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<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mujeres, feminismo y desarrollo: un análisis crítico de las políticas de las instituciones internacionales]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This essay analyzes the role played by civil society and feminist NGO's throughout the world and how the United Nations Organization uses them in its global administration projects. What are the new paradigms confronting the development processes that affect the combativeness of feminists' and women's movements in Latin America? The author analyzes the strategic planning relationship set by the United Nations, the World Bank, the International Monetary Fund and the United States. He relates all the above to what the UN has called Sustainable Development. The contradictions and perversities which appear and how this is all dominated by the new world trend called neoliberalism. From an ecological standpoint, a very accurate analysis is made of the capitalist economy and how it affects women. The final concern of the article is not only to question the United Nations and the role it plays in the world as an instrument of neoliberal policies, but also to point it out as an organization which is becoming women's main enemy. A very radical position on the role played by the United Nations.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Saberes y razones</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mujeres, feminismo y desarrollo: un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las pol&iacute;ticas de las instituciones internacionales</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jules Falquet</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>IHEAL&#45;Sorbonne, Par&iacute;s.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este ensayo se analiza el papel que la sociedad civil y las ONG's feministas desempe&ntilde;an en el mundo; c&oacute;mo son utilizadas por las Naciones Unidas en sus proyectos de administraci&oacute;n global. Cu&aacute;les son los nuevos paradigmas con que se encuentran los procesos de desarrollo que afectan la combatividad de las feministas y de los movimientos de mujeres en Am&eacute;rica Latina. El autor analiza la relaci&oacute;n de planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica que se establece entre Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y Estados Unidos. Relaciona todo lo anterior con lo que la ONU ha denominado desarrollo sustentable. Las contradicciones y perversidades que se presentan y c&oacute;mo est&aacute;n dominadas por la nueva corriente econ&oacute;mica mundial llamada neoliberalismo. A partir de la ecolog&iacute;a hace un an&aacute;lisis muy acertado de la econom&iacute;a capitalista y c&oacute;mo afecta &eacute;sta a las mujeres. El planteamiento final del art&iacute;culo no es s&oacute;lo el cuestionar a las Naciones Unidas y el papel que desempe&ntilde;an en el mundo como instrumento de una pol&iacute;tica neoliberal, sino se&ntilde;alarla como una organizaci&oacute;n que se vuelve el enemigo principal de las mujeres. Una postura muy radical sobre el papel de las Naciones Unidas.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">This essay analyzes the role played by civil society and feminist NGO's throughout the world and how the United Nations Organization uses them in its global administration projects. What are the new paradigms confronting the development processes that affect the combativeness of feminists' and women's movements in Latin America? The author analyzes the strategic planning relationship set by the United Nations, the World Bank, the International Monetary Fund and the United States. He relates all the above to what the UN has called Sustainable Development. The contradictions and perversities which appear and how this is all dominated by the new world trend called neoliberalism. From an ecological standpoint, a very accurate analysis is made of the capitalist economy and how it affects women. The final concern of the article is not only to question the United Nations and the role it plays in the world as an instrument of neoliberal policies, but also to point it out as an organization which is becoming women's main enemy. A very radical position on the role played by the United Nations.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&eacute;rmino de "desarrollo" constituye una simplificaci&oacute;n o un eufemismo para hablar de la organizaci&oacute;n internacional de la producci&oacute;n, del comercio y del consumo. De hecho, las orientaciones del desarrollo son fruto de una correlaci&oacute;n de fuerzas compleja y de una lucha multiforme entre diferentes sectores sociales cuyos intereses son eminentemente contradictorios. Un an&aacute;lisis en t&eacute;rminos de relaciones sociales evidencia tres grandes oposiciones, que se podr&iacute;an vincular con la explotaci&oacute;n de "clase", "raza" y "sexo". En efecto, se puede considerar primero que el "desarrollo" es el resultado de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de las relaciones capital/trabajo dentro de cada sociedad. Simult&aacute;neamente, el desarrollo est&aacute; directamente producido por un sistema de relaciones internacionales marcado por la colonizaci&oacute;n y el imperialismo, donde las pasadas relaciones este&#45;oeste y sobre todo las actuales relaciones sur&#45;norte desempe&ntilde;an un papel determinante. Una tercera perspectiva &#151;invisible muchas veces&#151; muestra el desarrollo como resultado de relaciones sociales de sexo y de la divisi&oacute;n sexual del trabajo. En este ensayo, aunque tendremos presente el primer marco de an&aacute;lisis en t&eacute;rminos de relaciones sociales, analizaremos las din&aacute;micas creadas por los principales actores socio&#45;pol&iacute;ticos e institucionales del desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Distinguiremos aqu&iacute; cuatro grandes actores, o grupos de inter&eacute;s &#151; a veces entremezclados&#151; que intentan cada uno imponer su propia forma de ver el mundo. Primero, los Estados nacionales, agrupados en bloques pero que luchan en un marco cada vez m&aacute;s unipolar y dominado por los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Luego, el sector privado, claramente capitalista y orientado hacia los beneficios, donde se encuentra en especial un pu&ntilde;ado de multinacionales cada vez m&aacute;s gigantescas, a menudo vinculadas con el complejo militar&#45;industrial.<sup><a href="#notas">1</a></sup> En tercer lugar, la poblaci&oacute;n, que se expresa a trav&eacute;s de un conjunto de movimientos sociales, organizaciones sindicales y sectoriales, y m&aacute;s recientemente de organizaciones no gubernamentales (ONGs), conformando en conjunto lo que hoy com&uacute;nmente se conoce como "sociedad civil".<sup><a href="#notas">2</a></sup> Finalmente, intentando ubicarse por encima del campo de batalla y presentarse como &aacute;rbitro, aparece un conjunto de organizaciones internacionales creadas despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial por el sistema de Bretton Woods, principalmente la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas y sus sat&eacute;lites especializados, entre los cuales destacan el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La creciente interpenetraci&oacute;n del discurso y de las pr&aacute;cticas desarrollistas, de los movimientos sociales y de las ONGs por un lado &#151;en especial de mujeres y feministas&#151;, con el de las instituciones internacionales, por el otro, constituye el objeto central de este art&iacute;culo. M&aacute;s precisamente nos preguntaremos en qu&eacute; medida podr&iacute;a existir una recuperaci&oacute;n del trabajo, de las propuestas y de la legitimidad del movimiento de mujeres y feminista por parte de las instituciones internacionales, para imponer un desarrollo supuestamente "consensual" que en el fondo est&aacute; diametralmente opuesto a los intereses de las mujeres y a los an&aacute;lisis radicalmente transformadores del feminismo. Para contestar esta pregunta nos apoyaremos en un conjunto de reflexiones e investigaciones que hemos realizado desde 1992 sobre movimientos sociales latinoamericanos y caribe&ntilde;os, y sobre el "g&eacute;nero" en las pol&iacute;ticas europeas de desarrollo y los aportes de las mujeres al "desarrollo sustentable". Tambi&eacute;n retomaremos varias de las reflexiones de una parte del Movimiento Feminista Latinoamericano y del Caribe, quien debate muy activamente su "ONGizaci&oacute;n" e institucionalizaci&oacute;n desde su Sexto Encuentro Continental realizado en 1993 en El Salvador. </font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n11/a2i1.jpg" target="_blank">De la serie: Mercados &#36;9.99, 2003 &#47; Roxana Acevedo</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos preguntaremos aqu&iacute; primero c&oacute;mo la ONU logr&oacute; constituirse frente a la sociedad civil en un actor central y muy dif&iacute;cil de obviar, que prepara una suerte de buena gobernabilidad mundial "participativa", la cual tambi&eacute;n se podr&iacute;a leer como una sutil neutralizaci&oacute;n de los movimientos sociales. As&iacute;, veremos en primer lugar de qu&eacute; manera, a trav&eacute;s de la problem&aacute;tica del "desarrollo sustentable", la ONU ha conseguido aparecer como "benefactora responsable" de la humanidad. Examinaremos despu&eacute;s c&oacute;mo, en relaci&oacute;n con las mujeres, ha sabido presentarse como aliada, y c&oacute;mo ha sabido, en cierta medida, apropiarse del movimiento para hacerlo funcional al sistema. Finalmente, analizaremos m&aacute;s detalladamente el funcionamiento de la "buena gobernabilidad mundial" de la ONU y su forma de "hacer participar" a la poblaci&oacute;n alrededor de sus propias prioridades, a trav&eacute;s del ejemplo del turismo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un segundo momento estudiaremos m&aacute;s de cerca otras instituciones internacionales con las que trabaja la ONU, en especial el Banco Mundial, el FMI y la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID). Veremos c&oacute;mo dichas instituciones pesan sobre la definici&oacute;n del "nuevo orden mundial del desarrollo" dominado por los intereses occidentales y m&aacute;s especialmente estadounidenses. Evocaremos primero la concepci&oacute;n ambientalista del Banco Mundial y tres ejemplos de proyectos de "desarrollo" en M&eacute;xico. Abordaremos luego la cuesti&oacute;n de las pol&iacute;ticas internacionales de poblaci&oacute;n, su filosof&iacute;a y su pr&aacute;ctica, que atacan directamente a las mujeres del sur.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, estudiaremos el desarrollo de las pol&iacute;ticas de microcr&eacute;ditos para mujeres, que ilustra de forma muy significativa las complicidades mutuas de las diferentes organizaciones internacionales en detrimento de las mujeres.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA INFLUENCIA DE LA ONU : &iquest;CONSTRUCCI&Oacute;N DE UNA "BUENA GOBERNABILIDAD" MUNDIAL O NEUTRALIZACI&Oacute;N DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En toda esta parte se guardar&aacute; en mente el car&aacute;cter dial&eacute;ctico y complejo de los fen&oacute;menos referidos: ciertamente, la ONU posee una estrategia a largo plazo y considerables recursos para llegar a sus fines, y de eso hablaremos. Sin embargo, los movimientos sociales y las ONGs disponen de un importante margen de autonom&iacute;a de acci&oacute;n, y elaboran activamente estrategias propias. Por otra parte, se trata de un an&aacute;lisis a grandes rasgos. Lo que aqu&iacute; designamos bajo el nombre de ONGs en realidad se refiere a un conjunto de organizaciones muy diversas, cuyo papel pol&iacute;tico se ha modificado bastante con el tiempo. De igual manera, hablaremos de la ONU como un todo, sabiendo que en realidad se trata de un gigantesco sistema que por supuesto tiene fuertes diferencias y contradicciones internas. Este art&iacute;culo s&oacute;lo intenta abrir el debate, falta que la reflexi&oacute;n sea profundizada por otras y otros.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n11/a2i2.jpg"></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La lenta aparici&oacute;n de la noci&oacute;n de "desarrollo sustentable" y la constituci&oacute;n de la organanizaci&oacute;n de las Naciones Unidas en "protectora" del medio ambiente</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace ya m&aacute;s de treinta a&ntilde;os que Naciones Unidas trabaja activamente sobre las relaciones entre desarrollo y medio ambiente, oficializando poco a poco la noci&oacute;n de "desarrollo sustentable". Aunque haya actuado en parte bajo la presi&oacute;n de los movimientos sociales (principalmente ecologista y feminista) y en un contexto internacional que de cualquier forma impon&iacute;a cambios, veremos aqu&iacute; c&oacute;mo la ONU consigui&oacute; "tomar la delantera" en la "defensa" del medio ambiente en contra de los "intereses ego&iacute;stas" que lo amenazan, capitalizando as&iacute; una indudable simpat&iacute;a y legitimidad en este campo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inaugurados por la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de Ester Boserup sobre el papel de las campesinas del sur (Boserup, 1970), los a&ntilde;os setenta ven nacer el inter&eacute;s de la ONU para nuevos paradigmas sobre el desarrollo. En efecto, en 1972,la ONU organiza en Estocolmo una primera conferencia internacional sobre "el medio ambiente humano", es decir, sobre las relaciones que unen el desarrollo humano y la protecci&oacute;n del medio ambiente. Despu&eacute;s de esta primera conferencia, la ONU prosigue sus esfuerzos en dos grandes v&iacute;as complementarias. Por un lado, alimenta una reflexi&oacute;n "permanente" sobre desarrollo, financiando y realizando un conjunto de acciones concretas en el terreno. Por otra parte, se impone como organizadora de grandes conferencias decenales sobre medio ambiente y desarrollo, siendo sin duda la m&aacute;s sonada la de R&iacute;o (Cumbre de la Tierra, 1992), despu&eacute;s de la cual sigui&oacute; en el verano 2002 la conferencia de R&iacute;o +10, en Johannesburgo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Simult&aacute;neamente a la conferencia de Estocolmo, sali&oacute; el Informe Meadows sobre "Los l&iacute;mites del crecimiento" (1972), establecido a petici&oacute;n del Club de Roma. En una &eacute;poca en que se vio el crecimiento como una evoluci&oacute;n exponencial permitida por el "progreso" y la tecnolog&iacute;a, este informe se&ntilde;al&oacute; que la escasez de los recursos naturales fundamentales (agua, tierra, fuentes de energ&iacute;a) se volver&aacute; necesariamente pronto un obst&aacute;culo may&uacute;sculo para el desarrollo. En este contexto, y con el brusco aumento de los precios del petr&oacute;leo y el desarrollo de fuertes movimientos revolucionarios y sociales, en especial feminista y ecologista, todo el decenio est&aacute; marcado por una sustancial interrogante a los paradigmas dominantes sobre la integraci&oacute;n al desarrollo de las mujeres y del medio ambiente, interrogante que sigue recorriendo los a&ntilde;os ochenta.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el marco de sus actividades de seguimiento de la Conferencia de Estocolmo, Naciones Unidas promueve en 1983 la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo Humano, simb&oacute;licamente encabezada por una mujer, la noruega Gro Harlem Bruntland. En 1987, dicha Comisi&oacute;n entrega su informe, llamado "Nuestro futuro com&uacute;n", que la Asamblea general de la ONU retoma como su nuevo paradigma para el desarrollo. Este informe es el primero en definir la necesidad del "desarrollo sustentable" como <i>un desarrollo que resuelva las necesidades del presente, sin mermar la posibilidad de futuras generaciones de resolver las</i> suyas.(WCED, 1987). Desde aquella fecha han surgido m&aacute;s de 70 otras definiciones del desarrollo sustentable; sin embargo, la que da el informe Bruntland &#151;aunque sea poco precisa&#151; es la que sigue prevalecido hasta hoy en la mayor&iacute;a de las instituciones internacionales, entre las cuales el Fondo de Naciones Unidas para Poblaci&oacute;n (FNUAP), el Club de Roma, la Organizaci&oacute;n Mundial para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO) o el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUE). Por otra parte, el Informe Bruntland establece claramente la vinculaci&oacute;n que existe entre pobreza, desigualdades sociales y deterioro ambiental, demostrando c&oacute;mo el mecanismo de la deuda externa obliga a los pa&iacute;ses del sur a sobre explotar sus recursos y a reducir sus gastos sociales. Entre sus acentos progresistas, capaces de provocar una amplia adhesi&oacute;n, el informe agrega una notable cr&iacute;tica a la industria militar, quien se adue&ntilde;a de recursos "que podr&iacute;an ser utilizados de forma m&aacute;s productiva para reducir las amenazas sobre la seguridad provocadas por los conflictos en torno al medio ambiente y los resentimientos creados por la generalizaci&oacute;n de la pobreza" (&iacute;dem).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando en 1992 acontece la siguiente cumbre de la ONU, organizada en R&iacute;o y presentada como la Cumbre de la Tierra,<sup><a href="#notas">4</a></sup> el contexto se presta a que la ONU aparezca como la &uacute;nica instancia realmente preocupada en forma "neutra" por la sobrevivencia de la humanidad que se descubre gravemente amenazada por el calentamiento del planeta, provocado por el efecto de invernadero y el deterioro de la capa de ozono. La ONU se propone entonces establecer una Agenda para el siglo XXI (m&aacute;s prosaicamente llamada Agenda 21), tomando simb&oacute;licamente las riendas del destino del planeta, con la t&aacute;cita aprobaci&oacute;n de la "opini&oacute;n p&uacute;blica". De hecho, la ONU no escatim&oacute; esfuerzos para promover una importante participaci&oacute;n de la "sociedad civil". Por ejemplo, en lo que a mujeres se refiere &#151;se hace "espont&aacute;neamente" la asociaci&oacute;n con la protecci&oacute;n de la "Naturaleza"&#151;, un organismo del sistema&#45;ONU, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUE), ha organizado con un a&ntilde;o de anticipaci&oacute;n una conferencia preparatoria de mujeres. Co&#45;organizada por la Asamblea Global Mujeres y Medio Ambiente, la Conferencia de Miami re&uacute;ne a m&aacute;s de 1 500 mujeres y feministas integrantes de organizaciones que trabajan la cuesti&oacute;n del medio ambiente, quienes elaboran su propio programa de acci&oacute;n, la Agenda 21 de las mujeres. De tal suerte que, durante la conferencia de las ONGs, paralela a la conferencia "oficial" de R&iacute;o, las mujeres participan con entusiasmo: su carpa, "Planeta F&eacute;mea", es, sin duda, la m&aacute;s importante y la mejor organizada <i>(Femmes et Changements,</i> 2001). Para muchas, &eacute;sta es la oportunidad de poner en pr&aacute;ctica, con una consumada destreza, varias estrategias de <i>lobbying<a href="#notas">**</a></i> para hacer avanzar sus reivindicaciones. Al finalizar la conferencia de R&iacute;o, las propuestas de las mujeres se ven en parte reflejadas en la Declaraci&oacute;n de las ONGs, as&iacute; como, sobre todo, en la Agenda 21 producida por la Conferencia de los Estados, cuyo cap&iacute;tulo 24 trata espec&iacute;ficamente de "la acci&oacute;n global para las mujeres hacia el desarrollo sustentable y equitativo" (Hemmati y Seliger, 2001). </font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n11/a2i3.jpg" target="_blank">Comunidades cafetaleras; Sierra Ju&aacute;rez, Oaxaca, 1995 &#47; Roxana Acevedo</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde aquella fecha, la ONU ha proseguido con celo sus actividades a favor del desarrollo sustentable y de la puesta en pr&aacute;ctica de la Declaraci&oacute;n de R&iacute;o. A lo largo del periodo organiz&oacute; un conjunto de conferencias, tambi&eacute;n decenales, sobre una serie de temas (mujeres, poblaci&oacute;n, h&aacute;bitat, seguridad alimenticia, entre otros) que han contribuido, desde diferentes &aacute;ngulos, a la actual definici&oacute;n del desarrollo sustentable. La concepci&oacute;n que hoy prevalece es que el desarrollo sustentable, adem&aacute;s de deber enraizarse s&oacute;lidamente en lo "local", tiene que descansar sobre tres pilares: econ&oacute;mico, medioambiental y social. Dicho de otra forma, para ser sustentable el desarrollo debe basarse en cierta "racionalidad" econ&oacute;mica, tomar en cuenta la situaci&oacute;n del medio ambiente e incluir la "equidad social", entre otros en lo que a g&eacute;nero se refiere. Sobre todo, debe ser "participativo" para gozar de una verdadera legitimidad y permitir una buena "gobernabilidad" mundial. Aquel nuevo paradigma, retomado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, est&aacute; vinculado con la nueva realidad del mundo "unipolar", y refleja el ideal de una suerte de administraci&oacute;n global bajo el mando de las instituciones internacionales. Para la gesti&oacute;n del sistema, y en especial del "desarrollo", en el marco de la globalizaci&oacute;n y de la mundializaci&oacute;n, la ONU desempe&ntilde;a un papel central. Y de hecho, ella es quien organiza la pr&oacute;xima cita al respecto: la Conferencia de Johannesburgo sobre el "desarrollo sustentable", cuyas decisiones tendr&aacute;n mucho impacto para las mujeres.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cuando la ONU apadrina a las mujeres</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paralelamente a sus actividades de cara al medio ambiente y al desarrollo, la ONU tambi&eacute;n se ha interesado espec&iacute;ficamente en las mujeres, creando progresivamente un sistema complejo y cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de obviar, de espacios internacionales de debate y "participaci&oacute;n", cuyo punto cumbre son las conferencias mundiales sobre la mujer. Evocaremos en esta secci&oacute;n algunos aspectos de la creciente influencia &#151;ideol&oacute;gica y pr&aacute;ctica&#151; de la ONU sobre el movimiento de mujeres y la reflexi&oacute;n feminista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya desde 1975, la ONU organiz&oacute; un "Decenio de la mujer", inaugurado con una conferencia internacional en M&eacute;xico,<sup><a href="#notas">5</a></sup> seguido por una conferencia intermedia a los cinco a&ntilde;os realizada en Copenhague y clausurado por una tercera conferencia en Nairobi en 1985. La cuarta conferencia, realizada en Beij&iacute;n en 1995, cierra con broche de oro un segundo ciclo de diez a&ntilde;os de intensas actividades ONUsianas en torno a otros temas importantes para las mujeres: desarrollo sustentable (1992, R&iacute;o, ya mencionado), derechos humanos (1993, Viena), poblaci&oacute;n (1994, El Cairo). Durante esta &uacute;ltima conferencia en especial, frente a la uni&oacute;n de diferentes Estados cat&oacute;licos y musulmanes en contra del derecho de las mujeres a disponer libremente de su cuerpo, la ONU consigui&oacute; aparecer como principal aliada y "protectora" de las mujeres. Finalmente, para medir los resultados de la puesta en pr&aacute;ctica de la "Plataforma de Beij&iacute;n", una evaluaci&oacute;n quinquenal, llamada "Beij&iacute;n + 5" tuvo lugar en Nueva York en 2000. Todas esta conferencias est&aacute;n enmarcadas en un conjunto de reuniones de preparaci&oacute;n y de seguimiento que forman un denso calendario de actividades internacionales a las cuales la "sociedad civil" est&aacute; fuertemente invitada a participar (Hematti y Seliger, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas analistas, entre las cuales se cuentan numerosas feministas del norte y del sur, eval&uacute;an como positivas la Plataforma de Beij&iacute;n y las estrategias de acci&oacute;n que de ella se desprenden. Celebran como una victoria del feminismo, el hecho de haber conseguido introducir la "perspectiva de g&eacute;nero" dentro la agenda de la ONU. Ciertamente, numerosos pa&iacute;ses han creado ministerios o secretar&iacute;as de la mujer, en aplicaci&oacute;n de los compromisos contra&iacute;dos en Beij&iacute;n. En varias partes del mundo se han registrado cambios legislativos en favor de las mujeres y en numerosas instancias nacionales e internacionales se han abierto importantes &#151;aunque insuficientes&#151; presupuestos para promover la "equidad de g&eacute;nero". Para muchas feministas la Plataforma de Beij&iacute;n se ha vuelto una herramienta imprescindible que orienta sus reivindicaciones. Seg&uacute;n su perspectiva, dicha plataforma es el feliz resultado de sus estrategias de <i>lobbying</i> para la adopci&oacute;n del paradigma del <i>mainstreaming.</i> Este t&eacute;rmino polis&eacute;mico, de borrosa definici&oacute;n, se puede resumir por la inclusi&oacute;n de la "perspectiva de g&eacute;nero" en el conjunto de las problem&aacute;ticas, y en especial en todo lo que se refiere al desarrollo y a su sustentabilidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el fen&oacute;meno m&aacute;s interesante de observar es c&oacute;mo la ONU consigui&oacute; poco a poco absorber las actividades de las organizaciones de mujeres en sus propias conferencias. En efecto, en 1975 en M&eacute;xico algunas feministas hab&iacute;an llevado a cabo <i>fuera de la conferencia</i> un conjunto de acciones para denunciarla como un intento de recuperaci&oacute;n de su movimiento. Al contrario, en 1995 el Foro de las ONGs fue organizado por la misma ONU, y muchas mujeres y grupos feministas participaron <i>desde dentro</i> para intentar ser escuchadas precisamente por Naciones Unidas y los gobiernos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos observar este fen&oacute;meno en las conferencias de la ONU sobre otros temas, sin embargo, la Conferencia de Beij&iacute;n ilustra de forma especialmente n&iacute;tida la instalaci&oacute;n del dispositivo "participativo" de la ONU. Efectivamente, en esta ocasi&oacute;n, apareci&oacute; de manera totalmente expl&iacute;cita que la ONU encabezaba simult&aacute;neamente los dos actos : tanto la conferencia oficial de los gobiernos como el foro "paralelo" de las ONGs, habiendo cuidadosamente definido los mecanismos destinados a enlazar y separar a los dos. Por ejemplo, el Foro de las ONGs ten&iacute;a lugar varios d&iacute;as antes de la conferencia y a 40 kil&oacute;metros de la misma. Para evitar cualquier interferencia fuera de control, el &uacute;nico canal de comunicaci&oacute;n oficialmente previsto entre las dos instancias fue un breve informe dirigido a la conferencia gubernamental por parte de la presidente del Foro de las ONGs &#151;designada de antemano por la ONU. Adem&aacute;s, la mayor parte del trabajo fue realizada previamente por medio de un largo proceso preparatorio. La ONU deseaba que en cada pa&iacute;s las ONGs (feministas, de mujeres y mixtas) se acercaran al gobierno en turno para establecer, de ser posible, un &uacute;nico informe sobre la situaci&oacute;n de las mujeres y una &uacute;nica serie de recomendaciones. Estaba previsto promover la inclusi&oacute;n &#151;en forma bastante arbitraria&#151; de representantes de ONGs en las delegaciones gubernamentales. Este sistema favorec&iacute;a simult&aacute;neamente la p&eacute;rdida de autonom&iacute;a del movimiento feminista frente a sus respectivos Estados, y la diluci&oacute;n de sus posiciones en un consenso amplio con el gobierno y las ONGs no&#45;feministas que tambi&eacute;n estaban invitadas a pronunciarse. Adem&aacute;s, la ONU hab&iacute;a definido de antemano los temas que los informes nacionales deb&iacute;an abordar y el tipo de indicadores a utilizar &#151;principalmente cuantitativos (<i>M&aacute;s</i> <i>all&aacute; de Beij&iacute;n,</i> 1994). Finalmente, la ONU, a trav&eacute;s de diversas instancias, pon&iacute;a importantes cantidades de financiamiento a disposici&oacute;n de las ONGs o de consultoras particulares &#151;a menudo provenientes del movimiento feminista&#151; para la elaboraci&oacute;n de los informes y para permitir a mujeres del mundo entero viajar hasta Beij&iacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El debate de las feministas latinoamericanas y del Caribe sobre la ONGizaci&oacute;n de su movimiento &#151;que empieza durante su sexto encuentro de 1993 en El Salvador, justo durante el proceso de preparaci&oacute;n de Beij&iacute;n, y prosigue con fuerza una vez apagadas las luces de la conferencia de la ONU durante su siguiente encuentro en Chile, en 1996&#151; permite entender mejor los efectos de esta pol&iacute;tica (Falquet, 1998). El encuentro de Chile constituye probablemente el punto culminante de la cr&iacute;tica realizada por la corriente "feminista aut&oacute;noma",<sup><a href="#notas">6</a></sup> cr&iacute;tica que contin&uacute;a, aunque con menos pasi&oacute;n, durante el octavo encuentro de 1999 en Rep&uacute;blica Dominicana<sup><a href="#notas">7</a></sup> (Falquet, 1999). De hecho, hoy en d&iacute;a, y a pesar de las diferencias que existen de un pa&iacute;s a otro, el movimiento feminista parece haberse transformado en un conjunto de ONGs profesionalizadas que se organizan en redes muy especializadas fuertemente dependientes de financiamientos externos, que trabajan en el marco de la "perspectiva de g&eacute;nero" en coordinaci&oacute;n con instancias gubernamentales, consultoras especializadas y centros universitarios o parauniversitarios de investigaci&oacute;n, mientras que la vida cotidiana de las mujeres (alimentaci&oacute;n, educaci&oacute;n, salud, vivienda, trabajo remunerado, etc.) empeora dram&aacute;ticamente bajo los efectos de la mundializaci&oacute;n neoliberal&#45;capitalista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agrupando las reflexiones cr&iacute;ticas de la corriente "aut&oacute;noma" de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os (Bedregal <i>et al.,</i> 1993; Pisano, 1996, 2001; Mujeres Creando, 1999; Ca&ntilde;as, 2001), se puede resumir el an&aacute;lisis de la siguiente manera: primereramente, la inflaci&oacute;n de los financiamientos internacionales para cuestiones de g&eacute;nero ha fomentado, por un lado, luchas entre los grupos y personas para tener acceso a estos recursos; y por otro lado, hay concentraci&oacute;n de poder y reducci&oacute;n del movimiento a un peque&ntilde;o n&uacute;mero de grandes centros y de influyentes ONGs que captan la mayor parte de dichos financiamientos. Simult&aacute;neamente, para obtener estos fondos, los grupos tienen que dar pruebas de su "capacidad", profesionaliz&aacute;ndose en forma acelerada, contratando contadoras y expertas en g&eacute;nero, en detrimento de una militancia pol&iacute;tica escogida y voluntaria. El movimiento se transforma en una suma de organizaciones que se cristalizan en instituciones cada vez m&aacute;s burocratizadas, dando lugar al fen&oacute;meno de la "ONGizaci&oacute;n". Se acerca a las instituciones gubernamentales, universitarias e internacionales, mientras que su componente ut&oacute;pico o radical est&aacute; siendo marginalizado. Se trata ahora de "proponer" y ya no de so&ntilde;ar, mucho menos de protestar.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n11/a2i4.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para una mayor eficiencia, las ONGs se agrupan en redes internacionales especializadas, perdiendo en buena medida sus ra&iacute;ces locales y su trabajo cotidiano, para concentrarse en la participaci&oacute;n de los eventos internacionales. La propuesta feminista global se atomiza en una serie de temas fragmentados y desconectados unos de otros. La visi&oacute;n de transformaci&oacute;n completa se ha modificado en una serie de reivindicaciones de arreglos y mejor&iacute;as parciales, una lista de propuestas legislativas abstractas y de microproyectos locales para mediatizar la creciente miseria de las mujeres. Se observa el mismo fen&oacute;meno cuando se analiza c&oacute;mo aparecen los temas del feminismo regional, y c&oacute;mo se transforman por oleadas al ritmo de las conferencias de la ONU y de las prioridades de financiamiento de las agencias de cooperaci&oacute;n internacional del norte. As&iacute; sucede con temas "vedette" desde el principio de los noventa, tales como el "poder local" de las mujeres y su "participaci&oacute;n pol&iacute;tica": el poder era precisamente uno de los dos temas principales que los informes preparatorios latinoamericanos y caribe&ntilde;os para Beij&iacute;n ten&iacute;an que abordar. Cada a&ntilde;o cambian las prioridades: medio ambiente, derechos humanos, vivienda. Hasta la manera de nombrar los temas var&iacute;a seg&uacute;n el antojo de las agencias financieras: para llegar a una suerte de consenso en las declaraciones internacionales y responder a las expectativas de las fuentes de financiamiento, la lucha por el aborto libre y gratuito se vuelve esfuerzo hacia la maternidad voluntaria, el cuestionamiento de la heterosexualidad como sistema se hace batalla por la tolerancia de m&uacute;ltiples "preferencias sexuales". Finalmente, la alocada ronda de conferencias y reuniones de la ONU a lo largo y ancho del planeta, absorbe el tiempo y la energ&iacute;a de las mujeres y de los grupos feministas, provocando cada vez considerables gastos que s&oacute;lo pueden ser encarados gracias al financiamiento internacional. Aparece algo as&iacute; como una &eacute;lite feminista que va a la mayor&iacute;a de la conferencias y f&aacute;cilmente se transforma en "expertas en g&eacute;nero", percibiendo a menudo honorarios bastante atractivos y muy bienvenidos en estos tiempos de fuerte desempleo en la regi&oacute;n, mientras que la militancia "callejera" disminuye y las mujeres en general se alejan del movimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, el an&aacute;lisis feminista aut&oacute;nomo latinoamericano y caribe&ntilde;o denuncia la despolitizaci&oacute;n del movimiento y su p&eacute;rdida de autonom&iacute;a conceptual y organizativa &#151;y por tanto de radicalidad y de potencialidad transformadora. Tal reflexi&oacute;n se manejaba a&uacute;n recientemente, durante el Primer Encuentro Mesoamericano de estudios de g&eacute;nero organizado por la FLACSO en agosto de 2001 en Guatemala reuniendo a cerca de 800 mujeres, entre las cuales hubo varias feministas activas en el debate sobre autonom&iacute;a, este encuentro bastante universitario parad&oacute;jicamente sirvi&oacute; para prolongar el debate del movimiento. As&iacute;, los debates animados entre otras por la feminista chilena Margarita Pisano, una de las importantes voces "aut&oacute;nomas", sobre el tema: "&iquest;Es el g&eacute;nero una manera de despolitizar el feminismo?", fue de los que suscitaron la mayor asistencia y la m&aacute;s entusiasta participaci&oacute;n. La causa de la despolitizaci&oacute;n del feminismo. En buena parte, la dependencia financiera respecto a las instituciones de cooperaci&oacute;n del norte &#151;fundaciones privadas, ministerios de cooperaci&oacute;n, y por supuesto, entre los grandes proveedores de fondos, la ONU y sus sat&eacute;lites, el FMI y el BM (sabiendo que el dinero que llega por medio de los gobiernos locales casi siempre tiene la misma fuente y viene con las mismas orientaciones).</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los mecanismos de la participaci&oacute;n y la creaci&oacute;n de "agenda": el caso del turismo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo en el sector tur&iacute;stico es de mucho mayor importancia para las mujeres de lo que en un primer momento se podr&iacute;a pensar. Primero, porque constituye pr&aacute;cticamente la &uacute;nica alternativa de "desarrollo" dejada a los pa&iacute;ses empobrecidos por la globalizaci&oacute;n, con la creaci&oacute;n de zonas francas y de maquiladoras, y fuera de la migraci&oacute;n y del narcotr&aacute;fico. El turismo no s&oacute;lo implica generalmente la evicci&oacute;n de las poblaciones locales y la p&eacute;rdida de tierras agr&iacute;colas cultivadas, sino tambi&eacute;n la intrusi&oacute;n a menudo brutal de la econom&iacute;a monetaria y de usos y costumbres diferentes, a la vez que la folclorizaci&oacute;n de las culturas aut&oacute;ctonas &#151;de la que las mujeres sufren especialmente.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Para las mujeres, trabajar en el turismo trae muy pocos beneficios, generalmente no son inversionistas ni se benefician con los mejores empleos. A lo sumo llegan a obtener algunos empleos de servicio de baja categor&iacute;a y mal remunerados (gu&iacute;a tur&iacute;stica, recepcionista o empleada de limpieza en los grandes hoteles). A menudo, tienen que enfrentar la violencia sexual de los turistas de sexo masculino, al constituir uno de los atractivos fundamentales de las soleadas playas promocionadas por los afiches tur&iacute;sticos en los que el sexismo disputa al racismo &#151;ejemplos bastante impactantes: la promoci&oacute;n del turismo en Cuba o en Rep&uacute;blica Dominicana. La subida de los precios provocada por el turismo, el empobrecimiento que supone el despojo de sus recursos tradicionales (pesca, agricultura) y la incitaci&oacute;n activa por parte de los turistas provoca casi inevitablemente el desarrollo de la prostituci&oacute;n, primero <i>in situ</i> y luego posiblemente en el marco de la migraci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n11/a2i5.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso analizaremos con especial inter&eacute;s la forma en que Naciones Unidas promueve el desarrollo del turismo. </font><font face="verdana" size="2">Acabamos de ver, en el caso de las mujeres, c&oacute;mo la ONU fomentaba la participaci&oacute;n de la "sociedad civil", apoy&aacute;ndose en las ONGs y reforz&aacute;ndolas en detrimento de los movimientos sociales, as&iacute; como las consecuencias que de ello se desprenden para el movimiento feminista latinoamericano y del Caribe. La cuesti&oacute;n del turismo nos permitir&aacute; aqu&iacute; ver de qu&eacute; manera la estrategia de la ONU le permite crear de la nada temas y prioridades. En otros t&eacute;rminos, c&oacute;mo la ONU fabrica y orienta la agenda internacional del "desarrollo" hacia actividades particularmente perjudiciales para las mujeres.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace ya tiempo que Naciones Unidas promueve el acercamiento y la participaci&oacute;n de las organizaciones no gubernamentales a sus propias estructuras. Encontramos una entusiasta descripci&oacute;n de este esfuerzo en un manual destinado a promover la participaci&oacute;n de las mujeres a la conferencia de Johanesburgo, titulado <i>The stakeholder toolkit</i> y editado por Minu Hemmati y Kerstin Seliger, respectivamente consultora independiente e "interna" del Foro de la Naciones Unidas para el Desarrollo (UNED) (Hemmati y Seliger, 2001). El principal instrumento de esta pol&iacute;tica es el Ecosoc o Consejo Econ&oacute;mico y Social de la ONU. Desde 1968, las ONGs que as&iacute; lo desean pueden solicitar un estatus consultivo de cara al Ecosoc o a otras instancias de menor rango del sistema de la ONU (FAO, OIT, etc.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la gran apertura a las ONGs acontece en 1996, cuando la ONU decide crear un nuevo estatus consultivo m&aacute;s flexible, y sobre todo cuando, vali&eacute;ndose de la experiencia adquirida por el Ecosoc, se propone examinar la cuesti&oacute;n de la participaci&oacute;n de las ONGs en todas las &aacute;reas de trabajo de la ONU<sup><a href="#notas">9</a></sup> (Hemmati y Seliger, 2001). Un subgrupo <i>ad hoc</i> de ONGs es formado para estudiar la cuesti&oacute;n y hacer propuestas. Paralelamente, desde 1996, a petici&oacute;n del Foro de la UNED, las ONGs acreditadas en la ONU han obtenido un espacio de "di&aacute;logo" &#151;importante, dado que tiene que ver con desarrollo&#151; durante las reuniones de la Comisi&oacute;n para el Desarrollo Sustentable (CSD) de la ONU.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La puesta en pr&aacute;ctica concreta de este dispositivo es la que revela plenamente su alcance: el primer "di&aacute;logo" verdadero sobre "desarrollo sustentable" tiene lugar en 1998 sobre el tema de la industria. Vale la pena analizar el lenguaje con el que la experiencia es narrada:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...dos elementos aumentaron las probabilidades de &eacute;xito. Primero, el hecho que la C&aacute;mara internacional del comercio tomaba parte como integrante al comit&eacute; de las ONGs de la CSD<sup><a href="#notas">11</a></sup> y por tanto estaba perfectamente enterada de los preparativos de las ONGs. Segundo, el hecho que relaciones extremadamente cercanas se establecieron entre varias personas representantes de las ONGs y las y los representantes de la industria. Eso permiti&oacute; que existiera un nivel de confianza que hizo contrapeso a cualquier molestia que hubieran podido ocasionar los miembros m&aacute;s extremos de cada sector (Hemmati y Seliger, 2001).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ve aqu&iacute; que, curiosamente, la C&aacute;mara Internacional de Comercio participa en las reuniones de las ONGs, y c&oacute;mo la "fraternizaci&oacute;n" entre sectores <i>a priori</i> m&aacute;s bien adversos (aqu&iacute; las ONGs y la industria) es a la vez medio y meta de este di&aacute;logo fomentado por la ONU. Motivado por este &eacute;xito, el nuevo Bur&oacute; de la CSD, encabezado por el ministro del medio ambiente de Nueva Zelandia, lanza el di&aacute;logo de 1999 sobre el tema del turismo:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Decidi&oacute; que estar&iacute;an implicados cuatro "grupos mayores" este a&ntilde;o: las ONGs (coordinadas por el Comit&eacute; de las ONGs de la CSD), el comercio y la industria (World Travel, el Consejo del Turismo y la Asociaci&oacute;n Internacional de Hoteles y Restaurantes), los sindicatos (la Confederaci&oacute;n Internacional de los Sindicatos Libres) y las autoridades locales (el Consejo Internacional para las Iniciativas Medioambientales locales) (&iacute;dem).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Notamos que, detr&aacute;s del t&eacute;rmino "grupos mayores" s&oacute;lo son algunas estructuras de las ONGs y de otros sectores &#151;y no necesariamente los m&aacute;s "progresistas"&#151; las que est&aacute;n invitadas a dialogar, sin que se sepa claramente por qu&eacute; son consideradas como representativas. El documento prosigue:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema del turismo era problem&aacute;tico para las ONGs, en la medida en que no se trata de un cap&iacute;tulo de la Agenda 21 &#91;de R&iacute;o&#93;. El Comit&eacute; de las ONGs de la CSD, que no pose&iacute;a ning&uacute;n Caucus trabajando sobre el tema, realiz&oacute; una acci&oacute;n masiva de b&uacute;squeda y convocatoria hac&iacute;a las ONGs trabajando en el tema del turismo. Hizo un env&iacute;o de correo a m&aacute;s de 300 organizaciones (&iacute;dem).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; es c&oacute;mo, aunque las ONGs no trabajen sobre un tema, la ONU se encarga de incitarlas a hacerlo, seg&uacute;n sus propias prioridades. Y es as&iacute; c&oacute;mo el turismo se ha vuelto una de las prioridades del desarrollo. Turismo "sustentable", por cierto, pero la definici&oacute;n de este t&eacute;rmino adolece de gran vaguedad. Cuando se observa su contenido concreto, reflejado entre otro por las pol&iacute;ticas de cooperaci&oacute;n de los Estados del norte, el panorama se aclara. La pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n espa&ntilde;ola con el continente americano, por ejemplo, constituye un impactante ejemplo de ello.<sup><a href="#notas">12</a></sup> En Guatemala, donde su acci&oacute;n es especialmente importante, la cooperaci&oacute;n espa&ntilde;ola promueve entre otros dos grandes ejes de trabajo: mujeres y turismo. En lo que a mujeres se refiere, Espa&ntilde;a apoya la creaci&oacute;n de una suerte de Secretar&iacute;a de la Mujer, con el modelo de su propio Instituto de la Mujer, e impulsa una serie de capacitaciones sobre "g&eacute;nero" (AFED, 2000). En lo que al segundo eje se refiere, financia la capacitaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n local; en otro ind&iacute;gena, a las profesiones, pero sobre todo a los trabajos de segunda categor&iacute;a del turismo. A la vez que restaura las iglesias y edificios de la &eacute;poca colonial, las empresas privadas espa&ntilde;olas realizan importantes inversiones en las infraestructuras hoteleras del pa&iacute;s. M&aacute;s abajo volveremos sobre la cuesti&oacute;n del turismo en Am&eacute;rica Latina, estrechamente vinculada con otros proyectos de "desarrollo", en especial en regiones ind&iacute;genas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, para concluir esta primera parte de la reflexi&oacute;n, confirmamos que la ONU ha logrado constituirse en un actor central que determina las orientaciones te&oacute;ricas y pr&aacute;cticas del "desarrollo". Ciertamente, podr&iacute;a leerse este proceso como una victoria de los movimientos sociales, quienes hubieran logrado poco a poco presionar para que sus preocupaciones sean incorporadas a las pol&iacute;ticas internacionales de la ONU, o bien como una suerte de alianza entre los sectores m&aacute;s "razonables" para el bien de las mayor&iacute;as. En el centro de este proceso, hallamos a las mujeres. Son las primeras afectadas por la pobreza y el deterioro del medio ambiente que implica este "desarrollo", tambi&eacute;n son quienes realizan la mayor parte de las propuestas concretas de soluci&oacute;n o de alternativas. Su gran sed de participaci&oacute;n, su responsabilidad hacia las generaciones venideras, su sentido pr&aacute;ctico y su inmensa capacidad para trabajar a precios baj&iacute;simos o gratuitamente, constituyen una disposici&oacute;n social que la ONU no piensa desaprovechar. Es m&aacute;s, su manera de acercar a las mujeres a sus proyectos tambi&eacute;n es una forma de neutralizar las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas, muchas de las cuales provienen del movimiento feminista, coloc&aacute;ndolas entre la espada y la pared: oficialmente es hora de ser "propositivas" y "realistas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente, el proceso de transformaci&oacute;n de los movimientos sociales en ONGs posee sus l&oacute;gicas internas. Sin embargo, es interesante ver c&oacute;mo tambi&eacute;n es el resultado de una pol&iacute;tica deliberada de la ONU para suscitar la aparici&oacute;n de "contrapartes", de una "sociedad civil" &#151;bastante menos amenazadora que un movimiento social, pol&iacute;tico o revolucionario&#151; que pueda ayudarla en la misi&oacute;n que se ha dado. En esta paulatina instalaci&oacute;n de una administraci&oacute;n mundial global, asistimos a una burocratizaci&oacute;n generalizada que acerca la gigantesca administraci&oacute;n de la ONU y el tejido asociativo, en una desigual asociaci&oacute;n. Las ONGs se vuelven poco a poco las "sub&#45;contratistas" creativas, experimentadas y sobre todo baratas,<sup><a href="#notas">13</a></sup> quienes ejecutan, experimentan y renuevan permanentemente las pol&iacute;ticas internacionales de la ONU. De esta forma, la ONU recoge un vasto conjunto de informaciones sobre la situaci&oacute;n, los grupos y los movimientos en cada pa&iacute;s, las problem&aacute;ticas y las posibles alternativas. Los datos estad&iacute;sticos y pol&iacute;ticos que recoge para tratarlos mejor seg&uacute;n sus propias perspectivas, le proveen a la vez una valiosa informaci&oacute;n y la posibilidad de volver a transmitir dichas informaciones bajo la forma que mejor le convenga, para "crear opini&oacute;n".<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n11/a2i6.jpg" target="_blank">De la serie: Mercados &#36;9.99, 2003 &#47; Roxana Acevedo</a></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;QU&Eacute; DESARROLLO PREPARAN</b> <b>LAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos visto de qu&eacute; manera la ONU entiende y fomenta la "participaci&oacute;n" de la poblaci&oacute;n mundial al desarrollo a trav&eacute;s de las ONGs, ahora queda insertar esta reflexi&oacute;n en un contexto m&aacute;s global: el de la mundializaci&oacute;n neoliberal &#151;de la cual algunos analistas, como el estadounidense James Petras, no dudan en afirmar que se trata ni m&aacute;s ni menos del imperialismo m&aacute;s tradicional (Petras, 2001). En lo que concierne la "neutralidad" de la ONU, recordemos que en 1999 Estados Unidos prove&iacute;a a su presupuesto 1 170 millones de d&oacute;lares, es decir 5.5 veces m&aacute;s que su segundo contribuyente (Ucrania), 13 veces m&aacute;s que el tercero (la Federaci&oacute;n Rusa) y 49 veces m&aacute;s que Francia (Hemmati y Seliger, 2001). Recordemos asimismo que la ONU es parte del mismo sistema de Bretton Woods del cual surgen tanto el FMI como el Banco Mundial, cuyo papel en la instalaci&oacute;n de este nuevo orden mundial ya no necesita ser demostrado. En cierta forma y a pesar de las contradicciones que a veces los oponen, puede considerarse que se trata de un sistema &uacute;nico, bajo el mando de Estados Unidos y del G&#45;7, del cual la ONU ser&iacute;a la cara sonriente; y el FMI y el Banco Mundial las figuras despiadadas que imponen el "desarrollo" neoliberal. Veamos con m&aacute;s detenimiento c&oacute;mo se combinan sus acciones y algunas de sus consecuencias para las mujeres.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Concepciones del Banco Mundial sobre medio ambiente, ecoturismo y biodiversidad</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es cierto que el FMI y el Banco Mundial se han unido a las voces que hoy pregonan el "desarrollo sustentable", de hecho existen formas muy diferentes de concebir el mismo. Deteng&aacute;monos aqu&iacute; en la concepci&oacute;n del Banco Mundial en torno al medio ambiente y en algunos proyectos de "desarrollo" neoliberales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos distinguir cinco grandes concepciones de las relaciones entre desarrollo y medio ambiente (Comisi&oacute;n Ambiental Metropolitana, 2000). La m&aacute;s antigua, ir&oacute;nicamente com&uacute;n al capitalismo salvaje y al socialismo planificado, se origina en el Siglo de las Luces: la <i>econom&iacute;a de frontera</i> considera que la "Naturaleza" existe para que la usen los seres humanos, quienes pueden modificarla y manipularla a su antojo. La "Naturaleza salvaje", a menudo asimilada a lo "femenino", se ve como opuesta a la cultura y debe ser domada. Constituye un "vac&iacute;o" en donde botar, por ejemplo, los residuos y desechos de la actividad econ&oacute;mica y de consumo. La <i>ecolog&iacute;a econ&oacute;mica</i> aparece como una forma de "reparar" los da&ntilde;os causados por esta primera concepci&oacute;n y ponerles l&iacute;mites a las actividades "peligrosas" para el medio ambiente. Hace visible el valor econ&oacute;mico de un conjunto de servicios vinculados con el medio ambiente, y demuestra que el deterioro del mismo es un resultado directo del proceso productivo. El paradigma de la <i>administraci&oacute;n de</i> <i>recursos</i> aparece como un eslab&oacute;n suplementario, al afirmar que los recursos naturales son la base material del desarrollo actual y futuro. Para decirlo en t&eacute;rminos muy actuales, la p&eacute;rdida de biodiversidad hipoteca las posibilidades de crecimiento. En esta perspectiva, la creaci&oacute;n de parques naturales, por ejemplo, permite constituir reservas de recursos gen&eacute;ticos, a la vez que ayuda a la regulaci&oacute;n del clima. M&aacute;s que querer imponer "tecnolog&iacute;as limpias", este paradigma introduce la noci&oacute;n de "quien contamina, paga", como una forma de incorporar a las l&oacute;gicas econ&oacute;micas los costos sociales del deterioro del medio ambiente. De hecho, esta perspectiva propone incluir a todos los tipos de capital (humano, financiero e infraestructural), as&iacute; como a los recursos biof&iacute;sicos, en las contabilidades nacionales, en las decisiones de inversi&oacute;n y en los c&aacute;lculos de productividad, as&iacute; como, y sobre todo, en las pol&iacute;ticas de planificaci&oacute;n y de desarrollo. </font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n11/a2i7.jpg" target="_blank">De la serie: Lupe sale de casa, 2003 &#47; Roxana Acevedo</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A estas tres perspectivas que solamente quieren hacer arreglos superficiales a la organizaci&oacute;n capitalista de la producci&oacute;n, se oponen dos concepciones bastante diferentes. El <i>ecodesarrollo</i> propone reestructurar las relaciones entre los seres humanos y la Naturaleza, volviendo las actividades humanas compatibles con los ecosistemas. El desarrollo pasa entonces a ser una forma de administrar estas nuevas relaciones entre el medio ambiente y la poblaci&oacute;n. La visi&oacute;n de sistemas econ&oacute;micos cerrados deja lugar a un an&aacute;lisis en t&eacute;rminos de econom&iacute;a biof&iacute;sica, abierta. Tambi&eacute;n se trata de prevenir la contaminaci&oacute;n en sus diferentes formas y de reorientar el desarrollo hacia una mayor integraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, sociales y ecol&oacute;gicas. Finalmente, la <i>ecolog&iacute;a profunda</i> subraya los aspectos espirituales y sociales de las relaciones con la Naturaleza. Propone una democracia participativa, conjugada con igualdad social, libertad, ecolog&iacute;a, feminismo, pacifismo y preservaci&oacute;n de la vida "natural". Concibe a los seres humanos como parte integrante de la Naturaleza e insiste en la necesidad de un autocontrol demogr&aacute;fico. Tambi&eacute;n promueve la diversidad, tanto biol&oacute;gica como cultural, as&iacute; como una econom&iacute;a que no s&oacute;lo est&eacute; orientada hacia el crecimiento, sino hacia una mejor distribuci&oacute;n de las riquezas, combinando el uso de tecnolog&iacute;as de bajo impacto ambiental y de tecnolog&iacute;as tradicionales. Se puede agregar a esta corriente la ecolog&iacute;a radical o libertaria de Bookchin (Bookchin, 1989) y la ecolog&iacute;a feminista, quienes a su vez incluyen varias tendencias del sur y del norte (V&aacute;squez Garc&iacute;a, 1998; Shiva, Mies, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El actual debate en el seno de las instituciones internacionales se ubica principalmente entre la tercera y la cuarta concepci&oacute;n: lejos de cualquier visi&oacute;n ecofeminista, lo que el FMI y el Banco Mundial llaman "ecodesarrollo" o "desarrollo sustentable" es en realidad un programa de "mejor" administraci&oacute;n de los recursos, as&iacute; como lo explica la economista mexicana Laura Frade (Frade, 1999). De hecho, se trata sobre todo de darle un nuevo respiro al capitalismo, bajo el nombre de "capitalismo verde". Por ejemplo, el FMI y el Banco Mundial promueven efectivamente "reservas naturales", entre otros a trav&eacute;s del mecanismo del "cambio de deuda por Naturaleza". Sin embargo, cuando se examinan estas pol&iacute;ticas con m&aacute;s detenimiento, se observa que las reservas, al pasar bajo el control de los pa&iacute;ses del norte, toman la doble apariencia de un "jard&iacute;n del Ed&eacute;n" preservado en el que desarrollar el "ecoturismo" (cuya demanda por parte de occidente va creciendo), y de amplios "bancos de germoplasta" <i>in situ,</i> que las industrias agroalimentarias, farmac&eacute;uticas y militares estudian con mucho inter&eacute;s para patentar por cuenta propia la biodiversidad y extraer de ella la materia prima necesaria para desarrollar en beneficio propio una serie de organismos gen&eacute;ticamente modificados (OGMs). El desarrollo de patentes sobre la vida, en especial sobre las semillas, tiene consecuencias directas para las mujeres. De hecho, al no tener recursos financieros suficientes para comprar sus semillas en el mercado, m&aacute;s que los varones son generalmente las campesinas quienes recurren a las semillas caseras, que van seleccionando de sus propias cosechas a&ntilde;o tras a&ntilde;o, e intercambian fuera del circuito capitalista. De tal modo que, por un lado, son los conocimientos acumulados no s&oacute;lo por las comunidades campesinas, sino por las mujeres, que est&aacute;n siendo as&iacute; expropiadas por las multinacionales. Y por otra parte, son las mujeres quienes tendr&aacute;n cada vez m&aacute;s dificultades para comprar las nuevas semillas y tener acceso a los insumos, cada vez m&aacute;s caros <i>(Femmes et changements,</i> 2001). Por otra parte, las "reservas" de biodiversidad est&aacute;n mayoritariamente ubicadas en territorios de poblaciones aut&oacute;ctonas. Cuando existen proyectos de desarrollo vinculados con las reservas, que se asocian con la poblaci&oacute;n local, generalmente a las mujeres se les deja de lado. Y la mayor&iacute;a de las veces las poblaciones locales se ven sencillamente expulsadas de la zona, lo que significa una serie de problemas especialmente graves para las mujeres, de quienes se sabe que generalmente son las m&aacute;s apegadas a su hogar.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Daremos tres ejemplos de tal concepci&oacute;n del desarrollo en el caso de Am&eacute;rica Latina. Primero, el pueblo de Tepoztl&aacute;n, cerca de la ciudad de M&eacute;xico: se trata de una zona ind&iacute;gena&#45;campesina de gran importancia espiritual, transformada desde hace casi 50 a&ntilde;os en parque natural protegido, y que alberga una gran biodiversidad. El m&aacute;s reciente proyecto de "desarrollo" local, promovido por un conglomerado de inversionistas nacionales y extranjeros, preve&iacute;a implantar en la zona un club de golf (un cl&aacute;sico del turismo "verde" especialmente depredador en agua y contaminante, por los fertilizantes que se aplican al c&eacute;sped) y un complejo residencial de lujo. En otros t&eacute;rminos, se trataba de desarrollar el ocio "verde" de la poblaci&oacute;n nacional y extranjera rica, en detrimento de las familias ind&iacute;genas y campesinas, de su producci&oacute;n agr&iacute;cola y de sus tradiciones religiosas. La ejemplar movilizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n logr&oacute; parar el proyecto (Julien, 1995). Otra reserva natural de la biosfera, la zona de Montes Azules, en Chiapas, constituye precisamente el coraz&oacute;n del levantamiento ind&iacute;gena neozapatista que empieza en 1994, en el exacto momento en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio entre M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute;. Se trata de una zona de selva tropical h&uacute;meda de inmensa riqueza gen&eacute;tica, y adem&aacute;s llena de petr&oacute;leo de la mejor calidad <i>(arabian light).</i> Ya son incontables las investigaciones que han sido llevadas a cabo, oficial o clandestinamente, para "recuperar" los conocimientos tradicionales de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de la regi&oacute;n sobre el uso de las plantas nativas. Las grandes empresas petroleras extranjeras, entre otras la francesa Elf, esperan con impaciencia el d&iacute;a en que podr&aacute;n penetrar en la zona, una vez que haya sido aniquilada la resistencia ind&iacute;gena. Hasta ahora, cuando el ej&eacute;rcito ha intentado instalar sus campamentos en los pueblos de la regi&oacute;n, son casi siempre las mujeres que han impedido la instalaci&oacute;n de los soldados, sin m&aacute;s armas que sus manos vac&iacute;as. Pero desde hace ocho a&ntilde;os, el ej&eacute;rcito federal (mexicano) ha abierto una amplia red de carreteras en la selva, preparando la infraestructura para la explotaci&oacute;n petrolera, pero tambi&eacute;n para el neoturismo (que se deleitar&aacute; con la clorofila y las espl&eacute;ndidas ruinas mayas que se encuentran en la zona), que el gobierno pretende desarrollar en la regi&oacute;n, siguiendo los consejos del Banco Mundial. Actualmente, 35 expertos de dicha instituci&oacute;n se encuentran precisamente realizando un diagn&oacute;stico en los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, tres estados en los que se enraizan los principales grupos guerrilleros del pa&iacute;s, as&iacute; como la mayor biodiversidad. Seg&uacute;n uno de los expertos entrevistados, "la existencia de esos grupos no tiene nada que ver &#91;con nuestra presencia&#93;. Nuestro trabajo es ajeno a lo pol&iacute;tico. Se trata de ver lo que podemos hacer para combatir la pobreza" (Mariscal, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, y de forma mucho m&aacute;s global, es interesante analizar el Plan Puebla Panam&aacute; (PPP), megaproyecto de "desarrollo" para el sur de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica, promovido entre otros por Estados Unidos y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (Morita, 2001; CRASCR, 2001). Lanzado en toda la regi&oacute;n en la primavera del 2001, el PPP se articula con el Plan Colombia, extendido y ampliado recientemente en Plan Andino, que tiene los mismos padrinos y que combina un eje antidroga, un eje militar y un eje de "desarrollo". La meta oficial del PPP es reducir la pobreza, ofreci&eacute;ndole trabajo a la poblaci&oacute;n de los seis estados "subdesarrollados" del sur de M&eacute;xico y de Centroam&eacute;rica. En realidad, se trata de controlar toda la regi&oacute;n, fundamentalmente ind&iacute;gena y campesina, que constituye una inmensa reserva de biodiversidad, de tierras f&eacute;rtiles y de agua, riqueza especialmente importante para quienes prev&eacute;n dentro de unos a&ntilde;os una sequ&iacute;a sin precedentes en el sur de Estados Unidos y al norte de M&eacute;xico. Un amplio programa de investigaci&oacute;n sobre las poblaciones ind&iacute;genas de la zona, que incluye el uso tradicional de las plantas de la regi&oacute;n, est&aacute; siendo financiado desde hace algunos a&ntilde;os por el Banco Mundial. Algunas personas incluso se preocupan por el hecho que la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena "es gen&eacute;ticamente muy interesante para la investigaci&oacute;n, dado que su genoma es muy puro. Cualquier laboratorio puede llegar y realizar una serie de actividades, oficialmente para brindarles una mejor cobertura de salud y llevarse su genoma para reproducirlo o patentarlo" (Avil&eacute;s, 2002). El PPP tambi&eacute;n prev&eacute; la construcci&oacute;n de una densa red de infraestructuras de transporte (autopistas, v&iacute;a f&eacute;rreas y puertos), y de ser posible, el famoso "canal seco" destinado a sustituir el canal de Panam&aacute;, para transportar r&aacute;pidamente las mercanc&iacute;as hac&iacute;a el continente asi&aacute;tico, principal mercado del siglo XXI. Simult&aacute;neamente, dichas mercanc&iacute;as podr&iacute;an ser producidas a bajo costo en la misma regi&oacute;n, donde el Plan prev&eacute; la implantaci&oacute;n de una nueva franja de "zonas francas" y maquiladoras, que permitir&iacute;a mantener en su lugar la poblaci&oacute;n local para evitar su migraci&oacute;n hacia el norte. Finalmente, el turismo de la "ruta maya", cuando se consiga pacificar la zona, podr&iacute;a alzar el vuelo. Para las mujeres, en especial ind&iacute;genas, el PPP no parece anunciar nada bueno: se ha visto c&oacute;mo les afecta especialmente el desarrollo del turismo. En lo que se refiere a la creaci&oacute;n de empleos en las maquilas (que contratan principalmente mujeres), ha sido comprobado en el mundo entero que se trata de empleos especialmente mal pagados y no&#45;calificados, sin ning&uacute;n derecho laboral y la mayor&iacute;a de las veces extremadamente nocivos para la salud. El sistema de las zonas francas evoca a una suerte de segunda "revoluci&oacute;n industrial", a&uacute;n m&aacute;s brutal que la primera, que intenta empujar al mercado del trabajo asalariado sobreexplotado a los &uacute;ltimos grupos humanos aut&oacute;ctonos, entre otros, que hab&iacute;an conseguido salvarse de &eacute;l, reduciendo a la nada sus culturas y sus respectivas bases materiales, en especial la tierra.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n11/a2i8.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n: &iquest;qui&eacute;n controla la fecundidad de las mujeres?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Consejo de Poblaci&oacute;n, creado en 1950 por el millonario Rockefeller, es uno de los primeros en presentar la sobrepoblaci&oacute;n como una amenaza para el desarrollo, concepto que es retomado desde 1962 por la ONU, que lo declara "problema mundial n&uacute;mero uno". En 1969 es el presidente del Banco Mundial, Mac Namara, quien sugiere centralizar las pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n de la ONU: aparece entonces el Fondo de las Naciones Unidas para Poblaci&oacute;n (FNUAP) (Str&ouml;bl, 1992). En 1972, la Conferencia de Estocolmo deja entender que el aumento de la poblaci&oacute;n mundial produce un impacto negativo sobre el medio ambiente. En 1973, Georges Bush, entonces representante de Estados Unidos para la ONU, declara: "Hoy ya no se puede decir que el problema del crecimiento de la poblaci&oacute;n sea una cuesti&oacute;n privada. Requiere de la atenci&oacute;n de los dirigentes nacionales e internacionales" (Hume, 1993). A iniciativa de los pa&iacute;ses industrializados, la ONU organiza su Primera Conferencia Mundial sobre Poblaci&oacute;n, en 1974, en Bucarest. En 1975, la Conferencia de M&eacute;xico sobre la Mujer no olvida evidenciar un v&iacute;nculo entre la escolarizaci&oacute;n de las mujeres, sus pr&aacute;cticas matrimoniales y sus comportamientos de fecundidad.<sup><a href="#notas">16</a></sup> Y mientras que en Bucarest, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del sur se opon&iacute;an a los planes de la ONU consider&aacute;ndolos como un reflejo de los intereses del imperialismo estadounidense, en 1984, durante la Segunda Conferencia de la ONU sobre Poblaci&oacute;n, en M&eacute;xico ya casi todos se han convencido de la necesidad de reducir su crecimiento demogr&aacute;fico (<i>M&aacute;s</i> <i>all&aacute; de Beij&iacute;n,</i> 1994). Como lo hemos visto antes, en la siguiente conferencia de 1994, en El Cairo, la ONU incluso consigue presentarse como el gran aliado de las mujeres frente a los integrismos cat&oacute;lico y musulm&aacute;n, defendiendo su acceso a la anticoncepci&oacute;n. Pero, &iquest;ser&aacute; que se trata realmente de "liberar" a las mujeres o sencillamente de limitar su "peligrosa" fecundidad? </font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><a href="../img/revistas/desacatos/n11/a2i9.jpg" target="_blank">De la serie: entre dos te quiero m&aacute;s, 2000 &#47; Roxana Acevedo</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se examina m&aacute;s de cerca la generosa preocupaci&oacute;n de la ONU por las mujeres, respaldada por el FMI y el Banco Mundial, dicha generosidad cambia de rostro. Efectivamente, la noci&oacute;n ambigua de "sobrepoblaci&oacute;n", muy criticada por las feministas del sur, esconde una teor&iacute;a racista, sexista y profundamente perversa, que presenta a las mujeres latinas, ind&iacute;genas, negras, &aacute;rabes y asi&aacute;ticas como "demasiado prol&iacute;ficas" y por tanto culpables de su propia pobreza, responsables del hambre en el mundo y de la presi&oacute;n sobre el medio ambiente. La feminista alemana Ingrid Str&ouml;bl, quien pag&oacute; con c&aacute;rcel sus an&aacute;lisis, denunci&oacute; con vigor las pol&iacute;ticas internacionales de poblaci&oacute;n en cuanto "selecci&oacute;n" eugenista que pasa en primer lugar por el estricto control de los cuerpos de las mujeres autorizadas o no a reproducirse (Str&ouml;bl, 1992).<sup><a href="#notas">17</a></sup> Aunque haya sido demostrado que el principal problema medioambiental del planeta se enraiza en los esquemas de producci&oacute;n y de consumo de los pa&iacute;ses del norte, quienes con 20% de la poblaci&oacute;n mundial consumen 85% de los recursos y producen 80% de los desechos contaminantes, como lo subraya la ecofeminista Mar&iacute;a Mies (Mies, 1992), de hecho, m&aacute;s que de eliminar la pobreza, parecer&iacute;a que se trata de eliminar a las y los pobres &#151;por lo cual las pol&iacute;ticas de control de la fecundidad de las mujeres constituyen una cuesti&oacute;n central.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, &iquest;de d&oacute;nde provienen estas pol&iacute;ticas? Ciertamente, el movimiento feminista, que en el mundo entero ha hecho una de sus prioridades el acceso de las mujeres al control de su propia fecundidad, puede sentirse de alguna manera respaldado por instancias como el Fondo de las Naciones Unidas para Poblaci&oacute;n (FNUAP), quien ha retomado parte de sus discurso. Sin embargo, la instancia principal que actualmente trabaja en la materia es la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID, o USAID, agencia de cooperaci&oacute;n internacional del gobierno estadounidense). Las (auto)atribuciones de la AID en lo que a anticoncepci&oacute;n se refiere, son inmensas (AID, 1990; <i>M&aacute;s all&aacute; de Beij&iacute;n,</i> 1994). Primero, el AID financia la investigaci&oacute;n internacional sobre anticoncepci&oacute;n, concentr&aacute;ndose sobre los anticonceptivos baratos y de largo plazo destinados a contener la fecundidad de las mujeres pobres del sur, desde el Norplant que dura cinco a&ntilde;os, hasta la "vacuna anticonceptiva", que ser&iacute;a permanente y equivaldr&iacute;a a la esterilizaci&oacute;n mec&aacute;nica.<sup><a href="#notas">18</a></sup> Luego, la AID financia la traducci&oacute;n y la publicaci&oacute;n en decenas de idiomas de los resultados de sus experimentos en "tama&ntilde;o real" sobre las mujeres del sur, y la distribuci&oacute;n de dichas publicaciones, en especial a los que deciden sobre pol&iacute;ticas demogr&aacute;ficas, entre otros, los gobiernos. La AID tambi&eacute;n promueve la formaci&oacute;n de unidades de investigaci&oacute;n demogr&aacute;ficas en cada pa&iacute;s, proveyendo las computadoras, los programas inform&aacute;ticos y la capacitaci&oacute;n adecuada en estad&iacute;sticas demogr&aacute;ficas. Por otra parte, el AID centraliza los pedidos de anticonceptivos a escala nacional y a veces regional, y encarg&oacute; su transporte y almacenamiento a una empresa llamada Matrix Internacional. Finalmente, la AID capacita al personal de salud p&uacute;blica en muchos pa&iacute;ses y le provee los anticonceptivos que considera adecuados para que los difunda entre las mujeres. Incluso a veces, la AID surte a la farmacias privadas, como por ejemplo en El Salvador, donde pr&aacute;cticamente existe s&oacute;lo una marca de anticonceptivos hormonales. De tal suerte que en lo que a anticonceptivos se refiere, de lo &uacute;nico de lo que la AID no se encarga es de la producci&oacute;n, la cual es mayoritariamente realizada por laboratorios estadounidenses y europeos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, las actuaciones concretas de la AID en el continente latinoamericano y en El Caribe han sido denunciadas en varias ocasiones (Cuenca, 1992; Rosa, 1993). A menudo acusada de ser una suerte de cobertura de la CIA en una regi&oacute;n en la que la influencia estadounidense muchas veces tom&oacute; rasgos bastante brutales, la AID tambi&eacute;n ha sido denunciada numerosas veces por fomentar la esterilizaci&oacute;n de las mujeres por medio de enga&ntilde;os, y en especial de las mujeres negras e ind&iacute;genas. Sin embargo, el punto m&aacute;s impactante de todo esto es que haya sido precisamente a la AID que la ONU encarg&oacute; de coordinar los preparativos del Foro de las ONGs de la conferencia de Beij&iacute;n para la regi&oacute;n latinoamericana y del Caribe. Y en un momento en que los preparativos de Beij&iacute;n ya hab&iacute;an empezado, en noviembre 1993, durante el Sexto Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, s&oacute;lo dos brasile&ntilde;as dieron a conocer p&uacute;blicamente su indignaci&oacute;n frente a la intromisi&oacute;n de la AID en su movimiento (Falquet, 1994). Se trata precisamente de uno de los detonantes de la pol&eacute;mica sobre la institucionalizaci&oacute;n que atraviesa el movimiento feminista de la regi&oacute;n desde los a&ntilde;os noventa, y que hemos mencionado antes.<sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Mujeres, microcr&eacute;ditos y neoliberalismo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, el considerable desarrollo de las pol&iacute;ticas de microcr&eacute;ditos para las mujeres termina de ilustrar la complicidad entre los intereses privados, el FMI, el Banco Mundial, la ONU y el AID, en una misma perspectiva neoliberal eminentemente perjudicial a las mujeres. Y es preocupante ver cu&aacute;ntas organizaciones feministas y de mujeres est&aacute;n luchando precisamente para desarrollar estos microcr&eacute;ditos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el mecanismo de la deuda en cuanto factor de agravaci&oacute;n de las desigualdades norte&#45;sur ha sido muchas veces denunciado, las pol&iacute;ticas de microcr&eacute;ditos para las mujeres provocan actualmente un marcado entusiasmo. Sin embargo, no se trata de otra cosa que del derecho (o del deber) de las mujeres de endeudarse, a la vez que de una manera de incorporar en los circuitos bancarios del norte a los inmensos "yacimientos de ahorro" del sur, a menudo organizados por las mujeres. Se trata de "movilizar este ahorro, de hacerlo servir para financiar la econom&iacute;a, de orientarlo hacia los proyectos &#91;...&#93; m&aacute;s rentables" (Lelart, Lespes, 1985).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos apoyaremos aqu&iacute; en el apasionante trabajo de la feminista belga Hedwige Peemans Poullet sobre la Grameen Bank, fundada en 1983 en Bangladesh por Mohammad Yunus, profesor de econom&iacute;a diplomado en Estados Unidos, y que constituye el principal modelo de las iniciativas de microcr&eacute;dito para las mujeres (Peemans Poullet, 2000). Ella explica de qu&eacute; manera </font></p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">el proyecto de lucha en contra del "empobrecimiento", endeudando a todos los pobres (traducci&oacute;n al lenguaje de los bancos: d&aacute;ndoles acceso al cr&eacute;dito) ha sido objeto de una promoci&oacute;n jam&aacute;s vista. Adem&aacute;s de la ayuda brindada desde el principio por el Banco central de Bangladesh, Yunus pudo contar, en 1981&#45;1982, con un fondo de 800 mil d&oacute;lares atribuido por la Fundaci&oacute;n Ford, y con 3.4 millones de d&oacute;lares dados por el FIDA. Pero el apoyo ideol&oacute;gico es a&uacute;n m&aacute;s importante. El presidente Clinton opina que habr&iacute;a que dar el premio Nobel al fundador del Grameen Bank.<sup><a href="#notas">20</a></sup> Gan&oacute; en B&eacute;lgica (en 1993) el Premio Internacional del Rey Baudouin para el Desarrollo, gan&oacute; la m&aacute;s alta distinci&oacute;n de la Unesco, as&iacute; como de otros muchos organismos... &#91;el presidente Clinton&#93; anunci&oacute; que el gobierno estadounidense se compromet&iacute;a a apoyarlo a trav&eacute;s de la USAID &#91;...&#93; El Banco Mundial y el FMI apoyan activamente todas las iniciativas del tipo del Grameen Bank.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ONU, FMI, Banco Mundial y AID: volvemos a encontrar aqu&iacute; a todos los "benefactores" de las mujeres, unidos detr&aacute;s de Washington, donde tuvo lugar, en 1997, la Cumbre del Microcr&eacute;dito, encabezada, entre otros, por Hillary Clinton. Prosigue Peemans Poullet:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El grueso de la ofensiva ideol&oacute;gica ha sido concentrada hacia las organizaciones de mujeres. En mayo 1995, dentro de los preparativos de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, el informe mundial sobre desarrollo humano del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) dedicaba la mayor parte de su dossier a la denuncia de las desigualdades de las cuales las mujeres son v&iacute;ctimas &#91;... y&#93; afirmaba que si las mujeres "siguen" tan pobres es porque no est&aacute;n suficientemente endeudadas. &#91;...&#93; De hecho, este tema no es nuevo. Ya se manejaba en Nairobi en 1985. Desde aquel entonces ha sido desarrollado de manera cada vez m&aacute;s sistem&aacute;tica, entre otros, por el INSTRAW (Instituto Internacional de Investigaci&oacute;n y de Capacitaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Promoci&oacute;n de la Mujer), el cual difundi&oacute; los resultados de las investigaciones sobre el tema y organiz&oacute; los seminarios id&oacute;neos.<sup><a href="#notas">21</a></sup> En 1989 el Banco Mundial cre&oacute; un grupo de trabajo sobre mujeres y cr&eacute;dito y organiz&oacute; varios seminarios al respecto.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De tal manera que despu&eacute;s de Beij&iacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ya no era el empobrecimiento espec&iacute;fico de las mujeres (consecuencia de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural provocadas precisamente por el endeudamiento de los Estados o consecuencia de las privatizaciones de tierras agr&iacute;colas causadas por la mundializaci&oacute;n) que se consideraba como el esc&aacute;ndalo mayor, sino el hecho que unas costumbres patriarcales discriminatorias o unas exigencias bancarias inadecuadas imped&iacute;an a las mujeres pobres gozar de la igualdad frente al endeudamiento.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo el an&aacute;lisis de Peemans Poullet, hay que notar primero que en muchos pa&iacute;ses las mujeres organizan entre ellas toda clase de formas de pr&eacute;stamo y no son, por tanto, ningunas v&iacute;ctimas pasivas a la espera de ser salvadas por los bancos. Luego, si no est&aacute; comprobado que las mujeres se enriquezcan gracias al microcr&eacute;dito, est&aacute; claro en cambio que en Bangladesh, por ejemplo, "las mujeres pobres dan trabajo a m&aacute;s de 11 mil empleados del Grameen Bank, de los cuales la gran mayor&iacute;a, especialmente entre los cuadros, son hombres. Mientras que en la base, las mujeres, como presidentes de grupos, hacen en parte trabajo voluntario..." Y en cuanto a los intereses de los pr&eacute;stamos exigidos por el Grameen Bank, son de 20%, es decir, superiores a los que piden los bancos cl&aacute;sicos, y bastante superiores a la tasa cero que generalmente se usa para la circulaci&oacute;n monetaria informal en la mayor&iacute;a de los sistemas tradicionales. Precisamente, las iniciativas del tipo del Grameen Bank tienen como meta principal captar para el mercado capitalista el inmenso "tesoro escondido" que constituyen dichos sistemas econ&oacute;micos tradicionales, que en mucho descansan en las mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peemans Poullet nos recuerda que los sistemas de protecci&oacute;n social europeos se construyeron a partir del siglo XIX con base en modelos mutualistas, los cuales, de forma parecida a los actuales sistemas tradicionales del sur, no implican ahorro individual ni tasas de inter&eacute;s. El proyecto de Yunus, exactamente inverso, ataca directamente a la protecci&oacute;n social por medio del cr&eacute;dito con tasa de inter&eacute;s:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en un estudio hecho sobre la gente que pide dinero prestado, se maneja que el 25% de la gente que queda pobre es por razones de salud. Yunus lanz&oacute; entonces unos seguros de salud, de jubilaci&oacute;n, de educaci&oacute;n... &#91;...&#93; Yunus quiere reemplazar la protecci&oacute;n social por mecanismos de mercado. Para lograr esto, tom&oacute; como blanco a las mujeres pobres de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y subraya: "Las actividades de Yunus no paran all&iacute;. Empresas de piscicultura, de telecomunicaciones en Bangladesh, Yunus est&aacute; encabezando las operaciones de privatizaci&oacute;n de los bienes y servicios p&uacute;blicos." Se ve nuevamente aqu&iacute; de qu&eacute; manera los programas de "ayuda a las mujeres" apoyados por instituciones como la ONU, se combinan armoniosamente con las pol&iacute;ticas pregonadas por el FMI y el Banco Mundial. Con meridiana claridad, Peemans Poullet concluye:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace algunos a&ntilde;os, la problem&aacute;tica del empobrecimiento de las mujeres era una cuesti&oacute;n central para las feministas, mientras que las mujeres despertaban poco inter&eacute;s entre las ONGs. Hoy en d&iacute;a, muchas ONGs se preocupan por las mujeres, pero la pobreza de esas mujeres no est&aacute; siendo analizada como un proceso, es decir, como el resultado de relaciones de g&eacute;nero y de una relaci&oacute;n capital/trabajo. &#91;...&#93; Los operadores de micro&#45;cr&eacute;ditos presentan la pobreza de las mujeres como un "estado natural", y su propia intervenci&oacute;n como un puente hacia un "estado de cultura" en donde las mujeres, que continuamente hay que "controlar, formar, iniciar", tendr&iacute;an por fin alguna influencia sobre sus propias vidas. En realidad, la situaci&oacute;n es exactamente inversa. Los pa&iacute;ses en desarrollo y las mujeres del pueblo en esos pa&iacute;ses son empobrecidas por los programas de ajuste estructural y el salvajismo de la globalizaci&oacute;n. Ahora son llevadas a pagar, incluso endeud&aacute;ndose, por bienes de los cuales dispon&iacute;an "naturalmente" o servicios que eran o deber&iacute;an de ser disponibles gratuitamente para el conjunto de la poblaci&oacute;n.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n11/a2i10.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el campo de la salud, en vez de abrir hospitales gratuitos, las autoridades prefieren privatizar el sistema de salud y prestar a las mujeres cantidades microsc&oacute;picas de dinero para montar proyectos "productivos" barridos a la primera crisis, pero que supuestamente les permiten sacar un dinerito... inmediatamente gastado en medicina para sus hijas e hijos. Este mecanismo lleva a las mujeres a realizar m&aacute;s trabajo, a la vez que las empobrece de forma casi sistem&aacute;tica, mientras que las cl&iacute;nicas y los laboratorios farmac&eacute;uticos prosperan proporcionalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, podemos ver que detr&aacute;s de la meta aparente de "ayudar" a las mujeres, quienes son las m&aacute;s empobrecidas por el modelo de desarrollo dominante, el micro&#45;cr&eacute;dito, presentado como panacea por el FMI, el Banco Mundial y la ONU, no s&oacute;lo no produce los beneficios anunciados para las mujeres, sino que empeora su situaci&oacute;n y permite el reforzamiento del modelo neoliberal que tanto da&ntilde;o les hace. El microendeudamiento de las mujeres permite, por as&iacute; decirlo, matar dos p&aacute;jaros de un tiro: permite al norte seguir enriqueci&eacute;ndose a costa del sur, a la vez que agrava la situaci&oacute;n de las mujeres y contribuye a hacer olvidar los or&iacute;genes reales de su opresi&oacute;n&#45;explotaci&oacute;n. Por medio de un verdadero fen&oacute;meno de "inversi&oacute;n generalizada de sentido", todas las realidades se deforman y permutan: los <i>hambreadores</i> se vuelven redentores de la humanidad y las armas del sistema neoliberal, racista y patriarcal, se presentan como manos extendidas hacia las mujeres pobres del sur.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de este r&aacute;pido panorama de algunas de las estrategias y acciones llevadas a cabo en el campo del desarrollo por las instituciones internacionales que nos gobiernan, &iquest;qu&eacute; podemos concluir? Acerca de la ONU, hemos visto c&oacute;mo hab&iacute;a logrado imponerse en tanto instancia central de las pol&iacute;ticas de desarrollo o de gesti&oacute;n del planeta, leg&iacute;tima y a menudo incluso percibida como "ben&eacute;vola" y "sabia". Aparece como la principal fuente de formaci&oacute;n de conceptos y de elaboraci&oacute;n de estrategias, gracias a un sistema que ha instalado y que le permite recuperar el trabajo (pr&aacute;ctico y conceptual) de los movimientos sociales, transformados en ONGs de gesti&oacute;n. Detr&aacute;s de los mecanismos de "participaci&oacute;n" de la "sociedad civil" se dibuja m&aacute;s bien una sutil desnaturalizaci&oacute;n de las propuestas alternativas, en especial de las que ha producido el feminismo. De esta manera, la ONU crea progresivamente un pensamiento y una acci&oacute;n cada vez m&aacute;s unificada o &uacute;nica, que pretende sustituir la planificaci&oacute;n y la administraci&oacute;n apacible del <i>status quo</i> a la b&uacute;squeda de alternativas reales. Sin embargo, entre m&aacute;s trabaja la ONU al desarrollo, m&aacute;s empeora la situaci&oacute;n, en especial para los pa&iacute;ses "en v&iacute;a de desarrollo" y para las mujeres que en ellos nacieron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego, cuando se vuelve a colocar la acci&oacute;n de la ONU en su contexto, que es la acci&oacute;n de otras instituciones del mismo sistema internacional, en especial el FMI, el Banco Mundial y el AID, se entiende mejor las causas de tal fracaso en el intento de mejorar, o a&uacute;n m&aacute;s, de transformar la situaci&oacute;n de las mujeres &#151;especialmente de las que se hallan ubicadas en la intersecci&oacute;n de las explotaciones de sexo, de clase y de "raza", quienes constituyen la gran mayor&iacute;a de las personas condenadas por el modelo neoliberal global dominante. Ya sea en t&eacute;rminos de medio ambiente, de pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n o de micro&#45;cr&eacute;ditos, el "desarrollo" pregonado por estas instituciones internacionales y que recoge la adhesi&oacute;n de parte del movimiento feminista, es un verdadero desastre para la mayor&iacute;a de las mujeres en el mundo. Y las pol&iacute;ticas de la ONU no son una "compensaci&oacute;n" a la brutalidad de las pol&iacute;ticas neoliberales sino, precisamente, un elemento central de la instalaci&oacute;n del nuevo orden mundial, &iacute;ntimamente vinculado con la actuaci&oacute;n del Banco Mundial, del FMI y de la AID. Ir&oacute;nicamente, la legitimidad de estas pol&iacute;ticas internacionales descansa en gran parte sobre la imagen que la ONU ha conseguido darse como defensora de "la mujer" y de la "Naturaleza", y sobre la participaci&oacute;n de la "sociedad civil", y en especial de las mujeres y a sus proyectos. Frente al desastroso resultado de este sistema internacional, &iquest;no ser&aacute; tiempo, como mujeres y tal vez a&uacute;n m&aacute;s como feministas, de retirarle de una vez para todas nuestro apoyo y de enfrentarlo como uno de nuestros principales enemigos?</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AID, 1990, <i>User's Guide to the Office of Population,</i> AID.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655127&pid=S1607-050X200300010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Avil&eacute;s, Karina, 2002, "M&eacute;xico deber&aacute; legislar sobre el genoma humano a m&aacute;s tardar en tres a&ntilde;os", en <i>La Jornada,</i> 9 de enero de 2002, p 41.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655129&pid=S1607-050X200300010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bedregal, Ximena, Margarita Pisano, Francesca Gargallo, Amalia Fisher y Edda Gaviola, 1993, <i>Feminismos c&oacute;mplices: gestos para una cultura tendenciosamente diferente,</i> La Correa Feminista, M&eacute;xico&#45;Santiago, 67 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655131&pid=S1607-050X200300010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bisilliat, Jeanne, Christine Verschuur, 2000, "Le genre: un outil n&eacute;cessaire. Introduction &#224; une probl&eacute;matique", en <i>Cahiers Genre et D&eacute;veloppement,</i> n&uacute;m. 1, Par&iacute;s, AFED, G&eacute;nova, EFI, 263 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655133&pid=S1607-050X200300010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bookchin, Murria, 1989, <i>Qu'est&#45;ce que l'&eacute;cologie sociale?,</i> Atelier de Cr&eacute;ation Libertaire, Lyon.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655135&pid=S1607-050X200300010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Boserup, Ester, 1970, <i>Women's role in economic development,</i> St. Martin's Press, Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655137&pid=S1607-050X200300010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ca&ntilde;as, Mercedes, 2001, "El movimiento feminista y las instituciones nacionales e internacionales", en Gaviola Artigas, Edda y Lissette Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez (comps.), <i>Feminismos en Am&eacute;rica Latina,</i> FLACSO, col. Estudios de G&eacute;nero, n&uacute;m. 4, Guatemala, pp. 93&#45;130.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655139&pid=S1607-050X200300010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Coordinadora Regional de los Altos de la Sociedad Civil en Resistencia (CRASCR), 2001, <i>El Plan Puebla Panam&aacute;. An&aacute;lisis cr&iacute;tico,</i> CRASCR, San Crist&oacute;bal de las Casas, 32 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655141&pid=S1607-050X200300010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuenca, Breny, 1992, <i>El poder intangible. La</i> <i>AID</i> <i>y el Estado salvadore&ntilde;o en los a&ntilde;os ochenta,</i> CRIES/PRIES, San Salvador.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655143&pid=S1607-050X200300010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Degavre, Florence, 2000, "Les diff&eacute;rents courants de pens&eacute;e int&eacute;grant 'femmes' et 'd&eacute;veloppement'", en <i>Chronique F&eacute;ministe,</i> "F&eacute;minismes et d&eacute;veloppement", n&uacute;m. 71/72, febrero&#45;mayo, Bruselas, 126 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655145&pid=S1607-050X200300010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Falquet, Jules, 2001,"Premi&eacute;re Rencontre M&eacute;soam&eacute;ricaine d'Etudes de Genre", Antigua, Guatemala, en <i>Cahiers du Genre,</i> 28&#45;31 de agosto, en prensa.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 1999, "Un mouvement d&eacute;sorient&eacute;: la 8&#232;me rencontre f&eacute;ministe latinoam&eacute;ricaine et des Cara&#239;bes", en <i>Nouvelles Questions F&eacute;ministes,</i> vol. 20, n&uacute;m. 3, pp. 5&#45;38.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655148&pid=S1607-050X200300010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 1998, "De l'institutionnalisation du f&eacute;minisme latinoam&eacute;ricain et des Cara&#239;bes", en <i>Cahiers du</i> <i>GEDISST,</i> n&uacute;m. 20, pp. 131&#45;147.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655150&pid=S1607-050X200300010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 1994, "Panorama du mouvement apr&eacute;s la VI&eacute;me rencontre f&eacute;ministe Latino&#45;am&eacute;ricaine et des Cara&#239;bes", en <i>Cahiers du</i> <i>GEDISST,</i> IRESCO&#45;CNRS, n&uacute;m. 9&#45;10, pp. 133&#45;146.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655152&pid=S1607-050X200300010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Femmes et Changements, 2001, <i>Les Femmes et le suivi de l'Agenda 21,</i> Rapport d'&eacute;tude pour le Minist&#232;re de l'Am&eacute;nagement du Territoire et de l'Environnement, Par&iacute;s, julio, 144 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655154&pid=S1607-050X200300010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frade, Laura, 1999, <i>La pol&iacute;tica ambiental del Banco Mundial,</i> ponencia en el Encuentro Anual de los y las becarias de la Fundaci&oacute;n Mac Arthur, Cuernavaca, Morelos, noviembre, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655156&pid=S1607-050X200300010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemmati, Minu y Kerstin Seliger (eds.), 2001, <i>The stakeholder toolkit. A resource for women and</i> <i>NGO</i><i>s,</i> UNED Forum, Brunswick Press, Londres, 92 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655158&pid=S1607-050X200300010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hume, Patricia, 1993, "Declaraci&oacute;n de las mujeres sobre pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n mundial", en <i>Coatlicue. Bulletin du</i> <i>CIDHAL</i> <i>de Cuernavaca,</i> vol 2, n&uacute;m. 2, mayo&#45;agosto.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655160&pid=S1607-050X200300010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lelart, M; Lespes, J.L., 1985, "Les tontines africaines, une exp&eacute;rience orig&iacute;nale d'&eacute;pargne et de cr&eacute;dit", en <i>Revue d'Economie Sociale,</i> n&uacute;m. 5, julio&#45;septiembre, pp. 157&#45;159.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655162&pid=S1607-050X200300010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>M&aacute;s all&aacute; de Beij&iacute;n. Pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n, pr&aacute;cticas anticonceptivas y realidades de las mujeres salvadore&ntilde;as,</i> 1994, mimeo, 39 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655164&pid=S1607-050X200300010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morita, Mart&iacute;n, 2001, "Nubarrones sobre el Plan Puebla Panam&aacute;. Marcos y ONGs en contra del proyecto foxista", en <i>Proceso&#45;Sur,</i> n&uacute;m. 27, 3 de marzo, pp. 6&#45;10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655166&pid=S1607-050X200300010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mujeres Creando/Taller sobre autonom&iacute;a, 1999, <i>Yo tengo tantas hermanas que no las puedo contar,</i> declaraci&oacute;n durante el VIII Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, Juan Dolio, noviembre, trad. francesa en <i>Nouvelles Questions F&eacute;ministes,</i> vol. 20, n&uacute;m. 3.pp. 35&#45;38.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655168&pid=S1607-050X200300010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peemans Poullet, Hedwige, 2000, "La miniaturisation de l'endettement des pays pauvres passe par les femmes...", en <i>Chronique F&eacute;ministe,</i> "F&eacute;minismes et d&eacute;veloppement", n&uacute;m. 71/72, febrero&#45;mayo, Bruselas, pp. 60&#45;66.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655170&pid=S1607-050X200300010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Petras, Jaime, 2001, <i>Imperialismo y barbarie global. El lenguaje imperial, los intelectuales y las estupideces globales,</i> Ediciones Pensamiento Cr&iacute;tico, col. Nuestra Am&eacute;rica, Bogot&aacute;, 275 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655172&pid=S1607-050X200300010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pisano, Margarita, 1996, <i>Un cierto desparpajo,</i> Ediciones N&uacute;mero Cr&iacute;tico, Sandra Lidid, Santiago, 121 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655174&pid=S1607-050X200300010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 2001, <i>El triunfo de la masculinidad,</i> Surada Ediciones, Santiago, 151 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655176&pid=S1607-050X200300010000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rosa, Herman, 1993, <i>AID</i> <i>y las transformaciones globales en El Salvador, desde 1980,</i> CRIES, San Salvador.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655178&pid=S1607-050X200300010000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Saporta Sternbach, Nancy, Marysa Navarro&#45;Aranguren, Patricia Chuchryk y Sonia E. &Aacute;lvarez, 1992, "Feminisms in Latin America, from Bogot&aacute; to San Bernardo", en <i>Signs,</i> vol. 17, n&uacute;m. 2, invierno.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655180&pid=S1607-050X200300010000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mariscal, &Aacute;ngeles, 2002, "Investiga el Banco Mundial potencial econ&oacute;mico de Chiapas, Oaxaca y Guerrero", en <i>La Jornada,</i> 10 de febrero, p. 31.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mies, Maria y Vandan Shiva, 1998, <i>Ecof&eacute;minisme,</i> l'Harmattan, Femmes et Changements, Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655183&pid=S1607-050X200300010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Str&ouml;bl, Ingrid, 1992, <i>Fruto extra&ntilde;o. Sobre pol&iacute;tica demogr&aacute;fica y control de poblaci&oacute;n,</i> Montevideo, Cotidiano Mujer. 1a. ed. en alem&aacute;n, 1991; 1a. publ. en espa&ntilde;ol, 1992, Cotidiano Mujer, Montevideo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655185&pid=S1607-050X200300010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">V&aacute;squez Garc&iacute;a, Ver&oacute;nica, 1998, "G&eacute;nero, medio ambiente y desarrollo sustentable: algunas reflexiones", en V&aacute;squez Garc&iacute;a, Ver&oacute;nica (coord.), <i>G&eacute;nero, sustentabilidad y cambio social en el M&eacute;xico rural,</i> Colegio de Posgrado en Ciencias Agr&iacute;colas, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655187&pid=S1607-050X200300010000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Word Commission for Environment and Development, 1987, <i>Our common future,</i> Oxford University Press, Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2655189&pid=S1607-050X200300010000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Publicado originalmente en franc&eacute;s en Bisilliat, Jeanne (comp.), 2003, <i>Regards des femmes sur la globalisation,</i> Karthala, Par&iacute;s, pp. 75&#45;112</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** <i>Lobbying</i>: cabildeo.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Esta presentaci&oacute;n simplifica un panorama que es mucho m&aacute;s complejo. Para ser m&aacute;s realista tendr&iacute;amos que agregar en alg&uacute;n lugar del an&aacute;lisis la econom&iacute;a "subterr&aacute;nea": mafia de la droga, de las armas y de la prostituci&oacute;n, con los millones de d&oacute;lares de la corrupci&oacute;n "blanqueados" en los para&iacute;sos fiscales. Sin embargo, eso rebasa ampliamente las posibilidades de este art&iacute;culo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> El concepto de "sociedad civil" tiene connotaciones de las m&aacute;s variadas, desde un uso de "comod&iacute;n" bastante despolitizado hasta un sentido contestatario. No podemos hacer aqu&iacute; de &eacute;l un an&aacute;lisis cr&iacute;tico detallado. Sin embargo, habr&iacute;a que estudiar mucho m&aacute;s de cerca las relaciones de las ONGs con movimientos sociales, sindicatos y partidos pol&iacute;ticos, y de forma m&aacute;s general, las "nuevas" formas de expresi&oacute;n y de organizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. Por otra parte, la evoluci&oacute;n hist&oacute;tica de las ONGs y las importantes diferencias que existen en su universo, dentro de cada pa&iacute;s y en el plano internacional, merecer&iacute;an una reflexi&oacute;n aparte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> En torno a los debates generales sobre mujeres y desarrollo, muy documentados en otros trabajos, y en especial la sucesiva adopci&oacute;n de los paradigmas "mujeres en el desarrollo" (WID), "mujeres y desarrollo" (WAD), "mujeres, medio ambiente y desarrollo" (WED) y finalmente, "g&eacute;nero y desarrollo" (GAD), recomendamos la presentaci&oacute;n sint&eacute;tica de Degrave en la revista belga <i>Chronique F&eacute;ministe,</i> as&iacute; como la compilaci&oacute;n de textos de Jeanne Bisilliat y Christine Verschuur (Bisilliat y Verschuur, 2000;Degarve, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Su nombre exacto es Conferencia sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.</font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> De la cual sale, entre otros documentos, la famosa Convenci&oacute;n para la Eliminaci&oacute;n de todas las Formas de Discriminaci&oacute;n hacia las Mujeres (CEDAW), de 1979.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Sin dejar de participar en los encuentros feministas latinoamericanos y del Caribe, la corriente "feminista aut&oacute;noma" se perfila con claridad despu&eacute;s del VII Encuentro de Chile, en 1996, y ha realizado dos encuentros espec&iacute;ficos: en 1998 en Bolivia y en 2001 en Uruguay, para profundizar sus posiciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> La regi&oacute;n latinoamericana y del Caribe posee desde 1981 una larga tradici&oacute;n de encuentros continentales organizados de forma aut&oacute;noma por el movimiento feminista, los que permiten, entre otras cosas, hacer balances peri&oacute;dicos de la situaci&oacute;n del movimiento y de sus estrategias. El debate sobre la "autonom&iacute;a" del movimiento, uno de los ejes recurrentes de cuestionamientos internos, se desplaz&oacute; de la cuesti&oacute;n de la autonom&iacute;a frente a los partidos pol&iacute;ticos a la cuesti&oacute;n del financiamiento y de la influencia ideol&oacute;gica del norte y/o de las instituciones internacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El papel de las mujeres en la reproducci&oacute;n cultural var&iacute;a seg&uacute;n los lugares y las &eacute;pocas. Se ver&aacute; al respecto el trabajo de la antrop&oacute;loga francesa Nicole Claude Mathieu sobre la divisi&oacute;n sexual del trabajo "cultural" (Mathieu, 1991). Sin embargo, generalmente tiene la obligaci&oacute;n social de "preservar" la cultura del grupo, mientras que los hombres se benefician primero de los aspectos "positivos" del contacto: a menudo son los primeros en tener acceso a los medios de transporte, empleos e ingresos etc. Muchas veces, las mujeres que quisieran seguir sus pasos son sancionadas, lo que aumenta la "brecha" entre los sexos. Este punto obviamente merecer&iacute;a un desarrollo mucho m&aacute;s detallado que rebasa las posibilidades de este trabajo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Originalmente exist&iacute;an s&oacute;lo dos estatus consultivos (categor&iacute;as I y II), con un procedimiento bastante pesado para satisfacer los requisitos. En 1996, adem&aacute;s de la creaci&oacute;n de un tercer estatus, la decisi&oacute;n 1996/297 prevee que la Asamblea General de la ONU examine la cuesti&oacute;n de la participaci&oacute;n de las ONGs <i>en todas sus &aacute;reas de actividades.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Hay que notar que existen varias instancias encargadas del desarrollo en la ONU: la CSD s&oacute;lo es una de ellas, que podr&iacute;a considerarse "piloto" y cuyo futuro no est&aacute; plenamente asegurado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> "Steering Comittee" de las ONGs, seg&uacute;n su nombre en ingl&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Se ver&aacute;n en especial los folletos de evaluaci&oacute;n de las acciones de cooperaci&oacute;n del gobierno espa&ntilde;ol, realizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, entre otros: <i>Fortalecimiento municipal en Flores, Guatemala</i> (39 pp.), <i>Programa de cooperaci&oacute;n hispano&#45;peruano</i> (46 pp.), <i>Programa de subvenciones y ayudas a ONGD en Hait&iacute;, Rep&uacute;blica Dominicana y Filipinas</i> (59 pp.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Un an&aacute;lisis de las condiciones de trabajo en las ONGs, que no podemos hacer aqu&iacute;, mostrar&iacute;a por un lado las preocupantes faltas al derecho laboral que prevalecen en casi todas partes, justificadas por el car&aacute;cter supuestamente "militante" del trabajo. Por otro lado, evidenciar&iacute;a la remuneraci&oacute;n desmedida de algunas personas, que raya en el intento de corrupci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> En este orden de ideas, as&iacute; como lo subraya el estadounidense James Petras en su cr&iacute;tica del imperialismo mundial, hoy d&iacute;a hasta quienes critican con m&aacute;s empe&ntilde;o al BM y al FMI, a menudo utilizan para tales fines los mismos datos del Banco Mundial y del FMI (Petras, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> No podemos aqu&iacute; desarrollar este punto, pero el hecho es que por su socializaci&oacute;n &#151;y no por naturaleza&#151; las mujeres son generalmente quienes m&aacute;s sufren a ra&iacute;z de cualquier desplazamiento, porque son a la vez responsables de mantener el tejido social y familiar, y encargadas de la gesti&oacute;n de los recursos de proximidad: obligarlas a dejar su medio tiene entonces consecuencias m&aacute;s profundas para las mujeres que para los hombres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Una de las condiciones impuestas por Estados Unidos para firmar con M&eacute;xico el Tratado de Libre Comercio (TLC) que une a los dos pa&iacute;ses desde 1994, era precisamente la reducci&oacute;n de la fecundidad de las mexicanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Ingrid Str&ouml;bl fue encarcelada por su supuesta militancia en el grupo feminista alem&aacute;n Rote Zora, que reivindic&oacute; varios atentados contra multinacionales farmac&eacute;uticas y de turismo sexual. Fue liberada finalmente por falta de pruebas. Su uso del t&eacute;rmino de "selecci&oacute;n" evoca la "selecci&oacute;n" practicada por los nazis cuando llegaban los trenes de poblaci&oacute;n jud&iacute;a a los campos de exterminio, o diariamente cuando "revisaban" la poblaci&oacute;n de los campos. Se "seleccionaba" a las personas que ser&iacute;an matadas de una vez en las c&aacute;maras de gas, y las que tendr&iacute;an que trabajar a&uacute;n antes de ser asesinadas.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Recordemos que la esterilizaci&oacute;n no es ning&uacute;n m&eacute;todo anticonceptivo, sino una pr&aacute;ctica definitiva que pertenece a otro campo &#151;sobre todo cuando es forzada o realizada sin el consentimiento plenamente informado de la persona.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Existen otros debates y l&iacute;neas divisorias en el movimiento feminista de la regi&oacute;n. Para un an&aacute;lisis del periodo comprendido entre el primero y el quinto Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, se podr&aacute; ver, por ejemplo, el interesante art&iacute;culo de s&iacute;ntesis de Saporta Sternbach (Saporta Sternbach <i>et al.,</i> 1992).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Cf. la introducci&oacute;n al documental arriba mencionado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> V&eacute;ase por ejemplo el n&uacute;m. 15 de <i>Instraw Nouvelles</i> (invierno de 1990), dedicado al "acceso de las mujeres al cr&eacute;dito"</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Jules Falquet. </b>Doctora en Sociolog&iacute;a, graduada en el Instituto de Altos Estudios sobre Am&eacute;rica Latina (IHEAL)&#45;Sorbonne, integrante del laboratorio CREDAL&#45;ERSIPAL (equipo de investigaci&oacute;n sobre las sociedades ind&iacute;genas campesinas) en Par&iacute;s. Realiza investigaciones sobre los movimientos sociales latinoamericanos y caribe&ntilde;os, m&aacute;s espec&iacute;ficamente el movimiento zapatista (M&eacute;xico), el Movimiento de los Sin Tierra (Brasil) y el movimiento de mujeres y feministas en El Salvador. Actualmente, analiza el tema del desarrollo sustentable, la globalizaci&oacute;n y sus efectos sobre las mujeres, partiendo de las elaboraciones te&oacute;ricas y emp&iacute;ricas del movimiento feminista latinoamericano y caribe&ntilde;o. entre sus publicaciones m&aacute;s recientes se encuentran: "Divis&oacute;n sexuelle du travail r&eacute;volutionnaire: r&eacute;flexions &agrave; partir de la participation des femmes salvadoriennes &agrave; lutte arm&eacute;e (1981&#45;1992)", en <i>Cahiers d&acute;Amerique Latine</i> (IHEAL&#45;CNRS, Par&iacute;s 2003, &#91;por salir&#93;); "Le mouvement des femmes dans la 'democratisation' d&acute;apr&egrave;s guerre au Salvador", en <i>Les Cahiers du Genre</i>, n&uacute;m. 33 (GEDISST&#45;CNRS, 2003, pp. 179&#45;200); <i>Ecologie: quand les femmes comptent. Femmes et Changements</i> (coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n), (L&acute;Harmattan, Par&iacute;s, 2002, 218 pp.)</font></p>      ]]></body><back>
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