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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La resignificaci&oacute;n del trabajo y el consumo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The Resignification of Work and Consumption</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Patricia Arias</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Cristina Guti&eacute;rrez Z&uacute;&ntilde;iga, 2005 <i>Congregaciones del &eacute;xito: interpretaci&oacute;n socio&#45;religiosa de las redes de mercadeo en Guadalajara</i> El Colegio de Jalisco, Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Guadalajara.</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Guadalajara, Guadalajara, M&eacute;xico.</i> <a href="mailto:parias@megared.net.mx">parias@megared.net.mx</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n25/a15congreg.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La soci&oacute;loga Cristina Guti&eacute;rrez Z&uacute;&ntilde;iga, autora de este libro, encabeza junto con Ren&eacute;e de la Torre y Miguel Hern&aacute;ndez, una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n novedosa, retadora y exigente, que ha promovido y potenciado en la regi&oacute;n occidente de M&eacute;xico: el estudio y an&aacute;lisis de las mediaciones entre las experiencias religiosas y el mercado. Por una parte, analiza c&oacute;mo las pr&aacute;cticas religiosas est&aacute;n actualmente atravesadas y delineadas por los impulsos del mercado; por otra, c&oacute;mo las pr&aacute;cticas seculares est&aacute;n siendo impregnadas, cada vez m&aacute;s, de elementos que evocan la religi&oacute;n y los universos simb&oacute;licos. Su libro m&aacute;s reciente corresponde a esta &uacute;ltima vertiente: <i>Congregaciones del &eacute;xito</i> explora sobre la construcci&oacute;n y recreaci&oacute;n de dimensiones sagradas en las pr&aacute;cticas mercantiles de dos empresas multinivel en Guadalajara, a partir de las cuales la autora busca analizar y contribuir a la reflexi&oacute;n acerca de las formas que asume lo sagrado en la modernidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como es sabido, las empresas multinivel son una modalidad de venta y mercadeo de productos que se inici&oacute; en Estados Unidos en la d&eacute;cada de 1920, pero que se perfeccion&oacute; y difundi&oacute; a partir de los a&ntilde;os de la Segunda Guerra Mundial, y que se basa en "el reclutamiento de vendedores por otros vendedores y el otorgamiento al reclutador de una comisi&oacute;n por las ventas de los reclutados" (p. 25). De esa manera, las empresas eliminan los establecimientos de venta y los gastos en publicidad, tareas que se asignan a "agentes independientes" que "compran el producto, lo consumen, lo venden y buscan, a su vez, captar m&aacute;s distribuidores" (p. 17). En el sistema multinivel no hay trabajadoras sino distribuidoras de productos ligadas a las empresas por contratos de distribuci&oacute;n independientes, no por relaciones laborales. As&iacute;, el nivel de ingresos de las distribuidoras depende no s&oacute;lo de su habilidad para vender productos de manera directa, sino sobre todo de crear redes de distribuci&oacute;n que les reporten ganancias, compensaciones, pagos especiales y prestaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa forma de retribuci&oacute;n reitera la ficci&oacute;n de independencia: las distribuidoras no reciben salarios ni prestaciones estandarizadas, sino compensaciones de acuerdo con el nivel de ventas de cada una, lo que depende, sin duda, de su dedicaci&oacute;n y aspiraciones. El &eacute;xito del esquema parece indudable. De acuerdo con las indagaciones de Cristina, actualmente en el mundo deben existir unos catorce millones de distribuidores, que registran un volumen de ventas de m&aacute;s de 50 mil millones de d&oacute;lares (p. 25). Por lo regular, las empresas multinivel son comercializadoras o importadoras en giros como "cosm&eacute;ticos y perfumer&iacute;a, joyer&iacute;a, productos nutricionales, lencer&iacute;a, decoraci&oacute;n de interiores, bater&iacute;as de cocina &#91;...&#93; productos de aromaterapia, magnetoterapia, terapias naturistas, libros y productos para el hogar y la oficina" (p. 33).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de la antig&uuml;edad, proliferaci&oacute;n y &eacute;xito de las empresas multinivel y del empleo (o ingresos) que generan, &eacute;stas han sido muy poco estudiadas en M&eacute;xico y en Guadalajara. La zona metropolitana de Guadalajara, sede del estudio de Cristina Guti&eacute;rrez, es tambi&eacute;n la sede nacional o internacional de cinco empresas multinivel y el espacio social donde operan alrededor de 31 empresas de ese tipo. Gracias a las distribuidoras, la influencia de Guadalajara se extiende, de manera directa, a poblaciones de los estados vecinos: Colima, Michoac&aacute;n, Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; las cosas, para detectar y entender la l&oacute;gica entre las empresas y sus distribuidores, la autora realiz&oacute;, entre 2001 y 2002, una investigaci&oacute;n de primera mano con distribuidoras de dos empresas multinivel en Guadalajara: una compa&ntilde;&iacute;a japonesa&#45;estadounidense que distribuye productos de magnetoterapia, y una de origen tapat&iacute;o que produce y vende art&iacute;culos nutricionales y cosm&eacute;ticos (p. 45). La investigaci&oacute;n que ha dado origen a este libro se basa y sustenta en materiales de primera mano, es decir, en informaci&oacute;n generada en entrevistas a distribuidoras y personal de las empresas; en la asistencia, observaci&oacute;n, recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n de sesiones de demostraci&oacute;n y venta de los productos; en seminarios de capacitaci&oacute;n; y en la participaci&oacute;n en las reuniones anuales de cada empresa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La perspectiva de estudio que propone Cristina es tambi&eacute;n una apuesta original y, desde luego, resulta muy tentadora para una soci&oacute;loga interesada en el estudio de los movimientos religiosos contempor&aacute;neos. Cristina ha comprobado que las empresas multinivel han estado asociadas, desde sus or&iacute;genes, con ideales morales y de mejoramiento personal, que construyen escenarios de motivaci&oacute;n que mantienen comprometidas e involucradas a las distribuidoras y que, desde ah&iacute;, alcanzan y llegan hasta las &uacute;ltimas consumidoras. Las maneras de c&oacute;mo las empresas se relacionan con las distribuidoras &#151;sugiere y demuestra Cristina&#151; forman parte de "un proceso de transmisi&oacute;n simb&oacute;lica" en el que se pueden detectar procesos de "reconfiguraci&oacute;n cultural y religiosa de la sociedad tapat&iacute;a" (p. 14). La segunda parte del libro, es decir, los cap&iacute;tulos IV, V, VI y VII &#151;que, hay que decirlo, no son el objeto de esta rese&ntilde;a&#151; establece y analiza esa relaci&oacute;n desde la perspectiva de la sociolog&iacute;a religiosa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta rese&ntilde;a busca m&aacute;s bien explorar e insistir en lo expuesto en los tres primeros cap&iacute;tulos &#151;el sistema de ventas multinivel o redes de mercadeo, los usos y las redes sociales, de g&eacute;nero y trabajo&#151; que exploran y contin&uacute;an una larga y rica tradici&oacute;n en la sociolog&iacute;a y, sobre todo, en la historia social estadounidense, de analizar las instituciones econ&oacute;micas, del nivel que sean, como fen&oacute;menos que dicen, siempre, algo importante sobre las sociedades en que se insertan en los diferentes momentos hist&oacute;ricos en que prosperan. No se trata de un nuevo funcionalismo, sino de buscar las claves sociales y culturales &#151;persistentes pero cambiantes&#151; que est&aacute;n en el trasfondo de las instituciones econ&oacute;micas. Visto de ese modo, el libro dice mucho acerca de las transiciones, de los cambios sociales recientes en las trayectorias de las mujeres de hoy porque, como bien se&ntilde;ala Cristina, el contingente principal de las empresas multinivel es femenino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora nos recuerda, sin embargo, que las empresas no han promovido de manera expl&iacute;cita que la distribuci&oacute;n sea una actividad de mujeres, sino que en la pr&aacute;ctica se ha convertido &#151;en M&eacute;xico como en tantas partes&#151; en una forma muy feminizada de obtenci&oacute;n de ingresos. En Estados Unidos, dice la autora, el trabajo en las multinivel es una "opci&oacute;n de empleo de tiempo parcial para aquellos grupos marginados por los crecientes est&aacute;ndares de educaci&oacute;n y dedicaci&oacute;n para ocupar un puesto en una firma. Y entre ellos, las mujeres, cuya responsabilidad dom&eacute;stica disminuye sus posibilidades en el mercado laboral" (p. 31). Sin duda es tambi&eacute;n el caso de M&eacute;xico. Aunque Cristina sugiere ser cuidadosa con su fuente, calcula que podr&iacute;an existir algo as&iacute; como 1 mill&oacute;n 650 distribuidores; en varios casos, la &uacute;nica fuerza de ventas la constituyen las mujeres (p. 32). En un apartado breve pero ejemplar, Cristina da cuenta de c&oacute;mo el crecimiento alcanzado por las empresas multinivel en M&eacute;xico est&aacute; vinculado con la crisis de 1994&#45;1995, pero tambi&eacute;n con los cambios en la condici&oacute;n demogr&aacute;fica y laboral de las mujeres, que las ha convertido en el eslab&oacute;n m&aacute;s fr&aacute;gil y sensible susceptible de aceptar condiciones de trabajo como las que ofrecen las empresas multinivel (pp. 36&#45;42)</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n25/a15imagen.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los discursos elaborados por dichas empresas y las construcciones y reelaboraciones que hacen las distribuidoras tienen, sin duda, un fuerte contenido que evoca lo religioso. Pero las pr&aacute;cticas de las mujeres evocan tambi&eacute;n experiencias muy remotas asociadas a la condici&oacute;n femenina de otros tiempos; situaciones que ya no existen pero que esconden algunas de las transiciones sociales fundamentales que han vivido las familias y la sociedad mexicanas en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una primera transici&oacute;n que aparece de manera velada es el brutal empobrecimiento de las clases medias en M&eacute;xico. El trabajo que ofrecen las empresas multinivel y los discursos que lo acompa&ntilde;an contribuyen a mantener la disociaci&oacute;n del trabajo femenino &#151;incluso masculino&#151; con el empobrecimiento: la venta de productos m&aacute;s o menos exclusivos se asocia siempre a escenarios sociales pr&oacute;speros y envidiables que oscurecen la precarizaci&oacute;n de las familias y la necesidad de que las mujeres generen ingresos. Las reuniones, como bien documenta Cristina, se realizan en espacios exclusivos con escenarios de buen gusto: clubes, hoteles, salones; las recompensas est&aacute;n asociadas con la abundancia, gustos y saberes caros: viajes a Europa, carros de marcas que aluden a la elegancia y el dinero; pr&eacute;stamos para casas en fraccionamientos de lujo. Las entrevistadas por Cristina recuerdan, a la menor provocaci&oacute;n, el "&uacute;ltimo viaje a Europa" que realizaron gracias a la empresa. En estas condiciones, vender es dar a conocer buenas nuevas y compartir el &eacute;xito, no necesitar ingresos de manera perentoria.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n25/a15imag0.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una segunda transici&oacute;n velada tiene que ver con un concepto muy viejo vinculado con lo femenino: la flexibilidad, esa necesidad de tiempo y espacio para mantener vigente la asociaci&oacute;n de las mujeres con los compromisos dom&eacute;sticos y, al mismo tiempo, obtener ingresos. S&oacute;lo para reiterar algo conocido: ellas, para enfrentar las necesidades de atenci&oacute;n y cuidado de hijos y padres, han aceptado trabajos aparentemente flexibles, llamados as&iacute; porque no requieren salir cotidianamente del hogar y carecen de horario fijo, pero los cuales, por eso mismo, se considera normal que se pague menos y se eludan los compromisos laborales. Evoca, desde luego, los viejos y persistentes sistemas de trabajo en el hogar y el trabajo domiciliar que han desarrollado las mujeres a trav&eacute;s de la historia. En la actualidad, seg&uacute;n se comprueba de manera muy v&iacute;vida en el libro de Cristina, las mujeres dedican muchas horas de sus d&iacute;as a buscar clientes, a alimentar y ampliar sus redes, a tener reuniones; m&aacute;s, desde luego, que las que tendr&iacute;an que laborar en cualquier oficina burocr&aacute;tica. En realidad, la noci&oacute;n de "flexibilidad" alude cada vez m&aacute;s a la posibilidad de desarrollar estrategias de manejo del tiempo m&aacute;s que a trabajar menos horas que en una jornada laboral tradicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que recordar tambi&eacute;n que la noci&oacute;n de flexibilidad y su vinculaci&oacute;n con el trabajo precario correspond&iacute;a, por lo regular, a mujeres que atravesaban por la fase expansiva de su ciclo dom&eacute;stico, es decir, cuando en el hogar hab&iacute;a hijos peque&ntilde;os con demandas importantes de tiempo y atenci&oacute;n y las mujeres, ante esas circunstancias, estaban dispuestas a aceptar trabajo precario, pero flexible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero al parecer ya no es as&iacute;. El estudio de Cristina muestra un cambio importante: convertirse en distribuidoras de multinivel se ha convertido en una importante v&iacute;a de ingresos para dos franjas cada vez m&aacute;s amplias de mujeres: por una parte, aquellas cuyas familias est&aacute;n en fase de dispersi&oacute;n, es decir, cuando los hijos t&eacute;cnicamente han salido del hogar, las necesidades del mismo son menores y las mujeres pod&iacute;an comenzar a disfrutar de su condici&oacute;n de "cabecitas blancas", digamos. Sin embargo, las entrevistas de Cristina se&ntilde;alan que, en la actualidad, esa fase no parece desarrollarse en los t&eacute;rminos cl&aacute;sicos, de tal manera que muchas mujeres &#151;casi adultas mayores&#151; necesitan ingresar al mercado de trabajo multinivel para contribuir a incrementar los ingresos familiares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por la otra, el empleo multinivel captura a las divorciadas, esa categor&iacute;a de mujeres que crece y crece, pero en la cual, todav&iacute;a, muchas de ellas s&oacute;lo fueron preparadas para ser amas de casa y sus credenciales para el mercado de trabajo formal &#151;al que adem&aacute;s ingresan de manera tard&iacute;a&#151; son escasas. En ese sentido se puede decir que el empleo en las multinivel est&aacute; recuperando para el mercado de trabajo y para el consumo a mujeres que hasta hace poco estaban fuera. Es decir, ahora tenemos mujeres de mayor edad &#151;casadas y divorciadas&#151; obligadas a entrar al mercado de trabajo por una v&iacute;a muy estresante y demandante como es la de las ventas multinivel. Este cambio plantea algunas preguntas: &iquest;c&oacute;mo son ahora los reacomodos dom&eacute;sticos en esa fase de la vida?, &iquest;qu&eacute; pasa entonces con las otras tareas sociales que tradicionalmente cumpl&iacute;an las mujeres en esa etapa de sus vidas? Es una transici&oacute;n importante que el trabajo de Cristina descubre. Transici&oacute;n social pero que, como muchas otras en nuestra sociedad, se enfrenta con desconcierto, temor, tensi&oacute;n y violencia al interior de las familias.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra transici&oacute;n velada que descubre el trabajo de Cristina es la mercantilizaci&oacute;n extrema de las habilidades sociales femeninas. Se ha dicho que las mujeres han sido siempre las incansables tejedoras de redes sociales que contribuyen, en diferentes momentos y contextos, a la sobrevivencia de sus familias. La socializaci&oacute;n femenina ha ense&ntilde;ado a las mujeres a construir, mantener y tambi&eacute;n convertir las relaciones sociales en recursos que se activan para prop&oacute;sitos m&uacute;ltiples y cambiantes. En el contexto de crisis actual, muchas mujeres que nunca estuvieron en los mercados de trabajo han tenido que mercantilizar ese recurso intangible que ten&iacute;an: las redes sociales. Lo que muestra este estudio es que las mujeres est&aacute;n hoy tan presionadas para vender que tienden &#151;queri&eacute;ndolo o no&#151; a quitarle a sus redes y eventos &#151;incluso familiares&#151; esa multifuncionalidad de contenidos sociales para privilegiar y exacerbar el aspecto econ&oacute;mico, lo cual genera (como descubre y se&ntilde;ala Cristina) tensiones muy fuertes en las parejas y en las redes sociales y familiares de las mujeres. Las narrativas recogidas por Cristina dan cuenta de las molestias, verg&uuml;enza y enojo que representa para los familiares la mercantilizaci&oacute;n de las redes sociales de las distribuidoras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una cuarta transici&oacute;n que se percibe es compleja, interesante, quiz&aacute; tambi&eacute;n ambigua: los discursos de &eacute;xito &#151;tan reiterativos en los seminarios, demostraciones y celebraciones para mantener a las distribuidoras motivadas, convencidas e hiperactivas&#151; promueven, sin duda, un cambio en la relaci&oacute;n de las mujeres con el dinero. El dinero es un tema del que se habla muy poco en M&eacute;xico, menos a&uacute;n entre las mujeres que, por lo regular, poco sab&iacute;an acerca de los ingresos y decisiones econ&oacute;micas de sus c&oacute;nyuges. Las mujeres est&aacute;n asociadas a la generosidad, la gratuidad, la no ambici&oacute;n, a la familia como el valor femenino primordial al que ella debe supeditarlo todo. &iquest;Cu&aacute;ndo se ha visto que las mujeres critiquen el dinero que reciben de sus parejas? Los discursos de las empresas multinivel, centrados en la noci&oacute;n de &eacute;xito, de todo lo que pueden conseguir con dinero, parecen estar cambiando esa relaci&oacute;n&#45;percepci&oacute;n&#45;valores asociados tradicionalmente a las conductas econ&oacute;micas de las mujeres. Por ah&iacute; puede entenderse, quiz&aacute; tambi&eacute;n, una l&iacute;nea de tensi&oacute;n que atraviesa todo el libro: los problemas inacabables que han tenido todas las mujeres con sus parejas por dedicarse a las ventas. Desde luego, no es lo mismo una mujer abnegada que teje su&eacute;teres en su casa hasta la madrugada y que al otro d&iacute;a se levanta temprano y sin chistar a dar el desayuno y llevar a los ni&ntilde;os a la escuela, que una se&ntilde;ora que se arregla y viste con esmero, sale de la casa en el carro que gan&oacute; gracias a sus ventas, permanece horas fuera de la casa y ya no es sensible a las infinitas demandas de esposo, hijos y dem&aacute;s parentela.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, puede decirse que el trabajo de Cristina muestra, de manera n&iacute;tida, varias transiciones recientes en la vida econ&oacute;mica y la condici&oacute;n femenina en Guadalajara. Al mismo tiempo, documenta las nuevas tensiones que hoy generan esas transiciones en las familias. Cristina menciona la elevada rotaci&oacute;n de distribuidoras que existe en las empresas multinivel. Eso sugiere interrogantes que cuestionan los &eacute;xitos y los logros de los que tanto hablan y exhiben las distribuidoras. No es el tema de Cristina y, por lo tanto, no se lo podemos pedir, pero &iquest;qu&eacute; pasa, al final del d&iacute;a, con las mujeres que han sido distribuidoras?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se puede decir que en el libro hay otras personas omnipresentes y cruciales que han permanecido en la penumbra: las consumidoras. Tampoco es el tema de Cristina. Ella dice muy claramente que ha buscado reconstruir la l&oacute;gica de dos de los actores de las redes de mercadeo: las distribuidoras y las empresas, lo cual es suficiente y no podemos pedirle m&aacute;s. Pero el libro, sin duda, suscita la curiosidad por saber qui&eacute;nes y por qu&eacute; consumen los productos de las multiniveles. Esto, claro, adem&aacute;s de las distribuidoras que se han convertido en consumidoras voraces y aparentemente convencidas de lo que venden.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cristina ha llamado la atenci&oacute;n sobre el car&aacute;cter de intermediarias culturales que suelen desempe&ntilde;ar muchas distribuidoras de productos, es decir, de ense&ntilde;ar a las clientas los usos apropiados de los productos que aparecen como objetos del deseo moderno. A nivel etnogr&aacute;fico ella ha detectado c&oacute;mo las distribuidoras, para ampliar sus redes, se salen de Guadalajara y recurren a poblaciones &#151;ciudades medias y peque&ntilde;as de Jalisco y otros estados&#151; donde tienen relaciones de diferente tipo. Ah&iacute; parecer&iacute;a que se cumple, efectivamente, ese papel de intermediarias culturales que llevan a otras mujeres de las burgues&iacute;as locales los productos, h&aacute;bitos, saberes asociados a la modernidad hecha productos. Hay que decir que las burgues&iacute;as locales siempre han gustado de las formas de compra personalizadas y a domicilio. Pero hay que decir tambi&eacute;n que los sistemas estaban tradicionalmente asociados de manera impl&iacute;cita (jam&aacute;s expl&iacute;cita) a la caridad. Por lo regular, se dedicaban a ese tipo de actividad comercial, sobre todo ventas de joyas y ropa, mujeres que hab&iacute;an quedado desamparadas y eran de esa manera "ayudadas" por sus familias y por la comunidad. La asociaci&oacute;n con la caridad, con la ayuda a la mujer en desgracia, parece estar siendo complementada por otra: la distinci&oacute;n. Es s&oacute;lo una impresi&oacute;n, pero algunos de los productos multinivel, como los de la empresa japonesa, se han asociado a cierta exclusividad, tanto por la manera de conseguirlos como por los precios. Para tener acceso a ellos se requiere de una red social con fuertes candados de pertenencia. Esa pertenencia es el "plus" que se muestra junto a las almohadas, los colchones o las plantillas magn&eacute;ticas, por ejemplo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llama la atenci&oacute;n que en Guadalajara y en otras ciudades hay mujeres que se convierten en el objetivo de las distribuidoras de todo tipo de productos porque son las que se dedican a convocar amigas y conocidas a reuniones privadas, muy simp&aacute;ticas, para "conocer" los nuevos productos. Esas mujeres tan cotizadas y asediadas por las vendedoras env&iacute;an, me parece, dos mensajes: por un lado, muestran lo bien que viven sin tener que trabajar ni vender nada; por el otro, demuestran lo comprometidas que est&aacute;n con las que tienen que hacerlo. Compartir a trav&eacute;s del consumo es una manera de ser exclusiva y solidaria, algo que hoy forma parte de la distinci&oacute;n de algunas mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No estoy muy segura si Cristina estar&iacute;a de acuerdo con lo anterior. Pero s&iacute; estoy convencida de que los lectores de <i>Congregaciones del &eacute;xito</i> realizar&aacute;n diversas y novedosas lecturas en las que quiz&aacute; Cristina se reconocer&aacute;, aunque quiz&aacute; en otras no tanto. Esto ser&aacute; posible porque <i>Congregaciones del &eacute;xito</i> es el resultado de una investigaci&oacute;n rigurosa y novedosa, no s&oacute;lo acerca de los procesos de sacralizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas seculares en la sociedad tapat&iacute;a y, en especial, en las mujeres, sino adem&aacute;s porque ofrece elementos nuevos y convincentes para reflexionar en esa lista de interrogantes en la que se articulan las preocupaciones de la antropolog&iacute;a y la sociolog&iacute;a en torno al cambio social que, de acuerdo con lo que demuestra Cristina, se encuentra redise&ntilde;ado y atado, cada vez m&aacute;s, a l&oacute;gicas mercantiles y al consumo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, hay que decir que <i>Congregaciones del &eacute;xito</i> es un trabajo original, bien planteado, bien llevado a cabo, bien resuelto, bien escrito, que acumular&aacute; lectores acad&eacute;micos, muchos de los cuales se convertir&aacute;n, seguramente, en continuadores de esta cantera de an&aacute;lisis sociol&oacute;gico. Pero no s&oacute;lo eso. Hay que mencionar que Cristina dedic&oacute; tiempo y esfuerzo a convertir lo que fue en principio su tesis doctoral en este libro que es ahora <i>Congregaciones del &eacute;xito.</i> Al hacerlo, se quit&oacute; preocupaciones, enfrent&oacute; los temores y elimin&oacute; las rigideces asociadas a las expectativas de un trabajo sometido a m&uacute;ltiples evaluaciones acad&eacute;micas. En el tr&aacute;nsito, el trabajo no perdi&oacute; rigurosidad; en cambio, gan&oacute; frescura y soltura. Cristina propone una lectura y ofrece varias interpretaciones sobre temas y &#151;sobre todo&#151; autores que podr&aacute;n presumir de muchos atributos acad&eacute;micos menos el de escribir bien &#151;al menos, esa impresi&oacute;n nos han dejado sus traductores&#151;. Cristina presenta y discute argumentos complejos de manera precisa y transparente, lo cual le permitir&aacute;, sin duda, conseguir lectores y atrapar adeptos m&aacute;s all&aacute;, mucho m&aacute;s all&aacute; del mundo acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">marzo de 2006.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre la autora</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Patricia Arias.</b> Maestra en antropolog&iacute;a social por la Universidad Iberoamericana y doctora en geograf&iacute;a y urbanismo por la Universidad de Toulouse Le Mirail, Francia. Ha sido investigadora en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social y en El Colegio de Michoac&aacute;n; investigadora invitada del Centre National de Recherche Scientifique (CNRS) en Francia e investigadora asociada del Population Studies Center de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia. Entre sus publicaciones m&aacute;s recientes se pueden mencionar los libros, en coautor&iacute;a con Jorge Durand, <i>La enferma eterna. Mujer y exvoto en M&eacute;xico, siglos</i> <i>XIX</i> <i>y</i> <i>XX</i> (2004) y <i>La vida en el norte. Historia e iconograf&iacute;a de la migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos</i> (2005), as&iacute; como <i>Las mujeres de Guanajuato ayer y hoy. 1970&#45;2000,</i> con Emma Pe&ntilde;a (2004).</font></p>      ]]></body>
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