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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Saberes y razones</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Parejas sin domesticidad com&uacute;n</b></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Jan Trost* e Irene Levin**</b></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad de Uppsala</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Oslo College.</i></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Introducci&oacute;n</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&quot;Lo amo demasiado; por eso, no quiero vivir con &eacute;l", afirma una mujer madura divorciada que conoci&oacute; a otro hombre. La mayor&iacute;a de nosotros pensamos que el amor y la intimidad son las razones principales para vivir juntos. Pero ella se opone a esto. Ella no quiere vivir con &eacute;l porque teme que su amor desaparezca en medio de la rutina diaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este trabajo refutaremos la idea de que las parejas s&oacute;lo viven juntas en matrimonio o cohabitaci&oacute;n. Las relaciones LAT <i>(Living Apart Together)'</i> pueden ser consideradas, ahora, como una alternativa a los acuerdos de vida tradicionales. Presentaremos informaci&oacute;n cuantitativa y cualitativa sobre las relaciones LAT y abordaremos las posibilidades de que este fen&oacute;meno se convierta en una instituci&oacute;n al lado de instituciones sociales como el matrimonio y la cohabitaci&oacute;n. Por tanto, tambi&eacute;n se&ntilde;alaremos que en algunos pa&iacute;ses estos tres fen&oacute;menos ya existen como instituciones sociales paralelas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez que un fen&oacute;meno recibe un nombre; una vez que se le etiqueta, se vuelve visible y se puede considerar, entonces, como existente. Una vez que el fen&oacute;meno reciba un nombre, no s&oacute;lo existir&aacute;, tambi&eacute;n existir&aacute;n valores relacionados con &eacute;l; la gente evaluar&aacute; el fen&oacute;meno en forma positiva o negativa. Cuando el fen&oacute;meno ya no se perciba como algo extra&ntilde;o o inusual, un gran n&uacute;mero de personas estar&aacute;n relacionadas con &eacute;l y la evaluaci&oacute;n de inmediato ser&aacute; positiva. (cfr. Strauss 1959, Stryker 1980, Levin y Trost 1996).</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>&iquest;Qu&eacute; son las relaciones</b></i> <b><i>LAT?</i></b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestra definici&oacute;n de relaci&oacute;n LAT es la siguiente: una pareja que no comparte la misma vivienda en la cual cada miembro de la pareja vive en su propia casa, en donde otras personas tambi&eacute;n pueden vivir. Las personas que viven en una relaci&oacute;n LAT se definen como pareja y piensan que su entorno m&aacute;s inmediato tambi&eacute;n las define as&iacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caradec (1996) diferencia entre <i>cohabitation intermittente</i> (cohabitaci&oacute;n intermitente) y <i>cohabitation altern&eacute;e</i> (cohabitaci&oacute;n alternada). El primer t&eacute;rmino, <i>cohabitation intermittente,</i> refiere lo que nosotros entendemos por relaciones LAT, es decir, los dos viven en vivien</font><font face="verdana" size="2">das separadas y algunas veces se queda uno en casa del otro. Por otra parte, el segundo t&eacute;rmino, <i>cohabitation altern&eacute;e,</i> refiere una cohabitaci&oacute;n en la que la pareja alterna su vida entre dos viviendas, por lo tanto, viven juntos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas veces el t&eacute;rmino matrimonio/cohabitaci&oacute;n conmutable<a href="#notas">*</a> se utiliza para designar un hogar dual o una vivienda dual, como lo plantea, por ejemplo, Winfield (1985). La distinci&oacute;n que hacemos entre matrimonio/ cohabitaci&oacute;n conmutable y las relaciones LAT est&aacute; estrechamente relacionada con el tema de la domesticidad. Si los dos viven <i>en una misma vivienda</i> y un miembro de la pareja (o ambos) tienen un segundo departamento donde &eacute;l o ella se quedan cuando <i>est&aacute;n lejos de casa</i> debido al trabajo o a los estudios, estamos hablando, entonces, de una relaci&oacute;n marital/ cohabitacional conmutable. Sin embargo, si tienen dos viviendas, dos residencias, se trata, pues, de una relaci&oacute;n LAT.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Datos obtenidos</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una parte de nuestro proyecto se centra en determinar cu&aacute;ntas relaciones LAT existen, con base en un enfoque cuantitativo. Otra parte se centra en estudiar qu&eacute; tipos de relaciones LAT existen y, tambi&eacute;n, c&oacute;mo perciben y definen sus relaciones las personas que integran una relaci&oacute;n LAT. Por lo tanto, empleamos tambi&eacute;n un enfoque cualitativo</font>.</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En agosto de 1993, en Suecia, la SKOP (Skandinavisk Opinion) reuni&oacute; informaci&oacute;n para nosotros en uno de sus estudios generales, con una muestra probabil&iacute;stica de 1 021 habitantes de Suecia entre los 18 y los 74</font> <font face="verdana" size="2">a&ntilde;os de edad. La SKOP formul&oacute;, una vez m&aacute;s, las mismas preguntas a una muestra de 2&#45;121 personas de la misma edad en enero y febrero de 1998.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Adem&aacute;s, uno de nosotros participa, actualmente, en un estudio sobre las formas familiares y los hijos. El objetivo es dar seguimiento a los efectos del divorcio en los hijos. Este estudio est&aacute; financiado por el Norwegian Research Council y el Departamento del Gobierno para Hijos y Familias, y tiene como jefe de proyecto al doctor Kari Moxnes. Se enviaron cuestionarios por correo a una muestra aleatoria de personas divorciadas en 1992 y 1995 en el &aacute;rea de Trondhein y se recab&oacute; la informaci&oacute;n en 1996. En total, fueron 473 las personas que respondieron a los cuestionarios, lo cual corresponde a un porcentaje de respuesta del 58%. Se incluy&oacute; una pregunta sobre las relaciones LAT.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n hemos entrevistado a un gran n&uacute;mero de personas que viven en relaciones LAT; las entrevistas est&aacute;n estructuradas, mas no estandarizadas, es decir, lo que se conoce algunas veces como entrevistas en profundidad, entrevistas cualitativas o entrevistas informales (cfr. Trost 1997). Algunas personas que viven en este tipo de relaci&oacute;n, que ya localizamos, pero que no hemos podido entrevistar, recibieron un peque&ntilde;o cuestionario semiestandarizado que respondieron y nos hicieron llegar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La muestra se obtuvo a partir de un muestreo por conveniencia y hemos encontrado a nuestros informantes de distintas formas. En algunas conferencias o presentaciones donde hemos mencionado las relaciones LAT, algunos participantes del p&uacute;blico se nos han acercado. Varias revistas y peri&oacute;dicos suecos y noruegos nos han entrevistado, y al final de cada art&iacute;culo se le ha pedido a personas que viven en relaci&oacute;n LAT que se pongan en contacto con nosotros. Cuando la gente nos ha preguntado sobre</font> <font face="verdana" size="2">nuestra investigaci&oacute;n y hemos mencionado el estudio sobre las relaciones LAT, algunos se han ofrecido como voluntarios y en entrevistas nos han hablado acerca de sus padres, sus hijos o amigos. La edad promedio de nuestros informantes va de los 20 a los 80 a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Resultados</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; presentaremos algunos datos y todas las conclusiones de los subestudios, los estudios cualitativos y cuantitativos.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>&iquest;Cu&aacute;ntos tipos de relaciones sin domesticidad</b></i> <b><i>(LAT)</i> <i>existen?</i></b><i></i></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio general que se realiz&oacute; en Suecia en 1993 muestra que el 2% de los respondientes contest&oacute; afirmativamente a la pregunta de si viv&iacute;an en relaci&oacute;n LAT. Esto significa que la cifra total fue de alrededor de 60 000 parejas, o bien, 120 000 personas. Estamos hablando del verano de 1993. La informaci&oacute;n que se reuni&oacute; en 1998 muestra que m&aacute;s del 4% de la poblaci&oacute;n entre los 18 y los 74 a&ntilde;os viv&iacute;a en relaciones LAT, lo que significa que se trataba de, al menos, 125 000 parejas o 250 000 personas. Algunas de estas parejas son homosexuales, pero la mayor&iacute;a son heterosexuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se cuenta con informaci&oacute;n de otros pa&iacute;ses para establecer comparaciones. Sin embargo, hemos encontrado a Caradec (1996) quien muestra informaci&oacute;n con base en un estudio realizado en 1994 en el sentido de que en Francia el 5.8% de la poblaci&oacute;n adulta viv&iacute;a en relaciones LAT.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro estudio que ofrece informaci&oacute;n al respecto es el realizado por el alem&aacute;n Schneider (1996) quien define lo que &eacute;l llama <i>Partnerschaften mit getrennten Haushalten</i> como relaciones LAT con,</font> <font face="verdana" size="2">al menos, un a&ntilde;o de duraci&oacute;n. En su estudio, para el cual fueron entrevistadas m&aacute;s de 10 000 personas entre los 18 y los 61 a&ntilde;os de edad en 1994, encontr&oacute; que el 9% de los entrevistados viv&iacute;a en relaciones LAT y que s&oacute;lo el 8% no cohabitaba maritalmente. No obstante, una gran mayor&iacute;a son "adultos j&oacute;venes que todav&iacute;a est&aacute;n estudiando o est&aacute;n incursionando por primera vez en el &aacute;mbito laboral" (Schneider 1996, p. 96 de nuestra traducci&oacute;n).<a href="#notas">*</a> As&iacute;, un gran n&uacute;mero de las relaciones LAT en Alemania son lo que tradicionalmente se conoce como "parejas que salen" (v&eacute;ase abajo).<a href="#notas">**</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio noruego sobre la poblaci&oacute;n que se divorci&oacute; en 1992 y 1995, cuya informaci&oacute;n se recab&oacute; en 1996, muestra que alrededor del 8% de los respondientes viv&iacute;an en relaciones LAT. Aun cuando estas cifras no reflejan mucho debido a que no podemos determinar qu&eacute; representan, al menos ofrecen cierta credibilidad en cuanto a los datos obtenidos a partir del estudio sueco que se present&oacute; anteriormente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al analizar nuestra informaci&oacute;n, hemos tratado de precisar la variedad o heterogeneidad que podr&iacute;a existir en las relaciones LAT. Claro est&aacute;, algunos otros estudiosos podr&iacute;an haber encontrado otras variedades distintas a las que nosotros encontramos. Las herramientas que se utilizaron en los estudios cuantitativos y cualitativos controlar&aacute;n el tipo de resultados que arrojar&aacute;n. Algunas veces las razones que los informantes dan sobre las relaciones LAT son congruentes con lo que determinamos en nuestro an&aacute;lisis, lo cual no significa que hayamos dado por sentadas sus razones como algunas de las causas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestro material cualitativo puede ser estudiado a partir de dos submateriales:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;Aquellos que bajo ciertas circunstancias habr&iacute;an vivido juntos, si hubiesen podido.</font>    <br>     <font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Aquellos que no desean vivir juntos, pero que desean seguir siendo pareja.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, primero estudiaremos los patrones del primer grupo, es decir, aquellos que no viven juntos por razones espec&iacute;ficas, pero que lo har&iacute;an de no existir tales circunstancias.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Hijos y otras personas a quienes cuidar</b></i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un tipo de patr&oacute;n de las relaciones LAT es aquel en que un miembro de una pareja o ambos tienen hijos peque&ntilde;os que viven o no con ellos. En algunos de estos casos, un miembro de la pareja o ambos no desean que nadie se mude a su casa por el bien de los hijos. Los hijos pueden tener el poder real de tomar decisiones aunque el padre o la madre crea que es &eacute;l o ella quien decide. Incluso, para el padre o la madre que no posee la custodia de sus hijos, mudarse a otra vivienda podr&iacute;a ser considerado como una especie de traici&oacute;n a los hijos, abandonar el hogar por otro adulto. Un ejemplo:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ola tiene 56 a&ntilde;os y Karin 51 en el momento de la entrevista. Se conocieron hace 10 a&ntilde;os cuando los tres hijos de Ola viv&iacute;an bajo su custodia. Cuando Ola y Karin se conocieron, los hijos de Ola ten&iacute;an 14, 16 y 20 a&ntilde;os. Karin, por su parte, ten&iacute;a la custodia de sus dos hijos, de 10 y 14 a&ntilde;os, y su ex marido los cuidaba uno de cada dos fines de semana y parte de las vacaciones. Tanto Ola como Karin sab&iacute;an que no deb&iacute;an vivir juntos hasta que sus hijos hubiesen crecido y dejado el hogar de sus padres. Durante esos diez a&ntilde;os, desde que se conocieron hasta el momento en que fueron entrevistados, vivieron en la misma ciudad a 15 minutos de distancia en transporte</font> <font face="verdana" size="2">p&uacute;blico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de que se conocieron y se enamoraron, no pas&oacute; mucho tiempo para que se sintieran una pareja, pero, seg&uacute;n lo manifestaron en la entrevista, les tom&oacute; alrededor de un a&ntilde;o vivir en una relaci&oacute;n LAT. Al inicio de la relaci&oacute;n, uno pasaba la noche en casa del otro y viceversa, principalmente durante los fines de semana. Al principio, no dijeron nada a sus hijos acerca de la verdadera relaci&oacute;n, pero se presentaron a ellos como dos buenos y viejos amigos. Ninguno quiso forzar al otro en cuanto a los hijos. Despu&eacute;s de alg&uacute;n tiempo, los hijos de ambos aceptaron la nueva relaci&oacute;n de sus padres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace dos a&ntilde;os, Karin y Ola se casaron y cuando se les entrevist&oacute; segu&iacute;an viviendo en una relaci&oacute;n LAT, en parte por los hijos y en parte porque as&iacute; lo decidieron y porque empezaron a construir una casa en donde vivir&aacute;n juntos una vez que la terminen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro ejemplo de patr&oacute;n en el que los miembros de la pareja cuidan a otros es aquel en que tienen la responsabilidad de sus padres y, por tanto, viven en una relaci&oacute;n LAT, en vez de vivir en matrimonio o en cohabitaci&oacute;n. Tanto los padres como los hijos son adultos, uno de ellos vive en la misma casa que uno de sus padres de edad avanzada. Este acuerdo puede haber durado muchos a&ntilde;os. Puede gustarles o no, pero lo aceptaron como una soluci&oacute;n hasta que la madre o el padre anciano muera o est&eacute; tan enfermo que demande estar al cuidado de una instituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para muchos, cuidar padres ancianos o incapacitados est&aacute; estrechamente relacionado con su alto est&aacute;ndar de responsabilidad. Si no lo hacen, se sentir&aacute;n culpables por no actuar conforme a sus propios est&aacute;ndares de responsabilidad y su moral. Para algunos esto constituye una forma de "retribuir" a la vieja generaci&oacute;n lo que hizo por los hijos mientras crec&iacute;an, tal vez el respondiente hab&iacute;a recibido ayuda y</font> <font face="verdana" size="2">apoyo de sus propios hijos. Por esto, podr&iacute;an preferir permanecer en esa situaci&oacute;n, continuar con su responsabilidad hacia la persona anciana y mantener, adem&aacute;s, la relaci&oacute;n LAT con su pareja que vive en otra vivienda. De otro modo, la persona tendr&iacute;a que elegir entre sus padres ancianos y su pareja. As&iacute;, tienen a ambos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos ejemplos tienen en com&uacute;n el hecho de que ambos miembros de la pareja que vive en relaci&oacute;n LAT decidieron no vivir juntos por la responsabilidad que sent&iacute;an hacia otras personas, en los ejemplos citados, sus hijos o sus padres. Ellos saben que son, o m&aacute;s bien, se perciben como lo m&aacute;s importante para sus hijos y padres; y su situaci&oacute;n puede definirse como una de cuidado y responsabilidad. El cuidado y la responsabilidad hacia otros son m&aacute;s significativos aqu&iacute; que hacia ellos mismos.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Trabajan o estudian en distintos lugares</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las personas que pertenecen a este patr&oacute;n tambi&eacute;n conservan sus dos viviendas de una manera m&aacute;s temporal, de acuerdo con su percepci&oacute;n. Estas personas afirman que lo hacen por su situaci&oacute;n laboral, por tanto, no quieren o no pueden vivir en una sola casa, tienen que conservar ambas residencias. Tanto la relaci&oacute;n, como el trabajo, son importantes para ellos y quieren continuar con ambos. Saben que no tendr&iacute;an las mismas oportunidades si se mudaran a la vivienda de su pareja. Aunque uno de ellos pueda mantener al otro econ&oacute;micamente, no lo aceptar&iacute;an. El ser independiente es considerado algo muy importante. Esto es lo que algunos llamar&iacute;an una tendencia hacia la individualizaci&oacute;n o la individuaci&oacute;n. Hace un siglo, o, incluso, hace medio siglo, la gente no pod&iacute;a actuar como ahora. La individuaci&oacute;n</font> <font face="verdana" size="2">puede ser una tendencia en la mente de las personas, pero tambi&eacute;n puede constituir s&oacute;lo una conducta permitida en la actualidad que antes no lo era.</font></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n2/a5i1.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquellos que est&aacute;n a punto de retirarse podr&iacute;an pensar en cambiar la situaci&oacute;n cuando uno de ellos lo haga. Hasta ese momento, ambos conservar&aacute;n sus empleos y sus viviendas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este patr&oacute;n tambi&eacute;n incluye estudiantes que estudian en diferentes ciudades. La situaci&oacute;n LAT tambi&eacute;n es temporal para ellos con una perspectiva a futuro. Cuando se grad&uacute;en, uno se mudar&aacute; con el otro y las dos viviendas ser&aacute;n ahora una y, con suerte, encontrar&aacute;n empleo en el mismo lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a lo anterior, resulta interesante hacer notar que estas parejas, las de estudiantes, a menudo son bastante j&oacute;venes y su relaci&oacute;n podr&iacute;a haber no durado mucho tiempo. Hace algunas d&eacute;cadas, dentro del sistema tradicional (Trost 1979), uno podr&iacute;a haberlos llamado parejas "que sal&iacute;an" y tal vez ellos tambi&eacute;n se habr&iacute;an considerado as&iacute;. Otro aspecto</font> <font face="verdana" size="2">interesante es que dado que la cohabitaci&oacute;n constituye ya una instituci&oacute;n social, ellos consideran que viven en una relaci&oacute;n LAT: si los estudios no los hubieran obligado a vivir en distintas ciudades, habr&iacute;an vivido en la misma vivienda y, por lo tanto, habr&iacute;an cohabitado. La cohabitaci&oacute;n como fen&oacute;meno social ha cambiado la definici&oacute;n de la situaci&oacute;n para ellos con respecto a lo que habr&iacute;a sucedido antes de que la cohabitaci&oacute;n se convirtiera en una instituci&oacute;n social. Nuestro estudio trata s&oacute;lo sobre personas que se definen a s&iacute; mismas como parejas que viven en una relaci&oacute;n LAT. Esto significa que no tuvimos acceso a informaci&oacute;n sobre personas que s&oacute;lo se consideran como "parejas que salen". Habr&iacute;a sido interesante comparar a aquellos que se definen como parejas en relaci&oacute;n LAT con aquellos que se definen como "parejas que salen", si es que existe un punto de comparaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A ra&iacute;z de los avances tecnol&oacute;gicos de hoy, el mundo es cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o. Los tel&eacute;fonos, los faxes, los correos electr&oacute;nicos y los aviones facilitan el contacto entre personas que viven lejos. Algunos de nuestros informantes viven, incluso, en diferentes continentes, como una de nuestras parejas: ella vive en Noruega y &eacute;l en Canad&aacute;. Durante periodos, ella ha vivido con &eacute;l en Canad&aacute;, y &eacute;l con ella en Oslo. Ellos consideran ambas viviendas como propias, pero pagan los gastos por separado. Est&aacute;n casados</font> <font face="verdana" size="2">desde 1981.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas parejas perciben la vida como un proceso que cambia constantemente. &iquest;C&oacute;mo terminar&aacute;? Todav&iacute;a no lo han decidido. Lo que s&iacute; es seguro es que encontrar&aacute;n una soluci&oacute;n. Para tomar sus decisiones, ellos contemplan un periodo m&aacute;s o menos espec&iacute;fico. Cuando cambie su situaci&oacute;n laboral, tambi&eacute;n podr&iacute;a cambiar su acuerdo de vida. Sin embargo, tambi&eacute;n est&aacute;n conscientes de que si se mudan a la vivienda de su pareja, podr&iacute;an perder amigos y contactos sociales que tienen en</font> <font face="verdana" size="2">su ciudad, as&iacute; como el contacto con hijos y nietos. Anteriormente, se habr&iacute;a esperado que la mujer se mudara a la vivienda del hombre, que renunciara a su trabajo y a sus amigos. Ahora ya se acepta que ella conserve su empleo y a sus amigos, as&iacute; como la relaci&oacute;n con sus hijos, sus padres y otros parientes, y, al mismo tiempo, mantenga una relaci&oacute;n con un hombre sin compartir la misma vivienda. Ahora consideremos el segundo grupo: aquellos que no quieren vivir juntos pero contin&uacute;an siendo pareja.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>No desean cometer el mismo error</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este patr&oacute;n consiste de personas que eligen este tipo de vida como una soluci&oacute;n estrechamente relacionada con la causa, seg&uacute;n ellos, de su rompimiento anterior. Todos han tenido la experiencia de vivir, por muchos a&ntilde;os, dentro de una relaci&oacute;n de pareja; una situaci&oacute;n que termin&oacute; en divorcio o separaci&oacute;n. Si lo van a intentar una vez m&aacute;s, ser&aacute; importante hacer arreglos para que no vuelva a ocurrir lo mismo. As&iacute;, la soluci&oacute;n de vivir en dos viviendas se desprende del an&aacute;lisis, expl&iacute;cito o impl&iacute;cito, de lo que no funcion&oacute; en la relaci&oacute;n anterior, matrimonio o cohabitaci&oacute;n. Ahora est&aacute;n modificando la situaci&oacute;n para evitar otra separaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una mujer madura (a quien se cit&oacute; al inicio del cap&iacute;tulo) hab&iacute;a estado casada por m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y tuvo tres hijos dentro de ese matrimonio. Un d&iacute;a, su esposo lleg&oacute; y le dijo que hab&iacute;a conocido a otra mujer y quer&iacute;a el divorcio. Esto caus&oacute; un gran impacto en ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de un tiempo, logr&oacute; recuperarse, compr&oacute; un departamento para ella y continu&oacute; su vida como madre y abuela. Es una mujer muy preparada y conserva su empleo de a&ntilde;os. Con el paso del tiempo, empez&oacute; a disfrutar su nueva</font> <font face="verdana" size="2">situaci&oacute;n y la libertad de responsabilizarse &uacute;nicamente de ella. Si ella no estaba de &aacute;nimo, no cocinaba todos los d&iacute;as. Incluso, ella pod&iacute;a salir despu&eacute;s del trabajo y tomar una cerveza en compa&ntilde;&iacute;a de colegas y amigos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de alg&uacute;n tiempo, conoci&oacute; a un hombre con quien comenz&oacute; una relaci&oacute;n. &Eacute;l vive a 30 kil&oacute;metros de distancia y desea mudarse a su departamento o comprar uno para los dos. &Eacute;l se podr&iacute;a desplazar f&aacute;cilmente a su trabajo desde la casa de ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, ella no desea que &eacute;l se mude con ella o que vivan juntos. No es que no lo ame, por el contrario, ella dice que no desea decirle cu&aacute;nto lo ama. La mujer afirma que prefiere vivir sola durante la semana, verlo durante los fines de semana y pasar las vacaciones juntos. Dice, inclusive, que no se "atrever&iacute;a" a convertir las dos viviendas en una durante la semana. El t&eacute;rmino "atreverse" est&aacute; relacionado con la definici&oacute;n de lo que le ocurri&oacute; cuando su primer matrimonio termin&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un sentido, ella teme por ella, explica, por las expectativas depositadas en ella como mujer. &Eacute;l no expres&oacute; y ni siquiera esperaba nada de ella en lo que se refiere a cocinar u otra tarea dom&eacute;stica, pero ella se conoce muy bien y teme comenzar a realizar "actividades femeninas", como preparar la comida para &eacute;l cuando llegue del trabajo, cuidar de que la casa est&eacute; confortable y habitable, por citar algunas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con ella, &eacute;stas son todas las demandas en ella como mujer. Porque lo ama mucho, ella no arriesgar&iacute;a su buena relaci&oacute;n s&oacute;lo por tener una sola vivienda para los dos con una rutina diaria que &eacute;l (o ella) podr&iacute;a definir como aburrida. Ella no desea pasar por otro rompimiento. Vivir en una relaci&oacute;n LAT para mantener su relaci&oacute;n y aprender la lecci&oacute;n a partir de experiencias pasadas fue una decisi&oacute;n espont&aacute;nea de ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se le pregunt&oacute; si pensaba que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;an vivir juntos, ella respondi&oacute; que probablemente eso suceder&iacute;a cuando ella se retirara, "si &eacute;l todav&iacute;a me quiere".</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Parejas retiradas</b></i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro patr&oacute;n que encontramos fue el de personas retiradas que desean conservar su vivienda y que a&uacute;n tienen una relaci&oacute;n amorosa. Si ellos decidieran vivir juntos, tendr&iacute;an que hacer varios sacrificios; por ejemplo, decidir los muebles de qui&eacute;n se llevar&iacute;an a la vivienda del otro, en cu&aacute;l de las dos casas vivir, etc&eacute;tera. Debido a que es probable que cada uno haya vivido solo en una vivienda por muchos a&ntilde;os, varias de sus pertenencias evocan recuerdos de situaciones importantes de su vida pasada. Los objetos son s&iacute;mbolos de experiencias y personas, no s&oacute;lo son objetos inanimados como algunos los consideran; los objetos son importantes socialmente para ellos y tal importancia no se debe arrumbar o abandonar. Los objetos que los rodean son importantes para su bienestar como seres humanos y sociales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, tambi&eacute;n pueden tener hijos y nietos con quien tienen relaciones que son suyas y que desean conservar. Esto resulta m&aacute;s f&aacute;cil cuando viven en una relaci&oacute;n LAT en viviendas separadas que si vivieran juntos en la casa de uno de ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una mujer nos coment&oacute; que vive a 30 kil&oacute;metros de su LAT y lo ve todos los fines de semana y los mi&eacute;rcoles y viajan juntos durante las vacaciones. Nunca se han planteado la posibilidad de vivir juntos porque ella obtiene de la relaci&oacute;n lo que, hoy por hoy, quiere, y &iquest;por qu&eacute; habr&iacute;a o deber&iacute;a cambiarlo?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de nuestras informantes ya est&aacute; retirada y conoci&oacute; a un hombre hace unos diez a&ntilde;os. &Eacute;l viv&iacute;a, y todav&iacute;a vive, en Dinamarca y ella</font> <font face="verdana" size="2">en Suecia. Cuando trabajaba como asistente de enfermera, ella pensaba que cuando se retirara, se mudar&iacute;a con su pareja LAT. Pero, la siguiente vez que la contactamos, ella ya se hab&iacute;a retirado y hab&iacute;a decidido no hacerlo. El argumento es v&aacute;lido para ella y para &eacute;l: si comenzaran a vivir juntos, la vida diaria podr&iacute;a convertirse en una aburrida rutina. Ella prefiere visitarlo los fines de semana y que &eacute;l la reciba en el bote con un ramo de rosas, as&iacute;, el tiempo que pasan juntos sigue siendo una grandiosa aventura, lo que ella prefiere.</font></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n2/a5i2.jpg"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i><b>Del matrimonio o la cohabitaci&oacute;n a la relaci&oacute;n</b></i> <b><i>LAT</i></b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para algunos de nuestros entrevistados, comenzar una relaci&oacute;n LAT ha sido la soluci&oacute;n a un matrimonio o una cohabitaci&oacute;n dif&iacute;cil. Han vivido juntos por varios a&ntilde;os, pero la</font> <font face="verdana" size="2">cotidianidad les "ha colmado el plato". Al mismo tiempo, ellos se aman y est&aacute;n ligados uno al otro. Por lo tanto, un divorcio o una separaci&oacute;n final no ser&iacute;a una buena soluci&oacute;n, ni para la pareja, ni para los hijos. Mudarse a un departamento cercano podr&iacute;a ser una forma de vida alternativa, un acuerdo que, por el momento, podr&iacute;a adecuarse a sus estilos de vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un ejemplo: Per e Inger se conocieron hace 20 a&ntilde;os. Pronto se hicieron pareja y empezaron a cohabitar. Despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os, tuvieron a su primer hijo y, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, al segundo. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, su relaci&oacute;n se hab&iacute;a vuelto aburrida y ambos sent&iacute;an que hab&iacute;an descubierto muchos detalles irritantes en la conducta del otro. A&uacute;n se aman y, un a&ntilde;o antes de la entrevista, decidieron separarse. Vendieron su casa y compraron dos departamentos, a poca distancia uno del otro. Los hijos se quedaron con la madre, pero pasan mucho tiempo con el padre, quien, a su vez, pasa mucho tiempo en el departamento de su ex cohabitante porque es m&aacute;s amplio que el suyo. Esta es una forma de salvar esa buena relaci&oacute;n, que, de otro modo, se habr&iacute;a destruido, de acuerdo con su perspectiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todav&iacute;a son muy importantes el uno para el otro y ambos desean continuar con su relaci&oacute;n, pero la vida diaria presenta muchas situaciones que perturban la armon&iacute;a y la tranquilidad de su relaci&oacute;n cuando viven juntos. Con esta soluci&oacute;n de dos casas, ambos esperan conservar sus sentimientos, ser buenos padres para sus hijos y seguir siendo la persona m&aacute;s importante para el otro. Aqu&iacute;, la relaci&oacute;n LAT es una alternativa para el divorcio. Para algunos esta soluci&oacute;n podr&iacute;a ser una forma calmada de divorciarse lentamente sin que haya un cambio abrupto para ellos y sus hijos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">MATRIMONIO =&gt; ( COHABITACI&Oacute;N =&gt; LAT)</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al final de la d&eacute;cada de los sesenta y principio de los setenta, el n&uacute;mero de matrimonios en Europa occidental comenz&oacute; a disminuir, en algunos pa&iacute;ses m&aacute;s r&aacute;pido, como en Suecia y Dinamarca, en algunos m&aacute;s lento, como, por ejemplo, Noruega y B&eacute;lgica. Al mismo tiempo, la cohabitaci&oacute;n comenz&oacute; a incrementarse (cfr. Trost, 1979). Tradicionalmente, es decir, antes de los setenta, cuatro elementos estaban muy vinculados cronol&oacute;gicamente:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ceremonia del matrimonio.</font>    <br> 	    <font face="verdana" size="2">Mudarse a vivir juntos.</font>    <br> 	    <font face="verdana" size="2">Tener relaciones sexuales.</font>    <br> 	    <font face="verdana" size="2">Tener el primer hijo un a&ntilde;o despu&eacute;s (Trost, </font><font face="verdana" size="2">1993, 1998).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto significa que estos cuatro elementos estaban vinculados y, normativamente, deb&iacute;an mantenerse as&iacute;. Con algunas excepciones, la ceremonia del matrimonio y el comenzar a vivir juntos ocurr&iacute;a al mismo tiempo, es decir, el mismo d&iacute;a. Esto parece haber sido cierto en todas las sociedades occidentales, independientemente de la ceremonia oficial. Empezar a tener relaciones sexuales despu&eacute;s de la ceremonia del matrimonio tambi&eacute;n constitu&iacute;a una norma prescrita. En algunos pa&iacute;ses, m&aacute;s que en otros, las relaciones sexuales premaritales estaban prohibidas para todos, pero especialmente para las mujeres. En algunos pa&iacute;ses m&aacute;s que en otros, la norma en contra del sexo premarital era s&oacute;lo una norma ideal y no una de conducta. Dinamarca, Noruega y Suecia ejemplifican bien esto: la norma ideal prescrib&iacute;a la castidad antes del matrimonio, pero en la pr&aacute;ctica casi todas las parejas ten&iacute;an relaciones sexuales antes de casarse. Un indicador de esto es que alrededor de 1960, un tercio (Befolkningsforandringar, 1968) de todas las novias en Suecia estaban embarazadas al momento de contraer nupcias (97% de las bodas incluyeron una ceremonia</font> <font face="verdana" size="2">religiosa).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto elemento tambi&eacute;n ten&iacute;a relaci&oacute;n con el tercero en dos sentidos. De preferencia y normativamente, las mujeres solteras no deb&iacute;an dar a luz. Al mismo tiempo, las normas indicaban que un hijo deb&iacute;a nacer poco despu&eacute;s de la boda, m&aacute;s o menos, en un a&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando la cohabitaci&oacute;n lleg&oacute; y se convirti&oacute; en una instituci&oacute;n social, estos cuatro elementos perdieron su poder normativo; en algunos pa&iacute;ses ese poder era importante, en otros era s&oacute;lo accesorio. Los cuatro elementos ya no est&aacute;n vinculados entre s&iacute;. La &uacute;nica relaci&oacute;n que podemos establecer, en forma razonable, es que casi ning&uacute;n ni&ntilde;o nace sin que sus padres hayan tenido relaciones sexuales previamente. Cuando la cohabitaci&oacute;n se convierte en una instituci&oacute;n social del tipo que encontramos, por ejemplo, en los pa&iacute;ses escandinavos, no existe una relaci&oacute;n normativa o presupuesta entre los cuatro elementos. En Suecia m&aacute;s de la mitad del total de los ni&ntilde;os que nacen y alrededor de dos terceras partes de todos los primog&eacute;nitos son hijos de madres solteras, lo que antiguamente (aunque todav&iacute;a utilizado por algunos en el mundo angl&oacute;fono) se denominaba hijo ileg&iacute;timo (un t&eacute;rmino que el Parlamento sueco abandon&oacute; en 1917).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si no se hubieran dado cambios en la estructura normativa relacionados con estos cuatro elementos, las relaciones LAT no habr&iacute;an sido tan evidentes como ahora y no habr&iacute;a tantas. Este no ser evidente tiene relaci&oacute;n con el hecho de que, tradicionalmente, la pareja, que ahora se define como dentro de una relaci&oacute;n LAT, habr&iacute;a sido definida por ellos mismos, as&iacute; como por su entorno social, como una "pareja que sale" o una pareja "comprometida para casarse". No pasar&iacute;an la noche juntos abiertamente. A ra&iacute;z de los cambios que se han dado, ahora s&iacute; pueden hacerlo sin ser juzgados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la cohabitaci&oacute;n no se hubiese constituido como una instituci&oacute;n social a lado del matrimo</font><font face="verdana" size="2">nio, las relaciones LAT a&uacute;n no ser&iacute;an evidentes. Y no ser&iacute;an tan comunes como ahora. Con los altos &iacute;ndices de divorcios y separaciones que se tienen en muchos pa&iacute;ses occidentales, las relaciones LAT son comunes y tambi&eacute;n evidentes, especialmente cuando la cohabitaci&oacute;n constituye una instituci&oacute;n social. Las relaciones LAT se han dado siempre, aunque no con la frecuencia de ahora y han sido casi invisibles. Cuanto m&aacute;s alto es el &iacute;ndice de divorcios y separaciones, mayor es la probabilidad no s&oacute;lo de que existan rematrimonios y recohabitaciones, sino tambi&eacute;n de que se formen relaciones LAT. Cuando se estudia la formaci&oacute;n de una recohabitaci&oacute;n, es claro que existe un cambio de vivienda, ya sea que uno se mude a la casa del otro o que ambos se muden de casa para compartir una sola. Tradicionalmente, en la mayor&iacute;a de los rematrimonios sucede lo mismo, pero s&oacute;lo unos pocos habitan en viviendas separadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como hemos visto, algunas parejas que han vivido en matrimonio o en cohabitaci&oacute;n se separan de una vivienda com&uacute;n a dos viviendas diferentes, pero no abandonan su relaci&oacute;n; s&oacute;lo forman una relaci&oacute;n LAT a partir de una relaci&oacute;n de vivir juntos.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Consideraciones finales</b></i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tasa de mortalidad representa un factor importante porque cuanto menor es &eacute;sta, mayor es la probabilidad de que una persona, no s&oacute;lo viva m&aacute;s, sino de que tambi&eacute;n se divorcie, se separe o enviude, y, por tanto, mayor es la probabilidad, <i>ceteris paribus,</i> de que comience una relaci&oacute;n LAT o alg&uacute;n nuevo tipo de relaci&oacute;n. Cuando existe una tasa de mortalidad alta, la necesidad de divorcios o separaciones no es tan frecuente como cuando existe una tasa de mortalidad baja. Cuando se presenta</font> <font face="verdana" size="2">una tasa de mortalidad alta, la muerte pone fin a muchos matrimonios felices e infelices. La necesidad de una nueva ley de divorcio, por ejemplo, en Suecia y Noruega es un buen indicador de lo anterior. La tasa de mortalidad disminuy&oacute; mucho durante el siglo xlx y la ley de divorcio era muy restrictiva. Al inicio del siglo xx, fue necesario reformar la ley de divorcio y a partir de 1916 en Suecia y 1918 en Noruega fue posible obtener el divorcio con o sin causales y el &iacute;ndice de divorcios sigui&oacute; aumentando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado laboral ha cambiado y demanda ahora un mayor grado de especializaci&oacute;n; el sistema educativo ha seguido esta misma tendencia. Esto significa que cada vez es menor la posibilidad de que una persona cambie de empleo o que se muden a otro lugar que no tenga una oferta laboral atractiva. Este es el caso de hombres y mujeres y la tradici&oacute;n que dictaba que las mujeres deb&iacute;an seguir a sus maridos a donde &eacute;l tuviera su empleo ha cambiado en gran medida. La historia de las amas de casa, que es relativamente corta, casi ha terminado y en algunos pa&iacute;ses constituye s&oacute;lo un fen&oacute;meno hist&oacute;rico. Para entender realmente la nueva estructura de relaciones como las LAT, uno debe considerar el proceso hacia la igualdad y la equidad entre mujeres y hombres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anteriormente, las normas sociales informales dictaban que ambos miembros de una pareja deb&iacute;an habitar la misma vivienda, compartir una misma domesticidad, lo cual era un signo de ser pareja y una pareja casada. En aquellos casos donde los miembros de la pareja no pod&iacute;an vivir juntos, se daba por hecho que los arreglos de vida eran s&oacute;lo temporales. A ra&iacute;z del alto &iacute;ndice de divorcios, el proceso de equidad y los logros laborales de la mujer, la sociedad y sus normas han cambiado un poco. Las tendencias hacia la equidad en este terreno han llegado a afectar</font> <font face="verdana" size="2">las relaciones de pareja y la intimidad (cfr. Giddens, 1992).</font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><img src="/img/revistas/desacatos/n2/a5i3.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de la relaci&oacute;n LAT la pareja tiene la oportunidad de no elegir entre la responsabilidad de cuidar a un padre anciano, a los hijos o a su nueva pareja. La presi&oacute;n que exist&iacute;a para compartir una misma vivienda ha disminuido y la sociedad ha dado lugar a soluciones y/o. O, como bien afirman Lewis y Meredith (1989), algunos hijos adultos viven con sus padres, no s&oacute;lo para cuidarlos, sino porque tambi&eacute;n disfrutan pasar el tiempo con ellos. Lo anterior est&aacute; relacionado con lo que Finch denomina responsabilidades acumuladas, responsabilidad por los padres y responsabilidad por uno mismo. Debido a que ahora son frecuentes los viajes relacionados con el trabajo o con las vacaciones, la gente se re&uacute;ne con personas que viven en distintos lugares. Algunas veces estas reuniones llevan a algunas personas a enamorarse. Muchas de estas relaciones pueden perdurar y si uno, o ambos miembros de la pareja,</font> <font face="verdana" size="2">no pueden o no desean mudarse, podr&iacute;an formar una relaci&oacute;n LAT a larga distancia. Los viajes de esparcimiento o de trabajo probablemente aumentar&aacute;n aun cuando la tecnolog&iacute;a de comunicaci&oacute;n it avance cada vez m&aacute;s. Por el contrario, muchas m&aacute;s parejas se constituir&aacute;n a la luz de la comunicaci&oacute;n IT y formar&aacute;n, eventualmente, una relaci&oacute;n LAT. As&iacute;, es probable que seamos testigos de un aumento importante en las relaciones LAT, est&eacute; la pareja casada o no.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A menudo se piensa que las relaciones LAT s&oacute;lo pueden darse entre aquellos que tienen una situaci&oacute;n econ&oacute;mica desahogada. Nuestros estudios muestran que las relaciones LAT se pueden encontrar en toda clase de gente. Claro est&aacute;, una situaci&oacute;n econ&oacute;mica buena simplifica y facilita mantener dos viviendas y, ciertamente, simplifica las relaciones LAT a larga distancia en cuanto a gastos telef&oacute;nicos y de viajes (una buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n facilita la vida de aquellos que</font> <font face="verdana" size="2">habitan la misma vivienda). Resulta m&aacute;s barato mantener una casa que dos. No rebatiremos este punto. Sin embargo, en muchos casos de relaciones LAT, quiz&aacute;s en la mayor&iacute;a, cada miembro de la pareja tiene su propia casa. Por tanto, est&aacute;n acostumbrados a su propia casa y a los gastos que &eacute;sta genera.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva econ&oacute;mica, lo m&aacute;s razonable para muchas o la mayor&iacute;a de las relaciones LAT que viven cerca o en la misma comunidad ser&iacute;a mudarse juntas. Sin embargo, la l&oacute;gica econ&oacute;mica no es lo mismo que la l&oacute;gica social. Adem&aacute;s, vivir juntos entra&ntilde;a varias decisiones como, por ejemplo, d&oacute;nde vivir, qu&eacute; muebles compartir, qu&eacute; libros llevar, etc&eacute;tera. Tambi&eacute;n se deben tomar decisiones en cuanto a ciertas actividades. La toma de decisiones y los cambios que estas decisiones impliquen hacen de &eacute;ste un proceso largo y, por consiguiente, algunas relaciones LAT se disuelven con la muerte de uno de los dos miembros de la pareja o con la separaci&oacute;n de ellos aun antes de mudarse juntos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; hemos dado a conocer algunas posibilidades de las relaciones LAT. Existen muchas variaciones y los antecedentes de la relaci&oacute;n, as&iacute; como de los que la integran, tambi&eacute;n var&iacute;an mucho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace algunas d&eacute;cadas, el matrimonio constitu&iacute;a la &uacute;nica instituci&oacute;n social que las parejas pod&iacute;an contemplar para organizar su vida. Despu&eacute;s apareci&oacute; la cohabitaci&oacute;n como un fen&oacute;meno "desviado" o una nueva posibilidad y pronto se convirti&oacute; en una instituci&oacute;n social paralela al matrimonio, una nueva variedad, no una alternativa al matrimonio. Si la cohabitaci&oacute;n no se hubiera convertido en una instituci&oacute;n social, las relaciones LAT tampoco hubiesen aparecido. Se podr&iacute;a pensar que la cohabitaci&oacute;n como instituci&oacute;n social es un prerrequisito para las relaciones LAT dado que si los cuatro elementos mencionados anteriormente a&uacute;n estuvieran relacionados</font> <font face="verdana" size="2">entre s&iacute; como sistema social, las relaciones LAT no podr&iacute;an existir socialmente. Una vez aceptado el t&eacute;rmino y con el gran n&uacute;mero de parejas que viven en relaci&oacute;n LAT, esta forma o variante de vida de pareja podr&iacute;a pronto designarse como una instituci&oacute;n social en muchos m&aacute;s pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen varias razones para predecir que las relaciones LAT ser&aacute;n m&aacute;s comunes en un futuro pr&oacute;ximo. El mercado laboral no volver&aacute; a la estructura simple que present&oacute; hace algunas d&eacute;cadas; la especializaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s com&uacute;n que ahora. Probablemente, los viajes de trabajo o de esparcimiento no disminuir&aacute;n, aunque la comunicaci&oacute;n it sea cada vez m&aacute;s importante. De hecho, la comunicaci&oacute;n it ser&aacute; una forma com&uacute;n para que la gente conozca nuevas parejas. Las parejas homosexuales podr&iacute;an salir del cl&oacute;set a&uacute;n m&aacute;s y comenzar a cohabitar y, al igual que las relaciones LAT, volverse m&aacute;s evidentes y m&aacute;s frecuentes. Los &iacute;ndices de divorcios y separaciones probablemente no disminuir&aacute;n y la gente conocer&aacute; nuevas parejas. Las relaciones LAT podr&iacute;an ser la soluci&oacute;n a un matrimonio o una cohabitaci&oacute;n dif&iacute;ciles. La tasa de mortalidad probablemente disminuir&aacute; en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses y la gente vivir&aacute; m&aacute;s y estar&aacute; m&aacute;s saludable y, por lo tanto, le ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil encontrar una nueva pareja. M&aacute;s parejas casadas y que cohabitan probablemente tratar&aacute;n de salvar su relaci&oacute;n separ&aacute;ndose y formado relaciones LAT a partir de una cohabitaci&oacute;n y un matrimonio d&eacute;bil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, comentaremos algo sobre las tendencias hacia la individualizaci&oacute;n y su relaci&oacute;n con la vida LAT. El t&eacute;rmino individualizaci&oacute;n o individuaci&oacute;n se utiliza con frecuencia como sin&oacute;nimo de ego&iacute;smo, el individuo se preocupa por su propio bienestar y no por el de otros. Tambi&eacute;n es com&uacute;n afirmar que la individualizaci&oacute;n es un fen&oacute;meno relativamente nuevo y cada vez m&aacute;s popular. El t&eacute;rmino se utiliza expl&iacute;cita o impl&iacute;citamente como un opuesto a</font> <font face="verdana" size="2">la conducta grupal. Permanecer dentro del grupo podr&iacute;a ser considerado como una buena conducta grupal y un opuesto a la individualizaci&oacute;n o el ego&iacute;smo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Ser&iacute;a razonable, entonces, afirmar que el fen&oacute;meno de las relaciones LAT es un indicador de una mayor individualizaci&oacute;n y un mayor grado de ego&iacute;smo? Por lo tanto, &iquest;la gente que vive en este tipo de relaci&oacute;n es m&aacute;s ego&iacute;sta que otra? No se puede afirmar que sean ego&iacute;stas aquellos que cuidan a sus hijos, padres u otros parientes, y que por eso no quieren vivir con su pareja. Tampoco se puede afirmar que aquellos que se preocupan por su relaci&oacute;n y prefieren vivir en casas separadas o aquellos que se separan por el bien de la relaci&oacute;n sean ego&iacute;stas; ellos se preocupan por s&iacute; mismos y por los otros. Aquellos que viven lejos y no dejan el lugar donde viven por cuestiones de trabajo o por mantenerse en contacto con sus hijos y nietos tampoco pueden ser calificados de ego&iacute;stas. Los ancianos que desean permanecer en sus casas o departamentos para conservar sus recuerdos s&iacute; podr&iacute;an ser etiquetados as&iacute;. Por lo tanto, no existen fundamentos para relacionar a la gente que vive en relaciones LAT con la individualizaci&oacute;n y el ego&iacute;smo. Por otra parte, se podr&iacute;a afirmar que el fen&oacute;meno social de las relaciones LAT entra&ntilde;a una tendencia hacia la individualizaci&oacute;n, al menos, en un nivel macro.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Befolkningsf&ouml;r&auml;ndringar,  1968, <i>Befolkningsf&oacute;rdndringar</i> (PopulaTion Changes), Estocolmo, Statistika Centralbyran.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637606&pid=S1607-050X199900020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Befolkningsstatistik, 1968, (PopulaTion Statistiks), Estocolmo, Statistika Centralbyran.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637608&pid=S1607-050X199900020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Caradec, V, 1996, "Les formes de la vie conjugale des 'jeunes' couple 'ag&eacute;s'", <i>PopulaTion,</i> 51, pp. 897-928.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637610&pid=S1607-050X199900020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Finch, J., <i>Family Obligations and Social Change,</i></font> <font face="verdana" size="2">Cambridge, Polity Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637612&pid=S1607-050X199900020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Giddens, A, 1992, <i>The transformation of intimacy.</i></font> <font size="2" face="verdana">  Stanford, Stanford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637614&pid=S1607-050X199900020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="left"><font size="2" face="verdana">Historisk Statistik, 1967, Estocolmo, Statistika Centralbyran.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637616&pid=S1607-050X199900020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Levin, Irene, Trost, Jan, 1996, <i>A f&oacute;rsta hverdagen &#151;med et symbolsk interaksjonistisk perspektiv.</i> (To Understand Everyday Life &#151;with a simbolic interactionist perpective.), Oslo, Tano Aschehoug.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637618&pid=S1607-050X199900020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Lewis, J; Meredith, B., 1989, <i>Daughters Who Care, </i></font><font face="verdana" size="2">Londres, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637620&pid=S1607-050X199900020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2"> Schneider, N.F., 1966, "Partnerschaften mit</font> <font face="verdana" size="2">gerennten Haushalten in den neuen und alten</font> <font face="verdana" size="2">Bundeslandern.", en W. Bien (editor): <i>Familie an</i></font> <font face="verdana" size="2"><i>der Schwelle zum neuen Jahrtausend.</i> Oplanden,</font> <font face="verdana" size="2">Leske y Budrich.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637622&pid=S1607-050X199900020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Strauss, A.L., 1959, <i>Mirrors and Masks,</i> Glencoe,</font> <font face="verdana" size="2">The Free Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637624&pid=S1607-050X199900020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Stryker, S., 1980, <i>Symbolic Interaction: A</i></font> <font face="verdana" size="2"><i>Social&#45;Structural Version,</i> Menlo Park, CA.,</font> <font face="verdana" size="2"> Cummings,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637626&pid=S1607-050X199900020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Trost, J., 1999, "LAT ReLATionships Now and in the Future", en: Kohen Matthijs (editor), en <i>The Family. Contemporary Perspectives and Challenges; Festschrift in honor of Wilfried Dumon,</i> Lovaina, Leuven University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637628&pid=S1607-050X199900020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Trost, J., 1997, <i>Kvalitativa intervjuer,</i> (Qualitative interviews), second edition, Lund, Studentlitteratur.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637630&pid=S1607-050X199900020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Trost, J., 1995, "Ehen und andere dyadische Beziehungen." En: B. Nauck y C. Onnen&#45;Isemann (editores), <i>Familie im Brennpunkt von Wissenschaft und Forschung.</i> Berl&iacute;n, Luchterhand.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637632&pid=S1607-050X199900020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Trost, J., 1993, <i>Familjen i Sverige.</i> (Family in Sweden), Estocolmo, Liber.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637634&pid=S1607-050X199900020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Trost, J., 1979, <i>Unmarried Cohabitation,</i> Vasteras, International Library.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637636&pid=S1607-050X199900020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="left"><font face="verdana" size="2">Winfield, F. E., 1979, <i>Commuter Marriage; Living Toghether, Apart,</i> Nueva York, Columbia University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2637638&pid=S1607-050X199900020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="left">&nbsp;</p> 	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     <p align="left"><font face="verdana" size="2">Este proyecto est&aacute; financiado parcialmente por Skandinavisk Opinion, Swedish Social Research Council y la Fundaci&oacute;n de Magn. Bergwall.</font></p>         <p align="left"><font face="verdana" size="2">â€¢ ( N. del T. El t&eacute;rmino <i>living apart together</i> se refiere a una pareja que no comparte una misma domesticidad, es decir, cada miembro de la pareja habita su propia vivienda.)</font></p>         <p align="left"><font face="verdana" size="2">* ( N. del T. "Conmutable" se refiere al hecho de recorrer largas distancias para ir de la casa de uno a la del otro.)</font></p>         <p align="left"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Financiada por SKOP y la Fundaci&oacute;n Magn. Bergwall.</font></p>         <p align="left"><font face="verdana" size="2">* (N. del T. Se refiere a la traducci&oacute;n del alem&aacute;n al ingl&eacute;s.)</font></p>         <p align="left"><font face="verdana" size="2">** (N. del T. El t&eacute;rmino "salir" se refiere a una relaci&oacute;n</font></p>     ]]></body>
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