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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Presentaci&oacute;n</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Transgresiones</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta ocasi&oacute;n, la revista <i>Desacatos</i> presenta el tema de las transgresiones. Un tema dif&iacute;cil por sus dimensiones: h&eacute;roes, m&aacute;rtires, revolucionarios, shamanes y brujos han sido transgresores en alg&uacute;n momento; tambi&eacute;n lo han sido los hombres de empresa y los emprendedores, innovadores, inventores y cient&iacute;ficos. Las transgresiones tienen todas un tiempo y un espacio y es dentro de &eacute;stos que se las juzga. El tema por supuesto rebasa lo que en este n&uacute;mero se presenta; evidentemente no se pudieron tocar todos los posibles temas de transgresi&oacute;n. No se tratan casos como los narcotraficantes, locos, criminales, defraudadores bancarios, la clonaci&oacute;n y otros. Las transgresiones que se tratan en este n&uacute;mero son aquellas que conciernen a los j&oacute;venes, a las nuevas tecnolog&iacute;as &#151;el Internet, los "cyborgs", m&aacute;quinas humanoides que ya se encuentran en el arte, en el cine y el erotismo&#151;, a la religi&oacute;n, a la moral burguesa y a lo sobrenatural como la brujer&iacute;a y la hechicer&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La norma y la transgresi&oacute;n han sido dos aspectos en el comportamiento de las sociedades humanas, que existen paralelamente. La norma se hizo y a la vez naci&oacute; la transgresi&oacute;n, de otra forma no podr&iacute;a ser norma. Hay diferentes tipos de transgresiones: se puede transgredir en la pol&iacute;tica, en la religi&oacute;n, en la econom&iacute;a, en la ciencia y socialmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema de las transgresiones est&aacute; presente tambi&eacute;n dentro de un mundo que cambia de forma acelerada como el actual. Normas, formas y voluntades de organizaci&oacute;n social se han topado siempre con lo no establecido por las leyes y que muchas veces es aceptado en una doble moral o en el silencio c&oacute;mplice, aquello que oficialmente no se acepta pero que subrepticiamente se practica. Cuando el comportamiento humano se sale de los l&iacute;mites, en ese momento se transgrede un orden, se crea otro y se contamina la moral, se pone un mal ejemplo y se rompen los esquemas. Es a estos campos de acci&oacute;n, a veces ocultos, a donde se acercan los investigadores para conocer esa otra realidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser transgresor o transgresora es romper con las estructuras establecidas y con los intereses creados de quienes dominan la sociedad. Para algunas religiones que creen en la vida despu&eacute;s de la muerte, el transgresor es un pecador y sigue si&eacute;ndolo a&uacute;n despu&eacute;s de la muerte. Seg&uacute;n las creencias cristianas, por ejemplo, aquellos que rompen las normas y mueren en pecado ser&aacute;n castigados con el infierno. El sincretismo religioso entre lo cristiano y las creencias de algunos pueblos mesoamericanos llev&oacute; a estos &uacute;ltimos a reinterpretar esas concepciones, como narra Johannes Neurath: "Seg&uacute;n algunos informantes, los muertos que viven en la costa son aquellos que cometieron muchas transgresiones sexuales durante su vida. La existencia de estos 'pecadores irremediables' no necesariamente es triste, ya que pasan el tiempo bailando mitote y emborrach&aacute;ndose. Ser&iacute;a err&oacute;neo pensar que el inframundo es un &aacute;mbito negativo o siniestro. Una concepci&oacute;n as&iacute; no cabr&iacute;a en el pensamiento huichol."<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de investigaci&oacute;n lleva a descubrir lo inesperado. En las palabras de Miquel &Aacute;ngel Ruiz Torres: "Toda ciencia es por definici&oacute;n transgresora en un nuevo sentido, no en el de la ruptura regulada de la ley para confirmar las fronteras sociales del orden simb&oacute;lico, sino en el de la ruptura extrema, aquella que no tiene retorno y que se legitima en el estar m&aacute;s all&aacute; de la l&iacute;nea de la transgresi&oacute;n reversible." El adoptar nuevas tecnolog&iacute;as se vuelve un reto continuo para el quehacer cient&iacute;fico y las necesidades individuales. Navegar por el Internet es algo m&aacute;s que sumergirse en nuevas formas de comunicaci&oacute;n; puede convertirse para algunos en una nueva forma de vida, en la elaboraci&oacute;n de fantas&iacute;as y deseos virtuales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal parece que la ciencia y la tecnolog&iacute;a est&aacute;n en v&iacute;as de transformarnos en otros. En "Sexo inorg&aacute;nico en el ciberespacio.. .",<sup><a href="#notas">2</a></sup> Ruiz Torres plantea c&oacute;mo se ha transformado el concepto del cuerpo y el deseo a trav&eacute;s del Internet y de la computadora. Ahora no estamos frente a un espejo que refleja y devuelve nuestra imagen de modernidad, estamos frente a la pantalla. Como dice Eduardo Subirats: "Pantallas nos informan; pantallas nos ponen en contacto con el mundo; pantallas nos vigilan; pantallas formulan nuestros deseos y extienden nuestros sentidos... Todo, desde nuestros sue&ntilde;os hasta las grandes decisiones que afectan el porvenir de la humanidad parece haberse convertido en un prodigioso efecto de pantalla."<sup><a href="#notas">3</a></sup> En este apantallamiento que se vive, el tiempo y el espacio parecen saltar a otras dimensiones virtuales, donde los c&oacute;digos de c&oacute;mputo y los c&oacute;digos gen&eacute;ticos crean nuevos para&iacute;sos artificiales, como lo se&ntilde;ala Stefan Helmrich.<sup><a href="#notas">4</a></sup> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El avance, la evoluci&oacute;n y transformaci&oacute;n de la sociedad se da de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y hay momentos en que este paso es un espacio mudo, deshabitado, oculto, donde al parecer no hay comunicaci&oacute;n o inteligibilidad posible; es a ese espacio al que nos acerca H&eacute;ctor Castillo Berthier con su ensayo.<sup><a href="#notas">5</a></sup> La moda que adoptan los j&oacute;venes en las bandas y en las tribus consiste en hacerse agujeros, no s&oacute;lo en el l&oacute;bulo de la oreja sino en la nariz, en la lengua y en cualquier parte del cuerpo para identificarse; en la acci&oacute;n de prenderse alfileres, seguros y clavos o cubrirse de tatuajes m&aacute;s all&aacute; del dolor y la emoci&oacute;n que les produce, hay un mensaje por descifrar, tal vez la pregunta y b&uacute;squeda de "&iquest;qui&eacute;n soy verdaderamente?" o "&iquest;c&oacute;mo puedo comunicarte mejor mi individualidad dibujada y perforada en el cuerpo?" Porque "mirar es controlar", y tatuarse es individualizarse.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los j&oacute;venes de la ciudad de M&eacute;xico y los travest&iacute;es de Higgins y Coen est&aacute;n en la orilla del mundo conocido y aceptado, perfil&aacute;ndose como transgresores por ser diferentes y crear un mundo donde esas diferencias son la norma.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Estos mundos negados se acercan a lo que plantean Carlos A. Salamanca y Florencia C. Tola. Para ellos la brujer&iacute;a es el caso de "la expresi&oacute;n de la individualidad" y, aunque parezca contradictorio, "el progreso de la modernidad ha coincidido con el aumento de la brujer&iacute;a". Esta situaci&oacute;n sincr&oacute;nica sucede en el mundo moderno no s&oacute;lo en el Chaco argentino, sino tambi&eacute;n en las grandes ciudades como Nueva York, Par&iacute;s, Berl&iacute;n y la ciudad de M&eacute;xico. La brujer&iacute;a no es la manifestaci&oacute;n contempor&aacute;nea de la tradici&oacute;n. "Por el contrario, la brujer&iacute;a se constituye como narrativa del cambio de sus contradicciones y del malestar que engendra"<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La brujer&iacute;a de los tobas del Chaco argentino del siglo XX y la de las negras y mulatas de Acapulco del siglo XVII en su relaci&oacute;n diacr&oacute;nica tienen en com&uacute;n la transgresi&oacute;n a la norma y la resistencia como defensa frente a las nuevas imposiciones. Queda claro en el ensayo de Alejandra C&aacute;rdenas<sup><a href="#notas">8</a></sup> que las batallas de esas acapulque&ntilde;as del siglo XVII se dan en la vida cotidiana para continuar viejas tradiciones africanas, como una forma de defensa, protecci&oacute;n y empoderamiento, y se presentan justo "...en esta franja de indeterminaci&oacute;n donde los poderes y los actores libran la batalla simb&oacute;lica por la definici&oacute;n del orden social".<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comprender el peso de lo imaginario en la din&aacute;mica social es explorar el mundo de lo subjetivo que transforma acciones, confronta creencias religiosas, sagradas y consagradas y reta al poder establecido con otros poderes amenazadores y ocultos; "esto coadyuvar&aacute; a poner de manifiesto el v&iacute;nculo esencial entre las redes de lo imaginario y las redes de las pr&aacute;cticas sociales y culturales", recordando a Weber y su planteamiento de que "los antiguos dioses pasan a la religi&oacute;n dominante en calidad de demonios".<sup><a href="#notas">10</a></sup> Las pr&aacute;cticas de esas mujeres de origen africano se vuelven para el sistema un desaf&iacute;o que debe ser castigado y por eso las llevan ante la Santa Inquisici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos transgresores son adelantados y los adelantados tambi&eacute;n son castigados. La c&aacute;rcel para Salom&oacute;n Nahmad, seg&uacute;n su testimonio, es una experiencia que lo marca y le se&ntilde;ala un camino distinto al de la pol&iacute;tica oficial. La lucha por los derechos de los indios contra la pol&iacute;tica indigenista dominante en el siglo XX trae a la memoria la lucha por la libertad de quienes, durante la colonia, demandaban derechos y un justo trato, finalmente se quer&iacute;an independizar de Espa&ntilde;a. Fueron transgresiones castigadas. Quienes llevaron a cabo estas luchas fueron transgresores, aunque con ello lograron un cambio de pol&iacute;tica en el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Abdallah Nouroudine realiza una reflexi&oacute;n sobre la pluridisciplinaridad en el an&aacute;lisis del trabajo y el desarrollo.<sup><a href="#notas">11</a></sup> En su art&iacute;culo, Nouroudine cuestiona los medios imperativos que prevalecen a trav&eacute;s del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial y que intentan la homogenizaci&oacute;n del mundo a trav&eacute;s de &#151;lo que ellos consideran&#151; la econom&iacute;a global, sin tomar en cuenta que los valores econ&oacute;micos son tan importantes como aquellos que dan carne y cuerpo a la cultura y protegen socialmente al individuo m&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros fr&iacute;os. Por tanto, la movilizaci&oacute;n de la mano de obra no es una acci&oacute;n descarnada de las necesidades sociales de una comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fil&oacute;sofo, el soci&oacute;logo, el antrop&oacute;logo, el investigador de la ciencia, no pueden sustraerse de sus investigaciones, no pueden dejar de reconsiderar sus deficiencias y su pertenencia a la especie humana que estudian. La autorreflexi&oacute;n, el autoan&aacute;lisis y la autocr&iacute;tica dentro del quehacer cient&iacute;fico son cada d&iacute;a m&aacute;s necesarias para el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de nuestros propios discursos. Se podr&iacute;a considerar as&iacute; mismo, dentro del campo de estudio del trabajo a las investigaciones pluridisciplinarias como una transgresi&oacute;n: la indisciplina epistemol&oacute;gica, como dice Abdallah.<sup><a href="#notas">12</a></sup> "La liberizaci&oacute;n entre las disciplinas y la investigaci&oacute;n de lo pol&iacute;tico en el proceso de producci&oacute;n de los saberes sobre el trabajo y sobre las condiciones de movilizaci&oacute;n de la mano de obra no pueden ser ellas mismas sino los efectos de una serie de infracciones al esquema del funcionamiento disciplinario cl&aacute;sico... renuncia a la pureza de los conceptos y de los m&eacute;todos disciplinarios (lo cual supone la aceptaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n conceptual y metodol&oacute;gica en una perspectiva interdisciplinaria que no suprime las disciplinas sino que las coloca en una nueva posici&oacute;n) y el abandono de la mentalidad de los saberes (es decir, la aceptaci&oacute;n del desarrollo de un nuevo saber comprometido que no sacrifica sin embargo el rigor cient&iacute;fico."<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son los mixes quienes dan a conocer a James B. Greenberg una nueva forma de catalogar, clasificar y construir el mundo de la subjetividad y los rituales.<sup><a href="#notas">14</a></sup> En este ensayo, el antrop&oacute;logo hace un an&aacute;lisis de las pr&aacute;cticas mixes en relaci&oacute;n con el dinero y su forma de definirlo como bueno o malo de acuerdo con su procedencia. Este valor del dinero va m&aacute;s all&aacute; de la simple econom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un novedoso enfoque sobre la Guerra de Castas es el que presenta Piedad Peniche.<sup><a href="#notas">15</a></sup> Analiza a las poblaciones mayas ocultas, su proceder y la relaci&oacute;n que tuvieron &eacute;stas con la recaudaci&oacute;n de impuestos a mediados del siglo XIX. Describe c&oacute;mo se van conformando las resistencias y los cambios en el proceso que va de la colonia a la independencia. Lo que sucede con las autoridades mayas al romperse el tejido de viejos privilegios es que pierden poder. La Guerra de Castas puede deberse a las necesidades de un gobierno &aacute;vido de recursos y carente de sensibilidad para entender las estructuras previas. La persecuci&oacute;n a la poblaci&oacute;n para que pague impuestos obliga a los mayas a emigrar al monte, a refugiarse y, al sentirse amenazados, unirse a quienes se atreven a iniciar la famosa Guerra de Castas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por distintas razones, el <i>monte</i> se vuelve una referencia obligada de la transgresi&oacute;n; esa frontera entre lo permitido y aceptado y lo que no es tanto encuentra espacios que coinciden a trav&eacute;s del tiempo. Lugares que tienen que ver con la naturaleza para las negras de Acapulco que recuerdan tradiciones africanas, para los tobas que lo asocian con el poder de los brujos y shamanes, para los cruzoob y batabes mayas que lo toman como un refugio. Y por otra parte, el monte tambi&eacute;n aparece entre los mixes cuando hablan de c&oacute;mo el mal dinero lleg&oacute; a la gente por hacer contratos con el demonio, representado por "un ladino gordo y codicioso que tiene una necesidad constante de trabajadores para sus enormes ranchos de ganado ubicados dentro de las monta&ntilde;as".<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Margarita Dalton</font></p> 	    <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Johannes Neurath, "El don de ver. El proceso de iniciaci&oacute;n y sus implicaciones para la cosmovisi&oacute;n huichola", en <i>La cosmovisi&oacute;n de los actuales grupos ind&iacute;genas de M&eacute;xico, Desacatos,</i> n&uacute;m. 5, invierno de 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>Miquel &Aacute;ngel Luis Torres, "Sexo inorg&aacute;nico en el ciberespacio: relaciones entre ciencia y pornograf&iacute;a", en <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 23&#45;56.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Eduardo Subirats, <i>Culturas virtuales,</i> Ediciones Coyoac&aacute;n, M&eacute;xico, 2001.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Stefan Helmrich,"La vida artificial", en <i>La cosmovisi&oacute;n de los actuales grupos ind&iacute;genas de M&eacute;xico, Desacatos,</i> n&uacute;m. 5, invierno de 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> H&eacute;ctor Castillo Berthier, "De las bandas a las tribus urbanas. De la transgresi&oacute;n a la nueva identidad social", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 57&#45;71.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Michael J. Higgins y Tanya L. Coen, "Rompiendo los esquemas. Un retrato etnogr&aacute;fico de una familia de travest&iacute;es en el Oaxaca urbano", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 89&#45;95.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Carlos A. Salamanca y Florencia C. Tola, "La brujer&iacute;a como discurso pol&iacute;tico entre los tobas del Chaco argentino", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9, pp. 96&#45;114.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Luz Alejandra C&aacute;rdenas Santana, "Lo maravilloso y la vida cotidiana. Mujeres de origen africano en Acapulco, siglo XVII", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 72&#45;88.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup><i> Ibidem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10 </sup><i>Ibidem</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11 </sup>Abdallah Nouroudine,"La pluridisciplinaridad en el an&aacute;lisis del trabajo y del desarrollo: una indisciplina epistemol&oacute;gica", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 125&#45;131.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12 </sup><i>Ibidem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13 </sup><i>Ibidem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14 </sup>James B. Greenberg, "El capital y los rituales y las fronteras de la comunidad corporativa cerrada", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 132&#45;147.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15 </sup>Piedad Peniche Rivero, "Oponi&eacute;ndose al capitalismo en Yucat&aacute;n. La causa de los rebeldes de la guerra de Castas (1847&#45;1850)", <i>Desacatos,</i> n&uacute;m. 9,pp. 148&#45;160.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Greenberg, <i>op. cit.</i></font></p>     ]]></body>
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