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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Legados</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pierre Bourdieu: hombre de una pieza que no se dej&oacute; designar con una palabra</b><a href="#nota">*</a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Claudia C. Zamorano Villarreal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Investigadora de tiempo completo del CIESAS, D.F.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>El</i> 23 <i>de enero del 2002 ser&aacute; sin duda una fecha memorable para las ciencias sociales    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	ya que marca el fallecimiento del intelectual franc&eacute;s Pierre Bourdieu, uno de los m&aacute;s grandes pensadores de nuestra &eacute;poca.</i> Desacatos <i>rinde un peque&ntilde;o homenaje a este ilustre cient&iacute;fico social.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A tres semanas de su muerte la prensa internacional no ha cesado de hablar de &eacute;l. Sin vacilaci&oacute;n alguna, diversos diarios como el <i>New York Times, Berliner Zeitung, El Pats,</i> Le <i>Monde,</i> aluden a su memoria como el fil&oacute;sofo, el intelectual&#45;francotirador, el soci&oacute;logo de la antimundializaci&oacute;n, el hombre de combate, el pesimista social, la estrella medi&aacute;tica... Todos estos t&iacute;tulos no parecen producir la menor confusi&oacute;n, el menor sentimiento de contradicci&oacute;n. La complejidad del pensamiento de Pierre Bourdieu y la diversidad de temas que abord&oacute; nos impiden designarlo con una sola palabra. Sin embargo, cuando observamos algunos aspectos de su vida, su obra cient&iacute;fica, as&iacute; como sus convicciones y acciones pol&iacute;ticas, aparece ante nosotros un hombre de una coherencia sorprendente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierre Bourdieu naci&oacute; el 1 de agosto de 1930 en el pueblo de Denguin (Pirineos Atl&aacute;nticos). &Eacute;l se presenta como hijo de campesinos, aunque en los corredores de las universidades y en algunos art&iacute;culos de prensa se dice que su padre era en realidad empleado en una oficina de correos. Este detalle, que parece tan poco relevante, cobra significado cuando consideramos la alianza pol&iacute;tica de Pierre Bourdieu con Jos&eacute; Bov&eacute;, l&iacute;der de la Confederaci&oacute;n Campesina y uno de los principales s&iacute;mbolos franceses del movimiento contra la globalizaci&oacute;n. Desde 1999, Bov&eacute; es mundialmente conocido por haber desmantelado un McDonald's en el sur de Francia como muestra de su inconformidad por el tratamiento gen&eacute;tico de los alimentos. Adem&aacute;s, en M&eacute;xico se le conoce porque durante la primavera del 2001 vino para apoyar el movimiento Zapatista en su marcha hacia la capital. Las preguntas que se formulan a partir de esta singular alianza pol&iacute;tica son las siguientes: &iquest;Rescatando su identidad campesina es como Pierre Bourdieu apoya el movimiento?, o bien, &iquest;justificando su intervenci&oacute;n en asuntos campesinos &#151;es decir, de los "dominados"&#151; es como reivindica un falso origen campesino? Si Bourdieu no dej&oacute; nada escrito en alguna parte, quiz&aacute; se llev&oacute; consigo esta respuesta. Lo que parece cierto es que, desde muy temprano, el intelectual marc&oacute; una gran distancia con su familia de origen, como lo muestra el texto <i>Bourdieu por Bourdieu: Esbozo de un socio&#45;an&aacute;lbis.<sup><a href="#nota">1</a></sup></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu vivi&oacute; la mayor parte de su adolescencia en un internado para j&oacute;venes donde &#151;entre disputas, reportes y amonestaciones&#151; obtuvo su diploma de liceo. A partir de ah&iacute; inici&oacute; su carrera universitaria dentro de las principales escuelas de &eacute;lite francesas. Raymond Aron, profesor con quien Bourdieu trabaj&oacute; como asistente, recuerda en sus memorias la contrariedad que viv&iacute;a el entonces joven soci&oacute;logo en ese medio de &eacute;lites y "herederos", lo que cre&oacute; mayor distancia con sus or&iacute;genes &#151;fueran campesinos o bur&oacute;cratas&#151; y lo que le instig&oacute; al mismo tiempo una mirada muy cr&iacute;tica sobre la sociedad en donde se estaba desenvolviendo.<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El intelectual comenz&oacute; con una s&oacute;lida formaci&oacute;n filos&oacute;fica, para pasar m&aacute;s tarde a la sociolog&iacute;a. En 1953, a los 23 a&ntilde;os, obtuvo su diploma de estudios superiores en la Escuela Normal Superior de Par&iacute;s con la tesis <i>Las glosas de Leibniz a la parte general de los 'Principios' de Descartes?</i><sup><a href="#nota">3</a></sup> En 1954 present&oacute; la tesis de Estado intitulada <i>Las estructuras temporales de la vida afectiva.</i> A finales de los a&ntilde;os cincuenta se instal&oacute; en Argelia, entonces colonia francesa, donde imparti&oacute; cursos en la Universidad de Letras de Argel. Paralelamente, inici&oacute; una amplia investigaci&oacute;n de corte antropol&oacute;gico sobre la sociedad y la econom&iacute;a de la regi&oacute;n berebere, cuyos resultados no se dejaron esperar: en 1958 public&oacute; <i>Sociolog&iacute;a de Argelia,</i> obra de divulgaci&oacute;n editada en la colecci&oacute;n Que sais&#45;je? Asimismo, realiz&oacute; diversos art&iacute;culos para revistas cient&iacute;ficas y obras colectivas, dentro de los que sobresalen <i>El sentimiento del honor en la sociedad Cabilia, El parentesco como representaci&oacute;n y como voluntady La casa o el mundo al rev&eacute;s.</i> Estos textos fueron producto de un intenso y reflexivo trabajo de campo que el autor explot&oacute; al m&aacute;ximo en <i>Esbozo de una teor&iacute;a de la pr&aacute;ctica</i> (1972) y en <i>El sentido pr&aacute;ctico</i> (1980), dos obras un tanto repetitivas, pero cada una con su inter&eacute;s particular. Vemos aqu&iacute; un Pierre Bourdieu joven, creativo, rebelde, irreverente y, sobre todo, preocupado en convertirse &#151;como unos dicen&#151; en el rey del "ninismo" (el que todo niega).<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, un trabajo de campo profundo y la formaci&oacute;n de filosofia permiten al autor, m&aacute;s que proponer algo concreto, negar la validez de varios postulados que parec&iacute;an inquebrantables en la &eacute;poca, principalmente las ideas de L&eacute;vi&#45;Strauss, Althusser y Foucault, as&iacute; como de los existencialistas como Sartre. Por otro lado, si bien Pierre Bourdieu utiliza recurrentemente la noci&oacute;n de clase social, se desprende del marxismo por la importancia que da a las relaciones de dominaci&oacute;n simb&oacute;lica en la sociedad y no tanto a las relaciones socioecon&oacute;micas. Gracias a esto, Bourdieu sienta las bases de lo que conocemos como <i>La econom&iacute;a simb&oacute;lica,</i> donde, para explicar las acciones humanas, se niegan las hip&oacute;tesis economicistas que ponen el acento en la producci&oacute;n de bienes, el dinero y la racionalidad econ&oacute;mica y trata de mostrar la importancia del honor, la posici&oacute;n social y la distinci&oacute;n como factores que rigen las representaciones y las acciones de los individuos y los grupos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos trabajos permiten al controvertido pensador iniciar una profunda reflexi&oacute;n sobre <i>La l&oacute;gica de la pr&aacute;ctica</i> que es, en realidad, una cr&iacute;tica a las aproximaciones intelectualistas a la pr&aacute;ctica. Es decir, es un cuestiona&#45;miento a las teor&iacute;as de la acci&oacute;n que reducen las actividades humanas al punto de vista intelectual de aquel que observa la acci&oacute;n en detrimento de la visi&oacute;n del que act&uacute;a. De aqu&iacute; se desprenden otras reflexiones sobre las subjetividades de los investigadores que influyen tanto en la construcci&oacute;n de su objeto de estudio como en la manera de abordarlo, lo que le permite proponer el <i>socio&#45;an&aacute;lisis,</i> es decir, un an&aacute;lisis retrospectivo de s&iacute; mismo como investigador, una especie de sociolog&iacute;a del soci&oacute;logo, tarea a la que &#151;seg&uacute;n Bourdieu&#151; los investigadores en ciencias humanas debemos someternos para objetivar nuestras subjetividades y para evitar los problemas a los que nos conduce el intelectualismo.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo que recapacitaba en torno a estos problemas heur&iacute;sticos y que realizaba sus trabajos sobre la sociedad argelina, Bourdieu continuaba su reflexi&oacute;n sobre Francia, donde dedica sus investigaciones a cuestiones de la educaci&oacute;n y la "cultura culta". En los albores del movimiento estudiantil del 68, se encarga principalmente de dar respuesta a ciertas preguntas lanzadas por la sociedad y el Estado sobre la devaluaci&oacute;n de los diplomas universitarios y la posibilidad de que el acceso generalizado a la educaci&oacute;n signifique una abolici&oacute;n &#151;o al menos una disminuci&oacute;n&#151; de las diferencias de clases. Entre los resultados m&aacute;s sobresalientes est&aacute;n <i>Los herederos</i> (1964, obra en colaboraci&oacute;n con Jean&#45;Claude Passeron), <i>La reproducci&oacute;n</i> (1970) y <i>La distinci&oacute;n</i> (1979), donde acent&uacute;a su inter&eacute;s en las cuestiones de la reproducci&oacute;n de las relaciones de dominaci&oacute;n simb&oacute;lica. En estas obras, y principalmente en <i>La distinci&oacute;n,</i> vemos un Bourdieu m&aacute;s maduro, m&aacute;s interesado en proponer y demostrar sus propias hip&oacute;tesis que &#151;como lo vimos en las obras precedentes&#151; en querer negar y cuestionar los paradigmas del momento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque en estado casi embrionario, este innovador y s&oacute;lido bagaje cient&iacute;fico permiti&oacute; a Pierre Bourdieu continuar su trayectoria acad&eacute;mica al seno de las &eacute;lites intelectuales. En 1982 obtuvo la c&aacute;tedra de sociolog&iacute;a en el Coll&egrave;ge de France, uno de los m&aacute;s altos reconocimientos que puede tener un universitario en Francia. M&aacute;s tarde, con una cronolog&iacute;a dif&iacute;cil de establecer, se hizo director del Centre de Sociologie Europ&eacute;enne, de la revista <i>Actes de la Recherche en Sciences Sociales,</i> de la colecci&oacute;n Le Sens Commun de la editorial Minuit, esto sin abandonar su puesto de profesor y director de estudios de la &Eacute;cole des Hautes &Eacute;tudes en Sciences Sociales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la obra de Bourdieu nunca ha contado con la aceptaci&oacute;n un&aacute;nime de sus colegas y, sin duda, la posici&oacute;n que caus&oacute; mayor pol&eacute;mica es la que se refiere a la reproducci&oacute;n social de las diferencias y de las relaciones de dominaci&oacute;n simb&oacute;lica, postulado con el que el intelectual contradice las hip&oacute;tesis optimistas de quienes creen que el acceso a la educaci&oacute;n puede mitigar las diferencias de clase. Bourdieu era consciente de esas oposiciones e, incluso, en el discurso inaugural de su c&aacute;tedra en el Coll&egrave;ge de France hace una alusi&oacute;n mordaz y muy propia de su estilo:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquellos que lamentan el pesimismo desencantador o los efectos inmovilizadores del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico cuando se formulan, por ejemplo, las leyes de la reproducci&oacute;n social, est&aacute;n tan poco fundados para hacerlo como esos que reprochar&iacute;an a Galileo el haber desalentado el sue&ntilde;o de volar construyendo la ley de la ca&iacute;da de los cuerpos.<sup><a href="#nota">6</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, Bourdieu sustenta una de sus principales l&iacute;neas de investigaci&oacute;n y controversia: la cuesti&oacute;n de la reproducci&oacute;n de relaciones de dominaci&oacute;n de clase, l&iacute;nea sobre la cual public&oacute; m&aacute;s tarde <i>Homo acad&eacute;micus</i> (1984) y <i>La nobleza de Estado. Grandes escuelas y esp&iacute;ritu de corporaci&oacute;n</i> (1989). Incluso, podemos decir que la mayor&iacute;a de las obras del pensador franc&eacute;s lleva impl&iacute;cito ese paradigma central: de corte m&aacute;s filol&oacute;gico, <i>Lo que hablar quiere decir. Econom&iacute;a de los intercambios ling&uuml;&iacute;sticos</i> (1982), pertenece a esta vertiente en tanto que el autor dedica un inter&eacute;s especial a demostrar que tambi&eacute;n en las maneras de decir y de callar se establecen relaciones de dominaci&oacute;n y de violencia simb&oacute;lica entre las clases sociales. Lo mismo podemos afirmar de sus m&uacute;ltiples trabajos sobre los medios de comunicaci&oacute;n &#151;como <i>Sobre la televisi&oacute;n. El campo period&iacute;stico y la televisi&oacute;n</i> (1997), documento donde Bourdieu acusa a los medios de ser uno de los principales veh&iacute;culos de la reproducci&oacute;n de las relaciones de dominaci&oacute;n. <i>La miseria del mundo</i> (1993) escudri&ntilde;a tambi&eacute;n esas relaciones de dominaci&oacute;n simb&oacute;lica, al realizar una radiograf&iacute;a del quiebre o de la miseria de las expectativas de vida en todos los estratos sociales. Pero aqu&iacute; se integra una nueva variable: la contracci&oacute;n del Estado en materia de pol&iacute;tica social, que Bourdieu deplora y denuncia abiertamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, Pierre Bourdieu no era s&oacute;lo un cient&iacute;fico social controvertido, sino tambi&eacute;n una figura pol&iacute;tica. Como bien lo se&ntilde;alan Caroline Monnot y Sylvia Zappi,<sup><a href="#nota">7</a></sup> el combate pol&iacute;tico de Pierre Bourdieu fue constante desde el inicio de su carrera: en los a&ntilde;os sesenta, sus trabajos criticaban el comportamiento franc&eacute;s en Argelia, sus obras de sociolog&iacute;a sobre la reproducci&oacute;n de &eacute;lites sirvieron como lectura de cabecera a la generaci&oacute;n del 68. En 1981 fue uno de los primeros en manifestarse p&uacute;blicamente a favor del sindicato de Solidaridad contra la represi&oacute;n del poder comunista en Polonia. En las elecciones presidenciales de 1982 apoy&oacute; la candidatura de Coluche, actor un tanto c&oacute;mico de la peque&ntilde;a y la gran pantalla, que mostr&oacute; una posici&oacute;n de humanismo radical y que, con hilaridad, embisti&oacute; tambi&eacute;n contra la miseria de la clase pol&iacute;tica francesa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En casi todos estos casos, Bourdieu no abandon&oacute; las aulas para entrar en la arena pol&iacute;tica. Sin duda, la redacci&oacute;n de <i>La miseria del mundo</i> le dio coraje para presentarse en p&uacute;blico y apoyar a los llamados nuevos movimientos sociales. En el invierno de 1995, durante las huelgas generalizadas contra el plan de reajuste estructural del primer ministro Alain Jupp&eacute;, el intelectual tom&oacute; la palabra en las diversas salas de reuni&oacute;n para manifestar su solidaridad con los huelguistas. Como se&ntilde;ala Lo&iuml;c Wacquant &#151;soci&oacute;logo de la Universidad de Chicago que colabor&oacute; con Bourdieu en diversas ocasiones&#151;, el intelectual acentu&oacute;, con su nueva actitud pol&iacute;tica, una serie de posiciones tomadas desde sus trabajos en Argelia y las complet&oacute; con una acci&oacute;n pol&iacute;tica, un pensamiento en favor de una civilizaci&oacute;n.<sup><a href="#nota">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os subsecuentes &#151;en plena firma de tratados para la unificaci&oacute;n europea&#151; se adhiri&oacute; a los movimientos globalif&oacute;bicos, extendiendo su lucha a favor de una Europa social y apoyando diferentes movimientos del momento: los indocumentados, los sindicatos, los desempleados y los <i>mal log&eacute;s (sin&#45;techo</i> o con vivienda inadecuada).</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esas fuerzas &#151;que nuestros profesionales de la manipulaci&oacute;n acusan de estar bajo el poder de manipuladores exteriores&#151; son todav&iacute;a minoritarias pero ya tienen ra&iacute;ces profundas en Francia y en otros pa&iacute;ses europeos, en la pr&aacute;ctica de grupos militantes, sindicales y asociativos. Son esas fuerzas las que, internacionaliz&aacute;ndose, pueden comenzar a oponerse a la pretendida fatalidad de las "leyes econ&oacute;micas" y a humanizar el mundo social. El horizonte del movimiento social es una internacional de la resistencia al neoliberalismo y a todas las formas de conservadurismo.<sup><a href="#nota">9</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pluma segu&iacute;a siendo la principal arma de combate de Pierre Bourdieu, con la que, adem&aacute;s de escribir manifiestos como el citado anteriormente, tambi&eacute;n escribi&oacute; algunos libros entre los cuales el que mejor manifiesta su posici&oacute;n pol&iacute;tica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os fue <i>Contra&#45;fuegos,</i> publicado en dos vol&uacute;menes: <i>Para defenderse de la invasi&oacute;n neoliberal</i> (1998) y <i>Por un movimiento social europeo</i> (2001). Sin embargo, la palabra hablada comenz&oacute; a figurar tambi&eacute;n entre sus instrumentos de lucha privilegiados, con la que frecuentemente ocup&oacute; importantes espacios en algunas cadenas de televisi&oacute;n y de radio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La intensa actividad pol&iacute;tica que sostuvo Bourdieu en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida parec&iacute;a desconcertar a sus adversarios, que lo acusaban de reproducir la fatalidad. Si Pierre Bourdieu insiste en que en el mundo social todo cambia para seguir igual,<sup><a href="#nota">10</a></sup> &iquest;por qu&eacute; perder tiempo apoyando a las organizaciones sociales?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una respuesta sensata a la pregunta nos la ofrece Jacques Bouveresse, profesor del College de France:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu siempre trat&oacute; de explicar por qu&eacute; las cosas son tan dif&iacute;ciles de cambiar y, al mismo tiempo, procur&oacute; mostrar c&oacute;mo ellas pueden o podr&iacute;an cambiar. En estos d&iacute;as se ha hablado justamente de su "determinismo" y hasta de su "fatalismo", mientras que &eacute;l sostuvo apasionadamente que si es esencial comenzar a saber <i>(adquirir conocimiento cient&iacute;fico n.d.t),</i> es justamente para encontrar una oportunidad para cambiar el curso de las cosas.<sup><a href="#nota">11</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta frase nos invita a meditar sobre la obra de Bourdieu m&aacute;s all&aacute; de ciertas consideraciones simplistas que lo acusan ser de in&uacute;tilmente complicado y absolutamente reproduccionista y contradictorio. Cierto, es un autor complicado pero algunos elementos para comprender mejor su obra cient&iacute;fica parecen encontrarse en su vida y su acci&oacute;n pol&iacute;tica: sus or&iacute;genes modestos, el manifiesto desconcierto que le produjo su entrada al mundo de las &eacute;lites y su apoyo a diversos movimientos para mitigar el peso de la dominaci&oacute;n simb&oacute;lica de los privilegiados, explican, en buena parte, la preocupaci&oacute;n de Bourdieu por aprehender cient&iacute;ficamente y explicar la complejidad del mundo social y de sus relaciones de dominaci&oacute;n. Para esto, el autor construy&oacute; con gran erudici&oacute;n una serie de herramientas metodol&oacute;gicas y anal&iacute;ticas como el binomio de conceptos <i>habituscziapos,</i> la controvertida proposici&oacute;n a favor de un constructivismo estructura&#45;lista, la econom&iacute;a de las pr&aacute;cticas, la econom&iacute;a simb&oacute;lica, entre otros. Se trata de herramientas que ayudaron a Bourdieu a validar sus hip&oacute;tesis pero tambi&eacute;n constituyen una de las herencias m&aacute;s importantes que el intelectual leg&oacute; a las ciencias sociales. Como ya mostraron muchos investigadores que retomaron los postulados de Pierre Bourdieu, estas herramientas pueden servir para explicar realidades muy distintas, siempre y cuando no se retomen de manera fragmentaria y se tengan claros sus alcances y sus limitaciones, para lo cual no podemos abstraer algunos aspectos biogr&aacute;ficos del pensador ni sus posiciones pol&iacute;ticas. Considerar estos puntos ser&iacute;a quiz&aacute; iniciar un trabajo de <i>socio&#45;an&aacute;lisis</i> del mismo autor, una tarea que Bourdieu hab&iacute;a emprendido y que, de hecho, en marzo del 2001 fue el sujeto de su &uacute;ltimo curso en el College de France.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierre Bourdieu no podr&aacute; continuar la tarea que se hab&iacute;a encomendado; tampoco podr&aacute; contestarnos a viva voz y con su estilo irreverente muchas de las interrogaciones que su paso por el mundo plante&oacute;, pero la obra que nos leg&oacute; seguramente nos permitir&aacute; inducir algunas respuestas y, sin duda, encontrar muchas otras preguntas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Las fuentes consultadas para la realizaci&oacute;n de esta semblanza fueron las originales en franc&eacute;s. Para dar mayor fluidez a la lectura, en el texto todos los t&iacute;tulos de la obra del autor se tradujeron directamente al espa&ntilde;ol y en las citas aparecen en su versi&oacute;n original.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>&nbsp;Este texto fue escrito por Bourdieu los &uacute;ltimos meses de su vida y unos extractos fueron publicados en el semanario <i>Le Nouvel Observateur,</i> 31 de enero del 2002.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp;Thomas Ferenczi, 2002, "Un homme de combat", en <i>Le Monde,</i> 25 de enero del 2002, y "Raymond Aron: admiration et s&eacute;v&eacute;rit&eacute;", en <i>Le Monde,</i> 26 de enero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;En su version original en lat&iacute;n: <i>Leibnit&uuml; animadversiones in parten g&ecirc;neraient principiorum Cartesianorum.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Alain Dewerpe, 1996, "La strat&eacute;gie chez Pierre Bourdieu", en <i>Enqu&ecirc;te,</i> n&uacute;m. 3, pp. 191&#45;208.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Philippe Corcuff, 1996, <i>Les nouvelles sociologies,</i> col. 128, Par&iacute;s, Nathan Universit&eacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Le&ccedil;on inaugurale de Pierre Bourdieu au Coll&egrave;ge de France prononc&eacute;e le 23 avril 1982.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Caroline Monnot y Sylvia Zappi, 2002, "Adversaire de la pens&eacute;e unique", en <i>Le Monde,</i> 25 de enero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Ibid.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;Pierre Bourdieu, <i>Le Monde,</i> 8 de abril de 1998.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup>&nbsp;Pierre Bourdieu, 1979, <i>La distinction,</i> Par&iacute;s, Minuit.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup>&nbsp;Jacques Bouveresse, 2002, "Pierre Bourdieu, celui qui d&eacute;rangeait", en <i>Le Monde,</i> 30 de enero.</font></p>     ]]></body>
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