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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Columbine o la cultura de las armas</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Patricia Ravelo Blancas* y H&eacute;ctor Dom&iacute;nguez Ruvalcaba</b>**</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>2002 <i>Bowling for Columbine</i> Documental escrito y dirigido por Michael Moore.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*CIESAS.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>**Denison University.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Bowling for Columbine</i> es sin duda uno de los documentales con mayores reconocimientos en Estados Unidos. Entre sus galardones destacan: el Oscar por dise&ntilde;o documental, 2002; por gui&oacute;n original en Writers Guild of America, en 2003; el premio Cannes Film Festival, 2002; y el 5<sup>o</sup> Anniversary Prize, entre otros. Trata uno de los temas contempor&aacute;neos m&aacute;s complejos: la cultura de la violencia en la vida estadounidense. La calidad del tratamiento de este tema tan urgente de reflexionar se logr&oacute; gracias a la extraordinaria investigaci&oacute;n realizada por Michael Moore, escritor y director de este documental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&eacute;rmino cultura de la violencia puede parecer inapropiado a los ojos de quienes conciben la cultura como un conjunto de s&iacute;mbolos y normas de conducta producidos con el objetivo de la edificaci&oacute;n del ser humano, en concordancia con la tradici&oacute;n occidental del humanismo. Lo insoportable de atribuir a la violencia el car&aacute;cter de cultura es precisamente el desenga&ntilde;o de la acepci&oacute;n positiva, universalista y progresista de los esfuerzos civilizatorios, implicada tradicionalmente con dicho t&eacute;rmino. Las cr&iacute;ticas del colonialismo, de la violencia racial y de g&eacute;nero, de los imperialismos, y de todas las medidas coercitivas implementadas por los Estados para mantener su control, coinciden en afirmar que existe un proceso violento en el establecimiento y sostenimiento del orden. La civilizaci&oacute;n, que conlleva la instauraci&oacute;n de reglas de conducta y sistemas de valores (pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, &eacute;tico y est&eacute;tico), viene aparejada de un proceso violento. Esto quiere decir que la violencia, lejos de ser la emergencia de impulsos oscuros en ciertos momentos de las relaciones humanas, arrebatos catastr&oacute;ficos que obedecen a designios inmemoriales, es un sistema de actos y representaciones perfectamente codificados y decodificables en el campo de las relaciones de poder. Esto equivale a afirmar que la violencia no es solamente instrumental sino adem&aacute;s un fin en s&iacute; mismo y, por lo tanto, es en s&iacute; un valor a alcanzar en ciertos &aacute;mbitos de la historia humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en torno a este conjunto de reflexiones que se produce el documental <i>Bowling for Columbine,</i> en tanto que emerge de una preocupaci&oacute;n por definir el uso de las armas como una parte constitutiva de la cultura estadounidense (y su radio civilizatorio de influencia). El inter&eacute;s que nos despierta esta pel&iacute;cula no tiene que ver directamente con la condena de la cultura de Estados Unidos (lo cual nos llevar&iacute;a a reproducirla de manera especular) sino con llamar la atenci&oacute;n sobre los mecanismos que hacen posible una sociedad homicida. La pregunta un tanto blanda con que empieza el filme: "Are we just nuts?" &#91;&iquest;Somos simplemente tontos?&#93; nos dirige, por otra parte, a descartar cualquier falta de responsabilidad en los actos de matar. Si los estadounidenses no son simplemente tontos, act&uacute;an en concordancia con un r&eacute;gimen de conveniencias y con el aprendizaje y ejecuci&oacute;n de una serie de habilidades estrat&eacute;gicas, lo cual sistematiza y legitima el acto de matar. Debemos hacer hincapi&eacute; en el hecho de que Michael Moore no est&aacute; se&ntilde;alando el asunto de la posesi&oacute;n de armas desde una perspectiva ex&oacute;gena. &Eacute;l mismo pertenece a la cultura armada; &eacute;l mismo, desde su temprana edad, est&aacute; afiliado a National Rifle Association (NFA), la organizaci&oacute;n m&aacute;s grande de ese pa&iacute;s en pro del uso de armas. Antes, ya exist&iacute;a el Ku Klux Klan, organizaci&oacute;n que nace en 1871 con la consigna de eliminar a los negros. Moore es oriundo de Michigan, el estado que aporta el mayor n&uacute;mero de afiliados a la NFA y de donde provienen los actores de dos de las masacres que m&aacute;s han conmovido a los los ciudadanos de Estados Unidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: Timothy McVaigh y Terry Nichols, responsables del bombardeo del edificio del gobierno de la ciudad de Oklahoma el 19 de abril de 1995 donde perecieron 168 personas; y los estudiantes de la escuela preparatoria de Columbine en Littleton, Colorado, Eric Harris y Dylan Klebold, que el 20 de abril de 1999 asesinaron a doce compa&ntilde;eros y un maestro de su escuela antes de suicidarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La posici&oacute;n de Moore de hablar desde adentro nos permite comenzar a comprender los basamentos ideol&oacute;gicos del uso civil de las armas. Tales principios pueden resumirse en tres puntos fundamentales que m&aacute;s adelante desarrollaremos:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) Es una tradici&oacute;n estadounidense portar armas.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Es un deber ciudadano.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Es una responsabilidad para con la propia familia.</font></p> </blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>a) Es una tradici&oacute;n estadounidense portar armas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La costumbre de armarse forma parte de la educaci&oacute;n y cultura de Estados Unidos. El Bank North County, como nos muestra el documental, ten&iacute;a 500 armas en su b&oacute;veda que les regalaban a quienes abrieran una cuenta. Despu&eacute;s de llenar una solicitud con preguntas racistas y absurdamente referidas a la condici&oacute;n mental de la persona y su relaci&oacute;n con los cr&iacute;menes, Moore, quien abre una cuenta para corroborar que tal promoci&oacute;n exist&iacute;a, le pregunta a la empleada del banco: &iquest;no creen que es peligroso entregar armas en un banco?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ni&ntilde;os aprenden a portar armas y adquieren el gusto por el sonido de los disparos. Un perro vestido de cazador amenaza con un rifle a una persona arrodillada y la hiere en la espinilla. Moore interroga a la polic&iacute;a para saber qu&eacute; hace en esos casos. No hace nada porque los perros no son seres imputables, pero &iquest;qu&eacute; pasa con la responsabilidad de quienes arman a los perros? Este uso desmedido de armas victimiza a las personas desarmadas, les produce miedo y las hace sentirse indefensas. Un miembro de NFA en El Paso, Texas, aficionado a la cacer&iacute;a, nos dijo: "El estado nos deja desprotegidos a los ciudadanos ante los criminales en el momento que nos atacan, por eso tenemos que tener armas, para defendernos". Las balas y municiones se consiguen en muchos lugares, como KMart y otros supermercados, incluso en lugares inh&oacute;spitos como la peluquer&iacute;a que aparece en el documental. Si bien se restringen los lugares donde se puede portar armas, su consumo est&aacute; permitido y no hay suficiente control, de ah&iacute; la facilidad para introducirlas a las escuelas, los parques, los cines, etc. Llegar a ser francotirador no es nada dif&iacute;cil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una gran parte de la poblaci&oacute;n civil en Michigan, de cualquier ocupaci&oacute;n, practica el tiro al blanco y la cacer&iacute;a. All&iacute; se encuentra uno de los campos de entrenamiento m&aacute;s famosos de Estados Unidos, pero, &iquest;por qu&eacute; se visten con uniformes militares? Ellos le dicen a Moore: "Estar armado es nuestra responsabilidad", "No somos los monstruos que otros dicen". Hay una aspiraci&oacute;n significativa de muchos j&oacute;venes en ser militares. En &eacute;pocas de guerra el ej&eacute;rcito promueve en las escuelas enlistarse. Desde la escuela media superior hasta la universidad se les exacerba el valor de aprender a manejar armas. Muchos aceptan y participan en estas guerras, como en la reciente de Irak. Un veterano de la guerra, en El Paso, Texas, nos dec&iacute;a: "Yo entr&eacute; al ej&eacute;rcito porque me gustaban mucho los entrenamientos, eran muy duros, aprend&iacute; a tener una disciplina y a no tenerle miedo a las armas."</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n14/a14f1.jpg"></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>b) Es un deber ciudadano</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>Bowling for Columbine</i> las armas se vinculan a un tipo de masculinidad fundada en la fuerza y el poder. Las mujeres cumplen el papel de educar a los ni&ntilde;os como ciudadanos violentos. Algunas im&aacute;genes muestran a mujeres, hombres y ni&ntilde;os en campamentos armados y vestidos con trajes camuflageados estilo militar: "Ser un ciudadano armado es parte del deber estadounidense". Otras im&aacute;genes de mujeres "sexys" exhiben y propagandizan rifles en calendarios. Estas armas adquieren una simbolizaci&oacute;n f&aacute;lica y en las mujeres una significaci&oacute;n de su sexualidad controlada por este s&iacute;mbolo del poder masculino. Basta escuchar el discurso patriarcal de los entrenamientos militares en la pel&iacute;cula de Stanley Kubrick, <i>Full Metal Jacket &#91;Cara de guerra,</i> 1987&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">James, el hermano de Terry Nichols, uno de los responsables de la matanza en la ciudad de Oklahoma, se gradu&oacute; de la secundaria el mismo a&ntilde;o que Moore en un distrito vecino a donde viv&iacute;a este cineasta. James fue arrestado junto con su hermano Terry. Duerme con una Magnum 44. Le muestra a Moore su cama con una pistola debajo de la almohada, toma el arma y se apunta a la cabeza. Piensa que cualquier ciudadano debe tener armas pues "hay locos afuera".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este derecho de portar armas y hacerse justicia con su propia mano, interiorizado en algunos ciudadanos, se le ha revertido al mismo gobierno. Eric Harris, quien posteriormente cometer&iacute;a la masacre en Columbine, pas&oacute; la mayor parte de su infancia en Oscoda, Michigan, al lado de la Bah&iacute;a de la granja de los Nichols, lugar que "tiene el mal h&aacute;bito de engendrar psic&oacute;ticos", seg&uacute;n Brant, un joven que estudiaba en Columbine y que fue expulsado de la escuela por pelear con un amigo y apuntarle con una pistola. Eric vivi&oacute; en la base naval desde la cual su padre pilote&oacute; aviones durante la Guerra del Golfo. Otro alumno de esta escuela, DJ, era el segundo de la lista de quienes ten&iacute;an la propensi&oacute;n de atentar con una bomba: "El pueblo acaba por deprimir a cualquiera", dice. Con el libro <i>The Anarquicht Cookbook,</i> de William Powell, aprendi&oacute; a hacer bombas peque&ntilde;as; hizo una con 20 litros de napalm. McVeigh y los Nichols fabricaron bombas de pr&aacute;ctica antes de lo de la ciudad de Oklahoma. Terry y James fueron arrestados en relaci&oacute;n con el atentado y acusados de conspirar con la fabricaci&oacute;n y posesi&oacute;n de armas peque&ntilde;as. Terry Nichols fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua. Timothy McVeigh fue ejecutado. Pero los federales no hallaron pruebas contra James y fueron retirados los cargos, pese a que pose&iacute;a detonadores de dinamita en su granja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que pas&oacute; en Columbine no es m&aacute;s que la reproducci&oacute;n del esquema seguido por el mismo gobierno cuando realiza actos espectaculares de violencia como la guerra. La historia de conquista y sangre y el recuento de guerras que hace Moore respecto a las intervenciones violentas de Estados Unidos en otros pa&iacute;ses desde 1953, as&iacute; como los honores a los aviones desde donde se ha matado gente y a los soldados que han dado su vida por la patria, son contundentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto lo muestra Moore cuando se&ntilde;ala que el 20 de abril de 1999 fue el d&iacute;a en que Kosovo vivi&oacute; el mayor bombardeo. Una hora m&aacute;s tarde se produjeron los hechos de Columbine. Los dos j&oacute;venes escenificaron un ataque similar a los que realiza su gobierno para mantener bajo su control a poblaciones y naciones de otros pa&iacute;ses. Utilizaron bombas en tubo y pistolas autom&aacute;ticas. La escena se llev&oacute; a cabo en los pasillos, la biblioteca y en la cafeter&iacute;a, los lugares m&aacute;s concurridos de la escuela. Asesinaron a doce estudiantes, un maestro y dejaron decenas de heridos con las m&aacute;s de 900 balas que dispararon. Durante el tiroteo habl&oacute; el padre de Eric Harris para decir que cre&iacute;a que su hijo estaba involucrado en ese tiroteo, pues era miembro de la llamada "mafia de la gabardina".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En entrevistas a alumnos de Columbine, Moore registra testimonios en que los estudiantes muestran sentimientos de discriminaci&oacute;n y denigraci&oacute;n entre ellos: "Le dispararon a un negro s&oacute;lo porque era negro", "Lo que no deben olvidar los adultos es que ser adolescente es un asco". Las escuelas estadounidenses reprimieron en los j&oacute;venes expresiones tales como su atuendo. "Nuestros hijos ahora eran temibles", dec&iacute;an algunos padres, "se hab&iacute;an convertido en peque&ntilde;os monstruos", pero, &iquest;qui&eacute;n era el culpable?"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto que no se reconoce como causa este deber ciudadano de armarse, exaltado por el propio gobierno; se prefiere culpar a la subcultura de la ira y el <i>heavy metal,</i> las pel&iacute;culas violentas, las drogas, los videojuegos, el entretenimiento, los dibujos animados, las armas de juguete y al "roquero escandaloso Marilyn Manson", quien es el m&aacute;s se&ntilde;alado como culpable de la violencia entre los j&oacute;venes, por ser su grupo "el m&aacute;s depravado." En la entrevista que le hace Moore, este roquero opina que ellos son considerados una especie de s&iacute;mbolo del miedo porque representan todo lo que el mundo teme. Pero su m&uacute;sica y su espect&aacute;culo no promueven la violencia, es m&aacute;s bien la campa&ntilde;a del miedo, difundida en la comunidad para exacerbar el consumo, la que produce esta violencia: "mant&eacute;ngalos asustados y consumir&aacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Littleton, Colorado. La perfecta locaci&oacute;n. El lugar donde se llev&oacute; a cabo la masacre de Columbine. En los s&oacute;tanos de las casas se construye la habitaci&oacute;n segura contra criminales y violadores. Cuando Moore le pregunta al encargado de la seguridad en una comunidad de la zona sobre la masacre en ese lugar, &eacute;ste contesta: "Lo de Columbine tuvo ciertas consecuencias. Primero, cambi&oacute; nuestra manera de hablar, porque si yo digo Columbine todos saben lo que significa." Emocionado, sigui&oacute; diciendo: "Hay algo avasallador sobre ese tipo de violencia, ese tipo de acci&oacute;n depredadora, ese tipo de matanza indiscriminada."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta localidad se encuentra Lockeed Martin, el mayor fabricante de armas en el mundo. Moore entrevista al encargado de relaciones p&uacute;blicas de esta empresa, en la que trabajan 5 000 empleados que viven en Littleton y tienen hijos que estudian en la secundaria Columbine. "Lo sucedido en esta secundaria es un microcosmos de lo que pasa en el mundo", refiri&oacute;. El eslogan de la empresa es "Somos Columbine", pues seg&uacute;n &eacute;l: "Englobamos ese esp&iacute;ritu de que todos somos miembros de esta comunidad y nos corresponde ayudarnos entre nosotros." Piensa que la causa de lo que pas&oacute; en la secundaria es producto de la ira incontrolable, que los misiles que ellos construyen son "para defenderse de los agresores, pues las sociedades, pa&iacute;ses y gobiernos hacen cosas y acaban irrit&aacute;ndose entre s&iacute;". Nunca reconoce que la violencia est&aacute; relacionada con el hecho de tener armas disponibles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este documental va m&aacute;s all&aacute; de mostrar la violencia como un acto lamentable y tr&aacute;gico. Moore decide reunirse con dos estudiantes heridos en la escuela de Columbine, uno paral&iacute;tico y el otro con cicatrices de balas y secuelas severas de este ataque, para ir a la tienda KMart a protestar porque las municiones de las armas que atentaron contra su vida fueron compradas ah&iacute;. Despu&eacute;s de muchos intentos y de enfrentar la indiferencia por parte de los responsables de este supermercado, logran que la tienda suspenda la venta de municiones de armas de mano o de asalto.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>c) Es una responsabilidad para con la propia familia</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Este hogar est&aacute; preparado" reza una leyenda de cuando se inici&oacute; la campa&ntilde;a de p&aacute;nico en la naci&oacute;n estadounidense en el 2000. Dijeron que llegar&iacute;an las abejas africanas asesinas que iban a atacar a Estados Unidos, pero nunca llegaron. Que era peligrosa la noche de Halloween porque los ni&ntilde;os podr&iacute;an recibir dulces envenenados o manzanas con hojas de afeitar adentro, pero s&oacute;lo dos ni&ntilde;os en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os murieron por esos dulces y fueron envenenados a prop&oacute;sito por un pariente. Se cre&oacute; toda una campa&ntilde;a de miedo en los ciudadanos. Todo resultaba peligroso, las escaleras el&eacute;ctricas, las dietas, bailar con estadounidenses en la calle, el trastorno mental que supuestamente padece uno de cada cinco personas en el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los medios de comunicaci&oacute;n, los pol&iacute;ticos y las empresas, entre otros, han logrado asustar a la ciudadan&iacute;a a tal punto que no tienen que darles ning&uacute;n motivo para mantenerlos en tal estado. El miedo de los blancos es siempre hacia los negros, fen&oacute;meno que explica el entretenimiento noticioso que significa mostrarlos involucrados en actos criminales. Esa percepci&oacute;n convierte en criminal a toda una raza, hasta las abejas africanas por ser de &Aacute;frica son consideradas las m&aacute;s agresivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De toda la investigaci&oacute;n que hizo Moore, su estad&iacute;stica favorita descubierta es la que demuestra que el &iacute;ndice de asesinatos hab&iacute;a bajado pero que el miedo aument&oacute;. Se sataniza a la gente negra e hispana. La ira funciona. El odio funciona. La violencia funciona. La tolerancia y la comprensi&oacute;n no. Intentar ser diferente es lo que menos funciona. Esto es el principal eje que gu&iacute;a el mensaje de este documental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moore investiga a su propia organizaci&oacute;n, la NFA, por ser la expresi&oacute;n m&aacute;xima de esta ideolog&iacute;a. Charlton Heston, presidente de la NFA y actor de reconocido prestigio, tiene la capacidad de convocar a numerosas familias fan&aacute;ticas de las armas. &Eacute;l realiz&oacute; una concentraci&oacute;n de la NFA en Denver, Colorado, diez d&iacute;as despu&eacute;s de la masacre en Columbine, a pesar de las s&uacute;plicas de una comunidad en luto y de la negativa del alcalde para que se realizara ese acto. Heston, con una actitud prepotente, reuni&oacute; a su gente y ret&oacute; a la comunidad y al alcalde diciendo: "Esta es nuestra naci&oacute;n. Como estadounidenses, somos libres de ir a donde queramos en nuestra vasta tierra" pues es "nuestra tierra de libertad y hogar de valientes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n se siembra el miedo en las familias para justificar la posesi&oacute;n de armas en sus hogares. Argumentos como "&iquest;quien defender&aacute; a nuestros hijos?", "uno tiene el deber de proteger a su familia" son los que plantean algunos de los que simpatizan con esta ideolog&iacute;a en el documental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Flint, Michigan, en una escuela primaria una peque&ntilde;a ni&ntilde;a llamada Buell fue balaceada por un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os, alumno de primer grado. &Eacute;l hall&oacute; una pistola en casa de su t&iacute;o, pues viv&iacute;a all&iacute; despu&eacute;s de que desalojaran a su madre de su vivienda. Llev&oacute; la pistola y le dispar&oacute; a otra alumna de primer grado. Nadie supo por qu&eacute; le dispar&oacute; a la ni&ntilde;a y s&oacute;lo transmitieron la noticia como una espectacular tragedia, pero nunca indagaron m&aacute;s sobre la localidad, lo cual es evidenciado por Moore en su documental. &Eacute;l encuentra que durante 20 a&ntilde;os esta poblaci&oacute;n empobrecida, situada en el coraz&oacute;n de una zona donde se ubican las f&aacute;bricas m&aacute;s grandes del mundo, ha sido ignorada y destruida completamente. La cifra de 87% de alumnos viviendo en la pobreza y el homicidio como primera causa de muerte lo demuestran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moore vuelve a captar im&aacute;genes de Charlton Heston, ahora en Flint, donde apareci&oacute; como el propio Mois&eacute;s (seg&uacute;n se&ntilde;ala un entrevistado en el documental), personaje con el que se recuerda su actuaci&oacute;n en la pel&iacute;cula <i>Ben&#45;Hur</i> (1959). Al igual que en Denver, despu&eacute;s de la masacre de Columbine, Heston fue a esa localidad para hacer una reuni&oacute;n pro armas. "De mis manos fr&iacute;as y muertas...": con esta frase comenz&oacute; su discurso para decir que "la libertad nunca ha estado en mayor peligro ni ha necesitado con m&aacute;s urgencia que vengan en su ayuda". Un mill&oacute;n de padres y madres indignados marcharon para oponerse a esta reuni&oacute;n llena de racismo, odio e ira. Tamarla Owens era la madre del ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os que mat&oacute; a su compa&ntilde;era de escuela. Ella ten&iacute;a que dejar a sus hijos para conseguir cupones de comida y cuidados m&eacute;dicos. De esta manera pagaba la ayuda recibida en el programa de subsidios especiales, casualmente financiado por la empresa de armas Lockeed Martin. Ella ten&iacute;a que invertir tres horas en viajar ida y vuelta para cumplir con dos trabajos que ten&iacute;a en una zona de ricos, ubicada a varios kil&oacute;metros de distancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas familias que han estado cercanas a las masacres de las escuelas donde han estudiado sus hijos se oponen a las campa&ntilde;as pro armas. Despu&eacute;s del 11 de septiembre de 2001 el p&aacute;nico creci&oacute;. Las tiendas han visto subir sus ventas de alarmas en 30% de hogares. El miedo provoca ganancias y engrandece el avance de las carreras de los pol&iacute;ticos. "Un mayor beneficio que se consigue con un pueblo aterrado es que los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y empresariales puedan obtener casi todo lo que quieren." Pero "un pueblo que est&aacute; alterado por el miedo no deber&iacute;a tener tantas armas y municiones a mano", refiere el documental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moore consigue un mapa de las estrellas de cine en Beverly Hills y localiza a Heston. Lo entrevista, lo incomoda, pero &eacute;ste no se inmuta ante los cuestionamientos de Moore sobre la difusi&oacute;n b&eacute;lica de su organizaci&oacute;n ni sobre los actos a favor de &eacute;sta que realiza despu&eacute;s de alguna tragedia debida al uso de armas. &Eacute;l adjudica la violencia a las mezclas &eacute;tnicas que existen en Estados Unidos y a la historia violenta del pa&iacute;s. Moore le muestra la foto de la ni&ntilde;a asesinada en Bulls, pero Heston, c&iacute;nicamente y con indiferencia, se despide, le da la espalda a la c&aacute;mara y se retira. Moore le deja la foto de la ni&ntilde;a como un trofeo de su organizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro trofeo que exhibe Moore en su documental es la abismal diferencia que existe en Estados Unidos en relaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses respecto a la cantidad de personas muertas por armas de fuego. En Estados Unidos mueren 11 127 personas, mientras que en Alemania la cantidad de muertos es de 381, Francia 255, Canad&aacute; 165, Jap&oacute;n 39, Australia 65, Reino Unido 68.Ante esto, el padre de una v&iacute;ctima de Columbine se pregunta: &iquest;Acaso somos de naturaleza homicida?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nota final</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciudadan&iacute;a, la tradici&oacute;n y la familia apuntalan, de acuerdo con Moore, la cultura de las armas. Se trata de tres elementos cardinales en la constituci&oacute;n de la naci&oacute;n. En este sentido, la cultura de la violencia se legitima desde las mismas fuerzas hegem&oacute;nicas. Lo prueban su presencia en las transacciones bancarias y en los supermercados populares, al alcance de todo ciudadano. Si existe una educaci&oacute;n, una necesidad creada, un mercado, una posici&oacute;n pol&iacute;tica, la cultura de las armas desempe&ntilde;a un papel central en la cultura estadounidense. La analog&iacute;a entre el microcosmos de los actos terroristas de Oklahoma y Littleton, y el macrocosmos de las guerras de Estados Unidos abre la puerta hacia una cadena de relaciones entre la invenci&oacute;n de las guerras y la confecci&oacute;n del miedo en la sociedad de consumo. A menudo, Moore nos plantea la disputa por la naci&oacute;n: Heston, en su discurso de Littleton, alude a la raza de hombres valientes; en una secuencia de dibujos animados, el documental sumariza la historia de Estados Unidos sobre la base del miedo. La identidad nacional se define polarizadamente entre la valent&iacute;a y el miedo. Es este el binomio que Moore nos propone para tratar de comprender los procesos violentos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>      ]]></body>
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