios &#151;en especial de la televisi&oacute;n a favor del PRI&#151; en las fases previas a la campa&ntilde;a electoral, el modelo medi&aacute;tico y la dominancia de los <i>spots</i> por encima de los debates, los cambios en la estrategia por los imprevistos de la campa&ntilde;a, las herencias de los candidatos, la modificaci&oacute;n del escenario por el movimiento estudiantil, las expectativas de un resultado incierto y los errores de las encuestas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ana Mercedes Saiz Valenzuela sigue una ruta similar para explicar que hay dos caras en la elecci&oacute;n desde el mirador institucional de lo que sucedi&oacute; dentro del IFE a partir de dos pruebas, que fueron desaf&iacute;os: el recuento de los votos, un problema importante en 2006, y la fiscalizaci&oacute;n. Trabaja el tema del uso pol&iacute;tico de las normas electorales y c&oacute;mo pueden manipularse en funci&oacute;n de la estrategia litigiosa de los actores. De suerte que lo que se gane en estas estrategias se pierde en la certeza que puede tener la ciudadan&iacute;a. El otro desaf&iacute;o es la fiscalizaci&oacute;n, procedimiento dise&ntilde;ado para hacer el menor da&ntilde;o posible a los partidos, que se benefician en la l&oacute;gica, los tiempos y las sanciones. Jes&uacute;s Cant&uacute; revisa el modelo medi&aacute;tico a partir de un planteamiento sobre el pluralismo y de un seguimiento a los dos principales noticieros de la televisi&oacute;n y a tres diarios del Distrito Federal: <i>El Universal, Reforma</i> y <i>La Jornada.</i> En el an&aacute;lisis se explica por qu&eacute; la concentraci&oacute;n medi&aacute;tica afecta de manera directa el pluralismo externo y de qu&eacute; forma esta situaci&oacute;n, salvo la excepci&oacute;n de la ciudad de M&eacute;xico, en donde s&iacute; hay un pluralismo externo sobre todo por la prensa escrita, en el resto del pa&iacute;s el duopolio televisivo es un obst&aacute;culo para tener comicios informados. De alguna manera, Cant&uacute; demuestra la tesis del movimiento estudiantil sobre la concentraci&oacute;n medi&aacute;tica, como se podr&aacute; ver en el texto de Jorge Alonso. En el art&iacute;culo se documenta que los votantes que se informan por la televisi&oacute;n se inclinaron m&aacute;s por el candidato del PRI, y en cambio los de internet prefirieron al candidato de la izquierda. Los medios son una asignatura pendiente para una reforma que democratice este importante espacio de la vida p&uacute;blica, que se encuentra monopolizado.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/desacatos/n42/a1actopan.jpg" target="_blank">Acto de campa&ntilde;a de Josefina V&aacute;zquez Mota, candidata del Partido Acci&oacute;n Nacional a la presidencia de M&eacute;xico, Aguascalientes, Aguascalientes, 2012.</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Jos&eacute; Antonio Crespo se centra en un an&aacute;lisis del voto de la izquierda. Se exponen las razones por las que esta opci&oacute;n no ha podido ganar la presidencia de la rep&uacute;blica, a pesar de que hubiera sido una rotaci&oacute;n del poder antes de que regresara el viejo partido gobernante. Se hace un seguimiento de los votos duros o fieles y del voto independiente y se compara lo que sucedi&oacute; en 2006 y 2012 para entender que el voto duro de la izquierda es muy peque&ntilde;o y no le ha sido suficiente para ganar, a pesar de captar la mayor&iacute;a de los sufragios independientes.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/desacatos/n42/a1amlo.jpg" target="_blank">Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, candidato de la Coalici&oacute;n Movimiento Progresista a la presidencia de la rep&uacute;blica en Durango, Durango, 2012.</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acercamientos que forman este conjunto muestran que hay novedades respecto de 2006 y c&oacute;mo ahora se superaron varios de los obst&aacute;culos que motivaron el conflicto. Por otra parte, 2012 reactualiza problemas que no han sido resueltos. Una muy visible fue el reclamo contra la compra de votos, una expresi&oacute;n del modelo clientelar que se ha generalizado en la canalizaci&oacute;n de recursos para la administraci&oacute;n de la pobreza. Esta dimensi&oacute;n tiene otra parte en la falta de rendici&oacute;n de cuentas de los gobiernos locales, dinero p&uacute;blico v&iacute;a recursos fiscales o endeudamiento, sobre lo cual se despliega la sospecha de desviaci&oacute;n hacia las elecciones. La otra parte del problema que afecta las elecciones tiene que ver con la concentraci&oacute;n medi&aacute;tica que afecta el voto informado. Si la democracia es un sistema de opini&oacute;n y pluralismo, la actual estructura incide de forma directa en una manipulaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Resulta parad&oacute;jico que se cuide la equidad como valor a tutelar con un nuevo esquema de administraci&oacute;n de tiempos que no logr&oacute; evitar que hubiera una construcci&oacute;n medi&aacute;tica de la opci&oacute;n pol&iacute;tica que gan&oacute;, es decir, si la televisi&oacute;n no hace presidentes, s&iacute; contribuye de forma definitiva a su posicionamiento, como sucedi&oacute; en esta sucesi&oacute;n presidencial. Una conclusi&oacute;n de todo este an&aacute;lisis es que por m&aacute;s que se afinen las reglas de competencia electoral y el modelo de regulaci&oacute;n pol&iacute;tica &#151;con m&uacute;ltiples factores que pueden mejorar&#151;, si no se corrigen los temas externos de la rendici&oacute;n de cuentas de los gobiernos, si no se modifican las pol&iacute;ticas clientelares de administraci&oacute;n de la pobreza y se avanza hacia un modelo de derechos universales y si no se modifica el esquema monop&oacute;lico de medios, las elecciones en M&eacute;xico seguir&aacute;n siendo un motivo de litigio y de sospecha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Aziz Nassif</b> es investigador en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS) desde 1981 hasta la fecha. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III. Curs&oacute; el doctorado en ciencias sociales en la Universidad Iberoamericana (1982&#45;1986) y el posdoctorado en sociolog&iacute;a pol&iacute;tica en el Center for U.S.&#45;Mexican Studies, Universidad de California, San Diego, La Jolla (1987&#45;1988). Sus publicaciones m&aacute;s recientes son <i>Los ciclos de la democracia. Gobierno y elecciones en Chihuahua</i> (Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, CIESAS, UACJ, 2000), Premio Casa Chata al mejor libro de investigaci&oacute;n, y como coordinador <i>M&eacute;xico al inicio del Siglo XXI. Democracia, ciudadan&iacute;a y desarrollo</i> (Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, CIESAS, 2003). En coautor&iacute;a con Jorge Alonso ha publicado <i>M&eacute;xico, una democracia vulnerada</i> (CIESAS, Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 2009), premio al mejor libro en la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez en 2011. Ha escrito m&uacute;ltiples art&iacute;culos de investigaci&oacute;n para revistas acad&eacute;micas: <i>Perfiles Latinoamericanos, Espiral, Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a, Sociedad Civil, Frontera Norte, Comunicaci&oacute;n y Pol&iacute;tica, Nueva Sociedad, Asian Journal of Latin American Studies, Gesti&oacute;n y Pol&iacute;tica P&uacute;blica.</i></font></p>      ]]></body>
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