<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1607-050X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Desacatos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Desacatos]]></abbrev-journal-title>
<issn>1607-050X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1607-050X2003000300017</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los oficios de la maternidad: Una mirada desde la antropología médica]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González Montes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Soledad]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,El Colegio de México Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<numero>13</numero>
<fpage>200</fpage>
<lpage>203</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1607-050X2003000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1607-050X2003000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1607-050X2003000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los oficios de la maternidad. </b></font><font face="verdana" size="4"><b>Una mirada desde la antropolog&iacute;a m&eacute;dica</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Soledad Gonz&aacute;lez Montes</b></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rosa Mar&iacute;a Osorio Carranza, 2001.</b></font> <b><font face="verdana" size="2"><i>Entender y atender la enfermedad. Los saberes maternos frente a los padecimientos infantiles.</i></font> <font face="verdana" size="2">INI, CIESAS, Conaculta&#45;INAH, M&eacute;xico.</font></b></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer de El Colegio de M&eacute;xico.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n13/a17f1.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Que las mujeres cuiden a sus hijos y los atiendan cuando est&aacute;n enfermos es algo que parece "natural", es decir, que se considera como parte inherente a la funci&oacute;n materna, pr&aacute;cticamente un "instinto materno". "Desnaturalizar" un fen&oacute;meno es el primer paso indispensable para convertirlo en objeto de estudio antropol&oacute;gico. &Eacute;ste, justamente, es uno de los objetivos del libro de Rosa Mar&iacute;a Osorio: desnaturalizar el papel de las madres como </font><font face="verdana" size="2">guardianas de la salud infantil y argumentar que esta funci&oacute;n les est&aacute; social y culturalmente asignada a las mujeres en la divisi&oacute;n sexual del trabajo. Osorio procede entonces a documentar minuciosamente la complejidad de lo que las mujeres tienen que aprender, practicar y transmitir si desean dar adecuado cumplimiento al mandato social de la maternidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro recupera "el punto de vista del actor", en este caso las madres,</font> <font face="verdana" size="2">para dar cuenta del papel estrat&eacute;gico que tienen en la atenci&oacute;n de la salud familiar, en particular la de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Con este prop&oacute;sito se describe y analiza en detalle todo lo que involucran los saberes y las pr&aacute;cticas maternas en materia de salud infantil, en el contexto de una peque&ntilde;a localidad del municipio de Huixquilucan, Estado de M&eacute;xico. All&iacute; la mujer/madre es la que detecta los primeros signos de alarma, diagnostica, cuida, identifica la gravedad de cada caso y canaliza al enfermo, aplica los tratamientos, cuida la alimentaci&oacute;n y toma medidas de prevenci&oacute;n. Se trata de una enorme responsabilidad que exige de la mujer </font><font face="verdana" size="2">las capacidades y conocimientos necesarios para evaluar los s&iacute;ntomas de las enfermedades, los recursos con los que cuenta la familia, las opciones terap&eacute;uticas disponibles y los resultados de experiencias previas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La importancia del papel de las mujeres en materia de salud familiar ya hab&iacute;a sido identificada y subrayada por Eduardo Men&eacute;ndez y Carlos Zolla en sus trabajos sobre autoatenci&oacute;n y medicina dom&eacute;stica, respectivamente. Mar&iacute;a Eugenia M&oacute;dena analiza en su libro <i>Madres, m&eacute;dicos y curanderos</i> (SEP/CIESAS, 1990) la manera en que las madres de una regi&oacute;n veracruzana utilizan los diversos recursos terap&eacute;uticos a su alcance, provenientes de la medicina tradicional, la medicina institucional e, incluso, de fuentes religiosas. Con estos antecedentes, Rosa Mar&iacute;a Osorio ampli&oacute; y profundiz&oacute; el campo de investigaci&oacute;n en torno a la tem&aacute;tica, aplic&aacute;ndole nuevas propuestas metodol&oacute;gicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; factores y c&oacute;mo influyen en la toma de decisiones con respecto a qu&eacute; hacer frente a la enfermedad de un hijo? Para responder esta pregunta Osorio dio seguimiento a un conjunto de madres a lo largo de un periodo de tiempo, registrando su pensamiento y pr&aacute;cticas en torno a "la carrera del enfermo", un instrumento que result&oacute; ser sumamente eficaz en la recolecci&oacute;n sistem&aacute;tica de informaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n de episodios espec&iacute;ficos de enfermedad. Desde la perspectiva <i>emic,</i> la autora analiza las representaciones que las madres tienen sobre la etiolog&iacute;a, distribuci&oacute;n y frecuencia de los padecimientos m&aacute;s comunes en la infancia. Recupera tambi&eacute;n los crite</font><font face="verdana" size="2">rios, diagn&oacute;sticos y pron&oacute;sticos que utilizan, as&iacute; como las nociones preventivas y terap&eacute;uticas que orientan sus decisiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sistematizada esta informaci&oacute;n, la cantidad de saberes que implica el cuidado de la salud (&iexcl;la vida!) de los menores, resulta impactante. Cada caso de enfermedad requiere de las madres una evaluaci&oacute;n de los cursos de acci&oacute;n seguidos y los resultados logrados. La eficacia de un tratamiento aplicado es evaluada constantemente, con gran pragmatismo, flexibilidad y rapidez. Si el tratamiento resulta exitoso se confirma el diagn&oacute;stico; si no, se reformula. De modo que cada "carrera curativa" implica un aprendizaje por la v&iacute;a de la observaci&oacute;n, prueba y error.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los aportes m&aacute;s interesantes del estudio es el an&aacute;lisis del modelo m&eacute;dico que manejan las madres, mostrando que tienen una concepci&oacute;n integral de la salud que vincula las condiciones de vida, las relaciones sociales, las conductas, la alimentaci&oacute;n, los estados an&iacute;micos, adem&aacute;s del contagio y los agentes pat&oacute;genos, como factores que pueden provocar desequilibrios y enfermedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos saberes aprendidos, Osorio encuentra multitud de puntos finos. Por ejemplo, el manejo de una noci&oacute;n de "dosis" que toma en cuenta el peso del paciente y su edad para elegir el tipo de tratamiento m&aacute;s eficaz, con la idea de que la dosis debe modificarse seg&uacute;n las circunstancias. Otro ejemplo es la noci&oacute;n de "inmunidad adquirida", que tambi&eacute;n utilizan las mujeres entrevistadas. Pese a que la mitad de ellas no alcanz&oacute; a completar la primaria y vive en condiciones de</font> <font face="verdana" size="2">pobreza, han incorporado estos conceptos de la medicina moderna a sus teor&iacute;as sobre las etapas del desarrollo de sus hijos y la necesidad de mantener un equilibrio en los cuidados, de no caer en descuidos o exceso de cuidados, por los efectos negativos que puede tener la sobreprotecci&oacute;n de los ni&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de toda duda, la investigaci&oacute;n demuestra la existencia de una cultura m&eacute;dica popular compleja, manejada fundamentalmente por las mujeres, que tiene diversos or&iacute;genes y fuentes de informaci&oacute;n, desde las abuelas y otras parientes curanderas hasta los medios de comunicaci&oacute;n. Pese a esta multiplicidad de influencias, la conclusi&oacute;n es que los m&eacute;dicos son quienes est&aacute;n teniendo cada vez m&aacute;s peso sobre la cultura de la salud. En este sentido, el an&aacute;lisis de la composici&oacute;n de los botiquines familiares le permiti&oacute; a Osorio hacer un hallazgo muy interesante: ya a fines de la d&eacute;cada de 1980 se tend&iacute;a a usar m&aacute;s medicinas de patente que caseras o derivadas de la farmacopea tradicional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien Rosa Mar&iacute;a Osorio da cuenta de la complejidad y efectividad de la acci&oacute;n femenina en materia de salud infantil, tambi&eacute;n nos advierte contra una excesiva idealizaci&oacute;n, porque las madres, como los m&eacute;dicos, no son infalibles y tambi&eacute;n hay casos de iatrogenia materna. Osorio trata de ubicar el justo aporte de la autoatenci&oacute;n y de la funci&oacute;n materna en la salud infantil y la conclusi&oacute;n que se desprende de esta investigaci&oacute;n es que, considerando que deben actuar en contextos de pobreza y fuertes presiones sobre ellas, las madres estudiadas hicieron </font><font face="verdana" size="2">un aprovechamiento &oacute;ptimo de los recursos de los que dispon&iacute;an. Al menos en el contexto del municipio de Huixquilucan, que es m&aacute;s urbano que rural y donde hay un acceso f&aacute;cil a servicios m&eacute;dicos incluso de segundo y tercer nivel, estas madres tuvieron considerable &eacute;xito, a pesar de su baja escolaridad y sus limitaciones econ&oacute;micas.</font>	</p> 	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n13/a17f2.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El esfuerzo que realizan las madres para mantener la salud familiar y el &eacute;xito que tienen para que sus hijos "se logren" y sobrevivan al periodo tan vulnerable que es la infancia, choca contra un muro de falta de reconocimiento social que Osorio documenta para el caso de los m&eacute;dicos. Sus entrevistas sacan a relucir la incomprensi&oacute;n y los prejuicios que ellos tienen sobre</font> <font face="verdana" size="2">el quehacer de las madres en materia de salud. No s&oacute;lo piensan que son "ignorantes" y descuidadas y las culpan por los problemas de salud de sus hijos, sino que tambi&eacute;n &#151;y sobre todo&#151; les incomoda que tengan criterios propios y no sigan al pie de la letra sus instrucciones. Porque no es raro que una vez que ven que el paciente mejora, las madres decidan discontinuar el tratamiento, en particular si se trata de antibi&oacute;ticos. Osorio explica la racionalidad detr&aacute;s de esta decisi&oacute;n, que responde a m&uacute;ltiples factores, pero que muchas veces tiene que ver con la idea muy extendida de que la medicina de patente puede tener efectos secundarios y resultar iatrog&eacute;nica, "que cura de una cosa pero da&ntilde;a otra".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es un libro de una enorme riqueza, por lo que desde luego se presta a m&uacute;ltiples lecturas. Obviamente, realic&eacute; la m&iacute;a desde mis propias preocupaciones y una pregunta que me hice al terminar de leerlo es hasta d&oacute;nde podemos generalizar los hallazgos de esta investigaci&oacute;n. &iquest;Hasta qu&eacute; punto el modelo de la madre que toma las decisiones sobre la salud de sus hijos peque&ntilde;os y a la que se le considera como la "responsable" principal o exclusiva de este papel, es generalizable a otros contextos socioculturales? No es que Osorio nos diga que ha desarrollado un modelo universal, porque en ning&uacute;n momento ella manifiesta esta pretensi&oacute;n. M&aacute;s bien se trata de un ejercicio de reflexi&oacute;n que me parece interesante para poner en perspectiva su estudio. La cuesti&oacute;n tiene inter&eacute;s te&oacute;rico y pr&aacute;ctico, porque nos remite inmediatamente al lugar que la joven madre ocupa en la jerarqu&iacute;a de autoridad dentro de la familia, de la que depende quien o quienes toman las decisiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de las madres del municipio de Huixquilucan, si bien Osorio se&ntilde;ala que est&aacute;n subordinadas a maridos que con frecuencia las maltratan, est&aacute; muy claro que ellas son las que toman las decisiones en materia de salud infantil. Pero resulta que en otros contextos las esposas j&oacute;venes no est&aacute;n en la misma posici&oacute;n, como sucede en zonas ind&iacute;genas donde la pareja reside en familias numerosas. All&iacute; las j&oacute;venes madres tienen una participaci&oacute;n m&iacute;nima o inexistente en las decisiones sobre a qui&eacute;n consultar, porque esta es prerrogativa de sus suegros y su marido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; lo describe, por ejemplo, el estudio de Graciela Freyermuth sobre mortalidad materna en los Altos de Chiapas <i>(Morir en Chenalh&oacute;,</i> CIESAS, en prensa). Su investigaci&oacute;n prueba que si bien hay representaciones culturales m&aacute;s o menos extendidas en cuanto a la divisi&oacute;n sexual y generacional del trabajo, tambi&eacute;n hay maneras muy diferentes y espec&iacute;ficas de vivir las relaciones de g&eacute;nero y la funci&oacute;n materna, seg&uacute;n la situaci&oacute;n de clase, &eacute;tnica y cultural. Estas diferencias y especificidades matizan de manera muy importante el grado de autonom&iacute;a o subordinaci&oacute;n de las mujeres, que adem&aacute;s suele variar a lo largo de su ciclo de vida, con lo que tambi&eacute;n van modific&aacute;ndose sus posibilidades de decisi&oacute;n en cuanto a la salud, propia y/o de sus hijos. Este problema no escapa a Osorio, quien se&ntilde;ala en las conclusiones la necesidad de futuros estudios de g&eacute;nero (y habr&iacute;a que agregar: generacionales) que profundicen en el conocimiento de estas cuestiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, un tema pendiente es el de los saberes masculinos con respecto a la salud y a sus transformaciones en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Estos saberes ser&aacute;n innecesarios si los varones no son considerados los responsables ni participan en las cuestiones ligadas a la salud, como sin duda ocurre en la actualidad en gran parte de nuestra</font> <font face="verdana" size="2">sociedad urbana. Pero hay contextos en los que esto requiere ser matizado. Por ejemplo, en un pueblo chinanteco, a mediados de la d&eacute;cada de 1980, Carole Browner encontr&oacute; para su sorpresa y en contra de sus hip&oacute;tesis iniciales, que los varones sab&iacute;an bastante m&aacute;s que las mujeres sobre herbolaria en relaci&oacute;n con la salud y la reproducci&oacute;n. Es posible que las mujeres hayan fingido ignorancia por razones de g&eacute;nero, pero no hay que descartar que en efecto los varones tambi&eacute;n tuvieran un papel en el cuidado de la salud. Esta cuesti&oacute;n probablemente adquirir&aacute; a&uacute;n m&aacute;s relevancia en el futuro, en la medida en que se afiance la tendencia hacia un mayor involucramiento de los varones en la crianza de sus hijos en las nuevas generaciones, detectada por algunos estudios realizados en contextos urbanos populares.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las conclusiones a su libro Rosa Mar&iacute;a Osorio se refiere a las tendencias en los saberes y las pr&aacute;cticas maternas a trav&eacute;s del tiempo. Ella encuentra que a fines de la d&eacute;cada de 1980 en Huixquilucan las madres j&oacute;venes estaban cada vez m&aacute;s atra&iacute;das por el modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico por su eficacia, aunque todav&iacute;a la medicina alop&aacute;tica no hab&iacute;a desplazado a la tradicional. Una de las preguntas que quedan planteadas es qu&eacute; est&aacute; sucediendo con las nuevas generaciones. Aqu&iacute; la cues</font><font face="verdana" size="2">ti&oacute;n parecer&iacute;a ser en qu&eacute; medida la medicina tradicional y otras formas de medicina alternativa est&aacute;n dando respuesta a necesidades no cubiertas por la biomedicina. Si existen problemas de salud que la biomedicina no logra resolver, indudablemente la gente continuar&aacute; buscando y recurriendo a otras opciones. En este caso la hegemon&iacute;a de la biomedicina nunca ser&aacute; completa, como sucede en Estados Unidos y Europa, donde hay un importante mercado para el naturismo y terapias originadas en tradiciones antiguas que se remozan y reciclan.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, tendr&iacute;a que ser obligada la lectura de este libro no s&oacute;lo para los colegas especialistas en antropolog&iacute;a m&eacute;dica, sino tambi&eacute;n para estudiantes de antropolog&iacute;a y medicina. Los temas que trata deber&iacute;an incluirse en la curr&iacute;cula formativa de los m&eacute;dicos, porque los acercar&iacute;a a la comprensi&oacute;n de las protagonistas principales y estrat&eacute;gicas de la salud familiar y los ayudar&iacute;a a tener una mejor comunicaci&oacute;n con ellas, lo que redundar&iacute;a en una mayor eficacia en la atenci&oacute;n y evoluci&oacute;n de sus pacientes. Esto es, en definitiva, lo que quieren decir las organizaciones de mujeres que trabajan por la salud cuando demandan de los prestadores de servicios una verdadera "atenci&oacute;n de calidad y con calidez".</font></p>      ]]></body>
</article>
