<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1607-050X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Desacatos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Desacatos]]></abbrev-journal-title>
<issn>1607-050X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1607-050X2002000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Vientos del norte]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dalton]]></surname>
<given-names><![CDATA[Margarita]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<numero>10</numero>
<fpage>07</fpage>
<lpage>09</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1607-050X2002000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1607-050X2002000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1607-050X2002000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Presentaci&oacute;n</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Vientos del norte</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nombrar, clasificar, definir, determinar qui&eacute;nes son y qu&eacute; hacen los pobladores del norte fue una de las labores que se dio a los agentes de la Iglesia durante el periodo colonial. Era dif&iacute;cil nombrar con certeza a quienes viv&iacute;an en el desierto de forma n&oacute;mada o en lugares de acceso restringido. El ensayo de Cecilia Sheridan, que inicia este n&uacute;mero, propicia la reflexi&oacute;n sobre el espacio inmenso que se abr&iacute;a hacia el norte y lo que significaban para los frailes colonizadores las grandes distancias y las pocas facilidades de cubrirlas. Los habitantes de esta regi&oacute;n, que no hab&iacute;an desarrollado una "civilizaci&oacute;n" de la manera en que los pueblos del sur lo hicieron, fueron denominados chichimecas, palabra n&aacute;huatl que designaba a todos, sin importar la lengua que hablaran ni sus&nbsp;historias. Los espa&ntilde;oles utilizaron este nombre por mucho tiempo; s&oacute;lo despu&eacute;s del siglo XVII y m&aacute;s durante el XVIII fueron afinando la descripci&oacute;n de qui&eacute;nes eran los pobladores del norte y cu&aacute;les sus costumbres y pr&aacute;cticas. Durante el periodo de colonizaci&oacute;n se puede decir que nunca hubo paz completa. Siempre cab&iacute;a la duda sobre qui&eacute;nes se agrupaban en misiones; los frailes sospechaban que, tal vez, "aquellos indios" podr&iacute;an estar planeando algo contra ellos. Y no se equivocaron, pues en California los franciscanos tuvieron que utilizar formas complejas para conseguir la informaci&oacute;n de lo que pensaban los pobladores de sus misiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de la historia se ha confirmado que las pr&aacute;cticas religiosas o m&eacute;dicas que no se subordinan a las ideas de los colonizadores son estigmatizadas y se las clasifica como "brujer&iacute;a". Susan Deeds escribe sobre esas pr&aacute;cticas, en la &eacute;poca colonial, que inclu&iacute;an el uso del toloache <i>(datura).</i> La trasgresi&oacute;n de mujeres inspiradas en la libertad y c&oacute;mo sus encantos hac&iacute;an que d&eacute;biles sacerdotes sucumbieran a las "tentaciones del demonio". Las culturas del norte, por una raz&oacute;n intr&iacute;nseca de uso y explicaci&oacute;n del mundo, no desaparecieron con la conquista pese a la violencia f&iacute;sica o psicol&oacute;gica. Persistieron y cuando fue necesario se ocultaron. Cedieron s&oacute;lo en ocasiones, como narra Robert Jackson, cuando los chumash pensaron que los frailes tra&iacute;an una magia mejor que la practicada por sus chamanes, pero cuando la enfermedad se hizo presente y la magia de los frailes no funcion&oacute;, los indios regresaron a sus conocimientos ancestrales, se rebelaron, huyeron de las misiones y empezaron a matar espa&ntilde;oles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para una posici&oacute;n hegem&oacute;nica, lo diferente es una agresi&oacute;n, se encuentra en el pasado y en el presente; con la deconstrucci&oacute;n sistem&aacute;tica y cr&iacute;tica de las fuentes hist&oacute;ricas se descubren los puntos flacos de la hegemon&iacute;a. La clasificaci&oacute;n del territorio, las dificultades de enmarcarlo en conceptos claros y bien definidos cuando se desconoc&iacute;an sus dimensiones y las pr&aacute;cticas tradicionales de sus habitantes, construy&oacute; mitos. Determinismos como "Aridoam&eacute;rica", "salvajes", "b&aacute;rbaros", "chichimecas", s&oacute;lo reflejan la ignorancia que sobre el norte se ha tenido. Para romper ese c&iacute;rculo vicioso y despejar algunas inc&oacute;gnitas acerca de lo que verdaderamente ocurri&oacute;, Cecilia Sheridan, especialista en el tema, ha congregado a otros especialistas como Susan M. Deeds, Cynthia Radding, Robert Jackson y H&eacute;ctor Cuahut&eacute;moc Hern&aacute;ndez, para compartir su visi&oacute;n de este territorio. Sus ensayos llegan como <i>Vientos del norte,</i> frescos y estimulantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los art&iacute;culos que <i>Desacatos</i> presenta en este n&uacute;mero, si bien no abarcan toda la problem&aacute;tica de las culturas del norte, se complementan al se&ntilde;alar distintas perspectivas hist&oacute;ricas y nuevas interpretaciones de lo que fue la conquista de estos pueblos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando a trav&eacute;s de estas lecturas vislumbramos el norte de M&eacute;xico, su especificidad se puede distinguir, no hay c&aacute;nones comunes al resto de pa&iacute;s, fue muy suya la forma de relacionarse con la tierra; no era s&oacute;lo el cultivarla, sino la caza y la recolecci&oacute;n de productos para el uso y el comercio; emigrar en el invierno, resguardarse del fr&iacute;o en ca&ntilde;ones y cuevas. La Corona espa&ntilde;ola hab&iacute;a encomendado a los jesuitas la labor de evangelizar a los habitantes de lo que hoy son los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California norte y sur. El ensayo de Hern&aacute;ndez muestra c&oacute;mo, en un momento cuando los jesuitas son expulsados de las colonias americanas, los yaquis y mayos recuperan su poder y vuelven a reforzar sus convicciones y la posesi&oacute;n de su territorio. Lograron mantener sus tierras y no pagar tributo. La constancia fue que los indios lucharon por mantener sus derechos sobre la tierra y el agua &#151;escasa salvo en las vegas de los r&iacute;os&#151; y obtuvieron triunfos m&aacute;s all&aacute; de las fronteras.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios de los autores hablan sobre fronteras m&oacute;viles, fronteras que caminan y parecen desdibujarse en el horizonte. Para quienes deambulaban por el extenso territorio del norte de M&eacute;xico, la frontera era una entelequia que exist&iacute;a s&oacute;lo en el papel. Poco a poco se fue materializando el concepto y ahora se ha levantado hasta una pared, un muro, no infranqueable, mas se puede ver que parte de esa ignorancia, ambici&oacute;n y deseo de control que sobre las culturas y territorios del norte existi&oacute; y existe. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuevas pr&aacute;cticas de la heur&iacute;stica y hermen&eacute;utica llevan a los historiadores al an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las fuentes primarias y secundarias de informaci&oacute;n, al se&ntilde;alar la iron&iacute;a de los hechos, tales como la expulsi&oacute;n de los jesuitas y la tristeza de los antagonismos dogm&aacute;ticos, como los estigmas culturales que reprueban el conocimiento de los otros. Los ensayos en la secci&oacute;n de "Saberes y Razones" sobre las identidades, los territorios y lo imaginado conducen a profundizar en la construcci&oacute;n de la historia de M&eacute;xico de norte a sur y con ello tener una mejor visi&oacute;n de este pa&iacute;s. Esto ha sido uno de los objetivos de <i>Desacatos</i> al presentar este n&uacute;mero.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Espacios y paisajes que se desprenden de varios mapas hist&oacute;ricos a trav&eacute;s del tiempo, mapas que se sobreponen unos a otros, dibujando y desdibujando las fronteras del norte de M&eacute;xico, se han ido configurando. Sin embargo, el an&aacute;lisis cr&iacute;tico del discurso de la historia del norte va m&aacute;s all&aacute; de la geograf&iacute;a, tiene que ver con el tiempo y viaja del pasado al presente; llega hasta la actualidad con las situaciones y percepciones pol&iacute;ticas de sus protagonistas. El tejido social, muchas veces lleno de prejuicios en la construcci&oacute;n del conocimiento, nos presenta a las arbitrarias <i>fronteras</i> como naturales y est&aacute;ticas, y lo que hoy se descubre en la lectura de estos art&iacute;culos es que las fronteras pueden ser din&aacute;micas y flexibles, sobre todo cuando, gracias a la movilidad de sus habitantes, se observa un territorio que interact&uacute;a de m&uacute;ltiples formas, no s&oacute;lo en M&eacute;xico sino en toda Am&eacute;rica Latina. Un ejemplo es el estudio comparativo que hace Radding sobre la percepci&oacute;n de frontera que se realiza en Bolivia y en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Vientos del norte</i> muestra la realidad de frontera y no s&oacute;lo de una frontera f&iacute;sica por conquistar, sino de una frontera ideol&oacute;gica, cultural y social permanente que establece barreras e interpreta realidades desde diversas perspectivas. De ah&iacute; que este n&uacute;mero de <i>Desacatos</i> se acerque a ofrecer un peque&ntilde;o ramo de distintas posiciones que rompen viejos esquemas y muestran una visi&oacute;n de la historia con nuevos enfoques que permiten mirar a estados como Sonora, Chihuahua, Nuevo Le&oacute;n y Baja California en su relaci&oacute;n con Arizona, Texas y California.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tita Braniff aporta su experiencia y visi&oacute;n como estudiosa de la arqueolog&iacute;a y sugiere los mapas para contextualizar los ensayos. El comentario l&uacute;cido y provocativo de Juan Luis Sariego plantea la necesidad de polemizar sobre algunos puntos que a&uacute;n no se han dilucidado y que permanecen abiertos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mirada tiene la capacidad de barrer el horizonte de norte a sur para observar, desde una nueva perspectiva pol&iacute;tica, a una Am&eacute;rica Latina compleja y apasionante. As&iacute; la vislumbra la mirada &aacute;gil y perspicaz de Christian Gros, que presenta su visi&oacute;n a partir de la historia de pa&iacute;ses como Per&uacute;, Ecuador, Bolivia, Chile, Colombia y M&eacute;xico, entre otros, ante la nueva encrucijada de la multiculturalidad y el reconocimiento por los gobiernos de la condici&oacute;n plural de las naciones latinoamericanas. Analiza de forma brillante la reconsideraci&oacute;n de las fronteras en toda Am&eacute;rica Latina cuando se&ntilde;ala: "&iquest;Qu&eacute; queda ahora de la naci&oacute;n si sus fronteras pacientemente construidas desaparecen al provecho de una cultura planetaria donde vemos claramente al sur del r&iacute;o Bravo qui&eacute;n manipula y recoge las ventajas?"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un tema distinto aunque no tan diferente, Miguel Bartolom&eacute; incursiona en la m&uacute;ltiple problem&aacute;tica de la construcci&oacute;n "nacionalitaria" y sus procesos manifiestos en los movimientos indios. Un caso significativo de violencia es el que presenta Carlos Y. Flores, el del conflicto armado entre los q'eqchi' de Guatemala y la mano poderosa y violenta del Estado, la dif&iacute;cil tarea de sobrellevar el complejo de culpa y c&oacute;mo los protagonistas logran sublimar lo vivido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es una sola sino varias las visiones sobre la problem&aacute;tica latinoamericana y necesario un reconocimiento a quienes se han dedicado a descifrarla. Es Stefano Varese quien recuerda, en la secci&oacute;n "Legados", a dos grandes de la antropolog&iacute;a latinoamericana: Guillermo Bonfil y Martin Diskin, y de esta forma hace un homenaje a quienes, en su pr&aacute;ctica cotidiana y a trav&eacute;s del humanismo, aportaron sus trabajos a las luchas de los&nbsp;pueblos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la b&uacute;squeda de nuevas explicaciones del presente e innovadoras perspectivas hacia el futuro, quienes colaboraron en este n&uacute;mero proponen una visi&oacute;n incluyente de la historia de M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Margarita Dalton</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
