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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuentos chinos o de c&oacute;mo los chinos en M&eacute;xico pasaron de "hijos del Celeste Imperio&quot; a "jijos del m&aacute;iz"</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Evelia Botana Montenegro*</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* CIESAS.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una pel&iacute;cula sobre los chinos en M&eacute;xico, personajes tan familiares y a la vez, tan lejanos. Cu&aacute;ntas cosas se dicen (decimos) de ellos. Que son extranjeros, inexplicables, extra&ntilde;os, ex&oacute;ticos. Motejados con palabras que llevan el prefijo "ex", que "casualmente" significa "fuera de". Son s&oacute;lo algunos de los adjetivos a que recurrimos los occidentales cuando nos referimos a los orientales, espec&iacute;ficamente a los chinos. El lenguaje de cada d&iacute;a recurre a dichos, refranes, dicharachos y frases hechas tomadas de chistes, de sucesos hist&oacute;ricos o de an&eacute;cdotas m&aacute;s o menos ver&iacute;dicas. Algo dif&iacute;cil de hacer "est&aacute; en chino"; una materia imposible de aprobar es "chino b&aacute;sico"; las situaciones que implican obligatoriedad son as&iacute;, "aqu&iacute; y en la China"; un trabajo cuya minuciosidad nos desespera es "trabajo de chino", as&iacute; como aquel sumiso que aguanta todo, tiene "paciencia china"; un acreedor que no se tienta el coraz&oacute;n "se cobra a lo chino"; el mero espectador est&aacute; "como el chinito: nom&aacute;s milando"; quien se mueve cautelosamente, es como aquel chinito que en tiempos de la Revoluci&oacute;n, sin atreverse a pasar de una calle a otra, respondi&oacute; al &iquest;qui&eacute;n vive? con la prudent&iacute;sima frase "Li t&uacute; plimelo"; un lugar lleno de aire viciado es "un fumadero de opio" y "me enga&ntilde;aron como a un chino", suelen decir los que pecan de cr&eacute;dulos...</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;an escribirse p&aacute;ginas y m&aacute;s p&aacute;ginas sobre los mitos racistas que la "sabidur&iacute;a popular mexicana" pudo acu&ntilde;ar a lo largo de un siglo de trato, que no de conocimiento, entre chinos y mexicanos, porque no es suficiente vivir cerca de alguien para conocerlo, sobre todo para querer saber los unos de los otros, m&aacute;xime cuando se tienen formas culturales tan diversas y se hablan idiomas sin un tronco ling&uuml;&iacute;stico com&uacute;n. In&eacute;s Arredondo interpreta atinadamente la soledad de un horticultor chino en Sinaloa, un b&aacute;rbaro, literalmente, quien no habla la lengua del lugar:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No eran ni siquiera los nombres de las personas, de las cosas lo que se le escapaba, era solamente la articulaci&oacute;n. Y eso era todo: suficiente para que lo consideraran inferior, todos, todos... Solamente otros chinos lo pod&iacute;an comprender. S&iacute;, no era una casualidad que no hablara como los dem&aacute;s, que tuviera su forma especial de hacerlo.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De remate, cuando nos cuentan patra&ntilde;as incre&iacute;bles, r&aacute;pidamente las catalogamos como <i>Cuentos chinos,</i> que es precisamente el t&iacute;tulo de la pel&iacute;cula dirigida por Luciana Kaplan. Esta pieza f&iacute;lmica documental nos ofrece un testimonio hist&oacute;rico en el que prevalece la visi&oacute;n human&iacute;stica y reivindicadora hacia aquellos primeros contingentes de chinos llegados al pa&iacute;s a principios del siglo XIX; a los que arribaron en subsecuentes oleadas migratorias y a sus descendientes, nacidos ya en estas tierras pero marcados con el estigma de ser diferentes.</font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><img src="../img/revistas/desacatos/n4/a14f1.jpg"></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La realizadora echa mano a escenas de una vieja pel&iacute;cula nacional donde un chino, patr&oacute;n del caf&eacute; "Chang Chong" en la ciudad de M&eacute;xico, entroniza a la Guadalupana y manda a descansar al "se&ntilde;ol" Buda, sincretismo adaptativo com&uacute;n a los inmigrantes de cualquier raza y naci&oacute;n, incluyendo a los migrantes internos de diversas etnias mexicanas. Por convicci&oacute;n o conveniencia, el de afuera adopta lo ajeno para diluirse en la mayor&iacute;a, para pasar inadvertido o para ser aceptado por los locales, due&ntilde;os del campo de juego.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luciana Kaplan nos ofrece testimonios personales de hijos o nietos de chinos, algunos en los caf&eacute;s del centro del DF, otros en la calle de Dolores o en el puerto de Tampico, o m&aacute;s al norte, en Mexicali, hombres y mujeres de edades, ocupaciones y condiciones diversas, forman un complejo <i>collage</i> donde la vida cotidiana se mezcla con recuerdos de los ancestros. Tambi&eacute;n muestra im&aacute;genes tomadas de fotograf&iacute;as de la &eacute;poca y de peri&oacute;dicos norte&ntilde;os que en 1903 presentaban a los inmigrantes chinos como mano de obra necesaria y bienvenida para levantar cosechas, beneficiar el henequ&eacute;n, tender v&iacute;as de ferrocarril o cocinar en los campamentos petroleros. Esta visi&oacute;n cambi&oacute; radicalmente cuando la mayor parte de los chinos que hab&iacute;an consolidado trabajosamente una posici&oacute;n econ&oacute;mica fueron exhibidos por la prensa como "la invasi&oacute;n amarilla", seres repugnantes, plaga peligrosa, adictos al opio, enfermos de tracoma y s&iacute;filis por sus depravaciones cong&eacute;nitas que se supon&iacute;a causar&iacute;an degeneraciones en los hijos de matrimonios mixtos, a diferencia del mestizaje con europeos, mejorador de la raza, seg&uacute;n los preceptos de los cient&iacute;ficos positivistas. Los chinos pasaron por el proceso de ser aceptados, despu&eacute;s rechazados y, finalmente, perseguidos. Jorge G&oacute;mez Izquierdo, autor del libro <i>El movimiento antichino en M&eacute;xico (1871&#45;1934),</i> narra en la pel&iacute;cula la matanza de 300 chinos ocurrida en Torre&oacute;n en 1911, vergonzoso hecho hist&oacute;rico complementado con la expulsi&oacute;n de familias mestizas deportadas a China donde sufrieron penalidades de todo tipo y un nuevo y peor desarraigo para ser nuevamente repatriadas en la d&eacute;cada de los sesentas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de unos brev&iacute;simos 32 minutos, la cineasta Luciana Kaplan nos pasea &aacute;gilmente por una historia tan movida que parece mentira, casi, casi, "un cuento chino". Su mirada atenta va al pasado y regresa al presente, haci&eacute;ndonos ver el especial&iacute;simo ambiente de los caf&eacute;s de chinos, con interminables jugadas de <i>mahjong</i> en la trastienda, bisquets reci&eacute;n horneados y bancas de madera que remedan los antiguos asientos de ferrocarril; nos lleva a los restaurantes de la calle de Dolores, con Budas barrigones y l&aacute;mparas rojas, dragones, crisantemos y garzas. El escritor Rafael Bernal lo describe as&iacute;:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico, con cierta timidez, le llama a la calle de Dolores, su barrio chino. Un barrio de una sola calle de casas viejas con un pobre callej&oacute;n ansioso de misterios. Hay algunas tiendas olorosas a Cant&oacute;n y Fukien, algunos restaurantes. Pero todo sin el color, las luces y banderolas, las linternas y el ambiente que se ve en otros barrios chinos, como el de San Francisco o Manila. M&aacute;s que un barrio chino, da el aspecto de una calle vieja donde han anclado algunos chinos, hu&eacute;rfanos de dragones imperiales, de recetas milenarias y de misterios.<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p> </blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cinta nos acerca tambi&eacute;n elementos representativos del mestizaje de los hijos del Celeste Imperio con "la raza" local; nos muestra los festejos del a&ntilde;o nuevo chino con tambora o banda norte&ntilde;a, la danza del gran drag&oacute;n de seda movido por j&oacute;venes acr&oacute;batas de sangre china y mexicana; las ofrendas de vino de arroz a los antiguos dioses, derramadas en la tierra actual; los alimentos cultivados en el pa&iacute;s, perfumados con gengibre, los ideogramas, escritos con tinta china <i>hecha en M&eacute;xico.</i> Finalmente, a trav&eacute;s de las voces de los j&oacute;venes mestizos, <i>Cuentos chinos</i> propone aceptar la dualidad que supone pertenecer a dos culturas, aceptarlas a las dos sin juzgarlas, adaptar la cultura china a M&eacute;xico, y como dice uno de los personajes del documental, "saber d&oacute;nde est&aacute; uno parado".</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Xalapa, Veracruz, febrero de 2000.</i></font></p> 	    <p align="right">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> In&eacute;s Arredondo, "Las palabras silenciosas", <i>La Sunamita y otros cuentos,</i> Culiac&aacute;n, Sinaloa, 1928.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639670&pid=S1607-050X200000020001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Rafael Bernal, <i>El complot mongol,</i> Morelia, Michoac&aacute;n, 1915.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639672&pid=S1607-050X200000020001400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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