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<institution><![CDATA[,El Colegio de México Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pr&aacute;cticas del noviazgo</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Soledad Gonz&aacute;lez Montes</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Gabriela Rodr&iacute;guez y Benno de Keijzer, 2002 <i>La noche se hizo para los hombres. Sexualidad en los procesos de cortejo entre j&oacute;venes campesinos y campesinas</i>, EDAMEX / Population Council, M&eacute;xico.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer, El Colegio de M&eacute;xico.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presentar este libro es para m&iacute; un verdadero placer por dos razones: una es que he seguido su proceso desde la &eacute;poca en que Gabriela Rodr&iacute;guez y Benno Keijzer, estaban en trabajo de campo y siempre es bonito compartir con los amigos la satisfacci&oacute;n de que el trabajo culmine con un libro; y la otra es que es un libro que me encanta. Les voy a explicar por qu&eacute; y al hacerlo espero cumplir con mi funci&oacute;n de estimularlos a que lo lean.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para comenzar, es el fruto de una investigaci&oacute;n muy innovadora, tanto por la tem&aacute;tica como por la metodolog&iacute;a que siguieron los autores. Y ya saben que a los dos les gusta ser pioneros, renovadores, cuestionadores, abridores de caminos y territorios. Hasta ahora son muy pocos, poqu&iacute;simos, los estudios que tratan espec&iacute;ficamente sobre la sexualidad de los j&oacute;venes rurales y todo lo que la rodea. Hay un libro reciente del Instituto Mexicano del Seguro Social sobre los j&oacute;venes de seis grupos &eacute;tnicos, y algunas tesis, como la de Lilliana Bellato, del CIESAS. En algunas etnograf&iacute;as aparecen referencias que suelen ser anecd&oacute;ticas y marginales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta donde s&eacute;, &eacute;ste es el primer libro que trata de manera sistem&aacute;tica y a profundidad los tres temas fundamentales que aqu&iacute; se estudian: 1) los cambios en las pr&aacute;cticas de noviazgo, 2) el significado del noviazgo para los j&oacute;venes, y 3) los conocimientos y creencias que tienen con respecto a la salud sexual y reproductiva. Para cumplir con estos objetivos los autores hacen una propuesta metodol&oacute;gica que explican con cuidado y que les da magn&iacute;ficos resultados: para conocer los procesos que han tenido lugar en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, toman la experiencia de tres generaciones de una misma familia; adem&aacute;s de las entrevistas individuales, hicieron grupos de discusi&oacute;n con j&oacute;venes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; encontrar&aacute;n ustedes una extraordinaria polifon&iacute;a de voces que recrean los dilemas de las nuevas generaciones: las voces de muchachas y muchachos, las de sus padres y abuelos, las de los maestros, sacerdotes, pastores y autoridades locales. Hasta las letras de las canciones favoritas de los j&oacute;venes se recuperan en este esfuerzo de los autores por captar la nueva cultura que est&aacute; emergiendo entre los j&oacute;venes campesinos, as&iacute; como sus fuentes de influencia e inspiraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n9/a14i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio maneja varios niveles de an&aacute;lisis porque trata de contextualizar lo que est&aacute; sucediendo con la cultura local y con los aspectos m&aacute;s &iacute;ntimos de la subjetividad de los individuos, en las relaciones familiares, entre los g&eacute;neros y las generaciones, y trata de explicar este conjunto complejo en funci&oacute;n de procesos sociales amplios que afectan al campo y que tienen que ver con los cambios estructurales en los mercados de trabajo y en las econom&iacute;as regionales. La crisis de los peque&ntilde;os y medianos productores agropecuarios inevitablemente ha transformado el horizonte de posibilidades y expectativas familiares e individuales; la migraci&oacute;n, sobre todo a Estados Unidos, se ha transformado en una necesidad y pr&aacute;cticamente en un rito de pasaje para los j&oacute;venes. La cultura local de los pueblos rurales est&aacute; involucrada entonces en permanentes procesos de di&aacute;logo, reinterpretaci&oacute;n, resistencia, con respecto a las m&uacute;ltiples influencias y discursos que llegan desde fuera y que est&aacute;n transformando la vida cotidiana y el imaginario de la gente. Y entre esas m&uacute;ltiples influencias resulta que tambi&eacute;n est&aacute;n los investigadores, que en este caso aspiraban a ser agentes de cambio, haciendo proselitismo a favor de la educaci&oacute;n sexual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la perspectiva anal&iacute;tica de Rodr&iacute;guez y Keijzer, son fundamentales las relaciones de poder entre los g&eacute;neros y las generaciones, al interior de la familia. Desde fines de los ochenta se habla de la aplicaci&oacute;n del enfoque de g&eacute;nero en las investigaciones, pero el hecho es que generalmente la atenci&oacute;n se centra exclusivamente en la perspectiva de las mujeres. Benno y Gabriela, en cambio, tambi&eacute;n buscaron escuchar a los varones. Y uno de sus aciertos, que produce resultados muy interesantes, es justamente contrastar los puntos de vista de los dos miembros de la pareja sobre las mismas cosas, las respuestas que dan a una misma pregunta. As&iacute; se logra ver no s&oacute;lo hasta qu&eacute; punto son diferentes las pautas de comportamiento sexual de varones y mujeres, sino que tambi&eacute;n viven, perciben, interpretan y valoran las situaciones y experiencias, que aparentemente son las mismas, de maneras muy diferentes. Por eso la metodolog&iacute;a seguida por este libro muestra que hombres y mujeres se mueven en espacios f&iacute;sicos y sentimentales muy diferentes, son mundos diferentes, que incluso en muchos aspectos est&aacute;n segregados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gabriela Rodr&iacute;guez dio reconocimiento te&oacute;rico a este hecho y por eso invit&oacute; a Benno Keijzer a participar en el estudio, para lograr "un mejor acercamiento a los espacios masculinos y al mundo de los hombres", porque ten&iacute;a claro que hay l&iacute;mites con respecto hasta d&oacute;nde una investigadora puede llegar en su incursi&oacute;n por el territorio de la sexualidad masculina, sin violentar las normas locales de lo que es correcto y respetuoso. Es evidente que no hubiera sido posible acceder a mucha de la informaci&oacute;n sobre cuestiones tales como el papel de la prostituci&oacute;n en la iniciaci&oacute;n sexual y el imaginario de los varones, sin la participaci&oacute;n de Benno Keijzer. Esta congruencia te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gica dio tan buenos resultados que pienso que deber&iacute;a servir de modelo para futuras investigaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale la pena subrayar tambi&eacute;n que pese a la apertura que hay ahora a los temas sexuales en los medios de comunicaci&oacute;n, hablar de la propia sexualidad sigue siendo dif&iacute;cil por los tab&uacute;es, temores y verg&uuml;enzas que la rodean. Este estudio nos demuestra que s&oacute;lo la convivencia prolongada, "las visitas sucesivas" para acompa&ntilde;ar a individuos y familias en diversas circunstancias y contextos (los quehaceres cotidianos, las fiestas, los encuentros privados), es la que va cimentando la confianza hacia el investigador. Sin esta &uacute;ltima es imposible alcanzar niveles m&aacute;s profundos y completos de conocimiento y comprensi&oacute;n de las sutilezas y matices del lenguaje, del mundo cultural, mental y sentimental de la poblaci&oacute;n con la que se trabaja. En este sentido, los autores pusieron en pr&aacute;ctica uno de los aportes m&aacute;s valiosos de la antropolog&iacute;a a la investigaci&oacute;n sociocultural: la etnograf&iacute;a densa, densa no porque sea pesada, sino por la riqueza y el detalle en la recuperaci&oacute;n de las vivencias, de las formas de pensar y de las formas de expresarse los sujetos del estudio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n9/a14i2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; el hallazgo medular de esta investigaci&oacute;n es que en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os ha ocurrido una verdadera revoluci&oacute;n cultural y social en el pueblo estudiado: el surgimiento de una etapa que no exist&iacute;a en la vida de las generaciones anteriores: la adolescencia, en la que muchachas y muchachos pueden relacionarse mediante el noviazgo, antes de iniciar la etapa de las responsabilidades conyugales. S&oacute;lo los maestros usan la palabra "adolescencia", con el objetivo de promover que los j&oacute;venes contin&uacute;en sus estudios y pospongan el casarse y tener hijos. Los j&oacute;venes hablan en cambio de "disfrutar la juventud", algo que sus abuelos no conocieron. La idea l&uacute;dica del noviazgo, del disfrute de besos y caricias, del erotismo pues, de noviazgos m&uacute;ltiples que no necesariamente tengan que desembocar en el matrimonio, es parte de esta revoluci&oacute;n. "Nos hicimos novios como una diversi&oacute;n", dice uno de los muchachos entrevistados y ahora las muchachas tambi&eacute;n tienen derecho a tener varios novios antes de casarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo valoremos estos procesos, lo que es evidente es que las distancias entre las conductas y expectativas de los j&oacute;venes urbanos y rurales se han acortado, en parte por la influencia de los medios de comunicaci&oacute;n, el aumento de la escolaridad, la migraci&oacute;n y la diversificaci&oacute;n ocupacional. Las mismas modas musicales, de estilo de vestir, y algo que describe muy bien este libro, la apropiaci&oacute;n y resignificaci&oacute;n de rituales y pautas de consumo urbanas, como la celebraci&oacute;n de las graduaciones de la primaria y la secundaria, y los quince a&ntilde;os de las se&ntilde;oritas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no todo es cambio en este pueblo b&aacute;sicamente campesino. La noche sigue siendo de los hombres. La honra de la familia, basada en el control de la sexualidad y la reputaci&oacute;n de sus mujeres, de su virginidad, son valores con plena vigencia. Los ritos de paso masculinos, entre los que destaca la iniciaci&oacute;n en prost&iacute;bulos, sigue como en tiempos de los abuelos, al igual que la violencia, generalmente ligada al consumo de alcohol. Tambi&eacute;n la doble moral sexual, por la que las mujeres deben ser fieles y los hombres alardear de tener m&aacute;s de una pareja. Y aunque hay muchachas que se atreven a tomar la iniciativa en materia de noviazgos, lo que era impensable para sus madres, su comportamiento se juzga como inapropiado por considerarse masculino. La familia, las redes de parientes y la comunidad, siguen ejerciendo fuerte influencia sobre la vida de los individuos. Est&aacute;n en curso importantes procesos de afirmaci&oacute;n de la individualidad de los j&oacute;venes y de su constituci&oacute;n como sujetos que toman decisiones. Han desaparecido, por ejemplo, los matrimonios arreglados entre consuegros, con escasa o nula decisi&oacute;n de los novios en la selecci&oacute;n de la pareja.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/desacatos/n9/a14i3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos ante un mundo fluido pero tambi&eacute;n parad&oacute;jico, porque al mismo tiempo que los j&oacute;venes se atreven a explorar nuevas maneras de vivir su sexualidad, siguen manteniendo las aspiraciones a "casarse bien", a legitimar mediante el matrimonio religioso y costosas fiestas de bodas, las uniones que, cada vez con mayor frecuencia, se inician por "robo de la novia". Estos "robos" por lo general ya no son aut&eacute;nticos raptos, como en el pasado, aunque a los autores tambi&eacute;n les toc&oacute; presenciar alguna excepci&oacute;n. Con todo, resulta sorprendente el peso que los padres siguen teniendo en poner en marcha los rituales que legitiman la uni&oacute;n: "Mi jefe nos cas&oacute;", dice uno de los entrevistados; "Ya despu&eacute;s de que tuvimos tres hijos, mis suegros nos casaron", dice su esposa... y resulta que el suegro le escogi&oacute; &iexcl;hasta el color del vestido que luci&oacute; en la boda!</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos hallazgos nos ponen en guardia contra esquemas simples acerca de c&oacute;mo procede la "modernizaci&oacute;n", concebida como un tr&aacute;nsito del peso de la normatividad y lo colectivo en los comportamientos, hacia un progresivo individualismo. Gabriela Rodr&iacute;guez y Benno Keijzer demuestran que resulta empobrecedor pensar los procesos ocurridos en t&eacute;rminos de las dicotom&iacute;as modernidad/tradici&oacute;n, urbano/rural, y que vale mucho m&aacute;s la pena tratar de comprender su complejidad, como ellos lo han hecho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El camino seguido y los resultados obtenidos les permiten a los autores cerrar el libro con un conjunto de propuestas para promover la educaci&oacute;n y el cuidado de la salud sexual y reproductiva de los j&oacute;venes. Ojal&aacute; que se puedan llevar a la pr&aacute;ctica porque est&aacute;n muy bien fundadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar, estoy convencida de que este libro puede servir de inspiraci&oacute;n para otros estudios semejantes y como punto de partida para la formulaci&oacute;n de hip&oacute;tesis no s&oacute;lo de car&aacute;cter antropol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n demogr&aacute;fico. En principio, los procesos estudiados en esta comunidad particular me parecen paradigm&aacute;ticos, y, desde luego coinciden con lo que he encontrado en otras regiones del Altiplano central. Queda por delante la tarea de continuar avanzando en la brecha que han abierto Gabriela y Benno.</font></p>      ]]></body>
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