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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre cine etnográfico, video documental, internet y otras variantes "modernas]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentario</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sobre cine etnogr&aacute;fico, video documental, internet y otras variantes "modernas"</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo P&eacute;rez Montfort</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>CIESAS, M&eacute;xico.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Para Poncho Mu&ntilde;oz, quien mucho tendr&iacute;a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	que decir sobre estos asuntos.</i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>I</b></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Todo mensaje tiene una triple lectura:    <br> 	nos habla del objeto, nos habla del sujeto    <br> 	y nos habla del propio medio.</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Joan Fontcuberta, 1997</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es ya un lugar com&uacute;n afirmar que el siglo XX ha sido un siglo de im&aacute;genes, lo mismo el decir que vivimos en una era de revoluciones tecnol&oacute;gicas. A fuerza de repeticiones se nos ha impuesto la idea de que la fotografia y el cine han cambiado nuestra forma de ver el mundo y que los medios de comunicaci&oacute;n masiva han transformado radicalmente la vida del hombre contempor&aacute;neo. Pero m&aacute;s a&uacute;n, estos planteamientos parecen contener la premisa central de que al incorporar las im&aacute;genes y las revoluciones tecnol&oacute;gicas a los procesos sociales contempor&aacute;neos necesariamente se han producido beneficios para la humanidad en pleno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto, desde mi punto de vista, es en parte cierto y en parte no. No se puede negar que el uso de la fotograf&iacute;a y el cine, lo mismo que las grabaciones fonogr&aacute;ficas y ahora las redes cibern&eacute;ticas ha enriquecido la posibilidad de masificar la comunicaci&oacute;n y por lo tanto democratizarla. Pero tambi&eacute;n es cierto que el control de los medios, as&iacute; como su uso con fines pol&iacute;ticos &#151;pienso en la propaganda nazi&#151; o de beneficio econ&oacute;mico restringido &#151;las redes de intercambio tecon&oacute;logico de armamento&#151; no necesariamente han beneficiado a la humanidad. M&aacute;s bien todo lo contrario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De pronto, el uso desmedido de ciertas im&aacute;genes relacionadas con temas espec&iacute;ficos puede generar simplificaciones o estereotipos que poco contribuyen a un conocimiento profundo y certero de la realidad. La manipulaci&oacute;n de los mensajes televisivos o cinematogr&aacute;ficos, as&iacute; como el bombardeo consumista de la radio comercial o los portales de internet pareciera que est&aacute;n haciendo todo lo necesario para ocultar los severos contrastes econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales y culturales que se viven en el planeta hoy en d&iacute;a. Y m&aacute;s a&uacute;n: tal parece que las diferencias en cuanto a control y producci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as de comunicaci&oacute;n est&aacute;n incidiendo directamente en la divisi&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica entre los pueblos que tienen acceso a dichas tecnolog&iacute;as y los que no.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte los medios audiovisuales han jugado un papel determinante en las confrontaciones b&eacute;licas y, justo es decirlo ahora, en los salvajismos terroristas que est&aacute;n asolando al mundo en estos d&iacute;as. Con im&aacute;genes espec&iacute;ficas repetidas constantemente &#151;como el choque de los aviones secuestrados en las torres gemelas de Nueva York&#151; se pretende manipular la conciencia mundial y desviarla lejos de la torpeza de los gobernantes contempor&aacute;neos, incapaces de medir las consecuencias de sus proyectos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos. Los llamados a la censura combinados con el abuso de mensajes de violencia invaden a los medios fomentando una confrontaci&oacute;n entre "los buenos" de occidente y "los malos" de oriente, como si los primeros tuvieran el derecho de imponerse por encima de los segundos, con toda su carga de discriminaci&oacute;n y arrogancia. Pareciera que la informaci&oacute;n visual y auditiva de dichos "buenos" insiste en la necesidad de aniquilar a todo aquel que no es o pretende ser como ellos. Todo esto a trav&eacute;s de im&aacute;genes, palabrer&iacute;a y escritura que tiende m&aacute;s a confundir que aclarar lo que est&aacute; sucediendo en la realidad mundial. &iquest;Son &eacute;stas las consecuencias inmediatas de la globalizaci&oacute;n? Con las im&aacute;genes y con la voz y la escritura tambi&eacute;n se puede resistir a quienes con esos mismos elementos pretenden convertirse en los pr&oacute;ximos amos del planeta.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n8/a6i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso, pensar en el uso de los medios de comunicaci&oacute;n como parte de los problemas centrales que afrontan las ciencias sociales contempor&aacute;neas resulta por dem&aacute;s necesario. A ello se abocan los cuatro art&iacute;culos de la secci&oacute;n "Saberes y razones" de esta edici&oacute;n de <i>Desacatos.</i> Aun cuando cada texto aborda una tem&aacute;tica relativamente distinta a la de los dem&aacute;s, no cabe duda que hay varios puntos que los hermanan. Distingo por lo menos tres: 1) la necesidad de aprovechar los medios de comunicaci&oacute;n y las tecnolog&iacute;as contempor&aacute;neas de acopio, almacenamiento y transmisi&oacute;n de datos como herramientas imprescindibles de las ciencias sociales; 2) el se&ntilde;alamiento expl&iacute;cito y la reivindicaci&oacute;n de la multidisciplinariedad que significa la utilizaci&oacute;n integral de estos medios y tecnolog&iacute;as, y 3) el optimismo en la propuesta de que en un futuro no muy lejano la relaci&oacute;n entre las ciencias sociales y los medios de comunicaci&oacute;n masiva dar&aacute; sobre todo frutos que enriquezcan a las comunidades y a la humanidad entera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre este &uacute;ltimo punto ya se ha planteado cierta cr&iacute;tica en los p&aacute;rrafos introductorios, sin embargo, perm&iacute;tanseme algunos comentarios un tanto m&aacute;s puntuales. Com&uacute;nmente se establece como principio que ante un mayor acceso a los medios electr&oacute;nicos el cient&iacute;fico social se convierte en "m&aacute;s experto, m&aacute;s independiente y mejor informado". Esta suposici&oacute;n pareciera un tanto exagerada ya que la independencia, la experiencia, y la producci&oacute;n de nueva informaci&oacute;n no necesariamente est&aacute;n impl&iacute;citas en la acumulaci&oacute;n sino en la capacidad de interrelacionar datos y concepciones, as&iacute; como en generar &#151;de preferencia de manera creativa&#151; interpretaciones novedosas. Si bien es relativamente cierto que entre m&aacute;s referencias se tengan existen m&aacute;s elementos de comparaci&oacute;n y por lo tanto de enriquecimiento de conclusiones, pero tambi&eacute;n suele ser verdad que un abultado c&uacute;mulo de informaci&oacute;n no es garant&iacute;a de innovaci&oacute;n ni mucho menos de claridad en la exposici&oacute;n, no se diga en la interpretaci&oacute;n. Hay que tomar en cuenta que en muchas ocasiones la cantidad mata a la calidad.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n8/a6i2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con bastante optimismo, el art&iacute;culo de Gabriela Coronado y Bob Hodge se acerca al fen&oacute;meno de la Internet proponiendo que a trav&eacute;s de los medios electr&oacute;nicos contempor&aacute;neos no s&oacute;lo es posible pensar en una nueva forma de intercambio cultural, sino tambi&eacute;n resistir a los procesos de homogenizaci&oacute;n occidentalizante que trae la globalizaci&oacute;n. La multiplicidad de propuestas culturales y la posibilidad de intercambiar de manera multidireccional tradiciones, identidades o subjetividades permiten la apertura de las din&aacute;micas sociales y por lo tanto de los sistemas de conocimiento dominantes. Proponiendo un acercamiento no lineal a los aconteceres sociales pareciera novedosa la inclusi&oacute;n de recursos difusos &#151;ellos los llaman <i>fuzzy</i>&#151; para reconocer las din&aacute;micas culturales caracterizadas como fen&oacute;menos en continua transformaci&oacute;n. De las interzonas que transgreden las fronteras tradicionales de diferenciaci&oacute;n cultural, los autores escogen el ciberespacio para apuntalar su propuesta que quisieran sirviese para desarticular las tendencias hegem&oacute;nicas de la globalizaci&oacute;n. Al describir el hipertexto y las potencialidades de la cultura expuesta en el ciberespacio con todo y sus redes no tan virtuales una vez m&aacute;s el optimismo campea en sus l&iacute;neas. Estoy de acuerdo con que tantos millones de sitios en la Red equivale a no tener nada. Pero no s&oacute;lo eso, la misma Internet ha sido usada como mecanismo de control y agresi&oacute;n. Pi&eacute;nsese tan s&oacute;lo en los <i>hackers</i> &#151;que se mencionan en el texto&#151; o, por ejemplo, en aquel famoso virus de Cuitzeo que desgraci&oacute; gran cantidad de informaci&oacute;n de investigadores de la UNAM y de centros de investigaci&oacute;n tanto de M&eacute;xico como de otras partes del mundo justo antes de salir de vacaciones en el verano del 2001.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es cierta la frase con que terminan su texto. A saber: "Cada cultura es cada vez m&aacute;s inherentemente multicultural." Pero uno se pregunta: &iquest;no ha sido la multiculturalidad una de las caracter&iacute;sticas de las sociedades humanas por lo menos desde el siglo XVII? Y llevando esa premisa a un extremo relacionado con la Red, volver&iacute;a a preguntar: &iquest;si no tengo Internet, no tendr&eacute; acceso a la cultura en el futuro?, &iquest;me quedar&eacute; limitado por las fronteras de mi simple "uniculturalidad"? Pero en fin, perm&iacute;taseme dudar todav&iacute;a de los beneficios ilimitados que los autores suponen en el uso cultural del ciberespacio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un poco m&aacute;s terrenal, aunque tambi&eacute;n rayando en cierta visi&oacute;n positiva del presente, resulta el art&iacute;culo de Lourdes Roca, "Hacia una pr&aacute;ctica transdiciplinar: reflexiones a partir del documental de investigaci&oacute;n". Haciendo &eacute;nfasis en la revaloraci&oacute;n de los documentos hist&oacute;ricos alternativos o digamos, no escritos: la imagen, la oralidad, la memoria, etc&eacute;tera, la historiadora plantea la necesidad de ampliar el margen de uso de estos "documentos", tanto para la investigaci&oacute;n como para la divulgaci&oacute;n. Para ello se requiere desde luego de una apertura y una interdisciplinariedad tanto de los investigadores como de los divulgadores, al mismo tiempo que un apoyo de las instituciones dedicadas a ambas actividades. En dicho art&iacute;culo se pretende argumentar en contra de la resistencia ejercida, ya sea entre instituciones como entre cient&iacute;ficos sociales y gentes de medios en contra del intercambio, financiamiento y proyecci&oacute;n del quehacer documental, llam&eacute;moslo "alternativo". Las propuestas de aprender no s&oacute;lo a investigar sino tambi&eacute;n a comunicar y a divulgar creativamente resultan por dem&aacute;s interesantes. Trascender la cultura escrita e incorporar al estudio y a la proyecci&oacute;n de la investigaci&oacute;n los recursos de la imagen y la oralidad ser&iacute;a un reto de singular importancia tanto para intituciones como para investigadores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el art&iacute;culo se queda trunco dado que no explica c&oacute;mo, ni a trav&eacute;s de qu&eacute; instancias y experiencias podr&iacute;a lograrse su propuesta. Insiste, con optimismo, que ya hay un p&uacute;blico que demanda productos audiovisuales de mejores contenidos y calidades, pero establece que s&oacute;lo a trav&eacute;s de la transdisciplinariedad se satisfar&aacute; dicha demanda. Uno esperar&iacute;a por lo menos que intentara definir y trazar de manera m&aacute;s concreta esa transdisciplinariedad, que yo plantear&iacute;a m&aacute;s como una multidisciplinariedad. Pero lamentablemente la autora no lo hace y nos deja en ascuas, tan s&oacute;lo enunciando las buenas intenciones de su propuesta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bastante m&aacute;s expl&iacute;citos en cuanto a experiencias y propuestas concretas son los otros dos art&iacute;culos que aparecen en este apartado; el de Paul Henley, "Ethnographic Film: Technology, Practice and Anthropological Theory", y el de Victoria Novelo, "Video documental en antropolog&iacute;a". Si bien ambos insisten en los tres puntos ya mencionados, que hermanan a los cuatro art&iacute;culos de la secci&oacute;n &#151;el uso de los medios de comunicaci&oacute;n como parte de las ciencias sociales, la necesidad de establecer una multidisciplinariedad a la hora de instrumentar dicho uso, y cierto optimismo&#151; los dos art&iacute;culos parecen complementarse de manera particular. El de Henley hace un recuento bastante amplio del cine etnogr&aacute;fico con algunas derivaciones hacia los avances tecnol&oacute;gicos y hacia algunos planteamientos te&oacute;ricos, mientras que el de Novelo se interesa en hacer un recuento personal de sus experiencias recientes en la elaboraci&oacute;n de videos documentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n entre el cine y la antropolog&iacute;a, revisada por Henley, aun cuando pr&aacute;cticamente excluye toda experiencia latinoamericana y no se diga mexicana, muestra los diversos criterios con que los antrop&oacute;logos se han acercado al cine. Pasando del entusiasmo inicial al escepticismo y de ah&iacute; a cierta obsolescencia a partir de la valoraci&oacute;n particular de la teor&iacute;a, el autor recupera su optimismo al plantear que, gracias a los avances t&eacute;cnicos contempor&aacute;neos, la vinculaci&oacute;n del cine con la antropolog&iacute;a se fortalecer&aacute; en un futuro muy pr&oacute;ximo, si no es que ya se est&aacute; dando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las diversas propuestas que aparecen en el texto de Henley habr&iacute;a que rescatar el uso del cine no s&oacute;lo como registro del trabajo de campo, sino como complemento fundamental y hasta posible sustituto de los informes y comunicaciones ulteriores. Si ya se ha pensado en el antrop&oacute;logo como escritor, &iquest;por qu&eacute; no pensarlo como cineasta o como comunicador audiovisual? Ciertas camisas de fuerza acad&eacute;micas incidieron en el pasado en el rechazo a todo aquello que no fuese escrito como veh&iacute;culo de transmisi&oacute;n de la experiencia y la teor&iacute;a antropol&oacute;gicas. Sin embargo, la recuperaci&oacute;n de la impresi&oacute;n individual y de cierta subjetividad como elementos imprescindibles de la actividad del antrop&oacute;logo, han permitido que dichas camisas de fuerza se desajusten un poco. Con ello en mente uno se pregunta: si cada cineasta impone a su creaci&oacute;n o a su visi&oacute;n un bagaje propio, &iquest;por qu&eacute; no lo puede hacer un antrop&oacute;logo utilizando el cine como recurso y lenguaje?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mismo Henley lo plantea centradamente: no se trata de sustituir al texto escrito ni al ejercicio de la teor&iacute;a; se trata de usar al cine como fuente probable y complemento capaz de enriquecer la comunicaci&oacute;n del conocimiento antropol&oacute;gico y de las ciencias sociales en general. No creo in&uacute;til insistir en la necesidad de que a cada trabajo de campo el antrop&oacute;logo incorpore en su equipo por lo menos una camarita de foto fija, si no es que de preferencia utilice una buena grabadora de video.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el art&iacute;culo de Victoria Novelo recorre en primera instancia algunos aspectos del cine documental relacionado con la antropolog&iacute;a mexicana. Poniendo cierto &eacute;nfasis en Manuel Gamio, aunque olvidando algunos trabajos importantes de Miguel Oth&oacute;n de Mendizabal y de Ausencio E. Mart&iacute;nez, el trabajo se ancla en un problema central que permea la relaci&oacute;n entre el cine y las ciencias sociales: la verdad. Se trata de un fen&oacute;meno que ha puesto en aprietos a m&aacute;s de un antrop&oacute;logo&#45;cineasta. &iquest;Qu&eacute; hacer? &iquest;Se retrata la realidad tal cual o se interpreta? &iquest;Es posible presentar las realidades antropol&oacute;gicas a trav&eacute;s del cine? Si bien el recuento de Novelo complementa lo dicho por Henley en materia de cine etnogr&aacute;fico internacional, la autora puntualmente reconoce la necesidad de incorporar algunos elementos de creatividad en la elaboraci&oacute;n de documentales etnogr&aacute;ficos, y por lo tanto, el fen&oacute;meno de la verdad adquiere ciertos matices.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considerando las difusas fronteras de los medios de comunicaci&oacute;n y su v&iacute;nculo con las ciencias sociales, la diferencia entre cine etnogr&aacute;fico y documental puede resultar un tanto esquem&aacute;tica, sin embargo, justo es decir que la autora permite una mayor presencia de creatividad a la hora de hablar del documental, que la que le concede al filme etnogr&aacute;fico. Por ello quiz&aacute; se podr&iacute;a plantear lo siguiente: mientras el documental apunta claramente hacia la divulgaci&oacute;n, el cine etnogr&aacute;fico tiene como requisito, adem&aacute;s de presentar, registrar. Creo que prescindir completamente de la creatividad a la hora de utilizar medios audivisuales es, adem&aacute;s de un tanto imposible, poco recomendable. Considero que entre antrop&oacute;logos y cineastas deben trascenderse las camisas de fuerza de disciplinas, planteamientos te&oacute;ricos y t&eacute;cnicas, para buscar los puntos de confluencia m&aacute;s que las contradicciones. Como bien dice el dicho: "Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre." Pero en fin, no dudo que la pol&eacute;mica sobre el v&iacute;nculo entre la antropolog&iacute;a y el cine, la realidad y la representaci&oacute;n, la verdad y la creatividad, dar&iacute;a m&uacute;ltiples resultados interesantes.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n8/a6i3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, uno de los principales m&eacute;ritos del art&iacute;culo de Victoria Novelo es que hace expl&iacute;cito su m&eacute;todo de trabajo, con lo cual da contenido emp&iacute;rico a la propuesta de la multi&#45; o inter&#45; disciplinariedad, que permea el resto de los trabajos presentados aqu&iacute;. La descripci&oacute;n de las fases por las cuales se tiene que pasar para elaborar un documental y la insistencia en la colaboraci&oacute;n entre antrop&oacute;logos, productores, camar&oacute;grafos, sonidistas, guionistas, locutores, musicalizadores, etc&eacute;tera, resulta particularmente importante, puesto que a partir de estas experiencias concretas es como se pueden identificar los problemas espec&iacute;ficos de la relaci&oacute;n entre ciencias sociales y medios de comunicaci&oacute;n. No se trata de negar el trabajo te&oacute;rico llevado a cabo por antrop&oacute;logos&#45;cineastas, ni mucho menos ningunear las importantes discusiones que se han dado a partir del descubrimiento de la conflictiva relaci&oacute;n entre el cine y las ciencias sociales. M&aacute;s bien comparto con la autora de este &uacute;ltimo art&iacute;culo que el asunto no radica en los t&eacute;rminos y designaciones, ll&aacute;mese "antropolog&iacute;a visual", "cine etnogr&aacute;fico" o "documental antropol&oacute;gico". El v&iacute;nculo entre la antropolog&iacute;a o las ciencias sociales y los medios de comunicaci&oacute;n es un fen&oacute;meno que toca directamente a la pr&aacute;ctica y sobre ella todav&iacute;a hay mucho que aprender, estudiar, discutir y divulgar. A ello invitan estos cuatro trabajos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo P&eacute;rez Montfort</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Maestro y doctor en Historia de M&eacute;xico (UNAM), investigador del CIESAS, D.F., y profesor en la Divisi&oacute;n de Estudios de Posgrado de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la UNAM. Su especialidad han sido los estudios sobre temas del nacionalismo y la cultura en M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina en los siglos XIX y XX, sobre los que tiene numerosas publicaciones. Ha hecho estudios de cine, campo en el que ha realizado varios documentales sobre historia y procesos culturales de M&eacute;xico. Ha colaborado en varias estaciones de radio cultural mexicanas y europeas y publicado libros de poes&iacute;a. Actualmente es director de la <i>Revista de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</i></font></p>      ]]></body>
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